CUBA

1. TENDENCIAS EN EL DESARROLLO DE POLITICAS.

Cuba desde 1983 cumplió con las metas de SPT del año 2000 y sólo fue posible teniendo en cuenta la Voluntad Política del Gobierno y de la más alta dirección del país, de considerar la salud como una prioridad.

El proceso de Reforma del Sector Salud cubano ha sido permanente; ahora está enmarcado en el proceso de transformación económicas y de perfeccionamiento del Estado y el Gobierno que repercuten en la esfera social y de los servicios. En el Sector Salud, se están realizando renovaciones dirigidas a lograr mayor eficiencia y efectividad en las acciones de salud.

2. TENDENCIAS EN EL DESARROLLO SOCIOECONOMICO.

2.1. TENDENCIAS ECONOMICAS:

A partir de 1990, Cuba se enfrenta a una difícil situación, dada la desarticulación de los vínculos económicos con el antiguo campo socialista de Europa del Este y la desintegración de la URSS, lo que condujo a bruscas transformaciones en el panorama económico para el país.

A lo anterior se adicionan otros problemas de índoles externos como internos: el bloqueo norteamericano y su recrudecimiento y los problemas acumulados en la economía.

El PIB, tuvo una tendencia decreciente desde 1990 hasta 1993 y, en 1994, estas tendencias, comienzan a revertirse, obteniéndose en ese año un 0,7% de crecimiento, para alcanzar en 1996 un 7,8%. Para 1997, se propone un ritmo de crecimiento del PIB entre el 4 y el 5%.

El PIB per capita de 0,9% en 1994, alcanzó en 1996, un incremento del 7,5%.

El crecimiento global de la economía en estos años se fundamenta por el incremento del valor agregado de las industrias manufactureras, que representan en 1995 el 68% con respecto al PIB, aún cuando sólo representó el 27% en su estructura, se mantuvo como el principal factor de reanimación económica del país.

Sin embargo, aún cuando el mayor peso en el aporte al aumento del PIB lo tiene la industria, es de significativa importancia la participación de las actividades económicas de minas y canteras, así como de comercio, restaurantes y hoteles (incluido el turismo), las que en su conjunto aportan el 33% del valor en que se incrementa el PIB.

En general, la evolución económica del país es positiva tomando en cuenta los resultados favorables obtenidos en algunos indicadores y las severas condiciones a que este desempeño económico tuvo lugar. No obstante, Cuba se enfrenta aún a difíciles condiciones: un incremento de la deuda externa, las fuertes tensiones financieras para obtener créditos a corto y a mediano plazos, debido a los efectos de la Ley Helms Burton y a un deterioro de la relación de intercambio que alcanzó en 1996 un 21,3%.

La tasa de desempleo alcanzó en 1995 el 7,9%, en comparación con 6,5% en el año 1994.

El sector estatal es donde se concentra la mayor parte de la fuerza de trabajo. La ocupación en el sector estatal, en 1995, disminuyó en un 10% con relación al año precedente, en tanto existe un incremento sustancial en el sector no estatal de un 22%, dado fundamentalmente por un crecimiento significativo en el número de trabajadores por cuenta propia.

En relación a las finanzas públicas, durante 1989-1993, el déficit fiscal acumuló un volumen total de 17.033 millones de pesos, lo que representa un 20% del PIB del período.

En 1994 se tomaron un conjunto de medidas encaminadas al saneamiento financiero del país, acordes con los nuevos cambios operados en la economía tales como, la implementación de la Ley No. 73 Ley del Sistema Tributario, la eliminación de un conjunto de gratuidades indebidas, el incremento de precios y tarifas a un conjunto de productos no esenciales, entre otras.

A partir de entonces, se logra un reducción importante del déficit fiscal, que en su relación con el PIB representó el 7,4%. El déficit fiscal en los últimos cuatro años se ha logrado disminuir en un 90% del registrado en 1993.

A partir de 1994, con la implementación de medidas relativas al saneamiento financiero, los gastos corrientes de la Actividad Presupuestada continuaron creciendo pero no en igual medida a los volúmenes alcanzados en 1989 con respecto al PIB (de un 38,1% en 1989 pasan a ser en 1996 del 30,3%). Por su parte los gastos corrientes de la Actividad Empresarial decrecen de una forma acelerada. Sí estos representaban en 1993 el 40,9% del PIB y el 42,3% con respecto al volumen total de los gastos, en 1996 sólo representan el 11,4% y el 22% respectivamente.

Los gastos del Sector Salud Pública han mostrado una tendencia ascendente. De 905 millones de pesos en 1989 hoy la salud cubana cuenta para 1997 con 1.275 millones de pesos, lo que representa un crecimiento con respecto a 1989 de un 40,8%

2.2. TENDENCIAS DEMOGRAFICAS:

La población estimada para 1996 era de 11,01 millones y la media anual de crecimiento de 3,6%. La tasa global de fecundidad para 1995 fue de 1,49 por mujer. La tasa de natalidad bruta de 12,7 y la tasa bruta de mortalidad correspondió a 7,2, ambas por 1.000 habitantes

2.3. TENDENCIAS SOCIALES:

A finales de 1996, la liquidez de la población en moneda nacional logra mantenerse a niveles similares a los existentes a inicios de ese año, es decir, en el entorno de los 9.250 a 9.300 millones de pesos. Sin embargo, el valor de esta moneda en términos de su poder de compra real hoy es mayor, dado que la cotización pesos-dólar cayó a 19,2. Unido a ello, se produce un decrecimiento del índice de los precios al consumidor de los bienes y servicios del 4%, en el mercado agropecuario y en la economía informal que representó el 30 y el 22% respectivamente.

Producto de lo anterior, al comparar el ingreso per capita por núcleos entre 1989 y 1996 se aprecia una cifra similar de personas de ingresos hasta 50 pesos, una disminución de las personas con ingresos entre 51 y 151 pesos y un aumento de las personas con ingresos superiores a 151 pesos. Por su parte, los ingresos las divisas de la población también crecieron, lo cual se refleja en las ventas de las mercancías y servicios que se incrementaron en un 18,3%.

2.4. ESTILOS DE VIDAS

Nutrición: debido a la desaparición del campo socialista y a las restricciones económicas que está padeciendo el país en estos años, la influencia sobre la disponibilidad de alimentos ha sido de gran magnitud, ello ha repercutido desde el punto de vista cuantitativo en la dieta cubana.

A partir de la Conferencia Internacional de Nutrición celebrada en Roma en 1992, se elaboró el plan de acción de Cuba para la Nutrición.

En los niños menores de un año se ha logrado un avance en relación con la prolongación de la lactancia materna exclusiva y el inicio más tardío de la alimentación complementaria. A su vez el grupo de 0-6 años tiene cubierta sus necesidades nutricionales a través de la canasta básica.

Salud sexual: los programas de educación sexual están dirigidos a disminuir las tendencias del embarazo en la adolescencia y a incrementar el uso de métodos anticonceptivos con resultados positivos en los últimos años.

Consumo de bebidas alcohólicas: se calcula que el 45.2% de la población adulta consume alcohol en distinto grado. El MINSAP desarrolló hace unos cinco años una serie de acciones dirigidas a la prevención y control del mismo.

Violencia: existe un eficiente registro y análisis detallado de la mortalidad por causas externas, en particular por homicidios y suicidios, lo que se mantiene en forma sistemática, existiendo desde julio de este año un Boletín Epidemiológico sobre Violencia y Salud que edita la unidad especializada del Instituto de Medicina Legal.

Abuso de substancias psicoactivas: se han adoptado una serie de medidas de carácter preventivo, entre las que se pueden mencionar el Plan de Medidas para Fortalecer el Control de Drogas Estupefacientes y Sicotrópicos, el Programa Nacional de Prevención y Control de Alcoholismo y Otras Farmacodependencias y la participación activa de las acciones contempladas en el Plan Maestro del país, de acuerdo a las regulaciones dictadas por el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas.

Tabaquismo: existe un Programa Nacional de Prevención y Control del tabaquismo que coordina el Ministro de Salud Pública y en el que participan todas las actividades involucradas en el tema. El Programa tiene carácter sistemático, alcance nacional y enfoque multisectorial e interdisciplinario. En 1995, el porcentaje de hombres de 15 años y más que fuman regularmente es del 48,1% y de 26,3% para mujeres.

3. SALUD Y MEDIO AMBIENTE.

La potabilidad del agua suministrada ha sufrido un deterioro en estos años de período especial, teniendo sus momentos más agudos a lo largo de los años 93 y 94 con una sensible disminución del indicador continuidad de la cloración. Este deterioro está determinado por dos factores fundamentales, la escasez e inestabilidad en el suministro de productos químicos y la rotura de equipos de cloración, por la no disponibilidad de piezas de reposición.

Durante el año 1996 el tratamiento a las aguas de consumo presentó una severa afectación en relación a 1995 por dificultades en las disponibilidades de cloro gas, fundamentalmente, además de hipoclorito de sodio y sulfato de alúmina, productos indispensables para el tratamiento del agua, a lo que se suma la gran cantidad de equipos defectuosos.

Como promedio, en el período analizado, la potabilidad del agua suministrada ha sufrido una disminución del 91% de equipos clorando en 1989 a la situación alcanzada en 1996, donde se llegó al 33%, siendo la más baja históricamente en el país.

El control sanitario de las excretas y residuales líquidos continua presentando un deterioro progresivo, las redes colectoras se encuentran sobrecargadas y en muy mal estado técnico, continúan siendo frecuentes las obstrucciones y roturas en los sistemas con el consiguiente desbordamiento, todo lo cual potencializa el riesgo de contaminación de las redes de abasto de agua potable.

Una parte importante de la población (56.2% de la urbano y el 66.8% de la rural) utiliza fosas o letrinas y continúa elevado el número de desbordamientos en todas las provincias.

Las dificultades que existían en la transportación de los residuos sólidos han sido superadas en gran medida, no obstante tanto en las capitales provinciales, como en otros municipios se producen interrupciones en el ciclo de recogida alargándose esta hasta períodos de 15 días, lo cual contribuye a la creación de microvertederos.

Los principales elementos del Programa Nacional de Vigilancia de la contaminación atmosférica, están dirigidos a la identificación y control de los problemas de cada fuente emisora, inspección e identificación de las áreas de mayor riesgo atmosférico

El país cuenta con el Instituto de Medicina del Trabajo con más de 20 años de experiencia profesional en el campo de la salud de los trabajadores y es Centro Colaborador de la OMS.

4. RECURSOS PARA LA SALUD.

4.1. RECURSOS HUMANOS PARA LA SALUD:

Durante el período de 1990-1996 la disponibilidad de los recursos humanos del Sistema de Salud ha mantenido la tendencia a su incremento. Hay una alta cobertura e indicadores de relación por habitantes significativamente satisfactorios de manera proporcional entre los diferentes territorios. Al cierre de 1996 se reportaban 60.530 médicos para un índice de 54,9 por mil habitantes y 9.645 estomatólogos para un 8,7 por mil habitantes. En 1995 del total de los médicos reportados, laboran como médicos de la familia 27.169, para un 47,8%.

A partir de 1990 se corresponden con el período de crisis económica como consecuencia de la desaparición del campo socialista y el recrudecimiento del bloqueo económico de los EEUU, lo que produjo cierta inestabilidad en la disponibilidad de los recursos humanos, caracterizado por la disminución fundamentalmente de algunas especialidades de técnicos propios y del personal de enfermería de nivel medio.

4.2. RECURSOS FINANCIEROS:

La participación de los gastos totales de la salud pública en el total de los gastos del presupuesto para 1990 fue de 6,6% y para 1996 de 9,6%. La participación de los gastos de la salud pública en el PIB a precios constantes, para 1990 fue de un 4,9% y para 1996 de un 8,5%.

El Estado cubano ha asumido íntegramente la organización y financiamiento de la atención de la salud de sus ciudadanos partiendo entre otros de los principios de gratuidad y accesibilidad a los servicios.

Es meritorio resaltar, que en medio de las insuficiencias de recursos y abastecimientos a que el país se enfrentó durante el período especial, donde la Isla se vio limitada en la adquisición de medicamentos, equipo medios y publicaciones científicas, la salud cubana logró resultados tanto cuantitativos como cualitativos.

Entre 1989 y 1996 se dio un crecimiento del gasto de salud por habitantes. En 1996 fue de 119,03, vale decir 22,37 pesos más que en 1989.

4.3. INFRAESTRUCTURA FISICA:

La crisis económica que se produjo en Cuba a partir del año 1990 con el derrumbe del campo socialista y de la URSS, con los cuales el país tenía más del 80% del intercambio económico, así como el recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por el gobierno de los Estados Unidos de América, han afectado los servicios de salud, al reducirse el suministro de recursos materiales a sus instituciones. No obstante no se cerró ningún establecimiento de salud, no dejó de atenderse adecuadamente a todo paciente o embarazada, no dejaron de priorizarse los Programas de Salud más importantes.

Existe en el país una política bien definida para el desarrollo de la infraestructura física del Sistema Nacional de Salud (SNS) incluidas la instalaciones y su equipamiento médico y no médico. Esta política se basa en la evaluación e identificación de las necesidades de cada territorio, institución o programa de salud y se materializa en planes que se elaboran y ejecutan anualmente.

4.4. MEDICAMENTOS ESENCIALES Y OTROS SUMINISTROS:

En Cuba existe una política farmacéutica nacional que se dirige y ejecuta a través de un Sistema Nacional de Salud , único estatal, integral, gratuito, universal y con participación comunitaria.

En relación a las políticas existe una lista nacional de medicamentos esenciales, con denominación genérica que abarca 910 fármacos que es obligatorio usarla para las adquisiciones de medicamentos y su uso en los servicios de salud.

El presupuesto para el financiamiento de los medicamentos ha sido progresivamente insuficiente desde 1990 llegando a su clímax en 1993, con una ligera tendencia al incremento a partir de ese año, aunque en 1996, significó aun menos del 50% de las necesidades, del SNS.

Los medicamentos se obtienen a través de acuerdos comerciales con firmas internacionales ya que el bloqueo económico impide la compra de medicamentos a firmas norteamericanas o subsidiarias de ellas.

4.6. COOPERACION INTERNACIONAL:

Cooperación Multilateral: la presencia de las agencias de Naciones Unidas especializadas en salud, permitió establecer líneas de apoyo en diferentes momentos del desarrollo de la salud pública cubana, entre otras podemos mencionar las siguientes: OPS/OMS, UNICEF, FAO, FNUAP, PNUD, incluyendo el Sistema de Voluntarios de Naciones Unidas.

Cooperación Bilateral: En la actualidad existen convenios o acciones con más de 60 países, brindándoseles asistencia técnica a más de 41 de ellos. Se mantienen relaciones de trabajo con organizaciones de carácter regional o subregional. Vale destacar el Convenio Hipólito Unane, para el trabajo de los países del área andina, el CARICOM y la Unión Europea.

5. DESARROLLO DEL SISTEMA DE SALUD.

5.1. POLITICAS Y ESTRATEGIAS DE SALUD:

Ante nuevas realidades y retos, debido a nuevos perfiles de morbi-mortalidad en la población, por el incremento de la perspectiva de vida, la aparición de muchas enfermedades emergentes y reemergentes; el Ministerio de Salud Pública ha trazado una estrategia de acción para dar respuesta a los problemas y necesidades. En la estrategia, se destacan el fortalecimiento de la descentralización, la intersectorialidad y la participación comunitaria; así como la necesidad de incrementar la eficiencia, la equidad y la calidad del sistema de salud, garantizando la sostenibilidad del mismo, especialmente en términos financieros.

Estos elementos constituyen los procesos y objetivos centrales que guían el contenido de la reforma en el momento actual. Siempre ha sido política del Sistema Nacional de Salud cubano la prevención, sobre todo ahora se enfatiza la necesidad de privilegiar las acciones de promoción de la salud y prevención de enfermedades desde el Municipio, con el Consejo Municipal de Salud y con los Consejos Populares por la Salud.

Se define una transformación profunda de la gestión del sistema a través del cambios en los métodos y estilos de trabajo, con el fortalecimiento de los niveles de base del sistema, mayor intercambio y presencia del aspecto normativo del Ministerio de Salud y de ejecución y control de las provincias y la creación de grupos de expertos para analizar problemas prioritarios del sector y proponer soluciones. La estrategia otorga un importante papel a los Consejo de Salud.

Los Consejos de Salud abordan aquellos aspectos identificados en el diagnóstico de la situación de salud a los diferentes niveles, y trazan planes de acción y soluciones intersectoriales según el diagnóstico de la situación de salud del territorio que corresponda.

5.2. COOPERACION INTERSECTORIAL:

En este período la cooperación de los sectores sociales se ha hecho evidente en cada uno de los planes y programas. Entre 1994-1996 se ha revitalizado el trabajo intersectorial en la gestión salud, a través de la conformación de los consejos de salud en las diferentes instancias (nacional, provincial, municipal y local) para la coordinación de políticas, estrategias y planificación de acciones en favor a la salud.

A nivel de la base se han establecido los consejos populares por salud donde están representados todos los sectores sociales con un papel predominante del médico y enfermera de la familia y población en la identificación y solución de los problemas.

5.3. ORGANIZACIÓN DEL SISTEMA DE SALUD:

En Cuba el Estado Socialista ha asumido totalmente la responsabilidad de la atención a la salud de sus ciudadanos, y en tal sentido, lleva a cabo acciones económicas y médicas para asegurar la protección de la salud, partiendo, entre otros, de los principios de gratuidad y accesibilidad total a los servicios.

El Sistema de Salud en Cuba es único, integral, regionalizado, descentralizado, y administrado por el Estado, del cual recibe el presupuesto. Se estructura en tres niveles administrativos, que se corresponden con la división político-administrativa del país. Los niveles administrativos son: nivel central o nacional, nivel provincial y nivel municipal.

El nivel central está representado por el Ministerio de Salud Pública, órgano rector, y cumple funciones metodológicas, normativas, de coordinación y de control. El nivel provincial está representado por la Dirección Provincial de Salud Pública directamente subordinada administrativa y financieramente de las Asambleas Provinciales del Poder Popular. El nivel municipal, está constituido por las direcciones de salud pública, dependientes en orden administrativo y financiero de las asambleas municipales del Poder Popular.

5.4. SISTEMA DE INFORMACION EN SALUD:

En el país existen dos sistemas de información oficialmente establecidos que captan, procesan y brindan los datos necesarios para la gerencia del Sector Salud. Uno es el Sistema de Información Estadístico Nacional (SIE-N), jerarquizado por la Oficina Nacional de estadísticas del Ministerio de Economía y Planificación que se encarga de medir periódicamente el cumplimiento y los planes y el comportamiento de la marcha de la economía, así como ofrecer toda aquella información estadística que posibilite el análisis integral de la evolución socioeconómica que experimenta el país. Paralelamente a este SIE-N, existe un sistema informativo propio del Sector que complementa las necesidades de datos específicos para su actividad gerenciales: Sistema de Información Estadístico Complementario (SIE-C). El mismo abarca indicadores de natalidad, mortalidad, morbilidad, recursos tanto materiales como humanos propios del Sector, así como indicadores de servicios y de formación de personal técnico y profesional.

5.5. ACCION COMUNITARIA:

El Ministerio de Salud ha identificado como una de sus estrategias de trabajo en el período 1996-2000 la participación comunitaria en la gestión salud. Considerando que la salud es construida por todos los miembros de la sociedad, siendo la población uno de los elementos claves; está enfrascado en el fortalecimiento de auto responsabilidad de las personas con su salud, en la identificación de problemas, establecimiento de prioridades y ejecución del plan de acción.

La elaboración del Análisis de la Situación de Salud en cada uno de los consultorios del Médico y Enfermera de la Familia con sus representantes de la población constituye el elemento base para la planificación estratégica a ese nivel y establece las prioridades disponiendo los recursos locales en función de ellos.

5.6. PREPARATIVOS PARA SITUACIONES DE EMERGENCIA:

El Ministerio de Salud Pública como organismo de la Administración Central del estado, forma parte del sistema de Defensa Civil que rige el Estado Mayor Nacional de Defensa Civil y responde ante el Estado y Gobierno por el aseguramiento médico de emergencias y desastres.

Para cumplir este propósito se elaboran por grupos multidisciplinarios de especialistas del Ministerio de Salud Pública, las metodologías para la confección de los Planes de Medidas para los distintos peligros o amenazas a que está sometido el país.

5.7. INVESTIGACIONES Y TECNOLOGIA SANITARIA:

Cuba posee una Política de Salud definida y una reorientación Estratégica y Programática que conforman el escenario actual de las Investigaciones y Tecnologías Sanitarias, aspectos contenidos en la Carpeta Metodológica del Ministerio de Salud Pública, marco de referencia para el desarrollo de las acciones ministeriales en este campo.

Merece mencionar los avances en las investigaciones en servicios de salud para la toma de decisiones, ya que no sólo se ha logrado consenso y capacitación de una proporción importante de personas; sino que se avanza en el afianzamiento de la actividad, lo que permitirá en el futuro integrar la Investigación de Servicios Salud, en los procesos de gestión de salud y de investigación en el país.

Se viene desarrollando además, desde hace varios años y a través de diferentes estructuras administrativas la tarea de Evaluación de Tecnologías.

6. SERVICIOS DE SALUD.

6.1. EDUCACION SANITARIA Y PROMOCION DE LA SALUD:

En el país se conformó la red nacional de Municipios por la Salud desde 1994, y la misma cuenta ya con 52 proyectos locales incluidos.

Se ha incorporado el componente de información, educación y comunicación a los diferentes programas de salud. Los principales aparecen plasmados en un documento metodológico emitido por el Ministerio de Salud Pública (carpeta Metodológica), el cual es de estricto cumplimiento en todos los niveles del Sistema Nacional de Salud.

Educar en Salud a la niñez, la adolescencia y la juventud en las escuelas está entre las prioridades que los Ministerios de Salud y Educación conceden, no sólo desde el punto de vista de su importancia para mejorar la salud, sino también desde la perspectiva de contribuir a la formación integral de la niñez y la juventud, formando un carácter y personalidad con énfasis en el cuidado de la salud personal, familiar y comunitaria.

Como estrategia para potencializar las acciones hasta ahora realizadas, se viene desarrollando en Cuba la modalidad de Escuelas por la Salud, tomando a la institución escolar como el escenario ideal para potenciar la solidez de los cambios en los estilos de vida de la futura generación, por constituir el eslabón integrador entre la familia y la niñez, adolescencia y juventud y la participación de la comunidad y la familia como elementos importantes para la consecución de este movimiento. Cuba en la actualidad cuenta con 127 centros escolares dentro del movimiento de Escuelas por la Salud, de ellos 15 son instituciones infantiles.

6.2. SALUD MATERNO INFANTIL Y PLANIFICACION FAMILIAR:

En Cuba existe una estrategia y programa de salud priorizado que de forma general abordan todas las exigencias emanadas del Cairo 94.

Fue trascendental tratar el proceso de reproducción humana y de salud sexual, enmarcados en la salud Materno-Infantil. En el país desde hace 4 lustros han sucedido un grupo de acontecimientos que han posibilitado rebasar este tipo de enfoque, en lo que al concepto amplio de Salud Reproductiva se refiere, tales como:

  • Las mujeres cubanas reclamaron con más fuerza no ser vistas solo como madres, sino en su real dimensión como mujeres, recabando mayor participación en el mismo proceso de la salud y en todo el proceso de desarrollo.
  • Conceptualización científica de la atención diferenciada a jóvenes y adolescentes, especialmente a mujeres jóvenes.
  • Extensión de servicios eficientes capaces de enfrentar la planificación familiar con enfoque de riesgo y en consecuencia con el desarrollo social de salud, incluidos los servicios de: infertilidad, concepción y abortos (abortos seguros), que no significa que se promueva el aborto como medio de regular fecundidad, sino todo lo contrario.
  • Es cada vez más extendido el concepto del derecho a decidir por la pareja o la mujer, de forma libre y consistente, sobre el tamaño de la familia.
  • La incorporación consciente del hombre a participar activamente durante diferentes etapas del proceso reproductivo y en el de la salud integral de la pareja y de la familia.

La atención prenatal cubre la totalidad de las gestantes, la captación en el primer trimestre es superior al 70%. En este aspecto las necesidades identificadas principales se vinculan con la prevalencia de anemia en un 30% de las embarazadas que inician la atención Pre-natal.

En relación con el parto más del 90% de los nacimientos se desarrollan en unidades hospitalarias, de ellos más del 85% con atención especializada al recién nacido.

La fecundidad es baja, la tasa general de fecundidad es baja también, existiendo una tasa de reemplazo inferior a la unidad.

La cobertura anticoncepcional efectiva es de 79,2% en 1996, limitada por significativo déficit de anticonceptivos, tanto en cantidad como en variedad.

Los indicadores de mortalidad logrados en Cuba, sitúan al país entre los primeros de América en impacto relacionado con Salud Productiva. La mortalidad infantil en 1996 fue de 7,9 por 1.000 n.v.; la mortalidad materna fue de 23.6 por 100.000 n.v. en igual período; la tasa de mortalidad en menores de 5 años que fue de 10,6.

La tasa general de fecundidad fue de 46,5 y la tasa de natalidad de 12,7 aunado a una cobertura de anticoncepción de 79%.

Se disponen ya de programas extensivos de diagnóstico precoz del cáncer cérvico - uterino con cobertura superior al 70%. El programa de prevención del cáncer mamario está en una etapa de extensión, son esenciales el auto examen y el diagnóstico por examen médico de forma temprana.

6.3. INMUNIZACIONES:

La estrategia cubana de vacunación Antipolio se basa en la realización de campañas anuales con 2 etapas de una semana de duración. Ya se han realizado 35 campañas desde 1962 hasta 1996. El resto del año no se realiza vacunación regular en centros de salud.

Prácticamente el 100% de las mujeres en edad de procrear tienen aplicadas la serie primaria más 23 reactivaciones.

El 99,8% de los partos se producen en maternidades con obstetras calificados.

En Cuba se eliminó el Tétanos Neonatal en 1972.

Para el Sarampión, en 1996 la cobertura fue del 95% por tener déficit de vacuna al final del año. Con motivo de lo anteriormente señalado 18 municipios no lograron cobertura del 95% aunque su cobertura osciló entre un 86 y un 92%.

Alrededor del 95% de los niños cubanos menores de 2 años están protegidos contra: Poliomelitis, Tétanos, Sarampión, Rubéola, Hepatitis B, Difteria, Tos Ferina, Tuberculosis, Parotiditis, Antimeningo Tipo B.

7. TENDENCIAS EN LA SITUACION DE SALUD.

7.1. ESPERANZA DE VIDA:

Para 1995, la esperanza de vida al nacer en los hombres era de 72,89 años y para las mujeres de 76,8 años.

7.2. MORTALIDAD:

La mortalidad en Cuba ha mostrado una tendencia ligeramente ascendente, determinada fundamentalmente por el incremento observado en el grupo de 65 años o más, población ésta que ha mantenido un crecimiento progresivo en el país y que representa actualmente el 12.7% de la población. En el resto de los grupos de edad entre 1 y 64 años, se mantiene estable.

La mortalidad infantil presenta una tendencia sostenida a la disminución, de tipo lineal, alcanzando el valor más bajo el pasado año 1996: 7,9 por 1000 nv.

Las principales causas de muerte en este grupo de edad están dadas por las Afecciones Perinatales y las Anomalías Congénitas, que representaron en 1995 alrededor del 65% del total de defunciones en este grupo, lo cual se mantiene en 1996.

La mortalidad perinatal ha experimentado una reducción significativa desde 14,2 en el año 1992 a 12,4 en 1996. Es de destacar la disminución alcanzada por el componente neonatal, que aporta alrededor del 30% de la reducción.

La mortalidad en menores de 5 años, presenta un comportamiento favorable, en 1995 alcanzó la segunda tasa más baja en los últimos 6 años (12,5 por 1.000 n.v.).

La mortalidad materna ha mostrado un comportamiento irregular en el último quinquenio, lo que determina una tendencia estacionaria de este indicador aunque desde 1994 viene disminuyendo hasta la fecha, alcanzando en 1996 la tasa más baja de los últimos 12 años (2,4 por 10.000 nv).

Las enfermedades del corazón en 1995 representan la primera causa de muerte con una tasa de 200,8 por 100.000. Le siguen los tumores malignos con 133 por 100.000, las Enfermedades Cerebrovasculares con 70,4 por 100.000 y los Accidentes con 53 por 100.000 habitantes.

La mortalidad por enfermedades transmisibles se ha incrementado en un 47,3% entre 1989 y 1995. La principales causas que influyen en ese incremento son las Enteritis y Otras Enfermedades Diarreicas, las Hepatitis, la Sepsis y la Neumonía.

Entre 1992 y 1995 fallecieron 320 enfermos de SIDA. En 1996 murieron 91 pacientes para una tasa de 0,3 por 100.000 habitantes.

7.3. MORBILIDAD:

El Cólera y otras enfermedades infecciosas intestinales, han incrementado su incidencia en los últimos años, influenciado por las condiciones ambientales, la situación higiénico-sanitaria y sus consecuencias sobre la salud de la población cubana. Con respecto a 1989 la morbilidad por Hepatitis A se incrementó de 24,5 a 134,7 por 100.000 habitantes, mientras que las EDA reflejaron en 1995 una notificación de 90,9 atenciones médicas por 1000 habitantes. La Fiebre Tifoidea presentó un incremento de la morbilidad en el período de 1989 a 1995 pasando de 0.5 a 1,0 por 100.000 habitantes a nivel nacional.

En relación a las enfermedades inmunoprevenibles, el impacto del sistema de inmunización en Cuba se refleja en la eliminación de tres enfermedades: Poliomielitis, Difteria y Sarampión; eliminación de dos formas graves: Meningitis Tuberculosa y Tétanos Neonatal; y la eliminación de dos complicaciones graves: la Meningitis pos Parotiditis y el Síndrome de la Rubéola Congénita. Se mantiene la interrupción de la transmisión de la Tos Ferina (desde 1994), La Rubéola (abril de 1995) y la Parotiditis (agosto de 1995).

Respecto a las enfermedades transmitidas por vectores, no se han reportado casos autóctonos de Malaria y Dengue en período 1992-1996. Se mantiene un riguroso control de estas enfermedades en el país, mediante un programa de control sanitario internacional.

En 1995 se notificó una incidencia de Lepra de 2,3 inferior a la del año 1989, que fue de 3,0 por 100.000 habitantes. Esta enfermedad ha tenido un comportamiento descendente y las mayores tasas se observan en las provincias orientales del país.

Las atenciones médicas por IRA de corta duración, representan los primeros motivos de consulta. Se manifiestan por una alta morbilidad y baja letalidad.

Respecto a la Rabia y otras zoonosis, la Rabia se mantuvo sin registrar casos en Cuba durante 10 años consecutivos, pero en 1988 se reportó un caso y hasta 1995 se han notificado 6 casos letales. En 1996 no se reportaron casos de Rabia Humana.

SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual: desde los inicios del Programa de Pesquisa Seroepidemiológica en 1986 hasta el cierre del año 1996 se han detectado 1.468 personas infectados por el VIH, de ellos han enfermado 534 y han fallecido 381.

En relación con los Síndromes Neurológicos Infecciosos, en 1989 se redujo la morbilidad que fue de 4,0 por 100.000 habitantes y ya en 1995 se reportó una tasa de incidencia de 0,4 por 100.000 habitantes.

Después de la presentación epidémica de Neuropatía en el año 1993 se logró controlar, la situación mediante la rápida intervención de las autoridades de salud con pleno apoyo del Gobierno. En 1995 la tasa nacional fue de 12,5 por 100.000 habitantes.

Durante 1996 esta enfermedad presentó un incremento de la incidencia, concluyendo con 2.244 casos (20,4 por 100.000 habitantes), superior en 845 al año anterior (12,5).