
La salud es un derecho humano, pero… ¿y la equidad?
Washington, DC, 12 de diciembre de 2002--"Todos los hombres son iguales, pero algunos son más iguales que otros" ha dicho un bromista para burlarse de la contradicción común entre lo que la letra de las constituciones nacionales dice y lo que la realidad de los países muestra. Lamentablemente, la salud no es una excepción.
La salud es un derecho humano, por ende, un derecho de todos los humanos. Por eso, para la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la palabra equidad se pone sobre el tapete cuando se está hablando de la salud como derecho.
"Resulta imposible un planteo actual, moderno, de la atención de la salud sin que aparezca como tema prioritario la equidad", dijo el Dr. Abraam Sonis, ganador del Premio Abraham Horwitz 2000 para la Salud Interamericana. "Y en dónde no aparece es porque sin ninguna duda ha sido soslayada deliberadamente".
Al mencionar la equidad se corre el riesgo de dejar el tema en nociones idealistas o de perder de vista los referentes concretos a los que alude. Para que esto no ocurra, la OPS orienta sus actividades hacia los grupos más vulnerables: las madres y los niños, los trabajadores, los pobres, los ancianos y los refugiados y personas desplazadas. Su interés se concentra en la equidad para quienes carecen de recursos para acceder a la atención de salud.
El Dr. Sonis remarcó la necesidad de una definición operativa de equidad, que sirva para llevar adelante los objetivos de la OPS y de los gobiernos de la Región. "Podemos pensar así que la equidad en la salud encierra por lo menos tres imperativos, ya que implica: igual acceso a la atención para igual necesidad, igual utilización de recursos para igual necesidad, igual calidad de atención para todos".
Esta concepción de la equidad es aplicable en distintos niveles: las diferencias dentro de cada país (de naturaleza económica, étnica, política o de género), diferencias entre países y diferencias entre regiones.
"Una definición operativa nos resulta importante dada la dificultad que se observa en la práctica para implementar las recomendaciones sobre equidad que inundan el campo de la salud en los últimos años. Una revisión de las resoluciones de múltiples reuniones internacionales y de los programas de gobierno de todos los países muestra claramente el interés que existe para la promoción de la equidad, que figura como objetivo en el discurso político sanitario, pero que sólo alcanza un peso relativo, y a veces demasiado relativo, a la hora de las decisiones", completó el Dr. Sonis.
Esto se evidencia aún más, dicen los expertos, cuando los análisis se alejan de los promedios. Un estudio realizado por Bernardo Kliksberg, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y publicado por la Revista Panamericana de Salud Pública de la OPS, dice que pese a avances considerables en las condiciones de salud de la Región, cuando se analizan los datos por separado se observan notables diferencias entre los países y también en cada uno de ellos, se manifiestan claramente en tres de los principales indicadores de salud pública: diferencias de esperanza de vida, mortalidad infantil y mortalidad materna.
"Diversos análisis indican que tras las inquietantes distancias entre diversas áreas geográficas y grupos de población subyacen, entre otras causas, marcadas carencias en aspectos cruciales para la salud pública. El acceso a agua potable, instalaciones sanitarias, alcantarillado y energía eléctrica es limitado para amplios sectores. Esto crea factores de riesgo de mucho peso en la salud. Se estima que 130 millones de personas carecen de agua potable. Por otra parte, el costo del agua para los pobres es mucho mayor que para las clases medias y altas", expresa el documento.
Un informe conjunto de la OPS y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señala que "se observa en casi todos los países de la Región un incremento en enfermedades no transmisibles crónicas asociadas con la alimentación y la nutrición". El informe puntualizó que "las medidas de ajuste implementadas por los países han afectado la disponibilidad nacional de alimentos y han tenido repercusiones negativas sobre el poder de compra de los grupos más pobres, amenazando la seguridad alimentaria".
La cobertura de salud es restringida para los sectores más afectados por todos estos factores de riesgo. La OPS ha calculado que 130 millones de latinoamericanos carecen de acceso regular a los servicios de salud.
Y, en este marco, el tema étnico no está excluido. "La discriminación racial en el plano de la salud se expresa en dificultades de acceso a los servicios, baja calidad de los servicios disponibles, falta de información adecuada para la toma de decisiones o a través de mecanismos indirectos (estilos de vida, lugar de residencia, tipo de ocupación, nivel de ingresos o status de los individuos)", dice la Dra. Cristina Torres, socióloga y asesora regional de políticas del Programa de Políticas Públicas y Salud de la OPS.
La violencia de género, los problemas de la mujer y, en especial, de la mujer pobre, son también prioridades de la OPS, una de cuyas metas más inmediatas es la reducción de la mortalidad materna y de la violencia intrafamiliar, asociada a patrones culturales y a situaciones económicas y de dependencia femenina.
Otro tanto ocurre con los enfermos mentales cuya situación en las Américas "exige la acción inmediata para proteger la vida y la integridad física y psíquica de miles de adultos y menores que se encuentran detenidos en instituciones psiquiátricas o abandonados en las calles", expresó el Dr. José Miguel Caldas de Almeida, coordinador del Programa de Salud Mental de la OPS a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La OPS, que funciona como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, fue establecida oficialmente en 1902 y es la organización de salud más antigua del mundo, trabaja con todos los países de las Américas para mejorar la salud y elevar los estándares de vida.
Para mayor información por favor comunicarse con Paula Andaló, tel (202) 974-3699, fax (202) 974-3143, Oficina de Información Pública, e-mail: .
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