Organización Panamericana de la Salud
Promoviendo la salud en las Américas

Hospitales Seguros
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Perfil de Salud de País. Datos actualizados para 2001

Bahamas


Indicadores demográficos

 Último disponible
A.1.0.0-Población
A.1.1.0-Población (Hombres)
A.1.2.0-Población (Mujeres)
A.2.3.0-Proporción de población urbana (Urbana)
A.7.2.0-Tasa de fecundidad total (Mujeres)
A.12.0.0-Esperanza de vida al nacer
A.12.1.0-Esperanza de vida al nacer (Hombres)
A.12.2.0-Esperanza de vida al nacer (Mujeres)


Indicadores socioeconómicos

 Último disponible
B.2.0.0-Tasa de alfabetización
B.2.1.0-Tasa de alfabetización (Hombres)
B.2.2.0-Tasa de alfabetización (Mujeres)
B.5.0.0-Producto nacional bruto (PNB) per cápita $ internacionales (ajuste PAM)
B.7.0.0-Crecimiento medio anual del producto interno bruto (PIB)
B.8.0.0-Razón de ingreso 20% superior - 20% inferior
B.9.0.0-Proporción de población bajo la línea internacional de pobreza


Indicadores de mortalidad

 Último disponible
C.1.0.1-Tasa de mortalidad infantil reportada (menores de 1 año)
C.4.0.9-Tasa estimada de mortalidad de menores de 5 años (menores de 5 años)
C.5.2.0-Tasa de mortalidad materna reportada (Mujeres)
C.10.0.9-Proporción de defunciones registradas de menores de 5 años por enfermedades infecciosas intestinales (enfermedades diarreicas agudas - EDA) (menores de 5 años)
2
C.11.0.9-Proporción de defunciones registradas de menores de 5 años por infecciones respiratorias agudas (IRA) (menores de 5 años)
5
C.15.0.0-Tasa estimada de mortalidad por enfermedades transmisibles
C.19.0.0-Tasa estimada de mortalidad por enfermedades del aparato circulatorio
C.23.0.0-Tasa estimada de mortalidad por neoplasias, todo tipo
C.31.0.0-Tasa estimada de mortalidad por causas externas


Indicadores de morbilidad

 Último disponible
D.1.0.0-Incidencia de bajo peso al nacer
D.6.0.0-Número de casos confirmados de sarampión
-
D.17.0.0-Incidencia parasitaria anual de malaria
-
D.18.0.0-Número de casos registrados de tuberculosis
D.21.0.0-Número de casos registrados de SIDA


Indicadores de recursos, acceso y cobertura

 Último disponible
E.1.0.0-Proporción de población con acceso a servicios de agua potable
E.6.0.1-Proporción de población menor de un año vacunada contra poliomielitis (menores de 1 año)
E.7.0.0-Proporción de población menor de un año de edad vacunada contra sarampión
E.8.0.1-Proporción de población menor de un año vacunada contra difteria, pertussis y tétanos (menores de 1 año)
E.9.0.1-Proporción de población menor de un año de edad vacunada contra tuberculosis (menores de 1 año)
E.13.2.0-Proporción de partos atendidos por personal capacitado (Mujeres)
E.15.0.0-Razón de médicos por 10.000 habitantes
E.26.0.0-Gasto nacional en salud por año como proporción del PIB
E.27.0.0-Gasto público en salud por año como proporción del gasto nacional en salud



Resúmen del Análisis de Situación y Tendencias de Salud


Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.

 

 

BAHAMAS

SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS

Contexto socioeconómico, político y demográfico

La Mancomunidad de las Bahamas es un archipiélago de alrededor de 700 islas que abarcan una superficie de 13.933 km2 y están diseminadas por 207.000 km2 del Océano Atlántico. Más de 95% de sus habitantes viven en tan solo siete islas. Los dos centros de población principales son Nassau, la capital, situada en Nueva Providencia, y Freeport, en Gran Bahama. Las otras islas y cayos poblados se denominan Islas Family. Nueva Providencia es la isla más densamente poblada, con 904 personas por km2. Únicamente otras tres islas o grupos de islas tienen una densidad de población superior a los 38,6 habitantes por km2. De conformidad con el censo de 1990, Nueva Providencia reunía 67,4% de la población y Gran Bahama, 16%.

En su carácter de estado unitario independiente dentro de la Mancomunidad Británica de Naciones desde julio de 1973, las Bahamas constituyen una democracia parlamentaria basada en el modelo de Westminster/Whitehall; hay un Gobernador General que representa a la Corona Británica, una legislatura bicameral que comprende una Cámara de Representantes elegidos directamente y un Poder Judicial independiente. El Primer Ministro preside el Gabinete de Ministros y es también miembro de la legislatura. Los ministerios, a cuya cabeza está un ministro (político) y un secretario permanente (administrativo), junto con instituciones cuasigubernamentales, tienen a su cargo los asuntos de Estado. Con las elecciones de 1992 se produjo el primer cambio de gobierno en 25 años; este mismo gobierno ha retornado al poder en 1997.

El compromiso contraído por el Gobierno con el desarrollo social queda corroborado con la asignación de aproximadamente 30% del presupuesto ordinario nacional a los sectores sociales y con la dedicación de especial consideración a la educación, la salud y la vivienda. Toda la población tiene acceso a la atención de salud y a los servicios básicos, aunque no los pueda pagar. En el presupuesto ordinario de 1996-1997 se asignaron al Ministerio de Salud US$ 102.021.118 (13,3% del total del presupuesto), que representan un gasto per cápita de US$ 359, aproximadamente (desde 1972 la tasa de cambio con respecto al dólar de los Estados Unidos es 1:1). Aunque el gasto en el sector salud ha aumentado constantemente entre 1986 y 1995-1996, ha disminuido de 15,6% a 13,6% como porcentaje del presupuesto nacional. La educación es accesible para todos los segmentos de la población de las Bahamas y es obligatoria hasta los 14 años de edad. Hay en el país 213 escuelas, de las cuales 163 pertenecen al sector público; la matrícula total, en los niveles primario y secundario, es de alrededor de 61.500 alumnos y la razón maestro-estudiante, de 1:18. El Colegio de las Bahamas, que es público, proporciona educación terciaria y ofrece títulos de asociado y licenciado en letras y ciencias. Funcionan asimismo varias instituciones privadas que están afiliadas a instituciones de enseñanza terciaria de los Estados Unidos de América y también otorgan títulos de asociado. También se ofrece formación técnica y profesional a cargo del Instituto Técnico y Profesional de las Bahamas.

El turismo, incluido el comercio vinculado con el mismo, constituye la principal actividad económica, pues representa más de 50% del producto interno bruto (PIB) y 60% del empleo. Los servicios (públicos, turismo, banca y seguros), la pesca y la agricultura dan empleo al 80% de la fuerza laboral. Según datos del Departamento de Estadística, la tasa global de desempleo en 1996 era de 11,5%, lo que representó una mejora con respecto a la tasa máxima de 14,8% registrada en 1992. Luego de la recesión de 1991-92, la recuperación económica comenzó en 1993 y ha continuado. Desde entonces el PIB creció constantemente y, en 1995, se estimó que el PIB era de US$ 3.053 millones (en dólares de 1990) aunque, para el período 1990-95, la tasa media de crecimiento fue de -0,5%, significando un descenso en el PIB per cápita (US$ 12.291 a US$ 11.059, respectivamente).

Los principales objetivos de las políticas monetarias y fiscales básicas que procuran desarrollar las autoridades siguen siendo el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica, el aumento de la competitividad en todos sus aspectos y el estímulo del desarrollo sostenible impulsado por el sector privado a corto y mediano plazo. Una cuestión clave en las Bahamas es la diversificación de la economía, que se conseguirá reforzando los vínculos intersectoriales del sector del turismo y el resto de la economía y mejorando la infraestructura de las Islas Family para promover su desarrollo económico. Esta iniciativa, que se puso en marcha en 1994 particularmente con respecto a los caminos, los aeropuertos, los sistemas de provisión de agua y alcantarillado y la electricidad, ha empezado a pagar dividendos, como queda demostrado por el crecimiento de la inversión extranjera fuera de Nueva Providencia y Gran Bahama. En el presupuesto de 1996-1997 se reafirmó el compromiso contraído por el Gobierno de consolidar el mejoramiento de la situación económica y social, con la puesta en práctica de las reformas institucionales necesarias y la preservación de un clima propicio para las inversiones internas e internacionales.

La población estimada de las Bahamas era de 284.000 habitantes a mediados de 1996. Alrededor de un tercio de la población tiene menos de 15 años de edad y aproximadamente 5%, más de 65 años. El crecimiento anual de la población fue de 1,97 % entre 1980 y 1990, en tanto que el crecimiento urbano fue de 2,35%. En el censo de 1990 la relación de dependencia fue de 58,5. La esperanza de vida al nacer ha aumentado continuamente, elevándose de unos 60 años en el período 1950-1955 a 73 años aproximadamente en 1990-95 (76 años para las mujeres y 69 años para los hombres). De 1988 a 1992 la tasa bruta de natalidad por 1.000 habitantes fluctuó entre 22,7 y 25,6. Después, la tasa descendió regularmente hasta llegar a 22,4 en 1995. La estructura de la fecundidad ha seguido siendo similar entre 1976 y 1995; la mayor fecundidad se registró en los grupos de 20 a 24 años y 25 a 29 años de edad. Se ha producido un marcado descenso de la fecundidad en estos grupos en el último decenio. Sin embargo, en el grupo de 15 a 19 años, que es el tercero en materia de fecundidad, y en el grupo de 40 años y más, no se han observado cambios. El único grupo en el cual se registró un aumento fue el de 35 a 39 años, probablemente porque las mujeres optan por postergar su embarazo para seguir una carrera profesional.

 

Mortalidad y morbilidad

En 1995 se registraron 1.604 muertes, que representaron una tasa bruta de mortalidad de 5,75 por 1.000 habitantes. Las 10 causas principales de muerte provocaron 86,3% de las muertes por causas definidas. En 1996 se estimó que el subregistro de mortalidad era menor del 5%; menos de 2% de las muertes registradas en 1995 fueron clasificadas como provocadas por estados morbosos mal definidos.

Las enfermedades tales como la hipertensión, la diabetes, el infarto de miocardio, la apoplejía y el cáncer constituyen gran preocupación para la población de las Bahamas. Estas enfermedades figuran entre las principales causas de mortalidad y representan casi 45% de las muertes que se producen en el país. Estas enfermedades también provocan más morbilidad que cualquier otro grupo de afecciones. En 1995 la principal causa de muerte de la población general fueron las cardiopatías (102,9 por 100.000 habitantes), que representaron 18,2% del total de defunciones. Les siguieron en orden de importancia el sida (97,1 por 100.000 habitantes y 17,2%), los tumores malignos (85,3 por 100.000 y 15,1%), las enfermedades cerebrovasculares (46,6 por 100.000 y 8,2%) y los accidentes, la violencia y las intoxicaciones (39,8 por 100.000 y 7,0%). Entre los hombres, las tres causas de muerte más significativas fueron el sida (130,4 por 100.000; 20,9% de las defunciones por causas definidas), las cardiopatías (102,9 por 100.000; 16,5%) y los tumores malignos (91,3 por 100.000; 14,6%). Entre las mujeres, las causas de muerte más frecuentes fueron las cardiopatías (102,8 por 100.000; 20,3%), los tumores malignos (79,4 por 100.000; 15,7%) y el sida (64,5 por 100.000; 12,7%).La mayor diferencia entre las principales causas de muerte de hombres y mujeres se encuentra en los accidentes, la violencia y las intoxicaciones. Las enfermedades cerebrovasculares y la diabetes mellitus son las dos únicas causas de muerte que entrañan un mayor riesgo para las mujeres. Entre 1984 y 1995 las muertes maternas fueron muy pocas (entre una y cuatro por año) y, por consiguiente, la tasa fluctuó mucho, de 1,5 a 6,4 por 10.000 nacidos vivos; esta última cifra alcanzó su punto más alto en 1995. Entre 1988 y 1995 únicamente hubo dos años durante los cuales las muertes que se produjeron fueron más de una: 1989 (dos muertes) y 1995 (cuatro muertes).

 

PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD

Análisis por grupos de población

La salud perinatal y del niño.

En 1994 las enfermedades de las vías respiratorias (principalmente asma, bronquitis y neumonía) fueron la causa de más de 75% de los ingresos de niños de menos de 5 años al Hospital Princess Margaret. En los centros de salud comunitarios, las infecciones de las vías respiratorias superiores, con exclusión del resfrío común, fueron las enfermedades observadas más a menudo en los niños menores de 5 años entre 1992 y 1995. La gastroenteritis aguda se encontraba entre las tres primeras causas de enfermedad en Nueva Providencia y las Islas Family, pero no figuraba ni siquiera entre las cinco primeras en Gran Bahama. Aunque la candidiasis estaba entre las cinco primeras en Gran Bahama y en 1995 apareció como número cinco en Nueva Providencia, por entonces no era una de las causas más comunes en las Islas Family.

Niños menores de 1 año. Se produjo una declinación de la mortalidad infantil desde el nivel de 1986, de 30,2 por 1.000 nacidos vivos, hasta el de 1995, de 19,0 por 1.000 nacidos vivos. En los dos últimos decenios la causa principal de mortalidad infantil fueron "ciertas afecciones originadas en el período perinatal"(8,8 por 1.000 n.v. en 1995). Desde 1989 las "anomalías congénitas" han ocupado el segundo lugar, con una tasa entre 2,4 y 3,9 por 1.000. Entre 1989 y 1994 el sida pasó del quinto al tercer lugar entre las principales causas de muerte infantil (de 1,2 a 2,8 por 1.000 n.v.); en 1995 descendió a 1,1 por 1.000 n.v. y se confía en que baje aún más en 1996 como consecuencia de la iniciación de un programa de tratamiento con azidotimidina (AZT) a las embarazadas VIH positivas. En 1993 se estimó que aproximadamente 10,2% de los niños habían tenido bajo peso al nacer (<2,5 kg); en 1995, esta cifra fue 9,8% en el Hospital Princess Margaret. En 1991 las causas principales de morbilidad atendida en el Hospital Princess Margaret fueron la neumonía y la influenza (18,9% de los casos), las enfermedades intestinales infecciosas (12,7%), ciertas causas de morbilidad perinatal (12,5%), las enfermedades de las vías respiratorias superiores (9,0%) y otras enfermedades de las vías respiratorias (5,4%). La enfermedad infecciosa notificada más a menudo fue la gastroenteritis.

Niños de 1 a 4 años de edad. En 1995 la tasa de mortalidad específica en este grupo fue de 4,1 por 10.000. Entre 1994 y 1995 hubo una notable reducción del número de muertes en este grupo. De las 28 muertes registradas en 1994, 13 fueron provocadas por accidentes, violencia e intoxicaciones y 6 por sida. En 1995 el número de defunciones registradas por estas causas fue 3 y 2, respectivamente.

Niños de 5 a 14 años de edad. De las 20 muertes registradas en 1995 en este grupo, 5 fueron causadas por sida, 3 por neumonía, 3 por accidentes, violencia e intoxicaciones, 2 por por tumores malignos y 2 por cardiopatías. En los últimos años las defunciones en este grupo de edad han fluctuado entre 10 (1993) y 20 (1991, 1994 y 1995). Hasta 1995 la causa de muerte más común fue accidentes, violencia e intoxicaciones; posteriormente la reemplazó el sida.

La salud del adolescente y del adulto joven

En 1995 las cinco causas principales de muerte en el grupo de 15 a 44 años de edad fueron las mismas en ambos sexos. En hombres, el sida (170,5 por 100.000), los accidentes, violencia e intoxicaciones (85,5), las cardiopatías (18,5), los tumores malignos (18,5) y las "otras enfermedades del sistema respiratorio"(17,1); el número total de muertes de hombres de este grupo de edad aumentó de 180 en 1991 a 260 en 1995. En mujeres, el sida (83,3 por 100.000), los tumores malignos (29,2), las cardiopatías (12,5), los accidentes, violencia e intoxicaciones (12,5); el número total de muertes de mujeres de 15 a 44 años de edad aumentó de 103 en 1991 a 147 en 1995. De las 407 muertes registradas en 1995 en este grupo de edad, sólo 6 ocurrieron entre personas de 15 a 19 años de edad.

La tasa global de fecundidad estimada para 1995 fue 2,43 hijos por mujer, continuando su tendencia descendente desde 1970, a expensas de la disminución de las tasas específicas de fecundidad en todos los grupos de edad, excepto en el de 35 a 39 años, donde ha ido aumentando desde mediados de los 80. Las mujeres optan ahora por postergar la fundación de una familia y tienen su primer hijo a una edad más avanzada. A pesar de estas tendencias, el embarazo de las adolescentes continúa siendo motivo de preocupación en todo el país. En 1994, aproximadamente 15% de los nacimientos fueron de madres del grupo de 15 a 19 años de edad. Más aún, se detecta un reciente aumento en el número de niños nacidos de madres menores de 15 años de edad: en efecto, se observa un salto de 7 y 5 nacimientos en 1991 y 1992 a 34 y 20 nacimientos en 1993 y 1994, respectivamente.

La salud del adulto de 45 a 64 años de edad

Las cardiopatías, las "otras enfermedades del aparato digestivo" y la diabetes mellitus fueron las principales causas de morbilidad atendida en el Hospital Princess Margaret en 1991 para este grupo etáreo. Los tumores malignos (2.136 por 100.000), las cardiopatías (2.004) y el sida (1.688) fueron las principales causas de muerte, representando el 57% de la mortalidad en este grupo en 1995.

La salud del adulto mayor

En 1995, las cardiopatías (1.376,5 por 100.000) en especial la cardiopatía isquémica y la enfermedad hipertensiva; los tumores malignos (900,3), en especial los del aparato digestivo y peritoneo y de próstata; la enfermedad cerebrovascular (692,0) y la diabetes mellitus (520,8) fueron las principales causas de mortalidad (72% del total de defunciones) en el grupo de personas de 65 y más años. Estas tasas han ido aumentando desde 1992, particularmente la tasa de diabetes se duplicó (de 283 a 521 por 100.000). Las enfermedades de las vías respiratorias y del sistema circulatorio figuran asimismo entre las causas de muerte más frecuentes en este grupo de edad.

La salud de la familia

Entre 1988 y 1995, las tasas de matrimonio y divorcio se mantuvieron constantes (9,7 matrimonios por 1.000 habitantes; 18,7 divorcios por 1.000 matrimonios). En 1994, al momento del matrimonio, 55% de las mujeres tenía 25-30 años y 52% de los hombres 30-39 años. En 1995, el 53,3% de los nacimientos registrados se produjo fuera del matrimonio; de estos nacimientos, 525 (23,1%) correspondieron a madres adolescentes, 1.578 (69,3%) a madres de 20 a 34 años de edad y 173 (7,6%) a madres de 35 años y más. Según el censo de población de 1990, 25,3% de los hogares estaban encabezados por progenitores solteros. La mayoría de las cabezas de familia de estos hogares (57,1%) eran mujeres.

La salud de los trabajadores

La atención médica y la indemnización de los trabajadores accidentados en el trabajo están a cargo de la Junta Nacional de Seguros. Los datos de las reclamaciones procesados por la Junta Nacional de Seguros indican que en 1996 las cinco causas más frecuentes de ausentismo del lugar de trabajo fueron los "trastornos femeninos", los problemas osteomusculares, las fracturas, los esguinces-desgarros-luxaciones y las infecciones, incluido el sida. Por su parte, las cinco causas más frecuentes de invalidez fueron el sida, los trastornos psiquiátricos, las enfermedades cardiovasculares, las artritis, fracturas y problemas cutáneos, y las afecciones neurológicas.

La salud de los discapacitados

En 1993 las Bahamas fueron incluidas en el Programa de Rehabilitación Comunitario de la iniciativa de Cooperación para la Salud en el Caribe y se llevó a cabo un estudio de prevalencia y tipos de discapacidad en diversas islas, sobre la base del registro de la Junta Nacional de Seguros, con miras al establecimiento de zonas piloto. Sobre una población de 8.000 habitantes, estaban registradas en Eleuthera 371 personas con discapacidad (4,6%). De ellas, 108 (29,1%) tenían discapacidad de sus miembros inferiores, 69 (18,6%) visión defectuosa, 29 (7,8%) déficit auditivo o mal rendimiento en sus estudios, 28 (7,5%) problemas de habla y 26 (7,0%) retardo mental. En Abaco 492 (4,8%) de sus 10.100 habitantes fueron registrados como discapacitados. Al igual que en Eleuthera, las discapacidades más comunes se relacionaban con los miembros inferiores (130, 26,4%), defectos de la vista (66, 13,4%), déficit de la audición y del habla (43, 8,7%), problemas con los miembros superiores (40, 8,1%) y retardo mental (39, 7,9%). En Long Island, 305 (16,0%) de sus 1.900 habitantes fueron registrados como discapacitados; este sitio fue seleccionado para poner en marcha el programa piloto.

Análisis por tipo de enfermedad o daño

Enfermedades transmisibles

Enfermedades transmitidas por vectores. La malaria no es endémica en las Bahamas; sin embargo, la intensa inmigración desde áreas maláricas y la presencia del mosquito anopheles aumentan el riesgo de reintroducción de esta enfermedad. Entre 1993 y 1995 hubo de uno a tres casos importados por año. No se notificó ningún caso en 1996. No se han reportado casos de fiebre amarilla en los 30 últimos años, aunque el mosquito Aedes aegypti es autóctono. El peligro de un brote de dengue es elevado; en 1995 se confirmó un caso de dengue, desde 1989 en que hubo 87 casos.

Enfermedades inmunoprevenibles. La inmunización de los niños contra la difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, sarampión, parotiditis y rubéola es gratuita y la cobertura de vacunación es elevada. La BCG no está incluida en el protocolo del PAI del país. Como el resto de la Región, las Bahamas fueron declaradas libres de poliomielitis. La participación del país en la iniciativa subregional para erradicar el sarampión ha permitido que no se registrara ningún caso confirmado de esta enfermedad desde 1990. Hubo un brusco aumento de casos de hepatitis B entre 1993 (92 casos) y 1994 (246); desde entonces, el número de casos ha descendido hasta llegar a 137 en 1996. Desde ese año la política consistió en suministrar inmunización contra la hepatitis B al personal médico y a todos los miembros de los servicios uniformados. La sangre que se dona es objeto de exámenes de rutina para detectar anticuerpos centrales de la hepatitis, así como hepatitis B y C.

Cólera y otras enfermedades infecciosas intestinales. La amenaza del cólera que se cernió sobre la Región en 1991 puso a las Bahamas en alerta plena. Durante los meses de mayo y junio de ese año, se produjo en Nueva Providencia un brote que en la semana de máxima actividad alcanzó más de 380 casos, asociados al consumo de caracoles crudos obtenidos en sitios de acumulación bañados por las aguas del Puerto Nassau y a la contaminación resultante de prácticas de manipulación de los alimentos por parte de vendedores locales, que se combinan con las condiciones de higiene del lugar. A pesar de las medidas implementadas, sigue habiendo brotes intermitentes de enfermedades que se transmiten por alimentos como consecuencia de la ingestión de caracoles crudos. En todos los brotes el agente patógeno identificado fue Vibrio parahaemolyticus. El número de casos notificados de enfermedades transmitidas por alimentos fue 1.061 en 1996. Por otra parte, es común la presentación de enfermedades diarreicas en los niños menores de 5 años de edad. Aunque entre 1988 y 1994 el número de casos notificados fluctuó de 1.095 a 2.705, se observó una tendencia al alza. En el grupo de edad de más de 5 años, el número de casos fue bajo en 1993 y 1994, se duplicó con creces en 1995 y volvió a multiplicarse por cinco en 1996. Las enfermedades infecciosas intestinales no son una causa común de ingreso en los hospitales.

Enfermedades crónicas transmisibles. En las Bahamas se está implementando el tratamiento acortado directamente observado (DOTS) para el control de la tuberculosis. En 1996 se notificaron 59 casos de tuberculosis, número relativamente constante desde 1992 (63 casos). En 1996, las personas VIH positivas representaron más de 65% de los casos de tuberculosis registrados (40 de 59). En un estudio reciente de la población carcelaria se demostró que la tasa de positividad de la intradermorreacción a la tuberculosis (PPD) era de 20%. Un hecho nuevo que provoca alarma es la aparición de una cepa polifarmacorresistente del bacilo en Nueva Providencia y las Islas Family. Su presencia ha sido confirmada por el laboratorio de investigación oficial del Canadá. Por otra parte, recientemente se ha verificado la existencia de tuberculosis activa en el personal que trabaja en diversas instituciones de atención de casos agudos. En cuanto a la lepra, que no es endémica en las Bahamas, se ha diagnosticado un caso en 1996; el último caso autóctono conocido se había diagnosticado en 1982.

Infecciones respiratorias agudas. Las enfermedades del sistema respiratorio superior, asma, neumonía, influenza y bronquitis constituyeron la segunda causa más frecuente de ingreso en el Hospital Princess Margaret entre 1990 y 1995, después de las complicaciones del embarazo. En el Hospital Rand, estas infecciones fueron la tercera causa más común de ingreso, aunque el número de casos ha disminuido desde 1990. El grupo de edad más comúnmente afectado es el de niños menores de 5 años y del sexo masculino. En 1995, las enfermedades de las vías respiratorias constituyeron la segunda causa de consulta ambulatoria.

Enfermedades de transmisión sexual y sida. El número de casos de sífilis y de gonorrea ha ido en descenso: de 837 a 115 y de 1.804 a 92, respectivamente, entre 1987 y 1995. En cuanto a clamidiasis, un estudio en mujeres gestantes atendidas en control prenatal en Gran Bahama encontró una prevalencia de 13% en 1995. El VIH/sida es la segunda causa más frecuente de muerte de la población general y la causa principal de muerte en varones y en población de 15 a 44 años de edad de ambos sexos. Al 31 de diciembre de 1996 se había notificado en total 2.481 casos, de los cuales 63% ha muerto y 7% (173) corresponde a sida pediátrico. Para esa fecha se sabía de otras 3.941 personas VIH positivas. La transmisión es heterosexual (87%) y la razón hombre:mujer es 1,6:1. Los adictos al crack o pasta de coca representan aproximadamente un tercio de la población con VIH/sida. En 1990-91, la seroprevalencia estimada de VIH en mujeres que reciben atención prenatal fue 2,9%; en 1996, 3,2%. Entre pacientes atendidos en dispensarios especializados en ETS, la seroprevalencia de VIH fue 10% en 1992 y 5,2% en 1996. En 1995 se puso en marcha un programa mediante el cual se proporciona AZT a mujeres embarazadas seleccionadas. En las Bahamas no ha habido casos de infección VIH asociada a transfusión de sangre desde que en 1985 se implantaron las pruebas de detección correspondientes. En 1996 la prevalencia estimada de VIH entre posibles donantes de sangre fue 0,4%.

Enfermedades no transmisibles y otros problemas relacionados con la salud

Enfermedades y deficiencias de la nutrición y del metabolismo. La obesidad, la diabetes tipo II, la enfermedad cardiovascular, la hipertensión y los accidentes cerebrovasculares son las causas principales de morbilidad y mortalidad entre los adultos. Entre 1992 y 1995, aproximadamente 19% de las mujeres en atención prenatal tenía niveles de hemoglobina inferiores a 10g/dl. La desnutrición proteino-energética entre niños menores de 5 años de edad no es un problema grave de salud pública, como tampoco lo son las deficiencias de micronutrientes. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSN) de 1988-89 puso de manifiesto que 6,7% de los niños de 5 a 14 años de edad eran obesos (sobre la base del estándar de peso para la edad del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los Estados Unidos de América). En general, 48,6% de la población era obesa (índice de masa corporal >25) y había más mujeres (53,6%) que hombres (43%) afectados. Un número muy pequeño de lactantes era amamantado exclusivamente hasta los 4 meses de edad; 80% de ellos comenzaban a ser alimentados con biberón ya en la primera semana de vida -90% de este grupo mientras estaba en el hospital- aunque 63% de las madres trataban de amamantar a sus hijos.

Enfermedades cardiovasculares. De acuerdo a la ENSN-89, 13% de la población de 15 a 64 años de edad clasificaba como hipertensa (15% masculina; 12% femenina); otro 17% correspondía a casos dudosos. Entre las personas de 65 y más años, 38% era hipertensa. En contraste, 62,1 % de las personas ingresadas por trastornos hipertensivos (404) al Hospital Princess Margaret en 1991 fueron mujeres, una tendencia sistemáticamente observada en los cinco últimos años. De manera similar, de los 120 ingresos por esta causa observados en el Hospital Rand Memorial en 1991, 62,5% fue en mujeres. Las cardiopatías son la causa más común de muerte para la población en su conjunto y la causa principal de muerte para las mujeres. También habían sido la causa principal de muerte para los hombres hasta que en 1994 fueron reemplazadas por el sida.

Tumores malignos. Entre 1991 y 1993 los tumores malignos fueron la segunda causa más común de muerte para todas las edades y ambos sexos. En 1994 y 1995 esta causa fue desplazada al tercer lugar. Entre 1970 y 1994 la tasa por 100.000 habitantes casi se duplicó: de 57,1 a 102,2; tendencia observada en ambos sexos: de 51,4 a 122,9 en varones y de 63,4 a 87,5 en mujeres. Entre 1992 y 1995 los dos sitios más comunes de cáncer letal en varones fueron la próstata y la tráquea, bronquios y pulmón (22,2 % y 17,5%del total de muertes por cáncer en hombres); en las mujeres, mama y cuello del útero (23,2% y 9,8% del total de muertes por cáncer en mujeres).

Accidentes, violencia e intoxicaciones. En 1995 este grupo ocupó el cuarto lugar entre las principales causas de muerte y el tercer lugar como motivo de ingreso a salas de urgencias de los dos grandes hospitales. La violencia por homicidio y daño intencionalmente infligido y los accidentes de tráfico provocados por vehículos de motor son las principales causas de ingreso a hospitales como consecuencia de lesiones. El problema es muy serio entre los hombres, particularmente en el grupo de 15 a 44 años de edad: en 1995 cerca del 23% de las muertes entre ellos se debió a accidentes y violencia.

Trastornos del comportamiento. El alcoholismo y el abuso de sustancias tóxicas, en particular la adicción a cocaína, se mantienen en un nivel inaceptablemente alto. Entre 1988 y 1994 los tres trastornos más comunes atendidos en el Dispensario de Salud Mental de la Comunidad fueron el abuso de drogas, el abuso de alcohol y la depresión. Los trastornos psicóticos y los psicosociales completan los cinco trastornos más comunes.

Salud oral. De conformidad con los datos facilitados por los dispensarios de salud comunitarios, la caries dental es el problema más común observado entre los niños de 5 a 14 años que estudian en las escuelas. Este problema es más grave en Nueva Providencia que en Gran Bahama. Entre 1993 y 1995 el porcentaje de niños con caries en las escuelas de Nueva Providencia aumentó de 24,1% a 39,4%, en tanto que en las Islas Family subió de 20,5% a 34,0%. En cambio, en Gran Bahama la tasa cayó de 14,7% en 1993 a cero en 1995.

Desastres naturales. En 1996 las Bahamas fueron azotadas por dos huracanes, Bertha y Lili que, sin embargo, fueron menos fuertes que el enormemente destructor huracán Andrew de 1992. Aunque los huracanes de 1996 causaron daños tanto en la infraestructura (cortes de la energía eléctrica e interrupción de las comunicaciones telefónicas) como en bienes inmuebles en varias Islas Family, no provocaron muertes y el número de personas lesionadas fue bajo, incluyendo algunos casos de síndrome de estrés postraumático. Se llevó a cabo una labor concertada para restablecer los servicios, remover los escombros, controlar la proliferación de insectos, proporcionar agua embotellada y aconsejar a la población que hirviera el agua para beber.

Accidentes industriales. No se ha notificado ningún accidente industrial importante en las Bahamas, con excepción de una emisión de gas tóxico en Freeport, Gran Bahama, que hizo que se cambiara la ubicación de una escuela que estaba cerca del complejo industrial. En 1996 se produjo un incendio en un viejo tanque de conservación de petróleo en la Refinería de Petróleo de las Bahamas, que provocó cierta preocupación por el riesgo de contaminación ambiental.

 

LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD

Políticas y planes nacionales de salud

El Gobierno de las Bahamas suscribe el principio internacionalmente aceptado de que la salud no es un privilegio sino un derecho humano fundamental y sostiene el punto de vista de que la atención de salud de calidad debe tener una extensión universal. Ha asumido plenamente el compromiso de colaborar en la consecución del objetivo mundial de "salud para todos" y aceptado que la participación comunitaria es un elemento vital de la estrategia de salud. La población de las Bahamas ya goza del derecho al acceso universal a la atención de salud. Sin embargo, la prestación de los servicios de salud es incompatible con el nivel del gasto público per cápita en salud. Es preciso perfeccionar la supervisión, la evaluación, la coordinación y la planificación de los servicios. Por consiguiente, en la actualidad se hace hincapié en el mejoramiento de la capacidad de gestión, la calidad de la atención y la coordinación intersectorial en procura del progreso de los sistemas locales de salud (SILOS). En estas circunstancias, se presta mucha atención al desarrollo de los recursos humanos, al establecimiento de normas y criterios y al fortalecimiento no solo de los sistemas de información sino también de la capacidad de aprovecharlos eficazmente para tareas de planificación, evaluación y supervisión.

Las Bahamas experimentan una transición en sus características epidemiológicas conforme a la cual disminuyen las muertes causadas por las enfermedades transmisibles y aumentan las provocadas por las enfermedades crónicas no transmisibles, el sida y el complejo relacionado con el sida, y los accidentes, la violencia y las intoxicaciones. Estos cambios, sumados al costo creciente de la atención de salud, han servido para poner de relieve la importancia de la educación para la salud y la promoción de la salud como componentes vitales del sistema de atención, así como el mejoramiento de la atención prenatal y perinatal para la reducción de la mortalidad infantil.

El establecimiento de un programa de atención de salud para los adolescentes es un importante complemento del programa de salud maternoinfantil, cuyo propósito es fomentar modos de vida saludables entre niños y niñas, reducir el número de embarazos en adolescentes y promover el funcionamiento de servicios comunitarios para adolescentes. En abril de 1995 se creó el Ministerio de Estado para la Juventud, el Deporte y la Cultura, para facilitar la ejecución de estas políticas.

El Ministerio de Salud ha formulado la Política Nacional de Planificación de la Familia, considerada una prioridad dentro de la política global de salud, que se propone mejorar la calidad de vida de todos los naturales de las Bahamas y brindarles la oportunidad de desarrollar una vida productiva. La política estipula que todos los miembros de una familia deben tener posibilidades de acceso a la información y a los servicios que los faculten para enriquecer la calidad de su vida.

El Consejo Nacional de Estupefacientes ha establecido un programa de reducción de la demanda, con el financiamiento del Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas (PNUFID). Son componentes de este Programa la acción preventiva en la comunidad, la educación preventiva, el tratamiento y la rehabilitación. Por otra parte, en la reciente decisión del Ministerio de poner en marcha la Iniciativa Nacional de Atención de Salud de la Familia, se incorporará el componente del bienestar mental, haciendo hincapié en la prevención de la violencia familiar y en la lucha contra el estrés, a fin de consolidar un amplio programa de salud mental.

El Plan II de Mediano Plazo para el VIH/ETS (1993-1996) promovió el desarrollo de un entorno social propicio para la reducción de los riesgos y la ejecución de intervenciones para el tratamiento de la conducta dirigidas a grupos vulnerables: los jóvenes de 10 a 19 años, las mujeres en edad de procrear, las personas con varias parejas sexuales, las embarazadas, la población encarcelada (anterior y actual) y los donantes de sangre. En todos los grupos antedichos hay personas de la comunidad creole.

En respuesta al creciente descontento por la irregularidad con que se pueden conseguir los productos farmacéuticos y por su elevado costo en el sector público, el Ministerio ha puesto en marcha un sistema de compra y distribución de estos productos que garantice el acceso de la población a los medicamentos esenciales. En 1994 se estableció en las Bahamas un Organismo de Medicamentos que se encarga de estas cuestiones y de establecer y mantener un formulario farmacéutico para todo el país.

El Ministerio ha extendido los servicios básicos de laboratorio, que comprenden los que facilitan el diagnóstico de las ETS, a ciertas Islas Family seleccionadas. Los laboratorios de los hospitales Princess Margaret y Rand participan en varios programas de control de calidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y aprovechan plenamente los servicios del Centro de Epidemiología del Caribe (CAREC) para supervisar el banco de sangre y los servicios de transfusión.

Los datos reunidos en 1995 sobre abastecimiento de agua en las zonas urbanas indicaron que 88% de las casas estaban conectadas al sistema de provisión de agua potable, en tanto que otro 8% disponía de un acceso razonable al agua. La situación se invertía en las zonas rurales, donde 86% de las casas tenían un acceso razonable al agua pero no contaban con conexiones domiciliarias. En contraste con la situación predominante en cuanto al abastecimiento de agua, tan solo 16% de las casas de las zonas urbanas están conectadas al alcantarillado público, aunque el 84 % restante disponen de formas apropiadas de eliminación de excretas. En las zonas rurales, 100% de las casas cuenta con un sistema apropiado de eliminación de excretas. Además, hay un servicio de recolección periódica de desechos sólidos para casi todas las casas (99%) de las zonas urbanas, aunque no hay ninguno en las zonas rurales.

En función del aprovechamiento de los rec