Cómo subsanar la deficiencia
El análisis de la situación de salud en la Región de las Américas en 1995 demuestra que en muchos países se han comenzado a reducir la estructura de su administración y sus sistemas de salud están cambiando aceleradamente como consecuencia de las reformas del sector salud. También se han reducido los recursos disponibles para costear programas del sector social, incluso importantes actividades de salud. Como resultado, el sector salud se enfrenta con un enorme desafío para poder ejecutar las políticas sociales y sanitarias destinadas a reducir las desigualdades sin que ello lleve a un sacrificio inaceptable de otras metas de política. En cada país, el proceso de reforma del sector salud tiene por objeto buscar la equidad, definida como accesibilidad a los servicios para quienes los necesitan, independientemente de la localización geográfica, la condición social o la clase de dolencia que los aqueje. Si bien la equidad no entraña igualdad absoluta, implica un sentido de justicia y, en definitiva, en todos los procesos de reforma del sector salud se lucha por lograr justicia en la prestación de los servicios.
Como primer paso en la búsqueda de equidad, hay que seleccionar indicadores que permitan evaluar y ponderar las condiciones de salud de la población. Existe una necesidad creciente de mostrar el efecto del proceso de cooperación técnica internacional, y el principal criterio para evaluar los programas de cooperación técnica en salud debe ser su efecto en la salud de la población. Por lo tanto, los indicadores más importantes del efecto deben vincularse a los cambios en la equidad de la prestación de servicios de salud.
La cooperación técnica prestada por un organismo internacional especializado en salud como la OPS incluye una amplia gama de temas y proyectos determinados por las prioridades nacionales. Algunas iniciativas de salud arrojan resultados fácilmente cuantificables y el efecto de la cooperación técnica de la OPS puede demostrarse inequívocamente, por ejemplo, en los proyectos relacionados con la meta de erradicar la poliomielitis de la Región de las Américas. Sin duda alguna, se pueden lograr importantes mejoras en la salud de la población cuando las intervenciones de salud pública focalizadas como estas reciben apoyo político y técnico y se realizan con una meta común. La figura 11 muestra que a pesar de las grandes diferencias en el estado de salud previamente analizadas en los cinco grupos de países, la cobertura de vacunación antisarampionosa y con VPO3 (antipoliomielítica), es relativamente estable y no varía mucho. Las bajas tasas de letalidad que se han mantenido durante la epidemia de cólera también demuestran la forma en que se pueden establecer medidas de control existosas como resultado de actividades concertadas dirigidas hacia una buena gestión del medio ambiente y un tratamiento rápido y adecuado de los enfermos. Por otra parte, en el reciente brote de peste en el Perú se demostró la eficacia de las medidas de control por medio de una ordenación racional del medio ambiente.
Otras iniciativas de salud, sin embargo, están representadas por proyectos de cooperación técnica cuyo fin es influir en los procesos nacionales como la reforma del sector salud, la descentralización y el alivio de la pobreza. Estos espacios de
cooperación técnica se caracterizan por su naturaleza intersectorial (lo que significa que, a veces, aun el papel del sector salud necesita defenderse), por captar el interés de una amplia variedad de personajes y estar bajo su influencia y por ser sensibles a los procesos políticos. Estos proyectos, cuyo efecto es de carácter cualitativo, son los más difíciles de evaluar. Por una parte, no es fácil determinar con certeza la causalidad y su sentido; por otra, es difícil aislar los factores determinantes de los cambios y atribuir los efectos a actores particulares.
Algunos ejemplos memorables de intervenciones eficientes y eficaces de esta naturaleza son las realizadas bajo la égida de la asistencia humanitaria, en respuesta a complejos desastres
naturales o artificiales, y las dirigidas hacia la promoción de la salud, incluso un estilo de vida sano y el fomento de un medio ambiente saludable. Los ministros de salud de Centroamérica formularon el concepto de la salud como "puente para la paz" en los
días en que esa zona era azotada por conflictos. Está bien documentado el hecho de que la capacidad de unirse para analizar y planear iniciativas de salud impulsó el proceso de paz y destacó los aspectos morales y éticos de la salud y la conservación de la vida. Se percibió claramente en esos momentos el interés mutuo que podría atenderse al adoptar métodos comunes para resolver problemas de salud. Además, la disposición del sector salud a establecer actividades conjuntas captó la imaginación de la comunidad internacional y logró canalizar una gran cantidad de recursos a ese campo. Ahora necesitamos movilizar la misma energía y construir un "puente para la equidad".
Al usar los indicadores de este artículo para describir y analizar la situación de salud de la Región, se ve el efecto de múltiples procesos socioeconómicos en el estado de salud de las poblaciones. Esta clase de análisis que se origina en datos facilita la identificación de diferencias y deficiencias importantes de salud existentes en la Región. También es de suma importancia entender el efecto diferencial de varias intervenciones de los sectores público y privado en las condiciones de salud y de vida de la población. Aun así, las condiciones de salud existentes justifican sobradamente la necesidad de establecer políticas y programas que ayuden a subsanar la deficiencia de equidad en salud y, al mismo tiempo, permitan buscar mecanismos para ayudar a construir un sistema de atención de salud más equitativo y sostenible.
La Organización se ha comprometido a trabajar en la consolidación de los sistemas de información en los Países Miembros con el fin de que sirvan para documentar el efecto de las intervenciones de salud; la OPS también apoyará la formulación de políticas de salud que abran el camino hacia el desarrollo humano sostenible. Cuando los países trabajan en colaboración con organismos técnicos internacionales para abordar problemas de salud se puede lograr mucho para la población expuesta a riesgo.
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Referencias
- Organización Panamericana de la Salud. Las condiciones de salud en las Américas. Edición de 1994. Publicación Científica No. 549.
- Situación de salud en las Américas.Indicadores Básicos 1995.OPS/HDP/sha/96.03.
Fuente: Preparado por el Programa Análisis de Situación de Salud, División de Salud y Desarrollo Humano, para la publicación En busca de la equidad. Informe Anual del Director, 1995, Documento Oficial No. 227, OPS/OMS.
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