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Volumen 6 - No.1 - 2001
Misión de socorro después del terremoto en la India: un diario
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Evaluación del desastre
31 de enero de 2001, Bhuj. En casi 20 años de trabajo en casos de desastre, nunca he visto más destrucción que la que estoy viendo ahora en un recorrido de cinco kilómetros por la ciudad de Bhuj. Por doquier se siente el olor agridulce de los cuerpos en descomposición que yacen entre los escombros. Están retirando los escombros de la carretera principal, pero el acceso a cualquier otra parte y a los heridos es a pie y es difícil.
La población local parece casi estoica ante el desastre, no veo ni oigo a nadie llorando en las calles, pese a sufrir lesiones graves y al trastoque total de sus vidas. Los "topos aztecas", equipo mexicano de búsqueda y rescate, está salvando inmensos obstáculos para llegar a los más necesitados.
Viajaba con dos miembros del equipo de evaluación de desastres de la Oficina Regional de la Organización Mundial (OMS) de la Salud para Asia Sudoriental. Evaluamos rápidamente los daños y las necesidades perentorias de prevención y atención sanitarias y nos comunicamos con el Ministerio de Salud estatal, las autoridades civiles y los funcionarios militares y de las Naciones Unidas.
Sucumbieron a la par edificios multifamiliares de varios pisos y casas de piedra y adobe. La muralla empedrada que había rodeado la ciudad antigua durante 400 años es ahora escombros. Cerca de 70 por ciento de Bhuj estaba destruido. En el aeropuerto militar se habían derrumbado la torre de control y la terminal y habían muerto más de 50 funcionarios de la Fuerza Aérea India.
Por fortuna, no ha llovido en esta zona y probablemente no llueva durante algún tiempo porque es una región desértica. Sin embargo, por eso, las temperaturas son muy altas, cerca de 35 °C en el día, y muy frías de noche, cerca de 1,5 °C. Hay mucho polvo.
En las dos semanas que permanecí en el distrito de Kutch, una zona árida con cielos azules y tierra de un marrón amarillento, visité casi todas las demás ciudades afectadas, Anjar y Bhachau, entre otras, que quedaron reducidas a escombros casi por completo. Estaba destruida la mitad de Gandhidham. Todos estos poblados quedaron sin infraestructura asistencial: perdieron centros de salud comunitarios, todos los de atención primaria y los hospitales estaban destruidos o tan dañados que habrá que derruirlos y reconstruirlos en el futuro cercano. Hasta el castillo del Maharajá de Bhuj cayó.
Respuesta frente a la emergencia
1 de febrero. Ahmedabad, Gujarat. Se celebró una reunión preliminar en Ahmedabad, para coordinar la ayuda humanitaria al distrito de Kutch. Asistieron el Dr. Eigil Sorensen, asesor regional de la OMS sobre emergencias y desastres para Asia Sudoriental, y varios representantes de otros organismos. Después volamos a Bhuj, 420 kilómetros al oeste, donde no hay instalaciones de comunicación. Nos reunimos con funcionarios de la OMS, representantes de otros organismos del sistema de las Naciones Unidas y varias organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales.
En las reuniones, determinamos las necesidades urgentes: apoyo a las autoridades sanitarias por parte de equipos autónomos de epidemiólogos, para el restablecimiento de la vigilancia epidemiológica en el distrito; refuerzos en ingeniería sanitaria para controlar la calidad del agua distribuida por las cañerías, la eliminación de residuos sólidos y la construcción de letrinas; y distribución de material para organizar refugios y centros médicos temporales. Había que disponer de los cadáveres recuperados de los escombros y ocuparse de los problemas de salud mental de los supervivientes. Se necesitaban sistemas de comunicaciones internas para la coordinación y la atención de estas necesidades.
2 de febrero. Ahmedabad. Primero, necesitamos un sistema para las comunicaciones y la movilidad de los servicios de socorro, y para proporcionar capacitación técnica y asistencia. Profundo compromiso y solidaridad tiene el personal de las organizaciones internacionales allí reunidas.
Para ampliar la capacidad de las autoridades sanitarias de intervenir en el distrito de Kutch, el equipo de la OMS suministró teléfonos celulares y alquiló 10 vehículos por tres meses.
Otro factor decisivo para que las actividades de socorro lleguen a donde se necesitan es la capacidad de vigilar y llevar un registro de los daños y los servicios. Recomendamos a la Oficina Regional de la OMS para Asia Sudoriental que empleara video y fotografía para la documentación, pues ha dado excelentes resultados a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en las Américas. Hicimos arreglos para que un equipo de filmación grabara y comunicara lo que estaba sucediendo con la infraestructura de servicios de salud, los sistemas de agua potable y pozos, la distribución de agua y alimentos y la capacidad de los hospitales de urgencia y los refugios temporales.
Para las autoridades sanitarias del Estado de Gujarat, fotocopiamos y distribuimos las publicaciones de cooperación técnica de la OPS. Éstas se tornaron instrumentos importantes de orientación y referencia para la gestión del saneamiento de emergencia, los servicios de agua potable, el alcantarillado y la salud mental y la ayuda humanitaria, así como el análisis de vulnerabilidad de la infraestructura asistencial.
Los hospitales han quedado derruidos. Hay que establecer centros médicos temporales.
En los diversos hospitales de campaña establecidos por las autoridades civiles y militares, hindúes y extranjeros, el personal médico atendió a más de 146.000 heridos. El hospital del ejército del distrito de Bhuj, instalado en tiendas temporales, el hospital médico israelí y el hospital médico noruego de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ofrecieron atención médica a los habitantes de Bhuj e hicieron las veces de centros de referencia para la zona circundante. El departamento de salud de Kutch formó brigadas médicas, que visitaron diariamente los poblados del distrito para ofrecer atención médica y llevar a cabo la vigilancia epidemiológica, reforzada por los equipos de vigilancia de la OMS.
Los equipos de cirugía de urgencias, movilizados por las fuerzas militares en las primeras seis horas del terremoto, operaban en quirófanos establecidos en tiendas de campaña, ya que los dos hospitales de Bhuj se habían derrumbado. Las amputaciones2.000 en los primeros cuatro díasse realizaron en pacientes que llegaban con signos clínicos de gangrena o con fracturas expuestas múltiples, posiblemente mortales. Muchos de estos pacientes fueron transportados por aire a ciudades distantes, como Ahmedabad, Mumbay y Pune.
Hay decenas de miles de personas sin casa a las que hay que alojar en refugios temporales. El papel de las mujeres es muy importante. Se han organizado y administran estos refugios por cuenta propia. En un poblado, 300 mujeres sitiaron la oficina del alcalde, exigiendo tiendas de campaña. Los refugios son carpas grandes con personas hacinadas que duermen en hileras, sin división entre familias, pero no hay ningún caos y los niños están organizados y se mantienen ocupados.
La preparación de alimentos es difícil y depende en gran medida del agua que haya para cocinar lentejas y frijoles. El agua se suministra por medio de camiones tanque de fuentes vecinas, pero las personas deben esperar en colas largas para recibir sus raciones de agua. Brindamos ayuda técnica en la distribución del agua, la construcción de letrinas, la información sobre la inocuidad de los alimentos, el control de vectores y la recolección de residuos sólidos en los refugios, operados por las fuerzas armadas y las organizaciones no gubernamentales (ONG). Teníamos 10 atomizadores de insecticida, que se entregaron a las autoridades sanitarias militares del distrito. Reco-mendamos a las autoridades de salud que llevaran a cabo una campaña de información pública masiva sobre la inocuidad de los alimentos, en los refugios, en los idiomas gujrati e hindi.
3 de febrero. Bhuj. Una de las actividades más complejas que se me haya encomendado es la coordinación de reuniones interinstitucionales con grupos de salud nacionales e internacionales, a fin de evitar la duplicación y el desperdicio de recursos humanos y de suministros.
La respuesta inicial de las autoridades sanitarias militares y del estado podría considerarse adecuada, teniendo en cuenta la magnitud del fenómeno, pero sin duda habría sido mucho más eficiente si los sectores sanitarios nacional, estatales y locales, y otros sectores, hubieran integrado las medidas de preparación para casos de desastre antes del terremoto. Fue una lástima observar los problemas de coordinación en materia de asistencia internacional ocasionados por las decisiones de las autoridades estatales en Gandhidanar y Ahmedabad y las autoridades nacionales en Nueva Delhi, que no siempre fueron receptivas a las necesidades reales que se estaban determinando en el distrito de Kutch.
Inmediatamente después del terremoto, nuestro equipo se mantuvo en comunicación estrecha con el Equipo de las Naciones Unidas de Evaluación y Coordinación en Casos de Desastre (UNDAC), al que se incorporó un consultor médico nacional de la OMS. Después de la llegada del segundo equipo de la OMS, la Organización estableció su sede de operaciones en el complejo de las Naciones Unidas próximo a UNDAC. Seguimos ofreciendo apoyo logístico y técnico al equipo de UNDAC durante toda la operación, lo cual sirvió para mejorar la presencia y posición de la OMS en el terreno, así como a niveles estatal y nacional. Durante toda la misión mantuvimos una relación estrecha con el personal del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, organismo que reiteró y apoyó la función coordinadora de la OMS como oficina sanitaria principal.
4 de febrero. Ahmedabad. Puesto que están participando tantos organismos, la reunión de coordinación diaria de las organizaciones internacionales que están colaborando se está volviendo demasiado grande e indisciplinada y no podemos tratar debidamente los aspectos técnicos de la recuperación.
A fin de poder manejar las reuniones de planificación y coordinación, decidimos crear grupos sectoriales: salud, socorro, refugios y agua y saneamiento.
La OMS presidía las reuniones del sector salud, que se celebraban tres veces semanales en el Hospital de Urgencias de la IFRC en el predio del Lallam College. Con la participación de las autoridades sanitarias del distrito de Kutch, los representantes del cuerpo médico del ejército hindú, el UNICEF, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP), el PMA y muchos otros organismos, se llegó a un consenso acerca de los temas importantes, como el manejo y la referencia de pacientes quirúrgicos en estado grave a Ahmedabad durante los próximos tres meses, hasta que los hospitales de campaña contaran con los medios necesarios para atender a estos pacientes.
El grupo del sector salud creó un subcomité de salud mental, tema que se convirtió en prioritario en la primera semana, como es habitual en situaciones de desastre. Considerando que muchas ONG estaban interesadas y habían capacitado personal en este campo, recomendamos que la ONG Médecins sans Frontières/Holanda coordinara esta área, junto con las autoridades sanitarias del distrito de Kutch.
El seguimiento posquirúrgicofísico y psicológicode los sobrevivientes se convirtió en una cuestión de salud pública. Se estableció un programa de rehabilitación para los amputados del distrito de Kachche que todavía se encontraban en la zona y para los que estaban regresando de las ciudades donde fueron evacuados.
El equipo de evaluación de la OMS contribuyó a estas actividades coordinando las reuniones del sector de la salud con diversas ONG nacionales e internacionales y con las autoridades sanitarias estatales. Se distribuyó el material de la OPS/OMS sobre salud mental a los oficiales de salud y a las ONG interesadas. La función de la OMS en el terreno, y a niveles estatal y nacional, se fortaleció cuando se movilizó rápidamente el personal técnico nacional que hablaba hindi y gujrati.
El sector de la salud estaba encargado de supervisar la calidad del agua potable. Recomendamos que la Oficina Regional de la OMS para el Asia Sudoriental designara un ingeniero sanitario para que evaluara rápidamente la situación y determinara las necesidades urgentes. Otro ingeniero fue designado por un mínimo de tres meses para ayudar a mantener la calidad del agua, el control de letrinas en los refugios temporales y la recolección de residuos sólidos. Como medida inmediata, la OMS adquirió 2.500 cloroscopios para medir los niveles de cloro en el agua que se distribuirían a los equipos de vigilancia sanitaria y la Junta de Abastecimiento de Agua y Alcantarillado de Gujarat.
Después del desastre
13 de febrero. Bhuj. Tres semanas después del terremoto, el número de los cadáveres recuperados, que se cremaron o enterraron, según la práctica religiosa de cada familia, excede 17.000, aparte de otros 5.000 o más que todavía están atrapados entre los escombros.
La OMS participó en la sesión de orientación del 13 de febrero que ofrecieron las autoridades estatales y distritales a la misión conjunta del Banco Mundial, la USAID, el Banco Asiático de Desarrollo y el Gobierno de los Países Bajos y les dio los nombres de los contactos nacionales pertinentes para la porción sanitaria de su evaluación.
El grupo del sector salud evaluó los problemas sanitarios posteriores al desastre, mediante visitas a las localidades afectadas con los miembros del equipo de UNDAC y de vigilancia epidemiológica.
En Naliya, dos de los poblados destruidos habían recibido tiendas de campaña, agua y alimentos y supervisión médica. Los aldeanos ya estaban rescatando material de sus hogares para reconstruirlos. En Anjar, las autoridades sanitarias estatales brindaron asistencia médica con el apoyo de muchas ONG nacionales e internacionales. El ejército hindú estableció campamentos de refugio temporales en los pueblos vecinos.
Bhachau, donde comenzó el 9 de febrero la campaña de vacunación antisarampionosa, también quedó en ruinas. En Bidada, un hospital de referencia administrado por el fideicomiso Share Bidada Sarvodaya Trust estaba atendiendo casi 300 pacientes amputados de la zona de Bhuj, ofreciendo rehabilitación física y psicológica. Buscaban voluntarios especializados a largo plazo.
En Gandhidham, tres instituciones estaban ofreciendo servicios posquirúrgicos a la población de Gandhidham, Kandla y Anjar, a diferentes niveles: el sistema de emergencia rápido (Lifeline Express) "Jeevan Rekha" con sus tres salas de operaciones y el área de rehabilitación, el campamento de socorro médico de 100 camas en Sindhi Dharmashala con un equipo ortopédico y el hospital de campaña danés, que complementaba las actividades de los dos anteriores.
Informar al público acerca de temas afines a la salud es crítico después de un desastre.
Recomendamos a las oficinas de la OMS en la India que prepararan comunicados de prensa diarios durante la fase de emergencia y los enviaran a los medios de comunicación internacionales, nacionales, estatales y locales. Durante la fase posterior al desastre, no sólo fue imprescindible difundir las principales normas sanitarias referentes a las actividades continuas de socorro, sino también eliminar muchos de los mitos que aparecen después de los desastres naturales, por ejemplo, acerca de epidemias, el manejo de cadáveres y las actividades de vacunación. Durante la misión se concedieron entrevistas a medios nacionales e internacionales, televisivas y para prensa escrita.
El personal debe continuar las actividades de socorro después de la fase de emergencia.
Necesitábamos encontrar más personal técnico de campo y administrativoun ingeniero sanitario, un experto en enfermedades transmisibles y un epidemiólogopara seguir la vigilancia que comenzó durante la fase de respuesta frente a la emergencia. También hubo que nombrar a un administrador que se encargara de los trabajos de oficina y de gestión durante el período de rehabilitación y reconstrucción.
La India podría beneficiarse de programas de preparativos para casos de desastre nacionales y estatales con miras a una respuesta más rápida y eficaz.
A largo plazo, el grupo del sector salud "recomendó firmemente" que la Oficina de la OMS en la India contrate un gerente con experiencia en desastres, teniendo en cuenta la forma en que la oficina respondió a este desastre y la alta vulnerabilidad del país a los desastres naturales periódicos. Remitimos a la Oficina la documentación sobre la experiencia de la OPS y el apoyo técnico recomendado por el Centro Regional de Documentación (CRID), en Costa Rica y otros centros colaboradores de la OMS.
También recomendamos que el sistema de manejo de suministros humanitarios después de los desastres (SUMA) de la OPS se presentara como medio para administrar los suministros entrantes y evitar el caos que a menudo causa el aluvión de ayuda humanitaria. Si este instrumento hubiera estado instalado en el estado de Gujarat, el manejo y el seguimiento de la ayuda humanitaria recibida en conjunto habrían sido mucho menos onerosos para el gobierno estatal.
El Dr. Luis Jorge Pérez es asesor regional del Programa de Coordinación de Preparativos para Situaciones de Emergencia y Socorro en Casos de Desastre de la Organización Panamericana de la Salud. Pasó tres semanas en la India trabajando con las autoridades sanitarias después del terremoto reciente y regresó para asistir a un taller para evaluar las intervenciones frente al desastre.




