

Envejecimiento: ¿qué nos depara el futuro?
Washington, DC, 10 de enero de 2002 (OPS) -- Los países de las Américas enfrentan el reto creciente de la atención a los problemas de una población envejeciente, que trascienden la prestación de servicios de salud para incluir conflictos de discriminación por motivos de edad en áreas como el seguro médico, el empleo y la educación según ha planteado la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La creación y puesta en práctica de políticas concretas que coadyuven al envejecimiento sano son, sin lugar a dudas, el reto número uno del milenio para todos los países de las Américas, expresó la OPS, en Políticas para el envejecimiento saludable en América Latina.
El siglo XX transitó de una esperanza de vida al nacer de 51 años, a principios de los años cincuenta, a una que supera los 68 años, e incluso ha alcanzado los 75 en varios países. En el año 2000, el 8,1% de la población en América Latina tenía más de 60 años de edad; mientras las proyecciones para el 2010, hablan de un 9,6% y para el año 2020, de un 12,4%, según estadísticas de las Naciones Unidas.
Sin embargo, en la mayoría de los países de América Latina las inversiones en el ámbito de la salud de los niños y los adolescentes son altamente prioritarias para la salud pública, mientras que a las necesidades sanitarias de las personas de edad y al establecimiento de infraestructuras para una sociedad que va envejeciendo rara vez se les presta la atención necesaria.
Países como Uruguay, Argentina, Chile y el sur de Brasil, que tienen las poblaciones más envejecidas de la región, han reconocido la necesidad de buscar modelos de prestación de servicios de salud a personas de edad avanzada.
En 1996, el Parlamento Latinoamericano (Parlatino), en colaboración con la OPS, elaboró una ley modelo para el cuidado integral de las personas de edad.
"Uruguay, cuyo perfil poblacional es como el de Europa, introdujo recientemente el proyecto de ley en la Cámara de Representantes, lo cual es un elemento muy positivo porque abre toda una ventana de posibilidades para que la gente opine, la prensa le presta atención al asunto, se moviliza toda la sociedad civil en torno al tema", dijo la Dra. Cristina Torres, asesora regional en Políticas de Salud del Programa de Políticas Públicas y Salud de la OPS.
La Dra. Torres dijo que los demás países de la región deben igualmente comenzar a trabajar en estos temas, aunque no estén aún tan afectados por el problema, pues "felizmente, la tendencia es al envejecimiento... y quisiéramos que fuera un envejecimiento feliz", expresó. "Hay que tomar en cuenta que el proceso de aprobación de una ley lleva de dos a tres años".
Una de las funciones principales de esta iniciativa legislativa es ofrecer una garantía legal a los adultos mayores para que no se vean afectados por políticas excluyentes de los seguros de salud.
"Si una persona ha estado cotizando en un determinado seguro por un período de tiempo específico-cada país determinará cuánto-el seguro no puede expulsarlo al llegar a los 60 años, ni tampoco puede elevar demasiado las cuotas, lo que representaría otra forma de expulsión indirecta", explicó la Dra. Torres.
Esta impronta legal va mancomunadamente con los otros muchos proyectos de la OPS para los próximos años, en los cuales el principio común para la acción es la necesidad de concentrarse en la promoción de la salud y la disminución de la dependencia de las personas de edad avanzada.
La Unidad de Envejecimiento y Salud, parte del Programa de Salud Familiar y Población, de la División de Promoción y Protección a la Salud de la OPS, tiene como misión la promoción de la salud de las personas de edad avanzada, mediante el desarrollo de una base de información para la creación de infraestructura y los programas necesarios para satisfacer las necesidades de los adultos mayores y sus familias.
El trabajo de la OPS parte de la premisa de que el buen envejecimiento depende en gran medida de la prevención de las enfermedades y la discapacidad, el mantenimiento de una gran actividad física y de las funciones cognoscitivas y la participación ininterrumpida en actividades sociales y productivas.
La OPS, que también funciona como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, fue establecida oficialmente en 1902 y es la organización de salud más antigua del mundo, trabaja con todos los países de las Américas para mejorar la salud y elevar los estándares de vida.
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