Press/Media Corner
 
El cólera, visitante non grato en éxodo

Washington, DC, 14 de febrero de 2002 (OPS) -- El regreso del cólera a las Américas en 1991 marcó el inicio de la

Fotos
disponibles.

 Mujer es tratada contra el cólera
 -
 Paciente de cólera en centro de salud
Haz click aqui.

primera epidemia de esta enfermedad en el siglo XX, con un saldo de casi 400,000 casos y 4,093 muertes en el primer año, dando el disparo de alerta en cuanto a la vigilancia para el control de esta pandemia que azotó incansablemente a la humanidad durante siglos.

Como respuesta, la Organización Panamericana de la Salud, OPS, desvió recursos humanos, técnicos y financieros para la lucha contra el cólera, sobre todo, al tomar en consideración que las situaciones de desastre como huracanes, terremotos o inundaciones son ideales para la propagación de la enfermedad por el inminente deterioro de las condiciones higiénicas y preventivas.

Estos esfuerzos resultaron en una curva descendente: a fines del año 2000, las cifras de casos y muertes de cólera se redujeron a 2,703 de casos y 40 muertes, en toda la región.

En enero de 1991 el Vibrio cholerae 01 entró a un pueblo de la costa de Perú, encabezando la llegada de la séptima pandemia de cólera a América Latina. Para el 2000 la epidemia llegó a 21 de los 35 países de la Región de las Américas. Canadá, Uruguay y el Caribe siguen estando libres de la enfermedad. Además, durante 1999 Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Guyana Francesa, Guyana, Paraguay, Panamá y Suriname no reportaron casos.

El cólera en el siglo XIX y principios del siglo XX era altamente letal, matando entre 30 y 50% de las personas afectadas. Sin embargo, la epidemia en América Latina en los años noventa era rural y mucho menos letal, matando a menos del 2% de los afectados. También muestra una tendencia a tornarse endémico, o quedarse en esos países, según dijo el Dr. Marlo Libel, asesor del programa de Enfermedades Transmisibles de la OPS.

"Las situaciones de desastres naturales y de desastres producidos por el hombre que dan lugar al hacinamiento, la escasez del agua potable, la eliminación inapropiada de los desechos humanos y la contaminación de los alimentos durante o después de la preparación, son factores de riesgo de la propagación de la enfermedad", dijo el Dr. Libel.

Dado que el conocimiento de las causas y las vías de transmisión de la enfermedad juegan un papel esencial en la prevención, la OPS lanzó una abarcadora campaña de divulgación, parte de la cual fue un documento informativo sobre las normas a seguir para combatir y evitar el cólera en situaciones de desastre, pero que son útiles también como conocimiento general.

El cólera es una infección intestinal causada por el Vibrio cholerae toxigénico grupo O-1 o grupo O-139. Dicha bacteria ingresa al organismo con el agua o los alimentos, en especial los mariscos crudos, contaminados con materia fecal de personas infectadas. Si consigue atravesar la acidez del estómago (primera gran barrera), coloniza el intestino delgado y comienza a producir una toxina que estimula la secreción intestinal, desencadenando una gran pérdida de líquidos con alto contenido de bilis, ideal para el crecimiento del Vibrio cholerae. Este microorganismo no coloniza otro tejido u órgano del organismo que no sea el intestino, desde donde estimula la eliminación de agua y sales.

Uno de los problemas comunes estriba en el diagnóstico correcto de la enfermedad, en especial cuando se ha desatado una epidemia. Los pasos principales ante la sospecha de un caso de cólera son: evaluar si existe deshidratación, rehidratar con soluciones de sal de rehidratación oral, observar al paciente, reemplazar la cantidad de líquido perdido, administrar antibióticos orales solamente a los pacientes con deshidratación grave y alimentar al paciente.

El Dr. Libel explica que el tratamiento del cólera no requiere necesariamente un sistema de salud extremadamente sofisticado. "El líquido y la terapia sencilla de reemplazo de electrolitos producen notables resultados en la mayoría de los casos. Los casos graves pueden necesitar antibióticos (doxiciclina o la tetraciclina para los adultos; trimetoprim-sulfametoxazol, para los niños). Estas intervenciones pueden aplicarse al nivel primario", dijo.

Contrario a lo que podría sugerir el sentido común, la OPS insiste en que no deben usarse vacunas en la lucha contra esta enfermedad. "La vacuna tradicional contra el cólera (basada en células enteras muertas) posee una eficacia baja y una reactogenicidad alta por lo cual no se recomienda para el control de epidemias. Se pudieran tener en consideración las vacunas orales nuevas, pero entonces ocurre una disminución en las medidas de protección por un sentido falso de la seguridad. Los recursos deben dirigirse a los métodos de control más útiles", acentuó el Dr. Libel.

Lo contagioso de la enfermedad despertó inquietud internacionalmente con respecto a los viajes y al turismo hacia y desde las áreas afectadas por el cólera en América Latina, sin embargo, "las personas que siguen los itinerarios turísticos usuales y que observan las recomendaciones de inocuidad de los alimentos, prácticamente no tienen ningún riesgo cuando visitan países que han reportado casos de cólera", dijo el Dr. Libel.

De hecho, no se recomiendan restricciones de los viajes y de comercio entre países o entre diferentes zonas dentro de un país, pues estos no previenen la propagación del cólera. Además de ser ineficaces, las restricciones de los viajes y del comercio promueven la supresión de información en lo referente a los brotes del cólera. La OMS modificó el Reglamento Sanitario Internacional en 1973 para que no fuera un requisito para los viajeros poseer el certificado de vacunación contra el cólera.

La OPS, que también funciona como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, fue establecida oficialmente en 1902 y es la organización de salud más antigua del mundo, trabaja con todos los países de las Américas para mejorar la salud y elevar los estándares de vida.

Para más información y números sobre el cólera, visite:

Cólera: Número de casos y defunciones en las Américas, 1991-2001

Información relacionada:
LIBRO: Métodos de laboratorio para el diagnóstico de Vibrio cholerae


Regresar a la página de recursos para la prensa