La Organización Panamericana de la Salud hace un llamado por $5,6 millones en Ayuda Humanitaria para El Salvador después de un segundo terremoto

Washington, DC (OPS) 16 de febrero de 2001 - La Organización Panamericana de la Salud expidió un nuevo llamado por $5,6 millones en ayuda humanitaria para cubrir las necesidades de urgencia en el sector de la salud de El Salvador, en respuesta al segundo terremoto que tuvo lugar el martes y dejó al menos 255 muertos, miles de personas sin hogar y sistemas de agua rurales gravemente dañados.

“Esta nueva exhortación por la cantidad de $5,6 millones refleja la nueva situación de emergencia que se está dando actualmente. El llamado también incluye las necesidades a mediano plazo como lo son asegurar la rehabilitación de los sistemas de agua y establecimientos de salud," dijo la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en una declaración. El impacto conjunto de ambos terremotos causó "daños a las infraestructuras sanitarias importantes y dificultó el proceso de prestar servicios de salud adecuados, agua potable y saneamiento al gran número de personas desplazadas en los albergues," agregó la Organización.

El terremoto del 13 de enero causó la muerte de más de 800 personas y dejó a 600.000 sin hogar. El terremoto del 13 de febrero causó la muerte de al menos 255 personas, dejó cerca de 2.300 heridos y a unas 83.000 personas sin hogar además de dañar gravemente 21 edificios del sector público. "La infraestructura sanitaria que ya había sido dañada en el primer terremoto quedó incapacitada a raíz del segundo terremoto. El Hospital San Vicente perdió toda capacidad de funcionamiento durante el terremoto del 13 de febrero. A diferencia del primer terremoto, hubo daños significativos que afectaron a los sistemas de abastecimiento de agua y en las áreas rurales," según el llamado de la OPS.

Graves brotes de enfermedades transmisibles siguen agotando los recursos de salud del país. "En resumen, la vulnerabilidad del país y sus instituciones de salud es extrema," dijo la OPS. Es necesario llevar a cabo esfuerzos para controlar el dengue, la malaria, el cólera y la diarrea así como otras enfermedades que podrían surgir como resultado de las condiciones en los albergues donde la gente se encuentra atestada. "El impacto del primer terremoto tuvo consecuencias graves en el área de la salud mental, en particular entre los sectores más vulnerables de la población como lo son los niños. Esto se ha magnificado a causa del segundo-y enteramente inesperado-terremoto," según el llamado de la OPS.

La exhortación de la OPS para asistencia internacional incluye solicitudes de $2,2 millones para la rehabilitación de las infraestructuras de salud, $700.000 para la vigilancia epidemiológica y el control de enfermedades, $650.000 para el control de calidad del agua y la salud ambiental, $500.000 para la preparación en caso de desastres, $400.000 para el control de los vectores de enfermedades, $350.000 para la salud mental, $300.000 para la rehabilitación de los laboratorios clínicos dañados en el terremoto y $200.000 para la inocuidad de los alimentos.

Personal de la OPS basados en su sede en Washington, D.C, y en otros países de las Américas fueron a El Salvador posteriormente a los terremotos y colaboraron con funcionarios salvadoreños en la evaluación de la infraestructura sanitaria, asegurando la disponibilidad de agua limpia, llevando a cabo la vigilancia epidemiológica para las enfermedades y la expansión de los programas de promoción de la salud, especialmente en el área de la salud mental.

El Salvador estaba presentando un brote alarmante con más de 5.000 casos de gastroenteritis (enfermedad diarréica) antes del terremoto. Fácilmente transmisible a través del agua, los alimentos o el contacto directo, este brote quizá sea exacerbado por los deterioros en el control de la calidad del agua y el saneamiento en general. De igual manera, el manejo inadecuado de los residuos sólidos en las áreas afectadas por el terremoto podría contribuir a la proliferación de los vectores responsables de la epidemia del dengue, la cual constituyó una grave amenaza para la población en el año 2000.

La OPS, que también actúa como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, ha estado trabajando para mejorar la salud y elevar los niveles de vida en todos los países de las Américas desde 1902.

Para mayor información por favor comunicarse con Daniel Epstein, tel (202) 974-3459, fax (202) 974-3143,Oficina de Información Pública, email: epsteind@paho.org.