

Inmunizaciones en la infancia: verdadera inversión en la salud de las naciones
Washington, DC, 28 de marzo de 2002 (OPS) -- La vacunación para el control y erradicación de enfermedades transmisibles ha estado practicándose de manera científicamente comprobada desde 1796, con la vacuna contra la viruela, y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) promueve la inmunización de todos los niños de las Américas, más temprano que tarde.
"Quiero reforzar el llamado a todos los países de mantener los programas de vacunación con coberturas de inmunización útiles local y nacionalmente. El hecho de que una enfermedad esté controlada no significa que la inversión deba ser menor. Si conseguir una meta requiere un esfuerzo, mantenerla necesita mayor inversión y vigilancia", dijo el Dr. George Alleyne, director de la OPS, durante su visita a República Dominicana en febrero del 2000, para apoyar la campaña de vacunación contra la poliomielitis que se estaba desarrollando en ese país.
Sin dudas, la inmunización en la infancia es la más rentable y la de mejor proporción entre costo y efectos de las intervenciones en salud.
"La gran mayoría de los estudios que comparan el costo de las intervenciones en salud con su efectividad (relación costo/efecto) y/o con los beneficios que proveen (relación costo/beneficio) han mostrado la vacunación como la más rentable en términos de costo/efectos y con la mejor relación de costo con beneficios", dijo el Dr. Ciro de Quadros, director de la División de Vacunas e Inmunizaciones de la OPS.
De ahí que la OPS esté trabajando con los gobiernos de la región para lograr un mayor compromiso político con respecto a la inmunización de los niños con las vacunas existentes. "Las vacunas son la única intervención hasta el momento que ha triunfado en la erradicación de una enfermedad, como es el caso de la viruela, y están en camino a la eliminación de la polio mundialmente", añadió de Quadros.
Según los especialistas de la OPS los principales obstáculos para lograr un programa de inmunización completo para los niños en todos los países de la región estriban en la carencia de leyes de vacunación que establezcan un presupuesto específico e independiente para la obtención de las vacunas y los problemas de tipo administrativos que tienen un impacto en la distribución eficiente de los recursos financieros y humanos.
La vacunación para prevenir enfermedades ha sido empleada como procedimiento médico en los últimos 200 años. Aunque se sabía muy poco de éste en aquel entonces, el médico inglés, Edward Jenner, hizo una observación que dio lugar a la primera vacunación en 1796.
Jenner había observado que muchas ordeñadoras habían contraído la viruela bovina, una enfermedad de las vacas que causa una dolencia muy leve en los seres humanos. Lo notable fue que estas mujeres rara vez contraían la viruela humana, mucho más severa y generalmente fatal.
Para determinar si había conexión entre las dos enfermedades, Jenner tomó una muestra de la lesión de viruela bovina en la mano de una lechera y lo inoculó en la piel de un niño. Varias semanas después Jenner nuevamente inoculó al niño, en esta ocasión con una muestra infecciosa de la mortífera viruela humana. El niño no contrajo la enfermedad y su protección fue completa. De este éxito, Jenner concluyó que el resultado final de la vacunación sería la "aniquilación de la viruela". Como sabemos, la humanidad hizo realidad esta predicción en 1977.
Estas fueron las raíces de la hoy tan sofisticada práctica de la vacunación: el consultorio de un doctor de un pueblo rural. Su evolución es evidente, pues hoy es una tecnología sumamente especializada, con científicos del gobierno, las universidades y laboratorios industriales de investigación que trabajan en conjunto para desarrollar vacunas nuevas, más seguras y más eficaces para prevenir la propagación de las enfermedades infecciosas.
Si bien ha habido éxitos notables como la erradicación de la viruela en el mundo y el esfuerzo ingente que se está haciendo por mandar la poliomielitis al baúl de los recuerdos, la comunidad científica tiene muchos retos por delante en materia de vacunación contra enfermedades transmisibles, de las cuales el SIDA es quizás la más notable.
Sin embargo, las Américas tienen por delante otro reto: el de llevar las vacunas existentes a las manos de todos los niños de los países de la región. Y, además del compromiso político, hay otros factores objetivos que representan impedimentos serios, como la falta de una infraestructura adecuada en las más remotas áreas para mantener las vacunas a la temperatura necesaria para que conserven su efectividad.
Por otra parte, el cuadro completo de vacunación de un niño requiere un mínimo de cinco visitas a un centro médico o a un proveedor de asistencia sanitaria, huelga decir cuán difícil es esto para los habitantes de regiones remotas.
El Dr. Alleyne pidió que "todos los padres, madres, tutores y tutoras de niños en todos los países de las Américas aseguren que todo niño menor de 5 años se vacune. Todos somos responsables por la salud de nuestros pueblos, y de proteger a nuestros niños contra las enfermedades que son fácilmente prevenibles con por vacunación."
La OPS, que también funciona como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, fue establecida oficialmente en 1902 y es la organización de salud más antigua del mundo, trabaja con todos los países de las Américas para mejorar la salud y elevar los estándares de vida.
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