FESP 4: El aseguramiento de la participación social en la salud
Esta Función incluye:
• El refuerzo del poder de los ciudadanos para cambiar sus propios modos de vida y ser parte activa del proceso dirigido al desarrollo de comportamientos y ambientes saludables, de manera que influyan en las decisiones que afecten a su salud y a su acceso a servicios adecuados de salud pública.
• La facilitación de la participación de la comunidad organizada en las decisiones y acciones relativas a los programas de prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de la salud, con el fin de mejorar el estado de salud de la población y la promoción de entornos que favorezcan la vida saludable.
Indicadores:
1. Fortalecimiento del poder de los ciudadanos en la toma de decisiones sobre la salud pública.
2. Fortalecimiento de la participación social en la salud.
3. Asesoría y apoyo técnico a las instancias subnacionales para fortalecer la participación social en la salud.
FESP 4: Resultados de la Medición en la Región de LAC
Esta función presenta un desempeño intermedio para la Región, con una mediana de 0.49. El perfil de desempeño de los países es bastante homogéneo, con excepción de algunos que escapan al intervalo intermedio, tal como se presenta en el siguiente gráfico.
Al igual que en la función 2 , los indicadores medidos presentan un nivel de desempeño intermedio, aunque el de fortalecimiento de la participación social en salud es un poco más alto.
La menor variación de los resultados en la Región se observa en el indicador de mejor desempeño (fortalecimiento de la participación social en salud) y es mayor la dispersión en el comportamiento del indicador 3 (apoyo a las instancias subnacionales). La existencia de países que, en general, presentan mejor y menor desempeño se expresa en la existencia de valores extremos como se observa en el cuadro siguiente:
Las principales características que presenta el desempeño de esta función en la región son:
• El 84 por ciento de los países cuenta con organismos formales de recepción de opinión de la sociedad civil en salud y el 57 por ciento cuenta con espacios formales de consulta ciudadana sobre la salud. Sin embargo menos de un tercio de los países asegura dar una respuesta a las opiniones recibidas.
• En la mitad de los países existe un organismo del tipo Defensor del Ciudadano, independiente del Estado y con atribuciones legales y de actuación pública para proteger a los ciudadanos en materia de salud.
• El 62 por ciento de los países declaran que se realiza un informe público nacional sobre el estado de salud, al menos cada 2 años, aunque sólo el 24 por ciento difunde sus resultados por los medios de comunicación y son escasos los países que cuentan con canales formales para recibir opinión ciudadana con respecto de estos resultados.
• No hay procedimientos ni canales formales para asegurar la recepción y respuesta de la opinión ciudadana en materia de salud.
• El 65 por ciento de los países señala la existencia de consultas de opinión que ayudan a definir los objetivos y metas nacionales de la salud y puede mencionar ejemplos concretos de contribuciones realizadas por los ciudadanos en este aspecto.
• Se reconoce debilidades en el desarrollo de estrategias para dar a conocer a la población sus derechos sobre la salud. Solamente el 32 por ciento de los países dicen contar con acciones concretas orientadas a este fin.
• Se cuenta con personas capacitadas para promover la participación comunitaria en los programas de salud, aunque se presentan mayores debilidades en los ámbitos de liderazgo, trabajo en equipo y resolución de conflictos.
• Aunque se estimula el desarrollo de buenas prácticas de participación, el 49 por ciento de los países difunde a los otros estas buenas prácticas mientras que el 70 por ciento cuenta con acceso a recursos (sectoriales y extrasectoriales) para promover acciones de participación comunitaria.
• En la mayor parte de los países existen mecanismos formales de participación en salud en los niveles locales e intermedios, se cuenta con directorios de organizaciones y se promueve encuentros, foros, talleres y otras actividades para promover la participación en temas relacionados con la salud.
• En general, no se evalúa la capacidad de estimular la participación social en materia de salud ni de hacer uso de los resultados obtenidos con el esfuerzo realizado.
• Con relación al apoyo a las instancias subnacionales, las principales debilidades se encuentran en la evaluación de los resultados de participación, el diseño de mecanismos de recepción y respuesta a la opinión ciudadana, el diseño de sistemas de explicación sobre el estado de salud, y los mecanismos de resolución de conflictos.