Perfil de Salud de País.
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
GUADALUPE
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y
demográfico
El departamento francés de Guadalupe es parte integrante de
Francia desde 1946. Aunque se encuentra en la Región de las
Américas, se beneficia con medidas de protección especiales
y recibe fondos estructurales europeos establecidos para
contribuir al desarrollo de las regiones europeas.
Guadalupe es un archipiélago formado por ocho islas
habitadas; las dos más grandes, separadas por un estrecho
brazo de mar, son Basse-Terre y Grande-Terre. Las otras
islas son de los Santos y María Galante en el sur, la
Deseada en el este, y la sección francesa de San Martín y
San Bartolomé, unos 230 km al norte.
La población de este departamento se mantuvo estable entre
los decenios de 1960 y 1980. Durante ese período hubo
apreciables migraciones a Francia como consecuencia de la
escasez de trabajo, lo que fue compensado por una tasa de
natalidad vigorosa aunque declinante. Desde mediados de los
años ochenta y con el comienzo de la crisis del empleo en
Francia, se han iniciado movimientos de repatriación con el
retorno de adultos y de jubilados jóvenes.
El censo de 1990
reveló que el crecimiento medio anual de la población fue
de 2,1% en Guadalupe durante el período comprendido entre
1982 y 1990. Este crecimiento continúa, y en 1996 la
densidad de la población fue de 248 habitantes por km2 en
Guadalupe. En 1996, se estimó una población de 422.090
habitantes. La población que tiene menos de 15 años de edad
representa el 26,5% en Guadalupe. En 1994, la esperanza de
vida en Guadalupe fue de 80,2 años para las mujeres y 72,7
para los hombres.
Una parte de este aumento de la población se debe a la
inmigración de los vecinos países en desarrollo. En San
Martín (Guadalupe), su condición especial de puerto libre y
el crecimiento del turismo han cuadruplicado virtualmente
el número de habitantes en ocho años y han determinado que
su población extranjera sea de alrededor de 50%.
Desde 1986, los
incentivos fiscales han dado impulso a los sectores de la
construcción, las obras públicas y la hotelería. Las tasas
de desempleo en Guadalupe fueron de 27,0% en 1986, 26,1% en
1993, 26,1% en 1995 y 29,3% en 1996.
Las personas registradas como desempleadas y subempleadas
representan la mitad de la población activa de Guadalupe.
Con base en el censo de 1990, una encuesta dirigida por el
Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos
(INEEE) identificó los grupos de población de alto riesgo,
a los que definió como unidades familiares que ocupaban
alojamientos precarios, sin agua en la propia vivienda ni
cerca de ella, y encabezadas por desempleados. Se calculó
que estaba en alto riesgo 22% de la población en Guadalupe.
El Cuadro 1 presenta indicadores socioeconómicos para este
departamento.
Cuadro 1
Indicadores socioeconómicos de Guadalupe, 1982 y
1990
|
|
Guadalupe
|
|
1982
|
1990
|
|
Casas con agua corriente
potable
|
70,1
%
|
89,8
%
|
|
Casas con electricidad
|
77,2
%
|
89,4
%
|
|
Casas con algún sistema de
eliminación de aguas servidas
(a)
|
24,5
%
|
36,3
%
|
|
Proporción de viviendas
superpobladas
(b)
|
26,7
%
|
17,1
%
|
|
Número promedio de personas por
casa
|
3,7
|
3,4
|
|
Población urbana
|
|
91,4
%
|
|
Tasa de
alfabetismo
|
82,0
%
|
|
(a) En estas cifras
no se incluyen las viviendas equipadas con fosas sépticas
individuales.
(b) Viviendas
con menos habitaciones que ocupantes.
Fuente: Informes del Instituto Nacional de Estadísticas
y Estudios Económicos (INEEE), 1982 y 1990.
Mortalidad y morbilidad
Uno de los problemas específicos de salud que afectan a
este departamento es la elevada prevalencia de las
infecciones víricas de transmisión sexual y del dengue, que
se manifiesta con brotes epidémicos. Entre las enfermedades
no transmisibles, hay una alta prevalencia de
drepanocitosis y son muy frecuentes la diabetes y la
hipertensión, así como sus complicaciones (particularmente,
la insuficiencia renal crónica). Con excepción de los
cánceres del cuello del útero y de la próstata, hay una
baja incidencia de tumores malignos. Los accidentes de
tráfico contribuyen mucho al aumento de los años de vida
potencial perdidos (AVPP).
En 1995 hubo 5.383 defunciones en Martinica, Guadalupe y la
Guayana Francesa. La información más reciente sobre causas
de muerte data de 1993, pues el encargado de hacer el
análisis es el Instituto Nacional de Salud e Investigación
Médica de París. Este análisis es independiente de la
recopilación de datos que el INEEE extrae del registro de
nacimientos, casamientos y defunciones.
Con arreglo a la clasificación de los AVPP, las
enfermedades infecciosas y parasitarias son la segunda de
las causas de muerte más frecuentes para ambos sexos en la
Guayana Francesa. En las Antillas, constituyen la cuarta de
estas causas y representan apenas entre 6% y 7% de los
AVPP. En Guadalupe, el sida representa 6,5% de las muertes
de niños de menos de 28 días de edad. Guadalupe es el
departamento más gravemente afectado por los problemas que
se presentan en el período perinatal. En todos los
departamentos, las causas de muerte más frecuentes durante
el período perinatal son la anoxia y otras enfermedades de
las vías respiratorias.
Las lesiones (en particular por accidentes de tráfico en la
carretera) y las intoxicaciones son la causa de defunción
más importante entre los hombres y contribuyen a un tercio
de los AVPP de la población. En cuanto a las mujeres, estas
dos causas ocupan el tercer lugar en Guadalupe entre las
causas de defunción más comunes.
Aunque las afecciones cardiovasculares son las que más
contribuyen a la mortalidad que se registra, su importancia
se debe medir teniendo en cuenta la avanzada edad en que se
produce la muerte. Estas afecciones ocupan el segundo lugar
en las Antillas en relación con los AVPP.
Los tumores malignos constituyen la principal causa de
defunción para las mujeres en función de los AVPP. Para los
hombres, los cánceres ocupan el tercer lugar en Guadalupe
(13%).
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
La salud del niño
La salud de los niños ha mejorado mucho en Guadalupe entre
1992 y 1996. Este mejoramiento es más marcado en relación
con la mortalidad infantil. Aunque la mortalidad perinatal
descendió a una tasa media de 10,1 por 1.000 nacidos vivos
en el período comprendido entre 1994 y 1996, la tasa de
mortinatalidad se mantuvo alta (7,4 por 1.000). El número
de defunciones de niños de 7 a 28 días de edad siguió
siendo el mismo (1,9 por 1.000) en ese período. La
mortalidad de los menores de 1 año descendió de 10,4 por
1.000 en 1992 a 7,9 por 1.000 en 1995. Las causas más
importantes de mortalidad infantil son las afecciones
originadas en el período perinatal (50,0%), las anomalías
congénitas (16,0%) y las enfermedades infecciosas y
parasitarias (12,5%).
En el período comprendido entre 1987 y 1992, la mortalidad
de niños de 1 a 4 años de edad fue provocada por causas
accidentales en 42% de los casos. El porcentaje fue
esencialmente el mismo para ambos sexos. Otras causas de
defunción fueron las infecciones (12,6%) y las
malformaciones (12,3%).
A los 3 años de edad, 77% de los niños están inscritos en
jardines de infancia y son objeto de exámenes médicos.
Durante el año escolar 19941995, 1,4% de los niños
examinados tenían problemas de lenguaje que requerían
tratamiento especializado. De cada 1.000 niños, 8 sufrían
deficiencias confirmadas de la audición y 18, trastornos
confirmados de la vista (7 tenían estrabismo confirmado).
Los accidentes provocan la mitad de las defunciones en el
grupo de 5 a 14 años: 47% entre las niñas y 52% entre los
niños. Las causas más comunes de mortalidad en este grupo
de edad son los tumores (11,5%) y las enfermedades del
sistema nervioso (9,3%).
La salud del adolescente y del adulto
joven
Los adolescentes y los adultos jóvenes (entre los 15 y los
24 años de edad) representan 16% de la población de
Guadalupe. La tasa de desempleo en este grupo de edad es de
48%. El 86% de los jóvenes de 15 a 19 años están inscritos
en colegios. Un estudio de las defunciones registradas en
el período comprendido entre 1987 y 1990 indica que 2,7% se
producen en este grupo de edad. Con un promedio anual de 62
muertes, la tasa de mortalidad correspondiente a este grupo
es de 0,7 por 1.000 (1,2 por 1.000 en los hombres y 0,3 por
1.000 en las mujeres).
Los accidentes de tránsito provocan una de cada tres
muertes en este grupo de edad. Les siguen, en orden de
importancia descendente, las causas mal definidas y otros
accidentes, con sus efectos tardíos (28%), los tumores
(7,3%), y las enfermedades del sistema circulatorio y
trastornos del sistema nervioso y de las vías
respiratorias. Los adolescentes son los más afectados por
accidentes de vehículos de dos ruedas, que en promedio
causan 37% de las defunciones y 47% de las lesiones graves
que sufren por año. Al grupo de 15 a 24 años también le
corresponde una elevada proporción de las víctimas de
accidentes de vehículos de motor (21% de las defunciones y
26% de las lesiones graves).
Un estudio realizado entre 1993 y 1994 en el Hospital
Universitario de Pointe-à-Pitre reveló que se habían
registrado 71 ingresos por intentos de suicidio de
adolescentes de 15 a 19 años. Los factores de riesgo
identificados fueron una historia clínica previa de
problemas psicológicos (42%), fracasos frecuentes en la
escuela (50%), una alta incidencia de familias
desintegradas (76% eran hijos de parejas divorciadas) y
antecedentes de intentos de suicidio de parientes cercanos
(7,5%). Otros factores de riesgo notificados a menudo
fueron el incesto y la violación. Eran frecuentes los
intentos de suicidio reiterados (30% de los casos) a los
cuatro meses y medio del anterior, en promedio.
En el período comprendido entre 1989 y 1991, las
enfermedades plenamente cubiertas por el sistema de seguro
médico representaron 4% de las hospitalizaciones de
personas de este grupo de edad. Las principales causas de
hospitalización fueron los trastornos mentales (46% de los
casos), las cardiopatías congénitas y valvulares (7,6%),
las hemoglobinopatías (7,5%) y la diabetes y escoliosis
progresiva (6,2%).
En 1992, 5,4% de los embarazos se produjeron en menores de
18 años. Sin embargo, entre 1982 y 1992 la tasa de
fecundidad descendió de 45 por 1.000 a 29 por 1.000 en el
grupo de 15 a 19 años y de 149 por 1.000 a 98 por 1.000 en
el grupo de 19 a 24 años.
La salud del adulto
Durante el período comprendido entre 1987 y 1990, las
principales causas médicas de defunción de adultos de 15 a
60 años fueron las enfermedades cardiovasculares (33%), los
tumores (19%), los traumatismos (12%), las causas mal
definidas (7%), las enfermedades del sistema digestivo (6%)
y las afecciones respiratorias (5%). El orden difiere para
el grupo de 15 a 34 años de edad, en el que las causas
accidentales y los accidentes de tránsito y de otro tipo
son las dos primeras causas de muerte, seguidas por el
suicidio y las infecciones por el VIH. Entre 1987 y 1990 se
registraron 800 defunciones de personas menores de 65 años.
Las principales causas de estas muertes prematuras fueron
los accidentes, las enfermedades del sistema circulatorio y
los tumores. Alrededor de la mitad de estas defunciones
(424) eran evitables: 228 con el cambio de comportamientos
de alto riesgo y 196 con un mejor reconocimiento
sistemático o una atención apropiada del sistema de salud.
Una encuesta de morbilidad hospitalaria realizada en 1992 y
1993 en las salas de estancia breve indica que la
hipertensión, la diabetes y el alcoholismo son las
enfermedades que más frecuentemente se asocian con la
hospitalización.
La salud del adulto mayor
Cuando se realizó el censo de 1990, las personas de 60 años
y más representaban 11,7% de la población total; en 1995,
este sector de la población era de 12,3%. Prácticamente
todos los que tienen 60 años y más viven en su hogar, como
consecuencia de la protección que brindan los modos de vida
tradicionales y de la existencia de una política estatal de
atención en el hogar. Las enfermedades cardiovasculares son
la principal causa de mortalidad (43%) en este grupo,
seguidas por los tumores (20%) y las afecciones mal
definidas (9%). La diabetes y la hipertensión representan
56% de la cobertura por enfermedades crónicas; les siguen
el cáncer, los accidentes cerebrovasculares y las
arteriopatías crónicas progresivas.
La salud reproductiva
En Guadalupe, la tasa de fecundidad descendió 27% entre
1984 y 1994. Las tasas disminuyeron un tercio entre las
mujeres de 15 a 19 años y de 20 a 24 años, y una cuarta
parte entre las de 25 a 29 años de edad. La tasa de
fecundidad de las mujeres de 30 años y más se mantuvo
constante.
Los datos reunidos en centros de planificación y de
educación familiar indican que 75% de los usuarios recurren
a anticonceptivos orales, 8% a dispositivos intrauterinos
(DIU) y 17% a otros métodos. Una encuesta sobre mortalidad
perinatal realizada en 1984 y 1985 indicó que la proporción
de abortos era de 26% entre la población femenina en edad
de procrear. En 1994, la tasa de abortos fue de 30 por 100
concepciones. La tasa de mortalidad materna fue de 51,4 por
100.000 nacidos vivos durante el período comprendido entre
1987 y 1990.
La salud de la familia
En Guadalupe, la característica más saliente de las
familias es el papel que desempeñan las que forman padres
solteros (la tercera parte de las familias); en 86% de los
casos una mujer es cabeza de familia. La tercera parte de
los menores de 17 años se cría en familias de padres
solteros. Mediante medidas especiales se procura fomentar
que los niños sean cuidados mientras los padres trabajan
(ayuda para inaugurar guarderías y asistencia financiera a
los padres que recurren a prestadores de atención
matriculados), proporcionar a las familias necesitadas
asistencia financiera para cubrir las necesidades básicas
de sus hijos, y permitir que los niños vayan a la escuela
desde pequeños.
La salud de los discapacitados
En 1992, una muestra elegida al azar en los registros de la
Comisión Departamental de Educación Especial puso de
manifiesto que el retardo mental moderado o leve era la más
común de las discapacidades (con una tasa de 5,1 por 1.000
y 4,8 por 1.000, respectivamente); le seguían las
discapacidades motoras periféricas (1,3 por 1.000), las
discapacidades motoras extendidas (1,2 por 1.000) y las
discapacidades múltiples (1,2 por 1.000).
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
Enfermedades transmitidas por vectores.
Todos los años se producen en Guadalupe cuatro o cinco
casos importados. Hubo graves brotes de dengue en el
segundo semestre de 1992 y de 1994. En 1994 se aisló el
virus del dengue-2. En 1995 se registraron siete casos de
dengue hemorrágico, tres de ellos mortales. La
seropositividad es mayor de 30% durante los brotes
epidémicos.
La única forma de esquistosomiasis que se encontró fue
Schistosoma mansoni (bilharziasis intestinal). Los
principales sitios de transmisión fueron erradicados
mediante una campaña biológica dirigida contra el molusco
vector (Planorbis).
Enfermedades inmunoprevenibles. En los
últimos años no se registraron casos de poliomielitis ni de
difteria. Desde el establecimiento de la red de vigilancia
del sarampión en 1992, no se notificó ningún caso
confirmado por prueba serológica entre ese año y octubre de
1996, cuando estalló una epidemia. A fines de marzo de 1997
se habían confirmado por prueba serológica 85 casos, de los
cuales 79% correspondieron a escolares de 10 a 19 años de
edad. No hubo casos en niños menores de 1 año. De los casos
confirmados, 17% habían sido vacunados.
No se han descubierto casos de tétanos neonatal en el
período comprendido entre 1992 y 1996. En 1994 se
produjeron dos defunciones por tétanos (una anciana de 80
años y una mujer extranjera no vacunada).
Los síndromes de influenza en su conjunto se controlaron
mediante una red de médicos centinelas; la vigilancia de la
influenza mediante la búsqueda nasofaríngea del virus se
instituyó en marzo de 1996. De esta forma, se confirmó la
existencia de una epidemia a principios de octubre de 1996
y se estableció la presencia de la cepa H3N2 del tipo A del
virus.
Las muestras de sangre donada que se tomaron en 1989
mostraron una prevalencia de 2,9% de la hepatitis B. Estos
alentadores resultados se obtuvieron gracias a los
rigurosos procedimientos de selección de los donantes
establecidos para aumentar la seguridad del producto de las
transfusiones de sangre. Las pruebas positivas de hepatitis
C en muestras de sangre donada descendieron de 21,8% en
1990 a 0,9% en 1993 y a 0,07% en 1996.
Cólera y otras enfermedades infecciosas
intestinales. En Guadalupe no hubo casos de cólera
y las enfermedades diarreicas ya no son más un problema de
salud pública, como consecuencia de la alta calidad del
sistema de abastecimiento de agua y del control de los
productos alimentarios.
Infecciones respiratorias agudas. La tasa
de infecciones respiratorias agudas es de 0,5 por 1.000
para los niños menores de 5 años. Un estudio efectuado en
1993 en escolares de 6 a 12 años de edad puso de manifiesto
una prevalencia de 13,6% de asma en la región de
Basse-Terre.
Rabia y otras zoonosis. No se han
descubierto casos de rabia en Guadalupe. La leptospirosis
es endémica y cada año se registran de cinco a seis casos.
En 1996 fueron notificados 19 casos, incluidas dos
defunciones.
Sida y otras enfermedades de transmisión
sexual. Al 31 de diciembre de 1996 se habían
notificado en total 731 casos de sida en Guadalupe. La
proporción de mujeres afectadas es alta. La transmisión es
heterosexual en 63% de los casos y la tasa de infección de
la madre al feto es de 3%. El grupo de 20 a 39 años de edad
acumulaba 53% de los casos y 59% del total habían muerto.
En 1994 se encontró una tasa de seroprevalencia del VIH de
2% entre 1.469 personas examinadas en centros de
reconocimiento sistemático.
En una encuesta realizada en 1996 en los centros de
planificación familiar y de lucha contra las enfermedades
venéreas se comprobó que la tasa de prevalencia de
Chlamydia trachomatis en el grupo de menores de 25 años era
de 14,3%.
Tuberculosis y lepra. Los brotes de
tuberculosis de 1990 y 1991 causaron 18,3 y 16,2 casos por
100.000 habitantes, respectivamente. Esta situación fue
seguida por la declinación de la incidencia global de esta
enfermedad, que se estabilizó en una tasa media de 10,8 por
100.000 entre 1994 y 1996. Esta disminución de la
incidencia resulta visible fundamentalmente entre las
mujeres. No se detectaron casos en menores de 15 años. La
tasa de inmunización con BCG es de 90% para los niños de 1
año. Los dos grupos más afectados son los grupos de mayores
de 65 años y de 24 a 44 años (28 y 16 por 100.000,
respectivamente). Una cuarta parte de los casos nuevos de
tuberculosis ocurren en la población de extranjeros. La
mitad de los casos son contagiosos y muestran la presencia
del bacilo de Koch tras un examen directo. La tasa de
coinfección por tuberculosis/VIH es de 27%. Un estudio de
la resistencia a los antibióticos que llevó a cabo el
Centro de Estudios Micobacterianos del Instituto Pasteur
reveló un caso de polifarmacorresistencia.
La tasa de incidencia de la lepra (7 casos nuevos en 1995 y
10 en 1996) sigue siendo baja. En los dos últimos años, 14
de los 17 casos se produjeron en hombres. Todos los casos
nuevos se han encontrado en personas mayores de 15 años.
Predominan las formas bacilogénicas (en 9 de los 17 casos).
En 1995 había en fichero activo alrededor de 700 casos: 20
% por tratamiento y 80% por vigilancia posterior al
tratamiento.
Enfermedades no transmisibles y otros
problemasrelacionados con la salud
Diabetes. Dado que la prevalencia de la
diabetes se estima en 6,6% y que son numerosas las
complicaciones asociadas con esta enfermedad, se organizó
en 1996 un plan de acción quinquenal para abordar este
problema en Guadalupe.
Enfermedades cardiovasculares. En el
período comprendido entre 1987 y 1992, todos los años se
registraron en promedio 740 defunciones por enfermedades
cardiovasculares, que se constituyen así en la principal
causa de muerte (33% de todas las defunciones). Las
afecciones cardiovasculares producen una de cada cinco
defunciones de personas menores de 65 años. Las afecciones
cerebrovasculares provocan en promedio 320 defunciones por
año, que representan 43% del total de muertes por
enfermedades cardiovasculares.
La hipertensión es la enfermedad que más a menudo requiere
hospitalización. Los accidentes cerebrovasculares provocan
9% de los ingresos hospitalarios por enfermedades del
aparato circulatorio. En 40% de estos casos, la
hospitalización se prolonga por más de 10 días. Las
afecciones cardiovas-
culares constituyen 41% de las enfermedades por las cuales
los pacientes reciben plena cobertura del sistema de seguro
médico.
Tumores malignos. El cáncer es la segunda
de las causas de mortalidad más comunes. El cáncer de
próstata en los hombres, el del cuello del útero en las
mujeres y el de estómago en ambos sexos son muy frecuentes.
Los ingresos en hospitales por cáncer representan 5% de las
hospitalizaciones.
Accidentes y violencia. Los accidentes de
tránsito plantean en Guadalupe un problema prioritario de
salud pública. En promedio, cada año mueren 98 personas y
sufren heridas graves 568 (que requieren más de seis días
de hospitalización). Un 63% de las defunciones por
accidentes de tránsito ocurren en el grupo de edad de 15 a
44 años. Los peatones y los conductores de vehículos de dos
ruedas representan, respectivamente, 22% y 33% de las
defunciones por accidentes de tránsito. El grupo de
personas de 15 a 44 años representa 69% de los que sufren
lesiones graves.
En 1993, hubo 1.565 víctimas de accidentes de trabajo; 10
% de estos accidentes fueron graves o mortales.
Las principales víctimas de accidentes en el hogar son
niños menores de 5 años. Las causas más frecuentes son las
intoxicaciones con productos de uso doméstico, las caídas y
las quemaduras. En 1996 se notificaron 423 casos de
maltrato de menores. En 87% de los casos denunciados a las
autoridades judiciales, las víctimas fueron trasladadas de
inmediato debido a la situación de violencia extrema o de
abuso sexual.
Consumo de alcohol, tabaco y drogas. Entre 1987 y 1990, un
promedio de 150 defunciones por año se atribuyó a problemas
relacionados con el alcohol. La razón hombre/
mujer es de 8:2 entre los alcohólicos. El alcoholismo
crónico es la cuarta de las causas más frecuentes de muerte
prematura (es decir, antes de los 65 años) y la tercera de
las afecciones más comunes que se vinculan con la
hospitalización. Entre los procesos patológicos vinculados
con el alcohol, la psicosis alcohólica representa
aproximadamente 45 defunciones por año. El promedio anual
de muertes por cáncer del tracto digestivo superior y por
cirrosis de hígado es de 55 y 50, respectivamente.
Durante el período comprendido entre 1987 y 1990 se
registraron en promedio 150 muertes anuales relacionadas
con el tabaco. De las víctimas, 60% fueron hombres y 40
% mujeres, aunque la degradación física varía según el grupo
patológico. Aumentan los cánceres de tráquea, bronquios y
pulmón, especialmente entre las mujeres.
En Guadalupe se ha producido una transición de la
dependencia de la marihuana a la dependencia del crack o
pasta de coca. Ha aumentado el número de toxicómanos
tratados por los servicios médicos y sociales y el de
personas sometidas a interrogatorio por consumir drogas y
traficar con ellas. La población que consume drogas es
joven (62% tenía menos de 30 años y 47% menos de 25 años en
1994), principalmente del sexo masculino (92%), y a menudo
forma parte de la población no activa (dos terceras partes
de los casos). En 1994, las dos sustancias más comúnmente
usadas eran la marihuana (64%) y el crack (26%).
Desastres naturales. Guadalupe está
situada en una zona de alto riesgo en lo que se refiere a
desastres naturales como huracanes, erupciones volcánicas y
terremotos. Los huracanes entrañan una amenaza todos los
años. En 1989, el huracán Hugo provocó daños considerables,
al igual que los huracanes Luis y Marilyn en 1995.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
La Secretaría de Estado de Salud forma parte del Ministerio
de Trabajo y Asuntos Sociales de Francia. También
participan en las actividades de salud los Ministerios de
Interior (programas sobre el abuso de drogas), del Medio
Ambiente, de Agricultura (inocuidad de los alimentos) y de
Educación Nacional (salud escolar).
Una ley promulgada en 1992 estipula que todas las personas
que residen en Francia y en los departamentos franceses
tienen derecho a recibir asistencia financiera para cubrir
los costos de su atención médica en caso de necesidad. Cada
departamento organiza el acceso de la población pobre a la
asistencia médica. El departamento paga su costo integral o
el boleto moderador ("ticket moderáteur"), que es
un porcentaje que oscila entre 0% y 65%, según la índole de
la enfermedad, la atención brindada y el tipo de medicación
prescrita. El Estado cubre los costos de la asistencia que
se brinda a las personas sin hogar.
El sistema de seguridad social, un mecanismo patrocinado
por el Estado que se financia mediante contribuciones
obligatorias deducidas de los salarios, proporciona el
seguro de salud. El paciente paga la totalidad del costo
del tratamiento directamente al prestador del servicio y el
seguro de salud se lo reintegra. La suma reembolsada se
calcula sobre la base de porcentajes negociados entre los
prestadores de servicios y la seguridad social. Un
porcentaje cada vez mayor de la población contrata
voluntariamente un seguro adicional para financiar los
gastos no reembolsables. Para que los pacientes no tengan
que pagar por adelantado, es muy común que los aseguradores
efectúen los pagos en forma directa, en especial a los
hospitales y las farmacias. En estos casos, el seguro de
salud paga directamente al prestador de la asistencia y el
paciente solo abona el boleto moderador.
Organización del sector salud
Organización institucional del sistema de
salud
El Estado tiene a su cargo la salud pública en general, que
comprende la prevención de las enfermedades en la
comunidad, la vigilancia ambiental, el control sanitario de
las fronteras, y la lucha contra las principales
enfermedades y la adicción a las drogas y el alcohol.
También supervisa la capacitación del personal de salud,
ayuda a establecer sus condiciones de trabajo, fiscaliza el
cumplimiento de las reglamentaciones sobre control de la
calidad y seguridad sanitaria en los dispensarios, y
controla los productos farmacéuticos. Además, garantiza que
las medidas terapéuticas y preventivas sean las adecuadas y
reglamenta la extensión del tratamiento que se proporciona.
El Gobierno central vigila el funcionamiento de los
hospitales públicos, designa a sus directores, determina
sus presupuestos y organiza la contratación de su personal.
Por último, el Estado supervisa la asistencia social, su
financiación y las normas que rigen la cobertura de la
población, y asume la responsabilidad financiera del
tratamiento.
Un prefecto conduce los servicios descentralizados del
Estado correspondientes a la órbita de cada uno de los
Ministerios interesados, en particular los que se
relacionan con cuestiones de salud. En el plano local, son
competencia de otros prefectos una Oficina Departamental de
Salud y Asuntos Sociales en cada departamento y la Oficina
Interregional de la Seguridad Social, común a los tres
departamentos y con sede central en Martinica.
Con arreglo a la ley de descentralización de 1983, ciertas
funciones médicas y sociales del Estado fueron transferidas
a los presidentes de los Concejos Generales de cada
departamento, entre ellas la protección maternoinfantil, la
inmunización, el control de la tuberculosis, las
enfermedades de transmisión sexual (excluido el sida), el
cáncer, la lepra, la protección social a la niñez y una
parte de la asistencia a las personas de edad avanzada y a
los adultos discapacitados. Los alcaldes pueden asumir
ciertas funciones relacionadas con el saneamiento y la
inmunización y presiden las juntas de directores de los
establecimientos de salud pública.
La población fija de los departamentos franceses goza de
acceso irrestricto a una amplia gama de servicios de
atención médica primaria y secundaria. En 1991, los
Hospitales Universitarios y los Centros Regionales de Lucha
contra el Cáncer de Francia proporcionaron 61.000 días de
hospital a 4.500 pacientes de los tres departamentos
franceses, que según estimaciones representó el 3% de la
actividad hospitalaria de Guadalupe. Aunque más de 25% de
esos días se dedicaron al tratamiento de enfermos de
cáncer, también recibieron atención pacientes con
enfermedades cardiovasculares y afecciones genitourinarias.
Si bien el sistema de seguridad social reembolsa los gastos
de hospital, sólo paga los pasajes aéreos de un pequeño
porcentaje de pacientes que necesitan un tratamiento médico
que no se brinda en los departamentos.
Los hospitales públicos y privados ofrecen hospitalización
completa, tratamiento ambulatorio y consultas externas. Los
servicios de hospitalización se dividen en tratamiento de
corto plazo (afecciones agudas), seguimiento
(convalecencia, readaptación y rehabilitación funcional) y
atención de larga estancia (diseñada esencialmente para las
personas de edad avanzada). Si bien los médicos generales
privados proporcionan la mayor parte de la asistencia
ambulatoria y domiciliaria, los pacientes también pueden
utilizar los servicios externos de los hospitales o centros
de tratamiento.
Los sectores público y privado difieren en algunos
aspectos. La docencia y la investigación son parte de las
misiones específicas de los hospitales públicos. Estos
tienen la obligación de aceptar a cualquier paciente y de
emplear únicamente a personal asalariado. Los médicos de
los hospitales privados cobran honorarios.
Desde 1985, los establecimientos públicos se han financiado
primordialmente con una subvención estatal que todos los
años paga el sistema de seguro de salud. Los
establecimientos privados se financian mediante el cobro de
una suma global fija y de tarifas diarias que determinan
las oficinas regionales del seguro médico. Por
consiguiente, su financiación es proporcional a la
actividad que desarrollan, cosa que no ocurre con los
hospitales públicos.
Organización de las actividades de regulación
sanitaria
Protección del medio ambiente. El control
del medio ambiente es función de los servicios del Estado a
nivel departamental. Tanto la calidad del agua para beber y
bañarse (agua de mar y de las piscinas) como el tratamiento
de las aguas servidas están sometidos a inspecciones
periódicas.
Inocuidad de los alimentos. La Oficina
Departamental de Salud y Asuntos Sociales y el Departamento
de Veterinaria (Ministerio de Agricultura) realizan
conjuntamente encuestas sobre intoxicaciones por ingestión
de alimentos. La Oficina Departamental de Competencia,
Consumo y Eliminación del Fraude (Ministerio de Hacienda)
efectúa el control de la calidad de los productos
comestibles y de la conservación de los alimentos.
Tecnología de salud. Los equipos son
supervisados a escala nacional. Únicamente se pueden
instalar en los establecimientos de salud equipos
autorizados por las autoridades nacionales sobre la base de
un mapa sanitario que determina la relación de la capacidad
de camas y de los principales equipos con el número de
habitantes.
Servicios
de salud y recursos
Organización de los servicios de atención a la
población
Promoción de la salud. El Centro de
Educación para la Salud de Francia diseña campañas sobre
una serie de temas relacionados con la salud y la higiene
que luego adoptan los departamentos. Además, el Sistema
Nacional de Seguro Médico instituye campañas de prevención
y reconocimiento sistemático (por ejemplo, del cáncer del
cuello del útero y de la mama). La Oficina Departamental de
Salud y Asuntos Sociales está en condiciones de impulsar
campañas que utilicen los materiales de producción local
más apropiados para los habitantes de los departamentos.
Programas de prevención y control de
enfermedades. Los residentes de los departamentos
franceses tienen acceso a reconocimientos médicos
periódicos durante los años escolares y en sus lugares de
trabajo. Se ofrecen servicios de protección maternoinfantil
a mujeres embarazadas y a niños pequeños. La Oficina
Departamental de Salud y Asuntos Sociales tiene la
obligación de notificar ciertas enfermedades infecciosas o
transmisibles.
Organización y funcionamiento de los servicios
de atención a las personas
El sistema de salud de Guadalupe está organizado en torno
de 25 establecimientos de salud: 10 pertenecen al sector
público (un hospital universitario regional, cinco
hospitales, un hospital de psiquiatría, dos hospitales
locales y un hospital de larga estancia) y 15 son clínicas
privadas, con fines de lucro, que funcionan en Basse-Terre
y Grande-Terre. En enero de 1996 la capacidad de atención
médica por corto plazo, de cirugía y de asistencia
ginecobstétrica era de 1.146 camas en el sector público y
de 900 en el privado. Había 417 camas en hospitales
públicos y 21 en clínicas privadas para pacientes
psiquiátricos y se disponía de 214 camas en aquellos y de
209 en estas para seguimiento y rehabilitación.
En las dos islas principales se brinda atención
especializada, que comprende: ingreso y tratamiento de
casos de urgencia, reanimación, atención y reanimación
neonatal, tratamiento de la insuficiencia renal crónica (en
1996 estaban sometidos a diálisis 322 pacientes y se habían
realizado siete trasplantes de riñón) y tratamiento
ginecobstétrico.
Redes de servicios. Se han establecido
redes de hospitales municipales para tratar las
intoxicaciones y la hepatitis C, y esto permite una mejor
coordinación entre los médicos de hospitales y los
privados. Además de estas redes, se han creado también
centros de información sobre el VIH y de atención a
personas con esta infección.
Servicios auxiliares de diagnóstico y bancos de
sangre. Las salas nacionales de transfusión de
sangre funcionan bajo la dirección del Organismo Francés de
la Sangre. En el plano regional, un médico fiscaliza la
corrección de las prácticas de transfusión sanguínea.
Hay 22 laboratorios privados y 8 públicos en Guadalupe. El
prefecto puede autorizar el funcionamiento de laboratorios
privados teniendo en cuenta las condiciones locales, la
idoneidad del personal y los equipos disponibles. Los
laboratorios públicos pertenecen a los hospitales.
Servicios especializados. Los servicios
psiquiátricos en Francia están organizados por sectores
geográficamente definidos. Cada servicio de psiquiatría
para adultos da cobertura a un sector con una población de
70.000 personas aproximadamente; por cada tres de estos
servicios hay uno de psiquiatría infantil.
Hay dos dependencias administrativas que se ocupan de las
personas con discapacidad: la Comisión Departamental de
Educación Especial examina todas las solicitudes de empleo
de los discapacitados menores de 20 años de edad, así como
las peticiones de ayuda financiera de sus familiares. En
cuanto a los discapacitados mayores de 20 años, le
corresponde a la Comisión de Orientación Técnica y
Reclasificación Profesional de cada departamento francés la
tarea de clasificar a los trabajadores discapacitados y
brindarles orientación profesional, así como la de evaluar
la asignación de asistencia financiera y remitirlos a una
institución especializada.
Desde 1984, la población carcelaria francesa ha recibido
cobertura médica equivalente a la de la población general.
Insumos para la salud
Medicamentos y productos inmunobiológicos. Hay 104
farmacias en Guadalupe y 2 distribuidores mayoristas. Todos
los productos farmacéuticos, incluidas las vacunas, se
importan de Francia. Por lo común los pacientes obtienen
sus medicamentos por prescripción médica y un organismo de
seguro social les reembolsa su costo. Un sistema de pagos
directos a cargo de las aseguradoras libera a los pacientes
de la necesidad de efectuar pagos por adelantado. Las
autoridades establecen el monto del reembolso por los
medicamentos. Sin embargo, los medicamentos genéricos
todavía tienen que encontrar un nicho importante en el
mercado francés. El precio de los fármacos en los
departamentos se ajusta para compensar los costos del
transporte. En los últimos 20 años los gastos en
medicamentos de las familias que viven en los departamentos
franceses aumentaron mucho (se multiplicaron
aproximadamente por ocho).
El control de calidad de los productos farmacéuticos se
basa en actividades de vigilancia de la salud, sistemas de
alerta, aplicación de manuales de buena práctica, educación
permanente de los farmacéuticos (que pronto será
obligatoria) e inspecciones a las farmacias en cada región.
Los avisos de medicamentos dirigidos al público y a los
médicos están sujetos a control. Las autoridades organizan
con periodicidad campañas de información sobre los fármacos
y su empleo correcto.
Equipo médico. La incorporación de un
equipo médico importante requiere la autorización del
ministro o del prefecto de la región. Los tres
departamentos franceses comparten ciertos equipos. Por
ejemplo, hay un equipo de resonancia magnética en Martinica
y un litotritor en Guadalupe.
Recursos humanos
Capacitación. Los médicos se forman en las
facultades de medicina anexas a los hospitales
universitarios. En los departamentos se dicta un ciclo de
estudios terciarios de medicina con capacidad para formar
cinco especialistas y aproximadamente 100 internistas por
año. Esta capacitación se brinda en virtud de un acuerdo
concertado entre la Universidad de Bordeaux II y el Centro
de Capacitación e Investigación de las Antillas y la
Guayana Francesa, que forma parte de la Universidad de las
Antillas y la Guayana Francesa.
Los hospitales docentes de Fort-de-France y Pointe-à-Pitre
funcionan como centros de capacitación práctica y
supervisada para estudiantes de medicina. Una escuela que
forma parte del hospital universitario de Fort-de-France,
en Martinica, ofrece capacitación a 14 parteras por año;
otra escuela para enfermeras de salas de operaciones que
funciona en el Hospital Lamentin, también en Martinica,
prepara a 10 enfermeras por año; hay, además, dos escuelas
para personal de ambulancias, una en Martinica y otra en
Guadalupe. En los tres departamentos hay también sendas
escuelas de enfermería donde se forman 61 enfermeras por
año. Otros profesionales de la salud se capacitan en
Francia.
Los facultativos asalariados reciben enseñanza médica
permanente en los establecimientos de salud donde están
empleados; la educación permanente es obligatoria para los
médicos privados desde 1996. Los Consejos Regionales de
Educación Permanente y el Consejo Nacional de Educación
Permanente supervisan esta capacitación.
Personal de salud. En enero de 1997, la
proporción de médicos particulares que trabajaban en los
departamentos era de 66 internistas y 40 especialistas por
100.000 habitantes. Los médicos del sector privado reciben
un pago por cada consulta; otros profesionales de la salud
son asalariados o ejercen como particulares y cobran por
consulta.
Investigación y tecnología en salud
En Guadalupe hay una dependencia del Instituto Nacional de
Salud e Investigación Médica consagrada a la
hemoglobinopatía. El Instituto tiene Comisiones de
Orientación en Investigación en cada departamento.
Cooperación técnica y financiera externa
Para que los indigentes tengan acceso a la atención de
salud, Médicos del Mundo, una organización no
gubernamental, ofrece consultas médicas gratuitas.
Asimismo, la Asociación AIDES participa, junto con las
autoridades del Estado, en la lucha contra el sida.
El Fondo Interministerial para el Caribe brinda asistencia
a proyectos concretos. Este Fondo, que recibe
aproximadamente 10 millones de francos (US$ 1.800.000) por
año, es administrado por una delegación interministerial
que rinde cuentas al prefecto de Guadalupe y se ha
establecido para brindar apoyo a proyectos de cooperación
bilateral entre por lo menos un departamento y un país
vecino. Una sexta parte del Fondo se consagra a la salud.
Las instituciones de salud, particularmente los hospitales
docentes de Fort-de-France y Pointe-à-Pitre, gestionan la
realización de actividades de cooperación con los países
vecinos en las esferas de la capacitación, la telemedicina
y las visitas in situ de profesionales de la salud para
administrar tratamiento.