En las pequeñas aldeas y las barriadas pobres en todo Haití, los niños pueden garabatear sus nombres con letra temblorosa.
Los adolescentes, más habituados a hablar creole, impresionan a los visitantes con saludos en inglés y español.
Los adultos encuentran trabajo en la industria ligera en un paisaje árido que ha ofrecido, tradicionalmente, poco más que una agricultura de subsistencia.
Esta nación del Caribe de 8 millones de habitantes es más conocida como el país más pobre del continente americano y no por haber sido la primera república negra independiente del mundo.
No obstante, en toda la isla prospera un sentido de comunidad, florecen las expresiones culturales y la fortaleza del pueblo haitiano se puede ver en los esfuerzos grandes y pequeños para cambiar y mejorar las cosas.