Datos actualizados para 2001
HAITÍ
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y demográfico
La República de Haití ocupa el tercio occidental de la isla de La Española, que comparte con la República Dominicana. El país se divide en 9 departamentos, 133 comunas y 561 secciones comunales.
Los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento básico son todavía muy deficientes. Ninguna ciudad tiene sistema público de alcantarillado y hay solamente plantas aisladas de tratamiento de aguas servidas en el país. El manejo de los residuos sólidos es un grave problema; las prácticas deficientes de evacuación de excretas han contaminado casi todas las 18 fuentes de abastecimiento de Puerto Príncipe. El creciente número de vehículos y su mantenimiento inadecuado han creado un grave problema de contaminación del aire en Puerto Príncipe.
Cada año, aproximadamente 20.000 toneladas de tierra cultivable son llevadas hacia el mar debido a deforestación y erosión. Este fenómeno se agrava por la producción de carbón vegetal en el campo y una intensa presión de la agricultura en las cuestas más empinadas.
Las principales tendencias en la economía haitiana en el último decenio indican una continua baja del producto interno bruto real y un aumento neto del desempleo. Las sanciones económicas impuestas en 1991 deterioraron aún más la economía. En 1994, el producto interno bruto (PIB) se redujo al nivel registrado antes de 1980. Esto ocurrió paralelamente con una tasa de crecimiento demográfico de 2,1% y baja del ingreso per cápita de 1990 a 1995. La tasa de crecimiento de 4,2% del PIB notificada para 19941995 no permitió neutralizar la reducción de 25% de ese indicador durante el embargo (19911994), por lo que Haití mantuvo su posición como el país más pobre del Hemisferio Occidental. Según las cifras del Banco Mundial, el PIB per cápita fue de US$ 220 en 1994, equivalente a US$ 896 ajustados según la paridad del poder adquisitivo (PPA), uno de los más bajos del mundo.
La tasa de inflación alcanzó un promedio de 25,4% entre 1991 y 1994 y aumentó a 27% en 1995. La tasa de desempleo se estima en 70%.
En las proyecciones hechas por el Instituto Haitiano de Estadística y Tecnología de Información, junto con el Centro Latinoamericano de Demografía, se estimó la población de Haití en 7.180.296 habitantes en 1995. Los menores de 15 años representaban 40% de la población total y los menores de 5 años, 15%. Las personas de 15 a 64 años, constituían 56% de la población y la población de 65 años y más representaba 4% del total.
Las proyecciones para 19952000 son de una tasa bruta de natalidad de 34,1 por 1.000 y una tasa bruta de mortalidad de 10,7 por 1.000. La tasa de fecundidad se estimó en 4,8 niños por mujer. A partir de estas estimaciones y de una tasa de crecimiento demográfico de 2% anual, se estimó que la población llegará a 8 millones en el año 2000. Haití tiene una de las mayores densidades de población de todos los países latinoamericanos, con 260 habitantes por km2 en 1995 y 885 habitantes por km2 de tierra cultivada.
El porcentaje de la población urbana en 1994 fue de 33%, el más bajo del Hemisferio. Sin embargo, en los últimos años ha aumentado, con una rápida proliferación de barrios marginales en las ciudades haitianas (Cap-Haïtien, Gonaïves, Les Cayes). Más de un tercio de la población (34,7%) vive en Puerto Príncipe, la capital. El éxodo rural ha sobrecargado la situación de vivienda, particularmente en Puerto Príncipe. La construcción desordenada de viviendas llevó a erigir muchas casas en zonas de drenaje, lechos fluviales y zonas protegidas de aprovechamiento de recursos hídricos.
Ocurrieron importantes desplazamientos migratorios entre 1991 y 1994. Hubo emigración interna al campo después del golpe de septiembre de 1991, a raíz del cual huyeron unas 200.000 personas de Puerto Príncipe para refugiarse en las zonas rurales. Desde 1995, ha habido un aumento de la emigración interna de regreso a Puerto Príncipe, acompañado de una baja de la inmigración ilegal. Se estima que hay más de 2.000.000 de haitianos residentes en el exterior, sobre todo en el Canadá, los Estados Unidos, Francia y la República Dominicana.
No hay un método sistemático para acopiar, tramitar y divulgar información sobre mortalidad. Casi la mitad de las defunciones ocurren en los cinco primeros años de vida. Según una encuesta sobre morbilidad, mortalidad y uso de servicios realizada por el Instituto de Salud Infantil en 19941995 (EMMUS-II), 74 de cada 1.000 nacidos vivos mueren antes de cumplir 1 año de edad y aproximadamente 131 no llegan a los 5 años. En 1987, una encuesta anterior (EMMUS-I) indicó que la mortalidad infantil era de 101 defunciones por 1.000 nacidos vivos.
Ha habido una continua mejora del coeficiente neto de matrícula en la escuela primaria en el último decenio. La matrícula aumentó de 37,2% a 44,1% entre 1988 y 1991 y la estimación para 1995 es de 51,4%, con valores similares para hombres y mujeres, pero esto ha ido acompañado de una reducción del tamaño promedio de los planteles escolares, un creciente número de escuelas de mala calidad y hacinamiento. La asistencia a la escuela de los niños de familias de bajos ingresos está limitada por el costo de la matrícula y restringida por el trabajo infantil.
Los dos idiomas oficiales son el francés y el creole, pero este último es el idioma que emplean a diario todos los segmentos de la sociedad.
La percepción individual de la enfermedad que existe en Haití se basa en una herencia cultural sumamente compleja. Hay varias clases de curanderos tradicionales, y curanderos espirituales. Varias prácticas de alimentación inadecuadas tienen graves efectos sobre la salud (por ejemplo, la administración de purgantes a los recién nacidos durante los primeros días después del nacimiento y la alimentación de esos niños con papilla o alimentos sólidos). Cuarenta y dos por ciento de los recién nacidos son alimentados con biberón en el primer mes; se estima que menos de 1% de los niños se alimentan totalmente con leche materna a los 6 meses de edad.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
La salud del niño
Las principales causas de mortalidad infantil en Haití son las enfermedades diarreicas, las infecciones respiratorias agudas y la malnutrición. Las principales causas de hospitalización de los niños de 0 a 14 años en 1995 fueron la prematuridad (23%), la neumonía (16%), la malnutrición (8%), la meningitis (8%), la fiebre tifoidea (6%) y la gastroenteritis (5%).
En 1991, el Centro de Investigación sobre Recursos Humanos realizó una encuesta en tres ciudades de tres departamentos distintos. La encuesta dio una idea general de la situación de los niños (varones y niñas menores de 18 años) en circunstancias particularmente difíciles, incluidos varios grupos: niños empleados en el servicio doméstico, niños abandonados, huérfanos, delincuentes juveniles encarcelados, trabajadores sexuales (varones y niñas), niños maltratados y niños callejeros (los que viven en las calles).
En 1991, el número de niños callejeros en Haití osciló entre 1.500 y 2.000 en Puerto Príncipe. Casi todos son varones pero el número de niñas parece aumentar y ya representa 18%. La edad media de esos niños es de unos 11 años; 55% de ellos tienen de 12 a 18 años de edad y 14%, 5 y menos. Son particularmente vulnerables a tuberculosis, anemia, enfermedades de la piel y enfermedades de transmisión sexual. Muchos de esos niños son toxicómanos (53% de la muestra tomada en el centro de la ciudad).
La salud del adolescente (de 10 a 14 y 15 a 19 años de edad)
Un estudio realizado en 1992 en Cité Soleil (el principal barrio pobre de la capital) por el Equipo de Investigación, Cultura, Salud y Sexualidad reveló que muchos residentes jóvenes eran sexualmente activos a los 13 años de edad. El uso de anticonceptivos es sumamente raro en este grupo de edad. Según los datos de la EMMUS-II, solo 4,4% de los sexualmente activos en el momento de la encuesta habían usado algún método anticonceptivo moderno y 8% de todos los nacimientos correspondieron a madres adolescentes de 15 a 19 años de edad.
Quince por ciento de las defunciones relacionadas con el parto ocurrieron en adolescentes. Casi 4% de las adolescentes tuvieron aborto provocado, con mayores tasas en las ciudades que en las zonas rurales. Entre 1991 y 1992, se realizó un estudio de seroprevalencia de puérperas infectadas por el VIH-1, que reveló que 7,4% eran HIV positivas en las zonas urbanas, y 4,1% en las zonas rurales o semirrurales. La fiebre tifoidea representó cerca de 64 % de las internaciones de niños de 9 a 14 años en el Hospital Universitario del Estado, y la meningococia, 28%.
La salud de la mujer
Las mujeres representan 51% de la población total y 55% de la población urbana. En el campo de la educación, las niñas y los varones tienen la misma oportunidad de asistir a la escuela primaria. En el nivel de la escuela primaria, el número total de años de escolaridad de las niñas es de 0,5 a 2,1 años menor que el de los varones. Las mujeres también ingresan al mercado de trabajo a temprana edad; alrededor de 10% de las niñas de 5 a 9 años de edad y 33% de las de 10 a 14 pueden considerarse económicamente activas.
Debido a la inseguridad alimentaria y a los cortos intervalos entre nacimientos, la malnutrición crónica y la anemia, son muy propagadas entre las mujeres en edad fertil. Los principales indicadores comprenden elevada prevalencia de insuficiencia ponderal al nacer (estimada en 15%), anemia de la mujer (de 35% a 50%) e índice de masa corporal inferior a 18,5 kg/m2 (18%) y una alta tasa de mortalidad materna (456 por 100.000 nacidos vivos).
En 1995, se realizó un estudio nacional sobre la violencia contra la mujer. En una muestra de 14 comunas de un total de 132, se notificó un total de 1.935 casos de violencia, clasificada como física (33%); sexual (37%), categoría en la cual el estupro representó 13% del total; otras (6%) y sin especificar (25%). El 81% de los casos de violencia correspondieron a mujeres de 10 a 34 años de edad.
Según datos del Hospital Albert Schweitzer, el cáncer del cuello uterino es la forma más común de cáncer en la mujer. Con frecuencia cada vez mayor, las mujeres son víctimas de la infección por el VIH; 53% de las parejas femeninas de los hombres infectados son portadoras del VIH.
En el período 19901995, la esperanza de vida se estimó en 58,3 años para las mujeres y en 54,9 años para los hombres. La tasa global de fecundidad de las mujeres de 15 a 49 años es de 4,8 niños. Casi todas las mujeres indicaron que deseaban tener solo tres hijos.
Cerca de 71% de las mujeres entrevistadas durante EMMUS-II declararon que habían sido atendidas por un profesional de salud o una partera tradicional durante el parto. Ochenta por ciento de las entrevistadas habían tenido su último hijo en casa; 50% de las mujeres que vivían en Puerto Príncipe daban a luz en un hospital, en comparación con solo 31% de los nacimientos ocurridos en otras zonas urbanas y 9% de los ocurridos en las zonas rurales. Las principales causas de defunción materna son el parto obstruido (8,3%), la toxemia (16,7%) y la hemorragia (8,3%). La elevada tasa de mortalidad materna se debe sobre todo a atención prenatal inadecuada.
Según la EMMUS-II, se estima que 68% de las mujeres embarazadas se sometieron al menos a un examen prenatal por un profesional de atención de salud y 66% recibieron al menos una dosis de toxoide tetánico. Entre las mujeres embarazadas, 34% tuvieron cuatro exámenes prenatales o más; 26%, de dos a tres, y 8%, solo uno.
Los métodos más populares de control de la natalidad fueron las píldoras anticonceptivas, la esterilización femenina, las inyecciones y los condones (3% en cada caso). De las mujeres sexualmente activas, 13% emplearon un método anticonceptivo "moderno" y 4%, métodos tradicionales. De los hombres sexualmente activos, 17 % emplearon un método moderno (6% condones) y 16%, métodos tradicionales.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
Enfermedades transmitidas por vectores. La malaria es un problema de salud pública en Haití, especialmente en las zonas rurales. El Plasmodium falciparum es prevalente en todo el país. Los últimos casos autóctonos confirmados de infección por Plasmodium vivax ocurrieron en 1983. Casi todos los casos de transmisión de malaria ocurren en las zonas costeras a alturas inferiores a 300 metros, en particular en las zonas productoras de arroz densamente pobladas en el sur y en Artibonite. Se han estimado en 1988 la incidencia de 250.000 casos anuales de malaria, con una tasa de letalidad de 1%. Los índices de láminas positivas en el período 19911994 son muy altos y varían de 31,2% a 42%.
El dengue es una enfermedad endémica. El Aedes aegypti, se encuentra en todo el país y se han notificado altas tasas de infestación particularmente en las zonas urbanas. Los datos recolectados hace 10 años por el Departamento de Salud Pública colocan la tasa de seroprevalencia en 3%. En 1994 se notificó un brote de dengue en Puerto Príncipe. Se encontró el serotipo 1 en aislados de muestras tomadas de pacientes con enfermedades febriles. Los serotipos 1, 2 y 4 se encuentran comúnmente en Haití, pero el serotipo 3 no se ha identificado nunca.
La filariasis linfática, encontrada en focos urbanos dispersos, sobre todo en el norte y en el Golfo de La Gonâve, es todavía una grave amenaza para la salud pública en Haití. Wuchereria bancrofti, transmitido por Culex quinquefasciatus, se está transformando en un microorganismo mesohiperendémico en las zonas costeras. Los estudios realizados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos indican que más de 20% de la población de la mayoría de las ciudades costeras es portadora de microfilarias.
Enfermedades inmunoprevenibles. En agosto de 1994, la Comisión Internacional para la Certificación de la Erradicación de la Poliomielitis declaró a Haití exento de poliomielitis y desde entonces ningún caso se ha confirmado. No obstante, las tasas de vacunación se mantienen muy bajas (30% en 1995).
Entre 1989 y 1994, la tasa promedio de sarampión fue de 24 por 100.000. En julio de 1991 se produjo una epidemia de sarampión en todo el país y desde que se realizó la campaña nacional de vacunación en 19941995, no se han confirmado más casos. La vacunación regular de los niños menores de 1 año en 1995 se estimó en 75%. En cuanto al tétanos neonatal, se notificaron 78 casos en 1995 en todo el país. Durante los seis primeros meses de 1997, 39 sitios centinela de los nueve departamentos notificaron 31 casos de tétanos neonatal.
Se detectó el antígeno de superficie del virus de la hepatitis B en 5,5% de los donantes de sangre examinados en 1990. En 1996, se realizaron estudios serológicos centinela en instalaciones de nueve sitios (uno por departamento) en los que se detectó el antígeno de superficie del virus de la hepatitis B en 2% a 7% de las mujeres embarazadas.
Cólera y otras enfermedades infecciosas intestinales. Hasta julio de 1997 no se habían notificado casos de cólera. El sistema de vigilancia epidemiológica establecido para la diarrea aguda permitió identificar al Vibrio furnissii por primera vez en el Caribe y al Vibrio cholerae distinto del tipo 01 aislado de una muestra de materia fecal tomada a un paciente con síntomas similares a los de cólera.
De 1987 a 1994, en las encuestas nacionales de salud se detectó una marcada baja de la incidencia de diarrea en niños menores de 5 años de edad (de 43% a 27,6% en la quincena anterior a las encuestas); sin embargo, los valores siguen siendo muy altos y han alcanzado 47,7% en el grupo de 6 a 11 meses de edad. Las enfermedades diarreicas son la principal causa de enfermedad y defunción de los niños menores de 5 años y a menudo están relacionadas con infecciones respiratorias agudas y malnutrición.
La fiebre tifoidea es endémica en Haití. En 1991 se confirmó una epidemia de grandes proporciones en varias comunidades de bajos ingresos de Puerto Príncipe. En 19921993 se notificaron varios focos epidémicos, predominantemente en el sur. De julio a diciembre de 1995 la fiebre tifoidea ocupó el quinto lugar entre las causas de hospitalización.
Entre 1981 y 1990 se notificaron más de 6.000 nuevos casos de tuberculosis anualmente a la OMS; en 1991, fecha de la última notificación, se registraron 10.237 casos, o sea 154,7 por 100.000. La incidencia de tuberculosis en Haití se estima en 180 por 100.000 habitantes. La tasa de mortalidad es elevada debido a la pobreza generalizada y la epidemia de infección por el VIH y sida en el país. En un estudio realizado en el período 19921993 se descubrió una seroprevalencia de 19% de VIH en un grupo de 240 pacientes tuberculosos. Los datos correspondientes a 1991 muestran que 50% de todos los pacientes con sida padecían de tuberculosis. Estudios de seroprevalencia hechos en niños en 1996 confirmaron la estrecha relación existente entre la tuberculosis y la infección por el VIH.
Entre 1977 y 1996, los dos establecimientos de referencia del país, a saber, el Hospital Providence de Gonaïves (Artibonite) y el Instituto Fame Pereo de Puerto Príncipe, atendieron a 1.998 pacientes de lepra, de los cuales 80,5 % eran casos paucibacilares y 19,5%, multibacilares. La división de los pacientes con lepra por grupo de edad revela que 21% eran niños menores de 15 años, de los cuales 12,6% eran casos multibacilares. De los 521 casos de lepra diagnosticados entre 1993 y 1996, se notificaron 22 casos de discapacidad del grado 2 y superiores.
Infecciones respiratorias agudas. Los datos producidos por la EMMUS-II correspondientes a 1994 mostraron que 20% de los niños menores de 5 años habían sufrido infecciones respiratorias agudas en las dos semanas anteriores a la encuesta. En 1994, las infecciones respiratorias agudas causaron 25% de las defunciones de niños menores de 5 años de edad y la neumonía fue la principal causa. En el período 19941995, las infecciones respiratorias agudas fueron la principal causa de las consultas hechas por pacientes a 42 establecimientos centinela en Haití.
Rabia. Se notificaron de dos a cuatro casos anuales de rabia humana entre 1990 y 1995. El Laboratorio del estado de Connecticut en los Estados Unidos de América confirmó solo uno de los casos en 1993. Se notificaron siete casos en 1996.
En 1995 se identificaron 64 casos de leptospirosis y en los cuatro primeros meses de 1996, 32 casos. La razón hombre/mujer es de 2:1 y 35% de los casos afectaron a los hombres de 20 a 39 años. La enfermedad fue mortal en 33% de los casos.
Entre 1982 y 1992 se notificó un total acumulado de 4.967 casos de sida (46% de ellos en mujeres). Los informes oficiales y la notificación de casos de sida se suspendieron a partir de 1992. Hasta 1996 se estimaba que el porcentaje de la población sexualmente activa infectada por el VIH era de 3% a 5% en las zonas rurales y de 7% a 10% en las urbanas. Las proyecciones preliminares, basadas en diferentes modelos matemáticos, llevan a la conclusión de que en el año 2000 el número de personas VIH positivas llegará a más de 380.760 y que el número anual de defunciones podría alcanzar 27.000, incluidos 6.000 niños. La transmisión del VIH es predominantemente heterosexual (razón hombre/mujer de 1,2:1).
Enfermedades emergentes y reemergentes. A fines de abril de 1994 se notificó una epidemia de meningococemia en Ouanaminthe en el departamento del Nordeste. A fines de noviembre se habían notificado aproximadamente 100 casos y 9 defunciones. Se identificó Neisseria meningitidis del grupo C. En 1995, en la zona de Puerto Príncipe, más de 75% de los casos correspondieron a niños de 5 a 14 años de edad. El resto del país también notificó casos y el mayor número se registró en las zonas rurales de Artibonite. En todo el año 1995 se notificaron 158 casos de los cuales murieron 55, lo que arrojó una tasa de letalidad de 35%.
Enfermedades y deficiencias de la nutrición y del metabolismo. En 19941995, la EMMUS-II reveló un importante aumento de la prevalencia de emaciación desde 1990, que afectó sobre todo a los niños menores de 3 años de edad. Más de un tercio de quienes sobrevivieron hasta el primer año de vida mostraron signos de retraso grave del crecimiento. A los 5 años, 41% de todos los niños habían sufrido retraso grave del crecimiento. Las elevadas tasas de desnutrición y enfermedades infecciosas indican que muchos niños de edad preescolar sufren los efectos de la deficiencia de vitamina A, de la anemia nutricional o de ambas. El mango es una importante fuente alimentaria de vitamina A y, después de períodos de abundancia, se ha observado una variación estacional en el consumo alimentario y la deficiencia de vitamina A.
Una encuesta realizada en 1991 en la Meseta Central mostró una tasa de prevalencia de 10% de todas las clases de bocio (grados 1 y 2) y 2,5% de las formas visibles. Asimismo, la concentración de yodo urinario en la población general fue de 10,3 µg/dl. Los problemas de deficiencia de yodo se limitan típicamente a las zonas montañosas aisladas del interior del país.
Se registraron tres tipos de diabetes en Haití: el tipo 1 o diabetes insulinodependiente (10% del total); el tipo 2 o diabetes no insulinodependiente, y el tipo 3 o diabetes relacionada con la malnutrición (diabetes "tropical"). La prevalencia varía de 2% a 8% en diferentes partes del país. La mitad de todas las amputaciones realizadas en el Hospital Universitario del Estado en 1987 correspondieron a pacientes diabéticos.
Enfermedades cardiovasculares. Estas enfermedades representaron 40% de las internaciones de pacientes en el Hospital Universitario del Estado en 1996, sobre todo el accidente cerebrovascular y la cardiopatía isquémica. Dos encuestas indican una prevalencia de hipertensión arterial de 13% a 15% en la población adulta de 18 y más años.
Tumores malignos. Las estadísticas del Instituto Nacional de Cáncer mostraron que el tipo tratado con más frecuencia fue el cáncer del cuello uterino, que representó 60% del total en el período 19881990 y 40 % en el período 19911994. El cáncer de mama ocupó el segundo lugar con 15% y 30%, respectivamente. El cáncer nasofaríngeo ocupó el tercer lugar con 10% a 15% de los casos. El total de casos de cáncer tratados por la Institución alcanzó un promedio anual de 250 entre 1988 y 1994. Varios establecimientos de atención de salud intervienen parcialmente en la detección, el diagnóstico, el tratamiento y la atención de pacientes que sufren cáncer o displasia del cuello uterino.
Accidentes y violencia. Los datos notificados por el Hospital Universitario del Estado mostraron que en diciembre de 1995 la incidencia de accidentes de tránsito fue mayor que durante el resto del año. El número total de muertos y heridos fue de 2.393 anuales; hubo más hombres afectados que mujeres (1,7:1). Los accidentes frecuentes en el hogar ocasionaron graves quemaduras sobre todo a los niños. Además, Haití es regularmente escenario de incendios y accidentes de navegación, como la tragedia del Neptuno ocurrida en febrero de 1993, que causó alrededor de 1.500 muertos.
Desastres naturales. La tormenta tropical Gordon azotó a Haití en noviembre de 1994 y dejó un saldo de 1.122 muertos. Destruyó 3.550 casas, ocasionó graves daños a varios sistemas de acueducto, causó la pérdida de miles de cabezas de ganado e hizo estragos en la superficie sembrada de cultivos alimentarios. La tormenta afectó a los servicios de salud que se vieron en la necesidad de atender una mayor demanda y de redistribuir recursos limitados. Las inundaciones generalizadas, tanto en las zonas rurales (el sur en noviembre de 1995 y el sur y el noroeste en febrero de 1996) como en las urbanas (zonas del litoral de Puerto Príncipe), causaron extensos daños. La sequía afecta regularmente a la región noroeste del país.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Planes y políticas nacionales de salud
En marzo de 1996, el Ministerio de Salud Pública introdujo una política sanitaria que reconoce el derecho fundamental a la salud y la obligación del Estado de garantizar el acceso a la atención de salud para todos. La reforma del sector salud se concibió como parte del esfuerzo de descentralización del Estado para asegurar la igualdad de acceso a un conjunto mínimo de servicios.
Estrategias y programas para la reforma del sector salud
El Ministerio de Salud Pública definió las siguientes prioridades:
El fortalecimiento del Ministerio de Salud Pública en los niveles central y departamental, incluido el desarrollo de los recursos humanos y la capacidad gerencial; el uso de nuevas modalidades de financiamiento de la salud, la realización de reformas hospitalarias, la actualización de la legislación sanitaria, el examen de la política sobre medicamentos esenciales, el desarrollo del sistema de información de salud, la búsqueda de coordinación intersectorial y la puesta en marcha de unidades de salud comunitaria basadas en la descentralización y la participación comunitaria.
El desarrollo de la atención primaria de salud con objeto de prestar un conjunto mínimo de servicios de salud a la población que incluyan la atención integral del niño focalizada en las infecciones respiratorias agudas; la atención integral de salud de la mujer, con acento en el embarazo y la reducción de la mortalidad materna; la vacunación; el acceso a medicamentos esenciales; la prevención y el control de enfermedades transmisibles; el combate de las enfermedades emergentes y reemergentes, como la tuberculosis, las enfermedades de transmisión sexual y el sida; el control de las infecciones meningocócicas y las enfermedades transmitidas por vectores; la erradicación del sarampión, el tétanos neonatal y la lepra, y la mejora de la atención de urgencias medicoquirúrgicas y la atención dental.
El fortalecimiento de las actividades de promoción de la salud. Los programas incluyeron diseminación de información sobre salud, educación sanitaria y movilización social, particularmente en la prevención de enfermedades transmisibles, violencia y accidentes, salud escolar y afecciones asociadas a hábitos alimentarios.
El mejoramiento de la salud ambiental, incluidos el acceso a agua potable, la higiene de los alimentos, la evacuación de excretas y el control de la contaminación atmosférica y la prevención y mitigación de desastres.
Organización del sector salud
Organización institucional
El sistema de salud de Haití está formado por los sectores público, semipúblico y privado.
El sector público se vio gravemente afectado por la crisis política nacional, que llevó a canalizar toda la ayuda externa por medio de organizaciones no gubernamentales. El Ministerio de Salud Pública está estructurado en niveles centrales, departamentales y comunitarios. Por medio de sus direcciones y unidades centrales, desempeña una función normativa. Las actividades de planificación, vigilancia y supervisión están bajo la responsabilidad de los jefes de nueve departamentos sanitarios. Un tercio de las 663 instituciones de salud del país pertenecen al sector público.
El sector semipúblico o mixto comprende las instituciones sin fines de lucro mantenidas sobre todo por organizaciones no gubernamentales. El personal es remunerado en su totalidad o en parte por el sector público, pero administrado por el sector privado.
En 1994 había 49 hospitales y otros 61 establecimientos de internación, con un número aproximado de 90 camas por 100.000 habitantes. Del total de establecimientos de atención de salud del país, 32% son manejados por organizaciones no gubernamentales. El sector privado con fines de lucro está formado por médicos, dentistas y otros especialistas en ejercicio particular, que en su mayoría trabajan en Puerto Príncipe y en establecimientos asistenciales privados. Los establecimientos públicos y privados son totalmente independientes unos de otros, con muy poco trabajo en redes. Las diferencias de acceso a atención de salud adecuada se intensifican por la desigualdad de la distribución geográfica de los centros y las camas de hospital.
Los beneficios del sistema de seguridad social se destinan solo a las personas formalmente empleadas. En 1995, el Organismo de Seguro de Accidentes de Trabajo, Enfermedad y Maternidad, órgano autónomo que funciona bajo la protección del Ministerio de Asuntos Sociales, ofreció cobertura de seguro a 2.500 empresas públicas y privadas. En 1996 cubrió a 60.000 trabajadores, un aumento en relación con los 40.000 amparados en 1994.
El gasto público per cápita en salud estimado para 1995 en US$ 2,0 representó una reducción en relación con el de 1990, que fue de US$ 3,4. El gasto total en salud fue de US$ 9 per cápita, lo que representó 3,5% del PIB en 1995. Según estas estimaciones, en 1996 se sufragó cerca de 16 % del gasto total con fondos del presupuesto del Gobierno; 28% con fondos de los organismos donantes externos, canalizados en su mayoría por medio del Ministerio de Salud Pública y organizaciones no gubernamentales; 20% con fondos de organizaciones no gubernamentales, y 36% con fondos de fuentes privadas.
Organización de las actividades de regulación sanitaria
La legislación de salud promulgada inicialmente en 1981 sigue vigente, pero se elabora un nuevo marco jurídico-administrativo.
El Ministerio de Salud Pública estableció criterios para el funcionamiento de instituciones de formación de personal médico y paramédico. Dos facultades particulares de enfermería y 10 centros de capacitación de ayudantes de enfermería obtuvieron licencia para su funcionamiento. El servicio de farmacia del Ministerio expide un certificado a los estudiantes de farmacia después de terminar un programa de capacitación de cuatro años, con un año de internado. El servicio de farmacia regula todos los asuntos relacionados con los productos farmacéuticos, lo que entraña sobre todo la inspección de las farmacias privadas. Haití no tiene sistemas de registro de medicamentos, de control de importaciones de productos farmacéuticos ni de inspección de compañías farmacéuticas. Los medicamentos que exigen receta pueden conseguirse normalmente con facilidad en puestos de venta ambulante.
Entre noviembre de 1995 y junio de 1996, un brote de insuficiencia renal aguda afectó a 100 niños, que murieron en su mayoría. Una investigación multiinstitucional reveló que esa afección se debió al consumo de un jarabe de acetaminofén de producción local, contaminado con dietilenglicol importado. Para corregir la situación, el Ministerio de Salud Pública se esforzó por mejorar la vigilancia del control de la calidad por medio de la inspección regular de los fabricantes, importadores, proveedores y farmacias. Puesto que no había laboratorio nacional de control de la calidad, hubo que mandar todas las muestras al exterior para análisis.
En noviembre de 1995, el Ministerio del Medio Ambiente elaboró el Plan de Acción Nacional del Medio Ambiente, con objeto de enfrentar las diversas amenazas ambientales que se ciernen sobre el agua dulce, el agua de mar, el aire y el suelo.
Organización de los servicios de atención a la población
Se lanzaron varias campañas de información pública en gran escala con la participación de diversos sectores En una campaña de mercadeo social de condones, administrada por Population Services International con fondos de AIDSCAP desde septiembre de 1992, se vendieron 14 millones de condones. La iniciativa del Hospital Amigo del Niño, lanzada conjuntamente por el UNICEF y la OPS en 1994 para promover la lactancia materna, llevó a la certificación de dos hospitales como amigos del niño en 1996. Con la campaña nacional de erradicación del sarampión, cumplida en 19941995, se logró una cobertura de vacunación de 98%. La campaña nacional de promoción de la lactancia materna lanzada en agosto de 1995 llegó a la mayoría de la población. La observancia del "Día de la Tuberculosis", el "Día Internacional de la Mujer", "Agua Limpia, Medio Ambiente y Salud", el "Día Mundial sin Tabaco", el "Día de la Salud Mental" y el "Día del Sida" recibieron cobertura en los medios de comunicación.
Con asistencia financiera y técnica externa, los Ministerios de Salud Pública y de Educación trabajan juntos para formular políticas de salud escolar apropiadas para Haití, incluso sobre detección temprana de problemas auditivos y visuales; promoción de la salud oral y detección de la caries dental; vigilancia nutricional; detección de la carencia de hierro y las enfermedades causadas por parásitos intestinales; detección precoz de la mala postura; educación y promoción de la salud, educación sexual y prevención de las enfermedades de transmisión sexual.
Salud de los trabajadores. Haití no tiene un programa nacional de salud de los trabajadores, pero las personas amparadas por el Organismo de Seguro de Accidentes de Trabajo, Enfermedad y Maternidad recibieron exámenes anuales de detección de tuberculosis y sífilis. Este Organismo tiene un hospital de 30 camas en Puerto Príncipe, que atendió a un promedio de 30 pacientes ambulatorios al día.
En 1992, las organizaciones no gubernamentales de todo el país asignaron fondos para la planificación y ejecución de programas de vacunación en que participaron los funcionarios regulares de los establecimientos de salud pública. Entre noviembre de 1994 y junio de 1995 se realizó una campaña de vacunación contra el sarampión en la que se vacunó a 2.800.000 niños, cifra que representa 98% de la población destinataria de 9 meses a 14 años de edad. Se creó una red nacional de cuatro a cinco unidades de almacenamiento y distribución de vacunas y suministros para inmunización en cada departamento.
En 1996, 200 dispensarios prestaron servicios de diagnóstico, tratamiento y seguimiento de pacientes con tuberculosis.
