Perfil de Salud de País.
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
HAITÍ
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y
demográfico
La República de Haití ocupa el tercio occidental de la isla
de La Española, que comparte con la República Dominicana.
El país se divide en 9 departamentos, 133 comunas y 561
secciones comunales.
Los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento
básico son todavía muy deficientes. Ninguna ciudad tiene
sistema público de alcantarillado y hay solamente plantas
aisladas de tratamiento de aguas servidas en el país. El
manejo de los residuos sólidos es un grave problema; las
prácticas deficientes de evacuación de excretas han
contaminado casi todas las 18 fuentes de abastecimiento de
Puerto Príncipe. El creciente número de vehículos y su
mantenimiento inadecuado han creado un grave problema de
contaminación del aire en Puerto Príncipe.
Cada año, aproximadamente 20.000 toneladas de tierra
cultivable son llevadas hacia el mar debido a deforestación
y erosión. Este fenómeno se agrava por la producción de
carbón vegetal en el campo y una intensa presión de la
agricultura en las cuestas más empinadas.
Las principales
tendencias en la economía haitiana en el último decenio
indican una continua baja del producto interno bruto real y
un aumento neto del desempleo. Las sanciones económicas
impuestas en 1991 deterioraron aún más la economía. En
1994, el producto interno bruto (PIB) se redujo al nivel
registrado antes de 1980. Esto ocurrió paralelamente con
una tasa de crecimiento demográfico de 2,1% y baja del
ingreso per cápita de 1990 a 1995. La tasa de crecimiento
de 4,2% del PIB notificada para 19941995 no permitió
neutralizar la reducción de 25% de ese indicador durante el
embargo (19911994), por lo que Haití mantuvo su
posición como el país más pobre del Hemisferio Occidental.
Según las cifras del Banco Mundial, el PIB per cápita fue
de US$ 220 en 1994, equivalente a US$ 896 ajustados según
la paridad del poder adquisitivo (PPA), uno de los más
bajos del mundo.
La tasa de inflación alcanzó un promedio de 25,4% entre
1991 y 1994 y aumentó a 27% en 1995. La tasa de desempleo
se estima en 70%.
En las proyecciones hechas por el Instituto Haitiano de
Estadística y Tecnología de Información, junto con el
Centro Latinoamericano de Demografía, se estimó la
población de Haití en 7.180.296 habitantes en 1995. Los
menores de 15 años representaban 40% de la población total
y los menores de 5 años, 15%. Las personas de 15 a 64 años,
constituían 56% de la población y la población de 65 años y
más representaba 4% del total.
Las proyecciones
para 19952000 son de una tasa bruta de natalidad de
34,1 por 1.000 y una tasa bruta de mortalidad de 10,7 por
1.000. La tasa de fecundidad se estimó en 4,8 niños por
mujer. A partir de estas estimaciones y de una tasa de
crecimiento demográfico de 2% anual, se estimó que la
población llegará a 8 millones en el año 2000. Haití tiene
una de las mayores densidades de población de todos los
países latinoamericanos, con 260 habitantes por km2 en 1995
y 885 habitantes por km2 de tierra cultivada.
El porcentaje de la población urbana en 1994 fue de 33%, el
más bajo del Hemisferio. Sin embargo, en los últimos años
ha aumentado, con una rápida proliferación de barrios
marginales en las ciudades haitianas (Cap-Haïtien,
Gonaïves, Les Cayes). Más de un tercio de la población
(34,7%) vive en Puerto Príncipe, la capital. El éxodo rural
ha sobrecargado la situación de vivienda, particularmente
en Puerto Príncipe. La construcción desordenada de
viviendas llevó a erigir muchas casas en zonas de drenaje,
lechos fluviales y zonas protegidas de aprovechamiento de
recursos hídricos.
Ocurrieron importantes desplazamientos migratorios entre
1991 y 1994. Hubo emigración interna al campo después del
golpe de septiembre de 1991, a raíz del cual huyeron unas
200.000 personas de Puerto Príncipe para refugiarse en las
zonas rurales. Desde 1995, ha habido un aumento de la
emigración interna de regreso a Puerto Príncipe, acompañado
de una baja de la inmigración ilegal. Se estima que hay más
de 2.000.000 de haitianos residentes en el exterior, sobre
todo en el Canadá, los Estados Unidos, Francia y la
República Dominicana.
No hay un método
sistemático para acopiar, tramitar y divulgar información
sobre mortalidad. Casi la mitad de las defunciones ocurren
en los cinco primeros años de vida. Según una encuesta
sobre morbilidad, mortalidad y uso de servicios realizada
por el Instituto de Salud Infantil en 19941995
(EMMUS-II), 74 de cada 1.000 nacidos vivos mueren antes de
cumplir 1 año de edad y aproximadamente 131 no llegan a los
5 años. En 1987, una encuesta anterior (EMMUS-I) indicó que
la mortalidad infantil era de 101 defunciones por 1.000
nacidos vivos.
Ha habido una continua mejora del coeficiente neto de
matrícula en la escuela primaria en el último decenio. La
matrícula aumentó de 37,2% a 44,1% entre 1988 y 1991 y la
estimación para 1995 es de 51,4%, con valores similares
para hombres y mujeres, pero esto ha ido acompañado de una
reducción del tamaño promedio de los planteles escolares,
un creciente número de escuelas de mala calidad y
hacinamiento. La asistencia a la escuela de los niños de
familias de bajos ingresos está limitada por el costo de la
matrícula y restringida por el trabajo infantil.
Los dos idiomas oficiales son el francés y el creole, pero
este último es el idioma que emplean a diario todos los
segmentos de la sociedad.
La percepción individual de la enfermedad que existe en
Haití se basa en una herencia cultural sumamente compleja.
Hay varias clases de curanderos tradicionales, y curanderos
espirituales. Varias prácticas de alimentación inadecuadas
tienen graves efectos sobre la salud (por ejemplo, la
administración de purgantes a los recién nacidos durante
los primeros días después del nacimiento y la alimentación
de esos niños con papilla o alimentos sólidos). Cuarenta y
dos por ciento de los recién nacidos son alimentados con
biberón en el primer mes; se estima que menos de 1% de los
niños se alimentan totalmente con leche materna a los 6
meses de edad.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
La salud del niño
Las principales causas de mortalidad infantil en Haití son
las enfermedades diarreicas, las infecciones respiratorias
agudas y la malnutrición. Las principales causas de
hospitalización de los niños de 0 a 14 años en 1995 fueron
la prematuridad (23%), la neumonía (16%), la malnutrición
(8%), la meningitis (8%), la fiebre tifoidea (6%) y la
gastroenteritis (5%).
En 1991, el Centro de Investigación sobre Recursos Humanos
realizó una encuesta en tres ciudades de tres departamentos
distintos. La encuesta dio una idea general de la situación
de los niños (varones y niñas menores de 18 años) en
circunstancias particularmente difíciles, incluidos varios
grupos: niños empleados en el servicio doméstico, niños
abandonados, huérfanos, delincuentes juveniles
encarcelados, trabajadores sexuales (varones y niñas),
niños maltratados y niños callejeros (los que viven en las
calles).
En 1991, el número de niños callejeros en Haití osciló
entre 1.500 y 2.000 en Puerto Príncipe. Casi todos son
varones pero el número de niñas parece aumentar y ya
representa 18%. La edad media de esos niños es de unos 11
años; 55% de ellos tienen de 12 a 18 años de edad y 14%, 5
y menos. Son particularmente vulnerables a tuberculosis,
anemia, enfermedades de la piel y enfermedades de
transmisión sexual. Muchos de esos niños son toxicómanos
(53% de la muestra tomada en el centro de la ciudad).
La salud del adolescente (de 10 a 14 y 15 a 19
años de edad)
Un estudio realizado en 1992 en Cité Soleil (el principal
barrio pobre de la capital) por el Equipo de Investigación,
Cultura, Salud y Sexualidad reveló que muchos residentes
jóvenes eran sexualmente activos a los 13 años de edad. El
uso de anticonceptivos es sumamente raro en este grupo de
edad. Según los datos de la EMMUS-II, solo 4,4% de los
sexualmente activos en el momento de la encuesta habían
usado algún método anticonceptivo moderno y 8% de todos los
nacimientos correspondieron a madres adolescentes de 15 a
19 años de edad.
Quince por ciento de las defunciones relacionadas con el
parto ocurrieron en adolescentes. Casi 4% de las
adolescentes tuvieron aborto provocado, con mayores tasas
en las ciudades que en las zonas rurales. Entre 1991 y
1992, se realizó un estudio de seroprevalencia de puérperas
infectadas por el VIH-1, que reveló que 7,4% eran HIV
positivas en las zonas urbanas, y 4,1% en las zonas rurales
o semirrurales. La fiebre tifoidea representó cerca de 64
% de las internaciones de niños de 9 a 14 años en el Hospital
Universitario del Estado, y la meningococia, 28%.
La salud de la mujer
Las mujeres representan 51% de la población total y 55% de
la población urbana. En el campo de la educación, las niñas
y los varones tienen la misma oportunidad de asistir a la
escuela primaria. En el nivel de la escuela primaria, el
número total de años de escolaridad de las niñas es de 0,5
a 2,1 años menor que el de los varones. Las mujeres también
ingresan al mercado de trabajo a temprana edad; alrededor
de 10% de las niñas de 5 a 9 años de edad y 33% de las de
10 a 14 pueden considerarse económicamente activas.
Debido a la inseguridad alimentaria y a los cortos
intervalos entre nacimientos, la malnutrición crónica y la
anemia, son muy propagadas entre las mujeres en edad
fertil. Los principales indicadores comprenden elevada
prevalencia de insuficiencia ponderal al nacer (estimada en
15%), anemia de la mujer (de 35% a 50%) e índice de masa
corporal inferior a 18,5 kg/m2 (18%) y una alta tasa de
mortalidad materna (456 por 100.000 nacidos vivos).
En 1995, se realizó un estudio nacional sobre la violencia
contra la mujer. En una muestra de 14 comunas de un total
de 132, se notificó un total de 1.935 casos de violencia,
clasificada como física (33%); sexual (37%), categoría en
la cual el estupro representó 13% del total; otras (6%) y
sin especificar (25%). El 81% de los casos de violencia
correspondieron a mujeres de 10 a 34 años de edad.
Según datos del Hospital Albert Schweitzer, el cáncer del
cuello uterino es la forma más común de cáncer en la mujer.
Con frecuencia cada vez mayor, las mujeres son víctimas de
la infección por el VIH; 53% de las parejas femeninas de
los hombres infectados son portadoras del VIH.
En el período 19901995, la esperanza de vida se
estimó en 58,3 años para las mujeres y en 54,9 años para
los hombres. La tasa global de fecundidad de las mujeres de
15 a 49 años es de 4,8 niños. Casi todas las mujeres
indicaron que deseaban tener solo tres hijos.
Cerca de 71% de las mujeres entrevistadas durante EMMUS-II
declararon que habían sido atendidas por un profesional de
salud o una partera tradicional durante el parto. Ochenta
por ciento de las entrevistadas habían tenido su último
hijo en casa; 50% de las mujeres que vivían en Puerto
Príncipe daban a luz en un hospital, en comparación con
solo 31% de los nacimientos ocurridos en otras zonas
urbanas y 9% de los ocurridos en las zonas rurales. Las
principales causas de defunción materna son el parto
obstruido (8,3%), la toxemia (16,7%) y la hemorragia
(8,3%). La elevada tasa de mortalidad materna se debe sobre
todo a atención prenatal inadecuada.
Según la EMMUS-II, se estima que 68% de las mujeres
embarazadas se sometieron al menos a un examen prenatal por
un profesional de atención de salud y 66% recibieron al
menos una dosis de toxoide tetánico. Entre las mujeres
embarazadas, 34% tuvieron cuatro exámenes prenatales o más;
26%, de dos a tres, y 8%, solo uno.
Los métodos más populares de control de la natalidad fueron
las píldoras anticonceptivas, la esterilización femenina,
las inyecciones y los condones (3% en cada caso). De las
mujeres sexualmente activas, 13% emplearon un método
anticonceptivo "moderno" y 4%, métodos
tradicionales. De los hombres sexualmente activos, 17
% emplearon un método moderno (6% condones) y 16%, métodos
tradicionales.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
Enfermedades transmitidas por vectores. La
malaria es un problema de salud pública en Haití,
especialmente en las zonas rurales. El Plasmodium
falciparum es prevalente en todo el país. Los
últimos casos autóctonos confirmados de infección por
Plasmodium vivax ocurrieron en 1983. Casi todos los
casos de transmisión de malaria ocurren en las zonas
costeras a alturas inferiores a 300 metros, en particular
en las zonas productoras de arroz densamente pobladas en el
sur y en Artibonite. Se han estimado en 1988 la incidencia
de 250.000 casos anuales de malaria, con una tasa de
letalidad de 1%. Los índices de láminas positivas en el
período 19911994 son muy altos y varían de 31,2% a
42%.
El dengue es una enfermedad endémica. El Aedes
aegypti, se encuentra en todo el país y se han
notificado altas tasas de infestación particularmente en
las zonas urbanas. Los datos recolectados hace 10 años por
el Departamento de Salud Pública colocan la tasa de
seroprevalencia en 3%. En 1994 se notificó un brote de
dengue en Puerto Príncipe. Se encontró el serotipo 1 en
aislados de muestras tomadas de pacientes con enfermedades
febriles. Los serotipos 1, 2 y 4 se encuentran comúnmente
en Haití, pero el serotipo 3 no se ha identificado nunca.
La filariasis linfática, encontrada en focos urbanos
dispersos, sobre todo en el norte y en el Golfo de La
Gonâve, es todavía una grave amenaza para la salud pública
en Haití. Wuchereria bancrofti, transmitido por
Culex quinquefasciatus, se está transformando en
un microorganismo mesohiperendémico en las zonas costeras.
Los estudios realizados por los Centros para el Control y
la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos indican
que más de 20% de la población de la mayoría de las
ciudades costeras es portadora de microfilarias.
Enfermedades inmunoprevenibles. En agosto
de 1994, la Comisión Internacional para la Certificación de
la Erradicación de la Poliomielitis declaró a Haití exento
de poliomielitis y desde entonces ningún caso se ha
confirmado. No obstante, las tasas de vacunación se
mantienen muy bajas (30% en 1995).
Entre 1989 y 1994, la tasa promedio de sarampión fue de 24
por 100.000. En julio de 1991 se produjo una epidemia de
sarampión en todo el país y desde que se realizó la campaña
nacional de vacunación en 19941995, no se han
confirmado más casos. La vacunación regular de los niños
menores de 1 año en 1995 se estimó en 75%. En cuanto al
tétanos neonatal, se notificaron 78 casos en 1995 en todo
el país. Durante los seis primeros meses de 1997, 39 sitios
centinela de los nueve departamentos notificaron 31 casos
de tétanos neonatal.
Se detectó el antígeno de superficie del virus de la
hepatitis B en 5,5% de los donantes de sangre examinados en
1990. En 1996, se realizaron estudios serológicos centinela
en instalaciones de nueve sitios (uno por departamento) en
los que se detectó el antígeno de superficie del virus de
la hepatitis B en 2% a 7% de las mujeres embarazadas.
Cólera y otras enfermedades infecciosas
intestinales. Hasta julio de 1997 no se habían
notificado casos de cólera. El sistema de vigilancia
epidemiológica establecido para la diarrea aguda permitió
identificar al Vibrio furnissii por primera vez en
el Caribe y al Vibrio cholerae distinto del tipo
01 aislado de una muestra de materia fecal tomada a un
paciente con síntomas similares a los de cólera.
De 1987 a 1994, en las encuestas nacionales de salud se
detectó una marcada baja de la incidencia de diarrea en
niños menores de 5 años de edad (de 43% a 27,6% en la
quincena anterior a las encuestas); sin embargo, los
valores siguen siendo muy altos y han alcanzado 47,7% en el
grupo de 6 a 11 meses de edad. Las enfermedades diarreicas
son la principal causa de enfermedad y defunción de los
niños menores de 5 años y a menudo están relacionadas con
infecciones respiratorias agudas y malnutrición.
La fiebre tifoidea es endémica en Haití. En 1991 se
confirmó una epidemia de grandes proporciones en varias
comunidades de bajos ingresos de Puerto Príncipe. En
19921993 se notificaron varios focos epidémicos,
predominantemente en el sur. De julio a diciembre de 1995
la fiebre tifoidea ocupó el quinto lugar entre las causas
de hospitalización.
Entre 1981 y 1990 se notificaron más de 6.000 nuevos casos
de tuberculosis anualmente a la OMS; en 1991, fecha de la
última notificación, se registraron 10.237 casos, o sea
154,7 por 100.000. La incidencia de tuberculosis en Haití
se estima en 180 por 100.000 habitantes. La tasa de
mortalidad es elevada debido a la pobreza generalizada y la
epidemia de infección por el VIH y sida en el país. En un
estudio realizado en el período 19921993 se descubrió
una seroprevalencia de 19% de VIH en un grupo de 240
pacientes tuberculosos. Los datos correspondientes a 1991
muestran que 50% de todos los pacientes con sida padecían
de tuberculosis. Estudios de seroprevalencia hechos en
niños en 1996 confirmaron la estrecha relación existente
entre la tuberculosis y la infección por el VIH.
Entre 1977 y 1996, los dos establecimientos de referencia
del país, a saber, el Hospital Providence de Gonaïves
(Artibonite) y el Instituto Fame Pereo de Puerto Príncipe,
atendieron a 1.998 pacientes de lepra, de los cuales 80,5
% eran casos paucibacilares y 19,5%, multibacilares. La
división de los pacientes con lepra por grupo de edad
revela que 21% eran niños menores de 15 años, de los cuales
12,6% eran casos multibacilares. De los 521 casos de lepra
diagnosticados entre 1993 y 1996, se notificaron 22 casos
de discapacidad del grado 2 y superiores.
Infecciones respiratorias agudas. Los
datos producidos por la EMMUS-II correspondientes a 1994
mostraron que 20% de los niños menores de 5 años habían
sufrido infecciones respiratorias agudas en las dos semanas
anteriores a la encuesta. En 1994, las infecciones
respiratorias agudas causaron 25% de las defunciones de
niños menores de 5 años de edad y la neumonía fue la
principal causa. En el período 19941995, las
infecciones respiratorias agudas fueron la principal causa
de las consultas hechas por pacientes a 42 establecimientos
centinela en Haití.
Rabia. Se notificaron de dos a cuatro casos anuales de
rabia humana entre 1990 y 1995. El Laboratorio del estado
de Connecticut en los Estados Unidos de América confirmó
solo uno de los casos en 1993. Se notificaron siete casos
en 1996.
En 1995 se identificaron 64 casos de leptospirosis y en los
cuatro primeros meses de 1996, 32 casos. La razón
hombre/mujer es de 2:1 y 35% de los casos afectaron a los
hombres de 20 a 39 años. La enfermedad fue mortal en 33% de
los casos.
Entre 1982 y 1992 se notificó un total acumulado de 4.967
casos de sida (46% de ellos en mujeres). Los informes
oficiales y la notificación de casos de sida se
suspendieron a partir de 1992. Hasta 1996 se estimaba que
el porcentaje de la población sexualmente activa infectada
por el VIH era de 3% a 5% en las zonas rurales y de 7% a
10% en las urbanas. Las proyecciones preliminares, basadas
en diferentes modelos matemáticos, llevan a la conclusión
de que en el año 2000 el número de personas VIH positivas
llegará a más de 380.760 y que el número anual de
defunciones podría alcanzar 27.000, incluidos 6.000 niños.
La transmisión del VIH es predominantemente heterosexual
(razón hombre/mujer de 1,2:1).
Enfermedades emergentes y reemergentes. A
fines de abril de 1994 se notificó una epidemia de
meningococemia en Ouanaminthe en el departamento del
Nordeste. A fines de noviembre se habían notificado
aproximadamente 100 casos y 9 defunciones. Se identificó
Neisseria meningitidis del grupo C. En 1995, en la
zona de Puerto Príncipe, más de 75% de los casos
correspondieron a niños de 5 a 14 años de edad. El resto
del país también notificó casos y el mayor número se
registró en las zonas rurales de Artibonite. En todo el año
1995 se notificaron 158 casos de los cuales murieron 55, lo
que arrojó una tasa de letalidad de 35%.
Enfermedades y deficiencias de la nutrición y del
metabolismo. En 19941995, la EMMUS-II reveló
un importante aumento de la prevalencia de emaciación desde
1990, que afectó sobre todo a los niños menores de 3 años
de edad. Más de un tercio de quienes sobrevivieron hasta el
primer año de vida mostraron signos de retraso grave del
crecimiento. A los 5 años, 41% de todos los niños habían
sufrido retraso grave del crecimiento. Las elevadas tasas
de desnutrición y enfermedades infecciosas indican que
muchos niños de edad preescolar sufren los efectos de la
deficiencia de vitamina A, de la anemia nutricional o de
ambas. El mango es una importante fuente alimentaria de
vitamina A y, después de períodos de abundancia, se ha
observado una variación estacional en el consumo
alimentario y la deficiencia de vitamina A.
Una encuesta realizada en 1991 en la Meseta Central mostró
una tasa de prevalencia de 10% de todas las clases de bocio
(grados 1 y 2) y 2,5% de las formas visibles. Asimismo, la
concentración de yodo urinario en la población general fue
de 10,3 µg/dl. Los problemas de deficiencia de yodo se
limitan típicamente a las zonas montañosas aisladas del
interior del país.
Se registraron tres tipos de diabetes en Haití: el tipo 1 o
diabetes insulinodependiente (10% del total); el tipo 2 o
diabetes no insulinodependiente, y el tipo 3 o diabetes
relacionada con la malnutrición (diabetes
"tropical"). La prevalencia varía de 2% a 8% en
diferentes partes del país. La mitad de todas las
amputaciones realizadas en el Hospital Universitario del
Estado en 1987 correspondieron a pacientes diabéticos.
Enfermedades cardiovasculares. Estas
enfermedades representaron 40% de las internaciones de
pacientes en el Hospital Universitario del Estado en 1996,
sobre todo el accidente cerebrovascular y la cardiopatía
isquémica. Dos encuestas indican una prevalencia de
hipertensión arterial de 13% a 15% en la población adulta
de 18 y más años.
Tumores malignos. Las estadísticas del
Instituto Nacional de Cáncer mostraron que el tipo tratado
con más frecuencia fue el cáncer del cuello uterino, que
representó 60% del total en el período 19881990 y 40
% en el período 19911994. El cáncer de mama ocupó el
segundo lugar con 15% y 30%, respectivamente. El cáncer
nasofaríngeo ocupó el tercer lugar con 10% a 15% de los
casos. El total de casos de cáncer tratados por la
Institución alcanzó un promedio anual de 250 entre 1988 y
1994. Varios establecimientos de atención de salud
intervienen parcialmente en la detección, el diagnóstico,
el tratamiento y la atención de pacientes que sufren cáncer
o displasia del cuello uterino.
Accidentes y violencia. Los datos notificados por el
Hospital Universitario del Estado mostraron que en
diciembre de 1995 la incidencia de accidentes de tránsito
fue mayor que durante el resto del año. El número total de
muertos y heridos fue de 2.393 anuales; hubo más hombres
afectados que mujeres (1,7:1). Los accidentes frecuentes en
el hogar ocasionaron graves quemaduras sobre todo a los
niños. Además, Haití es regularmente escenario de incendios
y accidentes de navegación, como la tragedia del Neptuno
ocurrida en febrero de 1993, que causó alrededor de 1.500
muertos.
Desastres naturales. La tormenta tropical Gordon azotó a
Haití en noviembre de 1994 y dejó un saldo de 1.122
muertos. Destruyó 3.550 casas, ocasionó graves daños a
varios sistemas de acueducto, causó la pérdida de miles de
cabezas de ganado e hizo estragos en la superficie sembrada
de cultivos alimentarios. La tormenta afectó a los
servicios de salud que se vieron en la necesidad de atender
una mayor demanda y de redistribuir recursos limitados. Las
inundaciones generalizadas, tanto en las zonas rurales (el
sur en noviembre de 1995 y el sur y el noroeste en febrero
de 1996) como en las urbanas (zonas del litoral de Puerto
Príncipe), causaron extensos daños. La sequía afecta
regularmente a la región noroeste del país.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Planes y políticas nacionales de salud
En marzo de 1996, el Ministerio de Salud Pública introdujo
una política sanitaria que reconoce el derecho fundamental
a la salud y la obligación del Estado de garantizar el
acceso a la atención de salud para todos. La reforma del
sector salud se concibió como parte del esfuerzo de
descentralización del Estado para asegurar la igualdad de
acceso a un conjunto mínimo de servicios.
Estrategias y programas para la reforma del sector
salud
El Ministerio de Salud Pública definió las siguientes
prioridades:
El fortalecimiento del Ministerio de Salud Pública
en los niveles central y departamental, incluido el
desarrollo de los recursos humanos y la capacidad
gerencial; el uso de nuevas modalidades de financiamiento
de la salud, la realización de reformas hospitalarias, la
actualización de la legislación sanitaria, el examen de la
política sobre medicamentos esenciales, el desarrollo del
sistema de información de salud, la búsqueda de
coordinación intersectorial y la puesta en marcha de
unidades de salud comunitaria basadas en la
descentralización y la participación comunitaria.
El desarrollo de la atención primaria de salud con
objeto de prestar un conjunto mínimo de servicios de salud
a la población que incluyan la atención integral del niño
focalizada en las infecciones respiratorias agudas; la
atención integral de salud de la mujer, con acento en el
embarazo y la reducción de la mortalidad materna; la
vacunación; el acceso a medicamentos esenciales; la
prevención y el control de enfermedades transmisibles; el
combate de las enfermedades emergentes y reemergentes, como
la tuberculosis, las enfermedades de transmisión sexual y
el sida; el control de las infecciones meningocócicas y las
enfermedades transmitidas por vectores; la erradicación del
sarampión, el tétanos neonatal y la lepra, y la mejora de
la atención de urgencias medicoquirúrgicas y la atención
dental.
El fortalecimiento de las actividades de promoción
de la salud. Los programas incluyeron diseminación de
información sobre salud, educación sanitaria y movilización
social, particularmente en la prevención de enfermedades
transmisibles, violencia y accidentes, salud escolar y
afecciones asociadas a hábitos alimentarios.
El mejoramiento de la salud ambiental, incluidos el
acceso a agua potable, la higiene de los alimentos, la
evacuación de excretas y el control de la contaminación
atmosférica y la prevención y mitigación de desastres.
Organización del sector salud
Organización institucional
El sistema de salud de Haití está formado por los sectores
público, semipúblico y privado.
El sector público se vio gravemente afectado por la crisis
política nacional, que llevó a canalizar toda la ayuda
externa por medio de organizaciones no gubernamentales. El
Ministerio de Salud Pública está estructurado en niveles
centrales, departamentales y comunitarios. Por medio de sus
direcciones y unidades centrales, desempeña una función
normativa. Las actividades de planificación, vigilancia y
supervisión están bajo la responsabilidad de los jefes de
nueve departamentos sanitarios. Un tercio de las 663
instituciones de salud del país pertenecen al sector
público.
El sector semipúblico o mixto comprende las instituciones
sin fines de lucro mantenidas sobre todo por organizaciones
no gubernamentales. El personal es remunerado en su
totalidad o en parte por el sector público, pero
administrado por el sector privado.
En 1994 había 49 hospitales y otros 61 establecimientos de
internación, con un número aproximado de 90 camas por
100.000 habitantes. Del total de establecimientos de
atención de salud del país, 32% son manejados por
organizaciones no gubernamentales. El sector privado con
fines de lucro está formado por médicos, dentistas y otros
especialistas en ejercicio particular, que en su mayoría
trabajan en Puerto Príncipe y en establecimientos
asistenciales privados. Los establecimientos públicos y
privados son totalmente independientes unos de otros, con
muy poco trabajo en redes. Las diferencias de acceso a
atención de salud adecuada se intensifican por la
desigualdad de la distribución geográfica de los centros y
las camas de hospital.
Los beneficios del sistema de seguridad social se destinan
solo a las personas formalmente empleadas. En 1995, el
Organismo de Seguro de Accidentes de Trabajo, Enfermedad y
Maternidad, órgano autónomo que funciona bajo la protección
del Ministerio de Asuntos Sociales, ofreció cobertura de
seguro a 2.500 empresas públicas y privadas. En 1996 cubrió
a 60.000 trabajadores, un aumento en relación con los
40.000 amparados en 1994.
El gasto público per cápita en salud estimado para 1995 en
US$ 2,0 representó una reducción en relación con el de
1990, que fue de US$ 3,4. El gasto total en salud fue de
US$ 9 per cápita, lo que representó 3,5% del PIB en 1995.
Según estas estimaciones, en 1996 se sufragó cerca de 16
% del gasto total con fondos del presupuesto del Gobierno;
28% con fondos de los organismos donantes externos,
canalizados en su mayoría por medio del Ministerio de Salud
Pública y organizaciones no gubernamentales; 20% con fondos
de organizaciones no gubernamentales, y 36% con fondos de
fuentes privadas.
Organización de las actividades de regulación
sanitaria
La legislación de salud promulgada inicialmente en 1981
sigue vigente, pero se elabora un nuevo marco
jurídico-administrativo.
El Ministerio de Salud Pública estableció criterios para el
funcionamiento de instituciones de formación de personal
médico y paramédico. Dos facultades particulares de
enfermería y 10 centros de capacitación de ayudantes de
enfermería obtuvieron licencia para su funcionamiento. El
servicio de farmacia del Ministerio expide un certificado a
los estudiantes de farmacia después de terminar un programa
de capacitación de cuatro años, con un año de internado. El
servicio de farmacia regula todos los asuntos relacionados
con los productos farmacéuticos, lo que entraña sobre todo
la inspección de las farmacias privadas. Haití no tiene
sistemas de registro de medicamentos, de control de
importaciones de productos farmacéuticos ni de inspección
de compañías farmacéuticas. Los medicamentos que exigen
receta pueden conseguirse normalmente con facilidad en
puestos de venta ambulante.
Entre noviembre de 1995 y junio de 1996, un brote de
insuficiencia renal aguda afectó a 100 niños, que murieron
en su mayoría. Una investigación multiinstitucional reveló
que esa afección se debió al consumo de un jarabe de
acetaminofén de producción local, contaminado con
dietilenglicol importado. Para corregir la situación, el
Ministerio de Salud Pública se esforzó por mejorar la
vigilancia del control de la calidad por medio de la
inspección regular de los fabricantes, importadores,
proveedores y farmacias. Puesto que no había laboratorio
nacional de control de la calidad, hubo que mandar todas
las muestras al exterior para análisis.
En noviembre de 1995, el Ministerio del Medio Ambiente
elaboró el Plan de Acción Nacional del Medio Ambiente, con
objeto de enfrentar las diversas amenazas ambientales que
se ciernen sobre el agua dulce, el agua de mar, el aire y
el suelo.
Servicios de
salud y recursos
Organización de los servicios de atención a la
población
Se lanzaron varias campañas de información pública en gran
escala con la participación de diversos sectores En una
campaña de mercadeo social de condones, administrada por
Population Services International con fondos de AIDSCAP
desde septiembre de 1992, se vendieron 14 millones de
condones. La iniciativa del Hospital Amigo del Niño,
lanzada conjuntamente por el UNICEF y la OPS en 1994 para
promover la lactancia materna, llevó a la certificación de
dos hospitales como amigos del niño en 1996. Con la campaña
nacional de erradicación del sarampión, cumplida en
19941995, se logró una cobertura de vacunación de
98%. La campaña nacional de promoción de la lactancia
materna lanzada en agosto de 1995 llegó a la mayoría de la
población. La observancia del "Día de la
Tuberculosis", el "Día Internacional de la
Mujer", "Agua Limpia, Medio Ambiente y
Salud", el "Día Mundial sin Tabaco", el
"Día de la Salud Mental" y el "Día del
Sida" recibieron cobertura en los medios de
comunicación.
Con asistencia financiera y técnica externa, los
Ministerios de Salud Pública y de Educación trabajan juntos
para formular políticas de salud escolar apropiadas para
Haití, incluso sobre detección temprana de problemas
auditivos y visuales; promoción de la salud oral y
detección de la caries dental; vigilancia nutricional;
detección de la carencia de hierro y las enfermedades
causadas por parásitos intestinales; detección precoz de la
mala postura; educación y promoción de la salud, educación
sexual y prevención de las enfermedades de transmisión
sexual.
Salud de los trabajadores. Haití no tiene
un programa nacional de salud de los trabajadores, pero las
personas amparadas por el Organismo de Seguro de Accidentes
de Trabajo, Enfermedad y Maternidad recibieron exámenes
anuales de detección de tuberculosis y sífilis. Este
Organismo tiene un hospital de 30 camas en Puerto Príncipe,
que atendió a un promedio de 30 pacientes ambulatorios al
día.
En 1992, las organizaciones no gubernamentales de todo el
país asignaron fondos para la planificación y ejecución de
programas de vacunación en que
participaron los funcionarios regulares de los
establecimientos de salud pública. Entre noviembre de 1994
y junio de 1995 se realizó una campaña de vacunación contra
el sarampión en la que se vacunó a 2.800.000 niños, cifra
que representa 98% de la población destinataria de 9 meses
a 14 años de edad. Se creó una red nacional de cuatro a
cinco unidades de almacenamiento y distribución de vacunas
y suministros para inmunización en cada departamento.
En 1996, 200 dispensarios prestaron servicios de
diagnóstico, tratamiento y seguimiento de pacientes con
tuberculosis. La tasa de curación varió mucho de un
departamento a otro (entre 40% y 78%). En las actividades
de capacitación realizadas entre 1993 y 1995 se centraron
en 828 trabajadores de salud. En 1995, el surgimiento de
varios casos de tuberculosis farmacorresistente obligó a
usar costosos medicamentos de segunda línea. Eso elevó
mucho el costo del tratamiento del paciente
farmacorresistente, de US$ 45 a US$ 3.000.
En lo que respecta a la malaria, el país
sigue una estrategia de atención primaria de salud centrada
en evitar las defunciones y reducir las tasas de
morbilidad, con la detección precoz y el tratamiento
oportuno. El Ministerio de Salud Pública emprendió la tarea
de capacitar a todo el personal de salud en prevención y
control de la malaria. Al terminar esa actividad en 1997 se
había capacitado a un total de 3.500 trabajadores de salud.
Desde 1991 las actividades de control del
sida han recibido apoyo técnico y financiero de la
OPS, la AID (EUA), la OMS/PMS, la Cooperación Francesa y el
FNUAP. Este apoyo ha reforzado las actividades cumplidas
por cerca de 20 organizaciones no gubernamentales en los
campos de serovigilancia centinela de la infección por el
VIH, campañas de información, educación y comunicación
sobre el sida (IEC), producción de materiales de IEC,
capacitación de trabajadores de salud y dirigentes
comunitarios para atender a los pacientes de sida y
enfermedades de transmisión sexual, atención clínica y
psicológica de los pacientes que sufren enfermedades de
transmisión sexual y sida en un centro de referencia de
Puerto Príncipe y en tres hospitales de las zonas urbanas y
rurales, ayuda financiera y asistencia nutricional a
pacientes de sida y a sus familias en Puerto Príncipe,
distribución de condones, y suministro de medicamentos y
materiales para la prevención y el control de las
enfermedades de transmisión sexual.
El Ministerio de Salud Pública, la OPS, los Centros GHESKIO
y las organizaciones no gubernamentales AIDSCAP han creado
algoritmos simplificados para el tratamiento de las
enfermedades de transmisión sexual. El ONUSIDA comenzó a
funcionar oficialmente en Haití el 1 de enero de 1996. El
programa nacional de control del sida y otras enfermedades
de transmisión sexual fue lanzado por el Ministerio el Día
Mundial del Sida el 1 de diciembre de 1996.
La Unidad de Protección de la Salud, del Ministerio de
Agricultura, se encarga de administrar la estrategia de
control de zoonosis. El Servicio de
Sanidad Animal de esta Unidad tiene 5 veterinarios y 90
trabajadores distribuidos por todo el país. Los
funcionarios de salud participan activamente en el control
de los perros callejeros y trabajan con personal del
Ministerio de Agricultura para realizar campañas de
vacunación.
En lo que respecta a las actividades de control de
la rabia, el Ministerio de Agricultura realizó en
1995 una campaña nacional de vacunación de perros y gatos,
con asistencia del Ejército de los Estados Unidos, el
Ministerio de Salud Pública y la OPS; se estima que en el
país hay aproximadamente 100.000 perros. Se administraron
más de 54.072 dosis de vacuna entre julio y agosto de 1995,
sobre todo en la zona metropolitana.
Las actividades de control de la carencia de
micronutrientes entrañan intervenciones para la
suplementación a corto plazo, e incluyen la distribución
universal de altas dosis de vitamina A de 100.000 UI con
fines profilácticos a niños de 6 a 12 meses de edad y de
200.000 UI a niños de 12 a 72 meses de edad en los sitios
de vacunación, la distribución universal de suplementos de
vitamina A (200.000 UI) a las madres en el mes siguiente al
parto por trabajadores de salud comunitarios o parteras
tradicionales, la administración de suplementos de hierro y
ácido fólico a las mujeres con diagnóstico de anemia y la
distribución de cápsulas de yodo a una población objetivo
en regiones específicas.
Las enfermedades transmitidas por los alimentos siguen
siendo un desafío para la salud pública, debido en parte al
poco personal que trabaja en el proceso de inspección y a
factores culturales profundamente arraigados. La Dirección
de Salud Ambiental y Epidemiología del Ministerio se
encarga de las actividades de control relacionadas con la
inocuidad de los alimentos.
Sistemas de vigilancia epidemiológica y
laboratorios de salud pública. Hasta 1991, solo
cuatro enfermedades, a saber, la poliomielitis, el tétanos
neonatal, el sida y el cólera tenían sistemas activos
específicos de vigilancia. En septiembre de 1996, el
Ministerio de Salud Pública creó un comité para diseñar y
apoyar la ejecución de un nuevo sistema nacional de
información de salud. Los 16 miembros del comité comprenden
representantes de los Ministerios de Salud Pública, de
Hacienda y Planificación y de Cooperación Externa, una
organización no gubernamental y tres organismos de
cooperación técnica.
Servicios de agua potable y
alcantarillado. La crisis política y el ulterior
embargo comercial han perjudicado mucho al sector de
abastecimiento de agua y saneamiento. Se interrumpieron los
proyectos de inversión en marcha en este sector, que
alcanzaban un total de US$ 163 millones. Sin mantenimiento,
la infraestructura de abastecimiento de agua se deterioró
rápidamente y los niveles de cobertura de los servicios en
la capital se redujeron casi 30% entre diciembre de 1990 y
diciembre de 1994. En octubre de 1994 se reanudaron casi
todos los proyectos suspendidos en noviembre de 1991, y
desde entonces han aumentado las inversiones en el sector
de abastecimiento de agua y saneamiento.
Servicios de manejo de residuos sólidos municipales. Casi
30% del volumen diario de residuos sólidos producidos en
Puerto Príncipe es recogido por el Ministerio de Obras
Públicas y el municipio; un organismo autónomo
gubernamental a cargo del manejo de los residuos sólidos
cerró en 1993. El servicio era más seguro en las ciudades
pequeñas, donde la recolección estaba garantizada por
servicios locales administrados por los Ministerios de
Obras Públicas y de Salud. La evacuación de los desechos de
los hospitales también es deficiente.
Programas de ayuda alimentaria. La ayuda
alimentaria es muy importante en Haití, donde un creciente
número de familias enfrenta problemas de seguridad
alimentaria cada vez más graves. Los principales donantes
fueron la AID (EUA), la Unión Europea y el Programa Mundial
de Alimentos de las Naciones Unidas. Muchas organizaciones
no gubernamentales y organismos bilaterales también
participaron en la distribución de alimentos de socorro.
Organización y funcionamiento de los servicios
de atención a las personas
Servicios ambulatorios, hospitalarios y de
urgencia. La atención ambulatoria se presta por
medio de establecimientos creados expresamente con ese fin,
dispensarios y servicios de consulta externa en la mayoría
de los hospitales; los servicios varían mucho de una
estructura a otra.
En 1993 se lanzó un proyecto piloto de atención de urgencia
con ayuda de la OPS y de médicos adscritos al Servicio
Francés de Ambulancia de Urgencia (SAMU). El proyecto
sentará las bases para una red nacional de servicios de
urgencia que prestaría servicios que van desde examen y
primeros auxilios hasta tratamiento especializado. Los
cuatro centros de salud de la zona metropolitana están
dotados de unidades de urgencia. Además, la Cruz Roja
Haitiana y varios hospitales nuevos han establecido su
propio servicio de ambulancia y de comunicación telefónica
y radiofónica de urgencia. Se organizaron actividades de
capacitación en atención médica de urgencia para el
personal de salud de todo el país: recibieron
adiestramiento 314 médicos, enfermeros y auxiliares de
salud, y 72 paramédicos que trabajan en los sectores
público y privado. Se espera que la experiencia sirva de
base para formular un plan nacional de atención de
urgencia. El Ministerio de Salud Pública incluye medicina y
cirugía de urgencia en el conjunto mínimo de servicios de
salud.
Servicios auxiliares de diagnóstico y bancos de
sangre. Los únicos laboratorios de análisis
médicos están localizados en algunos hospitales privados y
semipúblicos en las principales ciudades y, por lo general,
realizan solo análisis básicos. Un total de 122
instituciones públicas y privadas sin fines de lucro tienen
servicios de diagnóstico de la malaria y 200 centros de
diagnóstico son parte de la red de control de la
tuberculosis, con capacidad de realizar exámenes de esputo.
No hay servicios organizados de control de la calidad.
Desde 1986, cuando el servicio de transfusión de sangre
administrado por la Cruz Roja Haitiana se encargó de esa
labor en los hospitales de las principales ciudades del
país, se ha sometido la sangre a examen de detección de la
infección por el VIH. En el centro de transfusión de Puerto
Príncipe, la sangre donada se somete a examen sistemático
para detectar hepatitis B (antígeno de superficie) y
sífilis (examen serológico de sífilis adquirida). Puesto
que se considera que la infección por el VIH y la sífilis
son hiperendémicas y la malaria y la hepatitis B son
mesoendémicas en Haití, las transfusiones de sangre se
mantuvieron al mínimo estrictamente necesario.
Según la nueva política de atención de salud, la
salud dental es parte del conjunto de servicios de
salud. El estado actual de la atención de salud oral y
dental en Haití se caracteriza por escasez de recursos
humanos y equipo. Algunas organizaciones no gubernamentales
tratan de dar soluciones comunitarias, de costo módico, a
los problemas de salud oral y dental.
No había programas nacionales de tratamiento de la
diabetes y la hipertensión. Una organización no
gubernamental de Puerto Príncipe prestó servicios de
prevención, atención médica, dispensación de medicamentos a
un precio razonable y rehabilitación. Varios factores
impidieron la detección precoz de la diabetes: la escasez
de instrumentos y equipo de diagnóstico, prácticamente
inexistentes en las zonas rurales; la falta de
instalaciones de atención de salud; la poca conciencia de
la población en general respecto de esta enfermedad, y la
falta de una política de detección precoz.
Insumos para la salud
Infraestructura física. La infraestructura de atención de
salud y el equipo médico se ven gravemente perjudicados por
falta de mantenimiento y de reparación oportuna. El
deterioro del estado de las instalaciones y del equipo de
los establecimientos públicos de atención de salud se
agravó con la crisis que atravesó la nación durante tres
años. Entre octubre de 1994 y marzo de 1996 se gastó un
total de US$ 1.310.525 en proyectos de rehabilitación en 46
establecimientos de atención de salud y 5 hospitales,
incluso en el Hospital Universitario del Estado. Se
invirtió un total de US$ 8.278.610 en la rehabilitación
parcial de 88 establecimientos de atención de salud y 5
hospitales, incluido el Hospital Universitario.
Acceso a la atención de salud. Hay un total de 663
establecimientos de atención de salud en todo el país.
Según la EMMUS-II, casi todas las mujeres de las zonas
urbanas viven cerca de establecimientos de atención de
salud (de 79% a 98% en Puerto Príncipe y de 62% a 87% en
otras ciudades). La situación en las zonas rurales es
bastante distinta. En 1991, cerca de 40% de la población
carecía de acceso a los servicios de atención primaria de
salud. Las disparidades también son evidentes en la
distribución de profesionales de atención de salud en el
país. Cerca de 73% de los médicos, 67% de los enfermeros,
35% de los establecimientos de atención de salud y 52% de
las camas de hospital están concentrados en el departamento
del Oeste y prestan servicios a un tercio de la población
total. En lo que respecta a la distribución de la
población, el personal de atención de salud y el número de
camas por 100.000 habitantes por departamento, existen
grandes disparidades de acceso a la atención de salud en
Haití.
Debido a sus precarias condiciones sociales y económicas,
la población rural rara vez consulta a un profesional de
salud. Se ha progresado algo en la labor de facilitar
medicamentos esenciales a un precio asequible en la mayoría
de los establecimientos públicos y privados y las
organizaciones sin fines de lucro. Los mecanismos de
recuperación de costos financian un fondo social para
prestar atención a los pacientes indigentes.
Medicamentos esenciales, inmunobiológicos y reactivos.
Había 4 compañías farmacéuticas, 50 importadores y
proveedores y 200 farmacias privadas autorizadas en la zona
de Puerto Príncipe.
En 1992, con ayuda de asociados nacionales e
internacionales, la OPS creó un programa de medicamentos
esenciales (PROMESS) para distribuir estos productos y
equipo médico en Haití como parte de la asistencia
humanitaria; el Ministerio de Salud Pública ha dirigido la
junta de PROMESS desde 1996 y ha autorizado la venta de
cerca de 400 medicamentos esenciales. Con objeto de
promover el uso de medicamentos esenciales, el Ministerio
ofreció capacitación en el manejo de esos productos al
personal asignado al terreno. Los depósitos periféricos del
Estado, abastecidos por PROMESS, facilitaron la
distribución de medicamentos y suministros médicos a las
instituciones de salud en las zonas rurales. Algunas
organizaciones no gubernamentales divulgan manuales sobre
el uso de hierbas medicinales en creole.
El UNICEF importó vacunas del PAI y las proporcionó gratis;
las vacunas se almacenaron en un depósito de la OPS, desde
donde se distribuyeron. Se prepararon localmente solo
algunos reactivos, tales como las sustancias de tinción
para el control de la tuberculosis.
Tecnología en salud. La tecnología en salud es sumamente
limitada en Haití. Los servicios de radiología y
radioterapia se concentran en Puerto Príncipe y en algunos
hospitales provinciales y casi todo el equipo es anticuado.
Es raro encontrar técnicos bien formados y los servicios de
dosimetría y las medidas de protección en las salas de
rayos X y sus alrededores son poco fiables. En general, hay
equipo moderno de imaginología de diagnóstico solo en el
sector privado. Un establecimiento privado de Puerto
Príncipe recibió su primer explorador para tomografía
computarizada en 1995. Los servicios de diálisis renal en
Haití se limitan a dos unidades en un hospital privado.
Comunicaciones. En 1993, la OPS, junto con organizaciones
no gubernamentales del sector salud, estableció una red de
radiocomunicaciones conocida como "red radiofónica de
salud". Ha demostrado ser invalorable tanto para las
actividades ordinarias de regulación (logística,
administración) como para casos de urgencia. La red
radiofónica tiene 15 afiliadas. Cinco estaciones de enlace
por VHF cubren cerca de 70% del territorio nacional.
Recursos humanos
Disponibilidad por tipo de recurso. El Ministerio de Salud
Pública es uno de los mayores empleadores del país y su
plantilla tiene aproximadamente 8.900 funcionarios (19% de
la administración pública). De ellos, 38% son funcionarios
médicos y paramédicos y el 62% restante está constituido
por personal administrativo y de apoyo. Se observaron
grandes diferencias en la distribución del personal del
Ministerio de Salud Pública en el país. En los hospitales
de los departamentos había escasez de administradores y
funcionarios capacitados, tales como ginecobstetras,
anestesistas, pediatras, cirujanos, ortopedistas, obstetras
y enfermeros. Hay aproximadamente 11.000 parteras
tradicionales que atienden cerca de 80% de los partos.
La Facultad de Farmacia forma a un promedio de 25
profesionales al año, pero como el campo farmacéutico no
ofrece cargos atractivos, muchos se trasladan al exterior o
ingresan al sector privado como representantes médicos o
químicos en la industria farmacéutica.
Educación del personal de salud. En 1997 había siete
instituciones públicas, incluso una facultad de medicina y
farmacia; una facultad de odontología; cuatro facultades de
enfermería localizadas, respectivamente, en Puerto
Príncipe, Les Cayes, Cap-Haïtien y Jérémie, y un instituto
de tecnología médica. Funciona en Puerto Príncipe un
instituto no gubernamental sin fines de lucro de
capacitación en salud comunitaria y epidemiología. Se
diploman alrededor de 80 médicos y 150 enfermeros al año.
Antes de 1993, algunas empresas privadas con fines de lucro
abrieron muchos establecimientos de formación médica y
paramédica. Hay dos escuelas de medicina, 10 escuelas de
enfermería, más de 40 centros de capacitación de auxiliares
de enfermería y varios institutos de tecnología médica. Los
títulos conferidos por estos establecimientos no siempre
son reconocidos por el Ministerio de Salud Pública. En
cooperación con este se reanudó un proyecto de formación de
parteras tradicionales, de cuatro años de duración
(19961999), financiado por el PNUD.
Gasto y financiamiento sectorial
A pesar de haberse reducido en los últimos tres años, el
presupuesto del Hospital Universitario del Estado en Puerto
Príncipe absorbió una gran cantidad del gasto público
(17%); se gastó otro 28% en otros hospitales públicos. El
gasto público en medicamentos representó 3% del total
gastado en 19951996, pero la mayoría de las
instituciones privadas y públicas emplearon mecanismos de
recuperación de costos. El gasto público en equipo
representó de 4% a 5% del presupuesto; además, se gastaron
US$ 510.345 en equipo en 19941995 por medio de ayuda
externa concedida con ese fin.
El presupuesto del Ministerio de Salud Pública fue de G 157
millones en 1990 y de G 417 millones en 1996, pero debido a
la inflación eso representa una baja de 27%. En valores
constantes de 1990, las cantidades corresponden a G 157
millones y G 115 millones, respectivamente.
El gasto público en salud varió entre 7,1% y 10,7% del
presupuesto nacional entre 1990 y 1996, lo que representa
aproximadamente 1% del PIB. El gasto público per cápita en
salud se redujo de G 25 en 1990 a G 16 en 1996, en valores
constantes de 1990. Sin embargo, la cifra correspondiente a
1996 indicó una tendencia ascendente después de cuatro años
de reducción durante la crisis política. Hasta mediados de
los años noventa, alrededor de 90% del gasto público se
había destinado a pagos de salarios y sueldos, lo que agotó
el capital de trabajo destinado a los establecimientos de
atención de salud, cuyos servicios se deterioraron
continuamente. Se esperaba que la proporción destinada a
salarios y sueldos en los presupuestos de 1995 y 1996 se
limitaría a 70%, pero no fue así y en 1996 se mantuvo en
80%.
El Ministerio de Asuntos Sociales, por conducto de su
Instituto de Bienestar Social, abordó algunas cuestiones
como las enfermedades de transmisión sexual en trabajadores
del sexo, prestó atención prenatal, supervisó el bienestar
de los niños callejeros y proporcionó servicios médicos a
orfelinatos dentro de su esfera de influencia. El
Ministerio de Agricultura trabajó activamente en programas
de control de zoonosis, abastecimiento de agua en las zonas
rurales y alimentos por trabajo. El Ministerio de Educación
planeó programas de salud escolar y se ha encargado de las
facultades de medicina, farmacia y odontología desde 1995.
El Ministerio de Asuntos y Derechos de la Mujer publicó un
documento de política sobre la salud de la mujer en 1995,
evaluó las condiciones de las mujeres encarceladas y
estableció un registro médico uniforme para uso en los
servicios de salud de las cárceles. Se redactó un memorando
de entendimiento para la mejora de las condiciones
imperantes en las cárceles, presentado para su aprobación a
cuatro ministerios del gabinete (Asuntos Sociales, Salud,
Justicia y Educación). El Ministerio también publicó una
guía para la evaluación de albergues para mujeres y
participó en una actividad de educación sobre salud
reproductiva y sida destinada a grupos de mujeres de
organizaciones populares. El Ministerio del Medio Ambiente
lanzó una campaña de información pública sobre la
importancia de proteger la naturaleza y señaló estrategias
de control de la deforestación. El Ministerio de Obras
Públicas cumplió una función destacada en los programas de
abastecimiento de agua y saneamiento y en una actividad
destinada a mejorar las carreteras de la nación. La Empresa
Metropolitana de Acueducto, el Servicio Nacional de
Abastecimiento de Agua y el Servicio Metropolitano de
Recolección de Desechos Sólidos están adscritos al
Ministerio de Obras Públicas.
A veces, en los sectores público y privado se fijan y
cobran tarifas que se utilizan para prestar atención a los
clientes sin recursos. Sin embargo, la suma cobrada no
alcanza para cubrir el costo total de los servicios.
Cooperación técnica y financiera externa
Una amplia proporción del gasto en salud provino de ayuda
externa, particularmente para desembolsos de capital y
gastos de operaciones. La ayuda internacional representó
más de 50% del gasto público total y alcanzó 78% en
19941995. Antes de 19961997, los principales
donantes eran la AID (EUA), Francia, el Canadá y el Japón;
ahora la Unión Europea se ha convertido en el principal
donante en el sector.
La mayoría de las organizaciones no gubernamentales son
independientes. Las 100 afiliadas de la asociación de
instituciones de salud privadas están dispersas por los
nueve departamentos de Haití. Esta organización no
gubernamental prestó asistencia técnica y sirvió de
coordinadora y portavoz de las afiliadas. En general, las
organizaciones no gubernamentales y el sector privado han
trabajado independientemente del Ministerio de Salud
Pública.