• La investigación rigurosa dirigida a aumentar el conocimiento que apoye la adopción de decisiones en sus diferentes niveles.
• La ejecución y el desarrollo de unas soluciones innovadoras en materia de salud pública, cuyo impacto pueda ser medido y evaluado.
• El establecimiento de alianzas con los centros de investigación e instituciones académicas, de dentro y de fuera del sector de la salud, con el fin de realizar estudios oportunos que apoyen la adopción de decisiones de la ASN en todos sus niveles y en todo su campo de actuación.
Indicadores:
1. Desarrollo de planes de investigación en materia de salud pública.
2. Desarrollo de la capacidad institucional de investigación.
3. Asesoría y apoyo técnico a la investigación en las instancias subnacionales de salud pública.
FESP 10: Resultados de la medición en la Región de LAC
La investigación en salud pública es otra de las funciones que presenta bajo nivel de desempeño, con una mediana de 0.42. Según los resultados obtenidos, los países participantes se agrupan mayoritariamente en torno al desempeño bajo e intermedio, con excepción de algunos países que presentan un desempeño más alto.
Respecto a los indicadores obtenidos sobre el desempeño de esta función, éstos muestran que la falta de planes nacionales de investigación en salud pública es la principal debilidad de la Región de las Américas. Un mejor desempeño relativo se alcanza respecto del desarrollo de la capacidad institucional de la ASN para llevar a cabo
investigaciones en materia de salud pública.
Con relación a la dispersión de los resultados, en general se observa una baja variación en el indicador 10.1, lo que pone en evidencia que la falta de programas nacionales de investigación en salud pública es una debilidad para la Región de las Américas. Los otros indicadores presentan mayor variación y, aunque para la mayor parte de los países estas áreas presentan un desarrollo insuficiente, algunos países presentan fortalezas en este campo.
Los aspectos destacables que se deducen del análisis del desempeño de esta función y que son comunes a todos o a la mayor parte de los países son:
• A pesar de que el 49 por ciento de los países reconoce la existencia de un organismo encargado del programa nacional, se observa debilidades importantes a la hora de elaborarlo. En general, los países señalan que la investigación en materia de salud pública no recoge las carencias de conocimiento existentes en materia de control de las prioridades de la salud, ni presenta pruebas para la mejora de la gestión de los servicios de salud ni para asegurar la factibilidad y sostenibilidad económica de las innovaciones en la salud pública, y tampoco sirve de apoyo para la toma de decisiones políticas importantes en materia de salud pública.
• No se evalúa periódicamente el avance en el cumplimiento del programa de investigación esencial en salud pública y si se hace, no se comunica los resultados a las partes implicadas.
• Existe debilidad en la interacción con los investigadores, especialmente si son de fuera de la ASN (por ejemplo, del ámbito académico), y se difunde los resultados de las investigaciones que realiza la ASN sólo parcialmente al resto de la comunidad científica.
• No se ha establecido mecanismos para asegurar la correspondencia entre la investigación en salud pública y las prioridades nacionales. A pesar que en la mitad de los países se cuenta con procedimientos para aprobar las investigaciones, sólo el 19 por ciento incluye una evaluación sobre la importancia del tema. Pocos países indican el uso de mecanismos formales y transparentes de asignación de recursos a la investigación.
• Una fortaleza común a todos los países es que se cuenta con herramientas y expertos para el fomento de la investigación en materia de salud pública y los resultados de las investigaciones realizadas suelen ser utilizados por la ASN. La gran mayoría de los países pueden dar ejemplos de investigaciones en salud pública en los últimos dos años.
• Las mayores competencias para la investigación están en los brotes epidémicos y las intoxicaciones alimentarias, mientras que las debilidades se concentran en la investigación de factores de riesgo de enfermedades crónicas y sobre intervenciones colectivas y salud comunitaria.
• Existe apoyo parcial a las instancias subnacionales en la materia y la mayoría estimula la participación de esos profesionales en la investigación. Además, el 32 por ciento de los países participantes indica que difunde los resultados de estas investigaciones.