Organización Panamericana de la Salud
Promoviendo la salud en las Américas

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—tomado del Boletín Epidemiológico, Vol. 20 No. 4, diciembre 1999

 

Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia
“Niños Sanos: la Meta del 2002”

Introducción
Perspectivas para la reducción de la mortalidad por enfermedades transmisibles en los niños
Intervenciones
Orientaciones generales para la implementación
Coordinación y participación
Pasos a seguir

Introducción
La nueva iniciativa «Niños sanos: la Meta del 2002» fue lanzada oficialmente el primero de diciembre de 1999, con el propósito de utilizar la estrategia de Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI), elaborada por la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, para prevenir la muerte de 100,000 niños de menos de 5 años en las Américas para el año 2002.

Las últimas estimaciones disponibles sobre población y mortalidad hechas por Naciones Unidas y correspondientes al quinquenio 1995-2000, calculan en más de medio millón el número anual de muertes de niños menores de 5 años en los países de la Región de las Américas en los que ocurren más de 10,000 nacimientos anuales. De estas defunciones, más de un tercio se debe a enfermedades transmisibles, según las estimaciones elaboradas por OPS/OMS, lo que pone de ma-nifiesto que estas causas constituyen aún un importante pro-blema de salud en la infancia.

Si bien la mortalidad por enfermedades transmisibles ha disminuido en todos los países durante los últimos decenios, el porcentaje de descenso de esta mortalidad ha sido diferente, y los países en desarrollo que han logrado menores niveles de tasa de mortalidad infantil (TMI) son los que han mostrado un mayor descenso en la mortalidad por enfermedades transmisibles.

Igualmente, en todos los países de la Región de las Américas que actualmente tienen TMI estimada por debajo de 30 por 1,000 nacidos vivos, las enfermedades transmisibles representan, como máximo, el 25% de las muertes de niños menores de 5 años y en general se ubican por debajo del 20%. En contraste, en todos los países con TMI superior a 30 por 1,000 nacidos vivos, las enfermedades transmisibles representan, más del 30% de las defunciones de este grupo, llegando incluso a ser la causa de mortalidad de más de la mitad de los niños, antes de los cincos años de vida.

Perspectivas para la reducción de la mortalidad por enfermedades transmisibles en los niños
La posibilidad de disminuir la mortalidad por enfermedades transmisibles se desprende de la observación del importante descenso que se registró en el número de defunciones por estas causas en muchos países del mundo en general y de la Región de las Américas en particular. En este impacto intervinieron numerosos factores asociados, por un lado, al desarrollo general de las poblaciones y el mejoramiento en sus condiciones de vida y, por otro lado, a la disponibi-lidad de intervenciones eficaces para la prevención, diagnóstico precoz y tratamiento exitoso de las enfermedades transmisibles en la infancia.

Si se lograra incrementar el ritmo de descenso de la mortalidad por enfermedades transmisibles tomando como base los descensos observados, se lograría reducir aproximadamente 100,000 muertes de niños menores de 5 años, sólo debidas a enfermedades transmisibles. Sólo en los 14 países con TMI por encima de 30 por 1,000 nacidos vivos, la reducción en el número de muertes de menores de 5 años sería de más de 95,000, incrementando el ritmo de descenso de la mortalidad por enfermedades transmisibles a los observados en otros países cuando registraban TMI similar.

Intervenciones
Aún cuando el logro de este impacto dependería de un conjunto de factores, no sólo relacionados con la aplicación de intervenciones de prevención, diagnóstico precoz y tratamiento adecuado, estas últimas pueden tener un importante efecto, especialmente sobre la mortalidad, por las siguientes razones:

Las razones anteriores, referidas solamente a la prevención y manejo apropiado de la diarrea y las IRA, son de gran importancia, toda vez que estas enfermedades son la causa de entre el 80% y el 90% de las defunciones por enfermedades transmisibles en los niños menores de 5 años. El control de otras enfermedades y problemas de salud, incluyendo aquel-las que son prevenibles por vacuna (sarampión, difteria, tos convulsa, meningitis tuberculosa), o la desnutrición, también contribuirá a disminuir el número de muertes en la infancia.

Poner al alcance de la población, y particularmente de los grupos más vulnerables, la información y atención necesarias para la prevención, diagnóstico precoz y tratamiento adecuado de estos problemas de salud, tiene por lo tanto la mayor trascendencia para reducir la mortalidad, entre los niños menores de 5 años en la Región de las Américas.

Las intervenciones mencionadas antes, así como otras que contribuyen a mejorar las condiciones generales de salud de los niños menores de 5 años y de sus familias, se encuentran actualmente englobadas dentro de la estrategia de Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI), que la OPS/OMS y el UNICEF elaboraron durante el primer quinquenio de la década de los 90. Por esta razón, la estrategia AIEPI es la principal intervención propuesta para lograr una fuerte reducción en el número de muertes por enfermedades transmisibles en los niños menores de 5 años de edad.

La estrategia AIEPI contempla, por un lado, un conjunto básico de medidas de prevención, diagnóstico precoz y tratamiento, que cubre las enfermedades y problemas de salud que con mayor frecuencia afectan la salud de los niños menores de 5 años. Por otro lado, la estrategia no sólo comprende acciones para ser realizadas a través de la estructura de salud, sino que también incluye un componente comunitario, dirigido a mejorar la capacidad de la familia y la comunidad para el cuidado y atención del niño en el hogar. De este modo, la estrategia AIEPI actúa no solamente a través de acciones paliativas para reducir el riesgo al que el niño está expuesto toda vez que se enferma, sino también a través de acciones de prevención y promoción dirigidas a mejorar la condición de salud del niño, haciéndolo menos susceptible a las enfermedades y disminuyendo el riesgo de contraerlas.

La aplicación de la estrategia AIEPI en una comunidad permite:

Por cubrir la prevención, diagnóstico precoz y tratamiento adecuado de las principales causas de mortalidad en los niños menores de 5 años, la aplicación de la estrategia AIEPI resulta adecuada para incrementar el ritmo de disminución de la mortalidad por enfermedades transmisibles. Adicionalmente, dado que la estrategia AIEPI tiene un componente dirigido a mejorar los conocimientos y prácticas de alimentación del niño, incluyendo la lactancia materna exclusiva durante los primeros cuatro a seis meses de edad y la adecuada alimen-tación posterior, la aplicación de la estrategia AIEPI también puede contribuir a disminuir el número de casos y muertes de niños por desnutrición. Finalmente, por explorar otros pro-blemas de salud del niño y su familia, la estrategia AIEPI también puede mejorar la captación de las embarazadas para brindarles acceso al control prenatal, asesorarlas sobre el lugar más apropiado para el parto y sobre los cuidados a tener durante el mismo, contribuyendo de esta manera a mejorar la cobertura y calidad de la atención perinatal y repercutiendo sobre la mortalidad por esta causa, que representa un importante porcentaje de las muertes infantiles.

La aplicación de la estrategia AIEPI puede por lo tanto ser la principal herramienta para lograr la aspirada reducción en el número de muertes en la infancia. Aún cuando la disminución no alcance los valores observados en otros países (asociados también a otras intervenciones que mejoraron las condiciones generales de vida de la población), dado que la aplicación de la estrategia también actuará sobre otras causas de muerte de los niños menores de 5 años, se estima que permitirá disminuir en por lo menos 100.000 el número de defunciones de niños menores de 5 años en la Región de las Américas.

Orientaciones generales para la implementación
El impacto anterior sobre la mortalidad en la infancia sólo podrá lograrse si se garantiza que toda la población, y especialmente aquella en condiciones de mayor vulnerabilidad, tenga acceso a la estrategia AIEPI y si se fomenta que la misma conozca y ponga en práctica las recomendaciones que la estrategia AIEPI incluye para mejorar el cuidado y atención del niño durante sus primeros años de vida. Para esto se requerirá el compromiso gubernamental con esta iniciativa y la más amplia convocatoria intersectorial en apoyo a las actividades.

Enfasis en los grupos de población más vulnerables
A fin de lograr el más rápido impacto, será indispensable orientar el esfuerzo de implementación hacia aquellas áreas en las cuales habita la población más vulnerable.

Teniendo en cuenta las características generales de la Región de las Américas, esto implicará el desarrollo e implementación de planes específicos para las áreas de mayor mortalidad, tanto en términos relativos (tasa de mortalidad y porcentaje de defunciones por enfermedades transmisibles), como absolutos (número de muertes por enfermedades transmisibles). Dentro de estos grupos de población se incluirán, ciertamente, poblaciones rurales más o menos dispersas y también poblaciones en las áreas urbanas marginales.

Los primeros pasos del proceso de implementación de la iniciativa estarán por lo tanto destinados a identificar, hacia el interior de cada país, las áreas con mayor concentración de población y mortalidad infantil elevada.

En esta primera etapa de identificación de áreas priorita-rias también se deberá identificar los distintos actores que podrán participar del esfuerzo de implementación, a la vez que se deberá ajustar los datos disponibles para contar con una línea de base adecuada que permita el seguimiento y evaluación de la meta propuesta.

La identificación de áreas de mayor prioridad para la implementación inmediata de la estrategia AIEPI no excluirá el desarrollo y ejecución de actividades en otras áreas de cada uno de los países.

La implementación de la estrategia AIEPI en áreas de menor mortalidad tendrá la ventaja adicional de incrementar las áreas disponibles para la capacitación y el número de personas disponibles para apoyar los procesos de implementación en las áreas con menores recursos.

Elaboración de planes operativos locales de implementación
El diseño de los planes operativos deberá contemplar, entre otras, las siguientes actividades esenciales para lograr la implementación de la estrategia AIEPI:

Coordinación y participación
En virtud de la importancia de la tarea a realizar y de los diversos factores que intervienen para el logro de la meta propuesta de reducción de 100.000 muertes de niños menores de 5 años debidas a enfermedades objeto de la estrategia AIEPI, será necesario establecer mecanismos de coordinación interna y externa que permitan potenciar los distintos esfuerzos que se están ya realizando en favor de la salud del niño.

En este sentido, se deberá fortalecer la coordinación con otras áreas referidas no sólo al control de enfermedades y problemas de salud, sino también al fomento de condiciones favorables para la salud. Esto incluye los esfuerzos que se dirigen a la promoción y generación de espacios saludables, al trabajo en las instituciones educativas dirigido a lograr escuelas saludables y a las acciones destinadas a mejorar las condiciones de saneamiento y disminuir los riesgos para la transmisión de enfermedades, entre otros.

Los vínculos para el trabajo conjunto en el nivel de los países entre el sector salud y el sector educación deberán fortalecerse, de manera de lograr la activa participación de los niños y adolescentes en las actividades que contribuirán a mejorar las condiciones de salud de los menores de 5 años.

También se deberá fomentar la participación de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), para que incorporen la estrategia AIEPI dentro de su agenda de trabajo, tanto para extender la cobertura de aplicación de la misma como para contribuir a la transferencia de conocimientos y prácticas favorables a la salud del niño que lo protejan de las enfermedades.

Desde el nivel regional y en los niveles nacionales se deberán estrechar y fortalecer los vínculos con las Universidades y las Sociedades Científicas para generar un ámbito favorable a la implementación de la estrategia AIEPI y apoyar la progresiva incorporación de la misma en la enseñanza. Esto se dirigirá no solamente a la formación de pre y post grado del personal de salud sino también de otro personal que participa en acciones relacionadas con el cuidado y atención del niño y de la familia, como los trabajadores sociales, educadores, etc.

Aprovechando la experiencia acumulada en los países en lo que refiere a la incorporación de la estrategia AIEPI dentro de los procesos de reforma del sector salud, también se deberá fomentar la coordinación con otros sectores de la atención, tales como la seguridad social y la atención privada de salud, para contribuir al rápido incremento del acceso de la población a la estrategia AIEPI.

Pasos a seguir
Lograr el acceso universal de la población a la estrategia AIEPI, y de este modo, evitar la ocurrencia de muertes en la infancia, requerirá el trabajo conjunto entre los distintos sectores gubernamentales y no gubernamentales, así como una amplia convocatoria a toda la población para comprometer el esfuerzo y los recursos de toda la comunidad en favor de la infancia. La OPS/OMS, coordinando este esfuerzo, apoyará a los países en el desarrollo de los planes generales y específicos de intervención, dirigidos a lograr la incorporación de la estrategia AIEPI como herramienta básica para la atención de los niños en toda la estructura de salud y para establecer los lazos de coordinación necesarios para extender la aplicación de la estrategia a través del personal comunitario y hacerla llegar a la comunidad.


 

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Boletín Epidemiológico, Vol. 20 No. 4, diciembre 1999