Datos actualizados para 2001
BARBADOS
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y demográfico
Barbados, la isla más oriental del Caribe, tiene una superficie de más de 430 km2 que se extiende por un terreno en su mayor parte llano. Debido al reducido tamaño del país, es difícil distinguir las zonas urbanas de las rurales; con todo, las regiones más densamente pobladas se encuentran a lo largo de las costas occidental, sudoccidental y meridional.
El país tiene una buena red vial y de su aeropuerto internacional parten varios vuelos diarios a importantes ciudades del mundo. La población recibe buenos servicios de un sistema de transportes privados y públicos. La isla se encuentra en una zona de huracanes y, por lo tanto, cada año aumenta la vigilancia entre los meses de junio y noviembre. La Organización Central de Operaciones de Socorro en Emergencias se encarga de la preparación y la respuesta frente a las emergencias.
Barbados se rige por un sistema de gobierno democrático y cada cinco años se celebran elecciones parlamentarias. El Parlamento comprende un Senado compuesto por 21 miembros nombrados especialmente y una Cámara de Representantes integrada por 28 miembros elegidos por el pueblo.
Durante el período 19921995, la economía de Barbados se recuperó de la recesión que había empezado en 1989: se produjeron un aumento de la producción real y de las reservas internacionales y un mejoramiento de la balanza de pagos. En el año fiscal 19911992 el Gobierno puso en marcha un programa de estabilización de 18 meses, con el propósito de restaurar el equilibrio de las finanzas y de las cuentas de las transacciones externas del país.
En 1992 el producto interno bruto (PIB) real había caído a US$ 395,5 millones como consecuencia de la recesión de 1989. Sin embargo, la producción real había aumentado a US$ 401,9 millones en 1993 y alcanzado los US$ 428,4 millones en 1995. Los principales sectores de la economía que contribuyeron a este crecimiento fueron el turismo, la industria manufacturera, el comercio mayorista y minorista, la actividad empresarial y los servicios generales.
El turismo registró un crecimiento real durante el período: entre 1992 y 1995 los ingresos anuales provenientes de este sector se elevaron de US$ 56,8 millones a US$ 65,4 millones, y también mostraron aumentos indicadores tales como la duración media de la estancia en los hoteles y las tasas de ocupación de sus camas. El arribo de pasajeros de cruceros turísticos se incrementó en mayor medida que el de visitantes que permanecen por un tiempo largo en la isla.
Después de tres años de déficit, en 1992 se registró el primer superávit de la actual balanza de pagos, el cual se mantuvo hasta 1995. La tasa de inflación, que fue de 6,2 % en 1992, bajó a 0,1% en 1994, pero volvió a subir a 1,9% en 1995.
En abril de 1993 el Gobierno, los sindicatos y otros actores sociales negociaron el primer protocolo de precios e ingresos, que implicó el congelamiento de los salarios tanto en el sector público como en el privado y la contención de los precios de los bienes y servicios.
Los gastos corrientes del Estado aumentaron de US$ 543,1 millones en 19921993 a US$ 616,2 millones en 19951996. Los ingresos corrientes aumentaron de US$ 502,2 millones a US$ 574,5 millones durante el mismo período. Los gastos de capital anuales fueron de US$ 22 millones de 19921993 a 19941995 y se elevaron a US$ 58,5 millones en 19951996. Sin embargo, el gasto público, como porcentaje del PIB, disminuyó de 26% en 1993 a 23% en 1995. El monto neto del déficit fiscal por amortizaciones, que era de US$ 25,9 millones en 19921993, descendió a US$ 10,6 millones en 19951996.
La población activa aumentó de 132.100 personas en 1992 a 136.800 en 1995. La tasa de desempleo alcanzó su punto más alto (24,3%) en 1993, durante la aplicación del programa de ajustes estructurales; en 1995, el desempleo había descendido a 19,7%.
La tasa de alfabetización de Barbados, estimada en 95%, es una de las más altas del Caribe. La educación primaria y secundaria es obligatoria hasta los 16 años de edad.
En 1990 había en Barbados aproximadamente 75.170 viviendas, de las cuales 70.693 (94%) disponían de agua corriente. El 6% restante tenía fácil acceso a servicios de abastecimiento público de agua. Más de 75% de las viviendas tenían teléfono y disponían sin demoras de servicios de telecomunicación; más de 90% tenían electricidad. De conformidad con la Encuesta Permanente de Hogares que lleva a cabo el Servicio de Estadística, el tamaño medio de las unidades familiares era de 3,5 personas en 1996; por otra parte, el censo de 1990 había puesto de relieve que 44% de los cabezas de familia eran mujeres.
Durante 19921995, la población creció a una tasa anual inferior a 1%. Durante el último decenio han cambiado las características demográficas de la población, pues va en aumento la proporción de personas de edad avanzada. En 1995, aproximadamente 12% de la población tenía más de 65 años y 23% menos de 15. A mediados de 1995 se estimó que la población era de 265.173 habitantes: 47,9% eran hombres y 52,1% mujeres; sin embargo, en el grupo de edad de 65 años y más las mujeres superaban a los hombres en 19,4%. La esperanza de vida al nacer es de 72,9 años para los hombres y de 77,4 años para las mujeres. La inscripción de los nacimientos es completa: más de 98% de los niños nacen en hospitales y se exige que los nacimientos se registren inmediatamente.
En el curso de los últimos cuatro años, la tasa bruta de mortalidad se ha mantenido casi constante, en 9 por 1.000 aproximadamente. Durante el período 19921995, el número total de muertes fue de 9.692. En 1995, las principales causas de muerte fueron las cinco siguientes, en orden descendente de importancia: enfermedades cardiovasculares, 18,8% de las defunciones; tumores malignos 17,2%; enfermedad cerebrovascular 13,7%; diabetes mellitus 10,0%, y otras enfermedades del sistema circulatorio 3,9%. En el grupo de edad de más de 45 años, 905 muertes (41%) fueron atribuidas a causas relacionadas con cardiopatías y 373 (13,3%) a neoplasias de las vías genitourinarias y del aparato digestivo.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
En 1995, la tasa de mortalidad infantil fue de 15,2 por 1.000 nacidos vivos y la tasa de mortalidad neonatal de 11,3 por 1.000 nacidos vivos. Las tasas de mortalidad en los recién nacidos y los lactantes experimentaron pocas variaciones entre 1992 y 1995. Las defunciones neonatales representaron 75% del total de las defunciones infantiles y 54% se produjeron en el grupo de edad de menores de 1 día. Las principales causas de muerte de los menores de 5 años fueron ciertas afecciones originadas en el período perinatal, seguidas por las anomalías congénitas, la neumonía y el SIDA.
El número de niños menores de 1 año que mueren de SIDA ha permanecido relativamente constante, pero puede decrecer debido a que se administra azidotimidina (AZT) a las mujeres VIH positivas que están embarazadas. Aunque las enfermedades del sistema respiratorio no constituyeron una causa importante de muerte, fueron la segunda de las causas más comunes de hospitalización entre los niños menores de 5 años; en este grupo de enfermedades se destaca el asma, lo que refleja la creciente prevalencia de esta afección, que según se estima afecta a 12% de la población general.
Durante los últimos cuatro años, el porcentaje de recién nacidos con bajo peso al nacer (<2,5 kg) fluctuó entre 9% y 11%. La desnutrición de los niños no es común.
Durante el período 19921995, la tasa de mortalidad de los niños de 1 a 4 años fue de 0,4 por 1.000 niños de este grupo de edad; para los niños de 5 a 14 años fue de 0,2 por 1.000.
En las policlínicas estatales se brindan servicios de salud para los adolescentes (grupo de edad de 10 a 19 años); también se educa para la vida en familia en los consultorios y se desarrollan programas de divulgación en las escuelas.
Los nacimientos en madres adolescentes disminuyeron de 23 % en 1977 a 13,9% en 1995. Esta declinación coincidió con el fortalecimiento del programa de salud para los adolescentes, la aplicación en las escuelas de programas de educación para la vida en familia y la ampliación del programa de orientación entre pares que para el mencionado grupo de edad desarrolla la Asociación de Planificación de la Familia de Barbados.
La marihuana y la cocaína son las sustancias de las que más se abusa. En 1994 y 1995 recibieron tratamiento por consumir simultáneamente ambas drogas entre 15 y 20 varones de 20 años. Se cree que los servicios de la Unidad de Rehabilitación del Hospital de Psiquiatría son subutilizados como consecuencia del estigma que se atribuye a quienes recurren a ellos. No se notificó el uso de drogas por vía intravenosa.
Durante los últimos 40 años, la tasa de natalidad ha disminuido de manera significativa, pues ha pasado de 34 por 1.000 en 1955 a 13,4 por 1.000 en 1995. Entre 1993 y 1995 se establecieron consultorios de planificación de la familia en todos los dispensarios públicos.
Los abortos legales representaron 2,8% de las principales causas de hospitalización en 1995, frente a 3,9% en 1992. Hubo cinco defunciones maternas en el período 19921995 (3,3 por 10.000 nacidos vivos), en comparación con 14 en el período 19881991 (8,4 por 10.000 nacidos vivos).
Uno de los mayores desafíos para el sistema de atención de salud es hacer frente a los problemas de las personas de edad avanzada (grupo de 60 años y más). Enfermedades no transmisibles tales como la artritis, la hipertensión y la diabetes mellitus siguen siendo los principales trastornos de salud de estas personas. Las causas de muerte más importantes de este grupo de edad son las cardiopatías y las enfermedades cardiovasculares. Las discapacidades más comunes que afectan a los adultos mayores son la ceguera y la visión defectuosa.
Las personas de edad avanzada tienen acceso irrestricto a la atención primaria de salud, que se les ofrece en las policlínicas, y a la atención secundaria, de la que disponen en el Hospital Queen Elizabeth y en el Hospital de Psiquiatría. Cinco hospitales geriátricos y distritales son los que fundamentalmente proporcionan asistencia hospitalaria a las personas de edad avanzada; tienen una capacidad combinada de 744 camas y una tasa anual de ocupación media de 95,5%. La demanda excesiva de asistencia geriátrica en las instituciones públicas obliga a estos hospitales a funcionar al máximo de su capacidad. De conformidad con las estadísticas del Departamento de Servicios Sociales del Hospital Queen Elizabeth, en agosto de 1996 había 604 personas en la lista de espera para ingresar en el Hospital Geriátrico. Como un modo de solucionar el problema de la insuficiencia de camas en las instituciones geriátricas públicas, en 1995 el Gobierno asignó algunas de las camas del Hospital Queen Elizabeth a personas de edad que no eran casos agudos que necesitasen asistencia médica ni de enfermería.
El Gobierno se ha comprometido a posibilitar que las personas de edad sigan viviendo en sus comunidades. Sin embargo, las tentativas de desinstitucionalizar a las personas mayores y de devolverlas a sus casas no siempre han tenido éxito porque no se dispone de sistemas ni de programas de apoyo.
No hay indicios de que en Barbados haya explotación de menores porque se hace respetar el cumplimiento estricto de la Ley de Enseñanza Obligatoria, que exige que los niños de 5 a 16 años asistan a la escuela.
No hay información sobre el empleo en el sector informal.
Las mujeres representan una porción creciente de la población económicamente activa: constituían 48,2% de la fuerza de trabajo en 1992 y 49,3% en 1995. En 1992, 80% de las mujeres empleadas trabajaban en el sector de los servicios.
En la actualidad el Gobierno examina la legislación sobre higiene y seguridad en los sitios de trabajo, que ha de reemplazar la Ley de Fábricas de 1982.
El Centro de Desarrollo del Niño es una dependencia del Ministerio de Salud que proporciona asistencia en lo físico, psicológico y emocional a las personas impedidas, ofreciéndoles servicios tales como terapia ocupacional, fisioterapia, tratamiento de la conducta, logoterapia, pruebas de fonoaudiología y orientación individual. En la actualidad están registradas en el Centro 1.417 personas con discapacidades: 924 hombres y 493 mujeres. El grupo de edad de 1 a 12 años es el más afectado por el retraso mental y el retardo del desarrollo.
En 1992, el Consejo para los Discapacitados de Barbados, que trabaja como Capítulo de Barbados de los Asociados en Tecnología Apropiada para Minusválidos, puso en marcha un proyecto de largo alcance que se había elaborado para proporcionar más y mejores servicios a los niños y adultos jóvenes con discapacidad, haciendo participar a sus padres. Desde entonces, el Consejo ha instituido programas de enseñanza para sensibilizar al público en general en relación con los discapacitados y ha contribuido al desarrollo del proceso de planificación nacional en materia de discapacidades físicas y mentales. En 1994 empezó a formularse una política nacional para las personas con discapacidad y se creó un grupo especial de trabajo que fue comisionado por el Ministerio de Trabajo, Desarrollo Comunitario y Deportes para que presentara un proyecto de ley tendiente a facilitar la incorporación de los discapacitados en la vida nacional. Un representante del Ministerio de Salud colaboró como miembro de dicho grupo y las propuestas presentadas están ahora a consideración del Ministerio de Trabajo, Desarrollo Comunitario y Deportes.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
Durante una epidemia que se produjo en 1995 fueron notificados 2.076 casos de dengue, de los cuales 870 fueron confirmados en el laboratorio. El brote se concentró en el sur y el sudoeste del país y el grupo más afectado fue el de las mujeres de 15 a 39 años, que son las económicamente más activas y constituyen casi la mitad de la fuerza de trabajo del país. Hubo dos casos de dengue hemorrágico y una muerte por esta enfermedad. Los serotipos 2 y 4 fueron los que circularon durante esta epidemia. El dengue parece ser endémico, ya que se notifican casos durante todo el año.
Barbados fue declarado libre de poliomielitis en 1994; no se notificó ningún caso de esta enfermedad en más de 10 años. El último caso de difteria fue notificado en 1980. Se notificó un caso de tos ferina en 1993 y otro en 1995. En cuanto al tétanos, se notificaron dos casos en 1993, otros dos en 1994 y ninguno en 1995. Todos los casos de tétanos se produjeron en personas de edad.
El último caso de sarampión se notificó en 1991. En 1996 hubo un brote de rubéola, durante el cual se notificaron 229 casos sospechosos; con respecto a esta enfermedad, se notificaron 3 casos en 1993 y 16 en 1995. En 1994 no se notificó ninguno. De los casos sospechosos, 83 fueron confirmados por laboratorio; de estos, 15 se produjeron en mujeres embarazadas. Se puso en marcha un sistema de vigilancia de la rubéola congénita para conocer los resultados de estos embarazos y planificar las estrategias de intervención necesarias para el tratamiento de los niños.
Se notificaron dos casos de meningitis por Haemophilus en 1993, cinco en 1994 y uno en 1995. Se está considerando la incorporación de Haemophilus influenzae en el grupo de enfermedades incluidas en el Programa Ampliado de Inmunización para el cual se dispondrá de vacunas.
En 1993 se notificó un caso de meningitis meningocócica; aunque se consideró que había sido importado, no quedó claramente demostrada su relación epidemiológica. Los contactos inmediatos fueron tratados con rifampicina. No se han notificado casos de cólera en Barbados. Por conducto del sistema de vigilancia de las enfermedades diarreicas fueron notificados 1.606 casos de diarrea en 1993, 1.549 en 1994 y 2.099 en 1995. En cuanto a la gastroenteritis, se notificaron 53 casos en 1993, 37 en 1994 y 102 en 1995. El aumento de la circulación de agentes patógenos víricos y los mejores sistemas de vigilancia activa son factores que explican el incremento de los casos de enfermedades diarreicas notificados el año último.
En 1993, el Laboratorio de Salud Pública notificó ocho casos de infestación por anquilostomas entre las muestras de heces sometidas a examen; las cifras correspondientes a 1994 y 1995 fueron 15 y 10, respectivamente. En cuanto a las infestaciones por Trichuris, se notificaron 15 casos en 1993, 14 en 1994 y 8 en 1995. Fueron notificados dos casos de ascariasis en 1993; no se notificó ninguno en 1994 ni en 1995.
En 1993 se notificaron dos casos de tuberculosis y dos defunciones a causa de esta enfermedad; en 1994 se notificaron ocho casos y seis muertes y en 1995, seis casos. En cuanto a la lepra, se notificó un caso en 1993 y no se notificó ninguno en 1994 y en 1995. En 1993 se notificaron 21 casos de bronconeumonía en el grupo de edad de niños menores de 5 años; en 1994 y 1995 se notificaron 12 y 13 casos, respectivamente.
El asma es una causa importante de morbilidad, con una tasa de prevalencia de 12%. El Departamento de Accidentes y Urgencias del Hospital Queen Elizabeth registra un promedio de prestaciones de asistencia que oscila entre 8.000 y 10.000 por año.
No se notificó ningún caso de rabia durante el período 19931995. De los 31 casos de leptospirosis notificados en 1993, 6 murieron. En 1994 se produjeron 17 casos y 4 muertes y en 1995, 34 casos y 8 muertes. Barbados cuenta con el único laboratorio de la subregión que efectúa pruebas de confirmación de la leptospirosis: en él se llevan a cabo servicios de diagnóstico de esta enfermedad para otros territorios del Caribe, a cuyo personal también se proporciona capacitación en el tema.
Aunque las enfermedades de transmisión sexual no son de notificación obligatoria por ley, las cifras básicas obtenidas en dispensarios estatales ponen de manifiesto una declinación de la sífilis y de la gonorrea entre 1992 y 1995. El contacto sexual es el modo predominante de transmisión del VIH y representa aproximadamente 98,9% de los casos registrados en la población adulta. La transmisión perinatal representaba 4,2% en 1995. De los 95 casos diagnosticados en 1995, dos se produjeron en el grupo de niños menores de 5 años; en 1994 se habían producido cinco en este grupo de edad.
En 1993 se diagnosticó que 59 hombres y 29 mujeres tenían SIDA; las cifras correspondientes fueron 92 y 27 en 1994 y 76 y 19 en 1995.
De los 3.053 donantes de sangre sometidos en 1993 a pruebas de detección del VIH, 10 resultaron positivos. Las cifras para 1994 y 1995 fueron 9 entre 2.830 y 9 entre 2.824, respectivamente. De los 2.904 donantes de sangre examinados en 1996, 6 (0,2%) fueron positivos para sífilis (prueba VDRL), 13 (0,4%) para hepatitis B, ocho (0,3%) para hepatitis C y 22 (0,8%) para VTLH-1.
Enfermedades no transmisibles y otros problemas relacionados con la salud
En 1993 se produjeron en total 16.980 ingresos en los hospitales, de los cuales 593 (3,9%) fueron provocados por cardiopatías. La diabetes mellitus fue la causa de 422 ingresos en el Hospital Queen Elizabeth en 1993. Con respecto a ambas enfermedades y en un mismo año, el grupo de personas de 45 años y más representó un número de altas del Hospital Queen Elizabeth mayor que el correspondiente a cualquier otro grupo de edad.
En 1993 se produjeron 804 ingresos en hospitales por tumores malignos, que estaban así localizados: 47 en el estómago, 41 en el colon, 128 en la próstata, 46 en el cuello del útero, 103 en la mama femenina y 43 en la tráquea, los bronquios y los pulmones. Los tumores benignos del útero representaron 493 de los ingresos; las hiperplasias de la próstata, 81.
El sitio más común de localización del cáncer en las mujeres de 15 años y más fue la mama, seguida por el cuello del útero. Todos los años se practican alrededor de 10.000 frotis de Papanicolaou. Aunque en una encuesta CAP (de conocimientos, actitudes y prácticas) que se llevó a cabo en 1995 se demostró que en el curso de los cinco años precedentes se había sometido a ese tipo de examen 90% de la población en riesgo, también se puso de relieve que las mujeres más vulnerables (de 55 a 70 años) no eran objeto de un reconocimiento apropiado. Ese mismo año, el sitio más frecuente de localización del cáncer en los hombres fue la próstata; este tipo de cáncer fue la causa de 82 muertes de hombres de 45 años y más.
Los accidentes y la violencia fueron las causas de 3.131 ingresos en los hospitales (16,8% del total) en 1993. Entre 1992 y 1995 las lesiones fortuitas, las caídas y los accidentes de vehículos de motor fueron las causas de la mayor parte de los ingresos en el Hospital Queen Elizabeth. Hubo menos ingresos por accidentes provocados por el fuego.
El uso de armas de fuego y machetes es un grave problema y las últimas estadísticas indican que el Hospital Queen Elizabeth gasta US$ 1.500 por día en el tratamiento de personas que sufren ese tipo de heridas. La confrontación armada se ha convertido en una epidemia de prioridad para la salud pública.
En 1995 se produjeron 1.107 ingresos en el Hospital de Psiquiatría; en 1991 se registraron 1.181. El sistema de atención de salud mental proporciona servicios ambulatorios, programas de atención diurna y servicios profesionales especializados (asistencia social, psicología, psicoterapia, terapia ocupacional y talleres), así como servicios de consulta en el Hospital Queen Elizabeth y en el dispensario de la Prisión de Su Majestad.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
El Gobierno de Barbados considera que la atención de salud es un derecho fundamental de todos los naturales de Barbados. Tiene la obligación de garantizar que se den las condiciones básicas para llevar una vida saludable y de crear un entorno que facilite una vida sana. Con este fin, el Gobierno tiene el propósito de proporcionar a todos sus ciudadanos una atención de salud tan completa como pueda costear el país y de garantizar que las consideraciones ambientales sean tenidas en cuenta en todos los aspectos del desarrollo nacional. Además, se compromete a asegurar que todos los ciudadanos tengan acceso a agua potable limpia, un saneamiento adecuado y un medio ambiente sano que no ofrezca peligros para la salud.
El Ministerio de Salud, por conducto de su División de Ingeniería Ambiental, regula y controla los efectos que los proyectos de desarrollo producen en el medio ambiente en lo que se refiere a la calidad del agua, la eliminación de los desechos sólidos y líquidos, la calidad de la atmósfera, los trastornos causados por el ruido y el control y la eliminación de productos químicos peligrosos. La Dirección de Servicios de Salud y Saneamiento, del Ministerio de Salud, se encarga de recolectar y eliminar la basura doméstica.
La Inspectoría de Salud Pública cuyo personal está formado por inspectores de salud es el principal mecanismo de control de la calidad del medio ambiente doméstico. Corresponde a su esfera de competencia fiscalizar la inocuidad de los alimentos y la lucha contra las enfermedades transmisibles.
El Gobierno se ha abocado a la tarea de poner en marcha un plan de tratamiento de los desechos sólidos que abarcará la reducción al mínimo, la recuperación y el nuevo uso de esos desechos. La financiación insuficiente sigue limitando de manera significativa los programas de vigilancia de la calidad del medio ambiente.
La atención primaria de salud ha seguido siendo parte integrante del sistema de prestación de asistencia sanitaria del país y del desarrollo global, tanto social como económico, de la comunidad.
Los servicios públicos de salud se ofrecen en forma gratuita en el lugar donde se prestan. También se ofrecen servicios de salud privados, que son utilizados principalmente por quienes están en condiciones de pagar por ellos.
De conformidad con las metas y objetivos de la iniciativa de Cooperación para la Salud en el Caribe, se asigna prioridad a los programas del Ministerio con los que se pretende mejorar las condiciones de vida de los grupos de población vulnerables o de alto riesgo, tales como las personas de edad avanzada, los discapacitados, las mujeres en edad de procrear, los niños, los adolescentes, los minusválidos y los enfermos mentales.
Los programas de nutrición que procuran mejorar el estado nutricional de la población de Barbados se siguen desarrollando en las policlínicas, a nivel comunitario y en las escuelas. Los programas de planificación de la familia y de educación para la vida en familia se han fortalecido y en la actualidad están en marcha en todas las policlínicas.
El Ministerio de Salud sigue considerando que la promoción de la salud y la educación para la salud son componentes fundamentales de su estrategia de atención primaria de salud. Algunas organizaciones no gubernamentales participan activamente en la prestación de los servicios
La política gubernamental en materia de medicamentos y otros productos para la salud consiste en proporcionarlos gratuitamente a los pacientes en los sitios donde son atendidos por un médico del sector público. De conformidad con lo dispuesto por el Servicio de Prestaciones Especiales, los medicamentos enumerados en la correspondiente Farmacopea de Barbados también se ofrecen gratuitamente a las personas de 65 años y más, a los menores de 16 años y a cuantos reciben tratamiento por padecer de hipertensión, diabetes, cáncer, asma o epilepsia. Desde 1995 el Gobierno ha adoptado la política de distribuir zidovudina (AZT) entre todas las embarazadas VIH positivas; se estableció un protocolo para madre e hijo.
Debido a que corresponde al Estado afrontar la mayor parte del gasto que se realiza en salud, se comprende que la restricción de los ingresos públicos produzca efectos importantes y directos en la actividad del sector.
Los datos indican que durante los últimos siete años el Gobierno de Barbados ha asignado un promedio de 18% de sus ingresos al Ministerio de Salud. Este nivel se ha mantenido incluso durante un período de dificultades económicas, como el comprendido entre 1988 y 1993, cuando el PIB del país cayó de 3,5% a 0,04%, después de alcanzar por poco tiempo un pico de 5,6% en 1992, y mientras el déficit fiscal subía rápidamente de 4% del PIB en 1988 a 7,2% en 1990, antes de volver a bajar a 2% en 1993.
El Gobierno encargó la realización de un estudio sobre la racionalización del sector salud en su conjunto como una manera de mejorar la calidad de la atención médica, aumentar la eficacia de las prestaciones, contener los gastos, ampliar equitativamente las posibilidades de acceder al sistema e intensificar la colaboración entre los sectores público y privado. Los resultados de este estudios utilizarán para mejorar los servicios. El estudio ha de concentrar su atención en tres esferas principales. En primer lugar, los casos crónicos, la rehabilitación y la promoción de la salud, con miras a racionalizar la asistencia que se brinda a las personas de edad avanzada, los discapacitados y los pacientes que sufren enfermedades y trastornos crónicos o reciben tratamiento psiquiátrico. En segundo término, se estudiarán la atención primaria, secundaria y terciaria para evaluar la manera en que estos servicios de salud podrían funcionar en el futuro, teniendo en cuenta la mayor demanda de tecnología de alto costo, una población que envejece, el aumento de los problemas de salud de carácter crónico y las limitaciones de los recursos financieros públicos. Por último, se analizará la eficacia del sector salud a fin de reunir la información sobre costos y servicios que sirva de base para desarrollar o modificar las políticas de atención de salud y garantizar su sostenibilidad financiera.
El Gobierno tiene la intención de introducir reformas en otros sectores que brindan servicios relacionados con la salud.
Organización del Sector Salud
Organización institucional
El Estado administra el Hospital Queen Elizabeth (un gran centro de atención secundaria y terciaria de salud), una red de cuatro hospitales distritales que brindan asistencia geriátrica, una importante institución dedicada exclusivamente a la geriatría, un hospital para enfermos mentales, una casa de convalecencia, dos pequeñas instituciones que se ocupan de la rehabilitación de personas con deficiencias físicas y mentales, una residencia para pacientes con SIDA, un centro de recuperación para niños y adolescentes discapacitados y un centro de nutrición.
Una red nacional de ocho policlínicas proporciona gran variedad de servicios de prevención y curación, así como otros, aunque limitados, de rehabilitación. Estas policlínicas y cuatro puestos satélites brindan servicios tradicionales de salud pública, tales como salud materno-infantil, fomento de la vida en familia, control de las enfermedades transmisibles, salud mental comunitaria, programas para enfermedades crónicas, salud bucodental, nutrición y medicina general. Estos servicios abarcan asimismo el saneamiento ambiental, que comprende la higiene de los alimentos, el control de mosquitos y roedores, la fiscalización del desarrollo de las construcciones, la vigilancia y el control de la contaminación atmosférica y química, la vigilancia y el control de la calidad del agua, la vigilancia y el control de la eliminación de las aguas servidas, la eliminación de desechos sólidos, el mantenimiento de los cementerios, la concesión de licencias para tener perros y el control de los perros callejeros.
Asimismo, el Estado administra el Servicio de Medicamentos de Barbados, un centro colaborador de la OMS que controla la importación de los fármacos esenciales y su distribución en el país para garantizar así que los naturales de Barbados reciban medicamentos y productos farmacéuticos de calidad a un precio accesible.
El sector privado está bien desarrollado y cuenta con unos 100 médicos internistas, que trabajan individualmente o como miembros de una organización; los especialistas (que son médicos con cargos de responsabilidad en hospitales o policlínicas estatales) también ejercen su profesión en forma particular. En el país funciona únicamente un pequeño hospital privado el Hospital Bayview que dispone de menos de 30 camas, lo que representa menos de 4 % de la capacidad total de camas instaladas para casos agudos. Las prestaciones e instalaciones del sector privado de la salud comprenden asimismo 18 residencias en las que se brinda asistencia prolongada y servicios de farmacia, laboratorio, diagnóstico, odontología, psiquiatría y terapia corporal.
El personal de las distintas categorías está bien preparado y sigue actualizando sus conocimientos periódicamente. Todas las policlínicas cuentan con los equipos necesarios para brindar una atención de salud de calidad. Funciona un sistema de remisión de pacientes entre los dispensarios, los hospitales y otros servicios de apoyo.
El Ministerio de Salud mantiene la autonomía de los servicios del sector. Aunque la decisión sobre la manera de gastar los fondos incumbe a este Ministerio, corresponde al Ministerio de Hacienda la asignación de los cupos presupuestarios globales.
La prestación de servicios de salud se vincula con las siete áreas programáticas siguientes: atención primaria de salud; atención de casos agudos, secundaria, terciaria y de urgencia durante las 24 horas; atención de la salud mental; asistencia de las personas de edad avanzada, que incluye servicios de rehabilitación; servicio de medicamentos; servicios de asesoramiento y tratamiento de rehabilitación, y promoción de la salud. Los servicios de atención primaria de salud comprenden la salud materno-infantil; el fomento de la vida en familia, que abarca la planificación familiar y servicios de oftalmología y odontología para los niños en edad escolar; la atención de los discapacitados, las embarazadas y las personas de edad avanzada; la atención médica general en los dispensarios donde se tratan casos de hipertensión, diabetes y enfermedades de transmisión sexual; la nutrición; los servicios de farmacia, y la atención de la salud mental y el saneamiento ambiental.
El Oficial Médico Principal es el responsable de cuanto afecta a la salud pública o se relaciona con los servicios médicos en la isla y brinda su asesoramiento en estos temas al Ministro de Salud y Medio Ambiente; este Oficial Médico Principal desempeña asimismo una función integral en la planificación de la salud y en el desarrollo de la infraestructura del sector. Dos Oficiales Médicos Superiores colaboran con el Oficial Médico Principal; en cada esfera programática se aplica un método de trabajo en equipo.
Cada policlínica está administrada por un Oficial Médico, que trabaja como clínico y administrador, dirige un equipo de médicos clínicos y enfermeras de salud pública y mantiene un estrecho contacto con la Inspectoría de Salud Pública. El personal complementario está compuesto por farmacéuticos, nutricionistas comunitarios, asistentes de odontología y diversos auxiliares. De manera similar, en otras instituciones trabajan un administrador, un clínico, personal médico de apoyo y personal auxiliar.
En lo que se refiere a la atención primaria de salud, el problema principal es la escasez de recursos humanos, especialmente de médicos clínicos.
En cuanto a la atención secundaria, el Estado administra el Hospital Queen Elizabeth, una institución con 547 camas que ofrece atención de casos agudos, secundaria, terciaria y de urgencia durante las 24 horas. El Hospital reúne más de 90 % de las camas existentes en el país para pacientes agudos; los servicios clínicos abarcan urgencias en casos de accidentes y atención ambulatoria e internación para cirugía, medicina general, pediatría, obstetricia y ginecología, patología, radiología, radioterapia, terapia de rehabilitación, oftalmología y otorrinolaringología. El servicio de diagnóstico del Hospital comprende una cámara para tomografía computarizada y ultrasonografía y un moderno equipo de radioterapia. En 1993 empezó a funcionar una sala de cateterización cardíaca, en la que a fines
