 |
Pionero de la píldora en México por Gerald S. Cohen
 Rosenkranz, en los días del auge de Syntex Corp., muestra la primera caja de su anticonceptivo oral "Norinyl". (Foto courtesía de George Rosenkranz) | En 1994, el gigante farmacéutico, Roche Holding Ltd. de Suiza, compró a Syntex Corp. Rosenkranz todavía se refiere al "final infeliz de la saga de Syntex". Pero se trata de una saga extraordinaria.
En un lapso relativamente corto, y en gran medida debido a la visión de Rosenkranz, una inversión de 100.000 dólares en una pequeña empresa química de Ciudad de México se transformó en un gigante de la industria farmacéutica internacional, cuyo valor llegó a ser de 5,3 mil millones de dólares. Desde todo punto de vista, Rosenkranz no sólo hizo realidad su sueño de crear la Dupont de México, sino que al mismo tiempo contribuyó a la curación de innumerables personas.
El secreto de la juventud
Actualmente, en lugar de conformarse con los éxitos del pasado, Rosenkranz, se prepara para asumir otros retos. Quiere participar en la investigación para descifrar el genoma humano, a objeto de que México ocupe un lugar destacado en este nuevo ámbito de la ciencia; además, se propone seguir siendo un hombre de negocios y así aprovechar las oportunidades que se le siguen presentando a un ritmo tan acelerado que abrumarían a un hombre de 30 años menos que él.
Todo aquél que esté buscando la fuente de la eterna juventud, haría bien en preguntarle a Rosenkranz cuál es su secreto. Jugar tenis y esquiar le entusiasmaban y ahora sigue levantando pesas y haciendo gimnasia dos veces por semana. Para mantenerse mentalmente activo, trata a su cerebro como cualquier otro músculo de su cuerpo. "Lo más importante es el ejercicio mental", dice. "Según la publicación New England Journal of Medicine, el comienzo de la enfermedad de Alzheimer puede retardarse 10 años manteniendo una intensa actividad intelectual".
Entonces ¿cómo ejercita su mente Rosenkranz (que habla seis idiomas)? "Sigo jugando al bridge, no tanto como antes pero, eso sí, mejor que nunca", dice. Rosenkranz ha escrito 14 libros acerca de bridge y ha ganado 12 campeonatos nacionales en los Estados Unidos, y unos 100 campeonatos nacionales en México, compitiendo con personalidades como Omar Sharif, quien una vez encabezó el equipo de Egipto. En el año 2000, ingresó a la Galería de Personas Destacadas en el Bridge y, más recientemente, escribió un artículo acerca de cómo hacer frente al envejecimiento cuando se juega al bridge.
Por otra parte, se mantiene lo más actualizado que puede en el mundo de los descubrimientos científicos que cambia aceleradamente, dedicando una hora diaria a la búsqueda de información en su computadora y leyendo publicaciones científicas. Su amigo de muchos años y socio comercial, el Dr. Alex Zaffaroni, fundador de su propia y exitosa empresa de distribución de medicamentos, vive en la misma calle. Zaffaroni sigue presentándole ideas a Rosenkranz, quien hace el papel de abogado del diablo para Zaffaroni, de la misma manera que lo hizo en los días del auge de Syntex.
Rosenkranz sigue participando en proyectos científicos como miembro de la junta directiva de una empresa que trabaja en la investigación del genoma humano. Así, ha canalizado su interés por lo que, a su modo de ver, será la próxima gran frontera de los descubrimientos científicos. A objeto de preparar a México para una nueva era, Rosenkranz ha instado, con éxito, al gobierno de México a crear un nuevo organismo dedicado a promover la investigación sobre el genoma.
Todo esto mantiene a este hombre, autor de más de 150 publicaciones y cuyo nombre figura en 143 patentes, a un ritmo constante, aunque ya tiene más de 80 años. Cuando le preguntan que si no sería hora de que empezara por lo menos a pensar en la jubilación, contesta con firmeza y casi desafiante, "¡Nunca me voy a jubilar!"
Gerald S. Cohen es dueño de una empresa de asesoramiento en comunicaciones situada en Swarthmore, Pensilvania. Escribe con frecuencia sobre temas de salud y educación.
  Volver al índice  
|
 |