Organización Panamericana de la Salud
Promoviendo la salud en las Américas

Hospitales Seguros
Acerca de la OPS - Cuerpos Directivos  - Directora de la OPS  - Oficinas de Representantes en los Países & Centros  - Organización Mundial de la Salud
Perfil de Salud de País.

Datos actualizados para 2001


Martinica


Indicadores demográficos

 Último disponible
A.1.0.0-Población
A.1.1.0-Población (Hombres)
A.1.2.0-Población (Mujeres)
A.2.3.0-Proporción de población urbana (Urbana)
A.7.2.0-Tasa de fecundidad total (Mujeres)
A.12.0.0-Esperanza de vida al nacer
A.12.1.0-Esperanza de vida al nacer (Hombres)
A.12.2.0-Esperanza de vida al nacer (Mujeres)


Indicadores socioeconómicos

 Último disponible
B.2.0.0-Tasa de alfabetización
B.2.1.0-Tasa de alfabetización (Hombres)
B.2.2.0-Tasa de alfabetización (Mujeres)
B.5.0.0-Producto nacional bruto (PNB) per cápita $ internacionales (ajuste PAM)
B.7.0.0-Crecimiento medio anual del producto interno bruto (PIB)
B.8.0.0-Razón de ingreso 20% superior - 20% inferior
B.9.0.0-Proporción de población bajo la línea internacional de pobreza


Indicadores de mortalidad

 Último disponible
C.1.0.1-Tasa de mortalidad infantil reportada (menores de 1 año)
C.4.0.9-Tasa estimada de mortalidad de menores de 5 años (menores de 5 años)
C.5.2.0-Tasa de mortalidad materna reportada (Mujeres)
C.10.0.9-Proporción de defunciones registradas de menores de 5 años por enfermedades infecciosas intestinales (enfermedades diarreicas agudas - EDA) (menores de 5 años)
C.11.0.9-Proporción de defunciones registradas de menores de 5 años por infecciones respiratorias agudas (IRA) (menores de 5 años)
C.15.0.0-Tasa estimada de mortalidad por enfermedades transmisibles
C.19.0.0-Tasa estimada de mortalidad por enfermedades del aparato circulatorio
C.23.0.0-Tasa estimada de mortalidad por neoplasias, todo tipo
C.31.0.0-Tasa estimada de mortalidad por causas externas


Indicadores de morbilidad

 Último disponible
D.1.0.0-Incidencia de bajo peso al nacer
D.6.0.0-Número de casos confirmados de sarampión
-
D.17.0.0-Incidencia parasitaria anual de malaria
-
D.18.0.0-Número de casos registrados de tuberculosis
D.21.0.0-Número de casos registrados de SIDA
-


Indicadores de recursos, acceso y cobertura

 Último disponible
E.1.0.0-Proporción de población con acceso a servicios de agua potable
E.6.0.1-Proporción de población menor de un año vacunada contra poliomielitis (menores de 1 año)
E.7.0.0-Proporción de población menor de un año de edad vacunada contra sarampión
E.8.0.1-Proporción de población menor de un año vacunada contra difteria, pertussis y tétanos (menores de 1 año)
E.9.0.1-Proporción de población menor de un año de edad vacunada contra tuberculosis (menores de 1 año)
E.13.2.0-Proporción de partos atendidos por personal capacitado (Mujeres)
E.15.0.0-Razón de médicos por 10.000 habitantes
E.26.0.0-Gasto nacional en salud por año como proporción del PIB
E.27.0.0-Gasto público en salud por año como proporción del gasto nacional en salud



Resúmen del Análisis de Situación y Tendencias de Salud


Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.

 

 

MARTINICA

SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS

Contexto socioeconómico, político y demográfico

El departamento francés de Martinica es parte integrante de Francia desde 1946. Aunque se encuentra en la Región de las Américas, se beneficia con medidas de protección especiales y recibe fondos estructurales europeos establecidos para contribuir al desarrollo de las regiones europeas.

Martinica es la más septentrional de las Islas de Barlovento; las islas vecinas más próximas son Dominica al norte y Santa Lucía al sur. Martinica abarca una superficie montañosa de 1.130 km2, cuya característica física más destacada es la Montagne Pelée, un volcán inactivo de 1.400 m de altura. La capital administrativa y comercial es Fort-de-France.

La población de este departamento se mantuvo estable entre los decenios de 1960 y 1980. Durante ese período hubo apreciables migraciones a Francia como consecuencia de la escasez de trabajo, lo que fue compensado por una tasa de natalidad vigorosa aunque declinante. Desde mediados de los años ochenta y con el comienzo de la crisis del empleo en Francia, se han iniciado movimientos de repatriación con el retorno de adultos y de jubilados jóvenes.

El censo de 1990 reveló que el crecimiento medio anual de la población fue de 1,1% en Martinica durante el período comprendido entre 1982 y 1990. Este crecimiento continúa, y en 1996 la densidad de la población fue de 353 habitantes por km2 en Martinica. En 1996, se estimó una población de 383.340 habitantes para Martinica. La población menor de 15 años de edad representa el 24,0% de la población en Martinica. En 1994, la esperanza de vida en Martinica fue de 82,4 años para las mujeres y 79,5 para los hombres.

Una parte de este aumento de la población se debe a la inmigración de los vecinos países en desarrollo.

Desde 1986, los incentivos fiscales han dado impulso a los sectores de la construcción, las obras públicas y la hotelería. Las tasas de desempleo en Martinica fueron de 31,0%, en 1986, 25,0%, en 1993, 26,1% en 1995 y 27,2%, en 1996.

Las personas registradas como desempleadas y subempleadas representan la mitad de la población activa en Martinica. Con base en el censo de 1990, una encuesta dirigida por el Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos (INEEE) identificó los grupos de población de alto riesgo, a los que definió como unidades familiares que ocupaban alojamientos precarios, sin agua en la propia vivienda ni cerca de ella, y encabezadas por desempleados. Se calculó que estaba en alto riesgo 18% de la población en Martinica. El Cuadro 1 presenta indicadores socioeconómicos para este departamento.

Cuadro 1

Indicadores socioeconómicos de Martinica, 1982 y 1990

 

 

Martinica

1982

1990

Casas con agua corriente potable

78,8 %

94,3 %

Casas con electricidad

72,3 %

90,3 %

Casas con algún sistema de eliminación de aguas servidas (a)

22,5 %

38,0 %

Proporción de viviendas superpobladas (b)

26,2 %

14,8 %

Número promedio de personas por casa

3,8

3,3

 Población urbana

84,6 %

 Tasa de alfabetismo

85,0 %

(a) En estas cifras no se incluyen las viviendas equipadas con fosas sépticas individuales.

(b) Viviendas con menos habitaciones que ocupantes.

Fuente: Informes del Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos (INEEE), 1982 y 1990.

 

Mortalidad y morbilidad

Uno de los problemas específicos de salud que afectan a este departamento francés es la elevada prevalencia de las infecciones víricas de transmisión sexual y del dengue, que se manifiesta con brotes epidémicos. Entre las enfermedades no transmisibles, hay una alta prevalencia de drepanocitosis y son muy frecuentes la diabetes y la hipertensión, así como sus complicaciones (particularmente, la insuficiencia renal crónica). Con excepción de los cánceres del cuello del útero y de la próstata, hay una baja incidencia de tumores malignos. Los accidentes de tráfico contribuyen mucho al aumento de los años de vida potencial perdidos (AVPP).

En 1995 hubo 5.383 defunciones en Martinica, Guadalupe y la Guayana Francesa. La información más reciente sobre causas de muerte data de 1993, pues el encargado de hacer el análisis es el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de París. Este análisis es independiente de la recopilación de datos que el INEEE extrae del registro de nacimientos, casamientos y defunciones.

Con arreglo a la clasificación de los AVPP, las enfermedades infecciosas y parasitarias constituyen la cuarta de las causas de muerte más frecuentes para ambos sexos y representan apenas entre 6% y 7% de los AVPP. En este departamento, las causas de muerte más frecuentes durante el período perinatal son la anoxia y otras enfermedades de las vías respiratorias.

Las lesiones (en particular por accidentes de tráfico en la carretera) y las intoxicaciones son la causa de defunción más importante entre los hombres y contribuyen a un tercio de los AVPP de la población masculina. En cuanto a las mujeres, estas dos causas ocupan el tercer lugar entre las causas de defunción más comunes en Martinica.

Aunque las afecciones cardiovasculares son las que más contribuyen a la mortalidad que se registra, su importancia se debe medir teniendo en cuenta la avanzada edad en que se produce la muerte. Estas afecciones ocupan el segundo lugar en relación con los AVPP.

Los tumores malignos constituyen la principal causa de defunción para las mujeres en función de los AVPP. Para los hombres, los cánceres son la segunda de las principales causas de defunción (representan 18% de los AVPP) en Martinica (18%).

 

PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD

Análisis por grupos de población

La salud del niño

La tasa de mortalidad infantil de Martinica se redujo a la mitad en 10 años y en 1995 fue de 5,8 defunciones por 1.000 nacidos vivos. En 1996 la mortalidad perinatal se mantuvo en 11,4 por 1.000 nacimientos en total. Ese mismo año la tasa de nacimientos prematuros fue de 8%. La proporción de recién nacidos con menos de 2.500 gramos de peso fue de 9,4%; la correspondiente a los que pesaban menos de 1.500 gramos al nacer fue de 1,3%. En 1995, 699 lactantes (12 % del total de nacimientos) fueron hospitalizados en salas neonatales; de ellos, 2,6% murieron durante el período neonatal. Las principales causas de defunción fueron la extrema prematuridad y las infecciones.

En el período comprendido entre 1987 y 1990 se produjeron en promedio 60 muertes por año entre los niños de 1 a 4 años (2,8% de las muertes totales). Las defunciones fueron atribuidas a traumatismos externos, enfermedades mal definidas, enfermedades del sistema nervioso, afecciones de las vías respiratorias y tumores.

Una encuesta realizada en 1997 sobre cobertura inmunitaria de niños de 1 año indicó que 83% estaban vacunados con la BCG, 97% con la DPT y la antipoliomielítica y 78% con virus inactivados contra la hepatitis B; esta última vacuna se incorporó al programa de inmunización en 1994.

La asistencia a la escuela es obligatoria desde los 6 años de edad. Sin embargo, una cuarta parte de los niños de 2 años y casi todos los mayores de 3 años concurren a la escuela.

En el período comprendido entre 1987 y 1990 se registraron en promedio 35 defunciones anuales entre los niños de 5 a 14 años de edad (1,6% de la totalidad de las defunciones). Más de la mitad se debieron a traumatismos externos y a tumores. Los ingresos en hospitales de niños de este grupo de edad tuvieron tres causas principales: afecciones respiratorias (24%), enfermedades del sistema digestivo (18%) y traumatismos e intoxicaciones (9%). Se produjo un aumento de las enfermedades alérgicas, incluida el asma. Cada año se notifican entre 400 y 500 casos de varicela, sobre todo en niños en edad de asistir a la escuela primaria.

La salud del adolescente y del adulto

Están inscritos en colegios casi 100% de los jóvenes de 15 a 19 años y 42% de los que tienen entre 20 y 24 años. El desempleo es más alto en este último grupo de edad: en 1996 llegó a 52%.

En el período comprendido entre 1987 y 1990 se produjeron en promedio 45 defunciones anuales entre los jóvenes de 15 a 24 años, con una razón hombre/mujer de 3:1. Los accidentes de tránsito y otras formas violentas de muerte predominan entre los hombres (69% de las defunciones en el grupo de 15 a 24 años); los tumores son la causa de 8% de las muertes. En las mujeres de este grupo de edad predominan las causas externas de traumatismo, primordialmente el suicidio (46% de las defunciones).

Las muertes acaecidas antes de los 65 años de edad representan 29% de las defunciones totales, con una prevalencia mayor en los hombres (35%) que en las mujeres (21%). Las causas externas de traumatismo (accidentes, suicidio y violencia), los tumores, las enfermedades del sistema circulatorio y las afecciones relacionadas con el alcohol representan 75% de estas muertes. La preponderancia de tumores y de trastornos del sistema circulatorio es mayor en las mujeres que en los hombres, pero ocurre lo contrario con respecto a los traumatismos y el alcoholismo. Parece posible evitar casi la mitad de estas defunciones. Las de los hombres podrían evitarse modificando modos de comportamiento de alto riesgo. La tasa de mortalidad de las mujeres podría ser menor si contaran con una cobertura más eficaz del sistema de atención de salud.

Una encuesta sobre morbilidad hospitalaria realizada en 1992 y 1993 puso de relieve que más de la tercera parte de las estancias en hospitales de las mujeres de 15 a 64 años, se relacionaban con la maternidad. Le seguían las enfermedades genitourinarias (11%) y los trastornos digestivos (9%). Entre los hombres de la misma edad, 21% de los ingresos hospitalarios se debieron a traumatismos o intoxicaciones, y 14% a enfermedades del sistema circulatorio. Entre las enfermedades para las cuales la seguridad social cubre la hospitalización de pacientes de 15 a 34 años se encuentran los trastornos mentales (37%), la diabetes (9%), la drepanocitosis (8%) y la insuficiencia cardíaca (8%). La diabetes, la hipertensión grave y los trastornos mentales son las principales afecciones que requieren hospitalización en el grupo de edad de 35 a 64 años.

La salud del adulto mayor

En 1996, 15% de la población de Martinica tenía 60 años y más. Las principales causas de defunción de estas personas son las enfermedades cerebrovasculares, el cáncer de próstata y la insuficiencia cardíaca en los hombres y las enfermedades cerebrovasculares, la insuficiencia cardíaca y la diabetes en las mujeres. El cáncer, la hipertensión y la diabetes son las enfermedades más frecuentes. Los ingresos en hospitales aumentan mucho con la edad y los adultos mayores de 65 años representan 23% de las estancias breves en las salas de estos establecimientos.

En Martinica, la población de edad avanzada todavía está sólidamente incorporada al seno familiar. El 37% de las personas de 75 a 85 años viven en su casa. La población de 75 años y más reside en las zonas urbanas y su periferia y, en un 28%, en la capital.

Los esfuerzos desplegados por reducir el número de viviendas insalubres han permitido mejorar las condiciones básicas de higiene que se proporcionan a este grupo de población. Únicamente 16% de las personas de 60 años y más carecen de inodoros en el interior de la vivienda, y 6% no tienen acceso a una fuente de agua potable. Las dos terceras partes de este grupo de edad tienen casa propia y 2% viven en instituciones o como pensionistas en el seno de alguna familia.

La salud reproductiva

Se estimó que las mujeres en edad de procrear eran 104.200 (52% de la población femenina) en 1996. La tasa de fertilidad fue de 1,8 niños por mujer en 1994, en comparación con 2,1 en 1990. En 1995 la tasa de natalidad fue de 14,4 por 1.000. Los partos correspondientes a mujeres menores de 15 años son excepcionales (1 entre 1.000). Los partos correspondientes a mujeres menores de 18 años representan alrededor de 2% de los nacimientos.

Los métodos anticonceptivos son accesibles para todas las mujeres por medio del sistema médico privado, el Servicio de Asistencia Maternoinfantil o los centros de planificación familiar. Durante 1996, la Asociación para la Información y la Orientación de la Familia de Martinica, una institución privada de planificación familiar, fue consultada por 11.312 mujeres, 95% de las cuales estaban interesadas en los anticonceptivos. Se prescribe la píldora a 78% de las mujeres; 18% utiliza dispositivos intrauterinos (DIU).

El sistema de atención sanitaria ofrece plena cobertura a las mujeres embarazadas para que realicen siete visitas médicas prenatales. El porcentaje de mujeres que se controlan rara vez o mal (menos de cuatro visitas) oscila entre 7% y 8,5%. En 1996, casi todos los partos tuvieron lugar en un hospital o una clínica (0,3% en el hogar). Los hospitales públicos atienden 68% de los partos; el 32 % restante se realiza en clínicas privadas. La tasa de operaciones cesáreas es de 14% en el sector público y de 16% en el sector privado. El porcentaje de embarazos múltiples es estable: 1,3% en 1996. La tasa de mortalidad materna fue de 54 defunciones por 100.000 nacimientos en el período comprendido entre 1987 y 1993.

Los abortos, que desde 1982 son legales hasta la décima semana de embarazo, son casi 2.000 por año. En 1994 se registraron 23 abortos por cada 100 embarazos. Un estudio de los registros estadísticos de 1992 indica que la mayor parte de
los abortos se producen en mujeres de 20 a 30 años (las menores de edad representan 5%). Estas mujeres muy frecuentemente son solteras (72%) y 62% son estudiantes o empleadas a sueldo. Las dos terceras partes han estado embarazadas previamente y una quinta parte ha tenido un aborto anterior. Aunque los abortos no se practican oficialmente en el sector privado, es allí donde se llevan efectivamente a cabo, porque las listas de espera en el sector público son demasiado largas. Se estima en 20% el porcentaje de solicitudes de abortos que resultan denegadas.

La salud de la familia

El censo de población de 1990 reveló que el tamaño de las unidades familiares había disminuido mucho en Martinica: las familias compuestas por seis personas o más eran 14%, en comparación con 30% del censo de 1974. Además, la cohabitación de personas de varias generaciones es menos frecuente que en el pasado. En 1990, casi cuatro de cada cinco familias tenían una estructura muy sencilla: personas que vivían solas (21%), adultos con hijos pero sin pareja (16%) y parejas con hijos (32%) o sin hijos (10%). Por otra parte, 39% de los niños vivían en casas de progenitores solteros. Esta situación se vincula con la tradición (las mujeres crían a sus hijos solas) y con un fenómeno más reciente: la disolución de las parejas. Por otra parte, 77 % de los menores de 7 años provienen de hogares en los que ambos progenitores (o el progenitor soltero) ejercen alguna profesión.

La salud de los discapacitados

La tasa de prevalencia de discapacidad en niños de 10 a 19 años es de 12,6 por 1.000. Las deficiencias más frecuentes son las intelectuales (36%) y otras alteraciones psicológicas (21%). Hay alrededor de 100 niños que están gravemente afectados y sufren varias minusvalías. Más de la mitad de estos niños han sido colocados en instituciones especializadas o son vigilados institucionalmente. El número de adultos (personas de más de 20 años) discapacitados se estima en 15.000. Más de 5.000 reciben un subsidio para adultos impedidos. Menos de 3% viven en instituciones especializadas.

Una encuesta realizada en 1994 reveló que los defectos de la vista afectaban a un porcentaje de la población discapacitada de 20 a 60 años de edad estimado en 5%.

Análisis por tipo de enfermedad o daño

Enfermedades transmisibles

Enfermedades transmitidas por vectores. En Martinica, la malaria es enteramente importada y su incidencia anual es baja. No se han registrado casos de fiebre amarilla. El Laboratorio de Higiene Departamental hizo posible que la vacuna contra la fiebre amarilla se aplicara a 3.164 personas en 1995 y a 3.951 en 1996.

Todos los años se producen epidemias de dengue. La incidencia anual del dengue-1 y del dengue-4, que había sido de aproximadamente dos casos por 10.000 habitantes en 1993, aumentó a 14 por 10.000 en 1995 como consecuencia de la intensa actividad de los huracanes. En 1996 hubo nueve casos por 10.000 habitantes. Todos ellos fueron confirmados por pruebas serológicas. El número de casos empezó a aumentar rápidamente entre agosto y septiembre, y alcanzó su valor máximo en diciembre y enero. En 1995 se registraron tres casos de dengue hemorrágico, uno de ellos mortal. En 1996 se notificaron 14 casos, ninguno mortal.

Enfermedades inmunoprevenibles. Durante más de 10 años no se han notificado casos de poliomielitis, difteria o tos ferina. En cuanto al sarampión, los casos notificados afectaron sobre todo a niños de una edad promedio de 9 años. Los casos confirmados por laboratorio fueron 8 en 1995 y 13 en 1996. Una encuesta sobre cobertura de inmunización que llevaron a cabo las autoridades departamentales en enero de 1997 demostró que esta era de 90% en todo el departamento. No ha habido casos de tétanos neonatal desde fines de los años setenta. Sin embargo, se presentan casos de tétanos entre las personas de edad avanzada (11 por año) como consecuencia de su pérdida de inmunidad vacunal. Desde 1990 se aplica la vacuna SPR (sarampión, parotiditis, rubéola) en campañas sistemáticas de inmunización. Desde 1995, la red de vigilancia médica ha notificado síndromes de influenza a la Oficina Departamental de Salud y Asuntos Sociales. En 1996 se notificaron 10.064 casos.

En febrero de 1992 se decretó la obligatoriedad de realizar la prueba del antígeno superficial del virus de la hepatitis B (HBsAg) durante el sexto mes del embarazo. Una encuesta sobre seroprevalencia que se llevó a cabo con una muestra de 492 mujeres que habían dado a luz en 1993 reveló que la prevalencia del HBsAg era de 0,6%. Una segunda encuesta realizada por Asistencia Maternoinfantil entre agosto de 1992 y junio de 1993 con 1.000 mujeres embarazadas mostró una prevalencia de 1,13%. En Martinica, la hepatitis C afecta a un número de personas estimado en 3.000. Hasta marzo de 1996 habían ingresado en el sector correspondiente 44 pacientes con hepatitis C crónica.

Cólera y otras enfermedades infecciosas intestinales. No se han notificado casos de cólera en Martinica.

Salmonella es el agente etiológico más común de las intoxicaciones por alimentos (abarca 68,1% de las fuentes cuando se ha identificado el agente causal). El número de casos de S. typhi se reduce en forma continua, lo que confirma la desaparición de las grandes epidemias de fiebre tifoidea y paratifoidea, considerada durante mucho tiempo la enfermedad transmisible más importante en Martinica. En promedio, se notifican 14 casos por mes; la cifra máxima (30 casos) se registra en el mes de agosto.

Entre agosto de 1995 y julio de 1996 fueron hospitalizadas 14 personas con ciguatera, y se notificaron, aunque no se admitió su hospitalización, otros 32 casos de esta enfermedad. La tasa de incidencia anual es de 1,2 casos por 10.000 habitantes. Con una alta incidencia a lo largo del año, las epidemias de gastroenteritis vírica son la causa principal de diarrea en Martinica. En los últimos seis años se ha registrado una reducción de los casos de anquilostomiasis y de oxiuriasis, de 90% y 80 % respectivamente, como consecuencia de una mejor higiene, de las actividades preventivas y de los exámenes sistemáticos practicados por la Oficina Departamental de Salud y Asuntos Sociales. Aunque los grupos de población más vulnerables (reclutas y trabajadores agrícolas) son examinados en forma sistemática, los resultados de estos exámenes no se pueden aplicar a la población en su conjunto precisamente porque se refieren a grupos de alto riesgo. Se detectó poliparasitismo (anquilostomiasis y oxiuriasis o Schistosoma mansoni) en 5% de los casos.

Tuberculosis y lepra. La incidencia de la tuberculosis bajó de 66 casos en 1982 a 33 en 1995. Un estudio retrospectivo de los 178 casos de tuberculosis registrados entre 1990 y 1995 demuestra que la edad media de los pacientes ha descendido de 57,5 años en 1991 a 48,4 años en 1995, probablemente como consecuencia de la coinfección por el VIH. La forma más frecuente de la enfermedad es la pulmonar (82%). De los 169 casos documentados, 6% han sufrido una recaída. La mayor parte (92%) de los casos se producen entre naturales de Martinica. Aunque el número de tuberculosos infectados por el VIH ha ido en descenso desde 1993, las personas VIH positivas corren 900 veces más riesgo de contraer tuberculosis que las VIH negativas. Las formas extrapulmonares de la enfermedad se encuentran particularmente entre los coinfectados por el VIH.

De los 195 casos de lepra tratados en las instituciones de salud, 92% fueron atendidos en el curso de 1996. De los 458 pacientes que están en observación pero no son tratados, 79,2 fueron examinados en 1996.

Síndrome de inmunodeficiencia adquirida. La epidemia de sida en Martinica plantea un problema prioritario de salud pública. Hasta el 1 de enero de 1997 se habían notificado 402 casos de sida: 26% en mujeres y 74% en hombres. Desde el comienzo de la epidemia han muerto 262 personas a causa del sida. La seropositividad por el VIH no se notifica; únicamente se comunicaron los casos de sida declarados.

Hubo 44 casos nuevos de sida en 1992, 43 en 1993, 49 en 1994, 38 en 1995 y 35 en 1996. La epidemia se ha estabilizado y probablemente esté en declinación. El porcentaje de infección heterosexual es de 82% en las mujeres y de 60% en los hombres (64% para ambos sexos en conjunto). El predominio de la transmisión heterosexual no se debe a la subrepresentación de otros grupos, sino al aumento de esta forma de transmisión. Una encuesta realizada en 1994 sobre el comportamiento sexual de la población de las Antillas y la Guayana Francesa puso de relieve la importancia de los constantes cambios de pareja sexual en los departamentos franceses. No ha habido en Martinica ninguna clase social o profesional ni ningún grupo de edad que haya escapado de la epidemia de sida.

Como consecuencia de la estricta reglamentación a que están sometidas las transfusiones de sangre, el virus ya no se transmite por esta vía. La mejor cobertura de las embarazadas seropositivas ha reducido la transmisión del virus de la madre al hijo en 10% aproximadamente; en la actualidad hay 14 niños infectados.

En Martinica hay un plan departamental de lucha contra el sida. Se destinan 6 millones de francos para la prevención y 20 millones de francos para el tratamiento. En Martinica se proporciona una terapéutica progresiva. El tratamiento triple comenzó a aplicarse en junio de 1996 y suman unos 250 los pacientes que reciben tratamiento doble o triple. Unas 400 personas están sometidas a controles de seropositividad en todas sus etapas y en la actualidad se mide de manera sistemática la carga vírica de los pacientes.

Enfermedades transmisibles y otros problemasrelacionados con la salud

Enfermedades y deficiencias de la nutrición y del metabolismo. Durante más de 10 años no se han notificado enfermedades relacionadas con deficiencias nutricionales. Sin embargo, un nivel socioeconómico más elevado ha traído aparejados cambios en los hábitos alimentarios que, a su vez, se vinculan con las enfermedades propias de comer en demasía (obesidad, diabetes y colesterol alto). Cada año se producen en promedio 85 muertes provocadas por la diabetes (4% del total de muertes). La diabetes representa 22% de las hospitalizaciones plenamente cubiertas por el sistema de seguridad social.

Enfermedades cardiovasculares. Las afecciones cardiovasculares son la principal causa de muerte en Martinica. En el período comprendido entre 1990 y 1992 provocaron, en promedio, 740 muertes anuales (30% del total de defunciones). La influencia de las afecciones cardiovasculares en las muertes prematuras (es decir, en las producidas entre 1 y 64 años de edad), es la misma para los hombres que para las mujeres: estas afecciones representan 21% de las muertes prematuras.

Con arreglo al Código de Seguridad Social se proporciona cobertura a 30 enfermedades "largas", es decir, que requieren un tratamiento prolongado y caro. Las afecciones cardiovasculares, principalmente la hipertensión aguda y los accidentes cerebrovasculares, representan 40 % de los ingresos por largo plazo que se registran todos los años. Las afecciones cardiovasculares también representan 8% de los ingresos por corto plazo, por lo que ocupan el cuarto lugar entre los motivos de hospitalización. Se estima que 20% del conjunto de la población padece hipertensión.

Tumores malignos. Cada año se registran unas 500 defunciones provocadas por tumores malignos; los tumores son la causa de una cuarta parte de las defunciones de hombres
y de una quinta parte de las de mujeres. Las tasas normalizadas de mortalidad por cáncer se redujeron 10% en los años ochenta. Desde 1981 se consignan todos los casos de cáncer en el departamento. La incidencia del cáncer en Martinica es menor que la que se encuentra en otras regiones y países del mundo.

Entre los hombres, la tasa de cáncer de próstata es alta y va en aumento. Si bien los cánceres de oído, nariz y garganta están especialmente extendidos, la incidencia de los cánceres broncopulmonares es baja. Entre las mujeres, la incidencia del cáncer del cuello del útero es muy alta y la del cáncer de la mama algo más baja. Aunque para ambos sexos la incidencia del cáncer de esófago y estómago es alta, se presentan pocos casos de cáncer de colon y recto. El registro de cánceres indica que entre 1981 y 1990 se produjeron 151 casos de tumor de la cavidad bucal en los hombres y 30 en las mujeres.

Accidentes y violencia. Hubo un promedio anual de 51 muertes por accidentes de tránsito entre 1991 y 1994. Aunque las tasas de mortalidad se han estabilizado desde 1992, la cantidad de lesiones graves va en aumento. De todas las muertes por accidentes de tránsito producidas en 1994, 34% fueron de conductores de vehículos de dos ruedas, 48% de conductores de automóviles y 19% de peatones. Los accidentes de tránsito graves en los que intervienen vehículos de dos ruedas son más frecuentes entre adolescentes y adultos jóvenes. La mayor parte de los peatones víctimas de accidentes tienen menos de 15 años.

En 1993 hubo 2.722 accidentes de trabajo. Se registraron ocho muertes (seis en viajes) y 112 accidentes produjeron efectos tardíos.

Durante el período 1987–1990 se registró un promedio de 40 suicidios (1,9% de las defunciones) por año. La tasa de suicidio es más alta entre los hombres mayores de 65 años. La tasa de mortalidad por suicidio aumentó entre los hombres, pero bajó levemente entre las mujeres a partir del período 1987–1990. Se notificó un promedio anual de siete homicidios en el período 1987–1990.

Abuso de sustancias tóxicas. Entre 1990 y 1992 se registró un promedio de 131 defunciones relacionadas con el consumo de alcohol, que representaron 6% de todas las muertes. Las defunciones relacionadas con el consumo de alcohol representan 9,2% de las muertes de hombres y 2,2% de las de mujeres. El más afectado es el grupo de 45 a 64 años de edad.

En el período comprendido entre 1990 y 1993 se registró un promedio anual de 147 defunciones atribuibles al consumo de tabaco (7% de todas las muertes).

La marihuana ha sido durante mucho tiempo la droga ilícita de consumo más común en Martinica. El crack entró en escena a principios del decenio de 1980 y ahora se consume en forma generalizada, solo o junto con la marihuana. En noviembre de 1995, fueron tratados en los servicios médicos y sociales 198 toxicómanos. Las actividades ilegales relacionadas con la droga se duplicaron entre 1992 y 1995.

Trastornos del comportamiento. Los trastornos mentales son un importante problema de salud pública. En Martinica, el tratamiento psiquiátrico de los adultos se concentra en un solo hospital. Un estudio de los diagnósticos de los pacientes hospitalizados pone de relieve una considerable proporción de esquizofrenias y otras psicosis. Hay 470 camas para hospitalización psiquiátrica.

Las unidades de psiquiatría infantil y juvenil proporcionan una red de servicios comunitarios en Martinica. Desde 1993 funciona un centro de atención diurna con 15 plazas para niños autistas o con problemas similares menores de 11 años.

Salud oral. Una encuesta realizada a niños de 6 a 10 años de edad demuestra que 30% tiene caries dentales. Estas se encuentran más a menudo en las familias que viven en una situación social vulnerable. El agua de Martinica no tiene flúor, de manera que es necesario añadirle un suplemento de sal fluorurada o de píldoras de flúor.

Drepanocitosis. La drepanocitosis es la enfermedad genética más común en las Antillas. En Martinica se detecta en 99% de los casos. Dos estudios han demostrado que 10% de la población presenta características indicativas de células falciformes: 0,17% de los casos con SS y 0,24% con SC. Una de cada 65 uniones sexuales trae aparejada un riesgo y cada año nacerán entre 15 y 20 niños con un fenotipo que ha de desencadenar un importante síndrome drepanocítico. Además, 600 niños, es decir, casi 10%, nacerán con características indicativas de células falciformes.

 

LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD

Políticas y planes nacionales de salud

La Secretaría de Estado de Salud forma parte del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de Francia. También participan en las actividades de salud los Ministerios de Interior (programas sobre el abuso de drogas), del Medio Ambiente, de Agricultura (inocuidad de los alimentos) y de Educación Nacional (salud escolar).

Una ley promulgada en 1992 estipula que todas las personas que residen en Francia y en los departamentos franceses tienen derecho a recibir asistencia financiera para cubri