Urgen actuar hoy para garantizar un envejecimiento saludable
Washington, D.C., 11 de noviembre de 2003 (OPS)—Latinoamérica
no está preparándose bien para la revolución demográfica
producto del enorme crecimiento de la población de personas de 60 años
y más, que llegará a 1,2 billones para el 2050, de acuerdo a la
Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según Alexandre Kalache, coordinador del programa de Envejecimiento
de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre hoy y 2050, la población
de personas de 60 años y más crecerá de 200 millones a 1,2
billones en los países en desarrollo, lo que representa un aumento del
600%.
El experto realizó una presentación hoy en el marco de III Foro
Mundial de Prevención y Control Integrados de Enfermedades no Transmisibles,
que se desarrolla hasta el 14 de noviembre en Río de Janeiro.
Kalache llamó a concretar acciones ya mismo, para garantizar la vida
saludable de los adultos mayores del presente. Y citó el ejemplo de Brasil,
diciendo que “este país no educó a sus niños en el
pasado o no ofreció servicios de salud eficientes. Y el resultado es que
el 30% de la población de Brasil está marginada”.
El experto dijo que el envejecimiento no necesariamente significa la acumulación
de factores de riesgo de enfermedades no transmisibles. La posibilidad de envejecer
en forma saludable debería convertirse en una prioridad de las políticas
públicas en todo el mundo. No sólo por una cuestión de salud
sino también de economía: los adultos mayores con discapacidades
no son económicamente activos y representan una carga para las finanzas
públicas.
Una dieta saludable, buenas condiciones ambientales y económicas -y
otros factores biológicos y sicológicos- influyen directamente en
la calidad de vida del futuro. En la otra vereda, la falta de actividad física
y la mala alimentación perjudican el desarrollo de un envejecimiento saludable.
Nuevos estudios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y
de la OMS muestran que, aunque la diferencia en la expectativa de vida entre los
países pobres y los ricos es menor, el envejecimiento en Africa o en Estados
Unidos, por ejemplo, tiene características bien distintas. Esto ocurre
porque, según Kalache:
“El mundo desarrollado se vuelve rico antes de volverse viejo”.
Y “El mundo en desarrollo se vuelve viejo antes de volverse rico”.
La consecuencia de esto es que en los países ricos, el envejecimiento
nunca fue más placentero que ahora. En contraste, para las poblaciones
del tercer mundo y sus gobiernos, el envejecimiento se ha vuelto un desafío.
Kalache pidió a la comunidad internacional que se prepare ahora para
enfrentar el desafío del envejecimiento. “Si las medidas no se toman
ahora –dijo- no habrá una segunda oportunidad”.
La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública
más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas
de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países
para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.
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