Información de prensa
Sobre el Día Mundial de la Salud 2005
Cada minuto mueren 20 niños menores de 5 años. Cada día mueren 30.000 niños. Esto significa que, en todo el mundo, mueren casi 11 millones de niños al año.
Nada es más trágico que la muerte de un niño o una joven madre. Y el mundo pierde más de 11 millones de niños y medio millón de madres cada año. La increíble paradoja es que la mayoría de estas muertes podrían evitarse.
Para un niño nacido en Haití, las probabilidades de morir antes de cumplir 5 años son 17 veces mayores que para un niño que nació en Canadá.
Con los conocimientos que ya poseemos, con muchos de los recursos que están disponibles, con la ciencia y la tecnología modernas, se podrían salvar millones de vidas. Millones de madres y niños no sólo sobrevivirían, sino que crecerían, gozarían de buena salud física y mental y podrían ser miembros productivos de la sociedad. Tendrían la oportunidad de un futuro digno y sus contribuciones impulsarían el progreso social y económico de su comunidad.
Más de 500.000 madres mueren cada año en todo el mundo durante el embarazo y el parto. De estas mujeres, alrededor de 23.000 son del continente americano.
Necesitamos combinar y coordinar nuestros esfuerzos para dar a madres y niños la oportunidad de gozar de buena salud y de un futuro digno. Necesitamos proporcionar buena educación, acceso a servicios de salud, nutrición y planificación familiar de buena calidad para todos, atención apropiada durante el parto y más y mejores servicios de salud para los menores de 5 años.
Para una mujer nacida en América Latina o el Caribe, las probabilidades de morir por complicaciones del embarazo son 27 veces mayores que para una mujer nacida en Estados Unidos. Se calcula que cada año mueren un millón de niños de corta edad como consecuencia de la muerte de su madre.
Cada año mueren en el mundo más de 10 millones de niños menores de 5 años debido a un grupo de enfermedades prevenibles y tratables. Muchos ni siquiera llegan a cumplir un mes de vida. Muchos más sufren los efectos de la mala salud, la nutrición deficiente y la atención de salud insuficiente.
No podemos hacer caso omiso de esta crisis. Estamos permitiendo que niños y madres mueran innecesariamente. Es hora de actuar.
Volver a Información de prensa