Organización Panamericana de la Salud
Promoviendo la salud en las Américas

Hospitales Seguros
Acerca de la OPS - Cuerpos Directivos  - Directora de la OPS  - Oficinas de Representantes en los Países & Centros  - Organización Mundial de la Salud
Perfil de Salud de País.

Datos actualizados para 2001


Chile


Indicadores demográficos

 Último disponible
A.1.0.0-Población
A.1.1.0-Población (Hombres)
A.1.2.0-Población (Mujeres)
A.2.3.0-Proporción de población urbana (Urbana)
A.7.2.0-Tasa de fecundidad total (Mujeres)
A.12.0.0-Esperanza de vida al nacer
A.12.1.0-Esperanza de vida al nacer (Hombres)
A.12.2.0-Esperanza de vida al nacer (Mujeres)


Indicadores socioeconómicos

 Último disponible
B.2.0.0-Tasa de alfabetización
B.2.1.0-Tasa de alfabetización (Hombres)
B.2.2.0-Tasa de alfabetización (Mujeres)
B.5.0.0-Producto nacional bruto (PNB) per cápita $ internacionales (ajuste PAM)
B.7.0.0-Crecimiento medio anual del producto interno bruto (PIB)
B.8.0.0-Razón de ingreso 20% superior - 20% inferior
B.9.0.0-Proporción de población bajo la línea internacional de pobreza
-


Indicadores de mortalidad

 Último disponible
C.1.0.1-Tasa de mortalidad infantil reportada (menores de 1 año)
C.4.0.9-Tasa estimada de mortalidad de menores de 5 años (menores de 5 años)
C.5.2.0-Tasa de mortalidad materna reportada (Mujeres)
C.10.0.9-Proporción de defunciones registradas de menores de 5 años por enfermedades infecciosas intestinales (enfermedades diarreicas agudas - EDA) (menores de 5 años)
1
C.11.0.9-Proporción de defunciones registradas de menores de 5 años por infecciones respiratorias agudas (IRA) (menores de 5 años)
C.15.0.0-Tasa estimada de mortalidad por enfermedades transmisibles
C.19.0.0-Tasa estimada de mortalidad por enfermedades del aparato circulatorio
C.23.0.0-Tasa estimada de mortalidad por neoplasias, todo tipo
C.31.0.0-Tasa estimada de mortalidad por causas externas


Indicadores de morbilidad

 Último disponible
D.1.0.0-Incidencia de bajo peso al nacer
D.6.0.0-Número de casos confirmados de sarampión
-
D.17.0.0-Incidencia parasitaria anual de malaria
-
D.18.0.0-Número de casos registrados de tuberculosis
D.21.0.0-Número de casos registrados de SIDA


Indicadores de recursos, acceso y cobertura

 Último disponible
E.1.0.0-Proporción de población con acceso a servicios de agua potable
E.6.0.1-Proporción de población menor de un año vacunada contra poliomielitis (menores de 1 año)
E.7.0.0-Proporción de población menor de un año de edad vacunada contra sarampión
E.8.0.1-Proporción de población menor de un año vacunada contra difteria, pertussis y tétanos (menores de 1 año)
E.9.0.1-Proporción de población menor de un año de edad vacunada contra tuberculosis (menores de 1 año)
E.13.2.0-Proporción de partos atendidos por personal capacitado (Mujeres)
E.15.0.0-Razón de médicos por 10.000 habitantes
E.26.0.0-Gasto nacional en salud por año como proporción del PIB
E.27.0.0-Gasto público en salud por año como proporción del gasto nacional en salud



Resúmen del Análisis de Situación y Tendencias de Salud


Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.

 


CHILE

de 15% y en 1993 descendió a 5%. En junio de 1996, el Ministerio de Salud informó apenas 0,6% de menores de 6 años bajo dos desviaciones estándar en las mediciones según el criterio del Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS) de los Estados Unidos. El diagnóstico nutricional integrado, medido en similar período de tiempo, muestra que 74,4% de los menores de 6 años son clasificados como normales. En mujeres embarazadas, la prevalencia de bajo peso se redujo de 26% en 1987 a 17% en 1996, mientras que el porcentaje de madres con malnutrición por exceso alcanzó una prevalencia de 46% en 1994. El último estudio disponible del estado nutricional de la población infantil controlada en los establecimientos públicos, muestra que respecto del denominado diagnóstico nutricional integrado, existe 3,1% de niños en riesgo de desnutrición y 0,7% de desnutridos. El 73,7% de los niños tiene un estado de nutrición normal y 22% presenta malnutrición por exceso (sobrepeso y obesidad).

La incidencia de anemia, según investigaciones del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), es de 20% en niños de 6 a 24 meses y de 20% en embarazadas. Por otro lado, la exigencia de yodar la sal (97% de la sal es yodada en Chile) ha contribuido al control del bocio. Sin embargo, estudios en poblaciones escolares localizadas en 1995 muestran una prevalencia de 9% en este grupo.

Los estudios realizados por la Comisión Nacional de la Lactancia, creada por el Ministerio de Salud para estimular la lactancia natural, revelan una proporción de 87% de niños que reciben alimentación natural durante el primer mes de vida, porcentaje que disminuye a 59% en el cuarto mes y a 25% en el sexto. Otros estudios llevados a cabo en servicios de pediatría presentan un porcentaje de lactancia exclusiva a los 120 días de edad en 57,1% de las encuestadas.

De acuerdo con distintos estudios, la obesidad afecta más a las mujeres, con cifras entre 22,7% y 25,0%, que a los varones (13,0% y 17,6%). Existen diferenciales según nivel socioeconómico ligadas al sexo, vale decir, es más frecuente en mujeres de nivel socioeconómico bajo y en varones de nivel socioeconómico alto.

La prevalencia de diabetes se sitúa entre 3,0% y 5,6%, según diversos estudios realizados en la población general. La diabetes aumenta significativamente como causa primaria de hospitalización, además de ser una frecuente enfermedad asociada. En 1990 fueron internadas 11.650 personas por diabetes mellitus, lo que correspondió a una tasa de hospitalización general de 8,84 por 10.000 habitantes y de 35,8 por 10.000 habitantes de 45 años y más.

Este grupo de enfermedades es desde hace varios años el que más contribuye a la mortalidad de los chilenos, en particular la de los adultos. Más de la cuarta parte de todas las defunciones se deben a ellas (20.922 casos, que corresponden a 27,7% del total de defunciones de 1994, con una tasa específica de 149,5 por 100.000 habitantes). Dentro de este grupo se destacan la enfermedad isquémica del corazón, la enfermedad hipertensiva y la enfermedad cerebrovascular. Según la información de los pacientes hospitalizados, las enfermedades cardiovasculares generaron una tasa de hospitalización de 5,2 por 1.000 habitantes en la población general en 1991, lo que representó un aumento de 35% con respecto a 1975. Las enfermedades isquémicas del corazón (CIE-9, 410–414) son las de mayor trascendencia en la mortalidad. El infarto del miocardio (CIE-9, 410) por sí solo explica 25,9% de las muertes del país en este grupo.

La tendencia de la tasa general de mortalidad por esta causa ha sido ascendente en la última década. En 1980 la tasa de mortalidad por tumores malignos fue de 101,6 por 100.000 habitantes, tasa que ascendió a 104,3 por 100.000 en 1987 y alcanzó a 115,7 en 1994. En 1995, los tumores malignos representaron la segunda causa de muerte del país, con 16.429 defunciones (20,7%). Las cinco localizaciones principales fueron: estómago (16,7%), tráquea, bronquios y pulmón (10,4%), vesícula y vías biliares (10%), próstata (6,4%), mama (5,7%) y cuello del útero (4,5%).

En 1994 se notificaron 10.293 casos de cáncer (73,4 por 100.000 habitantes). Los más frecuentes en mujeres fueron el de cuello del útero (25,6% del total de cánceres notificados en mujeres), el de mama (15,8%) y el de piel (8,7%), y en hombres, el cáncer de estómago (20,5% del total de cánceres masculinos), el de próstata (12,2%) y el de pulmón (10,1%). La razón de notificación hombre/mujer fue de 0,68.

En 1991, la tasa de mortalidad por traumatismos, envenenamientos y violencia fue de 69,1 por 100.000 habitantes, mientras que en 1994 fue de 63,6 por 100.000. Los accidentes y la violencia han ido adquiriendo un lugar cada vez más importante, tanto como causa de muerte como de morbilidad. El 84,8% de las muertes ocurre en personas menores de 65 años (para las otras causas este porcentaje es de 44,5%) y 16,5%, en menores de 15 años. La contribución de este grupo a la mortalidad osciló en el último decenio entre 11% y 12% (11,8% en 1994). El 38% de las muertes por causas violentas se debe a accidentes de todo tipo; de estos, casi la cuarta parte son de vehículos de motor.

Según datos policiales, la cantidad de personas lesionadas o muertas en accidentes de tráfico aumentó entre 1980 y 1995 de 25.176 a 41.582, es decir, un promedio de 9,4% por año, y el número de muertes se elevó de 1.191 a 1.747, es decir, 7,4% anual. En 1996, las estadísticas policiales registraron 1.925 defunciones en accidentes de tráfico y un total de 60.093 accidentes.

Los problemas de salud mental han mostrado un aumento significativo en los últimos años. Algunos indicadores indirectos se encuentran en diferentes estudios, la mayoría referidos a grupos pequeños, grupos específicos o ambos. El 5,6% de las licencias médicas otorgadas por el Fondo Nacional de Salud corresponde a neurosis.

En relación con el alcoholismo, se estima que en la actualidad 20% de las personas pueden ser clasificadas como bebedores-problema, 15% sin dependencia y 5% con dependencia alcohólica. El alcoholismo es más frecuente en los hombres y entre los que están cesantes o solo disponen de un empleo ocasional. Constituye la octava causa de años de vida perdidos ajustados por discapacidad (AVISA: 53.498, con 3,02%). El alcoholismo se asocia con 38% de los egresos hospitalarios. Es responsable de 4,5% de los egresos hospitalarios, de 7% de las muertes como causa principal y de 25% de las muertes como causa asociada. Se encuentra una alcoholemia positiva en 48,6% de los homicidios, 38,6% de los suicidios y 50% de los accidentes de tráfico con vehículos de motor.

La mortalidad específica por cirrosis hepática fue de 20,8 por 100.000 habitantes en 1994, una de las tasas más altas de la Región. Las enfermedades hepáticas mantienen su importancia, en particular la cirrosis, que es un destacado componente de la mortalidad, asociada con el alcoholismo y el tabaquismo. La mortalidad llegó a 27,4 por 100.000 habitantes en 1989, 28,5 en 1990 y 20,8 en 1994.

Según la encuesta sobre drogadicción de la CONACE, en el total de los encuestados de 12 a 64 años de edad existe una prevalencia de vida de 13,42% para las tres drogas ilícitas, que es de 20,63% para los hombres y 7,14% para las mujeres.

De acuerdo con los datos de CASEN 94, la prevalencia de tabaquismo es de 38% en la población masculina y de 25% en la población femenina. Se advierte una disminución de la prevalencia entre los hombres (de 47% a 44%) y un aumento entre las mujeres (de 36% a 41%).

La prevalencia estimada de caries en la población del país supera al 90%. El 34% de los preescolares presentan caries. Otro tipo de problema es la gingivitis, cuya prevalencia se ha estimado en 37,7% en la población de 6 a 12 años, y aumenta con la edad.

Chile está expuesto a sismos, aluviones e inundaciones que, en la última década. En 1996, la sequía sufrida en al menos cuatro regiones del país, incluida la región metropolitana y el sector agrícola. Asimismo, los servicios sanitarios se mostraron insuficientes para distribuir agua. Debido al fenómeno climático inverso, es decir, un exceso de lluvias que produjo un estado de emergencia, en especial en el norte del país, sin la infraestructura vial y sanitaria apropiadas para enfrentar la situación. Muchas familias de escasos recursos perdieron sus viviendas o enseres, y se produjeron defunciones.

En 1992, la ciudad de Antofagasta fue víctima de un gran aluvión, producto de lluvias que ablandaron el terreno en el que se encontraban ubicados los estanques de agua potable, lo que afectó a un amplio sector de la ciudad. En 1993, un fenómeno similar afectó a la región metropolitana, en el sector denominado quebrada de Macul, a consecuencia de lluvias cordilleranas que hicieron que una masa de lodo y piedras inundara un vasto sector de la ciudad, causando más de 100 víctimas entre muertos y desaparecidos.

El último sismo, de mediana intensidad, afectó a la zona central del país en 1996.

Los accidentes industriales son un fenómeno de reciente aparición que ha llevado a la constitución de equipos de trabajo dedicados tanto a su prevención como a la planificación de acciones para afrontarlos.

 

LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD

Políticas y planes nacionales de salud

De acuerdo con la Constitución de 1980, la salud es un derecho básico de las personas y el Estado debe garantizar a todos los ciudadanos el ejercicio del derecho a la protección de la salud y a habitar en un medio ambiente sin contaminación. La norma constitucional consagra un sistema dual de atención de la salud al garantizar que cada persona "tendrá el derecho a elegir el sistema de salud al que desea acogerse, sea estatal o privado". La función del Ministerio de Salud es asegurar el acceso libre e igualitario a las actividades de promoción, protección y recuperación de la salud, así como a las de rehabilitación de las secuelas de la enfermedad. Asimismo, debe coordinar, controlar y, cuando corresponda, ejecutar acciones en los ámbitos mencionados.

Organización del sector salud

Organización institucional

El sistema de salud único estatal de cobertura universal que adoptó Chile en 1952 experimentó importantes transformaciones de 1980 en adelante, en dos sentidos principales: la creación de una instancia gestora de financiamiento de naturaleza privada, esto es, las instituciones de salud previsional (ISAPRE), y el traspaso de los establecimientos de atención primaria a la administración municipal. Estos cambios han ido acompañados por la descentralización de la gestión de las acciones a los servicios regionales de salud (28 a comienzos de 1997).

El subsector público está constituido por los organismos que componen el Sistema Nacional de Servicios de Salud (SNSS): el Ministerio de Salud, 28 servicios regionales de salud distribuidos en el país, el Fondo Nacional de Salud (FONASA), el Instituto de Salud Pública, la Central de Abastecimientos y la Superintendencia de las ISAPRE, todos descentralizados. Se pueden incorporar también las instituciones y empresas del Estado que cuentan con unidades asistenciales para su personal.

En cada región, el Ministerio está representado por las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud. Los 28 servicios de salud, a los que se agrega uno especializado (el Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente), brindan asistencia médica y sanitaria a la población de una determinada zona geográfica por medio de sus establecimientos y unidades de atención. El personal del sector público está compuesto por 68.400 funcionarios del SNSS y 16.500 funcionarios municipales de salud dedicados a la atención primaria.

El proceso de reforma del sector requiere una extensa adaptación del cuerpo legal. Los principales proyectos en curso son el proyecto de ley de remuneración profesional y estímulos, una serie de proyectos en el marco del esfuerzo legislativo hacia la descentralización; la nueva ley médica, que trata de las condiciones de trabajo y remuneración de médicos, dentistas y farmacéuticos; proyectos de ley para regular los aspectos relacionados con la bioética. Como grandes cuestiones pendientes se encuentra una legislación ambiental, donde se defina claramente el papel del sector salud y la ampliación de la ley de medicamentos en lo relacionado con su producción y comercialización.

No se observan hasta el momento tentativas concertadas de promover una legislación sanitaria que responda a las necesidades presentes y futuras de la integración regional.

El proceso de descentralización de los servicios tiene su marco legal en las reformas de 1980. La población se encuentra cubierta por los 28 servicios regionales de salud que poseen autonomía financiera, presupuestaria y de acción, y que constituyen el centro de gravedad del sistema de salud chileno. La atención primaria está delegada en los municipios que coordinan sus acciones con los servicios regionales. Tanto los servicios regionales de salud como los municipalizados tienen autonomía financiera y son financiados por el FONASA o por la vía de las ISAPRE, a las que venden servicios. Uno de los aspectos fundamentales de la reforma sanitaria es la separación de las funciones institucionales. En este sentido, el Ministerio de Salud, históricamente el proveedor básico de servicios de salud en el país, se reserva en forma progresiva un papel rector y regulador; el FONASA cumple funciones de aseguramiento y financiamiento, y los servicios regionales de salud se ocupan de la provisión de servicios.

En el sector privado, el papel asegurador está a cargo de las 21 ISAPRE abiertas y las 15 cerradas que operan en el país. ISAPRE cuentan con servicios ambulatorios especialmente para atención primaria, pero en general no para atención hospitalaria.De 35,3% de la población que declara atenderse en el sector privado de salud 23,7% está cubierto por las ISAPRE, 2,7% por los sistemas de las Fuerzas Armadas, 0,9% por otros sistemas y 8,0% declara atenderse con recursos particulares.

En 1995 egresaron 1,4 millones de pacientes de todos los establecimientos con servicio de hospitalización del país. El SNSS produjo 1.064.000 egresos, con un rendimiento de 33,7 egresos por cama. En el sector privado la proporción fue de 32,1 egresos por cama. En 1996 el SNSS produjo 116,2 egresos por 1.000 beneficiarios, las ISAPRE abiertas, 86,4 egresos por 1.000 beneficiarios y las cerradas, 139,8 egresos por 1.000 beneficiarios. La tasa de internación (cociente egresos:consultas) fue de 4,58% en el SNSS, 2,50 % en las ISAPRE cerradas y 2,76% en las ISAPRE abiertas.

La construcción de nuevos establecimientos privados de salud está reglada por la Ordenanza General de Construcción y Edificaciones en su capítulo de Edificaciones Hospitalarias y de Establecimientos de Salud.

En 1981 el gobierno militar modificó la ley de los Colegios Profesionales vigente desde 1948, que determinaba la tuición ética de la profesión por el Colegio Médico, eliminando la afiliación obligatoria. Esto acarreó graves consecuencias de naturaleza ética y de control del ejercicio de la profesión, ya que se estima que de 20% a 30% de los profesionales en ejercicio no se encuentran afiliados. Actualmente, hay cuatro proyectos de ley en el Congreso Nacional que buscan corregir esa situación.

El mercado chileno de medicamentos representa cerca de US$ 400 millones anuales, de los cuales cerca de la mitad se produce en laboratorios nacionales y la otra mitad, en laboratorios de origen internacional. El registro de medicamentos se realiza en el Instituto de Salud Pública según la legislación recién actualizada (marzo de 1997). La fiscalización la ejercen los servicios regionales de salud, y los análisis correspondientes los realiza el Instituto de Salud Pública.

Servicios de Salud y Recursos

Organización de los servicios de atención a la población

El sistema de regulación ambiental ha sido reforzado por la Ley de Base del Medio Ambiente aprobada en 1994 y por el Reglamento de Evaluación de Impacto Ambiental de Proyectos de Desarrollo, aprobado en abril de 1997. La implementación de este sistema permite la divulgación diaria de los niveles de contaminación en la capital y la declaración de situación de preemergencia y emergencia ambiental. El control de calidad de las aguas lo realiza la División General de Aguas del Ministerio de Obras Públicas. El control de la calidad de los alimentos es responsabilidad del Instituto de Salud Pública y la ejecuta el Ministerio de Salud por medio de los servicios de salud regionales. Los servicios regionales
de salud realizan la fiscalización por muestreo, autorizan la comercialización de los alimentos, vigilan su manipulación y controlan las condiciones sanitarias de los establecimientos alimentarios. La red de laboratorios de salud pública efectúa los análisis.

  Chile está realizando un esfuerzo significativo en lo que se refiere a actividades de promoción de la salud. Las principales acciones se vinculan con la organización de consejos de desarrollo (consejos de participación comunitaria) a nivel de servicios y de establecimientos básicos y hospitalarios. En 1995 funcionaban 40 consejos de desarrollo y a fines de 1996 ya había 111.

Las acciones de prevención y control se realizan en los servicios primarios municipalizados y en los servicios regionales de salud. El resultado de esas actividades se refleja en las cifras: más de 95% de cobertura de inmunización, 99,5% de atención del parto y tasas de mortalidad infantil de 12,0 por 1.000 nacidos vivos.

Los servicios regionales de salud realizan la vigilancia epidemiológica de enfermedades transmisibles mediante diversas estrategias de intervención que consideran la participación de epidemiólogos para el control de brotes y el monitoreo de la situación.

Existe una red nacional de laboratorios de salud pública coordinada y controlada por el Instituto de Salud Pública por medio del llamado "Programa de Evaluación Externa de la Calidad de los Laboratorios Clínicos del País" (PEEC), que incluye ocho secciones de laboratorio clínico (química clínica, hematología, parasitología, serología de sífilis, bacteriología, inmunología, virología y micobacterias). Cada una de ellas tiene subprogramas de acuerdo con las especialidades que evalúan. La organización y administración del PEEC, llevada a cabo por el Instituto de Salud Pública, contempla un mínimo de dos y un máximo de cuatro evaluaciones al año por cada subprograma a cada uno de los establecimientos adscritos al programa. En marzo de 1997, los establecimientos adscritos sumaban 886 laboratorios clínicos, 201 públicos, 77 municipales, 56 pertenecientes a las fuerzas armadas, universidades o entidades religiosas, y 552 establecimientos privados. A estos laboratorios se agregan 128 bancos de sangre, 75 de ellos en servicios públicos y 53 privados. Todos los bancos de sangre cuentan con tamizaje obligatorio para VIH, hepatitis B, sífilis y Chagas, este último en zonas endémicas.

La cobertura de abastecimiento de agua salubre es de 98,0 % en la zona urbana y de 67,3% en la rural. La cobertura de alcantarillado es de 84,7% en la zona urbana, aunque 97% de las aguas servidas sean evacuadas en cursos de agua sin tratamiento previo.

El 100% de la población con servicios de agua recibe agua clorada.

La tasa de recolección de residuos sólidos es de 98% y la cobertura de disposición en rellenos sanitarios, de 74,2 % en la zona urbana. De los residuos industriales generados en 1995 en la región metropolitana, 3,0% fueron calificados como peligrosos.

Desde los años veinte, en Chile se realiza un conjunto de actividades relacionadas con la complementación alimentaria a través del Programa Nacional de Alimentación Complementaria (PNAC). En 1994, el PNAC representaba 9,1 % del gasto público en salud.

Organización y funcionamiento de los servicios de atención a las personas

Los establecimientos vinculados a los servicios regionales de salud se encuentran organizados en red. Asimismo, los consultorios de atención primaria municipalizada se articulan con los servicios regionales y son coordinados por estos por medio de sus divisiones de atención primaria, divisiones de programas o divisiones de atención integrada.

En 1995 los establecimientos del sistema público sumaban 187 hospitales, 15 consultorios urbanos administrados por el SNSS, 215 consultorios urbanos municipalizados, 146 consultorios rurales y 1.102 postas rurales (sin médico permanente). De los hospitales, 20 (11.855 camas) son de alta complejidad, 30 son del tipo 2, es decir, con especialidades (8.019 camas); 23 son del tipo 3, es decir, con algunas especialidades básicas (4.114 camas), y 105 son operados por médicos generales (5.332 camas).

En varios servicios de salud de la región metropolitana de Santiago, Valparaíso y Viña del Mar funciona una red de unidades de atención de emergencia (SAPU) y de atención prehospitalaria, esta última en algunos casos con médico (modelo SAMU francés) y otras con personal auxiliar, que ha ayudado a mejorar este tipo de atención.

En 1994, el SNSS disponía de 37 establecimientos psiquiátricos con 1.334 camas. Actualmente se ejecuta un Plan Nacional de Salud Mental que realiza un esfuerzo normativo amplio, con el apoyo de unidades multiprofesionales en los 28 servicios de salud. Las unidades de salud mental se preocupan principalmente de los aspectos promocionales y preventivos que requieren una atención urgente.

El país cuenta desde 1990 con un Programa de Salud Bucodental orientado a los aspectos promocionales y preventivos. El 38% de la población recibe aguas fluoruradas y en las regiones donde ello no ocurre se aplica la práctica del enjuagatorio de flúor en poblaciones escolares, que cubre actualmente a 900.000 de los cerca de 2 millones de escolares del país. A estas acciones se suman un programa educativo realizado junto con el Ministerio de Educación y los municipios, y actividades de vigilancia tanto del índice CPO como de problemas de fluorosis.

Insumos para la salud

Según legislación recientemente actualizada (marzo de 1997), el Instituto de Salud Pública lleva a cabo el registro y control sanitario de medicamentos, alimentos de uso médico, cosméticos y pesticidas de uso sanitario o doméstico. Al Instituto de Salud Pública le corresponde también el control, la autorización y la inspección de los establecimientos que fabriquen productos farmacéuticos, cosméticos y pesticidas en todo el país. La fiscalización de depósitos, droguerías o distribuidoras de estos productos la ejercen los servicios regionales de salud y los análisis correspondientes los realiza el Instituto de Salud Pública.

El Instituto de Salud Pública de Chile es el productor oficial de biológicos del Estado. El volumen de producción satisface completamente la demanda interna. El Instituto de Salud Pública produce además derivado proteínico purificado (PPD) para la detección de tuberculosis, Rotagel para el diagnóstico de rotavirus y antígeno estándar para el diagnóstico de rabia. El resto de las vacunas se importan y el Instituto de Salud Pública tiene a su cargo el control de calidad.

La ley recientemente modificada regula las actividades de control de calidad de una serie de productos, con el propósito de garantizar seguridad y eficacia. Entre los productos sometidos a fiscalización se incluyen instrumentos, equipos, reactivos de diagnóstico y artículos o elementos destinados a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades en humanos, así como los destinados al reemplazo o modificación de la anatomía.

Recursos humanos

De los 13.857 médicos en actividad en el país en 1966, 66,2% se encuentran vinculados al sector público y 7.831 están adscriptos al SNSS; de ellos, 11,7% ejercen en el nivel municipal. De los 5.817 odontólogos, 26,1% trabajan en el sector público y 8,75%, en el nivel municipal. En 1996 el país contaba con 0,54 médicos, 0,07 odontólogos, 0,22 enfermeros, 0,14 matronas y 1,54 auxiliares por 1.000 habitantes.

La formación de pregrado del personal de salud se realiza en las universidades estatales y privadas del país. En diciembre de 1995, la CONACEM registró a 5.127 médicos certificados como especialistas, la mayor parte de ellos en los campos de pediatría (735), medicina interna (683), cirugía general (561) y obstetricia y ginecología (506). La Universidad de Chile y la Universidad Católica forman a alrededor de 94% de los especialistas egresados de programas universitarios.

La educación permanente del personal de salud constituye un requisito para proseguir la carrera del personal municipal. Los servicios de salud tienen la misión de aprobar y supervisar el cumplimiento de los programas anuales de capacitación elaborados por cada municipalidad.

En 1996 un estudio sobre el mercado de trabajo de profesionales médicos reveló que existen suficientes trabajadores de la salud, a excepción de algunas especialidades como: anestesiología, especialidades relacionadas con procedimientos, oncología y neuropsiquiatría infantil. El país cuenta con una dotación baja de enfermeros y se observa una importante concentración de estos profesionales en la región metropolitana. De los 5.817 odontólogos en actividad, alrededor de 65% trabaja en la región metropolitana y 30 % en el SNSS; de estos, 45% son especialistas.

La investigación y desarrollo ha crecido en Chile nueve veces en términos reales entre 1965 y 1993. La proporción del producto geográfico bruto (PGB) comprometida con esa actividad aún es pequeña (0,75%). De los recursos distribuidos por el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT), principal fuente oficial en materia de tecnología, 13,4% se destinó a las ciencias de la salud. En el ámbito de la salud, dos instituciones nacionales captan una elevada proporción de este Fondo concursable: la Universidad de Chile (Santiago), y la Universidad Católica de Chile (Santiago).

En 1997 se identificaron 75 publicaciones regulares en el campo de la salud. Al Centro de Documentación Minsal/OPS entran cerca de 800 títulos de este tipo al año.

Gasto y financiamiento sectorial

El gasto total en salud en 1997 se estimó en US$ 3.600 millones, de los cuales el subsector público ejecutó unos US$ 2.020 millones. El gasto total como proporción del producto interno bruto (PIB) se estimó para 1997 en 5,02%; 2,13% correspondió al gasto privado. Del gasto público, 10,2% correspondió a gastos directos de las municipalidades. En los últimos cinco años la proporción del PIB destinada a salud creció 15,1%. El componente público aumentó 5,7% en el período (desde 2,96% en 1993) y el privado, 36,5% (desde 1,56% en 1993). En 1994, 46,8% del gasto público correspondía a aportes fiscales, el resto, a la contribución de 7% de los ingresos de los trabajadores. Con respecto al gasto público y privado en servicios preventivos, el SNSS ha gastado en 1995 un total de US$ 183,17 por beneficiario. El mismo gasto para el sistema privado fue de US$ 212,69 en el caso de las ISAPRE abiertas y de US$ 431,88 en el de las ISAPRE cerradas. De los gastos del subsector público, modalidad institucional, 11,99% se destinó a la atención primaria.

En cuanto al gasto público y privado en atención ambulatoria y hospitalaria, el FONASA destinó 33,6% de los recursos a días-cama, 19,3% a exámenes de apoyo diagnóstico, 17,1% a atención ambulatoria, 13,9% a intervenciones quirúrgicas, 5,03% a procedimientos de ginecología y obstetricia, 4,8% a atención odontológica, 1,3% a hemodiálisis y otras prestaciones, 0,82% a actividades de protección específica y 2,31% a atenciones sobre el medio ambiente. En el subsistema de las ISAPRE, 46,15% de los recursos se dedicaron a la atención ambulatoria y al apoyo diagnóstico relacionado con ella, 48,3% de ellos a programas médicos donde se incluye la atención hospitalaria, 2,18% a atención dental (no prevista en todos los planes de salud) y 0,35% a actividades preventivas.

El presupuesto público de salud de 1997 está formado por las contribuciones de los trabajadores (33%), el aporte fiscal (48%), los ingresos de operación (8%), otros ingresos (9%) y endeudamiento (2%). De los recursos públicos para salud, 10,2% corresponde a los aportes fiscales municipales. En 1996 las inversiones en el sector alcanzaron los US$ 112 millones, lo que representa 6,3% del total del gasto público en el sector.

Cooperación técnica y financiera externa

La situación de desarrollo de la salud en Chile hace que los aportes financieros tengan menos significación que las actividades conjuntas que los proyectos de cooperación posibilitan. A su vez, Chile realiza un significativo esfuerzo de cooperación entre países dirigido sobre todo a América Central y el Caribe, como es el caso de Haití y Nicaragua.

En el período 1994–1995 Chile contó con recursos extrasectoriales provenientes de créditos otorgados por el Banco Mundial por US$ 3,3 millones para recuperación hospitalaria y rehabilitación; US$ 23,9 millones para unidades de emergencia en la región metropolitana; US$ 3,5 millones para proyectos de desarrollo institucional y US$ 86,5 millones para invertir en ocho servicios regionales de salud. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) concedió un crédito de US$ 70 millones para un proyecto de racionalización (funcional y física) de servicios regionales. El Gobierno de Alemania otorgó un préstamo de US$ 31,75 millones para rehabilitación hospitalaria.

En términos de cooperación bilateral, en 1994 y 1995 Alemania aportó US$ 894.000 para la realización de un proyecto en el campo de la rehabilitación; Estados Unidos US$ 10,8 millones para atención primaria a comunas carenciadas; el Reino de los Países Bajos US$ 348.000 para la prevención del SIDA; Italia US$ 10,34 millones para la atención sanitaria en zonas de alto riesgo social; Francia US$ 42.000 para la lucha contra el SIDA; Japón US$ 700.000 para el desarrollo de unidades de atención secundaria resolutiva, y Suecia US$ 416.000 para la lucha contra el SIDA. En cuanto a la cooperación multilateral, la Unión Europea aportó US$ 986.440 para la prevención de la drogadicción.

Para ver el capítulo completo de Salud en las Américas 1998 para este país en formato PDF, oprima el ícono a la derecha

Para ver el Informe de País sobre la Línea Basal para el Seguimiento Evaluación de las Reformas del Sector Salud, oprima el ícono a la derecha


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