Epidemiological Bulletin
      Vol. 19, No. 4
Diciembre 1998  

REUNIÓN DE MINISTROS DE SALUD EN CENTROAMERICA SOBRE EL HURACAN MITCH

DECLARACION DE COSTA DEL SOL

 

  • Los abajo firmantes, Ministros de Salud de los países centroamericanos afectados por el huracán Mitch: BELICE, COSTA RICA, EL SALVADOR, GUATEMALA, HONDURAS y NICARAGUA, reunidos en Costa del Sol, EL Salvador, el día domingo 6 de diciembre de 1998, declaramos:

 

  • Que este huracán ha provocado daños irreparables y duraderos a las poblaciones, con pérdidas de vidas humanas, disrupción de las familias y comunidades, y destrucción de la infraestructura en proporciones excepcionales.

 

  • Que la respuesta inmediata, heroica y generosa de los propios habitantes y de la comunidad internacional ha sido efectiva y oportuna para limitar los daños y restablecer aceleradamente la atención a las personas y al medio ambiente.

 

  • Que los avances logrados en salud en esta década pasada, con descenso de la mortalidad infantil, aumento en la expectativa de vida, erradicación de la polio y control del sarampión, se han visto amenazados y no podemos permitirnos retrocesos en el nivel de salud alcanzado.

 

  • Que la experiencia de trabajo conjunto y solidario en salud entre los países centroamericanos, abriendo caminos al proceso de integración, ha sido un elemento fundamental para la organización de la respuesta a este desastre.

 

  • Que la cooperación técnica, la coordinación y el acompañamiento permanente de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) han sido de enorme importancia en todo este período.

 

Por ello nos comprometemos:

 

  • Implementar de manera inmediata un Programa de emergencia para el control del COLERA en todos los países afectados, dada la importancia de la enfermedad en el contexto del desarrollo económico.

 

  • Aceptar la propuesta de la OPS/OMS de poner a nuestra disposición la suma de 1 millón de dólares para iniciar las primeras acciones y solicitarle a la OPS/OMS que movilice otras agencias para sumar esfuerzos y obtener un impacto rápido y efectivo.

 

  • Asegurar que en la fase de reconstrucción se tome en cuenta la necesidad de disminuir la vulnerabilidad de los sistemas de agua y saneamiento y los servicios de salud.

 

  • Hacer los esfuerzos necesarios para que el sector salud y sus consideraciones figuren en todas las discusiones sobre la reconstrucción de nuestros países en los foros nacionales e internacionales, comenzando por el Grupo Consultivo que se reunirá próximamente.