Perfil de Salud de País.
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
MONTSERRAT
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y
demográfico
Montserrat, es una isla de terreno montañoso con una
superficie de 102 km2, es parte de la cadena de
islas volcánicas del Caribe Oriental, que se extiende desde
Saint Kitts en el norte hasta Granada en el sur. Es una
posesión británica con sistema de gobierno propio: el Poder
Ejecutivo está formado por un Primer Ministro y otros tres
ministros, todos elegidos por el pueblo, y un Gobernador
que representa al Gobierno del Reino Unido.
La prolongada erupción del volcán Soufrière Hills, que
comenzó en julio de 1995 y continúa hasta la fecha, fue el
principal acontecimiento ocurrido en Montserrat durante el
período 19941997. La erupción ha tenido graves
repercusiones en todos los aspectos de la economía, la
política, el desarrollo y las condiciones generales de vida
de ese territorio.
La discusión detallada de esas cuestiones está fuera del
alcance del presente informe, pero un breve análisis de la
emergencia causada por la actividad volcánica proporciona
un marco útil para el examen de las condiciones de salud
del territorio. Cabe señalar que los trastornos y la
incertidumbre causados por dicha actividad han hecho
estragos en el mantenimiento de los servicios de salud y de
los registros y el acopio general de información. Además,
el drástico desplazamiento de la población comprometió la
calidad y cantidad de la información acopiada.
La Emergencia Causada por la Actividad
Volcánica
La actual erupción del volcán Soufrière Hills es la primera
en más de 300 años. Es posible que una serie de terremotos
ocurridos en 1992 haya marcado el comienzo de la actividad
volcánica observada en la actualidad. En julio de 1995, el
volcán comenzó a arrojar ceniza, vapor y gases y ha seguido
haciéndolo con intensidad cada vez mayor. Una erupción de
grandes proporciones ocurrida en junio de 1997 causó 20
muertos, la destrucción de muchos poblados y el cierre del
único aeropuerto de la isla. En ese entonces, sólo se podía
entrar y salir desde la vecina isla de Antigua en
transbordador o helicóptero.
En el período de actividad volcánica de dos años y medio de
duración, la zona de peligro (la "zona de
exclusión") se ha ampliado progresivamente y, a fines
de 1997, los dos tercios de la región meridional de la isla
se habían convertido en un lugar peligroso. En esa zona
estaba Plymouth, la capital, centro industrial y comercial,
sede de gobierno del territorio y sitio de servicios
esenciales. La destrucción y el abandono de Plymouth y la
destrucción casi total de la infraestructura de la capital
desencadenaron una marcada decadencia económica. El
Hospital Glendon también quedó destruido y ahora se ha
trasladado a una antigua escuela en St. John, en el norte
del territorio.
La mayoría de la población vivía en Plymouth y sus
alrededores, y muchas familias perdieron su casa. El número
de personas evacuadas de la zona de exclusión aumentó
progresivamente en los años de la emergencia, a pesar de
que la población general del territorio se redujo a un
ritmo continuo a medida que muchas personas abandonaban la
isla.
La mayor parte de la agricultura se concentraba en el sur y
tuvo que ser abandonada. El Gobierno ha alquilado la tierra
de la zona de seguridad para producción agropecuaria, pero
la explotación agrícola sólo ha podido continuar a escala
muy reducida.
La industria
turística ha sufrido un golpe particularmente duro. Los
ingresos de ese sector se redujeron de US$ 14,5 millones en
los seis primeros meses de 1995, a US$ 5,9 millones en los
seis primeros meses de 1996. Todavía no se dispone de las
cifras para 1997, pero se prevé que indicarán otra acusada
baja.
El PIB fue de EC$ 147,32 millones en 1994, EC$ 139,18
millones en 1995, EC$ 116,32 millones en 1996 y EC$ 115,31
millones en 1997, lo que representa tasas negativas de
crecimiento real de 0,04% en 1994, 7,64% en 1995, 17,69% en
1996 y 1,73% en 1997.
La imposibilidad de pronosticar el curso de la actividad
volcánica tendrá graves efectos en el futuro de Montserrat
a corto y mediano plazos. Un buen sistema de acopio de
información, mantenimiento de registros y análisis reviste
importancia crítica para la planificación eficaz y el uso
eficiente de recursos. En las actuales circunstancias, es
particularmente importante tener un liderazgo bien definido
y dedicado, donde haya que adaptar las actividades a los
recursos disponibles y mantener la capacidad para responder
eficazmente a la emergencia.
Durante la
emergencia fue sumamente difícil conseguir estadísticas
precisas de población, puesto que muchos residentes
salieron del país para pasar diversos períodos en el
exterior. Las mejores estimaciones de población mostraron
una baja de 10.402 habitantes en 1994 a 5.600 en 1997. Ya
en enero de 1998 la población se había reducido a 3.483
habitantes. Hubo 150 nacidos vivos en 1994, 126 en 1995 y
128 en 1996. No se dispone del desglose por edad y sexo en
el período objeto de examen.
Mortalidad y morbilidad
Las tasas brutas de defunción en el período fueron de 9,3
en 1994, 12,1 en 1995 y 12,6 en 1996. Las tasas de
mortalidad infantil en esos mismos años fueron de 13,0,
24,0 y 7,8. No hay datos para 1997. Dadas las dificultades
para obtener cifras precisas sobre la población y el
desglose por edad, las tasas deben interpretarse con
precaución.
En 1994, las principales causas de defunción en el grupo de
30 años de edad y más fueron las enfermedades del corazón,
los tumores malignos, la enfermedad cerebrovascular, la
diabetes mellitus, las enfermedades del sistema
respiratorio y las enfermedades del sistema digestivo. En
1996, la diabetes mellitus ocupó el primer lugar entre las
causas de defunción, seguida de las enfermedades del
corazón, los tumores malignos, la enfermedad hipertensiva,
la enfermedad cerebrovascular y la malnutrición. La
malnutrición ocupó el sexto lugar entre las principales
causas de defunción en 1996 y esas defunciones ocurrieron
en adultos mayores (grupo de 70 a 99 años de edad). Aunque
no hay datos de mortalidad para 1997, las defunciones en
ese año se debieron sobre todo a quemaduras graves causadas
por la erupción. Esas defunciones tuvieron un aumento del
triple como causas principales de defunción en los años
notificados y es probable que sigan siendo la principal
causa de defunción en 1997.
Hubo 1.302 ingresos en el Hospital Glendon en 1994 y 1.106
en 1995. En 1996 ingresaron 1.166 personas en el Hospital
de St. John. La diabetes, la hipertensión, las enfermedades
del corazón, el embarazo y la gastroenteritis fueron las
principales causas de hospitalización en el período
19941996.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
En los adultos, la diabetes y la hipertensión fueron las
dos razones más comunes por las cuales acudió la población
a los dispensarios en el período objeto de examen, seguidas
de las enfermedades del corazón, el asma y las infecciones
de las vías respiratorias superiores.
Los adultos mayores recibieron especial atención. A fines
de 1997 había 126 adultos mayores alojados en cuatro
hogares y albergues geriátricos mantenidos por el Gobierno
y la Cruz Roja de Montserrat, y esta última entidad
construye actualmente otro hogar con 50 camas. Hay otros
180 adultos mayores residentes en hogares o albergues
comunitarios que reciben ayuda y otra asistencia en ese
medio.
Se ha prestado particular atención a los albergues para
refugiados y a su población. El intenso hacinamiento al
comienzo de la emergencia podría haber causado problemas de
salud fácilmente, pero se tomaron medidas de salud
ambiental para manejar la evacuación de desechos sólidos,
mejorar los servicios sanitarios, proporcionar agua potable
y velar por la inocuidad de los alimentos. Las enfermeras
de distrito agregaron los albergues a su lista de visitas
domiciliarias. Se estableció un sistema de vigilancia de
enfermedades transmisibles para observar cualquier brote.
La población de los albergues alcanzó un punto máximo de
cerca de 1.400 personas en abril de 1996, pero ya para
fines de 1997 se había reducido a cerca de 500.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
El número de casos de gastroenteritis en niños
menores de 5 años varió de 57 en 1994 a 35 en 1995 y 42 en
1996. Entre 1994 y 1996 hubo un promedio de cerca de 100
casos anuales de gastroenteritis en la población de 5 años
y más (96, 93 y 112 casos, respectivamente).
Los casos notificados de influenza aumentaron de
66 en 1994 a 90 en 1996.
En octubre de 1994 se produjo un brote de dengue con 327
casos notificados; se notificaron 750 casos en 1995 y 2 en
1996.
Montserrat ha establecido un consejo multisectorial de
sida y enfermedades de transmisión sexual. El
territorio sigue observando todas las pautas regionales y
se examina la sangre para transfusiones. En el período de
estudio hubo dos casos confirmados de sida en Montserrat y
no se registró ninguna defunción.
El número de casos de intoxicación por ciguatera aumentó de
22 en 1994 a 28 en 1995 y se redujo a 14 en 1996.
En 1997 había 110 pacientes en el registro psiquiátrico y
los principales trastornos mentales eran esquizofrenia
crónica, psicosis maniacodepresiva, psicosis por abuso de
sustancias y depresión.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Organización del sector salud
Se han seguido prestando servicios de atención
primaria durante la emergencia, a pesar de
dificultades tales como la necesidad de cerrar los
dispensarios dentro de la zona de exclusión y la pérdida de
personal de salud. El número de dispensarios de atención
primaria se redujo de 12 en 1994 y 1995 a 5 en 1996 y a 3
en 1997.
El Hospital Glendon de Plymouth, con 65 camas, reconstruido
en 1989 después del huracán Hugo, quedó destruido y sus
servicios se trasladaron a St. John en el norte. Se ha
adaptado un edificio de una escuela para servir de centro
de prestación de atención secundaria limitada, sobre todo
atención médica y cirugía electiva sencilla. El
establecimiento de St. John tiene una capacidad de 30
camas, pero hasta 10 de estas pueden ser ocupadas por
pacientes dados de alta que esperan regresar a la
comunidad. Los pacientes se envían a Antigua y Saint Kitts
para recibir la atención que no se presta en Montserrat.
Los servicios de laboratorio de los hospitales se
limitan a sencillas investigaciones de hematología y
bioquímica y a servicio de bancos de sangre; no se realizan
análisis microbiológicos. El departamento de rayos X puede
realizar investigaciones básicas de emergencia con una
unidad radiológica portátil.
Servicios
de salud y recursos
La atención prenatal se presta en los tres
dispensarios de atención primaria de distrito y los
consultorios de dos médicos en ejercicio particular. Se
presta atención obstétrica para embarazos de poco riesgo en
el Hospital de St. John; todos los embarazos de alto riesgo
se envían a Antigua o Saint Kitts. Se ofrece atención
posnatal en los tres dispensarios de distrito hasta las
seis semanas después del parto y luego en el lugar de
residencia de la madre.
Se ofrecen servicios de planificación
familiar en los tres dispensarios de atención primaria
de distrito y los consultorios de dos médicos en ejercicio
particular.
El programa de inmunización ha seguido funcionando
bien durante la emergencia causada por la actividad
volcánica. Se estima que la cobertura con las vacunas DPT,
MMR y antipoliomielítica es cercana a 100%. Las vacunas son
administradas en los dispensarios de atención primaria y
como parte del programa de examen físico preescolar de los
niños de 4 a 5 años al ingresar a la escuela primaria.
Entre las enfermedades objeto del Programa Ampliado de
Inmunización (PAI) se notificaron dos presuntos casos de
sarampión, uno en 1994 y otro en 1995. Se notificó un caso
de difteria en 1995. No se notificaron casos de
parotiditis, rubéola, tos ferina, tétanos ni poliomielitis
en el período.
Un psiquiatra jubilado y una enfermera psiquiátrica
administran los servicios de salud mental. El
programa es sobre todo comunitario, y se realiza una sesión
clínica especialmente para seguimiento de los pacientes
psiquiátricos. El número de clientes atendidos aumentó de
100 en 1994 a 220 en 1995 y a 240 en 1996, antes de
reducirse a 110 en 1997.
Organización de los servicios de atención a la
población
Control de vectores, abastecimiento de agua,
sistemas de alcantarillado, eliminación de residuos sólidos
y vigilancia de la contaminación. La Unidad
de Control de Plagas dirigió la mayoría de sus esfuerzos
hacia el control del mosquito Aedes aegypti. Se
emplearon métodos integrados de control de vectores para
eliminar mosquitos, moscas, cucarachas, ratas y ratones. Un
brote de dengue ocurrido en octubre de 1994 movilizó a la
mayor parte de la población en un programa de limpieza en
masa en toda la isla para la reducción de fuentes, que
ayudó a controlar el brote en un lapso de cuatro meses.
La emergencia causada por la actividad volcánica exigió el
traslado en masa de la población al norte de la isla, lo
que atrasó el programa de control de vectores y fomentó la
proliferación de muchos insectos, plagas y roedores,
especialmente en los albergues atestados y en sus
alrededores.
Una encuesta del sistema de abastecimiento de agua de
Montserrat realizada en 1997 confirmó que ese sistema no se
había contaminado con productos volcánicos, pero que se
necesitaría vigilancia continua. Casi todas las fuentes de
agua estaban localizadas al sur de la isla, donde vivía la
mayoría de la población antes de iniciarse la erupción, y
se abandonaron las fuentes de agua y los lugares de
depósito en la zona de exclusión. Se cree que se puede
obtener suficiente agua para atender la demanda futura, con
algunas modificaciones del método de bombeo, las cañerías y
los depósitos del sistema de abastecimiento.
En 1995 se puso en práctica un programa para facilitar la
construcción y el uso de letrinas prefabricadas. En ese
mismo año se realizó un programa de educación pública sobre
el mantenimiento apropiado de los sistemas de fosas
sépticas.
En marzo de 1995 se privatizó la recolección de basura, lo
que mejoró mucho el manejo de los residuos sólidos. Antes
de la crisis, el Gobierno había adquirido un terreno de 22
hectáreas destinado a la construcción de un relleno
sanitario, pero hubo que abandonar el sitio porque quedaba
en la zona de exclusión. Aún no se ha encontrado otro y en
la actualidad se emplea uno provisionalmente. Ese sigue
siendo un grave problema.
La calidad del aire se vigila con la medida de la
concentración de polvo respirable y el público recibe
información al respecto del Observatorio de Volcanes de
Montserrat. La calidad del aire en la zona de seguridad en
el norte de la isla se ha mantenido constantemente dentro
de límites aceptables.
Recursos humanos
En Montserrat ha habido pérdida de personal de salud desde
que comenzó la crisis ocasionada por la actividad
volcánica. El número de enfermeras diplomadas se redujo de
40 en 1994 a 13 en 1998. La escasez de personal se ha
resuelto sobre todo con recursos humanos de otros países
del Caribe y del Reino Unido
Gasto y financiamiento sectorial
En la actualidad el gasto depende mucho del presupuesto de
ayuda que Montserrat recibe del Reino Unido. El gasto en
salud, como porcentaje del presupuesto total de Montserrat,
fue de 16,5% en 1994, 17,5% en 1995, 13,4% en 1996 y 13,5
% en 1997; el gasto en salud como porcentaje del presupuesto
ordinario total fue de 16,5%, 17,5%, 16,9% y 16,7%,
respectivamente.
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Américas 1998 para este país en formato PDF oprima aquí
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