Terremoto en El Salvador
Saneamiento ambiental
Visita de campo al Departamento de Usulután
18 de enero de 2001
San Agustín
El acceso por la carretera Panamericana es complicado. El poblado está prácticamente
destruido en su totalidad, contabilizando más de 700 viviendas, la mayoría de
adobe o bahareque. Se informa de 4 fallecidos por el terremoto. No se nota ninguna
organización comunitaria para remover los escombros y establecer un refugio
para los damnificados. La gente se ha quedado en sus terrenos en tiendas improvisadas,
cuidando lo que quedó de sus enseres. En el camino a la localidad de Berlín
hay un refugio improvisado que está recibiendo ayuda. El servicio de agua en
San Agustín ha sido restablecido (servicio de red, suministrado por ANDA), pero
el agua no está desinfectada, acción que se espera tomar el día de mañana a
través de suministro de PURIAGUA (hipoclorito de sodio) por parte del Ministerio
de Salud.
La dispersión de basuras y escombros es considerable, y el polvo en el ambiente
constituye una molestia adicional. A la fecha el inspector sanitario de la zona
no ha efectuado una evaluación de la situación de las letrinas, pero ya cuenta
con 200 unidades para sustituir las dañadas. No se percibe organización social
para evaluar y/o reparar los distintos aspectos del saneamiento básico, y la
presencia de las instituciones del estado todavía es débil, con excepción del
Ejército y el Ministerio de Obras Públicas.
El principal problema continúa siendo la desorganización y descoordinación
de las distintas actividades de asistencia a la población. Hay mucha ayuda,
de distintas organizaciones y lugares, pero en forma no planificada, formándose
aglomeraciones innecesarias de gente que procura acopiar alimentos, ropa y enseres
varios. La asistencia en comida es excesiva, e incluso se da el caso de alimentos
que se botan o desperdician. Notamos que muchas personas han llegado de otros
lugares para recibir ayuda, que está llegando con frecuencia, pero sin programación
alguna.
Berlín
El camino desde San Agustín presenta varios derrumbes que han sido limpiados,
de manera que es posible el tránsito pero aún con riesgo. El daño a las viviendas
ha sido mínimo, y no se han tenido víctimas fatales. La actividad comercial
se lleva a cabo con normalidad. Se nos informó de comunidades aledañas (Loma
Alta) donde el daño fue severo, pero no pudieron ser visitadas en esta oportunidad.
Alegría
El camino presenta frecuentes derrumbes que han sido limpiados. En la comunidad
el daño fue moderado, y solamente colapsaron unas 10 viviendas. Cuentan con
abastecimiento de agua, pero no desinfectada. A la comunidad está llegando gente
de cantones aledaños para recibir donaciones de alimentos y ropa. El abastecimiento
de alimentos es suficiente y llega de varios sitios y organizaciones. No hay
refugio en esta localidad. En el camino de Alegría aBerlín observamos que algunas
comunidades dispersas estaban siendo abastecidas de agua en camiones cisterna
por organizaciones privadas, pero sin desinfectar.
Camino a la Laguna de Alegría
El camino presenta pocos derrumbes y el tránsito es posible pero con riesgo.
Las pocas viviendas que se encuentran a lo largo de la plantación de café presentan
daños moderados.
Síntesis
- Los daños a las comunidades rurales donde las construcciones predominantes
eran de adobe, bahareque o taquezal fueron severos. Por la hora del sismo
el daño directo a las personas en términos de heridos o muertos fue moderado.
- El principal problema actual es la desorganización y falta de coordinación
de la ayuda que se está recibiendo. No hay un inventario completo de los daños
sanitarios.
- La ayuda que los afectados están recibiendo es considerable, y la solidaridad
interna e internacional es evidente.
- La mayor parte de la gente está siendo abastecida de agua, pero no es agua
sanitariamente segura. El reparto de alimentos es abundante, aunque se hace
en forma poco controlada y muchas personas reciben raciones varias veces.
- La presencia de las instituciones del Estado todavía es débil, con excepción
del Ejército y del MOP.
- El problema de la dispersión de las basuras, especialmente de los envases
y desperdicios de alimentos, es de consideración. Asimismo, los escombros
no están siendo removidos.
- No existen refugios para los damnificados; la gente ha colocado tiendas
donde mejor puede.
- Todos estos problemas fueron discutidos con las autoridades sanitarias locales
y se están tomando ya medidas para solucionarlos.