Terremoto en El Salvador
Servicios de Salud
17 de enero de 2001

Descripción general

La evaluación preliminar en los hospitales Rosales, Maternidad, San Rafael, Neumológico, San Juan de Dios de San Miguel y San Pedro de Usulután, indica que la situación general es delicada y crítica, y se requieren medidas rápidas para recuperar la oferta y brindar los servicios normales a la población general. Han sido evacuados en su totalidad, y los pacientes que requieren asistencia están siendo atendidos en las afueras de los mismos, con instalaciones precarias. Existen algunos daños estructurales, y muchos no estructurales y funcionales.

La atención de heridos del terremoto que requerían servicios de urgencia se realiza en hospitales referidos. Salvo problemas como los pacientes ortopédicos, los que padecen lesiones que requieren cuidado hospitalario prolongado, y manejo de salud Mental, los demás han sido resueltos. La etapa aguda ha sido superada.

La totalidad de las 2021 camas visitadas (43% sobre el total de la oferta nacional) se encuentran fuera de servicio, debido, en muchos casos a razones preventivas hasta conocer con más detalle la importancia de los daños, o a daños estructurales y no estructurales. Existe mucho temor en los empleados a ingresar en los centros.

Problemas en el área estructural

  • Situación delicada en el bloque quirúrgico en el Hospital Rosales por la salida de funcionamiento de 15 salas (con un número promedio de 600 cirugías mes). Gran cantidad de equipo médico quirúrgico debe ser evacuado para evitar más pérdidas si se produce un nuevo sismo.
  • Daño estructural en la parte histórica del Hospital San Rafael.

Área No Estructural

  • Importantes daños en los hospitales San Rafael (tanto en la parte nueva, como en la parte histórica que no estaba siendo utilizada, pero representa peligro por ser zona de acceso al nuevo hospital), y el Hospital San Juan de Dios en San Miguel.
  • Daños menos severos en San Pedro en Usulután.
  • Daños pequeños en los hospitales Neumológico, Maternidad y la parte restante del hospital Rosales.
  • Se han identificado problemas en el abastecimiento de agua, en los sistemas de abastecimiento de oxígeno (balas fuera de servicio por manómetros), cortes de luz, ascensores, comunicaciones deficientes, y en el sistema de sanitarios para los pacientes fuera del hospital.

Área Funcional

Es acá donde se registran los mayores problemas, debido a que todos estos centros fueron evacuados y los pacientes trasladados a zonas verdes o pasillos con menor peligro ante nuevos sismos. Se anotan los aspectos más importantes:

  • Hacinamiento de pacientes en las zonas improvisadas.
  • Bajas condiciones de asepsia de los pacientes que están en la calle, o zonas internas habilitadas de manera provisional (salas de cirugía en auditorios, o consultorios de urgencias, pasillos de consulta externa, etc).
  • Muy deficiente manejo de desechos patógenos en las zonas referidas.
  • Desorden y falta de claridad respecto del personal que por razón de la suspensión del servicio ha quedado cesante o sin función definida.
  • Suspensión casi total de servicio ambulatorios de consulta externa.
  • Suspensión total de servicios quirúrgicos electivos.
  • Deficitarios servicios de apoyo como Rayos X y laboratorio debido a que han tenido que ser improvisados es sectores diferentes a su servicio habitual y no pueden procesar la totalidad de exámenes practicados, bien por radiación o por dificultad en montaje de máquinas para procesamiento, equipos para cultivos, etc.
  • Falta de control de equipos e inventario. Se han extraído de los hospitales los elementos que han requerido para el funcionamiento en las zonas improvisadas, pero no hay un control y un seguimiento lo que podría generar pérdidas o posteriores daños y deterioro en el servicio. Quedan además muchos equipos en el interior de los hospitales que fueron prácticamente abandonados.
  • Se carece de un sistema de referencia de pacientes que permita articular una red de prestadores de servicios por complejidad o disponibilidad de camas.
  • Un pobre sistema de información, tanto de pacientes internados como de datos para las entidades que lo solicitan.
  • Los hospitales no han recibido directrices claras ni definidas. Hay ausencia de planes hospitalarios de contingencia a mediano o corto plazo que les permita tener una idea de su funcionamiento en los próximos 15 días o un mes.
  • Los comités hospitalarios de emergencias no han funcionado, o porque no lograron reunirse o porque sus planes escritos no fueron aplicables. Así mismo un programa de capacitación a los funcionarios sobre las amenazas y los desastres hubiera tenido probablemente un comportamiento diferente al que actualmente se presenta.
  • Medidas de solución aisladas y sin planeación (se solicitan indistintamente medicamentos, sillas, equipos, manómetros, etc, sin que corresponda a un verdadero plan o diagnóstico). Igual sucede con lo hospitales de campaña.
  • Falta de coordinar la ayuda externa (internacional) con las verdaderas necesidades hospitalarias.
  • Un aspecto delicado es la renuencia al ingreso y al seguimiento de las directrices de la Dirección por las condiciones de seguridad insuficientes.

Acciones necesarias

Se precisa un plan general nacional que establezca políticas claras para recuperar paulatinamente los servicios habituales.

  • Habilitar de manera urgente hospitales como el de Maternidad y el Neumológico que no fueron muy afectados y tratar de garantizar a través de ellos una oferta articulada entre los diferentes hospitales. Su reparación podría ser de manera casi inmediata.
  • Iniciar la intervención en hospitales tales como San Rafael por medio del sellamiento de la parte histórica mientras es demolida y habilitar otros ingresos, reparar los aspectos no estructurales y prestar servicios paulatinamente normales podrá ser un trabajo no mayor de un mes. Igual situación se considera para el hospital San Pedro en Usulután.
  • Habilitar para la zona de San Miguel (Hospital San Juan de Dios) un hospital local (Nueva Guadalupe) con 90 camas y no afectado por el sismo como centro quirúrgico alterno o de referencia para hospitalización.
  • Reordenar temporalmente el parque automotor de ambulancias para facilitar el sistema de referencia de pacientes.
  • Establecer luego del análisis de ingeniería aquellos servicios que verdaderamente no puedan utilizarse para consulta externa y habilitar hospitales móviles o tiendas para prestar este servicio. La mayoría de hospitales disponen de suficiente espacio para hacerlo.
  • Lograr el reingreso inmediato de los pacientes que se encuentran fuera de los hospitales en condiciones precarias, para evitar la aparición de enfermedades nosocomiales. Para esto se plantean dos alternativas,(1) distribuir las camas hospitalarias que no se vieron afectadas y redistribuir pacientes, o (2) montar hospitales de campaña pero de carácter muy temporal para internación de pacientes. Los hospitales quirúrgicos de campaña no son necesarios porque la operación de electivas debe hacerse bajo condiciones de seguridad, con cuidados post operatorios, que solo se garantizaría en entidades hospitalarias.
  • Ordenar un rápido inventario de necesidades de medicamentos.
  • En los lugares con pacientes en la calle, determinar los manejos de desechos patógenos con carácter urgente, aunque la verdadera solución es reingresar los pacientes, o reubicarlos en hospitales que dispongan de camas.
  • Establecer un plan de atención de salud mental para el personal de salud el personal hospitalizado