Perfil de Salud de País.
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
MARTINICA
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y
demográfico
El departamento francés de Martinica es parte integrante de
Francia desde 1946. Aunque se encuentra en la Región de las
Américas, se beneficia con medidas de protección especiales
y recibe fondos estructurales europeos establecidos para
contribuir al desarrollo de las regiones europeas.
Martinica es la más septentrional de las Islas de
Barlovento; las islas vecinas más próximas son Dominica al
norte y Santa Lucía al sur. Martinica abarca una superficie
montañosa de 1.130 km2, cuya característica física más
destacada es la Montagne Pelée, un volcán inactivo de 1.400
m de altura. La capital administrativa y comercial es
Fort-de-France.
La población de este departamento se mantuvo estable entre
los decenios de 1960 y 1980. Durante ese período hubo
apreciables migraciones a Francia como consecuencia de la
escasez de trabajo, lo que fue compensado por una tasa de
natalidad vigorosa aunque declinante. Desde mediados de los
años ochenta y con el comienzo de la crisis del empleo en
Francia, se han iniciado movimientos de repatriación con el
retorno de adultos y de jubilados jóvenes.
El censo de 1990
reveló que el crecimiento medio anual de la población fue
de 1,1% en Martinica durante el período comprendido entre
1982 y 1990. Este crecimiento continúa, y en 1996 la
densidad de la población fue de 353 habitantes por km2 en
Martinica. En 1996, se estimó una población de 383.340
habitantes para Martinica. La población menor de 15 años de
edad representa el 24,0% de la población en Martinica. En
1994, la esperanza de vida en Martinica fue de 82,4 años
para las mujeres y 79,5 para los hombres.
Una parte de este aumento de la población se debe a la
inmigración de los vecinos países en desarrollo.
Desde 1986, los
incentivos fiscales han dado impulso a los sectores de la
construcción, las obras públicas y la hotelería. Las tasas
de desempleo en Martinica fueron de 31,0%, en 1986, 25,0%,
en 1993, 26,1% en 1995 y 27,2%, en 1996.
Las personas registradas como desempleadas y subempleadas
representan la mitad de la población activa en Martinica.
Con base en el censo de 1990, una encuesta dirigida por el
Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos
(INEEE) identificó los grupos de población de alto riesgo,
a los que definió como unidades familiares que ocupaban
alojamientos precarios, sin agua en la propia vivienda ni
cerca de ella, y encabezadas por desempleados. Se calculó
que estaba en alto riesgo 18% de la población en Martinica.
El Cuadro 1 presenta indicadores socioeconómicos para este
departamento.
Cuadro 1
Indicadores socioeconómicos de Martinica, 1982 y
1990
|
|
Martinica
|
|
1982
|
1990
|
|
Casas con agua corriente
potable
|
78,8
%
|
94,3
%
|
|
Casas con electricidad
|
72,3
%
|
90,3
%
|
|
Casas con algún sistema de
eliminación de aguas servidas (a)
|
22,5
%
|
38,0
%
|
|
Proporción de viviendas
superpobladas
(b)
|
26,2
%
|
14,8
%
|
|
Número promedio de personas por
casa
|
3,8
|
3,3
|
|
Población urbana
|
|
84,6
%
|
|
Tasa de
alfabetismo
|
85,0
%
|
|
(a) En estas cifras
no se incluyen las viviendas equipadas con fosas sépticas
individuales.
(b) Viviendas con
menos habitaciones que ocupantes.
Fuente: Informes del Instituto Nacional de Estadísticas
y Estudios Económicos (INEEE), 1982 y 1990.
Mortalidad y morbilidad
Uno de los problemas específicos de salud que afectan a
este departamento francés es la elevada prevalencia de las
infecciones víricas de transmisión sexual y del dengue, que
se manifiesta con brotes epidémicos. Entre las enfermedades
no transmisibles, hay una alta prevalencia de
drepanocitosis y son muy frecuentes la diabetes y la
hipertensión, así como sus complicaciones (particularmente,
la insuficiencia renal crónica). Con excepción de los
cánceres del cuello del útero y de la próstata, hay una
baja incidencia de tumores malignos. Los accidentes de
tráfico contribuyen mucho al aumento de los años de vida
potencial perdidos (AVPP).
En 1995 hubo 5.383 defunciones en Martinica, Guadalupe y la
Guayana Francesa. La información más reciente sobre causas
de muerte data de 1993, pues el encargado de hacer el
análisis es el Instituto Nacional de Salud e Investigación
Médica de París. Este análisis es independiente de la
recopilación de datos que el INEEE extrae del registro de
nacimientos, casamientos y defunciones.
Con arreglo a la clasificación de los AVPP, las
enfermedades infecciosas y parasitarias constituyen la
cuarta de las causas de muerte más frecuentes para ambos
sexos y representan apenas entre 6% y 7% de los AVPP. En
este departamento, las causas de muerte más frecuentes
durante el período perinatal son la anoxia y otras
enfermedades de las vías respiratorias.
Las lesiones (en particular por accidentes de tráfico en la
carretera) y las intoxicaciones son la causa de defunción
más importante entre los hombres y contribuyen a un tercio
de los AVPP de la población masculina. En cuanto a las
mujeres, estas dos causas ocupan el tercer lugar entre las
causas de defunción más comunes en Martinica.
Aunque las afecciones cardiovasculares son las que más
contribuyen a la mortalidad que se registra, su importancia
se debe medir teniendo en cuenta la avanzada edad en que se
produce la muerte. Estas afecciones ocupan el segundo lugar
en relación con los AVPP.
Los tumores malignos constituyen la principal causa de
defunción para las mujeres en función de los AVPP. Para los
hombres, los cánceres son la segunda de las principales
causas de defunción (representan 18% de los AVPP) en
Martinica (18%).
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
La salud del niño
La tasa de mortalidad infantil de Martinica se redujo a la
mitad en 10 años y en 1995 fue de 5,8 defunciones por 1.000
nacidos vivos. En 1996 la mortalidad perinatal se mantuvo
en 11,4 por 1.000 nacimientos en total. Ese mismo año la
tasa de nacimientos prematuros fue de 8%. La proporción de
recién nacidos con menos de 2.500 gramos de peso fue de
9,4%; la correspondiente a los que pesaban menos de 1.500
gramos al nacer fue de 1,3%. En 1995, 699 lactantes (12
% del total de nacimientos) fueron hospitalizados en salas
neonatales; de ellos, 2,6% murieron durante el período
neonatal. Las principales causas de defunción fueron la
extrema prematuridad y las infecciones.
En el período comprendido entre 1987 y 1990 se produjeron
en promedio 60 muertes por año entre los niños de 1 a 4
años (2,8% de las muertes totales). Las defunciones fueron
atribuidas a traumatismos externos, enfermedades mal
definidas, enfermedades del sistema nervioso, afecciones de
las vías respiratorias y tumores.
Una encuesta realizada en 1997 sobre cobertura inmunitaria
de niños de 1 año indicó que 83% estaban vacunados con la
BCG, 97% con la DPT y la antipoliomielítica y 78% con virus
inactivados contra la hepatitis B; esta última vacuna se
incorporó al programa de inmunización en 1994.
La asistencia a la escuela es obligatoria desde los 6 años
de edad. Sin embargo, una cuarta parte de los niños de 2
años y casi todos los mayores de 3 años concurren a la
escuela.
En el período comprendido entre 1987 y 1990 se registraron
en promedio 35 defunciones anuales entre los niños de 5 a
14 años de edad (1,6% de la totalidad de las defunciones).
Más de la mitad se debieron a traumatismos externos y a
tumores. Los ingresos en hospitales de niños de este grupo
de edad tuvieron tres causas principales: afecciones
respiratorias (24%), enfermedades del sistema digestivo
(18%) y traumatismos e intoxicaciones (9%). Se produjo un
aumento de las enfermedades alérgicas, incluida el asma.
Cada año se notifican entre 400 y 500 casos de varicela,
sobre todo en niños en edad de asistir a la escuela
primaria.
La salud del adolescente y del
adulto
Están inscritos en colegios casi 100% de los jóvenes de 15
a 19 años y 42% de los que tienen entre 20 y 24 años. El
desempleo es más alto en este último grupo de edad: en 1996
llegó a 52%.
En el período comprendido entre 1987 y 1990 se produjeron
en promedio 45 defunciones anuales entre los jóvenes de 15
a 24 años, con una razón hombre/mujer de 3:1. Los
accidentes de tránsito y otras formas violentas de muerte
predominan entre los hombres (69% de las defunciones en el
grupo de 15 a 24 años); los tumores son la causa de 8% de
las muertes. En las mujeres de este grupo de edad
predominan las causas externas de traumatismo,
primordialmente el suicidio (46% de las defunciones).
Las muertes acaecidas antes de los 65 años de edad
representan 29% de las defunciones totales, con una
prevalencia mayor en los hombres (35%) que en las mujeres
(21%). Las causas externas de traumatismo (accidentes,
suicidio y violencia), los tumores, las enfermedades del
sistema circulatorio y las afecciones relacionadas con el
alcohol representan 75% de estas muertes. La preponderancia
de tumores y de trastornos del sistema circulatorio es
mayor en las mujeres que en los hombres, pero ocurre lo
contrario con respecto a los traumatismos y el alcoholismo.
Parece posible evitar casi la mitad de estas defunciones.
Las de los hombres podrían evitarse modificando modos de
comportamiento de alto riesgo. La tasa de mortalidad de las
mujeres podría ser menor si contaran con una cobertura más
eficaz del sistema de atención de salud.
Una encuesta sobre morbilidad hospitalaria realizada en
1992 y 1993 puso de relieve que más de la tercera parte de
las estancias en hospitales de las mujeres de 15 a 64 años,
se relacionaban con la maternidad. Le seguían las
enfermedades genitourinarias (11%) y los trastornos
digestivos (9%). Entre los hombres de la misma edad, 21% de
los ingresos hospitalarios se debieron a traumatismos o
intoxicaciones, y 14% a enfermedades del sistema
circulatorio. Entre las enfermedades para las cuales la
seguridad social cubre la hospitalización de pacientes de
15 a 34 años se encuentran los trastornos mentales (37%),
la diabetes (9%), la drepanocitosis (8%) y la insuficiencia
cardíaca (8%). La diabetes, la hipertensión grave y los
trastornos mentales son las principales afecciones que
requieren hospitalización en el grupo de edad de 35 a 64
años.
La salud del adulto mayor
En 1996, 15% de la población de Martinica tenía 60 años y
más. Las principales causas de defunción de estas personas
son las enfermedades cerebrovasculares, el cáncer de
próstata y la insuficiencia cardíaca en los hombres y las
enfermedades cerebrovasculares, la insuficiencia cardíaca y
la diabetes en las mujeres. El cáncer, la hipertensión y la
diabetes son las enfermedades más frecuentes. Los ingresos
en hospitales aumentan mucho con la edad y los adultos
mayores de 65 años representan 23% de las estancias breves
en las salas de estos establecimientos.
En Martinica, la población de edad avanzada todavía está
sólidamente incorporada al seno familiar. El 37% de las
personas de 75 a 85 años viven en su casa. La población de
75 años y más reside en las zonas urbanas y su periferia y,
en un 28%, en la capital.
Los esfuerzos desplegados por reducir el número de
viviendas insalubres han permitido mejorar las condiciones
básicas de higiene que se proporcionan a este grupo de
población. Únicamente 16% de las personas de 60 años y más
carecen de inodoros en el interior de la vivienda, y 6% no
tienen acceso a una fuente de agua potable. Las dos
terceras partes de este grupo de edad tienen casa propia y
2% viven en instituciones o como pensionistas en el seno de
alguna familia.
La salud reproductiva
Se estimó que las mujeres en edad de procrear eran 104.200
(52% de la población femenina) en 1996. La tasa de
fertilidad fue de 1,8 niños por mujer en 1994, en
comparación con 2,1 en 1990. En 1995 la tasa de natalidad
fue de 14,4 por 1.000. Los partos correspondientes a
mujeres menores de 15 años son excepcionales (1 entre
1.000). Los partos correspondientes a mujeres menores de 18
años representan alrededor de 2% de los nacimientos.
Los métodos anticonceptivos son accesibles para todas las
mujeres por medio del sistema médico privado, el Servicio
de Asistencia Maternoinfantil o los centros de
planificación familiar. Durante 1996, la Asociación para la
Información y la Orientación de la Familia de Martinica,
una institución privada de planificación familiar, fue
consultada por 11.312 mujeres, 95% de las cuales estaban
interesadas en los anticonceptivos. Se prescribe la píldora
a 78% de las mujeres; 18% utiliza dispositivos
intrauterinos (DIU).
El sistema de atención sanitaria ofrece plena cobertura a
las mujeres embarazadas para que realicen siete visitas
médicas prenatales. El porcentaje de mujeres que se
controlan rara vez o mal (menos de cuatro visitas) oscila
entre 7% y 8,5%. En 1996, casi todos los partos tuvieron
lugar en un hospital o una clínica (0,3% en el hogar). Los
hospitales públicos atienden 68% de los partos; el 32
% restante se realiza en clínicas privadas. La tasa de
operaciones cesáreas es de 14% en el sector público y de
16% en el sector privado. El porcentaje de embarazos
múltiples es estable: 1,3% en 1996. La tasa de mortalidad
materna fue de 54 defunciones por 100.000 nacimientos en el
período comprendido entre 1987 y 1993.
Los abortos, que desde 1982 son legales hasta la décima
semana de embarazo, son casi 2.000 por año. En 1994 se
registraron 23 abortos por cada 100 embarazos. Un estudio
de los registros estadísticos de 1992 indica que la mayor
parte de
los abortos se producen en mujeres de 20 a 30 años (las
menores de edad representan 5%). Estas mujeres muy
frecuentemente son solteras (72%) y 62% son estudiantes o
empleadas a sueldo. Las dos terceras partes han estado
embarazadas previamente y una quinta parte ha tenido un
aborto anterior. Aunque los abortos no se practican
oficialmente en el sector privado, es allí donde se llevan
efectivamente a cabo, porque las listas de espera en el
sector público son demasiado largas. Se estima en 20% el
porcentaje de solicitudes de abortos que resultan
denegadas.
La salud de la familia
El censo de población de 1990 reveló que el tamaño de las
unidades familiares había disminuido mucho en Martinica:
las familias compuestas por seis personas o más eran 14%,
en comparación con 30% del censo de 1974. Además, la
cohabitación de personas de varias generaciones es menos
frecuente que en el pasado. En 1990, casi cuatro de cada
cinco familias tenían una estructura muy sencilla: personas
que vivían solas (21%), adultos con hijos pero sin pareja
(16%) y parejas con hijos (32%) o sin hijos (10%). Por otra
parte, 39% de los niños vivían en casas de progenitores
solteros. Esta situación se vincula con la tradición (las
mujeres crían a sus hijos solas) y con un fenómeno más
reciente: la disolución de las parejas. Por otra parte, 77
% de los menores de 7 años provienen de hogares en los que
ambos progenitores (o el progenitor soltero) ejercen alguna
profesión.
La salud de los discapacitados
La tasa de prevalencia de discapacidad en niños de 10 a 19
años es de 12,6 por 1.000. Las deficiencias más frecuentes
son las intelectuales (36%) y otras alteraciones
psicológicas (21%). Hay alrededor de 100 niños que están
gravemente afectados y sufren varias minusvalías. Más de la
mitad de estos niños han sido colocados en instituciones
especializadas o son vigilados institucionalmente. El
número de adultos (personas de más de 20 años)
discapacitados se estima en 15.000. Más de 5.000 reciben un
subsidio para adultos impedidos. Menos de 3% viven en
instituciones especializadas.
Una encuesta realizada en 1994 reveló que los defectos de
la vista afectaban a un porcentaje de la población
discapacitada de 20 a 60 años de edad estimado en 5%.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
Enfermedades transmitidas por vectores. En
Martinica, la malaria es enteramente importada y su
incidencia anual es baja. No se han registrado casos de
fiebre amarilla. El Laboratorio de Higiene Departamental
hizo posible que la vacuna contra la fiebre amarilla se
aplicara a 3.164 personas en 1995 y a 3.951 en 1996.
Todos los años se producen epidemias de dengue. La
incidencia anual del dengue-1 y del dengue-4, que había
sido de aproximadamente dos casos por 10.000 habitantes en
1993, aumentó a 14 por 10.000 en 1995 como consecuencia de
la intensa actividad de los huracanes. En 1996 hubo nueve
casos por 10.000 habitantes. Todos ellos fueron confirmados
por pruebas serológicas. El número de casos empezó a
aumentar rápidamente entre agosto y septiembre, y alcanzó
su valor máximo en diciembre y enero. En 1995 se
registraron tres casos de dengue hemorrágico, uno de ellos
mortal. En 1996 se notificaron 14 casos, ninguno mortal.
Enfermedades inmunoprevenibles. Durante
más de 10 años no se han notificado casos de poliomielitis,
difteria o tos ferina. En cuanto al sarampión, los casos
notificados afectaron sobre todo a niños de una edad
promedio de 9 años. Los casos confirmados por laboratorio
fueron 8 en 1995 y 13 en 1996. Una encuesta sobre cobertura
de inmunización que llevaron a cabo las autoridades
departamentales en enero de 1997 demostró que esta era de
90% en todo el departamento. No ha habido casos de tétanos
neonatal desde fines de los años setenta. Sin embargo, se
presentan casos de tétanos entre las personas de edad
avanzada (11 por año) como consecuencia de su pérdida de
inmunidad vacunal. Desde 1990 se aplica la vacuna SPR
(sarampión, parotiditis, rubéola) en campañas sistemáticas
de inmunización. Desde 1995, la red de vigilancia médica ha
notificado síndromes de influenza a la Oficina
Departamental de Salud y Asuntos Sociales. En 1996 se
notificaron 10.064 casos.
En febrero de 1992 se decretó la obligatoriedad de realizar
la prueba del antígeno superficial del virus de la
hepatitis B (HBsAg) durante el sexto mes del embarazo. Una
encuesta sobre seroprevalencia que se llevó a cabo con una
muestra de 492 mujeres que habían dado a luz en 1993 reveló
que la prevalencia del HBsAg era de 0,6%. Una segunda
encuesta realizada por Asistencia Maternoinfantil entre
agosto de 1992 y junio de 1993 con 1.000 mujeres
embarazadas mostró una prevalencia de 1,13%. En Martinica,
la hepatitis C afecta a un número de personas estimado en
3.000. Hasta marzo de 1996 habían ingresado en el sector
correspondiente 44 pacientes con hepatitis C crónica.
Cólera y otras enfermedades infecciosas
intestinales. No se han notificado casos de cólera
en Martinica.
Salmonella es el agente etiológico más común de
las intoxicaciones por alimentos (abarca 68,1% de las
fuentes cuando se ha identificado el agente causal). El
número de casos de S. typhi se reduce en forma
continua, lo que confirma la desaparición de las grandes
epidemias de fiebre tifoidea y paratifoidea, considerada
durante mucho tiempo la enfermedad transmisible más
importante en Martinica. En promedio, se notifican 14 casos
por mes; la cifra máxima (30 casos) se registra en el mes
de agosto.
Entre agosto de 1995 y julio de 1996 fueron hospitalizadas
14 personas con ciguatera, y se notificaron, aunque no se
admitió su hospitalización, otros 32 casos de esta
enfermedad. La tasa de incidencia anual es de 1,2 casos por
10.000 habitantes. Con una alta incidencia a lo largo del
año, las epidemias de gastroenteritis vírica son la causa
principal de diarrea en Martinica. En los últimos seis años
se ha registrado una reducción de los casos de
anquilostomiasis y de oxiuriasis, de 90% y 80
% respectivamente, como consecuencia de una mejor higiene, de
las actividades preventivas y de los exámenes sistemáticos
practicados por la Oficina Departamental de Salud y Asuntos
Sociales. Aunque los grupos de población más vulnerables
(reclutas y trabajadores agrícolas) son examinados en forma
sistemática, los resultados de estos exámenes no se pueden
aplicar a la población en su conjunto precisamente porque
se refieren a grupos de alto riesgo. Se detectó
poliparasitismo (anquilostomiasis y oxiuriasis o
Schistosoma mansoni) en 5% de los casos.
Tuberculosis y lepra. La incidencia de la
tuberculosis bajó de 66 casos en 1982 a 33 en 1995. Un
estudio retrospectivo de los 178 casos de tuberculosis
registrados entre 1990 y 1995 demuestra que la edad media
de los pacientes ha descendido de 57,5 años en 1991 a 48,4
años en 1995, probablemente como consecuencia de la
coinfección por el VIH. La forma más frecuente de la
enfermedad es la pulmonar (82%). De los 169 casos
documentados, 6% han sufrido una recaída. La mayor parte
(92%) de los casos se producen entre naturales de
Martinica. Aunque el número de tuberculosos infectados por
el VIH ha ido en descenso desde 1993, las personas VIH
positivas corren 900 veces más riesgo de contraer
tuberculosis que las VIH negativas. Las formas
extrapulmonares de la enfermedad se encuentran
particularmente entre los coinfectados por el VIH.
De los 195 casos de lepra tratados en las instituciones de
salud, 92% fueron atendidos en el curso de 1996. De los 458
pacientes que están en observación pero no son tratados,
79,2 fueron examinados en 1996.
Síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
La epidemia de sida en Martinica plantea un problema
prioritario de salud pública. Hasta el 1 de enero de 1997
se habían notificado 402 casos de sida: 26% en mujeres y
74% en hombres. Desde el comienzo de la epidemia han muerto
262 personas a causa del sida. La seropositividad por el
VIH no se notifica; únicamente se comunicaron los casos de
sida declarados.
Hubo 44 casos nuevos de sida en 1992, 43 en 1993, 49 en
1994, 38 en 1995 y 35 en 1996. La epidemia se ha
estabilizado y probablemente esté en declinación. El
porcentaje de infección heterosexual es de 82% en las
mujeres y de 60% en los hombres (64% para ambos sexos en
conjunto). El predominio de la transmisión heterosexual no
se debe a la subrepresentación de otros grupos, sino al
aumento de esta forma de transmisión. Una encuesta
realizada en 1994 sobre el comportamiento sexual de la
población de las Antillas y la Guayana Francesa puso de
relieve la importancia de los constantes cambios de pareja
sexual en los departamentos franceses. No ha habido en
Martinica ninguna clase social o profesional ni ningún
grupo de edad que haya escapado de la epidemia de sida.
Como consecuencia de la estricta reglamentación a que están
sometidas las transfusiones de sangre, el virus ya no se
transmite por esta vía. La mejor cobertura de las
embarazadas seropositivas ha reducido la transmisión del
virus de la madre al hijo en 10% aproximadamente; en la
actualidad hay 14 niños infectados.
En Martinica hay un plan departamental de lucha contra el
sida. Se destinan 6 millones de francos para la prevención
y 20 millones de francos para el tratamiento. En Martinica
se proporciona una terapéutica progresiva. El tratamiento
triple comenzó a aplicarse en junio de 1996 y suman unos
250 los pacientes que reciben tratamiento doble o triple.
Unas 400 personas están sometidas a controles de
seropositividad en todas sus etapas y en la actualidad se
mide de manera sistemática la carga vírica de los
pacientes.
Enfermedades transmisibles y otros
problemasrelacionados con la salud
Enfermedades y deficiencias de la nutrición y del
metabolismo. Durante más de 10 años no se han notificado
enfermedades relacionadas con deficiencias nutricionales.
Sin embargo, un nivel socioeconómico más elevado ha traído
aparejados cambios en los hábitos alimentarios que, a su
vez, se vinculan con las enfermedades propias de comer en
demasía (obesidad, diabetes y colesterol alto). Cada año se
producen en promedio 85 muertes provocadas por la diabetes
(4% del total de muertes). La diabetes representa 22% de
las hospitalizaciones plenamente cubiertas por el sistema
de seguridad social.
Enfermedades cardiovasculares. Las
afecciones cardiovasculares son la principal causa de
muerte en Martinica. En el período comprendido entre 1990 y
1992 provocaron, en promedio, 740 muertes anuales (30% del
total de defunciones). La influencia de las afecciones
cardiovasculares en las muertes prematuras (es decir, en
las producidas entre 1 y 64 años de edad), es la misma para
los hombres que para las mujeres: estas afecciones
representan 21% de las muertes prematuras.
Con arreglo al Código de Seguridad Social se proporciona
cobertura a 30 enfermedades "largas", es decir,
que requieren un tratamiento prolongado y caro. Las
afecciones cardiovasculares, principalmente la hipertensión
aguda y los accidentes cerebrovasculares, representan 40
% de los ingresos por largo plazo que se registran todos los
años. Las afecciones cardiovasculares también representan
8% de los ingresos por corto plazo, por lo que ocupan el
cuarto lugar entre los motivos de hospitalización. Se
estima que 20% del conjunto de la población padece
hipertensión.
Tumores malignos. Cada año se registran
unas 500 defunciones provocadas por tumores malignos; los
tumores son la causa de una cuarta parte de las defunciones
de hombres
y de una quinta parte de las de mujeres. Las tasas
normalizadas de mortalidad por cáncer se redujeron 10% en
los años ochenta. Desde 1981 se consignan todos los casos
de cáncer en el departamento. La incidencia del cáncer en
Martinica es menor que la que se encuentra en otras
regiones y países del mundo.
Entre los hombres, la tasa de cáncer de próstata es alta y
va en aumento. Si bien los cánceres de oído, nariz y
garganta están especialmente extendidos, la incidencia de
los cánceres broncopulmonares es baja. Entre las mujeres,
la incidencia del cáncer del cuello del útero es muy alta y
la del cáncer de la mama algo más baja. Aunque para ambos
sexos la incidencia del cáncer de esófago y estómago es
alta, se presentan pocos casos de cáncer de colon y recto.
El registro de cánceres indica que entre 1981 y 1990 se
produjeron 151 casos de tumor de la cavidad bucal en los
hombres y 30 en las mujeres.
Accidentes y violencia. Hubo un promedio
anual de 51 muertes por accidentes de tránsito entre 1991 y
1994. Aunque las tasas de mortalidad se han estabilizado
desde 1992, la cantidad de lesiones graves va en aumento.
De todas las muertes por accidentes de tránsito producidas
en 1994, 34% fueron de conductores de vehículos de dos
ruedas, 48% de conductores de automóviles y 19% de
peatones. Los accidentes de tránsito graves en los que
intervienen vehículos de dos ruedas son más frecuentes
entre adolescentes y adultos jóvenes. La mayor parte de los
peatones víctimas de accidentes tienen menos de 15 años.
En 1993 hubo 2.722 accidentes de trabajo. Se registraron
ocho muertes (seis en viajes) y 112 accidentes produjeron
efectos tardíos.
Durante el período 19871990 se registró un promedio
de 40 suicidios (1,9% de las defunciones) por año. La tasa
de suicidio es más alta entre los hombres mayores de 65
años. La tasa de mortalidad por suicidio aumentó entre los
hombres, pero bajó levemente entre las mujeres a partir del
período 19871990. Se notificó un promedio anual de
siete homicidios en el período 19871990.
Abuso de sustancias tóxicas. Entre 1990 y
1992 se registró un promedio de 131 defunciones
relacionadas con el consumo de alcohol, que representaron
6% de todas las muertes. Las defunciones relacionadas con
el consumo de alcohol representan 9,2% de las muertes de
hombres y 2,2% de las de mujeres. El más afectado es el
grupo de 45 a 64 años de edad.
En el período comprendido entre 1990 y 1993 se registró un
promedio anual de 147 defunciones atribuibles al consumo de
tabaco (7% de todas las muertes).
La marihuana ha sido durante mucho tiempo la droga ilícita
de consumo más común en Martinica. El crack entró en escena
a principios del decenio de 1980 y ahora se consume en
forma generalizada, solo o junto con la marihuana. En
noviembre de 1995, fueron tratados en los servicios médicos
y sociales 198 toxicómanos. Las actividades ilegales
relacionadas con la droga se duplicaron entre 1992 y 1995.
Trastornos del comportamiento. Los
trastornos mentales son un importante problema de salud
pública. En Martinica, el tratamiento psiquiátrico de los
adultos se concentra en un solo hospital. Un estudio de los
diagnósticos de los pacientes hospitalizados pone de
relieve una considerable proporción de esquizofrenias y
otras psicosis. Hay 470 camas para hospitalización
psiquiátrica.
Las unidades de psiquiatría infantil y juvenil proporcionan
una red de servicios comunitarios en Martinica. Desde 1993
funciona un centro de atención diurna con 15 plazas para
niños autistas o con problemas similares menores de 11
años.
Salud oral. Una encuesta realizada a niños
de 6 a 10 años de edad demuestra que 30% tiene caries
dentales. Estas se encuentran más a menudo en las familias
que viven en una situación social vulnerable. El agua de
Martinica no tiene flúor, de manera que es necesario
añadirle un suplemento de sal fluorurada o de píldoras de
flúor.
Drepanocitosis. La drepanocitosis es la
enfermedad genética más común en las Antillas. En Martinica
se detecta en 99% de los casos. Dos estudios han demostrado
que 10% de la población presenta características
indicativas de células falciformes: 0,17% de los casos con
SS y 0,24% con SC. Una de cada 65 uniones sexuales trae
aparejada un riesgo y cada año nacerán entre 15 y 20 niños
con un fenotipo que ha de desencadenar un importante
síndrome drepanocítico. Además, 600 niños, es decir, casi
10%, nacerán con características indicativas de células
falciformes.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
La Secretaría de Estado de Salud forma parte del Ministerio
de Trabajo y Asuntos Sociales de Francia. También
participan en las actividades de salud los Ministerios de
Interior (programas sobre el abuso de drogas), del Medio
Ambiente, de Agricultura (inocuidad de los alimentos) y de
Educación Nacional (salud escolar).
Una ley promulgada en 1992 estipula que todas las personas
que residen en Francia y en los departamentos franceses
tienen derecho a recibir asistencia financiera para cubrir
los costos de su atención médica en caso de necesidad. Cada
departamento organiza el acceso de la población pobre a la
asistencia médica. El departamento paga su costo integral o
el boleto moderador ("ticket moderáteur"), que es
un porcentaje que oscila entre 0% y 65%, según la índole de
la enfermedad, la atención brindada y el tipo de medicación
prescrita. El Estado cubre los costos de la asistencia que
se brinda a las personas sin hogar.
El sistema de seguridad social, un mecanismo patrocinado
por el Estado que se financia mediante contribuciones
obligatorias deducidas de los salarios, proporciona el
seguro de salud. El paciente paga la totalidad del costo
del tratamiento directamente al prestador del servicio y el
seguro de salud se lo reintegra. La suma reembolsada se
calcula sobre la base de porcentajes negociados entre los
prestadores de servicios y la seguridad social. Un
porcentaje cada vez mayor de la población contrata
voluntariamente un seguro adicional para financiar los
gastos no reembolsables. Para que los pacientes no tengan
que pagar por adelantado, es muy común que los aseguradores
efectúen los pagos en forma directa, en especial a los
hospitales y las farmacias. En estos casos, el seguro de
salud paga directamente al prestador de la asistencia y el
paciente sólo abona el boleto moderador.
Organización del sector salud
Organización institucional del sistema de
salud
El Estado tiene a su cargo la salud pública en general, que
comprende la prevención de las enfermedades en la
comunidad, la vigilancia ambiental, el control sanitario de
las fronteras, y la lucha contra las principales
enfermedades y la adicción a las drogas y el alcohol. El
Estado supervisa la capacitación del personal de salud,
ayuda a establecer sus condiciones de trabajo, fiscaliza el
cumplimiento de las reglamentaciones sobre control de la
calidad y seguridad sanitaria en los dispensarios, y
controla los productos farmacéuticos. Además, garantiza que
las medidas terapéuticas y preventivas sean las adecuadas y
reglamenta la extensión del tratamiento que se proporciona.
El Gobierno central vigila el funcionamiento de los
hospitales públicos, designa a sus directores, determina
sus presupuestos y organiza la contratación de su personal.
Por último, el Estado supervisa la asistencia social, su
financiación y las normas que rigen la cobertura de la
población, y asume la responsabilidad financiera del
tratamiento.
Un prefecto conduce los servicios descentralizados del
Estado correspondientes a la órbita de cada uno de los
Ministerios interesados, en particular los que se
relacionan con cuestiones de salud. En el plano local, son
competencia de otros prefectos una Oficina Departamental de
Salud y Asuntos Sociales en cada departamento y la Oficina
Interregional de la Seguridad Social, común a los tres
departamentos y con sede central en Martinica.
Con arreglo a la ley de descentralización de 1983, ciertas
funciones médicas y sociales del Estado fueron transferidas
a los presidentes de los Concejos Generales de cada
departamento, entre ellas la protección maternoinfantil, la
inmunización, el control de la tuberculosis, las
enfermedades de transmisión sexual (excluido el sida), el
cáncer, la lepra, la protección social a la niñez y una
parte de la asistencia a las personas de edad avanzada y a
los adultos discapacitados. Los alcaldes pueden asumir
ciertas funciones relacionadas con el saneamiento y la
inmunización y presiden las juntas de directores de los
establecimientos de salud pública.
La población fija de los departamentos franceses goza de
acceso irrestricto a una amplia gama de servicios de
atención médica primaria y secundaria. En 1991, los
Hospitales Universitarios y los Centros Regionales de Lucha
contra el Cáncer de Francia proporcionaron 61.000 días de
hospital a 4.500 pacientes de los tres departamentos
franceses, que según estimaciones representaron 3% de la
actividad hospitalaria de Martinica. Aunque más de 25% de
esos días se dedicaron al tratamiento de enfermos de
cáncer, también recibieron atención pacientes con
enfermedades cardiovasculares y afecciones genitourinarias.
Si bien el sistema de seguridad social reembolsa los gastos
de hospital, sólo paga los pasajes aéreos de un pequeño
porcentaje de pacientes que necesitan un tratamiento médico
que no se brinda en los departamentos.
Los hospitales públicos y privados ofrecen hospitalización
completa, tratamiento ambulatorio y consultas externas. Los
servicios de hospitalización se dividen en tratamiento de
corto plazo (afecciones agudas), seguimiento
(convalecencia, readaptación y rehabilitación funcional) y
atención de larga estancia (diseñada esencialmente para las
personas de edad avanzada). Si bien los médicos generales
privados proporcionan la mayor parte de la asistencia
ambulatoria y domiciliaria, los pacientes también pueden
utilizar los servicios externos de los hospitales o centros
de tratamiento.
Los sectores público y privado difieren en algunos
aspectos. La docencia y la investigación son parte de las
misiones específicas de los hospitales públicos. Estos
tienen la obligación de aceptar a cualquier paciente y de
emplear únicamente a personal asalariado. Los médicos de
los hospitales privados cobran honorarios.
Desde 1985, los establecimientos públicos se han financiado
primordialmente con una subvención estatal que todos los
años paga el sistema de seguro de salud. Los
establecimientos privados se financian mediante el cobro de
una suma global fija y de tarifas diarias que determinan
las oficinas regionales del seguro médico. Por
consiguiente, su financiación es proporcional a la
actividad que desarrollan, cosa que no ocurre con los
hospitales públicos.
Organización de las actividades de regulación
sanitaria
Protección del medio ambiente. El control
del medio ambiente es función de los servicios del Estado a
nivel departamental. Tanto la calidad del agua para beber y
bañarse (agua de mar y de las piscinas) como el tratamiento
de las aguas servidas están sometidos a inspecciones
periódicas.
Inocuidad de los alimentos. La Oficina
Departamental de Salud y Asuntos Sociales y el Departamento
de Veterinaria (Ministerio de Agricultura) realizan
conjuntamente encuestas sobre intoxicaciones por ingestión
de alimentos. La Oficina Departamental de Competencia,
Consumo y Eliminación del Fraude (Ministerio de Hacienda)
efectúa el control de la calidad de los productos
comestibles y de la conservación de los alimentos.
Tecnología de salud. Los equipos son
supervisados a escala nacional. Únicamente se pueden
instalar en los establecimientos de salud equipos
autorizados por las autoridades nacionales sobre la base de
un mapa sanitario que determina la relación de la capacidad
de camas y de los principales equipos con el número de
habitantes.
Servicios
de salud y recursos
Organización de los servicios de atención a la
población
Promoción de la salud. El Centro de
Educación para la Salud de Francia diseña campañas sobre
una serie de temas relacionados con la salud y la higiene
que luego adoptan los departamentos. Además, el Sistema
Nacional de Seguro Médico instituye campañas de prevención
y reconocimiento sistemático (por ejemplo, del cáncer del
cuello del útero y de la mama). La Oficina Departamental de
Salud y Asuntos Sociales está en condiciones de impulsar
campañas que utilicen los materiales de producción local
más apropiados para los habitantes de los departamentos.
Salud y medio ambiente. En Martinica, el agua para consumo
público se somete a controles intensivos y es de alta
calidad. Sistemáticamente se controlan unos 23 parámetros y
se emplean procedimientos que alertan de la presencia de
contaminantes que sobrepasan determinados niveles. Los
plaguicidas utilizados en agricultura deben ajustarse a
normas nacionales. Hasta ahora no se han encontrado
plaguicidas en el agua potable suministrada. La medicina
industrial cubre la prevención de intoxicaciones; en los
últimos 10 años los casos de intoxicación han disminuido
90% y en la actualidad se presentan unos cinco casos por
año.
La organización de los servicios públicos que se relacionan
con la salud y las cuestiones ambientales comprende seis
dependencias estatales y las comunidades locales. Se
alienta a grupos especiales a estudiar problemas concretos
del ambiente.
En Martinica la contaminación atmosférica se limita a la
que producen las emanaciones de los automóviles en los
centros urbanos y a lo largo de las carreteras principales.
La quema de plantaciones de caña de azúcar y la producción
de ron generan niveles de contaminación muy bajos y
virtualmente no existe contaminación atmosférica
industrial. Se exige que los automóviles nuevos estén
equipados con sistemas de escape catalíticos. Un número
creciente de automóviles (aproximadamente 30%) utiliza
gasolina sin plomo.
Programas de prevención y control de
enfermedades. Los residentes de los departamentos
franceses tienen acceso a reconocimientos médicos
periódicos durante los años escolares y en sus lugares de
trabajo. Se ofrecen servicios de protección maternoinfantil
a mujeres embarazadas y a niños pequeños. La Oficina
Departamental de Salud y Asuntos Sociales tiene la
obligación de notificar ciertas enfermedades infecciosas o
transmisibles.
Organización y funcionamiento de los servicios
de atención a las personas
En Martinica, el plan regional de organización de la salud
comprende servicios de "urgencias" y de
"reanimación". Abarca tres hospitales públicos
(incluido un hospital docente) y tres clínicas privadas. El
sector público cuenta con 1.831 camas para
hospitalizaciones cortas, 114 camas para control ulterior y
rehabilitación funcional y 101 para atención por un plazo
medio. El sector privado tiene 100 camas para asistencia
por un plazo corto, 39 para control ulterior y
rehabilitación funcional y 61 para atención por un plazo
medio. Los especialistas brindan sus servicios en todas las
categorías y ofrecen la más completa variedad de
tratamientos.
La asistencia ambulatoria proporcionada comprende diálisis
domiciliaria, centros de lucha contra el alcohol y el
cáncer y un centro de tratamiento de varias adicciones.
En el plan regional de organización de la salud se presta
especial atención a la asistencia médica de urgencia. En la
organización actual se prevé que un centro de atención (el
"centro 15") reciba llamadas telefónicas
gratuitas. Este centro proporciona en cada caso la
respuesta más apropiada, tanto ante consultas médicas como
ante la necesidad de transportar conjuntamente por
helicóptero a un paciente y un equipo médico especializado.
Hay un servicio médico de urgencia que se hace cargo de las
llamadas del "centro 15", en el hospital docente
de Fort-de-France; otros tres servicios hospitalarios de
urgencia funcionan en hospitales públicos.
Redes de servicios. Se han establecido
redes de hospitales municipales para tratar las
intoxicaciones y la hepatitis C, y esto permite una mejor
coordinación entre los médicos de hospitales y los
privados. Además de estas redes, se han creado también
centros de información sobre el VIH y de atención a
personas con esta infección.
Servicios auxiliares de diagnóstico y bancos de
sangre. Las salas nacionales de transfusión de
sangre funcionan bajo la dirección del Organismo Francés de
la Sangre. En el plano regional, un médico fiscaliza la
corrección de las prácticas de transfusión sanguínea.
Hay 25 laboratorios privados y 8 públicos en Martinica. El
prefecto puede autorizar el funcionamiento de laboratorios
privados teniendo en cuenta las condiciones locales, la
idoneidad del personal y los equipos disponibles. Los
laboratorios públicos pertenecen a los hospitales.
Servicios especializados. Los servicios
psiquiátricos en Francia están organizados por sectores
geográficamente definidos. Cada servicio de psiquiatría
para adultos da cobertura a un sector con una población de
70.000 personas aproximadamente; por cada tres de estos
servicios hay uno de psiquiatría infantil.
Hay dos dependencias administrativas que se ocupan de las
personas con discapacidad: la Comisión Departamental de
Educación Especial examina todas las solicitudes de empleo
de los discapacitados menores de 20 años de edad, así como
las peticiones de ayuda financiera de sus familiares. En
cuanto a los discapacitados mayores de 20 años, le
corresponde a la Comisión de Orientación Técnica y
Reclasificación Profesional de cada departamento francés la
tarea de clasificar a los trabajadores discapacitados y
brindarles orientación profesional, así como la de evaluar
la asignación de asistencia financiera y remitirlos a una
institución especializada.
Desde 1984, la población carcelaria francesa ha recibido
cobertura médica equivalente a la de la población general.
Insumos para la salud
Medicamentos y productos inmunobiológicos. Hay 139
farmacias en Martinica y 2 distribuidores. Todos los
productos farmacéuticos, incluidas las vacunas, se importan
de Francia. Por lo común los pacientes obtienen sus
medicamentos por prescripción médica y un organismo de
seguro social les reembolsa su costo. Un sistema de pagos
directos a cargo de las aseguradoras libera a los pacientes
de la necesidad de efectuar pagos por adelantado. Las
autoridades establecen el monto del reembolso por los
medicamentos. Sin embargo, los medicamentos genéricos
todavía tienen que encontrar un nicho importante en el
mercado francés. El precio de los fármacos en los
departamentos se ajusta para compensar los costos del
transporte. En los últimos 20 años los gastos en
medicamentos de las familias que viven en los departamentos
franceses aumentaron mucho (se multiplicaron
aproximadamente por ocho).
El control de calidad de los productos farmacéuticos se
basa en actividades de vigilancia de la salud, sistemas de
alerta, aplicación de manuales de buena práctica, educación
permanente de los farmacéuticos (que pronto será
obligatoria) e inspecciones a las farmacias en cada región.
Los avisos de medicamentos dirigidos al público y a los
médicos están sujetos a control. Las autoridades organizan
con periodicidad campañas de información sobre los fármacos
y su empleo correcto.
Equipo médico. La incorporación de un
equipo médico importante requiere la autorización del
ministro o del prefecto de la región. Los tres
departamentos comparten ciertos equipos. Por ejemplo, hay
un equipo de resonancia magnética en Martinica y un
litotritor en Guadalupe.
Recursos humanos
Capacitación. Los médicos se forman en las
facultades de medicina anexas a los hospitales
universitarios. En los departamentos se dicta un ciclo de
estudios terciarios de medicina con capacidad para formar
cinco especialistas y aproximadamente 100 internistas por
año. Esta capacitación se brinda en virtud de un acuerdo
concertado entre la Universidad de Bordeaux II y el Centro
de Capacitación e Investigación de las Antillas y la
Guayana Francesa, que forma parte de la Universidad de las
Antillas y la Guayana Francesa.
Los hospitales docentes de Fort-de-France y Pointe-à-Pitre
funcionan como centros de capacitación práctica y
supervisada para estudiantes de medicina. Una escuela que
forma parte del hospital universitario de Fort-de-France,
en Martinica, ofrece capacitación a 14 parteras por año;
otra escuela para enfermeras de salas de operaciones que
funciona en el Hospital Lamentin, también en Martinica,
prepara a 10 enfermeras por año; hay, además, dos escuelas
para personal de ambulancias, una en Martinica y otra en
Guadalupe. En los tres departamentos hay también sendas
escuelas de enfermería donde se forman 61 enfermeras por
año. Otros profesionales de la salud se capacitan en
Francia.
Los facultativos asalariados reciben enseñanza médica
permanente en los establecimientos de salud donde están
empleados; la educación permanente es obligatoria para los
médicos privados desde 1996. Los Consejos Regionales de
Educación Permanente y el Consejo Nacional de Educación
Permanente supervisan esta capacitación.
Personal de salud. En enero de 1997, la
proporción de médicos particulares que trabajaban en los
departamentos era de 66 internistas y 40 especialistas por
100.000 habitantes. Los médicos del sector privado reciben
un pago por cada consulta; otros profesionales de la salud
son asalariados o ejercen como particulares y cobran por
consulta.
Cooperación técnica y financiera externa
Para que los indigentes tengan acceso a la atención de
salud, Médicos del Mundo, una organización no
gubernamental, ofrece consultas médicas gratuitas.
Asimismo, la Asociación AIDES participa, junto con las
autoridades del Estado, en la lucha contra el sida.
El Fondo Interministerial para el Caribe brinda asistencia
a proyectos concretos. Este Fondo, que recibe
aproximadamente 10 millones de francos (US$ 1.800.000) por
año, es administrado por una delegación interministerial
que rinde cuentas al prefecto de Guadalupe y se ha
establecido para brindar apoyo a proyectos de cooperación
bilateral entre por lo menos un departamento y un país
vecino. Una sexta parte del Fondo se consagra a la salud.
Las instituciones de salud, particularmente los hospitales
docentes de Fort-de-France y Pointe-à-Pitre, gestionan la
realización de actividades de cooperación con los países
vecinos en las esferas de la capacitación, la telemedicina
y las visitas in situ de profesionales de la salud para
administrar tratamiento.