Datos actualizados para 2001
GUADALUPE
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y demográfico
El departamento francés de Guadalupe es parte integrante de Francia desde 1946. Aunque se encuentra en la Región de las Américas, se beneficia con medidas de protección especiales y recibe fondos estructurales europeos establecidos para contribuir al desarrollo de las regiones europeas.
Guadalupe es un archipiélago formado por ocho islas habitadas; las dos más grandes, separadas por un estrecho brazo de mar, son Basse-Terre y Grande-Terre. Las otras islas son de los Santos y María Galante en el sur, la Deseada en el este, y la sección francesa de San Martín y San Bartolomé, unos 230 km al norte.
La población de este departamento se mantuvo estable entre los decenios de 1960 y 1980. Durante ese período hubo apreciables migraciones a Francia como consecuencia de la escasez de trabajo, lo que fue compensado por una tasa de natalidad vigorosa aunque declinante. Desde mediados de los años ochenta y con el comienzo de la crisis del empleo en Francia, se han iniciado movimientos de repatriación con el retorno de adultos y de jubilados jóvenes.
El censo de 1990 reveló que el crecimiento medio anual de la población fue de 2,1% en Guadalupe durante el período comprendido entre 1982 y 1990. Este crecimiento continúa, y en 1996 la densidad de la población fue de 248 habitantes por km2 en Guadalupe. En 1996, se estimó una población de 422.090 habitantes. La población que tiene menos de 15 años de edad representa el 26,5% en Guadalupe. En 1994, la esperanza de vida en Guadalupe fue de 80,2 años para las mujeres y 72,7 para los hombres.
Una parte de este aumento de la población se debe a la inmigración de los vecinos países en desarrollo. En San Martín (Guadalupe), su condición especial de puerto libre y el crecimiento del turismo han cuadruplicado virtualmente el número de habitantes en ocho años y han determinado que su población extranjera sea de alrededor de 50%.
Desde 1986, los incentivos fiscales han dado impulso a los sectores de la construcción, las obras públicas y la hotelería. Las tasas de desempleo en Guadalupe fueron de 27,0% en 1986, 26,1% en 1993, 26,1% en 1995 y 29,3% en 1996.
Las personas registradas como desempleadas y subempleadas representan la mitad de la población activa de Guadalupe. Con base en el censo de 1990, una encuesta dirigida por el Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos (INEEE) identificó los grupos de población de alto riesgo, a los que definió como unidades familiares que ocupaban alojamientos precarios, sin agua en la propia vivienda ni cerca de ella, y encabezadas por desempleados. Se calculó que estaba en alto riesgo 22% de la población en Guadalupe. El Cuadro 1 presenta indicadores socioeconómicos para este departamento.
Cuadro 1
Indicadores socioeconómicos de Guadalupe, 1982 y 1990
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Guadalupe |
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1982 |
1990 |
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Casas con agua corriente potable |
70,1 % |
89,8 % |
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Casas con electricidad |
77,2 % |
89,4 % |
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Casas con algún sistema de eliminación de aguas servidas (a) |
24,5 % |
36,3 % |
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Proporción de viviendas superpobladas (b) |
26,7 % |
17,1 % |
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Número promedio de personas por casa |
3,7 |
3,4 |
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Población urbana |
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91,4 % |
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Tasa de alfabetismo |
82,0 % |
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(a) En estas cifras no se incluyen las viviendas equipadas con fosas sépticas individuales.
(b) Viviendas con menos habitaciones que ocupantes.
Fuente: Informes del Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos (INEEE), 1982 y 1990.
Uno de los problemas específicos de salud que afectan a este departamento es la elevada prevalencia de las infecciones víricas de transmisión sexual y del dengue, que se manifiesta con brotes epidémicos. Entre las enfermedades no transmisibles, hay una alta prevalencia de drepanocitosis y son muy frecuentes la diabetes y la hipertensión, así como sus complicaciones (particularmente, la insuficiencia renal crónica). Con excepción de los cánceres del cuello del útero y de la próstata, hay una baja incidencia de tumores malignos. Los accidentes de tráfico contribuyen mucho al aumento de los años de vida potencial perdidos (AVPP).
En 1995 hubo 5.383 defunciones en Martinica, Guadalupe y la Guayana Francesa. La información más reciente sobre causas de muerte data de 1993, pues el encargado de hacer el análisis es el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de París. Este análisis es independiente de la recopilación de datos que el INEEE extrae del registro de nacimientos, casamientos y defunciones.
Con arreglo a la clasificación de los AVPP, las enfermedades infecciosas y parasitarias son la segunda de las causas de muerte más frecuentes para ambos sexos en la Guayana Francesa. En las Antillas, constituyen la cuarta de estas causas y representan apenas entre 6% y 7% de los AVPP. En Guadalupe, el sida representa 6,5% de las muertes de niños de menos de 28 días de edad. Guadalupe es el departamento más gravemente afectado por los problemas que se presentan en el período perinatal. En todos los departamentos, las causas de muerte más frecuentes durante el período perinatal son la anoxia y otras enfermedades de las vías respiratorias.
Las lesiones (en particular por accidentes de tráfico en la carretera) y las intoxicaciones son la causa de defunción más importante entre los hombres y contribuyen a un tercio de los AVPP de la población. En cuanto a las mujeres, estas dos causas ocupan el tercer lugar en Guadalupe entre las causas de defunción más comunes.
Aunque las afecciones cardiovasculares son las que más contribuyen a la mortalidad que se registra, su importancia se debe medir teniendo en cuenta la avanzada edad en que se produce la muerte. Estas afecciones ocupan el segundo lugar en las Antillas en relación con los AVPP.
Los tumores malignos constituyen la principal causa de defunción para las mujeres en función de los AVPP. Para los hombres, los cánceres ocupan el tercer lugar en Guadalupe (13%).
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
La salud del niño
La salud de los niños ha mejorado mucho en Guadalupe entre 1992 y 1996. Este mejoramiento es más marcado en relación con la mortalidad infantil. Aunque la mortalidad perinatal descendió a una tasa media de 10,1 por 1.000 nacidos vivos en el período comprendido entre 1994 y 1996, la tasa de mortinatalidad se mantuvo alta (7,4 por 1.000). El número de defunciones de niños de 7 a 28 días de edad siguió siendo el mismo (1,9 por 1.000) en ese período. La mortalidad de los menores de 1 año descendió de 10,4 por 1.000 en 1992 a 7,9 por 1.000 en 1995. Las causas más importantes de mortalidad infantil son las afecciones originadas en el período perinatal (50,0%), las anomalías congénitas (16,0%) y las enfermedades infecciosas y parasitarias (12,5%).
En el período comprendido entre 1987 y 1992, la mortalidad de niños de 1 a 4 años de edad fue provocada por causas accidentales en 42% de los casos. El porcentaje fue esencialmente el mismo para ambos sexos. Otras causas de defunción fueron las infecciones (12,6%) y las malformaciones (12,3%).
A los 3 años de edad, 77% de los niños están inscritos en jardines de infancia y son objeto de exámenes médicos. Durante el año escolar 19941995, 1,4% de los niños examinados tenían problemas de lenguaje que requerían tratamiento especializado. De cada 1.000 niños, 8 sufrían deficiencias confirmadas de la audición y 18, trastornos confirmados de la vista (7 tenían estrabismo confirmado).
Los accidentes provocan la mitad de las defunciones en el grupo de 5 a 14 años: 47% entre las niñas y 52% entre los niños. Las causas más comunes de mortalidad en este grupo de edad son los tumores (11,5%) y las enfermedades del sistema nervioso (9,3%).
La salud del adolescente y del adulto joven
Los adolescentes y los adultos jóvenes (entre los 15 y los 24 años de edad) representan 16% de la población de Guadalupe. La tasa de desempleo en este grupo de edad es de 48%. El 86% de los jóvenes de 15 a 19 años están inscritos en colegios. Un estudio de las defunciones registradas en el período comprendido entre 1987 y 1990 indica que 2,7% se producen en este grupo de edad. Con un promedio anual de 62 muertes, la tasa de mortalidad correspondiente a este grupo es de 0,7 por 1.000 (1,2 por 1.000 en los hombres y 0,3 por 1.000 en las mujeres).
Los accidentes de tránsito provocan una de cada tres muertes en este grupo de edad. Les siguen, en orden de importancia descendente, las causas mal definidas y otros accidentes, con sus efectos tardíos (28%), los tumores (7,3%), y las enfermedades del sistema circulatorio y trastornos del sistema nervioso y de las vías respiratorias. Los adolescentes son los más afectados por accidentes de vehículos de dos ruedas, que en promedio causan 37% de las defunciones y 47% de las lesiones graves que sufren por año. Al grupo de 15 a 24 años también le corresponde una elevada proporción de las víctimas de accidentes de vehículos de motor (21% de las defunciones y 26% de las lesiones graves).
Un estudio realizado entre 1993 y 1994 en el Hospital Universitario de Pointe-à-Pitre reveló que se habían registrado 71 ingresos por intentos de suicidio de adolescentes de 15 a 19 años. Los factores de riesgo identificados fueron una historia clínica previa de problemas psicológicos (42%), fracasos frecuentes en la escuela (50%), una alta incidencia de familias desintegradas (76% eran hijos de parejas divorciadas) y antecedentes de intentos de suicidio de parientes cercanos (7,5%). Otros factores de riesgo notificados a menudo fueron el incesto y la violación. Eran frecuentes los intentos de suicidio reiterados (30% de los casos) a los cuatro meses y medio del anterior, en promedio.
En el período comprendido entre 1989 y 1991, las enfermedades plenamente cubiertas por el sistema de seguro médico representaron 4% de las hospitalizaciones de personas de este grupo de edad. Las principales causas de hospitalización fueron los trastornos mentales (46% de los casos), las cardiopatías congénitas y valvulares (7,6%), las hemoglobinopatías (7,5%) y la diabetes y escoliosis progresiva (6,2%).
En 1992, 5,4% de los embarazos se produjeron en menores de 18 años. Sin embargo, entre 1982 y 1992 la tasa de fecundidad descendió de 45 por 1.000 a 29 por 1.000 en el grupo de 15 a 19 años y de 149 por 1.000 a 98 por 1.000 en el grupo de 19 a 24 años.
La salud del adulto
Durante el período comprendido entre 1987 y 1990, las principales causas médicas de defunción de adultos de 15 a 60 años fueron las enfermedades cardiovasculares (33%), los tumores (19%), los traumatismos (12%), las causas mal definidas (7%), las enfermedades del sistema digestivo (6%) y las afecciones respiratorias (5%). El orden difiere para el grupo de 15 a 34 años de edad, en el que las causas accidentales y los accidentes de tránsito y de otro tipo son las dos primeras causas de muerte, seguidas por el suicidio y las infecciones por el VIH. Entre 1987 y 1990 se registraron 800 defunciones de personas menores de 65 años. Las principales causas de estas muertes prematuras fueron los accidentes, las enfermedades del sistema circulatorio y los tumores. Alrededor de la mitad de estas defunciones (424) eran evitables: 228 con el cambio de comportamientos de alto riesgo y 196 con un mejor reconocimiento sistemático o una atención apropiada del sistema de salud.
Una encuesta de morbilidad hospitalaria realizada en 1992 y 1993 en las salas de estancia breve indica que la hipertensión, la diabetes y el alcoholismo son las enfermedades que más frecuentemente se asocian con la hospitalización.
La salud del adulto mayor
Cuando se realizó el censo de 1990, las personas de 60 años y más representaban 11,7% de la población total; en 1995, este sector de la población era de 12,3%. Prácticamente todos los que tienen 60 años y más viven en su hogar, como consecuencia de la protección que brindan los modos de vida tradicionales y de la existencia de una política estatal de atención en el hogar. Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad (43%) en este grupo, seguidas por los tumores (20%) y las afecciones mal definidas (9%). La diabetes y la hipertensión representan 56% de la cobertura por enfermedades crónicas; les siguen el cáncer, los accidentes cerebrovasculares y las arteriopatías crónicas progresivas.
La salud reproductiva
En Guadalupe, la tasa de fecundidad descendió 27% entre 1984 y 1994. Las tasas disminuyeron un tercio entre las mujeres de 15 a 19 años y de 20 a 24 años, y una cuarta parte entre las de 25 a 29 años de edad. La tasa de fecundidad de las mujeres de 30 años y más se mantuvo constante.
Los datos reunidos en centros de planificación y de
educación familiar indican que 75% de los usuarios recurren
a anticonceptivos orales, 8% a dispositivos intrauterinos
(DIU) y 17% a otros métodos. Una encuesta sobre mortalidad
perinatal realizada en 1984 y 1985 indicó que la proporción
de abortos era de 26% entre la población femenina en edad
de procrear. En 1994, la tasa de abortos fue de 30 por 100
concepciones. La tasa de mortalidad materna fue de 51,4 por
100.000 nacidos vivos durante el período comprendido entre
1987 y 1990.
