Organización Panamericana de la Salud
Promoviendo la salud en las Américas

Hospitales Seguros
Acerca de la OPS - Cuerpos Directivos  - Directora de la OPS  - Oficinas de Representantes en los Países & Centros  - Organización Mundial de la Salud
Perfil de Salud de País.

Datos actualizados para 2001


Islas Caimán


Indicadores demográficos

 Último disponible
A.1.0.0-Población
A.1.1.0-Población (Hombres)
A.1.2.0-Población (Mujeres)
A.2.3.0-Proporción de población urbana (Urbana)
A.7.2.0-Tasa de fecundidad total (Mujeres)
A.12.0.0-Esperanza de vida al nacer
A.12.1.0-Esperanza de vida al nacer (Hombres)
A.12.2.0-Esperanza de vida al nacer (Mujeres)


Indicadores socioeconómicos

 Último disponible
B.2.0.0-Tasa de alfabetización
B.2.1.0-Tasa de alfabetización (Hombres)
B.2.2.0-Tasa de alfabetización (Mujeres)
B.5.0.0-Producto nacional bruto (PNB) per cápita $ internacionales (ajuste PAM)
B.7.0.0-Crecimiento medio anual del producto interno bruto (PIB)
B.8.0.0-Razón de ingreso 20% superior - 20% inferior
B.9.0.0-Proporción de población bajo la línea internacional de pobreza


Indicadores de mortalidad

 Último disponible
C.1.0.1-Tasa de mortalidad infantil reportada (menores de 1 año)
C.4.0.9-Tasa estimada de mortalidad de menores de 5 años (menores de 5 años)
C.5.2.0-Tasa de mortalidad materna reportada (Mujeres)
C.10.0.9-Proporción de defunciones registradas de menores de 5 años por enfermedades infecciosas intestinales (enfermedades diarreicas agudas - EDA) (menores de 5 años)
-
C.11.0.9-Proporción de defunciones registradas de menores de 5 años por infecciones respiratorias agudas (IRA) (menores de 5 años)
-
C.15.0.0-Tasa estimada de mortalidad por enfermedades transmisibles
C.19.0.0-Tasa estimada de mortalidad por enfermedades del aparato circulatorio
C.23.0.0-Tasa estimada de mortalidad por neoplasias, todo tipo
C.31.0.0-Tasa estimada de mortalidad por causas externas


Indicadores de morbilidad

 Último disponible
D.1.0.0-Incidencia de bajo peso al nacer
D.6.0.0-Número de casos confirmados de sarampión
-
D.17.0.0-Incidencia parasitaria anual de malaria
-
D.18.0.0-Número de casos registrados de tuberculosis
2
D.21.0.0-Número de casos registrados de SIDA
1


Indicadores de recursos, acceso y cobertura

 Último disponible
E.1.0.0-Proporción de población con acceso a servicios de agua potable
E.6.0.1-Proporción de población menor de un año vacunada contra poliomielitis (menores de 1 año)
E.7.0.0-Proporción de población menor de un año de edad vacunada contra sarampión
E.8.0.1-Proporción de población menor de un año vacunada contra difteria, pertussis y tétanos (menores de 1 año)
E.9.0.1-Proporción de población menor de un año de edad vacunada contra tuberculosis (menores de 1 año)
E.13.2.0-Proporción de partos atendidos por personal capacitado (Mujeres)
E.15.0.0-Razón de médicos por 10.000 habitantes
E.26.0.0-Gasto nacional en salud por año como proporción del PIB
E.27.0.0-Gasto público en salud por año como proporción del gasto nacional en salud



Resúmen del Análisis de Situación y Tendencias de Salud


Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.

 

ISLAS CAIMÁN

SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS

Contexto socioeconómico, político y demográfico

Las Islas Caimán son una dependencia británica formada por tres islas: Gran Caimán, Caimán Brac y Pequeño Caimán. Están en la región occidental del mar Caribe, a unos 240 km al sur de Cuba y a 290 km al oeste de Jamaica, y tienen una superficie de alrededor de 250 km2. Georgetown, la capital, está en Gran Caimán, la isla más grande y más poblada. En general, las islas tienen poca elevación, excepto por el gran farallón de piedra caliza de Caimán Brac. Caimán Brac y Pequeño Caimán están a unos 145 km al nordeste de Gran Caimán.

El gobierno territorial está encabezado por el Gobernador, que representa a la Reina y preside el Consejo Ejecutivo. La Asamblea Legislativa, cuyos integrantes son elegidos, nombra a los ministros del Consejo Ejecutivo. Con la enmienda constitucional de 1993 se creó el Ministerio de Salud, Prevención del Abuso de Drogas y Rehabilitación. Los ministros delegan la ejecución de políticas y la administración de los departamentos a secretarías permanentes.

Las Islas Caimán se caracterizan por la estabilidad política y una economía fuerte. El tipo de cambio permaneció constante en los últimos 20 años, en CI$ 0,80 por US$ 1,00. El producto interno bruto (PIB) prácticamente se duplicó de 1988 a 1994, año en que se calcula que llegó a los US$ 906 millones. El PIB per cápita se situaba en los US$ 28.900. Los ingresos se duplicaron en el plazo de siete años: ascendían a US$ 101,2 millones en 1988, a US$ 130,4 millones en 1991 y a US$ 181 millones en 1995. En 1995, el crecimiento económico general llegó a 5%, y tanto la inflación como el desempleo fueron los más bajos de la historia. La inflación se mantuvo en 5% anual en promedio en los últimos años, pero bajó a 2,3% en 1995. La tasa promedio de desempleo en el período 1992–1995 fue de 6,1%, y en 1995 fue de 4%, la más baja desde el censo de 1989. La fuerza laboral consistía en unos 16.830 trabajadores en 1994, de los cuales 6.821 (40,5%) eran extranjeros con permiso de trabajo. El crecimiento de la economía fue estimulado principalmente por el éxito del sector financiero y el turismo, los dos sectores principales de la economía. En el sector financiero, los fondos de inversión presentaron un crecimiento notable. En el sector del turismo, en 1995 el país recibió a más de un millón de visitantes.

El gasto público anual recurrente prácticamente se cuadriplicó durante la última década. En 1986 fue de US$ 58,9 millones y en 1995 llegó a los US$ 211,9 millones. En 1995 se asignó 10,7% del presupuesto a educación, 9,6% a salud, 9,6% a turismo y 3,6% a servicios sociales.

La población estimada de las Islas Caimán a mediados y a fin de 1995 era de 32.500 y 33.600 habitantes, respectivamente. Según el censo de 1989, 22,7% de la población era menor de 15 años y 6,3% de 65 años y mayor. En una encuesta de 1993, estas cifras se situaron en 24,9% y 8,6%, respectivamente. La razón de dependencia era de 33,5 en 1993.

El promedio de la tasa bruta anual de natalidad ha permanecido prácticamente constante durante la última década, en 17,6 por 1.000 habitantes; la tasa más baja fue de 14,9 en 1995. El promedio de la tasa anual de mortalidad durante ese período fue de 4,7 por 1.000 habitantes; la tasa más baja fue 3,4, también en 1995. El promedio de la tasa de crecimiento anual fue de 4,6%, con un mínimo de 2,1% y un máximo de 6,7%. En 1994, 63% de la población era oriunda de las Islas Caimán, cifra que representa una disminución respecto del 69% alcanzado en 1988. Eso se atribuye al rápido aumento de los extranjeros con permiso de trabajo y los familiares a su cargo (10.017 en 1995) que vivían en las Islas Caimán.

En 1992 hubo 520 nacimientos, 531 en 1994 y 485 en 1995. Hubo un pequeño aumento de los hijos nacidos vivos de madres de 35 años y más (9,5% en el período 1988–1991 y 10,7% en el período 1992–1995). Durante estos períodos no se registraron nacimientos de hijos vivos de madres mayores de 45 años. Se ha observado un leve aumento del porcentaje de madres solteras (37,8% en el período 1988–1991 y 39,3% en el período 1992–1995).

Según fuentes nacionales, la esperanza de vida al nacer en 1989 era de 77,1 años. Los cálculos para 1995 colocan esta cifra en 77,5 años (75,0 años para los hombres y 79,0 años para las mujeres). La edad promedio en el momento de la muerte en 1994 y 1995 para ambos sexos era 71 años (66 años para los hombres y 76 años para las mujeres).

La escolaridad es gratuita y obligatoria para todos los niños de 5 a 16 años. Todos los escolares reciben atención médica gratuita. La tasa de alfabetización de los adultos es de 98%, aproximadamente.

Mortalidad y morbilidad

El registro de defunciones de las Islas Caimán es completo. En la medida de lo posible, los datos sobre mortalidad que se presentan en este informe no incluyen muertes de visitantes (alrededor del 10% del total de las defunciones) para evitar sesgos. No se dispone de datos sobre residentes que mueren en el extranjero. Como las comparaciones pueden ser engañosas debido al tamaño pequeño de la población, se agruparon los datos para los períodos 1988–1991 y 1992–1995.

Las defunciones de residentes se sitúan en un promedio de 100 por año. Durante el período 1992–1995 se produjeron 469 defunciones, en comparación con 460 en el período 1988–1991 (los datos de 1991 incluyen la muerte de 14 visitantes). El promedio de la tasa bruta anual de mortalidad para el período 1988–1991 fue de 4,6 por 1.000 habitantes y 4,3 durante el período 1992–1995. El número de muertes infantiles se situó entre 2 y 7 por año durante el período 1988–1995. El promedio de la tasa de mortalidad infantil durante el período 1989–1991 fue de 8,8 por 1.000 nacidos vivos y 8,6 por 1.000 en el período 1992–1995. La tasa de mortalidad neonatal fue de 7,3 por 1.000 nacidos vivos durante el período 1992–1995 y 7,7 durante el período 1988–1991. El promedio de la tasa de mortalidad prenatal fue de 12,0 por 1.000 nacidos vivos durante el período 1988–1991, en comparación con 4,3 por 1.000 nacimientos en el período 1992–1995. Hubo una sola muerte materna entre 1984 y 1995.

Los síntomas y estados morbosos mal definidos representaron 1,5% de las muertes durante el período 1988–1991, mientras que 3,2% de las muertes registradas se debieron a estados morbosos mal definidos durante el período 1992–1995. Las principales causas de mortalidad en el pe-
ríodo 1988–1991 fueron las enfermedades del aparato circulatorio (39,5% o 179 muertes), los tumores malignos (22,3% o 101 muertes) y las causas externas (alrededor de 11% o 50 muertes). Durante el período 1992–1995, las enfermedades del aparato circulatorio representaron 41,9 % del total de las defunciones, seguidas por los tumores malignos (20,9%). Durante el mismo período, las causas externas representaron 7,9% de las defunciones. La disminución en esta categoría se atribuye a la disminución reciente de las muertes debidas a accidentes de vehículos de motor.

Los datos del Hospital de Georgetown, que atiende a 95% de la población, indicaron un total de 3.417 altas en 1995 (105 por 1.000 habitantes). Las principales causas de hospitalización fueron las enfermedades del aparato digestivo (404 casos, o sea 11,8%), las enfermedades del aparato genitourinario (336 casos o 9,9%), los traumatismos (305 casos, o sea 8,9%), las enfermedades del aparato respiratorio (265 o 7,8%) y las enfermedades del aparato cardiovascular (254 casos o 7,4%); 421 hospitalizaciones (12,3%) correspondieron a partos normales.

 

PROBLEMAS ESPECIFICOS DE SALUD

Análisis por grupos de población

El número de defunciones infantiles se situó entre 1 y 7 por año durante los últimos 10 años, con un mínimo de 2,8 muertes por 1.000 nacidos vivos y un máximo de 14,0 por 1.000. El promedio anual de la tasa de mortalidad infantil durante el período 1991–1995 fue de 8,7; casi 85% de las muertes infantiles fueron muertes neonatales. De las 18 muertes infantiles ocurridas durante el período 1991–1995, nueve fueron atribuidas a nacimiento prematuro y cuatro a cardiopatías congénitas. El síndrome de hipoplasia de la cavidad izquierda del corazón causó tres muertes infantiles durante este período. Quince muertes infantiles correspondieron a niñas (83%), de las cuales nueve se debieron al nacimiento prematuro. La tasa de mortalidad fetal disminuyó de 12,0 por 1.000 nacidos vivos en el período 1988–1991 a 4,3 por 1.000 nacidos vivos en el período 1992–1995. En 1990 y 1991, 11,2 % de los lactantes presentaban peso bajo al nacer. Esta cifra disminuyó a 4,5% en 1995; el promedio durante el período 1992–1995 fue de 6,4%.

En 1995, 86 internaciones en el Hospital de Georgetown fueron de menores de 1 año (sin contar los 421 niños que nacieron vivos y sanos), lo cual representa una tasa de hospitalización de 156 por 1.000 niños menores de 1 año. Esta tasa se sitúa en segundo lugar entre las tasas por edades después del grupo de 65 años y más. Las principales causas de hospitalización en este grupo fueron las enfermedades del aparato respiratorio (27 casos) y del aparato digestivo (19 casos). Hubo nueve casos de bronquitis (10,5%), ocho de gastroenteritis (9,3%) y seis de asma (6,8%).

No se produjeron defunciones de niños de 1 a 4 años durante el período 1992–1995. En el período 1988–1991 se produjeron tres muertes: dos por ahogamiento accidental y una por envenenamiento accidental. En el Hospital de Georgetown fueron internados 259 niños de esta edad, cifra que representa una tasa de 106 por 1.000 habitantes. Las principales causas específicas de hospitalización fueron la gastroenteritis (31 casos), el asma (28 casos) y las convulsiones (17 casos), que representan 11,4%, 10,2% y 6,2%, respectivamente, de todas las hospitalizaciones del grupo de esta edad.

En el grupo de 5 a 9 años se produjo una muerte por accidente de tráfico en el período 1992–1995. En 1995 fueron hospitalizados 112 niños de esta edad, con una tasa de 52 por 1.000 habitantes. Las causas más comunes de hospitalización fueron las enfermedades del aparato respiratorio (26 casos) y del aparato digestivo (25 casos), que representaron una tasa de 12 por 1.000.

Durante la década pasada se registraron entre 1 y 2 nacidos vivos de mujeres menores de 15 años, lo cual representa una tasa de 2,2 por 1.000 nacidos vivos durante el período 1988–1991 y de 2,5 en el período 1992–1994. No se registraron nacimientos en este grupo entre 1991 y 1992. En el período 1992–1995 se produjo una muerte por el síndrome de Sanfilippo en el grupo de 10 a 14 años de edad. En 1995, 68 niños de este grupo fueron hospitalizados, o sea 35 por 1.000 habitantes. Las causas principales de hospitalización fueron los traumatismos (19 casos o 28%), las enfermedades del aparato respiratorio (10 casos o 15%) y las enfermedades del aparato digestivo (10 casos o 15%).

Durante el período 1992–1994, 12,9% de los nacimientos (204 de 1.578) correspondieron a madres de 15 a 19 años, en comparación con 17,5% durante el período 1988–1991. De 1992 a 1995 se produjeron tres muertes en el grupo de 15 a 19 años, dos por accidentes de vehículos de motor y uno por homicidio. En 1995 hubo un total de 155 hospitalizaciones, con una tasa de 82 por 1.000 habitantes en este grupo. Las mujeres representaron 121 hospitalizaciones (78%). Las causas más comunes de hospitalización de las mujeres fueron el parto normal (40 hospitalizaciones o 33%), las causas obstétricas (22 casos o 18,2%), las enfermedades genitourinarias (9 casos o 7,4%) y las enfermedades del aparato digestivo (10 casos, o sea 8,3%). En 1995 fueron hospitalizados 34 hombres de esta edad: 11 por traumatismos (32,4%) y 7 por enfermedades del aparato digestivo (20,6%). De las 244 personas que acudieron para recibir orientación sobre el uso de drogas, 21% tenían menos de 19 años.

La tasa total de fecundidad bajó de 381 en 1990 a 335 en 1994. Entre 1986 y 1995 no nacieron hijos de madres mayores de 50 años. Entre 1992 y 1994, 89% de los nacidos vivos tenían madres de 20 a 44 años, en comparación con 79% en el período 1988–1991. En 1995, 98,8% de las embarazadas fueron atendidas durante el período prenatal por personal capacitado, y todos los partos fueron atendidos por personal capacitado. El promedio de consultas prenatales por embarazo fue de 11,8. Una encuesta reveló que 27% de las madres estaban amamantando exclusivamente a los cuatro meses y 12% estaban amamantando exclusivamente a los seis meses; 49% de los niños se alimentaban parcialmente de leche materna a los seis meses.

Hubo 96 muertes en el grupo de 25 a 64 años (25% del total de las defunciones) en el período 1992–1995. Las causas más comunes de defunción fueron las enfermedades del aparato circulatorio y los tumores malignos. En 1995, 61,3 % (1.801 de 2.936) de las hospitalizaciones correspondieron al grupo de 20 a 64 años, con una tasa de 84 por 1.000 habitantes; 70% (1.258) eran mujeres. Las causas principales de hospitalización de las mujeres fueron el parto normal (208 hospitalizaciones o 16,5%), las causas obstétricas (214 casos o 17%), las enfermedades genitourinarias (151 casos o 12,0%) y las enfermedades del aparato digestivo (109 casos, o sea 8,7%). Entre los hombres, las causas principales de hospitalización fueron los traumatismos (117 casos o 21,5%), las enfermedades del aparato digestivo (91 casos o 16,8%), las enfermedades del aparato circulatorio (56 casos o 10,3%) y los trastornos mentales (49 casos o 9%).

Se calcula que, en 1993, 6,6% de la población tenía 65 años y más, lo cual representa un leve aumento en comparación con 1989, año en que la población de esa edad ascendía a 6,3%. Una encuesta reciente reveló que 29% de los ancianos están empleados. Alrededor de 36% dijeron que no tenían ningún temor o problema con respecto al envejecimiento, mientras que 32% estaban preocupados por su salud. El Departamento de Servicios Sociales ayuda a los necesitados y el Gobierno ofrece atención médica gratuita a los ancianos que no pueden pagar el tratamiento.

Durante el período 1992–1995, 345 de todas las defunciones (73,5%) correspondieron a personas de esta edad. Las causas más comunes fueron las enfermedades del aparato circulatorio y los tumores malignos. En 1995, 455 (15,5%) de las hospitalizaciones fueron de personas de 65 años y más,
lo cual constituye la tasa más alta según la edad (212 hospitalizaciones por 1.000 habitantes). Las mujeres representaron el 57% de las hospitalizaciones de personas de esta edad. Las causas principales de hospitalización de las mujeres fueron las enfermedades del aparato circulatorio (68 casos o 26%), las enfermedades del aparato digestivo (33 casos o 13%), las enfermedades del sistema osteomuscular (23 casos o 9%) y los trastornos endocrinos y metabólicos (18 casos o 7%). Entre los hombres, las causas principales fueron las enfermedades del aparato circulatorio (48 casos o 25%), las
enfermedades del aparato digestivo (31 casos o 16%), las enfermedades del aparato respiratorio (19 casos o 10%) y las enfermedades del aparato genitourinario (19 casos o 10%). De las enfermedades del aparato circulatorio, la enfermedad isquémica del corazón representa 40% de las hospitalizaciones de los hombres, seguidas por las enfermedades del sistema pulmonar (27%) y las enfermedades cerebrovasculares (21%).

Todos los empleados del Gobierno reciben atención médica gratuita. Aunque muchas empresas ofrecen seguro médico a sus empleados, con la nueva Ley Nacional de Seguro Médico todos los empleados y sus familiares a cargo podrán tener seguro médico. En muchas organizaciones hay normas en materia de consumo de drogas y tabaco. La escolaridad obligatoria impide el empleo de menores de 16 años.

Se dispone de instalaciones de educación especial para niños con deficiencias y discapacidades. Más de 60 niños asistieron a Lighthouse School, que ofrece educación especial para niños discapacitados. No se dispone de datos sobre la ceguera. Se calcula que, en 1992, la prevalencia del retraso mental era de 0,08%.

Análisis por tipo de enfermedad o daño

Enfermedades transmisibles

Las enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, la fiebre amarilla y la malaria, no son endémicas en las Islas Caimán. Aedes aegypti fue erradicado de las islas hace unos 20 años. La Unidad de Investigaciones y Control de Mosquitos suprime de inmediato las reinfestaciones esporádicas.

Se han producido entre dos y cuatro casos importados de malaria por año, que llegaron a ocho en 1995, en su mayoría importados de Honduras. En 1995 fueron importados cuatro casos de dengue.

No se notificaron casos de poliomielitis, difteria, tos ferina o tétanos durante el período 1986–1995. Los últimos casos de poliomielitis se produjeron en 1957, y hubo un caso de difteria en 1966. Durante el período 1986–1989 se notificaron anualmente entre uno y tres casos de sarampión. En 1990 se notificaron 27 casos. Desde 1991 no se ha producido ningún caso de sarampión. Está en vigencia un plan de vacunación con dos dosis de vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola (MMR), y se organizó una campaña nacional para vacunar a los escolares con la segunda dosis de MMR. Se cree que existe un problema de subnotificación de casos de parotiditis. En promedio se notifican de dos a cuatro casos por año; en 1991 se notificaron ocho. Toda la sangre que se usa para transfusiones es sometida a pruebas para detectar el VIH, enfermedades venéreas y la hepatitis B y C.

Se han notificado menos de 100 casos de gastroenteritis por año en menores de 5 años, pero esta cifra ha fluctuado considerablemente. Ha habido casos esporádicos de intoxicación por alimentos, especialmente ciguatera. La incidencia de ciguatera fluctuó mucho: hubo 10 casos en 1990, 18 en 1993 y 2 en 1995. Se detectaron algunos casos de tricuriasis y ascariasis. La anquilostomiasis y la amebiasis no son endémicas en las Islas Caimán.

La incidencia de tuberculosis se situó entre cero y tres casos por año en la década pasada, con seis casos durante el período 1988–1991 y ocho en el período 1992–1995. La lepra no es endémica en las Islas Caimán y no se han notificado casos en los últimos 15 años.

Durante el período 1988–1991, 29 de 460 defunciones (6,3%) se debieron a infecciones agudas de las vías respiratorias. De estas muertes, 25 (86%) correspondieron a mayores de 75 años. Durante el período 1992–1995, solamente 4% de las defunciones (19 de 469) se debieron a estas enfermedades; 95% (18 de 19) afectaron al grupo de mayores de 75 años. En 1995, 7,8% de las hospitalizaciones se debieron a enfermedades del aparato respiratorio. De 265 hospitalizaciones por estas enfermedades, 108 correspondieron a menores de 5 años, 74 a personas de 20 a 64 años y 39 a mayores de 65 años.

Aunque posiblemente no se notifiquen todos los casos de infección por el VIH, la subnotificación de casos de sida es escasa o nula. Los primeros casos de sida en las Islas Caimán fueron notificados en 1985. Se detectó un caso por año entre 1985 y 1989 y se notificaron cuatro casos nuevos por año en 1991, 1992 y 1994, pero no se produjeron casos nuevos en 1993 ni en 1995. Estas variaciones en la incidencia se atribuyen al retorno de residentes que vivían en el extranjero después de obtener un resultado positivo en la prueba de detección del VIH. Hasta diciembre de 1995 se habían detectado 19 personas con sida, de las cuales 16 fallecieron. Estas cifras no son compatibles con los datos sobre mortalidad porque algunas muertes se produjeron en el extranjero. A fines de 1995 habían 3 personas vivas con sida y 18 casos conocidos de infección por el VIH. Al principio, la mayoría de las personas infectas por el VIH eran homosexuales, pero en 1995, 57% (21 de 37) eran heterosexuales. Sesenta por ciento de las personas infectadas por el VIH (22 de 37) tenían de 25 a 34 años; 20 eran hombres (54%). Hubo dos casos de transmisión perinatal del VIH, que representaron 5,4% de todos los casos.

No se llegan a notificar todos los casos de enfermedades de transmisión sexual. Los datos sobre la incidencia de enfermedades gonocócicas muestran una disminución: de 164 casos en 1992 (57 por 10.000 habitantes) a 81 casos en 1995 (25 por 10.000 habitantes). La incidencia de sífilis presenta una tendencia similar: de 249 casos en 1990 (95 por 10.000 habitantes) a 146 casos en 1995 (45 por 10.000 habitantes).

Enfermedades no transmisibles y otros problemas relacionados con la salud

El porcentaje de recién nacidos que pesan menos de 2.500 g al nacer disminuyó de 11,2% en 1990 y 1991 a 4,5% en 1995. No se observa una presencia importante de desnutrición proteinoenergética moderada o grave en los niños. La obesidad de los niños y de los adultos está comenzando a causar preocupación, pero no se dispone de datos actualizados sobre su prevalencia. No ha habido ningún caso de trastornos por deficiencia de yodo.

La mayoría de los alimentos se importan de los Estados Unidos de América, de manera que los habitantes de las Islas Caimán se benefician de las medidas de fortificación de los alimentos que se aplican en el país de procedencia. Se administran regularmente suplementos vitamínicos a las embarazadas y a los preescolares. Se está llevando a cabo una campaña de orientación sobre nutrición, y el Ministerio de Agricultura promueve la producción local de alimentos.

Durante el período 1992–1995, las enfermedades del aparato cardiovascular causaron 41,9% de las defunciones (190 de 454), con una tasa de mortalidad de 15,4 por 10.000 habitantes. En el período 1988–1991, estas enfermedades representaron el 39,5% de las defunciones (179 de 453), con una tasa de mortalidad de 17,5 por 10.000 habitantes. Son la causa de 39,5% de las defunciones de hombres y de 43,9% de las defunciones de mujeres. La enfermedad isquémica del corazón causó 42,6% de estas muertes, y la enfermedad cerebrovascular, 23,7%. En 1995, 8,5% de las hospitalizaciones (254 de 2.996) estuvieron relacionadas con trastornos de este tipo (55 por 10.000 habitantes). La mayoría de los casos (191, o sea 75%) correspondieron a mayores de 50 años. De las 455 hospitalizaciones de mayores de 65 años, 106 (23,2%) estuvieron relacionadas con enfermedades del aparato circulatorio. Del total de hospitalizaciones, 55,5% (141 de 254) fueron de mujeres. No se dispone de datos sobre la prevalencia de la hipertensión en las Islas Caimán.

Durante el período 1988–1991, los tumores malignos causaron 101 muertes, con una tasa de mortalidad de 9,8 por 10.000 habitantes. Esta tasa bajó a 7,7 por 10.000 habitantes en el período 1992–1995. Los tumores malignos fueron la causa de 25% de todas las defunciones entre los hombres y de 16% entre las mujeres. Las neoplasias representaron solamente 2,6% de las hospitalizaciones en 1995, probablemente porque gran parte de la atención de estos casos se realizaba en servicios ambulatorios. De las 86 hospitalizaciones relacionadas con tumores, 47 fueron para el tratamiento de tumores malignos y 39 para el de tumores benignos. En el período 1988–1991, los tumores malignos de los órganos digestivos y el peritoneo (excluidos el estómago y el colon) causaron 19 muertes; el cáncer de tráquea, bronquios y pulmón causó 18 muertes; el cáncer de mama femenina, 16 muertes, y el cáncer de próstata, 10 muertes. Los tumores malignos de tráquea, bronquios o pulmón causaron 18 muertes; el cáncer de mama femenina, 13 defunciones, y el cáncer de próstata, 12 defunciones en el período 1992–1995.

En 1995 había 17.427 vehículos registrados, casi uno por cada dos personas, cifra que representa un aumento de 23 % respecto de 1990. Sin embargo, la tasa de accidentes de tráfico por 1.000 habitantes bajó de 33 en 1990 a 23 en 1995. También hubo una disminución de las muertes en accidentes de tráfico (1,4 por 1.000 vehículos en 1990 y 0,5 en 1995) y de los traumatismos graves (3,7 por 1.000 vehículos en 1990 y 2,9 en 1995). Los accidentes que no involucran vehículos disminuyeron de 61 por 1.000 habitantes en 1990 a 43 en 1995. La incidencia de actos de agresión aumentó a 6,9 por 1.000 habitantes en 1990, en comparación con 4,2 en 1995. Estas tasas mejoraron con las medidas de educación del público adoptadas por los Servicios de Salud y el Departamento de Policía, y con la intensificación de la vigilancia.

En el período de 1988–1991, 11% de las defunciones de residentes se debieron a causas externas, en comparación con 7,9% en el período 1992–1995. Aunque las proporciones de muertes por causas externas en los hombres fueron similares durante los períodos 1988–1991 (14,7%) y 1992–1995 (13,0%), se produjo una disminución más notable, de 7,0% a 3,3%, en las mujeres. En 1995, 10,2% de las hospitalizaciones (305 de 2.996) se debieron a causas externas (traumatismos, intoxicación y quemaduras). Un tercio (102 casos) correspondía a menores de 19 años, y la mitad (154) a personas de 20 a 59 años. Los traumatismos intracraneales e internos fueron la causa de 68 hospitalizaciones (22,3%); 45 de esos casos correspondieron a hombres. La intoxicación y efectos tóxicos fueron la causa de 50 hospitalizaciones, de las cuales 37 casos eran mujeres (74%).

Teniendo en cuenta los datos de pacientes hospitalizados y una encuesta realizada por enfermeras de salud pública de distrito, se calcula que la prevalencia de enfermedades mentales en la población era de 5,5% en 1992. La prevalencia de la esquizofrenia era del 0,61%; de la depresión, 0,17%; y de la enfermedad maníaco-depresiva, 0,19%. Casi todas las personas con esquizofrenia, depresión y enfermedad maníaco-depresiva han estado en contacto con los Servicios de Salud Mental.

En noviembre de 1995, a petición del Gobierno de las Islas Caimán, la Organización Panamericana de la Salud llevó a cabo la encuesta completa sobre salud oral y enfermedades dentales en el territorio. Fueron examinadas más de 1.000 personas, en una muestra que abarcó aproximadamente 11,6 % de los escolares y 7% de los adultos. Se determinó el grado de salud oral utilizando índices de dientes cariados, perdidos u obturados (CPO-D). La encuesta de 1989 y 1990 reveló una tasa de CPO-D de 4,6 para los niños de 12 años. La tasa de CPO-D en el mismo grupo en 1995 fue de 1,7, lo cual constituye una mejora considerable. Noventa y siete por ciento no presentaban fluorosis; 3% tenían fluorosis dudosa, leve o muy leve. No se observaron casos de fluorosis grave. Poco más de la mitad de las personas encuestadas no necesitaban tratamiento dental, y aproximadamente un tercio necesitaba tratamiento regular pero no urgente. Ocho por ciento tenía caries y necesitaba atención con prontitud. Los lugares donde se necesitaba tratamiento con mayor urgencia eran Caimán Brac y las escuelas públicas de Georgetown. Solamente 3,7% de los niños de 6 y 7 años necesitaban obturaciones, pero la necesidad era mayor en los adultos de edad mediana. Una cantidad relativamente baja de adultos necesitaban coronas. Alrededor de 20% de los niños más pequeños necesitaban selladores. En 1981, 28% de los niños de escuelas primarias, 39% de los de escuelas medias y 46% de los de escuelas secundarias no tenían caries. En 1995 las cifras habían mejorado considerablemente: 66,8% de los niños de 5 años, 60% de los de 12 años y 60% de los de 16 años no tenían caries.

No hay industrias importantes que usen equipo pesado en las Islas Caimán y no se han producido accidentes importantes en la industria de la construcción. El último desastre natural que amenazó a las Islas Caimán fue el huracán Gilbert en 1988. Hay un Plan de Socorro Médico de Emergencia para huracanes y otros desastres naturales. El Comité Intersectorial supervisa el Plan de Socorro Médico de Emergencia, que forma parte del Plan Nacional para Huracanes.

 

LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD

Políticas y planes nacionales de salud

La política del Gobierno consiste en proporcionar servicios de salud comunitarios con un apoyo avanzado y eficaz a nivel central. En 1993 comenzaron a construirse centros de salud nuevos en todos los distritos, que contarán con centros de salud nuevos en funcionamiento en agosto de 1997. En 1993 se inició la construcción de un hospital de 18 camas en Caimán Brac, y en 1994 se inició la construcción de un hospital de 128 camas en Gran Caimán, obra que concluirá a fines de 1998. El Gobierno reconoce que no es eficaz ni eficiente en función del costo ofrecer atención terciaria en las Islas Caimán, y para estos casos tiene un contrato oficial con el Hospital Bautista de Miami, Florida (Estados Unidos), así como convenios con otras instituciones de Miami y con la Universidad de las Indias Occidentales.

A fin de aliviar la carga del costo creciente de los servicios de salud, en junio de 1997 se promulgó una ley según la cual todos los empleadores tienen la obligación de proporcionar seguro médico a sus empleados y a los familiares a su cargo. El Gobierno reglamentará el seguro médico que ofrezcan compañías privadas.

Se ha avanzado mucho en la definición de las estrategias para los servicios de salud en las Islas Caimán. En 1994 se creó un comité planificador de 25 integrantes seleccionados de las profesiones de la salud, la población general, organizaciones no gubernamentales y miembros del Parlamento, con la misión de formular el Plan Estratégico para los Servicios de Salud. El Plan consiste en ocho estrategias que abarcan el desarrollo de servicios comunitarios, la participación del personal en las decisiones, la participación de la comunidad en la promoción de la salud, el mantenimiento del apoyo legislativo y la responsabilidad de los departamentos ministeriales, distintos métodos de financiamiento del sistema de salud, la colaboración entre los sectores público y privado en el suministro de servicios de salud, el establecimiento de normas para facilitar la formación del personal de salud y la vigilancia para que la calidad de los centros de salud, el equipo, los suministros, el personal y los procedimientos se ciñan a las normas internacionales.

Organización institucional

En 1992 se creó la Dirección de Servicios de Salud, que se encarga de supervisar la administración cotidiana de los servicios de salud. En 1994 se convirtió en un departamento del Ministerio de Salud y Servicios Sociales. En marzo de 1994 se creó el Ministerio de Salud, Prevención del Abuso de Drogas y Rehabilitación, que tiene la responsabilidad general de la atención de salud en las Islas Caimán. El Departamento de Servicios de Salud se encarga de todos los servicios de salud proporcionados por el Gobierno, incluidos los servicios de salud pública. La Junta de Profesionales de la Salud otorga licencias e impone medidas disciplinarias a los profesionales de la salud de las Islas Caimán.

El sistema de atención primaria de salud provee servicios de atención primaria por medio de los centros de salud de distrito. Cuando se termine de construir el Hospital de Georgetown en 1998, proporcionará atención de urgencia, servicios de especialistas y atención de pacientes hospitalizados. Aunque hay un sistema de envío, se puede acudir directamente a un especialista debido al tamaño pequeño de las Islas Caimán.

En 1995 había 24 médicos en el sector público, entre ellos dos en Caimán Brac. Asimismo, había 24 médicos particulares a tiempo completo, que proporcionaban tratamiento especializado o servicios de salud familiar regularmente. Los médicos particulares usan servicios hospitalarios cuando es necesario.

No hay leyes específicas que reglamenten la atención o los establecimientos de salud. Sin embargo, hay normas que permiten a los profesionales de la salud usar solamente equipo médico o fármacos aprobados en los Estados Unidos y el Reino Unido. El Departamento de Salud Ambiental vigila el programa de inocuidad de los alimentos y controla las plagas en el marco de la ley de salud pública.

Servicios y recursos de salud

Organización de los servicios de atención a la población

El Plan Estratégico para los Servicios de Salud, de alcance nacional, faculta a la sociedad para que asuma la responsabilidad del mantenimiento de la salud personal y comunitaria. Reconociendo la importancia de la promoción de la salud como parte de esta estrategia, el Gobierno creó el cargo a tiempo completo de funcionario de promoción de la salud en 1994. Las actividades de promoción de la salud están orientadas a la prevención de enfermedades, modos de vida sanos, conocimientos prácticos sobre la salud, y medio ambiente, que se llevan a cabo con cooperación intersectorial. Se difunden programas de educación pública por radio, televisión y periódicos. La disponibilidad reciente de la televisión por cable ha facilitado la tarea de concienciación sanitaria del público. Las iglesias y empresas son otros conductos para programas de concienciación del público.

El Gobierno de las Islas Caimán ofrece un programa de vacunación gratuita a todos los niños residentes. Con el correr de los años se ha mantenido una cobertura elevada (superior a 90%) de vacunación contra la poliomielitis, de modo que no se realizan campañas especiales. La vigilancia de la parálisis fláccida aguda es completa y eficaz debido al tamaño pequeño de la población. Noventa y ocho por ciento de los niños reciben las vacunas antipoliomielítica y DPT antes de cumplir el primer año de vida.

No se produjeron casos de tétanos neonatal o de adultos en el período 1986–1995. Se ofrece toxoide tetánico a todas las embarazadas que acuden a los centros de salud pública y se calcula que 90% de los niños están protegidos contra el tétanos neonatal en el momento del nacimiento.

No se han notificado casos de sarampión desde 1991. Aunque ha habido fluctuaciones, se ha mantenido una cobertura de vacunación superior a 90%, que a veces se situó entre 95% y 99% durante la década pasada, debido al tamaño pequeño de la población.

Ha habido pocos cambios importantes en la política y las actividades de vacunación en los últimos cinco años. En 1992 se incorporó la vacuna contra Haemophilus influenzae tipo B en el plan de vacunación nacional. La vacuna BCG se administraba a los niños de 1 año hasta 1992, año en que pasó a administrarse a las 6 semanas (consulta posnatal). La cobertura con la vacuna BCG ha sido baja porque los padres extranjeros, especialmente de Canadá, Estados Unidos y el Reino Unido, no quieren que se les dé la vacuna a sus hijos porque su uso no se recomienda e