Perfil de Salud de País.
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
DOMINICA
SITUACIÓN GENERAL DE SALUD Y SUS
TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y
demográfico
La Comunidad de Dominica se independizó de Gran Bretaña en
1978. Es la más extensa de las Islas de Barlovento y está
situada entre los territorios franceses de Martinica y
Guadalupe. Tiene una extensión de 790 km2, su suelo es de
origen volcánico y su topografía es la más montañosa de la
Comunidad del Caribe. La isla tiene bosques exuberantes y
abundancia de ríos y se divide en 10 regiones o condados.
El más poblado es el Condado de St. George, donde se
encuentra Roseau, la capital. Según el Censo de Población y
Vivienda de 1991, St. George tenía 20.365 habitantes (28,6
% de la población total del país).
Dominica tiene una antigua tradición democrática de cambio
de gobierno por medio de elecciones. El Primer Ministro es
el jefe de Gobierno y el Presidente, el jefe de Estado. El
Parlamento es el órgano gubernamental encargado del debate
y de la promulgación de las leyes.
La economía de
Dominica es pequeña, abierta y especialmente vulnerable a
los choques externos. Entre 1992 y 1995, el producto
interno bruto (PIB) aumentó en términos reales a una tasa
media anual de sólo 2,1%. En comparación, durante el
período 19861990 el PIB aumentó a una tasa media
anual de 5,6%. Ese deterioro de la economía se debió en
gran medida al rendimiento deficiente de la industria
bananera, que domina la producción agrícola: las
exportaciones de banano se redujeron 30,9% entre 1994 y
1995. En la presentación del presupuesto en 1995, fue
recalcado el compromiso gubernamental de estimular la
decadente economía.
El PIB real per cápita de Dominica aumentó de US$ 2.000 en
1992 a $2.047 en 1995 (un aumento de 2,4% en el período).
Esto representa un deterioro en comparación con el período
de 19881991, que mostró un aumento de 8,1%. El sector
de crecimiento más acelerado de la economía fue el de
comunicaciones, que registró un crecimiento real de 12,0% y
aportó 8,8% al PIB en 1995, seguido muy de cerca por
aumentos en los sectores de banca y seguro y de
construcción. En lo que respecta al aporte general al PIB,
los sectores predominantes han sido los de agricultura
(pese a haber registrado un crecimiento negativo en cada
uno de los últimos tres años), servicios públicos, comercio
al por mayor y al por menor, y banca y seguro, en ese
orden.
Existe una gran versatilidad en la producción agrícola. Los
principales cultivos producidos desde 1992 han sido el
banano, las frutas cítricas, el coco y las raíces
alimentarias, en ese orden. En conjunto estos representan
20,3% del PIB. Aun así, Dominica no es autosuficiente en la
producción de alimentos, especialmente de los ricos en
proteínas. Las importaciones de carne y sus derivados, de
leche y queso, y de pescado y sus derivados ascienden a más
de US$ 7,4 millones anuales (2% del PIB).
La encuesta de evaluación de la pobreza realizada en
Dominica en 1995 mostró que 27% de las familias viven en la
pobreza y no pueden atender debidamente sus necesidades
básicas, incluidas las nutricionales. La tasa de desempleo
en Dominica se ha estimado oficialmente en 9,9% al emplear
como base de análisis el Censo de Vivienda y Población de
1991. Eso representa una mejora significativa en
comparación con la cifra de 18,6% notificada en 1981.
No existe una
política de educación obligatoria. Sin embargo, tanto los
hombres como las mujeres han tenido siempre un índice de
matrícula escolar relativamente alto. En 1993 (el último
año sobre el que existen datos completos), 91,6% del grupo
de 5 a 19 años de edad estaba matriculado en el sistema
escolar, porcentaje que ha sido más o menos constante en el
último decenio. El grado de escolaridad alcanzado por la
población es el siguiente: 67,1% terminó la educación
primaria, 15% la secundaria y postsecundaria y 1,75% llegó
a la universidad o terminó un programa de educación
superior.
Casi dos tercios de la población termina su educación
formal en el nivel de escuela secundaria, aproximadamente a
los 15 años de edad. En el censo de 1991 se observó que
solamente el 36,0% de la población de 15 a 19 estaban
matriculados en el sistema. Un 10,5% de la población adulta
(igualmente distribuido entre los sexos) no tenía educación
formal y son analfabetos funcionales.
El Censo Nacional de Población y Vivienda de 1991 mostró
una cifra final de 71.373 habitantes, o sea una reducción
de 2.420 habitantes (3,3%) desde el censo de 1980. Esta
baja se debe a la emigración, que ha sido una
característica demográfica de Dominica desde 1960. La fuga
tuvo su máximo efecto en 1989 cuando la emigración neta fue
de 2.355 habitantes. Desde 1992 se ha desacelerado la
emigración y en 1994, por primera vez en 20 años, se
observó una tasa neta positiva de 479. En 1995 se registró
un déficit de 960. En las ciudades de Roseau y Portsmouth
se concentra una población de 15.853 y 4.644 habitantes,
respectivamente, y el resto está dispersa en aldeas
rurales. La Oficina Central de Estadísticas ha estimado que
la población era de 74.707 habitantes a fines de 1995, y el
grupo de los hombres (52,3%) es ligeramente más numeroso
que el de las mujeres (47,7%). La población es
relativamente joven: 40% es menor de 15 años. El total de
familias era de 17.310 en 1980 y de 19.374 en 1991, un
aumento de 16,5% en el período comprendido entre los dos
últimos años del censo. La mayoría de esas familias
ocupaban su propia vivienda (72,0%) y 19,2% la tomaban en
alquiler de particulares. El 36,9% de las familias eran
encabezadas por mujeres.
Dominica es el único territorio del Caribe Oriental con una
población caribe autóctona, estimada en cerca de 2.000
personas. El pueblo caribe se concentra sobre todo en una
reserva de unas 1.200 hectáreas que se extienden por 13 km
a lo largo de la costa oriental y hacia las cadenas
montañosas que la bordean.
En 1991 se notificó una tasa total de fecundidad de 3,0
niños por mujer, lo que representa una baja en relación con
la cifra de 4,2 registrada en 1981. El grupo de 25 a 29
años de edad presenta la máxima tasa de reproducción, con
una tasa de fecundidad específica por edad de 141,4 por
1.000 mujeres; le siguen el grupo de 20 a 24 años (129,7) y
el de menores de 20 años (114,6). La edad media para la
maternidad es de 26,8 años. La tasa bruta de natalidad se
redujo de 25,5 por 1.000 habitantes en 1992 (1.835 nacidos
vivos) a 20,1 en 1995 (1.501 nacidos vivos). No hay
subregistro de nacimientos.
Mortalidad
La tasa bruta de mortalidad en el período 19921995
fue de 7,6 por 1.000 habitantes, con un promedio de 560
defunciones. No hay subregistro de defunciones. Entre 1992
y 1995 la tasa de mortalidad infantil osciló entre 14,2 y
22,5 por mil nacidos vivos. La esperanza de vida al nacer
para ambos sexos, en conjunto, se calculó en 67,8 años en
el período 19901995 (hombres, 64,1 años; mujeres,
71,4), un aumento de 1,1 años en relación con la edad
estimada de 66,7 años (hombres, 63,5 años; mujeres, 69,8)
en el período 19851990.
Durante el período de 19911994 hubo 2.175
defunciones, de las cuales 12,3% se atribuyeron a causas
mal definidas. De las 1.907 defunciones restantes por
causas definidas, 717 (37,6%) se atribuyeron a enfermedades
del sistema circulatorio. Dentro de este grupo de causas,
las enfermedades hipertensivas (CIE-9, 401405) y las
enfermedades del corazón (415429) fueron las más
importantes y causaron 296 y 269 defunciones,
respectivamente. Un análisis de la distribución por sexo de
las defunciones en el grupo de causas por enfermedades del
aparato circulatorio indica que las mujeres (437
defunciones) se vieron mucho más afectadas que los hombres
(280 defunciones). Hubo 381 defunciones (20,0% del total
por causas definidas) debidas a tumores (183 de mujeres y
198 de hombres); 130 (6,8%) a causas externas (112 de
hombre y 19 de mujeres), y 123 (6,4%) a enfermedades
transmisibles.
PROBLEMAS DE SALUD
Según por grupos de población
En el Plan Nacional del Sector Salud 19951999 se
señala a los niños de 0 a 5 años como uno de los grupos
prioritarios. Ese grupo se ha escogido como blanco de
atención especial en cada uno de los principales documentos
de política de salud desde 1980. La atención de salud
infantil ha mejorado con el tiempo. Se dispone de
instalaciones adecuadas y personal capacitado para realizar
un programa de atención al parto; hay dispensarios de salud
infantil para el cuidado permanente de niños pequeños y la
vigilancia de los lactantes expuestos a alto riesgo. La
cobertura de vacunación de los lactantes, ha llegado a
100%. Aparte del sarampión, las enfermedades
inmunoprevenibles han desaparecido de las estadísticas de
morbilidad de Dominica. El número de casos notificados de
sarampión ha sido mínimo y entre 1992 y 1995 se registraron
de 1 a 2 casos anuales.
Entre 1992 y 1995 el promedio anual de bajo peso al nacer
ha sido de aproximadamente 7%. La desnutrición de los niños
pequeños (de 0 a 59 meses), determinada con los criterios
de peso para la edad propuestos en la ficha de crecimiento
del Instituto de Alimentación y Nutrición del Caribe
(CFNI), ha sido baja desde 1991 y se ha mantenido en un
promedio anual de 1,4%. En 1995 no se notificaron casos de
desnutrición grave. La obesidad ha aumentado hasta 8,7%.
Las principales causas notificadas de mortalidad de los
niños menores de 5 años fueron la prematuridad, las
anomalías congénitas y el síndrome de dificultad
respiratoria. En este grupo de edad ocurrió un promedio
anual de 32 defunciones entre 1992 y 1995, con una tasa
promedio anual de defunciones específicas por edad de 28
por mil.
El porcentaje de nacimientos de madres adolecentes se
redujo de 20% del total en 1992 a 14,2% en 1995. En 1994 se
notificó un total de 399 casos de enfermedades de
transmisión sexual, entre ellas sífilis, gonorrea y
VIH/sida; puesto que no se dispone de datos por grupos de
edad, no se puede hacer ninguna declaración informada sobre
la incidencia y prevalencia de enfermedades de transmisión
sexual en este grupo de edad.
Las mujeres en edad de procrear (de 15 a 44 años de edad)
se han señalado como uno de los grupos vulnerables en el
Plan Nacional del Sector Salud 19951999. Como
resultado, se han institucionalizado varios programas
especializados de atención prenatal y posnatal y servicios
de planificación familiar.
Las mujeres embarazadas tienen acceso universal a la
atención, que se presta por medio de una red de
dispensarios y centros de salud. Sin embargo, solo 36
% (540) de las mujeres a quienes se prestó atención prenatal
en los centros de salud entre 1995 fueron atendidas antes
de la decimosexta semana de embarazo. Entre 1992 y 1994
este porcentaje varió entre 30,2% y 34,8%. Esa cifra debe
interpretarse con cuidado, puesto que existe un número
importante de mujeres embarazadas que hacen su primera
consulta prenatal a médicos particulares y no a los del
sector público de salud. Alrededor de 70% de los partos se
atienden en el Hospital Princess Margaret y, el resto, en
el hogar o en un centro de salud.
Según los registros, el número de mujeres en edad de
procrear que usan actualmente métodos de planificación
familiar aumentó de 5.578 (38% de las mujeres de 15 a 44
años de edad) en 1992 a 5.739 (44%) en 1995. En 1995 el 66
% de las usuarias actuales acudieron a los centros de salud
pública; estas son las cifras consolidadas de los centros
de salud pública y de la Asociación de Planificación
Familiar de Dominica, una organización no gubernamental.
Los métodos más populares en 1995 fueron los
anticonceptivos orales (58%) e inyectables (34%).
En 1992, 1994 y 1995 se registró cada año una defunción
relacionadas con complicaciones del embarazo, del parto y
del puerperio (CIE-9, 630676). En 1993 no se ha
registrado ninguna.
Los adultos mayores (personas de 60 años y más)
representaron 9,8% de la población de Dominica a fines de
1995; 73,2% de todas las defunciones ocurrieron en ese
grupo de edad. En los patrones de morbilidad y mortalidad
de Dominica influyen mucho varias afecciones comunes de los
ancianos, particularmente las enfermedades hipertensivas,
las enfermedades del corazón, los tumores malignos, los
accidentes cerebrovasculares y las enfermedades endocrinas
y del metabolismo. No hay programas especializados de
atención de salud para los adultos mayores, pero ellos
están exentos del pago de los servicios de salud en todos
los niveles. También se benefician de las consultas
clínicas regulares para hipertensión y diabetes realizadas
en toda la isla.
Según tipo de enfermedad o daño
La única enfermedad transmitida por vectores de importancia
en Dominica es el dengue. Después de un período
relativamente calmado en 1994, durante el que se
confirmaron sólo tres casos, ocurrió una epidemia en 1995,
cuando se notificaron 148 casos confirmados en el
laboratorio (serotipos 1 y 2). El total de casos
confirmados en el laboratorio y diagnosticados clínicamente
alcanzó a 297 en 1995; cuatro de ellos se confirmaron como
dengue hemorrágico. En 1995 se notificó que el índice de
infestación de viviendas por el vector era de 15,4% y el
índice estimado de Breteau, de 30%. En 1994 la
gastroenteritis (395 casos en niños menores de 5 años), la
fiebre tifoidea (8 casos), la disentería (7 casos) y la
tuberculosis (11 casos) fueron las otras enfermedades
infecciosas más comunes. La tuberculosis sigue siendo
motivo de preocupación para la salud pública y se ha
preparado un conjunto de protocolos para la búsqueda de
casos y de contactos y la administración del tratamiento.
No se ha establecido relación alguna entre la incidencia de
la enfermedad y la presencia del sida.
La subnotificación de enfermedades de transmisión sexual es
elevada. En 1994 hubo 307 casos de sífilis confirmados en
el laboratorio y sólo se notificaron 36 casos de
infecciones gonocócicas. Entre 1992 y 1995 se notificó un
total de 53 nuevos casos de sida. El 54% ocurrieron en el
grupo de 20 a 29 años de edad, con una razón hombre/mujer
de 3:1.
Los tumores se localizan principalmente (según lo
demostrado por las confirmaciones de los análisis de
patología y no por las causas de defunción registradas) en
la mama (112 de un total de 439 casos confirmados en el
laboratorio), el cuello uterino (78), el estómago (65) y la
piel (49).
El laboratorio de patología del Hospital Princess Margaret
ofrece examen de detección de cáncer del cuello uterino.
Los servicios están disponibles para todas las mujeres
expuestas a riesgo que han sido enviadas, aunque el sector
público de salud se concentra especialmente en las clientes
de los servicios de planificación familiar. Entre 1992 y
1995 se examinó un total de 15.136 frotis de Papanicolaou.
Las consultas hechas en los dispensarios indican que la
diabetes y la hipertensión son razones comunes de la
demanda de servicios de atención de salud. Se estima que 4
% de la población general tiene diabetes y 18% hipertensión.
En 1994 se atendieron 10.123 consultas para y 24.705 para
personas hipertensas (un aumento de 20,3% y 28,5%,
respectivamente, en comparación con 1993).
Las principales causas de enfermedad mental son la
esquizofrenia y depresión. En 1995 se registró un total de
2.166 consultas ambulatorias de salud mental. Se estima que
la prevalencia de esquizofrenia ajustada según la edad es
de 0,9% y en 1995 se registraron otros 68 pacientes. En
1995 se les diagnosticó alcoholismo a 8,7% del total de 652
personas internadas en la Unidad Psiquiátrica del Hospital
Princess Margaret, a 7,6%, se les diagnosticó psicosis
causada por Cannabis y a 2% abuso de cocaína. En
el informe citado se determinó que 90% de los pacientes
examinados en el dispensario de atención psiquiátrica de la
prisión tenían antecedentes de toxicomanía. Se ha preparado
la versión preliminar de la política de salud mental, que
espera ratificación.
LA RESPUESTA DE LOS SISTEMAS DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
En el Plan Nacional del Sector Salud 19951999, el
Gobierno reafirma el compromiso de que "todos los
ciudadanos tienen el derecho de lograr el máximo grado de
salud posible con el fin de poder trabajar y vivir de
acuerdo con estándares aceptables de dignidad humana a un
costo asequible". La estrategia actual recalca la
atención de salud preventiva y busca las siguientes metas
prioritarias: aplicación de los principios de promoción de
la salud a la planificación, ejecución y evaluación de
programas; reforma del sector salud para afrontar los
desafíos inherentes al fortalecimiento institucional, la
movilización y el uso eficiente de recursos y el desarrollo
de recursos humanos; mejora de la infraestructura de salud
por medio de un proceso constante de modificación y
mantenimiento, y fortalecimiento de la participación de la
comunidad y de los vínculos intersectoriales.
El impulso dado a la reforma del sector salud se dirige
hacia la recuperación y contención de costos, la
reconfiguración del sistema de gestión y la exigencia de
más responsabilidad. Se han definido como grupos
prioritarios a los niños de 0 a 5 años de edad, las madres
embarazadas y lactantes, las mujeres en edad de procrear,
los adolescentes, los adultos mayores y la población
subatendida de las zonas urbanas y rurales, como las
poblaciones indígenas.
Las enfermedades crónicas se han escogido como objetivo de
atención especial, en vista del destacado lugar que ocupan
en las estadísticas de morbilidad y mortalidad.
El Parlamento aprobó recientemente una resolución para
reformar el sistema de prestación de servicios de atención
de salud. Las reformas introducirían un programa nacional
de seguro médico y aumentarían las tarifas cobradas a los
usuarios como una forma de mejorar los servicios locales de
atención de salud y hacer que el sistema sea más eficiente,
sin discriminar a quienes no puedan pagar los servicios.
Organización del sector salud
En 1979, el huracán David ocasionó una devastación masiva
de la infraestructura de salud de Dominica. Se elaboró un
sistema modelo de atención primaria de salud con base en
esa situación adversa. La parte principal de la
reorganización fue la división de la isla en siete
distritos de salud, cada uno con su propio equipo de
gestión. Un comité técnico central presta servicios de
apoyo para la formulación de políticas, el asesoramiento y
el apoyo técnico a los equipos distritales de salud.
En virtud de ese arreglo, la atención primaria de salud
tiene su propio presupuesto, desagregado por distrito y
basado en las necesidades y prioridades de programación. Se
ha delegado un cierto grado de autoridad y responsabilidad
a los equipos distritales de salud para mejorar la
ejecución de los programas. Como resultado, varias áreas
programáticas ahora se interrelacionan y las actividades
están más orientadas hacia metas. Este proceso fomenta
también un mayor aporte de la comunidad
Los amplios objetivos para el desarrollo de la salud y de
los servicios de salud afines se establecen en el plan
citado y entrañan el fortalecimiento de los sistemas
locales de salud para atender las necesidades particulares
de las comunidades; la exploración de nuevas formas de
generación de recursos para sostener el sector; el manejo
eficaz de la información dentro del sector; la mejora de la
calidad de la atención secundaria mediante la institución
de cambios estructurales, la mejora de la infraestructura,
la capacitación de recursos humanos y la mejora de la
atención, y la simplificación de las relaciones funcionales
entre la administración principal y los servicios
periféricos en lo que respecta a la administración de
personal, los asuntos financieros y los suministros
Servicios
de salud y recursos
La Unidad de Educación para la Salud del Ministerio de
Salud realiza y gestiona las actividades de información
pública y educación relativas a cuestiones de salud. Dicha
Unidad capacita a diferentes funcionarios en los principios
y la práctica de la educación para la salud, planifica y
realiza programas y actividades de educación para la salud
con grupos comunitarios, produce y presenta programas en
los medios de comunicación sobre temas pertinentes de salud
y otros afines, y produce materiales gráficos.
El Gobierno ha respaldado la Carta del Caribe para la
Promoción de la Salud adoptada en 1994. Como resultado, una
de las prioridades programáticas identificadas en el Plan
Nacional del Sector Salud 19951999 es la aplicación
de los principios de la promoción de la salud a la
planificación, ejecución y evaluación de programas.
Una directriz nacional señala que las comunidades y las
personas deben participar en el proceso de desarrollo. Así,
tanto en la esfera de la planificación del desarrollo
nacional como en la de la reforma del sector salud, se ha
hecho un esfuerzo por fomentar la participación comunitaria
en el proceso decisorio.
El Gobierno controla las prácticas de uso de la tierra, que
incluyen la protección de las reservas forestales contra la
explotación. Se exigen evaluaciones del efecto ambiental y
estudios hidrogeológicos para todos los proyectos de
desarrollo físico y estos proyectos deben tener la
aprobación oficial de la Junta Nacional de Planificación
Física. Las vías fluviales están protegidas contra la
contaminación química, particularmente la causada por
productos químicos empleados en la agricultura. La
explotación de arena está estrictamente controlada por
medio de un proceso de zonificación.
La fiebre tifoidea es un problema de salud ambiental que
causa preocupación en Dominica. En el período
19911995 hubo 44 casos confirmados de fiebre
tifoidea, con un promedio anual de 9 casos. Se ha
descubierto que la principal fuente de contaminación son
las prácticas de manipulación de los alimentos, junto con
los métodos inadecuados de eliminación de aguas servidas.
La mayoría de los casos notificados provienen de Marigot,
Portsmouth y Grand Bay, donde la eliminación de aguas
servidas ha sido un problema constante.
Según el Censo de Población y Vivienda de 1991, 77,5% de
las familias tenían acceso a los servicios de acueducto del
sistema nacional, manejado y mantenido por la
Administración de Agua y Alcantarillado. El agua se trata
regularmente para mantener su calidad bacteriológica. Cabe
señalar que ni los manantiales ni los ríos se citaron como
fuente de abastecimiento de agua en el medio doméstico y
que las fuentes privadas de abastecimiento de agua de 12
% de las familias pueden no estar tratadas.
La eliminación de aguas servidas en Dominica es deficiente.
Una cuarta parte (25,5%) de las familias no tienen ningún
método autorizado de eliminación de aguas servidas. Esta
situación indica una mejora en comparación con la de 1981,
cuando la cifra fue de 40%. La situación es aún más grave
en algunos poblados de la costa occidental, donde hasta 60
% de las familias carecen de servicios de eliminación de
aguas servidas. La altura del nivel freático ocasiona
dificultades prácticas para la perforación de orificios
para construir excusados y la densidad de población de esas
zonas agrava el problema. Las aguas servidas se eliminan
predominantemente por medio de inodoros (36,8%), seguido de
letrinas de pozo (35,4%).
Alrededor de 55% de la población tiene un servicio comunal
organizado de recolección y eliminación de residuos
sólidos. El área servida se extiende desde Portsmouth en el
norte hasta Scottshead en el sur, región en la que está
Roseau, la capital. Se espera poder ofrecer ese servicio a
toda la nación en 1998 en virtud de la nueva iniciativa de
manejo de residuos sólidos. Un terreno de Fond Cole se ha
destinado a la construcción de un nuevo relleno sanitario
con una vida útil prevista de 15 años.
En 1995 había 2.340 establecimientos de manipulación de
alimentos en Dominica con mayor concentración en el
distrito de salud de Roseau (47,1%), seguido de Portsmouth
(20,1%) y Marigot (13,1%). La División de Salud Ambiental
del Ministerio de Salud estima que 82% de todos los
manipuladores de alimentos en el país se habían sometido a
examen médico y estaban matriculados. Una importante
función del programa de inocuidad de los alimentos es la
inspección de carne, especialmente la de res y de cerdo,
producida localmente para la venta. En 1995, la División de
Salud Ambiental inspeccionó un total de 1.329 animales
sacrificados para determinar la calidad de la carne, lo que
representa entre 55% y 60% de todos los animales
sacrificados con ese fin. Solo se inspeccionan cerca de 25
% a 30% de los alimentos importados. Esta deficiencia se debe
a limitaciones de recursos humanos; ningún funcionario
tiene la responsabilidad exclusiva de los servicios de
sanidad portuaria. Casi todas las leyes que rigen la
inocuidad de los alimentos son anticuadas y necesitan
enmendarse
Los programas de salud y seguridad ocupacional comprenden
la evaluación y aprobación de nuevos establecimientos
industriales, la inspección regular del funcionamiento y
mantenimiento de las fábricas y la vigilancia de las
ocupaciones al aire libre, como el trabajo de la
construcción. Esos programas son ejecutados conjuntamente
por la División de Salud Ambiental del Ministerio de Salud,
Educación y Deportes y del Ministerio de Trabajo e
Inmigración. La Ley sobre la Seguridad en el Empleo de 1992
estipula que todas las lesiones y los accidentes ocurridos
en el lugar de trabajo deben notificarse a la División de
Trabajo. El número de casos notificados entre 1991 y 1995
osciló entre dos y ocho incidentes anuales. La tasa de
subnotificación es alta.
El riesgo de los huracanes ha llevado al país a reconocer
la importancia de los preparativos para situaciones de
emergencia. Un Comité Nacional de Preparativos para
Situaciones de Desastre ha coordinado la elaboración de un
Plan Nacional de Desastres y tiene la responsabilidad de
actualizarlo periódicamente. Por su parte, el sector salud
ha preparado un Plan Nacional de Desastres que detalla las
medidas que deben tomarse en cada nivel ante cualquier
situación de emergencia. La planificación de preparativos
para situaciones de emergencia está bien afianzada pero se
han hecho pocos simulacros para practicar y perfeccionar
las respuestas. Se ha dado nueva importancia al manejo de
víctimas en masa en las etapas de prehospitalización y
clasificación.
Los servicios de salud están organizados en dos niveles:
servicios de atención primaria y servicios de atención
secundaria. La cobertura a la comunidad se presta por medio
de una red de 7 centros de salud y 44 dispensarios
estratégicamente localizados en toda la isla. Los servicios
se prestan sin costo directo para el consumidor. La
prestación de servicios de atención primaria se organiza a
partir de los siete distritos de salud del país. Los
distritos administran una red de dispensarios del tipo I
que atienden, en promedio, a una población de 600 personas
en un radio de 8 km. Las enfermeras de atención primaria
prestan servicios en los distritos de salud y siguen un
programa de formación de dos años para prepararse para
trabajar en ese nivel de atención. Los centros de salud de
los tipos II y III ofrecen servicios integrales; la sede
administrativa del distrito está localizada en los centros
de salud del tipo III. La plantilla de ese nivel está
formada por un funcionario de salud del distrito, una
enfermera y partera, y personal de apoyo. Toda la población
recibe servicios de atención médica general, de accidentes
y de urgencias, y servicios ambulatorios especializados
para los casos enviados, en un policlínico localizado en el
Hospital Princess Margaret.
Los servicios de atención secundaria se prestan en el
Hospital Princess Margaret, que tiene actualmente una
capacidad de 195 camas. El nivel de actividad del Hospital
Princess Margaret se mantuvo relativamente constante
durante 19921995: hubo un promedio anual de 7.867
internaciones y 7.901 egresos. En 1995 hubo 7.858 egresos,
con una estancia promedio de 7,8 días. Aparte de la
atención obstétrica, las principales causas de
hospitalización fueron las enfermedades del corazón, la
enfermedad hipertensiva, la diabetes y las infecciones de
las vías respiratorias superiores.
Dominica es miembro del Servicio de Medicamentos del Caribe
Oriental, un servicio regional de adquisición conjunta de
productos farmacéuticos y suministros médicos. La
participación ha reportado un ahorro promedio de 25% en la
compra de artículos, así como mejoras en la calidad,
fiabilidad y disponibilidad de los medicamentos esenciales
y suministros. Alrededor de 10% del presupuesto de salud se
asigna a la compra de medicamentos y suministros médicos.
La variedad de fármacos disponibles en el servicio público
está determinada por el Comité del Formulario Nacional, que
examina el Formulario Nacional cada dos años para
racionalizar y actualizar la lista de medicamentos que
deben estar disponibles en el sistema, incluidos los
medicamentos esenciales. La legislación sobre los
medicamentos recetados, el registro de medicamentos y la
autorización para dispensarlos es anticuada y necesita
enmendarse con urgencia. El país no tiene un inspector de
medicamentos encargado de hacer cumplir las disposiciones
legislativas.
La expansión de los recursos humanos para la salud se ha
visto restringida por los controles impuestos al gasto del
sector público precipitados por la caída de la economía y
por el programa de ajuste estructural. Los recursos humanos
disponibles para la prestación de servicios de atención de
salud se han mantenido constantes desde el comienzo del
decenio, sin cambios de importancia en las categorías ni el
número de trabajadores de salud disponibles, aunque se ha
favorecido la asignación de personal para fortalecer los
servicios de atención primaria de salud. Las nuevas
categorías de enfermera de atención primaria y auxiliar de
salud comunitaria, así como la institucionalización de un
marco legislativo y administrativo para las enfermeras de
atención a la familia, reflejan esa orientación.
En 1995, la razón de trabajadores de salud por 100.000
habitantes era la siguiente: 46,8 médicos, 8,0 dentistas,
28,1 farmacéuticos, 311,9 enfermeras, 108,4 ayudantes de
enfermería, 26,8 técnicos de laboratorio, 22,8 funcionarios
de salud ambiental y 5,4 técnicos de radiografía.
Dos instituciones ofrecen capacitación a profesionales de
atención de salud: la Facultad de Enfermería administrada
por el Estado y la Facultad de Medicina de la Universidad
de Ross, institución extraterritorial del sector privado.
El programa de la Facultad de Enfermería se adapta a las
necesidades del servicio nacional de salud de Dominica y el
currículo de la Universidad de Ross se inclina a atender
las exigencias del mercado externo.
El gasto público en el sector salud ha alcanzado un
promedio de 13,2% del presupuesto ordinario total para el
período 19921995. Esto coloca a la salud en el tercer
lugar entre los mayores consumidores de recursos públicos,
después de la administración (21,3%) y la educación
(16,4%). En lo que respecta al gasto per cápita en salud
como proporción del PIB, se registró un aumento de EC$
245,37 en 1991 a $ 312,73 en 1995. El gasto público
ordinario total en salud en 1995 fue de US$ 8,87 millones
Los servicios de hospital y laboratorio consumen alrededor
de 50% de los recursos financieros para la salud. La
asignación a la atención primaria fue de 22,3% en 1992 y
22,9% en 1995. Los servicios de salud ambiental representan
7,7% del gasto en salud. Casi tres cuartas partes del gasto
total en salud (72,9%) se destinan a sueldos del personal.
Hay una lista de tarifas cobradas por cama, uso de
quirófano y servicios de diagnóstico a las personas que
buscan atención secundaria en el Hospital Princess
Margaret. Las personas menores de 17 años, las mujeres
embarazadas, los indigentes y las personas que sufren
enfermedades transmisibles están exentos del cobro de
tarifas. Se recupera solo 5,5% del presupuesto total de
salud pública a través de las tarifas cobradas directamente
a los usuarios; el resto se financia por medio del fondo
consolidado.
Hay pocas perspectivas de asociación bilateral
internacional en salud, con la posible excepción de la
cooperación con el Gobierno de Francia. Casi todas las
asociaciones internacionales surgidas en el último decenio
han sido multilaterales y en ellas han participado otros
países del Caribe.
La respuesta del Gobierno a esta situación ha consistido en
incluir varias consideraciones sobre la salud y el medio
ambiente en todas sus iniciativas de desarrollo económico y
social y en fortalecer los vínculos regionales. Por
ejemplo, el Banco Mundial financió un proyecto regional de
manejo de residuos sólidos de la Organización de Estados
del Caribe Oriental que beneficiará a Dominica y que se ha
promovido para mejorar el turismo, la salud y el medio
ambiente. Dominica también sigue participando en la
iniciativa de Cooperación para la Salud en el Caribe que
ofrece una plataforma para un enfoque regional de la
prestación de servicios de salud, incluidos los servicios
prestados en común.
Para ver el capítulo completo de Salud en
las Américas 1998 para este país en formato PDF,
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