tomado del Boletín
Epidemiológico, Vol. 21 No. 4, diciembre 2000
Interrupción de la transmisión
del Sarampión
A pesar de la disponibilidad de una vacuna eficaz, el sarampión sigue siendo
una de las principales causas de morbilidad y mortalidad de la niñez en muchas
regiones del mundo, representando el 30% de los 3 millones de defunciones debidas
a las enfermedades prevenibles por vacunación en el mundo cada año. En la Región
de las Américas, la interrupción de la transmisión vírica por sarampión se fijó
como una meta para el año 2000 por los ministros de salud en la XXIV reunión
de la Conferencia Sanitaria Panamericana en 1994. Mientras varios genotipos
diferentes del virus salvaje de sarampión están circulando en todo el mundo,
la vigilancia virológica efectiva desde 1997 ha sugerido que sólo el genotipo
D6 está circulando en las Américas, indicando una circulación endémica continua.
Según se resume abajo, la mayoría de los países ya han alcanzado la meta de
interrumpir la transmisión indígena del sarampión, lo que representa un gran
progreso en la lucha contra la enfermedad.
En 1990, durante la última epidemia grave en la Región, se notificaron 250.000
casos del sarampión. En 1996, se notificaron unos 2.109 casos confirmados en
la Región, que representan el nivel más bajo jamás visto. No obstante, ocurrió
un resurgimiento en 1997, con 52.284 casos confirmados notificados en Brasil.
La epidemia continuó a lo largo de 1998, con 14.332 casos confirmados notificados
en 17 (35%) de los 48 países de la Región, de los cuales el 71% provenieron
de Argentina. Durante los dos últimos años, no ha habido ningún caso notificado
de sarampión en toda Centroamérica y Cuba, en la mayoría de los países del Caribe
y sudamericanos. En 1999, se notificaron 3.091 casos confirmados de 11 países,
una reducción de 78% en comparación con 1998 y de 94% con 1997. La transmisión
endémica ocurrió sólo en 4 países - Bolivia (1.441 casos), Brasil (797 casos),
Argentina (313 casos) y República Dominicana (274 casos). También durante 1999,
Canadá, Chile, Costa Rica, México, Perú, Uruguay y los Estados Unidos informaron
sobre casos de sarampión importados, pero la propagación fue limitada por la
alta cobertura de vacunación.
Al 28 de octubre de 2000, han sido notificados solo 1.148 casos confirmados
de sarampión en la Región, mientras que la enfermedad afecta a sólo 30 (<1%)
de los aproximadamente 12.000 municipios en la Región. Los países con alta cobertura
de vacunación antisarampionosa que presentaban casos importados de sarampión
como Canadá (194 casos al 28 de octubre de 2000), los Estados Unidos (71), el
Perú (1) y Costa Rica (1), también han tenido éxito en mantener la transmisión
de sarampión en un nivel bajo. Otros países que notificaron casos incluyen Argentina,
Brasil, Bolivia, República Dominicana y Haití (ver cuadro
1).
El caso de la República Dominicana y Haití es especialmente preocupante, puesto
que la transmisión endémica continua a pesar de las campañas de vacunación nacionales,
principalmente porque la cobertura de las campañas contra sarampión no alcanzó
un 95%, dejando algunos focos de población susceptible. Las razones de la falta
de cobertura incluyen una supervisión y un monitoreo de la vacunación casa a
casa deficientes, investigaciones de casos retrasadas que impidieron la evaluación
rápida de la situación en las áreas con cobertura deficiente y obstáculos logísticos
graves. Estos brotes destacan la dificultad de detener la propagación del sarampión
en las áreas con baja cobertura de vacunación. El mantenimiento de un alto nivel
de inmunidad inducida por vacuna es el enfoque más eficaz para el control del
sarampión. En este sentido, las recomendaciones de la OPS incluyen la ejecución
apropiada y oportuna de las siguientes estrategias para lograr, mantener y vigilar
la interrupción de la transmisión de sarampión endémico en la región:
1) Obtener una cobertura de rutina >95% con vacuna de sarampión en todos los
municipios. Los países deben validar la cobertura regularmente mediante el monitoreo
casa a casa y/o comparando el número de dosis de vacuna antisarampionosa administradas
con el número de primeras dosis de DTP o el número de dosis de la vacuna del
Bacilo Calmette-Guerin;
2) Realizar campañas de seguimiento al menos cada 4 años y lograr una cobertura
de vacunación >95% en todos los municipios. Los supervisores deben comprobar
la cobertura de vacunación diariamente durante la campaña mediante el monitoreo
casa a casa;
3) Vacunar y monitorear la cobertura entre grupos en alto riesgo de contraer
o transmitir la enfermedad (es decir, trabajadores de atención de salud, trabajadores
migratorios, grupos filosóficamente opuestos a la vacunación, reclutas militares
y otros adultos jóvenes de origen rural);
4) Conducir una vigilancia de rutina de la enfermedad confiable y validar activamente
los datos al buscar la enfermedad durante todas las vacunaciones casa a casa,
las visitas regulares a las escuelas y los centros de atención de salud por
el supervisor de cada distrito, incluidas las visitas mensuales a las áreas
de alto riesgo (aquellas donde la cobertura es baja, que no presentan los informes
semanales, con acceso limitado a los servicios de salud, donde el turismo o
la inmigración son altos, o que han tenido casos durante las semanas anteriores);
e
5) Investigar todos los brotes, incluyendo a) conducir visitas de hogares dentro
de las 48 horas siguientes a la identificación de un caso probable e investigando
todos los contactos y entornos donde los pacientes-caso estuvieron tanto durante
sus períodos de exposición (7—18 días antes de la aparición de la erupción cutánea)
como de sus períodos infecciosos (desde los primeros síntomas respiratorios
hasta 4 días después de la aparición de la erupción cutánea); b) colectar sangre
y muestras con hisopos faríngeos o nasofaríngeos, o especímenes de orina al
primer contacto con los pacientes-caso presuntos, enviándolas al laboratorio
de referencia de sarampión del país dentro de los 5 días de obtenidos y analizar
el espécimen sérico, presentando los resultados dentro de los 4 días posteriores
a la recepción del espécimen en el laboratorio; c) identificar los contactos
epidemiológicos de los casos confirmados y la evaluación de los factores de
riesgo involucrados en cada brote; y d) comprobando la ausencia de exportaciones/importaciones
de sarampión entre los países dentro de la región, incluida la determinación
de los genotipos víricos para identificar los virus endémicos o importados.
En términos generales, los países de la Región de las Américas han logrado
avances importantes para interrumpir la transmisión de sarampión, al dedicar
sus esfuerzos a la vacunación y a la intensificación de la vigilancia de enfermedades.
Estos esfuerzos para reducir significativamente la carga del sarampión fueron
reconocidos recientemente por el Grupo Técnico Asesor sobre las Enfermedades
Prevenibles por Vacunas (GTA) de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)
durante su
XIV reunión en Foz de Iguaçu, Paraná, Brasil, del 2 al 5 de octubre de 2000.
Para información actualizada sobre la vigilancia de sarampión en las Américas,
sírvase consultar el Boletín Semanal de Sarampión de la OPS a www.paho.org.
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Cuadro 1: Casos de sarampión en las Américas,
2000
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Argentina: En 1997, la epidemia de sarampión de São Paulo (Brasil)
se propagó a Argentina, causando 10.663 casos confirmados entre 1997-1999.
Desde el 1o. de enero hasta el 28 de octubre de 2000, se notificaron 6
casos confirmados, una disminución del 98% comparada a 1999.
Brasil: Después de la epidemia de 1997, cuando se notificaron
52.284 casos, se llevo a cabo una campaña de mantenimiento nacional. En
1998, se notificaron 2.781 casos confirmados de sarampión, pero en 1999
el número descendió a 797. Desde el 1 de enero hasta el 28 de octubre,
se confirmaron 35 casos (1%) de los 6.661 casos sospechosos investigados.
Bolivia: En 1999, se notificaron 1.441 casos confirmados de sarampión,
un aumento en comparación con los 1.004 casos informados en 1998. Se llevó
a cabo una campaña de vacunación de seguimiento durante el mes de noviembre
y diciembre de 1999, con cobertura nacional informada de un 98%. No obstante,
los brotes siguieron durante el año 2000, y el monitoreo de casa en casa
indicó que muchas áreas no habían logrado cobertura de 95% durante la
campaña de 1999. Desde el 1o. de julio hasta el 28 de octubre, se confirmaron
sólo 121 casos. Una campaña casa a casa con supervisión y monitoreo estrictos
está en curso. El último caso confirmado para 2000 ocurrió durante la
semana que concluía el 7 de octubre de 2000.
República Dominicana: La transmisión de sarampión se restableció
en la República Dominicana en 1998 y ha continuado a pesar de varias campañas
de vacunación de seguimiento intentadas. En 1999, se notificaron 274 casos
confirmados. Desde el 1o. de enero hasta el 28 de octubre, se notificaron
200 casos confirmados (17% del total de la región).
Haití: No se notificó ningún caso confirmado en 1999. En 2000,
empezó un brote en Artibonite y hasta el 28 de octubre, se han notificado
469 casos confirmados (41% del total de la Región). La vacunación casa
a casa empezó en junio de 2000 y continúa hasta ahora. La falta de supervisores,
la identificación retrasada de las áreas donde la vacunación fue incompleta,
la interrupción de los recursos financieros al nivel local y la inestabilidad
política han convertido la campaña en un desafío particularmente difícil.
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Fuente: OPS. División de Vacunas e Inmunización (HVP)
Para acceder a la definición de caso de sarampión, publicada
en el Vol. 20, No. 3 (Septiembre 1999) del Boletín Epidemiológico,
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