

SUMA, para evitar que la ayuda entorpezca
Washington, DC, 18 de abril de 2002--La ayuda humanitaria después de un desastre puede ser perjudicial... cuando no toma el cauce apropiado y no responde a las necesidades más urgentes. Para evitar esto surgió el Sistema de Manejo Integral de Suministros Humanitarios (SUMA).
SUMA, convertido ahora en un nombre familiar, nació como un esfuerzo colectivo de los países de América Latina y el Caribe, bajo el auspicio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), para mejorar la administración de la ayuda humanitaria, de modo que ésta llegue de una manera adecuada y oportuna a los más afectados.
"Los países golpeados por un desastre valoran la asistencia externa que puede hacer mucho bien cuando es dirigida a los problemas reales, pero lamentablemente, se dirige una asistencia excesiva a cuestiones sin importancia o a mitos", dijo el Dr. Claude de Ville, quien encabeza el programa de Coordinación de Preparativos para Situaciones de Emergencia y Socorro en Casos de Desastre de la OPS.
"La respuesta internacional a los trágicos terremotos, como por ejemplo el de El Salvador en años pasados, destaca la necesidad de reexaminar muchos de los mitos y las realidades en torno a los desastres, para encontrar maneras de detener estas historias destructoras", expresó el Dr. de Ville. "El mito de que las cosas regresan a la normalidad en unas pocas semanas es especialmente pernicioso".
Cuando ocurre un desastre de gran magnitud, la solidaridad nacional e internacional se moviliza y, en cuestión de horas, comienza a llegar al país afectado una gran cantidad de suministros por diferentes vías. Muchos de estos suministros, los cuales por lo general no han sido solicitados, no son útiles o urgentes para atender las necesidades provocadas por la emergencia, y por el contrario, complican la capacidad local de recepción, almacenaje, clasificación, control y distribución de los mismos, consumiendo tiempo y recursos al país afectado, dijo.
Es esencial que la prensa y la comunidad donante sepan lo que es buena y mala práctica en el manejo de las emergencias de salud pública, observó el Dr. de Ville. Los últimos desastres naturales de impacto súbito en las Américas y en otros lugares han mostrado la necesidad de contribuciones internacionales en dinero en efectivo y no en especie. Esto asegura que la asignación de los recursos sea orientada al terreno por las pruebas de lo que se necesita en el lugar.
Aquí, SUMA juega un papel esencial, pues ayuda a administrar los suministros que llegan y clasificarlos desde su punto de ingreso, con el fin de establecer prioridades en la distribución de los mismos. De esta manera, además, se puede disponer de información del tipo y características de los suministros. Esto se hace mediante un enfoque integral que incluye personal local capacitado, material diseñado para el caso y una herramienta electrónica flexible y fácil de usar, agregó el Dr. de Ville.
El sistema SUMA está organizado en tres niveles: SUMA Central, Unidad de Campo y SUMA Manejo de Bodegas. La información sobre suministros es recabada en diferentes puntos de entrada, tales como el aeropuerto, puerto marítimo o frontera terrestre. El equipo SUMA le asigna prioridad a cada artículo en dependencia de las necesidades de las víctimas del desastre. Los suministros son clasificados por categoría, subcategoría y artículo.
Otros equipos de SUMA trabajan en bodegas y centros de distribución, coordinando la información sobre la distribución de artículos de puntos centrales a periféricos. La información organizada en el campo se envía por formato electrónico al nivel central donde se esté manejando la emergencia. Se pueden preparar fácilmente informes, tanto estándar como específicos, según se requiera para los coordinadores de desastres, ayudándolos de esta manera a administrar los suministros durante la emergencia.
"Como en el caso de El Salvador, su pueblo desea, como cualquier víctima de desastres, reconstruir casas más seguras, tener sus problemas de salud 'normales' asistidos en el centro de salud, poner a sus niños en la escuela y continuar con sus vidas. Las contribuciones unilaterales de bienes no solicitados son inapropiadas, onerosas y desvían recursos de lo que se necesita más", señaló.
El objetivo principal del proyecto SUMA ha sido desarrollar autosuficiencia en los países, asegurando que puedan manejar la ayuda humanitaria con sus propios recursos. Los equipos nacionales de SUMA consisten de voluntarios del personal de organismos nacionales de salud y socorro, la Defensa Civil o fuerzas armadas, ministerios de relaciones exteriores, oficinas de aduana, Cruz Roja, ONG y otros.
En lugar de tomar medidas ineficaces, las autoridades sanitarias salvadoreñas centraron su respuesta en medidas de control comprobadas para tratar amenazas preexistentes para la salud como la gastroenteritis, que ya había afectado a 5.000 personas antes del terremoto, dijo el Dr. de Ville.
Aunque el software de SUMA es propiedad de la OPS, ésta provee la organización e instalación del sistema y la capacitación del personal local para usarlo de forma absolutamente gratuita a todas las organizaciones interesadas.
La OPS, que funciona como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, fue establecida oficialmente en 1902 y es la organización de salud más antigua del mundo, trabaja con todos los países de las Américas para mejorar la salud y elevar los estándares de vida.
Información relacionada:
LIBRO: SUMA. El sistema de gestión de suministros humanitarios
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