Datos actualizados para 2001
SAINT KITTS Y NEVIS
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y demográfico
Saint Kitts y Nevis se encuentra en la parte septentrional de la cadena de las Islas de Sotavento: Saint Kitts tiene una superficie de 176,2 km2 y Nevis abarca 93 km2. Esta nación compuesta por dos islas gemelas es un país caribeño independiente que pertenece a la Comunidad Británica de Naciones y ha logrado su plena soberanía respecto de Gran Bretaña en 1983. El gobierno cambió por primera vez en 1995 cuando, tras 15 años de ejercicio ininterrumpido del poder.
Saint Kitts y Nevis es fácilmente accesible por mar y aire y el país se enorgullece de tener un moderno aeropuerto internacional; ambas islas cuentan con una red vial apropiada, una red telefónica moderna y un sistema de transportes bastante bueno.
Saint Kitts y Nevis funciona como una federación: el Parlamento Federal, máximo órgano de decisión del país, reside en Saint Kitts, y Nevis tiene un gobierno local, la Asamblea de la Isla, que goza de un cierto grado de autonomía. Esta organización trae aparejado un ordenamiento virtualmente paralelo de los servicios públicos, tanto en Saint Kitts como en Nevis: si bien el Primer Ministro asume el control general de todos los aspectos de las actividades comerciales de la nación, el Presidente de la Asamblea de Nevis goza de un amplio margen de autoridad local. Por ejemplo, las estimaciones presupuestarias anuales de Saint Kitts y Nevis se hacen por separado, son aprobadas por cada uno de los organismos que establece la ley y se ejecutan con relativa independencia las unas de las otras. Sin embargo, esferas tales como el acceso a la ayuda internacional y la puesta en marcha de proyectos nacionales se gestionan obligatoriamente de consuno.
El Ministerio de Salud es el órgano ejecutivo del Gobierno responsable por movilizar recursos en todos los niveles para promover la salud de la nación. El Ministerio trabaja en el marco de las Órdenes Generales, que son las leyes y reglamentaciones que rigen los servicios públicos.
Aunque en la actualidad Saint Kitts y Nevis no publica un Plan Nacional de Desarrollo, todos los años se exponen con claridad los objetivos, metas y propósitos como parte de las propuestas presupuestarias. Conforme con lo expuesto en la presentación del Presupuesto Anual de 1995, la estrategia de desarrollo actual comprende los siguientes elementos clave: promoción de servicios de turismo, informática, financieros extraterritoriales y otros; fomento de la industria ligera y de elaboración de alimentos con potenciales nichos de mercado; diversificación de la agricultura, haciendo particular hincapié en la producción pecuaria; promoción del desarrollo de los recursos humanos y de la tecnología mediante la educación, la capacitación y los incentivos, y mantenimiento y fortalecimiento de la infraestructura social.
En los últimos años, la economía de Saint Kitts y Nevis ha conseguido tan solo un moderado nivel de crecimiento. En promedio, el crecimiento económico real durante el período 19921995 fue de 4,4% por año, y su comparación con el crecimiento real promedio de 6,4% anual que se registró entre 1988 y 1991 resulta desfavorable. Por lo tanto, el Gobierno reconoce que uno de los principales desafíos que enfrenta el país es la revitalización de la economía y el logro de tasas significativamente más altas de crecimiento real.
Los principales contribuyentes al producto interno bruto (PIB) han sido los servicios gubernamentales, el comercio mayorista y minorista, la construcción y las comunicaciones. Asimismo, el turismo ha surgido como uno de los sectores económicos más fuertes y su crecimiento ha afectado directamente a diversos sectores, entre los que se cuentan los hoteles y restaurantes, el transporte y el comercio minorista. En términos nominales, la renta per cápita del país aumentó de US$ 3.656 en 1992 a $4.473 en 1995.
El nivel de desempleo en Saint Kitts y Nevis está entre los más bajos del Caribe. De conformidad con el Informe del Censo de Población y Viviendas de 1991, únicamente 4,9% de la población estaba desempleada. En un estudio de la fuerza de trabajo realizado conjuntamente por la Organización de los Estados Americanos y el Gobierno en 1994, se confirmó que la tasa de desempleo fue de solo 4,3%.
En materia de empleo, el sector más importante es el de los servicios generales (36,5%), que está fuertemente dominado por las actividades turísticas, seguido por los servicios profesionales y técnicos (13,6%), la agricultura y la pesca (12,9%) y la construcción y la industria manufacturera (12,7%).
En 1994, los ingresos de las familias eran,
aproximadamente, de US$ 18.500 o más en 9,3% de las mismas;
de $13.000 a $18.500 en 8,4%; de $9.300 a $13.000 en 13,6%;
de $5.600 a $9.300 en 21,1%; de $3.700 a $5.600 en 15,5%;
de $1.900 a $3.700 en 17,9%, e inferiores a $1.900 en
14,2%. Aunque la asistencia a la escuela no es obligatoria,
en 1991 había 11.789 estudiantes matriculados en colegios
públicos y privados, lo que representaba 88,5% de la
población total del país comprendida entre 5 y 19 años de
edad. La matrícula escolar fue de 11.608 (89,2%) en 1994.
De conformidad con el Informe del Censo de Población y Viviendas de 1991, el nivel de educación más alto que alcanza la mayoría de los residentes en Saint Kitts y Nevis es la instrucción secundaria (39,2%), y el número de quienes manifiestan haber terminado la escuela primaria o la educación básica es casi igual (38,1%). Tan solo 5,3% de la población tiene educación preuniversitaria, definida como capacitación vocacional posterior a la instrucción secundaria, o educación universitaria. En 1991 había 12.056 unidades familiares, lo que significa un aumento de 3,8 % con respecto a las 11.615 unidades registradas en el censo de 1980. Un total de 8.921 hogares (74,0%) estaban ocupados por sus dueños y 2.242 (18,6%) se alquilaban a particulares. En promedio, el número de habitaciones por unidad familiar registró un ínfimo aumento, de 3,2 en 1980 a 3,4 en 1991; por su parte, el tamaño medio de las familias descendió de 3,7 a 3,5 personas durante el período que se examina.
Habida cuenta del bajo nivel de la producción agropecuaria local y para satisfacer las necesidades de un sector turístico en auge, el país debe importar la mayor parte de los alimentos que consume. En 1992, la producción agropecuaria fue valuada en US$ 3,1 millones (1,9% del PIB), en tanto que ese mismo año se importaron alimentos por un monto de $16,9 millones (10,8% del PIB).
El país experimentó un crecimiento demográfico negativo de 6,2% durante el período comprendido entre los censos de 1980 y 1991. Esta declinación, de 43.291 habitantes en 1980 a 40.618 en 1991, fue atribuida en gran parte a la emigración, un fenómeno que ha persistido con una corriente emigratoria anual neta de 456 personas en promedio entre 1992 y 1994. La Oficina de Planificación del Ministerio de Desarrollo y Planificación estimó que, a mediados de 1995, la población de Saint Kitts y Nevis era de 43.530 habitantes, con una distribución prácticamente equivalente de hombres y mujeres. Un poco más de 30% de la población tenía menos de 15 años, mientras que alrededor de 11,9% pertenecía al grupo de edad de 60 años y más. En 1995 vivían en Saint Kitts 35.510 personas (81,6%) y en la isla hermana de Nevis, 8.020 (18,4%).
En el período 19921994, el Compendio Anual de Datos Estadísticos, 1994 indicó una tasa anual de fecundidad de 2,4 entre las mujeres de 15 a 49 años. La tasa bruta de natalidad por 1.000 habitantes declinó de 19,7 en 1992 a 18,3 en 1995, con una tasa de 19,6 para ese período. No hay subregistro de nacimientos.
La tasa bruta de mortalidad durante el período 19921995 fue de 9,2 por 1.000 habitantes en Saint Kitts y Nevis. Entre 1992 y 1995 la tasa de mortalidad infantil por 1.000 nacidos vivos fluctuó entre un mínimo de 22,4 en 1993 y un máximo de 25,1 en 1995.
De conformidad con el Compendio Anual de Datos Estadísticos, 1994, se estimó que la esperanza de vida al nacer para ambos sexos era de 68,9 años a fines de 1994; las cifras desglosadas para ese año fueron de 67,4 años para los hombres y 70,4 años para las mujeres.
Entre 1992 y 1995, las enfermedades del sistema circulatorio fueron, con mucho, el principal grupo de causas de muerte en Saint Kitts y Nevis, con un promedio anual de 164 defunciones (46,1%) correspondientes a esta categoría. Dentro de este grupo de causas, se atribuyó un promedio de 88 defunciones por año a las enfermedades cerebrovasculares y 71 defunciones por año a las enfermedades de la circulación pulmonar y otras formas de cardiopatías. Los otros grupos de causas importantes de muerte fueron las enfermedades transmisibles (14,4%), que comprenden principalmente las infecciones de las vías respiratorias y la septicemia, y los tumores (11,8%).
Se han atribuido a causas externas un promedio anual de 17 defunciones (4,9%) que ponen de relieve los efectos de todas las formas de accidentes y violencia en las estadísticas de mortalidad. El otro grupo de causas definidas, las afecciones originadas en el período perinatal, representaron 3,5% de las defunciones.
Es difícil presentar un análisis completo de los datos de morbilidad en el país, pues no siempre se dispone de ellos por las demoras en el ingreso de los datos en la computadora y su correspondiente análisis, o porque no está compilado el componente de Nevis. Los datos estadísticos más confiables indican que la hipertensión y la diabetes son las principales causas de morbilidad. En 1995, hubo 1.147 hipertensos y 882 diabéticos registrados en los centros de salud de todo el país.
Con respecto a las enfermedades infecciosas, durante el período 19921995 la gastroenteritis fue la más común, seguida por las enfermedades de transmisión sexual y el dengue. También cabe señalar que la hepatitis viral y la leptospirosis han sido elementos permanentes de las estadísticas de morbilidad, si bien el número de casos ha sido casi siempre muy bajo. Se notificaron 14 casos de SIDA.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
Tradicionalmente se ha considerado que los lactantes y niños pequeños forman grupos a los cuales se concede prioridad como destinatarios de servicios especiales de atención de salud, incluida la atención prenatal durante todo el embarazo, la atención durante el parto y la atención permanente de su salud, brindados por enfermeras y médicos especializados.
Los informes de morbilidad indican que la gastroenteritis y las infecciones respiratorias agudas son las principales causas de enfermedad en la niñez. Por ejemplo, en 1995 se notificaron 479 episodios de gastroenteritis en niños menores de 5 años, lo que representó una proporción de 10.788 por 100.000. En este grupo de edad, las principales causas de hospitalización han sido la gastroenteritis, las infecciones respiratorias agudas y los traumas, tanto internos como externos.
En la actualidad no se conocen enfermedades tales como la difteria, el tétanos, la tos ferina y la poliomielitis, para las cuales hay vacunas ampliamente disponibles. Se ha puesto en marcha un programa de vigilancia de la parálisis fláccida y la fiebre exantemática. Aunque en 1994 hubo dos casos sospechosos de sarampión, el Centro de Epidemiología del Caribe (CAREC) no confirmó ninguno de ellos.
Desde 1992 los niños menores de 1 año han recibido sistemáticamente una cobertura de 100% contra las enfermedades más comunes en la niñez y, aunque esta cobertura descendió ligeramente a 99% en 1995, sigue siendo excelente. La inmunización contra la tuberculosis no se incluye en este análisis porque la vacuna no se administra hasta que el niño alcanza los 5 años de edad. El Servicio de Enfermería de la Comunidad informa que en 1995 se administraron 587 vacunas BCG, lo que representó una cobertura de 63% de los niños de 5 años.
En 1995 se introdujo la inmunización contra la hepatitis B, que tuvo como beneficiarios a los niños de 0 a 5 años y a los trabajadores de salud. Sin embargo, el programa se interrumpió porque, conforme se comunicó, el huracán que azotó ese año al país dañó las existencias de vacuna; asuntos relativos a su costo han postergado la reanudación del programa.
Aunque la desnutrición grave está prácticamente ausente (0,1% de los niños menores de 5 años que se atienden en los dispensarios de salud), la desnutrición de leve a moderada sigue siendo relativamente alta, aunque está disminuyendo. De la totalidad de los niños menores de 5 años atendidos en los dispensarios de salud, estaban afectados 7,5% en 1992, 7,6% en 1993, 5,9% en 1994 y 4,2% en 1995 (un promedio de 6,3% para este período). Por el contrario, quizás la obesidad esté aumentando ligeramente entre los niños del mismo grupo de edad que se atienden en los dispensarios: en efecto, eran obesos 6,5% en 1992, 6,4% en 1993, 7,3% en 1994 y 6,7% en 1995 (un promedio de 6,7% durante el cuadrienio). En los dispensarios de salud del niño se atiende un promedio anual de 1.855 niños menores de 5 años. El nivel nutricional se mide utilizando los criterios de altura y peso para la edad establecidos en la Ficha de Crecimiento del Instituto de Alimentación y Nutrición del Caribe.
El porcentaje de niños con bajo peso al nacer fue de 8,1 % (74 niños) en 1991, 8,6% (73) en 1992, 9,0% (76) en 1993 y 8,8% (80) en 1994, lo que indica que este problema merece que se le preste atención. El amamantamiento se fomenta activamente entre las madres jóvenes; el objetivo es conseguir que los niños sean alimentados exclusivamente con lactancia natural durante los primeros 3 ó 4 meses de vida. De un total de 442 evaluaciones que se llevaron a cabo en 1994, solo 142 lactantes (32%) fueron amamantados exclusivamente hasta los tres meses de edad; estas cifras bajaron a 23 (5,1%) a los 4 meses de edad.
Los nacimientos correspondientes a madres adolescentes siguen caracterizando de manera prominente las estadísticas de natalidad. En 1995 se atribuyó a las adolescentes 16,7 % del total de los nacimientos y, aunque esta cifra representa un descenso con respecto a la de 19,7% de 1992, la situación actual continúa siendo motivo de preocupación. No hay documentación sobre ningún otro problema importante de salud o relacionado con la salud que afecte a los adolescentes.
Debido a que las mujeres han sido identificadas como grupo de riesgo que requiere particular atención, se han institucionalizado programas especializados que se vinculan con los servicios de asistencia prenatal y posnatal y de planificación familiar.
Los servicios de atención primaria se ocupan de las necesidades de las mujeres embarazadas mediante sesiones prenatales semanales que se llevan a cabo en todos los centros de salud. Si se considera que la concurrencia a estos centros en procura de atención prenatal representa el total de este tipo de atención en todo el país en su conjunto, cada mujer realiza aproximadamente un promedio de tres visitas durante su embarazo, la mitad del mínimo de seis visitas que estipula el manual nacional de salud maternoinfantil. Sin embargo, hay que tener en cuenta que un número indeterminado de embarazadas recibe atención exclusiva de médicos particulares. Todos los partos del país se llevan a cabo en hospitales.
Los niveles de hemoglobina de las mujeres embarazadas son casi perfectos: conforme al Informe Anual sobre Nutrición de 1994, preparado por el Ministerio de Salud, 75,8% de las mujeres quedaron incluidas en la categoría superior con 11 g y más; 23,9% presentaron un nivel medio (9,0 a 10,9 g), y apenas 1,3% registraron niveles de hemoglobina inferiores a 9 g; no se proporcionan cifras absolutas. Lamentablemente, no hay datos similares para otras formas de trastornos nutricionales tales como la carencia de yodo y de vitamina A.
Se sabe que la tasa de prevalencia de uso de anticonceptivos es relativamente alta. En 1992 había 4.090 mujeres (56,7% de las mujeres en edad de procrear, de 15 a 49 años), inscriptas en los centros de salud como usuarias activas del programa de planificación familiar. Aunque el porcentaje declinó ligeramente a 51,3% en 1995 (6.164 mujeres inscriptas), el nivel de protección anticonceptiva se mantuvo dentro de límites aceptables. En 1995 los anticonceptivos orales siguieron siendo el método de control de la natalidad más popular entre las mujeres registradas (51,1%); seguido por los anticonceptivos inyectables (13,3%) y los dispositivos intrauterinos (10,3%); la categoría denominada "otros" agrupó a 25,3% de las usuarias habituales.
Como parte de la atención sistemática de la salud, se ofrecen pruebas de detección del cáncer del cuello del útero a todas las usuarias activas de los servicios de planificación familiar. El número de frotis de Papanicolaou que se llevan a cabo en el Hospital J. N. France se ha más que duplicado de 1992 a 1995, pasando de 712 a 1.749. De la misma manera, el número de frotis anormales encontrados se ha triplicado y pasó de 7 en 1992 a 22 en 1995 (con inclusión de dos carcinomas invasores, uno en 1992 y otro en 1995).
Se produjo una defunción materna en cada uno de los años 1992, 1994 y 1995; no se produjo ninguna en 1994. Aunque las cifras registradas son mínimas, resultan sin embargo inaceptablemente altas en función de la meta de cero muertes maternas establecida para el Caribe.
En 1995 vivían en Saint Kitts y Nevis 5.200 personas de 60 años y más (11,9% de la población total). No hay servicios de salud especializados para las personas de edad avanzada, aunque se las exime de los pagos que deben realizar los usuarios por la utilización de los servicios ordinarios de atención de salud. Los ancianos conforman uno de los grupos prioritarios para las consultas clínicas de diabetes e hipertensión que se ofrecen rutinariamente en todo el país.
Sobre la base del Informe del Censo de Población y Viviendas de 1991, había en el país 12.036 unidades familiares: 9.350 en Saint Kitts y 2.686 en Nevis. La Encuesta de Población Activa de 1994 reveló que las cabezas de familia de 5.672 hogares (47% del total) eran mujeres, de las que dependían niños menores de 15 años. Entre las mujeres que eran jefas de familia, 58,1% eran empleadas, 17,5% estaban jubiladas y 12,7% eran amas de casa que se ocupaban de los quehaceres domésticos.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
En 1995 se produjeron 27 casos confirmados de dengue (16,2 por 100.000 habitantes), que representaron un aumento significativo con respecto a las cifras de 1994 y 1993, cuando se notificaron solo siete y un caso, respectivamente. No hubo casos confirmados en 1992. Durante el período no se registró ninguna muerte por esta enfermedad.
Durante más de 20 años se ha desarrollado un programa de lucha contra Aedes aegypti. En 1995 se notificó un índice de infestación domiciliaria de 6%, más elevado que el que se recomienda para controlar el dengue (1%). Los métodos de control comprenden la reducción de las fuentes y el tratamiento químico, aunque el empleo de este último va disminuyendo.
Desde 1992, no se han producido en niños casos confirmados de enfermedades inmunoprevenibles, con excepción de dos casos sospechosos de sarampión notificados en 1994.
SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual. Durante el período 19921995 se notificó un total de 14 casos confirmados de SIDA. En el transcurso de este período fueron examinadas 7.157 personas: 48 de ellas (0,7%) eran VIH positivas y el número de casos más elevado (18) se produjo en 1993. Fueron examinados sistemáticamente los 322 donantes de sangre que hubo en promedio cada año y se verificó que solo uno era VIH positivo.
Se sospecha que hay un subregistro de las enfermedades de transmisión sexual. Las cifras indican que el número de casos notificados de gonorrea disminuyó en más de 40%, mientras que la cantidad de casos de sífilis se ha estabilizado. Los datos de laboratorio indican que entre los donantes de sangre hubo una tasa de positividad de 2,6 % en relación con la hepatitis B.
Funciona un sistema bien establecido de notificación y vigilancia de las enfermedades infecciosas, especialmente de las de notificación obligatoria, aunque no siempre los datos son completos y confiables. La Oficina de Información Sanitaria del Ministerio de Salud está a cargo de la verificación y el análisis de la información, pero los recursos de que dispone para cumplir esta tarea son insuficientes.
Desde el punto de vista numérico, la gastroenteritis encabeza la lista de enfermedades infecciosas, en tanto que, durante el período 19921995, todos los años se han notificado casos de hepatitis viral, leptospirosis y tuberculosis. De hecho, la leptospirosis ha figurado sistemáticamente en las estadísticas de morbilidad: en 1995 se registraron cuatro casos, un aumento con respecto a los dos casos registrados en cada uno de los tres años anteriores. La mayor parte de los casos se han manifestado entre los trabajadores agrícolas empleados en la industria de la caña de azúcar, caracterizada por albergar una gran población de roedores. Está en marcha un programa de información y educación para estos trabajadores.
Enfermedades no transmisibles y otros problemas relacionados con la salud
Los servicios odontológicos del sector público se prestan mediante un equipo que incluye dentistas, auxiliares de odontología e higienistas dentales. Lamentablemente, la producción ha disminuido de manera significativa a partir de 1992 debido a la escasez de personal. Aunque las extracciones constituyen la mayor parte de las actividades que se realizan, los higienistas dentales llevan a cabo algunas tareas de prevención entre los escolares. En 1992 fueron atendidos 8.699 pacientes en total; se practicaron 1.547 extracciones de dientes temporales y 2.311 de dientes permanentes. En comparación, en 1994 solo fueron atendidos 4.903 pacientes y se realizaron 863 extracciones de dientes temporales y 1.290 de dientes permanentes.
Durante el período 19921995, los tumores malignos causaron 167 (11,8%) de las defunciones provocadas por patologías definidas y ocuparon el tercer lugar entre las principales causas de muerte en Saint Kitts y Nevis. Los órganos del aparato digestivo y el peritoneo fueron los sitios más comunes (29 defunciones), seguidos por la próstata (28 defunciones), la mama femenina (14 defunciones) y el estómago y el cuello del útero (13 defunciones cada uno).
El número de pacientes psiquiátricos ha permanecido relativamente constante entre 1992 y 1995: las cifras finales fueron 247 para 1992 y 243, 230 y 258 para cada uno de los tres años siguientes, lo que representa un promedio anual de 244. De la misma manera, el número total de consultas prestadas a los pacientes que concurren a los servicios comunitarios de salud mental ha permanecido estable, con un promedio de 1.416 por año. Entre todas las visitas efectuadas a estos servicios en 1995, 51% (132 pacientes) se debieron a la esquizofrenia, 25% (67 pacientes) a las psicosis asociadas a la dependencia de alcohol o drogas y 10% (26 pacientes) a la depresión.
Desde 1992, el programa de salud mental se ha beneficiado con los servicios de un psiquiatra nacional. El programa hace hincapié en el desarrollo de un enfoque integrado que vincula los servicios hospitalarios con los comunitarios. Existen planes para formular un Plan Nacional de Salud Mental que proporcione el marco para el funcionamiento de los servicios.
De los 9.484 informes que la Policía preparó en 1994, 337 (3,6%) se refirieron a delitos que causaron daños corporales graves y lesiones; otro 14,2% se relacionó con hurtos, robos, incendios premeditados y latrocinio predial. Durante el período que se examina se registraron 16 defunciones atribuidas a homicidios, dos de ellas por lesiones no determinadas, infligidas por accidente o con premeditación.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
Debido a que Saint Kitts y Nevis no tienen un plan nacional para el sector salud, se ha reunido la siguiente información sobre planes y políticas para el sector a partir de diversos informes y documentos y de conversaciones mantenidas con funcionarios clave.
Con miras al futuro, el sector salud está en pos de varios objetivos generales. Primero, se fortalecerá la capacidad de planificación estratégica y operativa en todos sus niveles para que cada subsector pueda desarrollar su propio proceso de planificación de conformidad con un marco nacional establecido. Se combatirán las enfermedades crónicas mediante un dinámico programa de defensa y promoción de la salud que abarque la totalidad de las escuelas, las organizaciones no gubernamentales y las asociaciones y grupos al servicio de la comunidad. Se mejorará la infraestructura hospitalaria: nuevas instalaciones reemplazarán a las de los Hospitales J. N. France y Alexandra, que tienen problemas estructurales tras haber sido reiteradamente devastados por huracanes. Se estima que el nuevo Hospital J. N. France costará US$ 14,8 millones y los preparativos para su construcción están en su etapa final. También será restaurado sustancialmente el Hospital Pogson y se ampliarán los servicios de los principales hospitales para incluir la variedad más completa de servicios de atención secundaria en función de los recursos disponibles. Se buscarán fuentes alternativas de financiación para complementar los fondos estatales: entre otras cosas, se procurará recuperar los costos directos de los servicios prestados, conseguir contribuciones y donaciones del sector privado y lograr que el Sistema de Seguridad Social pague directamente por los servicios que se brindan a sus afiliados. Por ejemplo, se está revisando la estructura de las tarifas que se pagan en Saint Kitts por los servicios de salud que se proporcionan. Se reforzará el desarrollo de los recursos humanos en la medida en que los programas de perfeccionamiento en servicio y de capacitación en administración para el personal técnico se puedan ejecutar localmente; mejorar la capacidad de gestión de los principales funcionarios del sector salud es un importante componente de este objetivo. Por último, se establecerán programas especializados para las personas de edad avanzada y las que padezcan enfermedades mentales, en los que se hará más hincapié en la atención comunitaria que en la internación en residencias.
A fin de alcanzar estas metas, el Gobierno se ha comprometido a satisfacer las necesidades de todos los grupos vulnerables de la sociedad mediante el fortalecimiento de programas destinados a las mujeres y los niños, los pobres de las zonas urbanas y rurales, las personas de edad avanzada y los impedidos; desarrollar un vigoroso programa de defensa y promoción de la salud; proseguir con la reforma institucional del sector salud con la participación de los funcionarios más importantes que intervienen en el proceso de adopción de decisiones; poner en práctica programas dirigidos a reducir la incidencia y la prevalencia de las enfermedades crónicas, teniendo en cuenta los perfiles de morbilidad y mortalidad, y buscar activamente alianzas internacionales para trabajar en favor de la salud.
Aunque está en marcha la reorganización de los servicios de salud, las reformas solo se han llevado a cabo en Saint Kitts. Como parte de este proceso y con el propósito de asignar mejor los recursos, las áreas del programa relacionadas con la prestación de servicios se han reorganizado en cinco categorías: administración, servicios preventivos, servicios hospitalarios, enseñanza de enfermería y atención prolongada. Además, durante el curso de las reformas se han creado por lo menos cuatro cargos técnicos y administrativos de la categoría superior. La nueva Oficina de Planificación en Salud se encarga de coordinar la planificación del sector; en esta coyuntura, dicha Oficina presta atención preferente a la reforma institucional. La nueva Dirección de Servicios de Atención Primaria de Salud asume, entre otras funciones, las de Inspectoría Médica de Salud tomando a su cargo el desarrollo técnico y la supervisión de todos los servicios de atención primaria. La Dirección de Instituciones de Salud se ocupa de supervisar a todas las instituciones de salud que funcionan dentro de la esfera de competencia del Ministerio de Salud. Por último, la Dirección de Defensa y Promoción de la Salud fiscaliza los servicios de educación para la salud, de nutrición y de planificación familiar.
Organización del sector salud
Organización institucional
En el sector público de salud, el Ministro de Salud es responsable ante el Gabinete por la ejecución de las decisiones políticas correspondientes, el Secretario Permanente hace las veces de Oficial Administrativo Principal y el Oficial Médico Principal coordina la prestación de los servicios de salud en todo el país. Estos cargos son de carácter federal y abarcan en su jurisdicción tanto a Saint Kitts como a Nevis. Sin embargo, Nevis se maneja con un grado considerable de autonomía y tiene su propio Ministro de Salud y un Secretario Principal que se encarga de la gestión de los servicios locales de salud. En la práctica, en Saint Kitts y Nevis funcionan dos sistemas independient
Entre las instituciones de salud se cuentan el Hospital J. N. France (150 camas), el Hospital Pogson (18 camas) y el Hospital Mary Charles (10 camas). Además, en el Hogar Cardin (50 camas) se atiende a enfermos crónicos, discapacitados y casos geriátricos. En Nevis funcionan el Hospital Alexandra (54 camas) y una enfermería de 22 camas que atiende a pacientes psiquiátricos y a los pobres de edad avanzada. También hay 17 centros de salud diseminados por las dos islas.
El nivel de distrito cuenta con servicios de atención primaria y secundaria. La red de centros de salud constituye la base para la prestación de servicios de atención primaria: los centros de salud son dirigidos por enfermeras-obstetrices distritales que trabajan a tiempo completo y reciben la ayuda de personal capacitado en salud, entre cuyos miembros hay un oficial médico, una enfermera de atención directa a la familia y un supervisor de enfermería de salud pública. Los Hospitales Mary Charles, Pogson y Alexandra proporcionan asistencia secundaria inmediata y el Hospital J. N. France funciona como centro principal de envío.
El nuevo Programa de Defensa y Promoción de la Salud recientemente establecido consolida la labor de los servicios tradicionales de educación en salud, nutrición y planificación familiar. El alcance del programa va más allá de la información pública, la educación y la capacitación para abarcar asuntos de política pública, cooperación intersectorial, movilización del apoyo de la comunidad y ampliación de contactos con los medios de comunicación social, todo lo cual forma parte de la Carta del Caribe para la Promoción de la Salud.
La educación para la salud y la vida familiar se ha incorporado en los planes de estudio de todas las escuelas primarias, lo que ha de ejercer una poderosa influencia en los modos de vida de la población en edad escolar. Se considera que la promoción de la salud constituye una estrategia importante en la lucha contra las enfermedades estrechamente relacionadas con los modos de vida, tales como la diabetes, la hipertensión y las enfermedades de transmisión sexual.
A pesar de que existe una política elaborada al efecto, prácticamente ha existido participación de la comunidad en la planificación y aplicación de los programas de salud. Por otra parte, no hay elementos de juicio que indiquen que el sector salud esté buscando activamente este nivel de compromiso por parte de la comunidad.
Dicho esto, cabe poner de relieve algunos ejemplos destacados de apoyo comunitario para la salud. Por ejemplo, se ha informado que el servicio de oftalmología del Hospital J. N. France ha sido totalmente equipado hace muy poco gracias a donaciones del sector privado.
Saint Kitts y Nevis dependen mucho del sector del turismo; por ello, la protección y preservación del medio ambiente marino es de vital importancia para su economía. En 1995 se creó el Ministerio de Cultura y Medio Ambiente, que tiene a su cargo la preservación del patrimonio cultural y la aplicación del programa oficial de protección del medio ambiente. La División de Medio Ambiente del Ministerio vela por el cumplimiento de las disposiciones de la Ley Nacional de Conservación y Protección del Medio Ambiente; conduce programas para la protección de las costas y la preservación de las playas, la ordenación de los bosques y la fauna silvestre, la conservación del suelo y la protección contra la contaminación marina; coordina todas las tareas de protección del medio ambiente, y suministra apoyo técnico a los otros ministerios en cuestiones ambientales como, por ejemplo, la ejecución de proyectos del sector público que puedan afectar el medio ambiente.
El Informe del Censo de Población y Viviendas de 1991 reveló que 7.993 unidades familiares (66,3% del total) recibían agua por cañerías conectadas al sistema comunal y que otras 2.749 (22,8%) tenían acceso a fuentes públicas de agua; estas cifras corroboran que por lo menos 90% de las unidades familiares tienen abastecimiento de agua potable. El porcentaje de familias con agua procedente de cañerías del sistema comunal aumentó de 39,3% en 1980 a 66,3% en 1991. Por el contrario, el número de familias que obtenían el agua para uso doméstico de fuentes públicas descendió de 40,8% en 1980 a 22,8% en 1991.
El Departamento de Obras Públicas del Ministerio de Comunicaciones y Obras Públicas administra el sistema de abastecimiento de agua. El agua se desinfecta sistemáticamente con cloro para mantener su calidad bacteriológica. El Departamento de Salud Pública del Ministerio de Salud se encarga de controlar la calidad del agua de consumo.
El sistema de retretes y fosas sépticas es el medio de elimina
