Perfil de Salud de País.
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
SAINT KITTS Y NEVIS
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y
demográfico
Saint Kitts y Nevis se encuentra en la parte septentrional
de la cadena de las Islas de Sotavento: Saint Kitts tiene
una superficie de 176,2 km2 y Nevis abarca 93 km2. Esta
nación compuesta por dos islas gemelas es un país caribeño
independiente que pertenece a la Comunidad Británica de
Naciones y ha logrado su plena soberanía respecto de Gran
Bretaña en 1983. El gobierno cambió por primera vez en 1995
cuando, tras 15 años de ejercicio ininterrumpido del poder.
Saint Kitts y Nevis es fácilmente accesible por mar y aire
y el país se enorgullece de tener un moderno aeropuerto
internacional; ambas islas cuentan con una red vial
apropiada, una red telefónica moderna y un sistema de
transportes bastante bueno.
Saint Kitts y Nevis funciona como una federación: el
Parlamento Federal, máximo órgano de decisión del país,
reside en Saint Kitts, y Nevis tiene un gobierno local, la
Asamblea de la Isla, que goza de un cierto grado de
autonomía. Esta organización trae aparejado un ordenamiento
virtualmente paralelo de los servicios públicos, tanto en
Saint Kitts como en Nevis: si bien el Primer Ministro asume
el control general de todos los aspectos de las actividades
comerciales de la nación, el Presidente de la Asamblea de
Nevis goza de un amplio margen de autoridad local. Por
ejemplo, las estimaciones presupuestarias anuales de Saint
Kitts y Nevis se hacen por separado, son aprobadas por cada
uno de los organismos que establece la ley y se ejecutan
con relativa independencia las unas de las otras. Sin
embargo, esferas tales como el acceso a la ayuda
internacional y la puesta en marcha de proyectos nacionales
se gestionan obligatoriamente de consuno.
El Ministerio de Salud es el órgano ejecutivo del Gobierno
responsable por movilizar recursos en todos los niveles
para promover la salud de la nación. El Ministerio trabaja
en el marco de las Órdenes Generales, que son las leyes y
reglamentaciones que rigen los servicios públicos.
Aunque en la actualidad Saint Kitts y Nevis no publica un
Plan Nacional de Desarrollo, todos los años se exponen con
claridad los objetivos, metas y propósitos como parte de
las propuestas presupuestarias. Conforme con lo expuesto en
la presentación del Presupuesto Anual de 1995, la
estrategia de desarrollo actual comprende los siguientes
elementos clave: promoción de servicios de turismo,
informática, financieros extraterritoriales y otros;
fomento de la industria ligera y de elaboración de
alimentos con potenciales nichos de mercado;
diversificación de la agricultura, haciendo particular
hincapié en la producción pecuaria; promoción del
desarrollo de los recursos humanos y de la tecnología
mediante la educación, la capacitación y los incentivos, y
mantenimiento y fortalecimiento de la infraestructura
social.
En los últimos
años, la economía de Saint Kitts y Nevis ha conseguido tan
solo un moderado nivel de crecimiento. En promedio, el
crecimiento económico real durante el período
19921995 fue de 4,4% por año, y su comparación con el
crecimiento real promedio de 6,4% anual que se registró
entre 1988 y 1991 resulta desfavorable. Por lo tanto, el
Gobierno reconoce que uno de los principales desafíos que
enfrenta el país es la revitalización de la economía y el
logro de tasas significativamente más altas de crecimiento
real.
Los principales contribuyentes al producto interno bruto
(PIB) han sido los servicios gubernamentales, el comercio
mayorista y minorista, la construcción y las
comunicaciones. Asimismo, el turismo ha surgido como uno de
los sectores económicos más fuertes y su crecimiento ha
afectado directamente a diversos sectores, entre los que se
cuentan los hoteles y restaurantes, el transporte y el
comercio minorista. En términos nominales, la renta per
cápita del país aumentó de US$ 3.656 en 1992 a $4.473 en
1995.
El nivel de desempleo en Saint Kitts y Nevis está entre los
más bajos del Caribe. De conformidad con el Informe del
Censo de Población y Viviendas de 1991, únicamente 4,9% de
la población estaba desempleada. En un estudio de la fuerza
de trabajo realizado conjuntamente por la Organización de
los Estados Americanos y el Gobierno en 1994, se confirmó
que la tasa de desempleo fue de solo 4,3%.
En materia de empleo, el sector más importante es el de los
servicios generales (36,5%), que está fuertemente dominado
por las actividades turísticas, seguido por los servicios
profesionales y técnicos (13,6%), la agricultura y la pesca
(12,9%) y la construcción y la industria manufacturera
(12,7%).
En 1994, los ingresos de las familias eran,
aproximadamente, de US$ 18.500 o más en 9,3% de las mismas;
de $13.000 a $18.500 en 8,4%; de $9.300 a $13.000 en 13,6%;
de $5.600 a $9.300 en 21,1%; de $3.700 a $5.600 en 15,5%;
de $1.900 a $3.700 en 17,9%, e inferiores a $1.900 en
14,2%. Aunque la asistencia a la escuela no es obligatoria,
en 1991 había 11.789 estudiantes matriculados en colegios
públicos y privados, lo que representaba 88,5% de la
población total del país comprendida entre 5 y 19 años de
edad. La matrícula escolar fue de 11.608 (89,2%) en 1994.
De conformidad con el Informe del Censo de Población y
Viviendas de 1991, el nivel de educación más alto que
alcanza la mayoría de los residentes en Saint Kitts y Nevis
es la instrucción secundaria (39,2%), y el número de
quienes manifiestan haber terminado la escuela primaria o
la educación básica es casi igual (38,1%). Tan solo 5,3% de
la población tiene educación preuniversitaria, definida
como capacitación vocacional posterior a la instrucción
secundaria, o educación universitaria. En 1991 había 12.056
unidades familiares, lo que significa un aumento de 3,8
% con respecto a las 11.615 unidades registradas en el censo
de 1980. Un total de 8.921 hogares (74,0%) estaban ocupados
por sus dueños y 2.242 (18,6%) se alquilaban a
particulares. En promedio, el número de habitaciones por
unidad familiar registró un ínfimo aumento, de 3,2 en 1980
a 3,4 en 1991; por su parte, el tamaño medio de las
familias descendió de 3,7 a 3,5 personas durante el período
que se examina.
Habida cuenta del bajo nivel de la producción agropecuaria
local y para satisfacer las necesidades de un sector
turístico en auge, el país debe importar la mayor parte de
los alimentos que consume. En 1992, la producción
agropecuaria fue valuada en US$ 3,1 millones (1,9% del
PIB), en tanto que ese mismo año se importaron alimentos
por un monto de $16,9 millones (10,8% del PIB).
El país experimentó
un crecimiento demográfico negativo de 6,2% durante el
período comprendido entre los censos de 1980 y 1991. Esta
declinación, de 43.291 habitantes en 1980 a 40.618 en 1991,
fue atribuida en gran parte a la emigración, un fenómeno
que ha persistido con una corriente emigratoria anual neta
de 456 personas en promedio entre 1992 y 1994. La Oficina
de Planificación del Ministerio de Desarrollo y
Planificación estimó que, a mediados de 1995, la población
de Saint Kitts y Nevis era de 43.530 habitantes, con una
distribución prácticamente equivalente de hombres y
mujeres. Un poco más de 30% de la población tenía menos de
15 años, mientras que alrededor de 11,9% pertenecía al
grupo de edad de 60 años y más. En 1995 vivían en Saint
Kitts 35.510 personas (81,6%) y en la isla hermana de
Nevis, 8.020 (18,4%).
En el período 19921994, el Compendio Anual de
Datos Estadísticos, 1994 indicó una tasa anual de
fecundidad de 2,4 entre las mujeres de 15 a 49 años. La
tasa bruta de natalidad por 1.000 habitantes declinó de
19,7 en 1992 a 18,3 en 1995, con una tasa de 19,6 para ese
período. No hay subregistro de nacimientos.
Mortalidad y morbilidad
La tasa bruta de mortalidad durante el período
19921995 fue de 9,2 por 1.000 habitantes en Saint
Kitts y Nevis. Entre 1992 y 1995 la tasa de mortalidad
infantil por 1.000 nacidos vivos fluctuó entre un mínimo de
22,4 en 1993 y un máximo de 25,1 en 1995.
De conformidad con el Compendio Anual de Datos
Estadísticos, 1994, se estimó que la esperanza de vida
al nacer para ambos sexos era de 68,9 años a fines de 1994;
las cifras desglosadas para ese año fueron de 67,4 años
para los hombres y 70,4 años para las mujeres.
Entre 1992 y 1995, las enfermedades del sistema
circulatorio fueron, con mucho, el principal grupo de
causas de muerte en Saint Kitts y Nevis, con un promedio
anual de 164 defunciones (46,1%) correspondientes a esta
categoría. Dentro de este grupo de causas, se atribuyó un
promedio de 88 defunciones por año a las enfermedades
cerebrovasculares y 71 defunciones por año a las
enfermedades de la circulación pulmonar y otras formas de
cardiopatías. Los otros grupos de causas importantes de
muerte fueron las enfermedades transmisibles (14,4%), que
comprenden principalmente las infecciones de las vías
respiratorias y la septicemia, y los tumores (11,8%).
Se han atribuido a causas externas un promedio anual de 17
defunciones (4,9%) que ponen de relieve los efectos de
todas las formas de accidentes y violencia en las
estadísticas de mortalidad. El otro grupo de causas
definidas, las afecciones originadas en el período
perinatal, representaron 3,5% de las defunciones.
Es difícil presentar un análisis completo de los datos de
morbilidad en el país, pues no siempre se dispone de ellos
por las demoras en el ingreso de los datos en la
computadora y su correspondiente análisis, o porque no está
compilado el componente de Nevis. Los datos estadísticos
más confiables indican que la hipertensión y la diabetes
son las principales causas de morbilidad. En 1995, hubo
1.147 hipertensos y 882 diabéticos registrados en los
centros de salud de todo el país.
Con respecto a las enfermedades infecciosas, durante el
período 19921995 la gastroenteritis fue la más común,
seguida por las enfermedades de transmisión sexual y el
dengue. También cabe señalar que la hepatitis viral y la
leptospirosis han sido elementos permanentes de las
estadísticas de morbilidad, si bien el número de casos ha
sido casi siempre muy bajo. Se notificaron 14 casos de
SIDA.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
Tradicionalmente se ha considerado que los lactantes y
niños pequeños forman grupos a los cuales se concede
prioridad como destinatarios de servicios especiales de
atención de salud, incluida la atención prenatal durante
todo el embarazo, la atención durante el parto y la
atención permanente de su salud, brindados por enfermeras y
médicos especializados.
Los informes de morbilidad indican que la gastroenteritis y
las infecciones respiratorias agudas son las principales
causas de enfermedad en la niñez. Por ejemplo, en 1995 se
notificaron 479 episodios de gastroenteritis en niños
menores de 5 años, lo que representó una proporción de
10.788 por 100.000. En este grupo de edad, las principales
causas de hospitalización han sido la gastroenteritis, las
infecciones respiratorias agudas y los traumas, tanto
internos como externos.
En la actualidad no se conocen enfermedades tales como la
difteria, el tétanos, la tos ferina y la poliomielitis,
para las cuales hay vacunas ampliamente disponibles. Se ha
puesto en marcha un programa de vigilancia de la parálisis
fláccida y la fiebre exantemática. Aunque en 1994 hubo dos
casos sospechosos de sarampión, el Centro de Epidemiología
del Caribe (CAREC) no confirmó ninguno de ellos.
Desde 1992 los niños menores de 1 año han recibido
sistemáticamente una cobertura de 100% contra las
enfermedades más comunes en la niñez y, aunque esta
cobertura descendió ligeramente a 99% en 1995, sigue siendo
excelente. La inmunización contra la tuberculosis no se
incluye en este análisis porque la vacuna no se administra
hasta que el niño alcanza los 5 años de edad. El Servicio
de Enfermería de la Comunidad informa que en 1995 se
administraron 587 vacunas BCG, lo que representó una
cobertura de 63% de los niños de 5 años.
En 1995 se introdujo la inmunización contra la hepatitis B,
que tuvo como beneficiarios a los niños de 0 a 5 años y a
los trabajadores de salud. Sin embargo, el programa se
interrumpió porque, conforme se comunicó, el huracán que
azotó ese año al país dañó las existencias de vacuna;
asuntos relativos a su costo han postergado la reanudación
del programa.
Aunque la desnutrición grave está prácticamente ausente
(0,1% de los niños menores de 5 años que se atienden en los
dispensarios de salud), la desnutrición de leve a moderada
sigue siendo relativamente alta, aunque está disminuyendo.
De la totalidad de los niños menores de 5 años atendidos en
los dispensarios de salud, estaban afectados 7,5% en 1992,
7,6% en 1993, 5,9% en 1994 y 4,2% en 1995 (un promedio de
6,3% para este período). Por el contrario, quizás la
obesidad esté aumentando ligeramente entre los niños del
mismo grupo de edad que se atienden en los dispensarios: en
efecto, eran obesos 6,5% en 1992, 6,4% en 1993, 7,3% en
1994 y 6,7% en 1995 (un promedio de 6,7% durante el
cuadrienio). En los dispensarios de salud del niño se
atiende un promedio anual de 1.855 niños menores de 5 años.
El nivel nutricional se mide utilizando los criterios de
altura y peso para la edad establecidos en la Ficha de
Crecimiento del Instituto de Alimentación y Nutrición del
Caribe.
El porcentaje de niños con bajo peso al nacer fue de 8,1
% (74 niños) en 1991, 8,6% (73) en 1992, 9,0% (76) en 1993 y
8,8% (80) en 1994, lo que indica que este problema merece
que se le preste atención. El amamantamiento se fomenta
activamente entre las madres jóvenes; el objetivo es
conseguir que los niños sean alimentados exclusivamente con
lactancia natural durante los primeros 3 ó 4 meses de vida.
De un total de 442 evaluaciones que se llevaron a cabo en
1994, solo 142 lactantes (32%) fueron amamantados
exclusivamente hasta los tres meses de edad; estas cifras
bajaron a 23 (5,1%) a los 4 meses de edad.
Los nacimientos correspondientes a madres adolescentes
siguen caracterizando de manera prominente las estadísticas
de natalidad. En 1995 se atribuyó a las adolescentes 16,7
% del total de los nacimientos y, aunque esta cifra
representa un descenso con respecto a la de 19,7% de 1992,
la situación actual continúa siendo motivo de preocupación.
No hay documentación sobre ningún otro problema importante
de salud o relacionado con la salud que afecte a los
adolescentes.
Debido a que las mujeres han sido identificadas como grupo
de riesgo que requiere particular atención, se han
institucionalizado programas especializados que se vinculan
con los servicios de asistencia prenatal y posnatal y de
planificación familiar.
Los servicios de atención primaria se ocupan de las
necesidades de las mujeres embarazadas mediante sesiones
prenatales semanales que se llevan a cabo en todos los
centros de salud. Si se considera que la concurrencia a
estos centros en procura de atención prenatal representa el
total de este tipo de atención en todo el país en su
conjunto, cada mujer realiza aproximadamente un promedio de
tres visitas durante su embarazo, la mitad del mínimo de
seis visitas que estipula el manual nacional de salud
maternoinfantil. Sin embargo, hay que tener en cuenta que
un número indeterminado de embarazadas recibe atención
exclusiva de médicos particulares. Todos los partos del
país se llevan a cabo en hospitales.
Los niveles de hemoglobina de las mujeres embarazadas son
casi perfectos: conforme al Informe Anual sobre Nutrición
de 1994, preparado por el Ministerio de Salud, 75,8% de las
mujeres quedaron incluidas en la categoría superior con 11
g y más; 23,9% presentaron un nivel medio (9,0 a 10,9 g), y
apenas 1,3% registraron niveles de hemoglobina inferiores a
9 g; no se proporcionan cifras absolutas. Lamentablemente,
no hay datos similares para otras formas de trastornos
nutricionales tales como la carencia de yodo y de vitamina
A.
Se sabe que la tasa de prevalencia de uso de
anticonceptivos es relativamente alta. En 1992 había 4.090
mujeres (56,7% de las mujeres en edad de procrear, de 15 a
49 años), inscriptas en los centros de salud como usuarias
activas del programa de planificación familiar. Aunque el
porcentaje declinó ligeramente a 51,3% en 1995 (6.164
mujeres inscriptas), el nivel de protección anticonceptiva
se mantuvo dentro de límites aceptables. En 1995 los
anticonceptivos orales siguieron siendo el método de
control de la natalidad más popular entre las mujeres
registradas (51,1%); seguido por los anticonceptivos
inyectables (13,3%) y los dispositivos intrauterinos
(10,3%); la categoría denominada "otros" agrupó a
25,3% de las usuarias habituales.
Como parte de la atención sistemática de la salud, se
ofrecen pruebas de detección del cáncer del cuello del
útero a todas las usuarias activas de los servicios de
planificación familiar. El número de frotis de Papanicolaou
que se llevan a cabo en el Hospital J. N. France se ha más
que duplicado de 1992 a 1995, pasando de 712 a 1.749. De la
misma manera, el número de frotis anormales encontrados se
ha triplicado y pasó de 7 en 1992 a 22 en 1995 (con
inclusión de dos carcinomas invasores, uno en 1992 y otro
en 1995).
Se produjo una defunción materna en cada uno de los años
1992, 1994 y 1995; no se produjo ninguna en 1994. Aunque
las cifras registradas son mínimas, resultan sin embargo
inaceptablemente altas en función de la meta de cero
muertes maternas establecida para el Caribe.
En 1995 vivían en Saint Kitts y Nevis 5.200 personas de 60
años y más (11,9% de la población total). No hay servicios
de salud especializados para las personas de edad avanzada,
aunque se las exime de los pagos que deben realizar los
usuarios por la utilización de los servicios ordinarios de
atención de salud. Los ancianos conforman uno de los grupos
prioritarios para las consultas clínicas de diabetes e
hipertensión que se ofrecen rutinariamente en todo el país.
Sobre la base del Informe del Censo de Población y
Viviendas de 1991, había en el país 12.036 unidades
familiares: 9.350 en Saint Kitts y 2.686 en Nevis. La
Encuesta de Población Activa de 1994 reveló que las cabezas
de familia de 5.672 hogares (47% del total) eran mujeres,
de las que dependían niños menores de 15 años. Entre las
mujeres que eran jefas de familia, 58,1% eran empleadas,
17,5% estaban jubiladas y 12,7% eran amas de casa que se
ocupaban de los quehaceres domésticos.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
En 1995 se produjeron 27 casos confirmados de dengue (16,2
por 100.000 habitantes), que representaron un aumento
significativo con respecto a las cifras de 1994 y 1993,
cuando se notificaron solo siete y un caso,
respectivamente. No hubo casos confirmados en 1992. Durante
el período no se registró ninguna muerte por esta
enfermedad.
Durante más de 20 años se ha desarrollado un programa de
lucha contra Aedes aegypti. En 1995 se notificó un
índice de infestación domiciliaria de 6%, más elevado que
el que se recomienda para controlar el dengue (1%). Los
métodos de control comprenden la reducción de las fuentes y
el tratamiento químico, aunque el empleo de este último va
disminuyendo.
Desde 1992, no se han producido en niños casos confirmados
de enfermedades inmunoprevenibles, con excepción de dos
casos sospechosos de sarampión notificados en 1994.
SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual. Durante el
período 19921995 se notificó un total de 14 casos
confirmados de SIDA. En el transcurso de este período
fueron examinadas 7.157 personas: 48 de ellas (0,7%) eran
VIH positivas y el número de casos más elevado (18) se
produjo en 1993. Fueron examinados sistemáticamente los 322
donantes de sangre que hubo en promedio cada año y se
verificó que solo uno era VIH positivo.
Se sospecha que hay un subregistro de las enfermedades de
transmisión sexual. Las cifras indican que el número de
casos notificados de gonorrea disminuyó en más de 40%,
mientras que la cantidad de casos de sífilis se ha
estabilizado. Los datos de laboratorio indican que entre
los donantes de sangre hubo una tasa de positividad de 2,6
% en relación con la hepatitis B.
Funciona un sistema bien establecido de notificación y
vigilancia de las enfermedades infecciosas, especialmente
de las de notificación obligatoria, aunque no siempre los
datos son completos y confiables. La Oficina de Información
Sanitaria del Ministerio de Salud está a cargo de la
verificación y el análisis de la información, pero los
recursos de que dispone para cumplir esta tarea son
insuficientes.
Desde el punto de vista numérico, la gastroenteritis
encabeza la lista de enfermedades infecciosas, en tanto
que, durante el período 19921995, todos los años se
han notificado casos de hepatitis viral, leptospirosis y
tuberculosis. De hecho, la leptospirosis ha figurado
sistemáticamente en las estadísticas de morbilidad: en 1995
se registraron cuatro casos, un aumento con respecto a los
dos casos registrados en cada uno de los tres años
anteriores. La mayor parte de los casos se han manifestado
entre los trabajadores agrícolas empleados en la industria
de la caña de azúcar, caracterizada por albergar una gran
población de roedores. Está en marcha un programa de
información y educación para estos trabajadores.
Enfermedades no transmisibles y otros problemas
relacionados con la salud
Los servicios odontológicos del sector público se prestan
mediante un equipo que incluye dentistas, auxiliares de
odontología e higienistas dentales. Lamentablemente, la
producción ha disminuido de manera significativa a partir
de 1992 debido a la escasez de personal. Aunque las
extracciones constituyen la mayor parte de las actividades
que se realizan, los higienistas dentales llevan a cabo
algunas tareas de prevención entre los escolares. En 1992
fueron atendidos 8.699 pacientes en total; se practicaron
1.547 extracciones de dientes temporales y 2.311 de dientes
permanentes. En comparación, en 1994 solo fueron atendidos
4.903 pacientes y se realizaron 863 extracciones de dientes
temporales y 1.290 de dientes permanentes.
Durante el período 19921995, los tumores malignos
causaron 167 (11,8%) de las defunciones provocadas por
patologías definidas y ocuparon el tercer lugar entre las
principales causas de muerte en Saint Kitts y Nevis. Los
órganos del aparato digestivo y el peritoneo fueron los
sitios más comunes (29 defunciones), seguidos por la
próstata (28 defunciones), la mama femenina (14
defunciones) y el estómago y el cuello del útero (13
defunciones cada uno).
El número de pacientes psiquiátricos ha permanecido
relativamente constante entre 1992 y 1995: las cifras
finales fueron 247 para 1992 y 243, 230 y 258 para cada uno
de los tres años siguientes, lo que representa un promedio
anual de 244. De la misma manera, el número total de
consultas prestadas a los pacientes que concurren a los
servicios comunitarios de salud mental ha permanecido
estable, con un promedio de 1.416 por año. Entre todas las
visitas efectuadas a estos servicios en 1995, 51% (132
pacientes) se debieron a la esquizofrenia, 25% (67
pacientes) a las psicosis asociadas a la dependencia de
alcohol o drogas y 10% (26 pacientes) a la depresión.
Desde 1992, el programa de salud mental se ha beneficiado
con los servicios de un psiquiatra nacional. El programa
hace hincapié en el desarrollo de un enfoque integrado que
vincula los servicios hospitalarios con los comunitarios.
Existen planes para formular un Plan Nacional de Salud
Mental que proporcione el marco para el funcionamiento de
los servicios.
De los 9.484 informes que la Policía preparó en 1994, 337
(3,6%) se refirieron a delitos que causaron daños
corporales graves y lesiones; otro 14,2% se relacionó con
hurtos, robos, incendios premeditados y latrocinio predial.
Durante el período que se examina se registraron 16
defunciones atribuidas a homicidios, dos de ellas por
lesiones no determinadas, infligidas por accidente o con
premeditación.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
Debido a que Saint Kitts y Nevis no tienen un plan nacional
para el sector salud, se ha reunido la siguiente
información sobre planes y políticas para el sector a
partir de diversos informes y documentos y de
conversaciones mantenidas con funcionarios clave.
Con miras al futuro, el sector salud está en pos de varios
objetivos generales. Primero, se fortalecerá la capacidad
de planificación estratégica y operativa en todos sus
niveles para que cada subsector pueda desarrollar su propio
proceso de planificación de conformidad con un marco
nacional establecido. Se combatirán las enfermedades
crónicas mediante un dinámico programa de defensa y
promoción de la salud que abarque la totalidad de las
escuelas, las organizaciones no gubernamentales y las
asociaciones y grupos al servicio de la comunidad. Se
mejorará la infraestructura hospitalaria: nuevas
instalaciones reemplazarán a las de los Hospitales J. N.
France y Alexandra, que tienen problemas estructurales tras
haber sido reiteradamente devastados por huracanes. Se
estima que el nuevo Hospital J. N. France costará US$ 14,8
millones y los preparativos para su construcción están en
su etapa final. También será restaurado sustancialmente el
Hospital Pogson y se ampliarán los servicios de los
principales hospitales para incluir la variedad más
completa de servicios de atención secundaria en función de
los recursos disponibles. Se buscarán fuentes alternativas
de financiación para complementar los fondos estatales:
entre otras cosas, se procurará recuperar los costos
directos de los servicios prestados, conseguir
contribuciones y donaciones del sector privado y lograr que
el Sistema de Seguridad Social pague directamente por los
servicios que se brindan a sus afiliados. Por ejemplo, se
está revisando la estructura de las tarifas que se pagan en
Saint Kitts por los servicios de salud que se proporcionan.
Se reforzará el desarrollo de los recursos humanos en la
medida en que los programas de perfeccionamiento en
servicio y de capacitación en administración para el
personal técnico se puedan ejecutar localmente; mejorar la
capacidad de gestión de los principales funcionarios del
sector salud es un importante componente de este objetivo.
Por último, se establecerán programas especializados para
las personas de edad avanzada y las que padezcan
enfermedades mentales, en los que se hará más hincapié en
la atención comunitaria que en la internación en
residencias.
A fin de alcanzar estas metas, el Gobierno se ha
comprometido a satisfacer las necesidades de todos los
grupos vulnerables de la sociedad mediante el
fortalecimiento de programas destinados a las mujeres y los
niños, los pobres de las zonas urbanas y rurales, las
personas de edad avanzada y los impedidos; desarrollar un
vigoroso programa de defensa y promoción de la salud;
proseguir con la reforma institucional del sector salud con
la participación de los funcionarios más importantes que
intervienen en el proceso de adopción de decisiones; poner
en práctica programas dirigidos a reducir la incidencia y
la prevalencia de las enfermedades crónicas, teniendo en
cuenta los perfiles de morbilidad y mortalidad, y buscar
activamente alianzas internacionales para trabajar en favor
de la salud.
Aunque está en marcha la reorganización de los servicios de
salud, las reformas solo se han llevado a cabo en Saint
Kitts. Como parte de este proceso y con el propósito de
asignar mejor los recursos, las áreas del programa
relacionadas con la prestación de servicios se han
reorganizado en cinco categorías: administración, servicios
preventivos, servicios hospitalarios, enseñanza de
enfermería y atención prolongada. Además, durante el curso
de las reformas se han creado por lo menos cuatro cargos
técnicos y administrativos de la categoría superior. La
nueva Oficina de Planificación en Salud se encarga de
coordinar la planificación del sector; en esta coyuntura,
dicha Oficina presta atención preferente a la reforma
institucional. La nueva Dirección de Servicios de Atención
Primaria de Salud asume, entre otras funciones, las de
Inspectoría Médica de Salud tomando a su cargo el
desarrollo técnico y la supervisión de todos los servicios
de atención primaria. La Dirección de Instituciones de
Salud se ocupa de supervisar a todas las instituciones de
salud que funcionan dentro de la esfera de competencia del
Ministerio de Salud. Por último, la Dirección de Defensa y
Promoción de la Salud fiscaliza los servicios de educación
para la salud, de nutrición y de planificación familiar.
Organización del sector salud
Organización institucional
En el sector público de salud, el Ministro de Salud es
responsable ante el Gabinete por la ejecución de las
decisiones políticas correspondientes, el Secretario
Permanente hace las veces de Oficial Administrativo
Principal y el Oficial Médico Principal coordina la
prestación de los servicios de salud en todo el país. Estos
cargos son de carácter federal y abarcan en su jurisdicción
tanto a Saint Kitts como a Nevis. Sin embargo, Nevis se
maneja con un grado considerable de autonomía y tiene su
propio Ministro de Salud y un Secretario Principal que se
encarga de la gestión de los servicios locales de salud. En
la práctica, en Saint Kitts y Nevis funcionan dos sistemas
independient
Entre las instituciones de salud se cuentan el Hospital J.
N. France (150 camas), el Hospital Pogson (18 camas) y el
Hospital Mary Charles (10 camas). Además, en el Hogar
Cardin (50 camas) se atiende a enfermos crónicos,
discapacitados y casos geriátricos. En Nevis funcionan el
Hospital Alexandra (54 camas) y una enfermería de 22 camas
que atiende a pacientes psiquiátricos y a los pobres de
edad avanzada. También hay 17 centros de salud diseminados
por las dos islas.
El nivel de distrito cuenta con servicios de atención
primaria y secundaria. La red de centros de salud
constituye la base para la prestación de servicios de
atención primaria: los centros de salud son dirigidos por
enfermeras-obstetrices distritales que trabajan a tiempo
completo y reciben la ayuda de personal capacitado en
salud, entre cuyos miembros hay un oficial médico, una
enfermera de atención directa a la familia y un supervisor
de enfermería de salud pública. Los Hospitales Mary
Charles, Pogson y Alexandra proporcionan asistencia
secundaria inmediata y el Hospital J. N. France funciona
como centro principal de envío.
Servicios
de salud y recursos
El nuevo Programa de Defensa y Promoción de la Salud
recientemente establecido consolida la labor de los
servicios tradicionales de educación en salud, nutrición y
planificación familiar. El alcance del programa va más allá
de la información pública, la educación y la capacitación
para abarcar asuntos de política pública, cooperación
intersectorial, movilización del apoyo de la comunidad y
ampliación de contactos con los medios de comunicación
social, todo lo cual forma parte de la Carta del Caribe
para la Promoción de la Salud.
La educación para la salud y la vida familiar se ha
incorporado en los planes de estudio de todas las escuelas
primarias, lo que ha de ejercer una poderosa influencia en
los modos de vida de la población en edad escolar. Se
considera que la promoción de la salud constituye una
estrategia importante en la lucha contra las enfermedades
estrechamente relacionadas con los modos de vida, tales
como la diabetes, la hipertensión y las enfermedades de
transmisión sexual.
A pesar de que existe una política elaborada al efecto,
prácticamente ha existido participación de la comunidad en
la planificación y aplicación de los programas de salud.
Por otra parte, no hay elementos de juicio que indiquen que
el sector salud esté buscando activamente este nivel de
compromiso por parte de la comunidad.
Dicho esto, cabe poner de relieve algunos ejemplos
destacados de apoyo comunitario para la salud. Por ejemplo,
se ha informado que el servicio de oftalmología del
Hospital J. N. France ha sido totalmente equipado hace muy
poco gracias a donaciones del sector privado.
Saint Kitts y Nevis dependen mucho del sector del turismo;
por ello, la protección y preservación del medio ambiente
marino es de vital importancia para su economía. En 1995 se
creó el Ministerio de Cultura y Medio Ambiente, que tiene a
su cargo la preservación del patrimonio cultural y la
aplicación del programa oficial de protección del medio
ambiente. La División de Medio Ambiente del Ministerio vela
por el cumplimiento de las disposiciones de la Ley Nacional
de Conservación y Protección del Medio Ambiente; conduce
programas para la protección de las costas y la
preservación de las playas, la ordenación de los bosques y
la fauna silvestre, la conservación del suelo y la
protección contra la contaminación marina; coordina todas
las tareas de protección del medio ambiente, y suministra
apoyo técnico a los otros ministerios en cuestiones
ambientales como, por ejemplo, la ejecución de proyectos
del sector público que puedan afectar el medio ambiente.
El Informe del Censo de Población y Viviendas de 1991
reveló que 7.993 unidades familiares (66,3% del total)
recibían agua por cañerías conectadas al sistema comunal y
que otras 2.749 (22,8%) tenían acceso a fuentes públicas de
agua; estas cifras corroboran que por lo menos 90% de las
unidades familiares tienen abastecimiento de agua potable.
El porcentaje de familias con agua procedente de cañerías
del sistema comunal aumentó de 39,3% en 1980 a 66,3% en
1991. Por el contrario, el número de familias que obtenían
el agua para uso doméstico de fuentes públicas descendió de
40,8% en 1980 a 22,8% en 1991.
El Departamento de Obras Públicas del Ministerio de
Comunicaciones y Obras Públicas administra el sistema de
abastecimiento de agua. El agua se desinfecta
sistemáticamente con cloro para mantener su calidad
bacteriológica. El Departamento de Salud Pública del
Ministerio de Salud se encarga de controlar la calidad del
agua de consumo.
El sistema de retretes y fosas sépticas es el medio de
eliminación de aguas servidas más utilizado en el país, lo
que representa un cambio con respecto a la situación
imperante en 1980, cuando todavía predominaban las letrinas
de pozo. Cabe hacer notar que 85,5% de las unidades
familiares disponen de cuartos de baño que utilizan
exclusivamente, en tanto que 11,1% los comparten. Aunque en
1995 carecían de cuartos de baño 3,4% de las unidades
familiares, la situación está mejorando.
Un grupo constituido por representantes de los Ministerios
de Salud y de Trabajo, los sindicatos y la Federación
Patronal, entre otros, está elaborando un Plan Nacional de
Salud de los Trabajadores. Aparte de las lesiones, no se
notifican en la actualidad otros riesgos ocupacionales
importantes.
El Sistema de Seguridad Social, que equivale a un sistema
nacional de seguros, proporciona prestaciones por lesiones
a un promedio anual de 300 afiliados. La ley exige que
todos los trabajadores contribuyan para mantener el Sistema
y cada reclamo de beneficios se abona contra la
presentación de un certificado médico del daño sufrido. El
Sistema paga actualmente unos US$ 800.000 por año a sus
afiliados en concepto de subsidios y subvenciones por
enfermedad, maternidad y gastos médicos. El Departamento de
Trabajo y el Ministerio de Salud se encargan de la
vigilancia de las lesiones relacionadas con la ocupación
laboral.
Durante el período 19921995 se pagaron 1.175
indemnizaciones por lesiones que, con arreglo a la
naturaleza de las mismas, se distribuyeron así: 605 por
contusiones, abrasiones y heridas, 280 por esguinces o
torceduras, 69 por fracturas, 53 por lesiones oculares, 41
por quemaduras, 26 por amputaciones, 22 por infecciones, 12
por dislocaciones, 4 por envenenamientos, 4 por
traumatismos, 3 por electrocución, 2 por desgarros de
órganos internos, 48 por lesiones de la piel no
especificadas y 6 por otras causas.
Se ha establecido un Organismo Nacional de Gestión en Casos
de Desastre para coordinar el socorro en casos de desastre
en todo el país. Este Organismo está compuesto por cuatro
funcionarios administrativos con dedicación exclusiva que
reciben las instrucciones de un Consejo Directivo designado
por el Gabinete. Se trabaja en la actualización del Plan
Nacional para Casos de Desastre que abarca aspectos tales
como la gestión en casos de desastre, manejo de situaciones
de crisis, evaluación de desastres, operaciones de socorro,
información pública y coordinación con las organizaciones
no gubernamentales. El componente de salud del Plan se
refiere a temas tales como el tratamiento masivo de las
víctimas, la gestión del abastecimiento de agua y el
saneamiento ambiental; también comprende una sección para
el mantenimiento de los establecimientos de salud.
El Hospital J. N. France proporciona atención hospitalaria
y ambulatoria en casi todas las principales especialidades.
En gran parte como consecuencia de la devastación que
provocó el huracán Luis, entre 1994 y 1995 la actividad del
Hospital disminuyó en todas las áreas, con excepción de la
de urgencias. El total de ingresos descendió 15% (de 4.004
en 1992 a 3.397 en 1997), las operaciones quirúrgicas se
redujeron 10%, los exámenes radiológicos disminuyeron 11% y
la tasa de ocupación bajó 8%.
Aunque el sistema brinda cobertura de atención médica,
atención de urgencia, salud maternoinfantil y planificación
familiar, y atención de enfermedades crónicas, lo
incompleto de la información dificulta la medición de las
actividades y la productividad de los servicios de salud
fuera de los hospitales. La ausencia de datos resulta más
evidente en el área de las visitas clínicas por número de
pacientes y motivo de las consultas.
Las enfermeras de salud pública y las enfermeras de
atención directa a la familia conducen un programa de salud
escolar para los alumnos de 5 a 12 años de edad de las
escuelas primarias. Durante el período 19921994 se
realizaron 443 visitas a las escuelas y fueron atendidos
8.197 niños, lo que representa un promedio anual de 148
visitas y 2.732 niños atendidos. Se remitieron al Oficial
Médico de Distrito 268 niños en total (un promedio de 89
niños por año). Los servicios incluyeron evaluaciones
rápidas del estado de salud de los niños y chequeos
periódicos de la visión y la audición.
Insumos para la salud
Saint Kitts y Nevis han aprovechado activamente el Servicio
de Medicamentos del Caribe Oriental, un sistema regional
que centraliza las compras de productos farmacéuticos e
insumos médicos. El presupuesto aprobado en 1995 para pagar
al Servicio las compras de Saint Kitts representan 6,4% del
total de los gastos en salud de la isla; no se conocen las
cifras que corresponden a Nevis.
El Formulario Nacional de Medicamentos establece el tipo y
el surtido de los medicamentos que se adquieren para el
sistema estatal; en el sector privado se dispone de una
lista integral de medicamentos. El comercio de productos
farmacéuticos y suministros médicos está desrregulado en su
mayor parte, con excepción de los medicamentos peligrosos,
para los cuales hay que solicitar una autorización
explícita.
Los servicios de salud de Saint Kitts y Nevis están
administrados y operados por un equipo compuesto por
trabajadores de 21 categorías diferentes, desde los
técnicos altamente calificados de las salas de atención de
casos agudos de los Hospitales J. N. France y Alexandra,
hasta los trabajadores de extensión comunitaria que
proporcionan atención domiciliaria. Es difícil determinar
la cantidad de recursos humanos con que cuenta el sector
salud en Saint Kitts y Nevis, pues los presupuestos de las
dos islas se presentan por separado. Esta circunstancia no
se ha tenido en cuenta en los análisis anteriores y, por lo
tanto, hubo subestimaciones.
Recursos humanos
En 1995 el personal de los servicios de salud del sector
público de Saint Kitts y Nevis, desglosado por categorías,
incluía 47 médicos, 8 dentistas, 6 auxiliares de
odontología, 274 enfermeras diplomadas, 21 farmacéuticos,
12 técnicos de laboratorio, 6 técnicos radiólogos, 19
inspectores de salud pública, 4 nutricionistas y dietistas,
2 veterinarios y 11 auxiliares de veterinaria.
Gasto y financiamiento sectorial
Durante el período 19921995, los gastos ordinarios en
salud realizados por el Gobierno para la Federación en su
conjunto alcanzaron un promedio de 10,6% del total de sus
egresos ordinarios. De esta manera, el sector salud se
coloca en tercer lugar entre los principales receptores de
los recursos financieros del Estado, después del de
finanzas (26,6%) y el de educación (15,4%). Los gastos en
salud representan 3,5% del PIB, un poco menos de la meta de
5% recomendada por la OMS. El gasto per cápita en salud fue
de US$ 163 en 1995. Las diferencias de clasificación de las
partidas para gastos en las estimaciones presupuestarias de
cada isla no permiten profundizar el análisis de los
recursos financieros.
Cooperación técnica y financiera externa
La Unión Europea colabora con el Gobierno en la
reorganización del sector salud con fondos asignados
fundamentalmente a la rehabilitación de los dos hospitales
más importantes. Más allá de esta iniciativa, hay pocos
indicios de asistencia internacional bilateral para el
sector salud.
En su esfuerzo por encontrar nuevas maneras de modernizar
el sector salud, el Gobierno está empeñado activamente en
elaborar iniciativas regionales de salud y trabaja en
estrecha colaboración con organizaciones internacionales y
regionales reconocidas, tales como la OPS y CARICOM. El
apoyo y el compromiso del Gobierno con la iniciativa de
Cooperación para la Salud en el Caribe constituyen un buen
ejemplo de dicha colaboración.
Para ver el capítulo completo de Salud en las
Américas 1998 para este país en formato PDF oprima aquí
Para ver el Informe de país sobre la Línea Basal
para el Seguimiento Evaluación de las Reformas del Sector
Salud oprima aquí