Organización Panamericana de la Salud
Promoviendo la salud en las Américas

Hospitales Seguros
Acerca de la OPS - Cuerpos Directivos  - Directora de la OPS  - Oficinas de Representantes en los Países & Centros  - Organización Mundial de la Salud
Perfil de Salud de País.

Datos actualizados para 2001


Santa Lucia


Indicadores demográficos

 Último disponible
A.1.0.0-Población
A.1.1.0-Población (Hombres)
A.1.2.0-Población (Mujeres)
A.2.3.0-Proporción de población urbana (Urbana)
A.7.2.0-Tasa de fecundidad total (Mujeres)
A.12.0.0-Esperanza de vida al nacer
A.12.1.0-Esperanza de vida al nacer (Hombres)
A.12.2.0-Esperanza de vida al nacer (Mujeres)


Indicadores socioeconómicos

 Último disponible
B.2.0.0-Tasa de alfabetización
B.2.1.0-Tasa de alfabetización (Hombres)
B.2.2.0-Tasa de alfabetización (Mujeres)
B.5.0.0-Producto nacional bruto (PNB) per cápita $ internacionales (ajuste PAM)
B.7.0.0-Crecimiento medio anual del producto interno bruto (PIB)
B.8.0.0-Razón de ingreso 20% superior - 20% inferior
B.9.0.0-Proporción de población bajo la línea internacional de pobreza


Indicadores de mortalidad

 Último disponible
C.1.0.1-Tasa de mortalidad infantil reportada (menores de 1 año)
C.4.0.9-Tasa estimada de mortalidad de menores de 5 años (menores de 5 años)
C.5.2.0-Tasa de mortalidad materna reportada (Mujeres)
C.10.0.9-Proporción de defunciones registradas de menores de 5 años por enfermedades infecciosas intestinales (enfermedades diarreicas agudas - EDA) (menores de 5 años)
3
C.11.0.9-Proporción de defunciones registradas de menores de 5 años por infecciones respiratorias agudas (IRA) (menores de 5 años)
3
C.15.0.0-Tasa estimada de mortalidad por enfermedades transmisibles
C.19.0.0-Tasa estimada de mortalidad por enfermedades del aparato circulatorio
C.23.0.0-Tasa estimada de mortalidad por neoplasias, todo tipo
C.31.0.0-Tasa estimada de mortalidad por causas externas


Indicadores de morbilidad

 Último disponible
D.1.0.0-Incidencia de bajo peso al nacer
D.6.0.0-Número de casos confirmados de sarampión
-
D.17.0.0-Incidencia parasitaria anual de malaria
-
D.18.0.0-Número de casos registrados de tuberculosis
D.21.0.0-Número de casos registrados de SIDA
6


Indicadores de recursos, acceso y cobertura

 Último disponible
E.1.0.0-Proporción de población con acceso a servicios de agua potable
E.6.0.1-Proporción de población menor de un año vacunada contra poliomielitis (menores de 1 año)
E.7.0.0-Proporción de población menor de un año de edad vacunada contra sarampión
E.8.0.1-Proporción de población menor de un año vacunada contra difteria, pertussis y tétanos (menores de 1 año)
E.9.0.1-Proporción de población menor de un año de edad vacunada contra tuberculosis (menores de 1 año)
E.13.2.0-Proporción de partos atendidos por personal capacitado (Mujeres)
E.15.0.0-Razón de médicos por 10.000 habitantes
E.26.0.0-Gasto nacional en salud por año como proporción del PIB
E.27.0.0-Gasto público en salud por año como proporción del gasto nacional en salud



Resúmen del Análisis de Situación y Tendencias de Salud


Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.

 

 

SANTA LUCÍA

SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS

Contexto socioeconómico, político y demográfico

Santa Lucía es una isla montañosa, cuya superficie es de 617 km2; limita al este con el océano Atlántico y al oeste con el mar Caribe. La población se concentra en la zona costera y en las regiones menos montañosas del norte y el sur. La estación de los huracanes, que se extiende de junio a noviembre, constituye una continua amenaza para la agricultura y la infraestructura física de la isla. Aunque el idioma oficial es el inglés, más de 70 % de la población, principalmente la de las zonas rurales, habla y comprende el creole.

Santa Lucía se independizó de Gran Bretaña en febrero de 1979. El país se rige por un sistema de gobierno democrático inspirado en el modelo de Westminster. Las elecciones parlamentarias más recientes se efectuaron en 1997. Santa Lucía es miembro de la Comunidad de Naciones y de la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO).

La estructura política de Santa Lucía, que está bajo control central, empezó a descentralizarse en el decenio de 1980 para que los servicios estatales satisficieran mejor las necesidades comunitarias y para que los miembros de la comunidad participaran en la adopción de decisiones. En general, esta descentralización se está llevando a cabo lentamente, aunque en la esfera de los servicios estatales o públicos haya ganado más terreno que en el ámbito del control de las finanzas y de la toma de decisiones. En el sector salud, la administración y la prestación de servicios de salud pública se han descentralizado ya y han traído aparejada una mayor colaboración del personal de los distintos departamentos de salud. Se crearon equipos de salud regionales que, sin embargo, no siguen funcionando. El país se divide en diez distritos administrativos.

Santa Lucía ha experimentado un continuo crecimiento económico, que en promedio fue de 3,9% entre 1992 y 1995 y de 3,2% de 1988 a 1991. La tasa de crecimiento fue de 7,1% en 1992 y de 4,1 % en 1995. La vulnerabilidad de la economía del país ante los desastres naturales quedó demostrada con ocasión de las recientes inundaciones y los devastadores vientos. La economía ha dependido fundamentalmente de la agricultura, en especial de la industria del banano. A pesar de una plaga de problemas tales como la escasez de insumos, la liberalización mundial de las políticas comerciales que entrañó la reducción del precio de los bananos en el mercado europeo y la tormenta tropical Debbie que, de conformidad con las estimaciones efectuadas, dañó 58% de la cosecha de bananos en 1994, la producción industrial registró un aumento de 13,6% en 1995. Este incremento contribuyó a que la tasa estimada de crecimiento del sector agrícola fuera en ese año de 9,3%.

Ha crecido la importancia del turismo en la economía, principalmente como consecuencia de que el arribo de visitantes experimentó un aumento de 36,9% entre 1991 y 1995. Aunque el sector de la hotelería y los restaurantes figura en quinto lugar por su participación en el producto interno bruto (PIB) en 1991 y 1995, la contribución porcentual de dicho sector al PIB se elevó de 9,3% en 1991 a 11,8% en 1995.

La tasa de desempleo fue de 15,3% en diciembre de 1995 (en comparación con 16,7% en noviembre de 1992): la tasa fue de 12,3% para los hombres y de 19,0% para las mujeres; alcanzó los valores más altos en los grupos de edad de 15 a 19 años (53,3%) y de 20 a 24 años (21,2%) y los más bajos en los grupos de 25 a 34 años (10,7%), de 35 a 44 años (8,2%) y de 45 a 54 años (6,2%). La tasa de desempleo en el grupo de 15 a 19 años fue de 63,4% para las mujeres y de 46,6% para los varones. Los sectores de mayor oferta de empleo fueron la agricultura (22%), el sector público (14%), el comercio mayorista y minorista (14%), la industria fabril (11%), la construcción (10%) y los hoteles y restaurantes (10%).

La escolarización es obligatoria para los niños de 5 a 15 años de edad. La tasa de matrícula en las 83 escuelas primarias ha llegado a un promedio de 99%, que se distribuye de manera pareja entre varones y mujeres. El porcentaje de estudiantes que asisten a colegios secundarios ascendió de 27,5% en 1988 a 37,8% en 1992 y 43,8% en 1994. Crece el número de niñas que ingresan en los colegios secundarios y la razón de escolaridad entre varones y mujeres es en promedio de 1:1,13. El número de alumnos matriculados en colegios secundarios aumentó 20%, de 9.146 a 11.202, entre los períodos lectivos 1992–1993 y 1995–1996.

Una encuesta realizada en 1990 estableció que la tasa de alfabetismo era de 54,1%, la tasa de analfabetismo de 27,2 % y la tasa de analfabetismo funcional de 18,7%. La mayoría de los estudiantes rurales habla el creole y esta práctica los coloca en desventaja ante el sistema de enseñanza clásico, en el que se utiliza exclusivamente el inglés.

A mediados de 1995 la población estimada de Santa Lucía era de 145.213 habitantes, lo que representa un aumento de 6,8% desde 1991. El crecimiento demográfico anual fue en promedio de 1,6% durante el período 1992–1995. En 1995 la densidad de población era de 270 habitantes por km2, un aumento de 7,6% desde 1991.

La estructura de la población por edad y sexo ha experimentado pocos cambios desde 1991. En 1995, las mujeres constituían todavía una ligera mayoría, pues representaban 51,4% de la población total. La población era relativamente joven y 45,8% tenía menos de 20 años de edad. La tasa de natalidad era de 27 por 1.000 habitantes en 1991 y de 25 por 1.000 en 1995. Las mujeres en edad de procrear (15 a 49 años) constituían 26% de la población. La población económicamente activa (grupo de 15 a 64 años) comprendía 59% del total. La razón de dependencia por edad era de 0,69 en 1995.

Se estima que 30% de la población vive en zonas urbanas. Los datos sobre la migración son limitados: en el censo de población de 1991 se estimó que 25% de la población se había trasladado de su lugar de nacimiento y que de ese porcentaje, 30% residía en la ciudad capital en ese momento.

Mortalidad

En 1995 la esperanza de vida de hombres y mujeres era de 67,5 y 73,3 años respectivamente. La tasa bruta de mortalidad fue de 6,7 por 1.000 habitantes en 1991 y 1995 y alcanzó un promedio de 6,8 por 1.000 en el período 1992–1995; en 1995, la tasa fue de 7,3 por 1.000 hombres y de 6,0 por 1.000 mujeres. La tasa media de mortalidad infantil fue de 16,5 por 1.000 nacidos vivos en 1992–1995. Se notificaron 3.839 defunciones entre 1992 y 1995, lo que representó un promedio de 960 por año. Las enfermedades no transmisibles fueron las causas más importantes de muerte, en particular las enfermedades del sistema circulatorio (33%), los tumores malignos (15%) y la diabetes mellitus (11%). El hecho de que 66 defunciones fueran clasificadas como "paros cardíacos" pone de relieve los problemas de calidad y minuciosidad de los certificados de defunción.

 

PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD

Análisis por grupos de población

La salud del niño

Los principales problemas de salud en este grupo son las infecciones respiratorias agudas, las enfermedades diarreicas y los accidentes.

La tasa de mortalidad perinatal en 1992–1995 fue en promedio de 25 por 1.000 nacimientos. En 1995 se estimó que la tasa de mortalidad infantil era de 18,5 por 1.000 nacidos vivos para los hombres y de 14,5 por 1.000 para las mujeres. El 62% de las muertes de niños ocurridas durante el período 1992–1995 quedó clasificado como "afecciones originadas durante el período perinatal", entre las cuales los nacimientos prematuros y el crecimiento anormal de los fetos (48%), y la asfixia de los recién nacidos y los problemas respiratorios (36%) fueron las causas principales. La tasa de mortalidad de los niños menores de 5 años fue de 4,6 por 1.000 habitantes durante el período 1992–1995. Las muertes en este grupo de edad representaron 7,9% de la totalidad de las defunciones producidas durante 1992–1995. De las 62 muertes registradas en el grupo de 1 a 4 años en el período 1992–1995, 61,3% fueron varones y las causas principales fueron accidentes de tráfico (5), otros accidentes (11), infecciones (10), cáncer (4) y neumonía e influenza (4).

En el período 1992–1995 se produjeron 27 muertes en el grupo de 5 a 9 años: las principales causas de muerte fueron los accidentes de tráfico (4), otros accidentes (5) y anemia (4). No se dispone de información sobre las características de la morbilidad en este grupo de edad.

La salud del adolescente

No existen servicios de salud destinados al grupo de edad que comprende a los adolescentes (de 10 a 14 y de 15 a 19 años). En la escuela se ofrecen vacunas a los niños.

En el período 1992–1995 se notificaron 27 muertes en el grupo de 10 a 14 años: 19 de niños y 8 de niñas. Las causas principales fueron los accidentes de tráfico (4), otros accidentes (8) y el cáncer (5). En el mismo período se produjeron 41 muertes en el grupo de 15 a 19 años: 25 varones y 16 mujeres; las principales causas de muerte fueron los accidentes y las causas externas (15) y el cáncer (6).

La tasa de fecundidad en el grupo de 15 a 19 años fue de 104 por 1.000 personas del mismo grupo de edad en 1990 y ha permanecido por encima de 80 por 1.000 en el período 1992–1995. La encuesta de prevalencia de métodos anticonceptivos que se realizó en 1988 puso de manifiesto que entre 16% y 17% de las muchachas de este grupo de edad utilizaban algún método de planificación de la familia; los empleados más a menudo eran las píldoras anticonceptivas (37,0%), los condones (30,1%) y las inyecciones anticonceptivas (21,9%).

La salud del adulto

Durante 1992–1995 se notificaron 864 muertes en este grupo de edad (de 20 a 59 años); de ellas, 64,5 % correspondieron a hombres. Los accidentes y las causas externas (195) explicaron 22,6% de la totalidad de las muertes; las causas principales fueron los accidentes de tránsito (60 muertes), otros accidentes (60), los homicidios (41) y los suicidios (30). Las enfermedades de los sistemas cardiovascular y circulatorio provocaron 20,8 % de las muertes; las causas principales fueron la enfermedad cerebrovascular (48 muertes), la cardiopatía isquémica (35) y la cardiopatía hipertensiva (23). Otras causas importantes de muerte fueron el cáncer (14,5%), las enfermedades del aparato digestivo (8,7%) y la diabetes (7,2%). Se notificó una muerte materna en el período 1992–1995.

Los servicios de salud para este grupo de edad se ocupan fundamentalmente de las necesidades de las mujeres adultas. No existen servicios especialmente destinados a la población masculina.

Un 50% estimado de embarazadas recurren a consultorios públicos en procura de atención prenatal y, de este porcentaje, entre 10% y 15% se atienden antes de que transcurran 16 semanas de gestación. El restante 50% de las embarazadas concurre a consultorios privados. Entre 95% y 99% de los partos tienen lugar en hospitales. El 44% de las mujeres que han dado a luz recurren al sector público para someterse a un examen a las seis semanas del parto.

La última encuesta sobre la prevalencia de los métodos anticonceptivos se llevó a cabo en 1988; en ella se demostró que 54,8% de las mujeres fecundas, no embarazadas y que viven en pareja utilizaban métodos anticonceptivos: los más frecuentes eran las píldoras anticonceptivas (39,2%), las ligaduras de trompas (16,3%) y las inyecciones anticonceptivas (15,9%).

La salud del adulto mayor

En 1995 las personas de 60 años y más constituían 8,2% de la población total y las mujeres representaban 57% de este grupo de edad.

Durante el período 1992–1995 se notificaron en este grupo 2.564 defunciones, equivalentes a 66,8% de la totalidad de las muertes. Las mujeres representaron 53% de estas; sus causas más frecuentes fueron las enfermedades cardiovasculares (39,8%), el cáncer (15,4%) y la diabetes (10,7%). De las 1.021 muertes clasificadas como cardiovasculares, las causas principales fueron la enfermedad cerebrovascular (40,8%), la cardiopatía hipertensiva (16,5%) y la cardiopatía isquémica (13,9%).

No existen servicios ni programas de salud especiales para personas de edad avanzada. Hay cinco hogares para ancianos: uno depende del Estado, tres de organizaciones religiosas y el quinto de un particular.

La salud de la familia

Durante 1990–1995 fueron notificados al Departamento de Servicios Sociales, en promedio, 42 casos de violencia doméstica y 100 casos de maltrato infantil por año; 38% de los casos fueron maltratos físicos y 35%, abusos sexuales.

Las víctimas reciben asistencia y asesoramiento del Departamento de Servicios Sociales y del Centro para Crisis. El Ministerio de Asuntos de la Mujer ha preparado material para proporcionar a las víctimas y a los prestadores de atención información sobre los derechos de aquellas y los servicios de apoyo de que pueden disponer.

La salud de los trabajadores

La Oficina de Medicina del Trabajo y Seguridad Ocupacional es parte del Departamento de Trabajo, está a cargo de las actividades de control e investigación y vela por la observancia de la legislación que protege la salud de los trabajadores. Los datos disponibles sobre esta cuestión se relacionan tan solo con el análisis de las demandas de subsidios por lesiones o enfermedades que se presentan ante el Sistema Nacional de Seguros, que cubre 60% de la fuerza laboral aproximadamente. Durante el período 1989–1994, 80% de las demandas por lesiones en el trabajo (718) fueron presentadas por hombres; de estas lesiones, 80% se produjeron en trabajadores de ambos sexos de 20 a 49 años de edad. En 40% de los casos, el tipo de lesión era desconocido o no se especificaba; 33% eran heridas superficiales y 13% heridas abiertas. El 60% de las demandas por enfermedad (12.972) fueron presentadas por trabajadoras; 65% y 75% de estas demandas fueron hechas en el grupo de edad de 20 a 39 años por hombres y mujeres, respectivamente.

La salud de los discapacitados

El censo de población de 1991 registró la existencia de 9.449 personas con discapacidad, que representaban 6,9% de la población: 58% de las discapacidades se presentaban en mujeres, 43% en personas de 65 años y más y 46% en el grupo de 15 a 64 años. Las discapacidades de tipo locomotriz y las relacionadas con la vista representaban alrededor de 70% del total. Sus causas no quedaron registradas.

Los auxiliares de salud comunitarios se encargan de la rehabilitación en la comunidad y colaboran en un programa piloto destinado a estimular tempranamente a los niños discapacitados.

Análisis por tipo de enfermedad o daño

Enfermedades transmisibles

Enfermedades transmitidas por vectores. No se han notificado casos de fiebre amarilla entre 1988 y 1991 ni entre 1992 y 1995. El número de casos notificados de malaria, dengue y esquistosomiasis fueron 3, 9 y 8, respectivamente, en el período 1992–1995, en comparación con las cifras de 0, 12 y 21 en 1988–1991. Los dos casos de malaria notificados en 1995 fueron importados.

Enfermedades inmunoprevenibles. Las tasas de cobertura de inmunización en el período 1992–1995 oscilaron entre 95% y 99% para la BCG y entre 92% y 98 % para la DPT y la vacuna antipoliomielítica oral. Las tasas correspondientes a la vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola fueron 72% en 1992 y 92% a 94% en el período 1993–1995. En 1994, 96% de las niñas de 11 a 15 años que asistían a la escuela fueron inmunizadas contra la rubéola.

El último caso de poliomielitis se registró en Santa Lucía en 1970 y en 1994 el país fue declarado libre de la transmisión del poliovirus salvaje. En 1985 se notificó por última vez la presencia de tétanos neonatal; en 1993 se notificó un caso de tétanos no neonatal. El número de casos notificados sospechosos de sarampión en niños de menos de 15 años de edad disminuyó constantemente de 37 en 1992 a 8 en 1995. En el período comprendido entre 1992 y 1995 no se confirmaron casos de sarampión ni de rubéola mediante el sistema de vigilancia; tampoco se notificó ningún caso de difteria ni de tos ferina.

Cólera y otras enfermedades infecciosas intestinales. Aunque no se han notificado casos de cólera, hay un control de la enfermedad en la subregión que se lleva a cabo con la ayuda del Centro de Epidemiología del Caribe (CAREC); por ende, se pueden emprender la educación del público y la vigilancia en cuanto sea necesario. La notificación habitual de consultorios de médicos de distrito demostraron que las epidemias por infecciones diarreicas ocurren cada dos años: aproximadamente 50% de los casos correspondían a niños menores de 5 años; no se identificaron los agentes patógenos causales. Durante el período que abarca el informe se notificaron 3.994 casos, lo que representa una disminución con respecto a los 4.536 casos notificados en 1988–1991.

Tuberculosis y lepra. En el período 1992–1995 se notificaron 82 casos de tuberculosis, en comparación con los 98 casos notificados entre 1988 y 1991; todos fueron casos de tuberculosis pulmonar. La información disponible sobre los 56 casos notificados en el período 1993–1995 indica que se distribuyeron por igual entre hombres y mujeres y que se manifestaron en los grupos de 40 a 59 años (34%), de 60 años y más (30%) y de 20 a 39 años (29%). Cinco de los casos notificados se presentaron en personas con sida. Se registraron 27 muertes causadas por tuberculosis en 1992–1995.

Durante 1992–1995 se notificaron 34 nuevos casos de lepra, todos los cuales correspondieron a personas de más de 15 años de edad. En 1995 se estaban tratando 24 casos y se estaban vigilando otros 11.

Infecciones respiratorias agudas. Los casos notificados de enfermedades respiratorias agudas disminuyeron entre 1988–1991 y 1992–1995. Durante este último período fueron notificados 78 casos de neumonía y 1.731 casos de influenza en niños menores de 5 años de edad, en comparación con los 321 y 2.298 casos notificados, respectivamente, en 1988–1991.

Rabia y otras zoonosis. Durante 1992–1995 se notificaron ocho casos de leptospirosis y no se notificó ninguno en 1988–1991. No hay información acerca de la edad, el sexo, la ocupación o el domicilio de las personas afectadas. Se notificó una muerte por leptospirosis en 1995: fue la de un hombre de 45 años de edad que vivía en una zona rural. No hay rabia en Santa Lucía

Sida y otras enfermedades de transmisión sexual. El primer caso de infección por VIH fue diagnosticado en 1985 y el primer caso de sida pediátrico fue notificado en 1990. Hasta diciembre de 1995 se contabilizaban 140 casos notificados de infección por VIH y un total acumulativo de 81 personas con diagnóstico de sida. La tasa acumulativa de letalidad por sida era entonces de 88,9%. La razón hombre/mujer con respecto a la infección por VIH es de 1,2:1, lo que indica que el modo de transmisión es fundamentalmente heteresoxual; 52% de los casos se registraron en el grupo de edad de 30 a 44 años y seis fueron casos pediátricos.

El número total de pruebas realizadas para detectar el VIH osciló entre 4.000 y 5.000 en los últimos cinco años: 33 % se llevaron a cabo en el banco de sangre, 38% en los consultorios especializados en ETS, 20% por médicos de los sectores público y privado y 9% en estudios de seroprevalencia.

La información sobre las ETS se limita a los informes de los consultorios especializados del norte, sur y oeste del país y de la Oficina de Epidemiología. En el período 1992–1995 fueron notificados a dicha Oficina 670 casos de sífilis y 343 casos de gonorrea, en comparación con los 689 casos de sífilis y 599 casos de gonorrea que se notificaron entre 1988 y 1991.

Enfermedades no transmisibles y otros problemas relacionados con la salud

Enfermedades y deficiencias de la nutrición y del metabolismo. Aunque hay focos de desnutrición, se desconoce la magnitud del problema. En el período 1992–1995 se notificaron nueve casos de desnutrición en niños menores de 5 años, en comparación con los 23 casos registrados durante 1988–1991. La deficiencia de hierro es la única deficiencia de micronutrientes que se ha identificado; empero, no se ha determinado la magnitud del problema, particularmente entre las mujeres y los niños de los grupos en riesgo.

La diabetes representaba 8,8% (339) de todas las muertes en el período 1992–1995; 65% fueron muertes de mujeres y 81% de personas mayores de 60 años.

Enfermedades cardiovasculares. Durante el período 1992–1995 se produjeron 1.304 muertes causadas por enfermedades del aparato circulatorio; estas enfermedades provocan 33% de las muertes notificadas y se clasifican como el grupo más importante de causas de muerte.

Tumores malignos. El país carece de un registro de cáncer. Un análisis de diagnósticos histopatológicos de 2.714 muestras examinadas en los dos hospitales más importantes en 1995 puso de manifiesto que 222 (8,2%) eran tumores malignos. Las principales localizaciones eran el cuello de útero (20,7%), la piel (18,9%), la mama femenina (12,2%) y el sistema digestivo (10,4%). En 20,7% de los casos no se determinó el sitio.

Accidentes y violencia. Los accidentes y la violencia fueron las causas de 7,7% de la totalidad de las muertes producidas en 1992–1995. La mayoría de estas muertes se produjeron en el grupo de 15 a 44 años y 81% en hombres. El número de muertes que se notificó fue 296 y las causas principales fueron los accidentes de tráfico (28,7%), los homicidios (16,2%), el ahogamiento (14,5%) y los suicidios (11,8%).

Desastres naturales y accidentes de trabajo. En 1995 se registró un derrame de petróleo en la Estación de Carga Hess sin que se denunciaran consecuencias graves para la salud. La tormenta tropical Debbie produjo en septiembre de 1994 grandes inundaciones que provocaron desprendimientos de tierra, perjuicios para el sector agrícola y daños en las obras de infraestructura. La tormenta tropical Debbie provocó tres muertes y daños estimados en US$ 85 millones.

 

LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD

Políticas y planes nacionales de salud

El principal mandato del Ministerio de Salud es "mantener y mejorar las reservas presentes y futuras de recursos humanos". La Política Nacional de Salud comprende la recaudación de impuestos, el aprovechamiento de la tecnología apropiada, la calidad del personal sanitario, el crecimiento demográfico, los grupos vulnerables y de riesgo, la toxicomanía, la salud de los trabajadores y las cuestiones ambientales. Las estrategias que se utilizan para aplicar estas políticas se reflejan en el Plan Nacional de Diez Años (junio de 1993 a julio de 2003) para el Sector Salud.

El Estado proseguirá mejorando el sistema de atención de la salud a partir del punto de vista de la atención primaria y la prevención, mientras aumenta a la vez la calidad de los servicios secundarios y terciarios y las posibilidades de utilizarlos.

Las limitaciones financieras, el creciente costo de la atención de la salud, la contracción de la financiación externa y la demanda de la opinión pública, que quiere recibir una atención de salud más compleja y cara, ha inducido al Gobierno de Santa Lucía a revisar las formas de administración de los servicios de salud. El meollo de esta nueva evaluación reside en la manera de organizar los servicios de salud para fomentar la equidad, la eficacia, la sostenibilidad, la accesibilidad, la calidad y la conformidad del consumidor.

Organización del sector salud

El Consejo de Administración Técnica del Ministerio de Salud y las correspondientes organizaciones profesionales de carácter nacional asumen el liderazgo del sector.

A nivel central, los jefes de los departamentos manejan el personal y los diferentes programas, y cuentan con asistencia de directores de programas nacionales, que se ocupan de programas específicamente de salud. A nivel de distrito, hay equipos a cargo de la administración y los servicios de atención de salud. Cabe hacer notar que funcionan únicamente dos de estos equipos.

En términos generales puede decirse que, en el sector público, la atención de salud abarca los servicios personales, los recursos humanos y los recursos físicos. Se promueve la salud y se ofrecen y prestan servicios de prevención, curación y rehabilitación a nivel primario, secundario y terciario.

Los servicios de atención primaria están descentralizados y se ofrecen en los 34 dispensarios diseminados por toda la isla. Los servicios secundarios y especializados se concentran en el norte y el sur del país en los dos hospitales generales y en el hospital de psiquiatría.

El sector privado de la salud está formado por los profesionales de la salud, las organizaciones no gubernamentales y los curanderos tradicionales. Los médicos y los dentistas han estado siempre en el sector privado, aunque muchos trabajan a la vez en el sector público y en el privado.

El Ministerio de Salud se encarga de establecer el monto de lo que el usuario tiene que pagar directamente en el sector público, pero no tiene competencia para inmiscuirse en las operaciones de las empresas de seguros de salud de carácter privado. Los principales seguros de salud son los que ofrece el sector privado a individuos o grupos de personas y los del Sistema Nacional de Seguros (SNS).

Los colegios de médicos y enfermeros se encargan de la matrícula y la fiscalización de sus representados; el Consejo Médico se ocupa de la matrícula de los dentistas, farmacéuticos y optometristas. La práctica de los profesionales de salud pública se rige por la Ley de Salud Pública. En la actualidad no se exige que los médicos demuestren que estudian permanentemente ni que presenten certificados de aptitud física para ejercer su profesión cuando tienen que renovar su matrícula.

No existe una dirección nacional que se encargue de fiscalizar los medicamentos; la Comunidad del Caribe (CARICOM) procura crear un Organismo Regional de Asesoramiento sobre Medicamentos y Productos Terapéuticos, que desempeñará las funciones de ente regulador regional del registro de medicamentos. Se requiere autorización para importar drogas, reactivos y otros suministros médicos.

La Junta de Control de los Plaguicidas se ocupa del registro de los plaguicidas y de la concesión de licencias para utilizarlos. Funcionan mecanismos de vigilancia y control de la contaminación biológica y química del agua; sin embargo, la inocuidad de los productos químicos y la calidad del aire, el suelo y la vivienda no se controlan rutinariamente y la fiscalización y aplicación de estas medidas son insuficientes.

La seguridad alimentaria y la calidad de los alimentos se rigen por la Regla de Salud Pública No. 70, que se dictó en 1980; el organismo de ejecución es la Oficina de Alimentos del Departamento de Saneamiento Ambiental. La ley exige que los establecimientos que trabajan con alimentos y las personas que los manipulan estén registrados y posean una licencia habilitante.

Servicios de salud y recursos

Organización de los servicios de atención a la población

Promoción de la salud, marco y entorno del sector salud y comunicación social. La promoción de la salud y la educación en salud en la esfera del Ministerio de Salud corresponde a la Oficina de Educación para la Salud; otros departamentos ministeriales, otros ministerios y organizaciones no gubernamentales también desarrollan actividades de promoción de la salud. Se confía cada vez más en el teatro popular para promover la salud y la educación y se recurre con creciente frecuencia al creole para difundir entre el público noticias sobre la salud por conducto de los medios de comunicación social. Durante el período 1993–1996, 515 consejeras y 197 consejeros recibieron adiestramiento para proporcionar apoyo e información a la juventud con respecto a la vida familiar, los valores, la sexualidad humana y la fecundidad.

Programas de prevención y control de enfermedades. Se brindan servicios preventivos gratuitamente, con excepción de la vacuna contra la fiebre amarilla, las vacunas exigidas para ingresar en los colegios y los productos anticonceptivos. Las embarazadas son sometidas a pruebas para detectar anemia, hemoglobinopatías y sífilis; se les suministra hierro rutinariamente. Rutinariamente se ofrece inmunización a los menores de 15 años y a las embarazadas.

En lo que se refiere a la detección del cáncer, están en marcha programas para detectar el de cuello de útero y de mama; en la actualidad se dispone de antígenos prostáticos específicos para detectar el cáncer de próstata.

También se desarrollan programas de prevención y control de la esquistosomiasis, las enfermedades transmitidas por los alimentos, la lepra, el sida y el VIH y el dengue, con inclusión del control de Aedes aegypti. La educación para la salud, la reducción de los factores de riesgo y la detección temprana son componentes importantes de la prevención y el control de enfermedades.

Salud oral. En siete dispensarios odontológicos diseminados por toda la isla se proporcionan servicios odontológicos, que incluyen exámenes dentales, profilaxis, sellados, obturaciones, planificación de raspados subgingivales y extracciones. En los servicios odontológicos del Ministerio de Salud fueron tratados en total 12.049 pacientes durante 1995.

El tratamiento con fluoruro que se ofrecía a los niños fue interrumpido en 1994 como consecuencia de una financiación insuficiente y de suministros irregulares. En un estudio de la totalidad de las plantas de tratamiento del agua, que se llevó a cabo ese mismo año, se comprobó que en la mayor parte de los casos el nivel de fluoruro oscilaba entre 0 y 0,2 mg/dl.

Sistemas de vigilancia epidemiológica y laboratorios de salud pública. Funcionan sistemas de vigilancia de las enfermedades transmisibles que tienen interés internacional, regional y nacional. Se practica una vigilancia activa del dengue, las enfermedades diarreicas, la poliomielitis, el VIH, el sida y las enfermedades de transmisión sexual y el sarampión; en 1991 se estableció un sistema de vigilancia del sarampión y en 1992 se puso en marcha otro para la parálisis fláccida. La información disponible se extrae tradicionalmente de los informes de los registros clínicos de la Oficina Médica del Distrito.

Servicios de agua potable y alcantarillado. La Dirección de Agua y Alcantarillado se encarga del control y la distribución del abastecimiento municipal de agua y maneja 37 tomas de agua cruda que la suministran a 31 plantas de tratamiento de agua. La tormenta tropical Debbie causó grandes daños en las instalaciones de tratamiento y depósito de agua. El censo de 1991 puso de manifiesto que 75% de los hogares estaban conectados al abastecimiento municipal de agua. El embalse Roseau quedó terminado en 1996.

La inadecuada eliminación de productos químicos procedentes de los sectores de la agricultura y la industria fabril y el acceso irrestricto a fuentes de agua sin tratar amenazan la calidad del agua.

El censo de 1991 demostró que las letrinas de pozo eran el principal tipo de eliminación de aguas servidas (49%), en tanto que 29% de los hogares usaban fosas sépticas y 6 % estaban conectados al sistema de alcantarillado. El 11% de los hogares se concentraban en ciudades y pueblos rurales que no disponían de instalaciones de eliminación de excretas.

Servicios de gestión de los desechos sólidos. La gestión de desechos sólidos está a cargo conjuntamente del Ministerio de Planificación, la División de Saneamiento Ambiental del Ministerio de Salud, el Ayuntamiento de Castries y los ayuntamientos comunales. Los desechos sólidos no se almacenan adecuadamente antes de su recolección y a menudo se eliminan de manera poco satisfactoria. La eliminación de los desechos sólidos se realiza en vertederos al aire libre, que no resultan apropiados sin un buen mantenimiento.

Prevención y control de la contaminación ambiental. El Ministerio de Planificación está a cargo de la supervisión y el control de la calidad del ambiente. El Gobierno es signatario de varias convenciones internacionales sobre la calidad ambiental y ha iniciado conversaciones intersectoriales sobre la forma de reducir las sustancias que destruyen el ozono. En 1944 se declaró oficialmente que estaba prohibido fumar en todos los edificios del Ministerio de Salud y en 1995 esta política se extendió a la totalidad de los edificios gubernamentales

Protección y control de los alimentos. La Oficina de Alimentos del Departamento de Saneamiento Ambiental se ocupa de todos los aspectos de la protección, el control y la seguridad de los alimentos, lo que incluye la inspección de las instalaciones comerciales donde estos se preparan, el control de las carnes y otros productos alimentarios, la capacitación y la habilitación de las personas que los manipulan y la investigación de las enfermedades transmisibles por los alimentos.

Organización y funcionamiento de los servicios de atención a las personas

Servicios ambulatorios, hospitalarios y de emergencia. Por lo menos una vez por semana se ofrecen servicios médicos y farmacéuticos en los 34 dispensarios diseminados por toda la isla. En los dos hospitales generales se brindan servicios de hospitalización y ambulatorios y para accidentes y casos de emergencia. Los dos hospitales de distrito ofrecen servicios de atención primaria, limitada atención secundaria y servicios para casos de emergencia. Los pacientes en procura de asistencia médica se desplazan del sector público al privado y entre los distintos niveles de