ANTILLAS NEERLANDESAS
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y demográfico
Las Antillas Neerlandesas están constituidas por cinco
islas: Curazao, Bonaire, Saba, San Eustaquio y San Martín; las dos
primeras están cerca de la costa noroccidental de Venezuela y las otras,
a unos 900 km al noreste. La extensión total de las Antillas Neerlandesas
es de 800 km2, el idioma oficial es el holandés, el papiamento es el
idioma nacional en Curazao y Bonaire y el inglés, en San Martín,
Saba y San Eustaquio. Curazao, con 444 km2, es la mayor de las islas holandesas
del Caribe y su capital, Willemstad, es la sede del gobierno central.
Las Antillas Neerlandesas constituyen un territorio autónomo
dentro del Reino de los Países Bajos; son responsables de su propia
administración y de su política, con excepción de la
defensa, las relaciones exteriores, la estabilidad legal y la contraloría
financiera y administrativa. Existe una democracia parlamentaria y se realizan
elecciones cada cuatro años. El Colegio de Ministros es elegido por
el Parlamento. Hay dos niveles de gobierno: el central, con un parlamento
que cuenta con representaciones de todas las islas y cuya sede se encuentra
en Curazao, y el local de cada isla, con su propio gobierno consistente en
un Consejo Insular y un Colegio de Diputados. El Gobernador de las Antillas
Neerlandesas es el representante del Reino de los Países Bajos; el
representante del poder central en cada isla es el Teniente Gobernador, que
tiene facultades ejecutivas.
La principal actividad económica
de las Antillas Neerlandesas se encuentra en el sector de servicios, en el
cual predomina el turismo. Otros sectores de la actividad económica
son la industria manufacturera y la construcción. En 1993 el ingreso
per cápita fue de US$ 7.800 y el producto interno bruto (PIB), de US$
2.114,8 millones. La tasa de inflación durante los años 1992
a 1996 fue de 1,4%, 2,1%, 1,8%, 2,8% y 3,6%, respectivamente.
En cuanto al nivel educacional,
31% de la población de Curazao de 24 años y más tiene
educación primaria completa; 39% secundaria básica terminada;
18% terminó el bachillerato y 10% tiene nivel académico politécnico
o universitario. Según el Censo de Población de 1992, solo 2%
de la población de Curazao de 24 años y más no completó
el nivel primario de educación. Un mayor porcentaje de mujeres terminó
el nivel primario, pero más hombres alcanzaron niveles educacionales
superiores. En promedio, el nivel educacional es más alto en los hombres
que en las mujeres, y en los jóvenes que en los adultos y ancianos.
La diferencia del nivel educacional entre hombres y mujeres es mayor en las
edades más avanzadas.
El índice de desempleo notificado en Curazao para
los años 1994, 1995 y 1996 fue de 12,8%, 13,1% y 13,9%, respectivamente.
En 1995 el desempleo fue de 17% en las mujeres y de 9,8% en los hombres. En
1994, en el resto de las islas, el índice de desempleo fue de 5,5%
en Bonaire, 4,2% en Saba, 5,8% en San Eustaquio y 11,3% en San Martín.
En 1994 y 1995 la tasa de crecimiento de la población
en las Antillas Neerlandesas fue de 2,6% y 2,5% respectivamente, y en Curazao,
de 1,2% y 1,8%. Los saldos migratorios han sido positivos desde 1994. En 1995,
la población estimada de las Antillas Neerlandesas era de 207.333 habitantes,
con una denSIDAd de 259 habitantes por km2; 34% eran menores de 20 años,
59% tenían de 20 a 64 años y 7% de 65 años y más.
En ese mismo año Curazao tenía 151.540 habitantes (73% de la
población de las Antillas Neerlandesas y con una distribución
similar según grupos de edad). El sexo femenino representa 52,9% de
la población. En 1994, Bonaire tenía 12.533 habitantes, Saba
1.197, San Eustaquio 1.882 y San Martín 37.256. El crecimiento poblacional
por año varió entre 1,2% en Bonaire y 4% en San Martín.
La esperanza de vida al nacer es de 77,5 años para las mujeres y de
71,8 años para los hombres.
Mortalidad
La tasa bruta de mortalidad subió de 5,3 por 1.000
habitantes en 1986 a 7,1 en 1993, y las tasas estandarizadas de mortalidad
variaron de 4,7 por 1.000 habitantes en 1986 a 5,4 por 1.000 habitantes en
1993. La tasa estandarizada de mortalidad para los hombres es 1,5 veces mayor
que para las mujeres. La tasa de mortalidad específica por edad, para
hombres y mujeres, se mantuvo estable de 1986 a 1993. Se observa un aumento
significativo de la mortalidad masculina en los grupos de edad de 1 a 4 años
y de 25 a 44 años.
En 1993 las enfermedades del aparato circulatorio y los tumores
representaron 36,3% y 22,1%, respectivamente, de las defunciones por causas
definidas. La mortalidad por enfermedades infecciosas y parasitarias y por
causas externas muestra una tendencia al aumento, y las causas perinatales
y las mal definidas presentan un descenso. El resto de las causas se mantuvieron
estables. Solo 3,6% de las muertes caen en la categoría de mal definidas.
En 1993 las principales causas de muerte fueron las enfermedades cerebrovasculares
(13,6%), seguidas por las enfermedades de la circulación pulmonar y
otras enfermedades del corazón (10,0%), la cardiopatía isquémica
(9,1%) y la diabetes mellitus (5,1%). La cardiopatía isquémica
fue la primera causa de muerte entre los hombres y las enfermedades cerebrovasculares
lo fueron entre las mujeres. Los tumores malignos provocan mayor mortalidad
masculina. En los hombres, el SIDA es la octava causa de muerte, con 2,9%.
La mortalidad por grupos de edad presenta dos patrones: para
la población de 45 años y más está representada
por enfermedades crónicas no transmisibles, entre ellas las cardiovasculares,
las cerebrovasculares y la diabetes mellitus, para el grupo de 1 a 44 años,
el SIDA y las causas externas son las más importantes. En general,
hay un aumento de la mortalidad por causas externas que se expresa en 49 muertes
en 1986 y 75 en 1993, siendo más frecuente entre los hombres que entre
las mujeres.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos específicos de población
En Curazao, los métodos usados para la recopilación
rutinaria de datos por los proveedores de servicios de salud no son confiables.
Por eso, entre noviembre de 1993 y agosto de 1994 se llevó a cabo el
Estudio de Salud de Curazao, una encuesta de salud realizada en una muestra
aleatoria de la población adulta no institucionalizada de Curazao.
Los resultados del estudio, basado en 2.248 individuos encuestados,
destacan tres áreas principales: situación sanitaria, modos
de vida y utilización de servicios de salud. Cerca de 10% de la población
adulta sufre de diabetes mellitus, y aproximadamente la mitad no está
consciente de ello; de 20% a 30% padece de hipertensión y 7% tiene
glaucoma. Los problemas psicológicos son prevalentes entre los adultos
y jóvenes: 12% de los encuestados de 18 a 24 años de edad notificaron
estrés, nerviosismo o depresión. Los ancianos, las mujeres y
las personas pertenecientes a las clases socioeconómicas más
bajas están en una posición desfavorable con respecto a su situación
de salud. El 17% de los participantes del estudio informaron que fumaban.
En cuanto al ejercicio físico y los hábitos alimentarios, 75%
de todos los adultos no practican regularmente ninguna forma de ejercicio,
y son evidentes algunas deficiencias nutricionales diferenciadas: 37% no comen
vegetales diariamente y cerca de la mitad no consumen fruta cada día.
El exceso de peso es también un importante problema de salud, especialmente
entre las mujeres de las clases socioeconómicas más bajas. Solo
40% de los encuestados visita a un dentista cada año. Los ancianos
de Curazao no hacen más uso de los servicios médicos generales
que los individuos más jóvenes, como tampoco lo hacen las personas
de grupos socioeconómicos más bajos.
La tasa de mortalidad infantil se redujo en ambos sexos de
17,8 por 1.000 nacidos vivos en 1986 a 11 por 1.000 nacidos vivos en 1993.
La tasa de mortalidad neonatal bajó de 9,9 por 1.000 nacidos vivos
en 1990 a 8,7 en 1993 y la perinatal, de 23,6 a 17,9 por 1.000 nacidos vivos
durante los mismos años. En 1991–1993, las causas principales de muerte
en el primer año de vida fueron las causas perinatales (64,5%) y las
anomalías congénitas (23,0%). Las enfermedades infecciosas causaron
6,6% de la mortalidad infantil. La tasa de mortalidad en el grupo de 1 a 4
años muestra un ascenso, no presenta diferencias por género
y las causas más importantes de muerte son las anomalías congénitas
con 20,8% (cinco defunciones), seguidas por los accidentes de tráfico
con 16,7% (cuatro defunciones), y las enfermedades infecciosas intestinales
con 8,3% (dos defunciones). La tasa de mortalidad registrada en el grupo de
5 a 14 años de edad durante los años 1986–1993 es estable y
no se observan diferencias por género. El 50% (nueve defunciones) de
la mortalidad registrada entre los años 1991 y 1993 correspondió
a accidentes de tráfico.
En el grupo de 15 a 24 años la mortalidad es dos veces
mayor en el sexo masculino y presenta un ligero ascenso en los años
1992–1993. El 42,8% (21 defunciones) de la mortalidad corresponde a causas
externas (accidentes de tráfico 20,4%, homicidios 16,3% y accidentes
por ahogamiento 6,1%).
La tasa de fecundidad se mantuvo estable en 2,4 por 1.000
mujeres en edad fértil (de 15 a 49 años) durante los años
1990 y 1991, como también la tasa específica de fecundidad para
el grupo de 15 a 19 años (0,05 para 1981 y 0,05 en 1991).
Los médicos generales, las parteras y los ginecólogos
ofrecen la atención prenatal. Únicamente las parteras utilizan
el sistema informático perinatal, que incluye información sobre
la atención prenatal, el parto y el puerperio. En 1994 hubo 1.144 mujeres
registradas en este sistema (37% de todos los partos). De este registro se
concluye que solo 25% de los controles prenatales se hicieron antes de las
20 semanas de embarazo, y que 52% inició el control en el tercer trimestre
del mismo. En cuanto a la atención del parto, la mayor parte (99%)
tiene lugar en las clínicas o en el hospital: los partos de bajo riesgo
se atienden generalmente en la Clínica de Maternidad y todos los de
alto riesgo, en el Hospital General. En cuanto a la mortalidad materna, a
pesar de que solo han ocurrido 13 muertes maternas entre 1986 y 1993, con
un promedio de 3.000 nacidos vivos por año, estas cifras representan
54 muertes maternas por 100.000 nacidos vivos. Entre los riesgos asociados
con esta tasa de mortalidad materna figuran la alta prevalencia de anemia
falciforme y preeclampsia.
La población de 65 años y más se duplicó
entre 1960 y 1992, y en 1995, según datos de la Oficina Central de
Estadísticas, representó 8% de la población total. Las
principales causas de mortalidad en este grupo de edad son las enfermedades
cerebrovasculares, seguidas por las enfermedades del corazón (cardiopatía
isquémica) y la diabetes mellitus.
En el último censo de población y vivienda,
realizado en 1992, se censaron 41.272 hogares. El promedio de personas por
hogar fue de 3,5, lo que representa una disminución con respecto al
censo anterior, en que el promedio fue de 4,3. Las mujeres encabezan 36% de
todos los hogares; en 71,3% de los hogares viven familias nucleares, en 19,1%
familias no nucleares y en 9,6% cohabitan dos o más núcleos
familiares.
Según el censo de 1992, 3,9% de la población
total comunicó algún tipo de discapacidad. De ese porcentaje,
28,4% tenía discapacidad física y 22,7% discapacidad visual;
de ellos, 3,8% (212 personas) eran ciegos y 82% de las personas ciegas tenían
60 años y más.
Análisis por Tipo de Enfermedad o Daño
Enfermedades transmisibles
El dengue es endémico en Curazao desde 1973. Existe
un sistema de vigilancia y se llevan a cabo acciones de control de vectores.
Hubo un brote a comienzos de 1993, durante el cual se aislaron los serotipos
2 y 4. Durante ese brote, 18% de todos los casos correspondieron a dengue
hemorrágico y se notificó una muerte. A comienzos de 1995 hubo
un nuevo brote, y en el mismo año 1995 se detectó un segundo
brote que terminó en febrero de 1996. Durante este último brote
se aisló el serotipo 4 en solo un caso. De los casos notificados en
los últimos dos brotes, 6,5% y 4,2%, respectivamente, correspondieron
a dengue hemorrágico. En 1995 se notificaron 555 casos de dengue, el
doble que en 1993. Encuestas sobre actitud y conocimiento realizadas en 1995
y 1996 indican que aun cuando la población tiene suficiente información
respecto al control del vector del dengue, generalmente estos conocimientos
no se ponen en práctica. Tanto los médicos como la población
general consideran que los casos registrados por el sistema de vigilancia
subestiman el número total de casos de dengue que se presentaron en
estos dos años.
No se han notificado casos de poliomielitis ni de parálisis
fláccida aguda. Entre noviembre de 1996 y abril de 1997 se presentaron
siete casos de síndrome de Guillain-Barré, que resultaron negativos
para el virus de la poliomielitis. No se han registrado casos de difteria,
tos ferina ni tétanos, como tampoco de parotiditis ni de Haemophylus
influenzae B.
En enero de 1997, después de un brote de sarampión
que se presentó en Guadalupe, se intensificó la vigilancia en
Curazao; hasta mayo de 1997 se habían notificado 14 casos sospechosos,
de los cuales se descartaron 10.
No se han comunicado casos de cólera, y no se cuenta
con un sistema de notificación de casos clínicos de enfermedades
infecciosas intestinales. Los informes de laboratorio de los años 1993
a 1995, que incluyen resultados de estudios en manipuladores de alimentos,
indican que Shigella, Campilobacter y Salmonella son los gérmenes más
frecuentes. La incidencia de infecciones intestinales para los tres años
analizados es estable (3 por 1.000 habitantes), y el grupo de edad más
afectado es el de niños menores de 1 año.
No hay registro de brotes de meningitis, cuya notificación
no es obligatoria. Entre 1993 y 1995 se notificaron, respectivamente, cuatro,
cinco y seis casos de tuberculosis; tres de estos casos fueron resistentes
a la isoniazida. En todos los casos diagnosticados se realiza la investigación
de contactos. En 1993, las infecciones respiratorias agudas constituyeron
la quinta causa de muerte en todos los grupos de edad; no se cuenta con un
sistema de vigilancia para las infecciones respiratorias agudas. No existe
notificación de casos de rabia o de otras zoonosis.
De 1985 a 1996 el número total acumulado de casos
de personas infectadas con el VIH en las Antillas Neerlandesas fue de 815,
de los cuales 466 (57,2%) son hombres y 349 (42,8%) son mujeres; la mayoría
pertenece al grupo de 25 a 44 años de edad (68,3%). Curazao y San Martín
tienen 97,5% de los casos de personas infectadas. En los recién nacidos
la infección fue transmitida por la madre y en el grupo de 25 a 44
años, por relación sexual. A todas las mujeres embarazadas se
les practican análisis para detectar el SIDA. La incidencia más
alta corresponde al grupo de edad con vida sexual y reproductiva activa. La
razón hombre/mujer es de 1,3:1, lo que sugiere que la transmisión
del virus es predominantemente de naturaleza heterosexual. En las Antillas
Neerlandesas la posibilidad de que la infección se transmita por transfusión
de sangre es mínima, pues los laboratorios tamizan toda la sangre donada
para detectar el VIH. Se desconoce el número de casos de SIDA en las
Antillas Neerlandesas, y se hacen esfuerzos por centralizar el registro de
los mismos en el Departamento de Salud Pública e Higiene Ambiental.
En octubre de 1996 había 58 personas que usaban una o más drogas
contra el VIH, que eran suministradas por la farmacia del Hospital Santa Elizabeth
en Curazao. No hay datos disponibles para el resto de las islas. En Curazao
el SIDA constituye una de las principales causas de muerte en el grupo de
25 a 44 años; en 1991–1993 representó 14% de las muertes en
este grupo de edad.
Enfermedades no transmisibles y otros problemas relacionados
con la salud
En base a una muestra de 981 menores de 1 año, tomada
en 1992 de niños sanos que concurrieron a la consulta en los servicios
de salud pública, se detectó que 5,4% había nacido con
un peso menor de 2.500 gramos. Según datos del Servicio de Salud Pública
de Curazao, en 1993 cerca de 9% de todos los nacidos vivos pesaron menos de
2.500 gramos. En el mismo año, 3% de los niños menores de 1
año que asistían a consultas de niños sanos estaban desnutridos.
En el grupo de 1 a 4 años, el mayor porcentaje de desnutrición
(peso bajo para la edad) fue de 5% en los niños de 2 y 3 años.
En 1993 se realizó en Curazao un estudio cuantitativo
de la ingesta de alimentos en una muestra de niños y niñas de
10 a 14 años. La ingesta de macronutrientes se ajustaba a las recomendaciones
Neerlandesas de nutrientes para este grupo de edad; sin embargo, este grupo
tenía en promedio una ingesta menor de micronutrientes que lo recomendado.
Con respecto a la lactancia materna, los resultados del Estudio de Salud de
Curazao realizado en 1993–1994 en 236 mujeres que tenían al menos un
hijo en el grupo de edad de 0 a 4 años, indican que a las seis semanas
de nacimiento eran amamantados 73% de los niños, a los tres meses,
42% y a los 16 meses, 16,7%.
Según los resultados del Estudio de Salud de Curazao,
la prevalencia de diabetes mellitus tipo II es de 10% en la población
mayor de 18 años; la prevalencia aumenta con la edad, y en el grupo
de 45 años y más es de 30 a 35%, cifra que es mayor en el grupo
de 65 años y más. La diabetes mellitus es más frecuente
en las mujeres que en los hombres, pero no hay diferencias significativas.
El principal factor de riesgo es la obeSIDAd. Más de 50% de las mujeres
son obesas, y en el grupo de 45 a 64 años la prevalencia de obeSIDAd
llega a 60%. Entre los obesos, la prevalencia de diabetes es significativamente
superior que entre los no obesos. La diabetes constituyó la cuarta
causa de muerte en 1993 (5,1% de la mortalidad). En las mujeres es la tercera
causa de mortalidad (l7,4%) y en los hombres, la octava (2,9%).
Los resultados del Estudio de Salud de Curazao mostraron
que la hipertensión es la enfermedad notificada con más frecuencia
(11,4% en los hombres y 16,7% en las mujeres), y se estima que la cifra real
de prevalencia asciende al doble. En 1995 hubo 524 ingresos hospitalarios
en Curazao por enfermedades cardiovasculares, lo que representa 349 ingresos
por 100.000 habitantes, con un promedio de estadía de 11,8 días.
En las Antillas Neerlandesas no se realizan cateterismos ni intervenciones
quirúrgicas cardíacas por lo que estos fueron la principal causa
de envío de pacientes a otros países en 1994 y la tercera en
1995. La cardiopatía isquémica, que ocupa el tercer lugar entre
las 10 principales causas de muerte, representa 9,1% del total de defunciones
y constituye la principal causa de muerte para los hombres.
En las Antillas Neerlandesas entre 1982 y 1987 la incidencia
de tumores malignos ascendió de 156 a más de 200 por 100.000
habitantes. Desde 1987 hasta 1991, la incidencia varió de 200 a 220
por 100.000 habitantes. Se considera que este aumento se debe al envejecimiento
de la población, a la mejora del diagnóstico y, posiblemente,
a un incremento real. En los hombres, las localizaciones más frecuentes
de los tumores malignos son próstata, pulmón y estómago,
con una incidencia de 40,8, 22,2 y 18,5 por 100.000 habitantes respectivamente;
en las mujeres, mama (44,8), cuello uterino (21,5) y colon (11,4 por 100.000
habitantes). En ambos sexos, 9,5% de los tumores malignos se diagnostican
in situ y 90,5% en etapa invasiva.
La mortalidad por causas externas tiende a aumentar. En el
grupo de 1 a 44 años aparecen el SIDA y las causas externas como las
más importantes, especialmente en los hombres, en quienes las causas
externas provocan cuatro veces más años potenciales de vida
perdidos. Un estudio de la mortalidad por causas externas realizado en Curazao
demostró que desde 1986 hasta 1993 los accidentes de tráfico
(colisión de vehículos) fueron la causa de muerte más
importante, con 20 a 25 defunciones por año. Las caídas accidentales
ocuparon el segundo lugar (aproximadamente 10 por año) y los accidentes
por sumersión, el tercero. Se produjeron en promedio ocho defunciones
anuales por suicidio e igual número por homicidio, aunque en 1993 hubo
el doble de muertes por esta última causa.
Según el censo de 1992, fumaban 21,8% de los adultos
de 18 años y más. Según el Estudio de Salud de Curazao
(1993–1994), la prevalencia del hábito de fumar en los mayores de 18
años es de 17,1% (28,3% en los hombres y 8,8% en las mujeres). El grupo
con la prevalencia más alta es el de 45 a 64 años, seguido por
el de 25 a 44. En una investigación realizada en una muestra de hogares
en 1996, se encontró que 20% de los hombres y 9% de las mujeres fumaban.
A partirdel Estudio de Salud de Curazao se sabe que 20,5% de la población
encuestada consume regularmente alcohol (37,9% de los hombres y 7,5% de las
mujeres); 49,2% bebe alcohol ocasionalmente (43,1% de los hombres y 53,8%
de las mujeres).
En relación con el consumo de drogas, una investigación
realizada en 1996 en una muestra de hogares indicó que los hombres
utilizan más drogas ilícitas que las mujeres (2% y 0,1%, respectivamente).
En el grupo de 35 a 49 años se encontró el porcentaje más
alto de consumo de drogas (2%), seguido del grupo de 20 a 34 años (1,4%).
Este hábito es más común entre las personas con nivel
de educación bajo (1,8%) o mediano (1,4%), que entre las de mayor nivel
de educación (0,3%). Las personas que buscan trabajo son las que consumen
drogas (2,6%), y 1,3% de las que no son económicamente activas comunicaron
que las consumían. Entre los que trabajan, 1% son consumidores. Las
drogas más usadas son la marihuana y la cocaína.
La atención oral en Curazao presenta diferencias en
el acceso. Entre el grupo asegurado por el Gobierno la oferta es muy limitada,
en tanto que para el resto de los asegurados existe una amplia cobertura,
en cantidad y calidad. La utilización de la atención dental
es baja, especialmente entre los más jóvenes, y el cuidado preventivo
se dificulta porque muchos grupos carecen de cobertura de atención
preventiva. La atención oral es insuficiente para los discapacitados.
Según el Estudio de Salud de Curazao, 30,5% tienen todos sus dientes
y 11% no tienen ningún diente; una quinta parte de este último
grupo, o sea 2,2% de la muestra total, no tienen prótesis dentales.
Las Antillas Neerlandesas han sufrido daños por huracanes
y tormentas, que causaron pérdidas de vidas humanas y materiales. Los
accidentes industriales se asocian con la existencia de refinerías
de petróleo y centros de embarque de hidrocarburos. Se han comunicado
explosiones, incendios y derrames de hidrocarburos en la zona. El Sistema
de Prevención de Catástrofes coordina las actividades de organizaciones
gubernamentales y no gubernamentales en caso de emergencias y desastres.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
En 1994 el gobierno insular de Curazao inició un proceso
para contener los costos en expansión del sector salud. Este proceso,
denominado la "Nueva Política", dio lugar al proyecto para el nuevo
sistema de seguro de salud. El Comité Directivo para la Reforma del
Sector, se formalizó en octubre de 1994 por un decreto del gobierno
insular. Dicho Comité está compuesto por miembros de los Servicios
de Salud Pública de Curazao, el Departamento de Finanzas del Consejo
Ejecutivo de Curazao, los Servicios de Bienestar y el Departamento de Salud
Pública e Higiene Ambiental. Las metas importantes establecidas fueron
garantizar servicios de salud efectivos, humanos y eficientes basados en la
equidad y las necesidades de la población.
En el Plan Nacional de Salud, el Gobierno toma en cuenta
los resultados del Estudio de Salud de Curazao y considera como prioridad
la prevención y el control de las enfermedades crónicas no transmisibles,
así como el cambio en los modos de vida que predisponen a padecer enfermedades
cardiovasculares, hipertensión y diabetes mellitus. El Ministerio de
Salud ha creado tres grupos de trabajo multidisciplinarios para elaborar los
programas de intervención. En el resto de las islas se ha decidido
aplicar el Estudio de Salud de Curazao, para realizar un mejor análisis
de la situación de salud de cada isla y diseñar en consecuencia
los programas de intervención.
Servicios de Salud y Recursos
En Curazao existen dos hospitales generales y uno quirúrgico,
con un total de 618 camas: el Hospital Santa Elizabeth (540 camas), el Hospital
Adventista (42 camas) y la clínica Dr. Taams Quirúrgico (36
camas). Hay además una clínica de maternidad con 23 camas y
el Instituto Mon Verriet tiene un servicio de rehabilitación con 12
camas. Curazao cuenta con un total de 4,4 camas por 1.000 habitantes. El Hospital
Santa Elizabeth, que presta servicios de hemodiálisis, cuidados intensivos
y neonatología recibe pacientes del resto de las islas y de Aruba.
Toda la población tiene acceso a la salud, que en
el nivel primario cuenta con 90 médicos generales. Mediante el nuevo
seguro general de salud y los nuevos modelos de financiamiento se aspira a
mejorar la calidad con criterios de equidad. Curazao cuenta con 97 médicos
especialistas, entre ellos, 12 de medicina interna, 4 cardiólogos,
4 neurólogos, 1 gastroenterólogo, 11 cirujanos, 2 urólogos,
5 ortopedistas, 1 neurocirujano, 2 cirujanos plásticos, 10 ginecólogos,
3 neurólogos, 3 dermatólogos, 6 anestesistas y 2 patólogos.
Los recursos humanos para la salud se forman en los Países Bajos y,
ocasionalmente, en otros países.
Las modalidades de aseguramiento son el PPK (Poor Patient
Card), pagado totalmente por el Gobierno y destinado a personas sin ingresos,
con un ingreso muy bajo o que no están aseguradas debido a su edad
avanzada o a la existencia de alguna enfermedad crónica; el Seguro
Público que cubre 100% de los gastos para el personal obrero y 90%
para el personal de categorías más altas dentro de la administración;
el Fondo de Seguros para Jubilados del Gobierno; las grandes empresas privadas,
que aseguran a su propio personal; el Banco de Seguro Social, que cubre a
los empleados de las empresas privadas pequeñas, y otras formas de
seguro privado. Dado que se reconocen importantes diferencias entre las distintas
formas de prestación, el objetivo de la reestructuración del
seguro es reducir al máximo las diferencias en el acceso y calidad
de la atención médica.
En las Antillas Neerlandesas se han puesto en práctica
diversas iniciativas de educación y promoción y protección
de la salud, especialmente por parte de las organizaciones no gubernamentales.
El sistema de atención de salud se orienta predominantemente hacia
la atención curativa. En la "Revisión Financiera de Costos de
la Atención de la Salud de las Antillas Neerlandesas, 1993", se calculó
que en Curazao 0,8% del gasto total en atención de salud se dedicó
a atención preventiva, en comparación con 55% invertido en atención
curativa. Muchos de los problemas de salud identificados tienen que ver con
modos de vida, factores socioeconómicos, aspectos culturales y actitudes
hacia la salud y las enfermedades. Las actividades de promoción de
la salud en las Antillas Neerlandesas están centradas en la prevención
de las enfermedades no transmisibles crónicas relacionadas con los
modos de vida arriesgados (malos hábitos alimentarios, falta de ejercicio,
consumo de alcohol y hábito de fumar cigarrillos); prevención
del uso de drogas y rehabilitación del consumidor, y promoción
del comportamiento sexual responsable (prevención del SIDA) y de los
derechos reproductivos. La adopción de la Carta del Caribe para la
Promoción de la Salud Nacional en las Antillas Neerlandesas ha sido
un gran logro.
Desde febrero de 1995 el Departamento de Salud Pública
e Higiene Ambiental cuenta con una Sección Ambiental. El desarrollo
sostenible constituye el punto de partida para el gobierno de las Antillas
Neerlandesas en la formulación de sus planes y políticas para
el futuro, lo que significa que el cuidado del ambiente y la naturaleza debe
considerarse en los planes de política socioeconómica. Cinco
campos principales han sido seleccionados como prioridades para los próximos
cinco años: desperdicio y aguas albañales; petróleo y
ambiente; turismo, ambiente y naturaleza; manejo de la naturaleza, y fortalecimiento
de la conciencia. Para trabajar en estos campos, se elaboraron y presentaron
a consideración del Parlamento la "Reglamentación Nacional sobre
los Principios Básicos del Manejo Ambiental" y la "Reglamentación
Nacional sobre los Principios Básicos del Manejo y la Protección
de la Naturaleza". Basadas en estas dos leyes, todas las islas estarán
obligadas a formular diferentes ordenanzas sobre el ambiente y la naturaleza.
Está en estudio un modelo de proyecto de legislación insular.
Curazao, Bonaire y San Martín poseen servicios de
agua potable y alcantarillado adecuados. Existen plantas desalinizadoras de
excelente calidad pero a un alto costo. Solo Curazao y San Martín tienen
plantas de tratamiento de agua; en las otras islas es muy común el
uso de tanques sépticos.
La mayoría de las islas cuentan con servicios de recolección
de residuos sólidos operados por empresas privadas con la supervisión
de las autoridades locales. Hay problemas derivados de la precariedad de los
sitios de disposición final, y se han presentado proyectos para la
construcción de rellenos sanitarios, pero los mismos no han contado
con los recursos suficientes. Los hospitales poseen servicios de recolección
e incineración de material peligroso.
Insumos para la Salud
De acuerdo con los últimos datos disponibles y el
estado de cuentas correspondientes al año 1992, los gastos del sector
salud en las Antillas Neerlandesas varían actualmente entre US$ 150
millones y US$ 167 millones. Para la isla de Curazao estos gastos varían
de US$ 128 millones y US$ 138 millones al año.
Esta fundación, establecida en febrero de 1993 por
el Gobierno de las Antillas Neerlandesas y el Consejo Ejecutivo de Curazao,
tiene a su cargo la operación financiera de todas las facturas médicas
correspondientes a los funcionarios públicos y sus familias, los pacientes
con tarjeta PPK y los pensionados del gobierno. La fundación no solo
procesa las transacciones sino que también centraliza las operaciones
financieras médicas para poder conocer los gastos totales y la cantidad
exacta de asegurados.
Un objetivo importante es mejorar y uniformar los sistemas
de información del financiamiento de la salud. La introducción
del Seguro General de Gastos Médicos Especiales es el primer paso en
la dirección de un sistema general de seguros en las Antillas Neerlandesas.
El siguiente paso será la introducción de un seguro de salud
general. La intención del Gobierno de las Antillas Neerlandesas es
presentar la ley para un Seguro de Salud Nacional antes de fines de 1997.
La política actual se dirige también a introducir
el Sistema de Provisión de Medicina ("GVS system").