—tomado de el Boletín Epidemiológico, Vol. 20 No. 1, marzo 1999


Análisis de la situación de salud y sus tendencias en las Américas, por subregión, 1980 – 1998

 

 

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se encarga de difundir información sobre la situación sanitaria y sus tendencias. Esta función se cumple periódicamente desde 1956, año en que se publicó la primera evaluación de la situación sanitaria de la población de las Américas(1). Desde entonces, la Organización elabora y distribuye publicaciones que contienen datos e información sobre dicha situación en los países de la Región, entre las que cabe mencionar La salud en las Américas y Estadísticas de salud de las Américas, además de los Indicadores básicos de salud, el Boletín Epidemiológico y otros informes. El presente documento contiene un resumen analítico de la situación sanitaria y sus tendencias en las Américas durante el período 1980-1998, partiendo de ciertos indicadores básicos incluidos en las publicaciones antedichas y tiene por objeto resaltar ciertas desigualdades importantes que afectaron a distintas subregiones del continente durante ese período.

 

Datos

Se incluye un total de 38 indicadores pertenecientes a cuatro categorías, a saber: demográficos, socioeconómicos, de morbilidad y mortalidad, y de recursos y cobertura en servicios de salud. En las notas técnicas al final, se brindan más detalles sobre la definición y el cálculo de esos indicadores. Los datos se han actualizado y validado a partir de distintas fuentes. Los indicadores demográficos se obtuvieron de Perspectivas de la población mundial, Naciones Unidas, Revisión de 1996(2), las Perspectivas de urbanización mundiales, Naciones Unidas, Revisión de 1996(3), la Base de datos internacional de la Oficina de Censos de EE.UU.(4) y los Datos demográficos para la evaluación y las proyecciones de la situación de salud, de la Organización Mundial de la Salud (5). A su vez, los indicadores socioeconómicos se obtuvieron del Anuario Estadístico de la UNESCO, 1996(6) y de la Evaluación del abastecimiento de agua y el saneamiento en América Latina y el Caribe a mediados del decenio, OPS(7). Por su parte, los indicadores de morbilidad y mortalidad se obtuvieron de los informes técnicos de las Representaciones de la OPS/OMS , los informes técnicos de los programas regionales de la OPS/OMS y la Base de datos regional de mortalidad del Sistema de Información Técnica de la OPS(8). Por último, los indicadores de los servicios de salud provienen de los informes técnicos de los programas regionales de la OPS/OMS y de la publicación de la OPS titulada La salud en las Américas 1998(1).

La Región de las Américas se clasificó geopolíticamente en subregiones a fin de comparar grupos de países en lugar de naciones. La regionalización, definida en función de la ubicación geográfica, el tamaño de la población y ciertos criterios socioeconómicos, se articula en torno a las siguientes subregiones: América del Norte; América Latina (que abarca la Región Andina, Brasil, el Istmo Centroamericano, el Caribe Latino, México y el Cono Sur); y el Caribe no Latino. El pie de página del cuadro 1 proporciona mayor detalle sobre la composición de las subregiones.

Para resaltar las disparidades y desigualdades en cuanto a salud y sus tendencias, los datos correspondientes se comparan por subregión, indicador y período. Las cifras subregionales se calcularon obteniendo el promedio de los valores por país, ponderados por el tamaño de la población en los casos necesarios.

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Situación demográfica y sus tendencias

Se estima que en 1998 la población general de la Región era de casi 800 millones de habitantes, es decir, cerca de 14% del total mundial. Se prevé que para el año 2000 la Región de las Américas tendrá 823.255 millones de habitantes, cifra que representa un aumento de 25% frente a la de 1980 (Cuadro 1). Cerca de 37% de la población reside en América del Norte, mientras otro tercio lo hace en otros dos países: Brasil y México, y el tercio restante se reparte entre los demás 43 países y territorios de la Región.

La Región de las Américas está atravesando la llamada transición demográfica, con disminución pronunciada de las tasas totales de fecundidad, disminución de la mortalidad infantil y aumento de la esperanza de vida al nacer, con la consiguiente repercusión en la composición de la estrucutura de la población.

Entre 1980-1985 y 1995-2000, las tasas de natalidad de la Región de las Américas mostraron una disminución promedio de 19%. Si bien las del Cono Sur y el Caribe Latino y no Latino son dos veces más elevadas que las de América del Norte, exhibieron una tendencia decreciente semejante (13%). Por su parte, el resto de las subregiones acusó disminuciones de 20% ó más. La tasa global de fecundidad en las Américas también manifestó una tendencia decreciente, ya que de 3 hijos por mujer en el período 1980-1985 bajó a 2,4 en 1995-2000. A excepción de América del Norte, donde hubo un leve aumento, la fecundidad global disminuyó en todas las demás subregiones. Así, en México, Brasil, Centroamérica y la Región Andina se produjo una disminución de más de 1 hijo por mujer. Pese a la baja general de las tasas de natalidad y de fecundidad global, el número de nacimientos no cambió drásticamente en las Américas entre 1980-1985 y 1995-2000, hecho que tiene implicaciones importantes para los planificadores de la asistencia sanitaria.

Las tasas de mortalidad presentan características de distribución semejantes a las de natalidad; las diferencias respectivas obedecen al tamaño de la población, la estructura por edad y la mortalidad específica en cada grupo etario. En la Región de las Américas, la tasa bruta de mortalidad disminuyó de 8,1 defunciones por 1.000 habitantes en 1980-1985 a 7,2 en 1995-2000. Al respecto, en América del Norte se produjo un leve aumento (8,5 a 8,6), mientras que la caída más pronunciada se observó en Centroamérica (9,1 a 5,8). En los últimos decenios, la mortalidad infantil en el continente se redujo en cerca de un tercio, pasando de unas 36,9 defunciones por 1.000 nacidos vivos en 1980-1985 a 24,8 en 1995-2000. Si bien las tasas de mortalidad infantil de Centroamérica, Brasil y el Caribe Latino siguen siendo superiores al promedio observado en 1980-1985, los logros más grandes se produjeron precisamente allí, con reducciones de 45%, 34% y 30%, respectivamente.

El crecimiento anual de la población también disminuyó en las Américas, pasando de un promedio aproximado de 1,6% en el período 1980-1985 a 1,3% en 1995-2000. Las subregiones de menor aumento demográfico fueron América del Norte (0,8%) y el Caribe no Latino (1,0%). A su vez, en Brasil, México y la Región Andina el ritmo de crecimiento de la población sufrió una importante desaceleración, de 42%, 27% y 22%, respectivamente. En contraste con otras subregiones, Centroamérica experimentó en el mismo período un leve aumento de su tasa de crecimiento, que pasó de 2,4% a 2,5%.

Como consecuencia de la mortalidad reducida, sobre todo entre los lactantes, la esperanza de vida al nacer aumentó en el continente, en promedio, 3,2 años, pasando de unos 69,2 años en 1980-1985 a 72,4 en 1995-2000. En este sentido, América del Norte alcanzó los niveles más elevados (76,9 años en 1995-2000). Aunque Brasil, el Caribe Latino, Centroamérica y la Región Andina mostraron aumentos entre 3 y 8 años, siguen a la zaga de las demás subregiones por varios años menos .

La urbanización de la población del continente aumentó en el período 1980-2000, debido tanto al crecimiento vegetativo como a la migración del campo a la ciudad. Esta forma de migración, en la que las personas se mudan en busca de trabajo y de condiciones de vida mejores, ha tenido una gran repercusión al aumentar la presión ejercida sobre los recursos de las zonas urbanas. Se estima que la población rural del continente se habrá reducido de casi 31% de la población total en 1980 a 24% en el año 2000. Los cambios más pequeños en este ámbito se producirán en Centroamérica, bajando de 58% a 52%, respectivamente, seguida por el Caribe no Latino, mientras que los cambios más pronunciados se registrarán en Brasil (de 36% a 19%), la Región Andina (36% a 25%) y México (34% a 26%).

Cuadro 1. Indicadores demográficos seleccionados por subregión de las Américas, para 1980 y 2000

  Indicadores
 
 Las Américas**
Norte América

Latino América & el Caribe

  Latino América 
Caribe no Latino
 Total   México América Central Caribe Latino   Brasil Area Andina Cono Sur
Población (en miles)  
1980 614,355 255,053 359,302 352,926 67,570 22,203 23,956 121,672 72,257 45,268 6,376
2000 823,255 308,569 514,686 506,814 98,881 36,616 31,390 169,202 109,711 61,014 7,872
Crecimiento demográfico anual (%)  
1980-1985 1.6 1.0 2.1 2.1 2.2 2.4 1.4 2.1 2.3 1.6 1.4
1995-2000 1.3 0.8 1.5 1.5 1.6 2.5 1.2 1.2 1.8 1.4 1.0

Población urbana

(%)

 

1980 68.6 73.9 64.9 65.1 66.3 41.7 53.8 66.2 64.1 79.8 49.0
2000 76.0 77.2 75.3 75.6 74.4 48.3 63.4 81.3 75.0 85.3 58.9
Tasa cruda de natalidad (por 1.000)  
1980-1985 24.0 15.6 30.0 30.0 31.9 38.3 25.1 29.5 32.1 23.9 25.9
1995-2000 19.4 13.6 22.9 22.9 24.6 31.6 21.7 19.6 25.1 20.7 20.1
Media anual de nacimientos (en miles)  
1980-1985 15,423 4,067 11,356 11,185 2,282 905 623 3,790 2,460 1,125 171
1995-2000 15,416 4,113 11,303 11,149 2,338 1,089 662 3,210 2,628 1,222 154
Tasa Cruda de Mortalidad (Por 1,000)  
1980-1985 8.1 8.5 7.8 7.8 6.4 9.1 8.4 8.3 7.6 8.0 7.0
1995-2000 7.2 8.6 6.4 6.4 5.1 5.8 8.0 7.1 5.9 7.3 6.4
Media anual de defunciones (en miles)  
1980-1985 5,168 2,212 2,956 2,910 457 216 208 1,072 579 378 46
1995-2000 5,791 2,597 3,194 3,145 481 199 244 1,173 619 429 49

Tasa Global de

Fecundidad *

 
1980-1985 3.0 1.8 3.8 3.8 4.2 5.2 3.1 3.6 4.1 3.1 3.2
1995-20+A4900 2.4 1.9 2.7 2.7 2.8 3.9 2.7 2.2 3.0 2.7 2.3
Tasa de Mortalidad Infantil (Por 1,000 nacidos vivos)  
1980-1985 36.9 11.0 55.3 55.7 47.0 65.0 64.0 64.0 59.0 32.0 32.0
1995-2000 24.8 7.0 35.5 35.7 31.0 36.0 45.0 42.0 35.0 22.0 22.0
Esperanza de Vida al Nacer (Años)  
1980-1985 69.2 74.7 65.4 65.3 67.7 61.3 65.5 63.3 64.5 70.1 69.3
1995-2000 72.4 76.9 69.8 69.7 72.5 69.7 68.3 67.1 69.7 73.3 72.6
* Número promedio de hijos vivos por mujer esperados durante sus años de vida reproductiva, de acuerdo con las tasas de fecundidad prevalentes para cada grupo de edad
** Las Américas: los 48 países y territorios
  • América del Norte: Bermuda, Canadá y los Estados Unidos
  • América Latina: la Región Andina, Brasil, el Istmo Centroamericano, el Caribe Latino, México y el Cono Sur.
  • Istmo Centroamericano: Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.
  • Caribe Latino: Cuba, República Dominicana, Haití y Puerto Rico.
  • Región Andina: Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.
  • Cono Sur: Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay.
  • Caribe no Latino: Anguila, Antigua y Barbuda, Aruba, Bahamas, Barbados, Islas Caimán, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes (RU), Islas Vírgenes (EEUU), Dominica, Guayana Francesa, Granada, Guadalupe, Guyana, Jamaica, Martinica, Monserrat, Antillas Neerlandesas, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vincente & las Granadinas, Suriname, Trinidad y Tabago.

  • Fuente de datos básicos: United Nations, World Population Prospects, 1996 Revision, 1998. Análisis y cómputo: Programa Especial de Análisis de Salud, SHA, OPS/OMS.

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    Situación y tendencias socioeconómicas

    Las Américas se han caracterizado por ser una región con cambios socioeconómicos sumamente pronunciados y desiguales, según lo reflejan algunos indicadores de desarrollo humano, como el alfabetismo, el acceso a servicios públicos y el gasto en salud (Cuadro 2).

    Por ejemplo, el alfabetismo de la población creció de 88% a 92% en el período 1980-1997, correspondiendo los niveles más elevados a las subregiones de América del Norte (99%) y el Cono Sur (96%). En el otro extremo de la escala, dos subregiones, el Istmo Centroamericano (75%) y el Caribe Latino (79%), están alcanzando ahora los niveles de alfabetismo que otras lograron hace más de 15 años.

    La disponibilidad de servicios públicos de agua potable y saneamiento básico, y el acceso a los mismos, resultan esenciales para el mantenimiento de un medio ambiente sano.

    En promedio, el porcentaje de población con acceso a servicios de agua potable aumentó en el continente de 76% en 1980 a 80% en 1997. Pese a haber aumentado en ese mismo período, la cobertura respectiva en Centroamérica, Brasil y el Cono Sur sigue estando por debajo de 70%, mientras que en el Caribe Latino y la Región Andina alcanza valores de entre 70% y 75%. La situación general en cuanto a saneamiento básico en las Américas también siguió una tendencia hacia una mayor cobertura.

    El gasto nacional en salud, expresado como porcentaje del producto interno bruto (PIB), se escogió como indicador de los esfuerzos dedicados al fomento de la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y la atención en salud. Al respecto, en la Región de las Américas se observó un aumento del gasto en salud, que creció de 6,8% en 1984 a 9,5% en 1995. Si bien México tuvo un aumento moderado, su nivel de gasto en salud fue el más bajo (4,8%) de la Región. La subregión del Istmo Centroamericano fue la única que experimentó una caída pronunciada de su gasto en ese rubro, de 9,5% a 6,7%. Como esos porcentajes son más elevados que la tasa de aumento de la población, las tendencias en realidad indican un crecimiento efectivo en términos absolutos de recursos de salud per cápita.

    Cuadro 2. Distribución porcentual de indicadores socioeconómicos seleccionados por subregión de las Américas, de 1980 a 1997

    Subregión Población alfabeta Población con Acceso a Servicios de Agua Potable Población con Acceso a Servicios de alcantarillado Gasto Nacional en Salud como Porentaje del PNB*
    1980 1997 1980 1997 1980 1997 1984 1995
    Las Américas 88.2 91.6 75.5 80.1 64.6 76.2 6.8 9.5
                     
    Norte América 99.5 99.0 96.7 90.9 94.3 86.4 10.5 13.9
                     
    Latino América & el Caribe 80.1 87.2 60.3 73.5 43.2 70.0 4.2 6.8
                     
    Latino América 79.9 87.1 60.4 73.3 43.3 69.7 4.2 6.9
    México 83.0 89.6 62.0 85.1 55.0 73.3 3.8 4.8
    América Central 62.3 75.0 50.0 67.0 40.4 70.2 9.5 6.7
    Caribe Latino 75.0 79.5 57.9 70.1 48.8 70.2 1.3 6.3
    Brasil 76.1 84.4 62.0 69.0 22.0 67.0 3.5 7.6
    Area Andina 82.5 90.5 58.7 74.6 45.9 66.8 4.0 6.6
    Cono Sur 92.8 95.7 62.7 69.4 78.1 75.8 6.0 8.9
                     
    Caribe no Latino 92.5 91.2 51.3 86.4 35.4 93.8 3.1 5.4
    * Número promedio de hijos vivos por mujer esperados durante sus años de vida reproductiva, de acuerdo con las tasas de fecundidad prevalentes para cada grupo de edad
    Fuente de datos básicos: United Nations, World Population Prospects, 1996 Revision, 1998. Análisis y cómputo: Programa Especial de Análisis de Salud, SHA, OPS/OMS.

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    Mortalidad y morbilidad: situación y tendencias

    La mortalidad y la morbilidad son indicadores importantes de la situación sanitaria, ya que arrojan luz sobre el nivel y los patrones de mala salud en la población. En el Cuadro 3 se presenta, ajustado por edad, el riesgo de morir por causas agrupadas en cuatro grandes categorías, a saber: enfermedades transmisibles, neoplasias malignas, enfermedades del aparato circulatorio y causas externas, en función del sexo.

    Uno de los efectos más importantes de las mejoras en cuanto a condiciones de vida y a tecnología básica es el de la disminución de la mortalidad debida a las enfermedades transmisibles. En el caso de las Américas, el riesgo de morir por dichas enfermedades se redujo a casi la mitad entre 1980-1985 y 1995-2000, pasando de 112,4 defunciones por 100.000 habitantes a 67,4 en el hombre y de 89,0 a 51,2 en la mujer. Este patrón de mortalidad de riesgo mucho más elevado en el varón que en la mujer se presenta en casi todas las subregiones, salvo en el Cono Sur y el Caribe no Latino, donde el exceso de riesgo de mortalidad entre los hombres tiende a ser más pequeño. A su vez, en América del Norte se observó un ligero aumento al respecto, tanto en el hombre como en la mujer, posiblemente como resultado del incremento en ciertas enfermedades emergentes, como el SIDA y la tuberculosis, entre otras. Pese a la disminución general observada en el riesgo de morir, las enfermedades transmisibles siguen representando un porcentaje importante del riesgo de morir (casi 10%) en Centroamérica, Brasil, la Región Andina y México.

    En general, la mortalidad por neoplasias malignas se mantuvo en valores relativamente semejantes en 1980-1985 y 1995-2000, representando 9% de la mortalidad en Centroamérica y casi 25% en América del Norte en el último de dichos períodos. Las tasas de mortalidad fueron más elevadas en América del Norte y el Cono Sur que en las demás subregiones, tanto en el hombre como en la mujer. Sin embargo, en todas las subregiones, salvo México y Centroamérica, que tuvieron los índices más bajos, se observó un mayor riesgo de mortalidad en el varón, registrándose las diferencias más pronunciadas (cerca de 50%) en América del Norte y el Cono Sur.

    Si bien en 1980-1985 y 1995-2000 la mortalidad por enfermedades del aparato circulatorio tuvo una tendencia decreciente de entre 15 y 20%, representó cerca de un tercio del nivel de riesgo de morir en las Américas. El patrón de mortalidad correspondiente tuvo una distribución semejante al de las neoplasias malignas, con un nivel más elevado en el hombre, observándose las tasas más elevadas en Brasil, América del Norte, el Cono Sur y el Caribe no Latino. Proporcionalmente, esas causas constituyeron un problema importante en América del Norte, el Cono Sur y el Caribe no Latino, donde representaron casi 40% de la mortalidad general.

    Asimismo, entre los hombres se registró, en 1980-1985 y 1995-2000, una tendencia general hacia la reducción de las tasas de mortalidad por causas externas, observándose la caída más pronunciada en Centroamérica, posiblemente debido a la pacificación de zonas que habían estado en guerra. En cambio, las tasas de mortalidad correspondientes aumentaron en Brasil y la Región Andina. En general, en las Américas, las causas externas de muerte tendieron a ser más de tres veces más frecuentes en el hombre que en la mujer, lo cual se observó en todas las subregiones, salvo en el Caribe Latino, donde esa frecuencia resultó ser sólo dos veces más grande.

    Cuadro 3. Tasas de Mortalidad Ajustadas por Edad* por Grupos de Causas Principales y Sexo, por Subregión de las Américas, 1980-85 y 1990-95

    Subregión  Todas las Causas  Enfermedades Transmisibles Tumores Malignos Enfermedades del Sistema Circulatorio Causas Externas
    1980-85 1990-95 1980-85 1990-95 1980-85 1990-95 1980-85 1990-95 1980-85 1990-95
      Hombres
    Las Américas 940.7 844.8 112.4 67.4 150.5 141.9 349.3 283.6 118.8 109.7
       
    Norte América 783.3 691.7 28.6 31.0 175.9 168.5 352.2 259.7 86.7 73.6
                
    América Latina & El Caribe 1057.8 939.0 180.9 94.1 129.6 122.4 347.0 301.0 145.0 136.1
                
    América Latina 1065.2 939.5 181.6 94.3 129.7 122.5 346.7 300.9 145.3 136.4
    México 1006.4 818.1 178.7 93.0 79.4 81.7 205.4 178.1 186.5 131.1
    Istmo Centroamericano 1272.7 962.5 324.7 104.2 86.2 82.0 214.1 209.1 259.9 159.6
    Caribe Latino 793.5 955.2 88.9 56.5 121.2 128.4 286.4 254.6 90.3 99.2
    Brasil 1252.7 1050.1 181.4 110.4 154.6 142.8 472.9 388.1 137.2 142.0
    Area Andina 1036.2 912.0 274.3 84.6 117.5 111.3 256.2 274.8 124.2 168.1
    Cono Sur 947.7 855.8 73.3 66.3 173.9 158.9 382.7 326.0 95.2 87.6
                
    Caribe no Latino 431.7 818.8 77.2 56.9 112.8 108.7 388.0 305.5 94.2 78.1
      Mujeres
    Las Américas 654.7 595.8 89.0 51.2 112.8 108.8 260.2 220.2 33.8 30.2
       
    Norte América 498.4 474.9 20.0 24.9 118.9 119.9 234.0 192.5 30.3 26.3
                         
    América Latina & El Caribe 770.9 670.3 145.5 70.4 107.8 100.7 281.6 240.5 36.6 33.0
                
    América Latina 776.2 670.3 146.1 70.5 107.8 100.7 281.4 240.3 36.6 33.0
    México 729.9 596.3 146.4 74.9 86.8 79.5 188.8 160.2 41.2 30.2
    Istmo Centroamericano 949.6 731.9 291.2 85.0 101.2 95.3 191.1 197.0 44.6 38.1
    Caribe Latino 612.9 766.7 71.7 41.7 93.4 89.4 243.7 205.6 36.4 43.6
    Brasil 903.6 697.4 138.5 76.6 116.7 106.4 380.1 298.6 36.2 32.3
    Area Andina 808.3 703.4 231.7 70.4 115.5 111.8 217.8 239.7 33.7 38.7
    Cono Sur 611.7 569.4 52.0 46.9 118.0 110.7 264.0 224.9 29.8 28.1
                
    Caribe no Latino 320.7 665.9 53.9 45.6 98.7 97.8 313.4 279.6 28.5 27.1
    Fuente de datos básicos: Base de Datos Regional de Mortalidad de OPS. Análisis y cómputo por el Programa Especial de Análisis de Salud, OPS.

    *Ajuste por edad basado en la población estándar de Naciones Unidas. Tasas por 100.000 habitantes.

     

    Dada la magnitud de las tasas de mortalidad prevalentes entre los niños en las Américas, los patrones de mortalidad entre ellos tienden a ser más sensibles a los cambios que entre adultos o entre la población general. Por ello, se analizó la importancia relativa de problemas específicos de salud recurriendo a la mortalidad proporcional (Cuadro 4). Entre 1980-1985 y 1995-2000 se observaron reducciones pronunciadas en la proporción de muertes debidas a enfermedades diarreicas agudas y a infecciones respiratorias agudas. Esto se atribuye a la disponibilidad y el fomento de tecnologías sencillas y económicas, tales como terapia de rehidratación oral, inmunizaciones y protocolos simplificados para el control de las enfermedades respiratorias.

    Cuadro 4. Mortalidad Proporcional en Niños Menores de 5 Años de Edad por Causas Seleccionades, por Subregión de las Américas, 1980-85 y 1990-95

     Subregión Enfermedades Diarreicas Agudas Infecciones Respiratorias Agudas
    1980-85 1990-95 1980-85 1990-95
      (Porcentaje)
    Las Américas 16.5 5.3 13.1 7.5
        
    Norte América 1.9 0.6 3.3 2.4
          
    América Latina & El Caribe 21.6 8.2 16.5 10.7
          
    América Latina 21.6 8.2 16.6 10.7
    México 25.5 7.6 21.6 14.5
    Istmo Centroamericano 26.7 15.1 14.2 11.6
    Caribe Latino 19.2 7.3 14.2 7.3
    Brasil 20.7 6.9 15.0 8.0
    Area Andina 24.0 12.1 17.8 13.3
    Cono Sur 8.7 2.7 12.4 8.4
          
    Caribe no Latino 15.7 13.5 10.8 7.5
    Fuente de datos básicos: Base de Datos Regional de Mortalidad de OPS. Análisis y cómputo por el Programa Especial de Análisis de Salud, OPS.

    Según se observa en el Cuadro 5, los esfuerzos de prevención y control de las enfermedades transmisibles han tenido resultados contradictorios, ya que algunas de las enfermedades de notificación obligatoria más importantes, como tuberculosis, malaria y cólera, se consideran enfermedades reemergentes en el continente. La tuberculosis siguió siendo un problema de salud pública: entre 1980 y 1997 su incidencia aumentó 13%, llegando a totalizar 255.581 casos. Pese a oscilaciones importantes en su valor absoluto, las cifras fueron más elevadas en México (49%), la Región Andina (30%) y Brasil (23%). Si bien las zonas endémicas de malaria en el continente se redujeron en los últimos decenios, el número de casos tuvo un gran aumento entre 1980 y 1997, llegando casi a duplicarse hasta alcanzar más de un millón de casos al año. Por su parte, el cólera, tras una disminución de la cantidad de casos entre 1992 y 1997, se convirtió en un problema endémico en ciertas subregiones, como la Región Andina, Brasil, México y Centroamérica. Los casos de SIDA también siguieron suscitando gran preocupación, sobre todo en América del Norte, Brasil y México. En cambio, con la excepción de una epidemia importante en Brasil, los casos de sarampión fueron menos frecuentes en el continente.

    Cuadro 5. Incidencia Anual Promedio de Enfermedades Seleccionadas Bajo Vigilancia, por Subregión de las Américas, 1980 y 1997

       Subregión (Número de casos notificados)
      Sarampión   Cólera   Tuberculosis   Malaria SIDA
    Hasta En
    1980 1997 1992 1997 1980 1995 1980 1997 1991 1995
                
    Las Américas 251,257 51,910 358,169 17,690 227,137 255,582 537,948 1,057,337 334,221 100,559
            
    Norte Améerica 26,875 708 102 4 30,507 23,321 2,675 1,265 267,906 68,858
                
    América Latina & El Caribe 224,382 51,202 358,067 17,686 196,630 232,262 535,273 1,056,072 66,315 31,699
                
    América Latina 219,716 51,084 357,483 17,686 195,748 231,437 526,777 1,007,903 62,532 29,892
    México 29,730 28 8,162 2,356 11,528 17,159 25,734 5,046 9,057 4,310
    Itsmo Centroamericano 15,680 41 30,028 2,640 11,870 13,376 225,558 152,981 3,362 2,123
    Caribe Latino 14,422 1 0 0 12,042 14,669 13,043 850 6,061 599
    Brasil 95,154 50,460 37,572 2,927 72,608 89,233 176,237 392,976 34,478 17,666
    Area Andina 43,466 171 281,095 9,122 59,003 76,440 85,724 454,881 6,868 3,033
    Cono Sur 21,264 383 626 641 28,697 20,558 481 1,169 2,706 2,163
                
    Caribe no Latino 4,666 118 584 0 882 825 8,496 48,169 3,783 1,807
    Fuente de datos básicos: Base de Datos Regional de Mortalidad de OPS y Vigilancia de SIDA en las Américas, Septiembre 1998.

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    Recursos y cobertura de servicios de salud: situación y tendencias

    La mayoría de los países de la Región de las Américas pasó por procesos de modernización del Estado y de reforma de salud. Las medidas consiguientes tuvieron repercusiones en el ámbito de su dinámica política, social y económica en general y en sus sistemas de salud en particular, impactando en su estructura y funciones. Los recursos de salud y la cobertura de los servicios de salud representan la respuesta de los países a las necesidades sanitarias. En el Cuadro 6 se resumen las tendencias de algunos de los indicadores en este campo.

    En lo que a recursos humanos respecta, el número de médicos en las Américas aumentó de 13,1 a 19,6 por 10.000 habitantes entre 1980 y 1997, período en el cual el número de enfermeras y dentistas también tuvo un marcado aumento, llegando casi a duplicarse: de 23,1 a 41,2 y de 2,6 a 5,3, respectivamente. Centroamérica y el Caribe no Latino siguieron exhibiendo las cifras más bajas en cuanto a médicos, mientras que América del Norte y el Cono Sur exhibieron las más elevadas. En el caso de las enfermeras, Centroamérica, Brasil y la Región Andina tuvieron los niveles más bajos y América del Norte y el Caribe latino los más altos.

    En contraste con la situación de los recursos humanos, la infraestructura de salud en el continente, medida en función del número de camas de hospital, bajó de 4,2 por 1.000 habitantes en 1980 a 3,6 en 1995, lo cual refleja los cambios producidos en el sistema de salud. México, Centroamérica y la Región Andina son las subregiones menos equipadas, mientras que América del Norte, Brasil y el Cono Sur tienen el mayor número de camas de hospital en relación con el número de habitantes.

    En cuanto a las inmunizaciones contra las enfermedades de la niñez, se registró un aumento general del nivel de cobertura infantil. Resulta interesante constatar que entre 1980 y 1997, mientras la cobertura de los servicios de inmunización correspondientes a las cuatro vacunas en cuestión tuvo un gran aumento, la incidencia de las enfermedades infantiles prevenibles con vacunas disminuyó, cuando no desapareció por completo. Es este un ejemplo de lo que se puede lograr cuando se reúnen una tecnología eficaz, recursos financieros, voluntad política y movilización social.

    Cuadro 6. Indicadores de Recursos y Cobertura de Servicios de Salud, por Subregión de las Américas, 1980 y 1997

       Subregión
    Médicos
    Enfermeras
    Dentistas
    Camas de Hospital (por 1.000 habitantes)
    Cobertura de Inmunización de Infantes (Porcentaje)
    (Por 10.000 habitantes)
    DTP*
    OPV*
    BCG*
    Measles
    1980
    1997
    1980
    1997
    1980
    1997
    1980
    1995
    1980
    1997
    1980
    1997
    1980
    1997
    1980
    1997
                      
    Las Américas 13.1 19.6 23.1 41.2 2.6 5.3 4.2 3.6 45 87 71 87 54 97 48 90
              
    Norte América 18.9 27.4 49.8 96.5 5.5 6.0 6.2 5.3 67 94 61 84 0 0 68 90
                      
    América Latina & El Caribe 9.1 14.8 4.2 7.6 3.3 4.9 2.8 2.5 38 83 74 88 54 97 41 90
                      
    América Latina 9.2 14.9 4.0 7.4 3.4 5.0 2.8 2.5 38 83 74 88 54 97 41 90
    México 10.2 15.6 5.8 10.8 3.6 1.0 0.8 1.2 44 93 91 94 48 99 35 84
    Istmo Centroamericano 4.1 8.8 3.6 4.4 1.1 2.6 1.9 1.2 41 89 41 90 43 95 33 87
    Caribe Latino 9.2 24.7 9.6 30.7 1.9 3.6 3.6 3.0 33 75 47 74 47 79 25 74
    Brasil 7.2 12.7 1.9 4.1 4.6 8.5 3.7 3.5 40 79 99 89 56 99 56 99
    Area Andina 7.1 13.0 3.2 4.4 2.8 3.8 2.0 1.5 24 80 33 84 56 97 25 85
    Cono Sur 18.8 21.5 5.1 6.3 2.7 5.8 4.6 3.9 50 86 80 91 65 96 55 92
                      
    Caribe no Latino 4.7 10.8 17.3 21.8 0.8 1.3 3.0 3.1 28 89 36 89 42 97 31 88
    Fuente de datos básicos: Base de Datos Regional de Mortalidad de OPS. Análisis y cómputo por el Programa Especial de Análisis de Salud, OPS.

    * DTP=Difteria, tétanos y pertussis. OPV=Vacuna oral de poliomielitis. BCG=Tuberculosis.

    Conclusiones

    La Región de las Américas muestra una mejoría en la situación de salud general durante los últimos 20 años. Se han registrado importantes cambios demográficos y en el perfil epidemiológico, por los cuales, a la carga impuesta por las enfermedades transmisibles, se suma la nueva carga de las enfermedades crónicas en la población. Esta doble carga sobre la salud es un rasgo único en la Región de las Américas.

    Del análisis de los indicadores subregionales también se desprende que en el continente hay grandes desigualdades sanitarias y en consecuencia, desigualdades en el nivel de bienestar. El primer paso hacia la reducción de esas desigualdades radica en el reconocimiento de su existencia y en su caracterización más exacta. Esto es esencial para poder facilitar la formulación de políticas de salud y ambiente, la reorganización de los servicios sanitarios básicos, la programación y evaluación de la promoción de la salud y la prevención y el control de enfermedades. La OPS apoya a los países en sus esfuerzos por analizar su situación de salud, a fin de establecer metas en las intervenciones sanitarias dirigidas a grupos humanos cuyas necesidades básicas de salud siguen estando sin atender.

     

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    Notas técnicas (detalles adicionales correspondientes a las fuentes de datos citadas).

    Los indicadores demográficos reflejan los valores de mitad de año y se obtienen mediante interpolación lineal de la proyección quinquenal correspondiente (usando la variante de fecundidad media).

    La tasa global de fecundidad expresa el número promedio esperado de niños nacidos vivos de una mujer en sus años reproductivos, de conformidad con las tasas de fecundidad prevalentes para cada grupo etario.

    La población con servicios de abastecimiento de agua potable y con alcantarillado se refiere a la existencia de conexiones domiciliarias y de instalaciones de acceso fácil.

    La proporción de defunciones registradas en niños menores de 5 años debido a enfermedades diarreicas agudas y a infecciones respiratorias agudas, utiliza como denominador el número total de defunciones registradas debidas a causas definidas en niños menores de 5 años.

    Los valores estimados de las tasas de mortalidad ajustadas por edad se calcularon sobre la base de los datos registrados de mortalidad, aplicando un algoritmo de corrección del subregistro de la mortalidad y un algoritmo de redistribución de las defunciones debidas a causas mal definidas, siguiendo la metodología presentada en la edición 1992 de Estadísticas de Salud de las Américas (OPS/OMS, Publicación Científica No. 542). Dichas tasas representan el valor promedio quinquenal, determinado con base en los datos correspondientes de, como mínimo, tres años dentro del mismo quinquenio. Para eliminar el efecto de las diferencias de distribución por edad y a fin de permitir que las tasas sean comparables, se realizó un ajuste con tasas estimadas de mortalidad específicas por grupos de edad, aplicando los valores de población estándar de las Naciones Unidas (2.400 en menores de un año; 9.600 entre 1 y 4 años; 19.000 de 5 a 14 años; 43.000 de 15 a 44 años; 19.000 de 45 a 64 años; y 7.000 en mayores de 64 años) (OMS. Estadísticas Sanitarias Mundiales Anuales; Ginebra, 1994).

    Los indicadores básicos sobre SIDA corresponden al año 1995; si bien se cuenta con cifras más recientes, estas podrían estar distorsionadas debido al efecto de notificación tardía.

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    Referencias

    1. Pan American Health Organization. Health in the Americas 1998. Washington, DC; 1998.

    2. United Nations. World Population Prospects: The 1996 Revision. New York; 1996.

    3. United Nations. World Urbanization Prospects: The 1996 Revision. New York; 1996.

    4. U.S. Bureau of the Census. International Data Base. Washington, DC.

    5. World Health Organization. Demographic Data for Health Situation Assessment and Projections – 1998. Geneva; 1998.

    6. UNESCO. Statistical Yearbook 1996. UNESCO Publishing & Bernan Press; Paris/New York; 1996.

    7. Pan American Health Organization. Mid-Decade Evaluation of Water Supply and Sanitation in Latin America and the Caribbean. Washington, DC; 1997.

    8. Pan American Health Organization. PAHO Technical Information System: Regional Mortality Database. SHA; Washington, DC; 1998.

     

     

    Este artículo fue publicado originalmente como: Castillo-Salgado C, Mujica O y Loyola E. A subregional Assessment of Demographic and Health Trends in the Americas: 1980-1998, Statistical Bulletin, Metropolitan Life Insurance Company, Vol. 80, No. 2, Apr-Jun 1999, New York, USA.


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    Boletín Epidemiológico, Vol. 20 No. 1, marzo 1999