Perfil de Salud de País.
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
SANTA
LUCÍA
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y
demográfico
Santa Lucía es una isla montañosa, cuya superficie es de
617 km2; limita al este con el océano Atlántico
y al oeste con el mar Caribe. La población se concentra en
la zona costera y en las regiones menos montañosas del
norte y el sur. La estación de los huracanes, que se
extiende de junio a noviembre, constituye una continua
amenaza para la agricultura y la infraestructura física de
la isla. Aunque el idioma oficial es el inglés, más de 70
% de la población, principalmente la de las zonas rurales,
habla y comprende el creole.
Santa Lucía se independizó de Gran Bretaña en febrero de
1979. El país se rige por un sistema de gobierno
democrático inspirado en el modelo de Westminster. Las
elecciones parlamentarias más recientes se efectuaron en
1997. Santa Lucía es miembro de la Comunidad de Naciones y
de la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO).
La estructura política de Santa Lucía, que está bajo
control central, empezó a descentralizarse en el decenio de
1980 para que los servicios estatales satisficieran mejor
las necesidades comunitarias y para que los miembros de la
comunidad participaran en la adopción de decisiones. En
general, esta descentralización se está llevando a cabo
lentamente, aunque en la esfera de los servicios estatales
o públicos haya ganado más terreno que en el ámbito del
control de las finanzas y de la toma de decisiones. En el
sector salud, la administración y la prestación de
servicios de salud pública se han descentralizado ya y han
traído aparejada una mayor colaboración del personal de los
distintos departamentos de salud. Se crearon equipos de
salud regionales que, sin embargo, no siguen funcionando.
El país se divide en diez distritos administrativos.
Santa Lucía ha
experimentado un continuo crecimiento económico, que en
promedio fue de 3,9% entre 1992 y 1995 y de 3,2% de 1988 a
1991. La tasa de crecimiento fue de 7,1% en 1992 y de 4,1
% en 1995. La vulnerabilidad de la economía del país ante los
desastres naturales quedó demostrada con ocasión de las
recientes inundaciones y los devastadores vientos. La
economía ha dependido fundamentalmente de la agricultura,
en especial de la industria del banano. A pesar de una
plaga de problemas tales como la escasez de insumos, la
liberalización mundial de las políticas comerciales que
entrañó la reducción del precio de los bananos en el
mercado europeo y la tormenta tropical Debbie que, de
conformidad con las estimaciones efectuadas, dañó 58% de la
cosecha de bananos en 1994, la producción industrial
registró un aumento de 13,6% en 1995. Este incremento
contribuyó a que la tasa estimada de crecimiento del sector
agrícola fuera en ese año de 9,3%.
Ha crecido la importancia del turismo en la economía,
principalmente como consecuencia de que el arribo de
visitantes experimentó un aumento de 36,9% entre 1991 y
1995. Aunque el sector de la hotelería y los restaurantes
figura en quinto lugar por su participación en el producto
interno bruto (PIB) en 1991 y 1995, la contribución
porcentual de dicho sector al PIB se elevó de 9,3% en 1991
a 11,8% en 1995.
La tasa de desempleo fue de 15,3% en diciembre de 1995 (en
comparación con 16,7% en noviembre de 1992): la tasa fue de
12,3% para los hombres y de 19,0% para las mujeres; alcanzó
los valores más altos en los grupos de edad de 15 a 19 años
(53,3%) y de 20 a 24 años (21,2%) y los más bajos en los
grupos de 25 a 34 años (10,7%), de 35 a 44 años (8,2%) y de
45 a 54 años (6,2%). La tasa de desempleo en el grupo de 15
a 19 años fue de 63,4% para las mujeres y de 46,6% para los
varones. Los sectores de mayor oferta de empleo fueron la
agricultura (22%), el sector público (14%), el comercio
mayorista y minorista (14%), la industria fabril (11%), la
construcción (10%) y los hoteles y restaurantes (10%).
La escolarización es obligatoria para los niños de 5 a 15
años de edad. La tasa de matrícula en las 83 escuelas
primarias ha llegado a un promedio de 99%, que se
distribuye de manera pareja entre varones y mujeres. El
porcentaje de estudiantes que asisten a colegios
secundarios ascendió de 27,5% en 1988 a 37,8% en 1992 y
43,8% en 1994. Crece el número de niñas que ingresan en los
colegios secundarios y la razón de escolaridad entre
varones y mujeres es en promedio de 1:1,13. El número de
alumnos matriculados en colegios secundarios aumentó 20%,
de 9.146 a 11.202, entre los períodos lectivos
19921993 y 19951996.
Una encuesta realizada en 1990 estableció que la tasa de
alfabetismo era de 54,1%, la tasa de analfabetismo de 27,2
% y la tasa de analfabetismo funcional de 18,7%. La mayoría
de los estudiantes rurales habla el creole y esta práctica
los coloca en desventaja ante el sistema de enseñanza
clásico, en el que se utiliza exclusivamente el inglés.
A mediados de 1995
la población estimada de Santa Lucía era de 145.213
habitantes, lo que representa un aumento de 6,8% desde
1991. El crecimiento demográfico anual fue en promedio de
1,6% durante el período 19921995. En 1995 la densidad
de población era de 270 habitantes por km2, un
aumento de 7,6% desde 1991.
La estructura de la población por edad y sexo ha
experimentado pocos cambios desde 1991. En 1995, las
mujeres constituían todavía una ligera mayoría, pues
representaban 51,4% de la población total. La población era
relativamente joven y 45,8% tenía menos de 20 años de edad.
La tasa de natalidad era de 27 por 1.000 habitantes en 1991
y de 25 por 1.000 en 1995. Las mujeres en edad de procrear
(15 a 49 años) constituían 26% de la población. La
población económicamente activa (grupo de 15 a 64 años)
comprendía 59% del total. La razón de dependencia por edad
era de 0,69 en 1995.
Se estima que 30% de la población vive en zonas urbanas.
Los datos sobre la migración son limitados: en el censo de
población de 1991 se estimó que 25% de la población se
había trasladado de su lugar de nacimiento y que de ese
porcentaje, 30% residía en la ciudad capital en ese
momento.
Mortalidad
En 1995 la esperanza de vida de hombres y mujeres era de
67,5 y 73,3 años respectivamente. La tasa bruta de
mortalidad fue de 6,7 por 1.000 habitantes en 1991 y 1995 y
alcanzó un promedio de 6,8 por 1.000 en el período
19921995; en 1995, la tasa fue de 7,3 por 1.000
hombres y de 6,0 por 1.000 mujeres. La tasa media de
mortalidad infantil fue de 16,5 por 1.000 nacidos vivos en
19921995. Se notificaron 3.839 defunciones entre 1992
y 1995, lo que representó un promedio de 960 por año. Las
enfermedades no transmisibles fueron las causas más
importantes de muerte, en particular las enfermedades del
sistema circulatorio (33%), los tumores malignos (15%) y la
diabetes mellitus (11%). El hecho de que 66 defunciones
fueran clasificadas como "paros cardíacos" pone
de relieve los problemas de calidad y minuciosidad de los
certificados de defunción.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
La salud del niño
Los principales problemas de salud en este grupo son las
infecciones respiratorias agudas, las enfermedades
diarreicas y los accidentes.
La tasa de mortalidad perinatal en 19921995 fue en
promedio de 25 por 1.000 nacimientos. En 1995 se estimó que
la tasa de mortalidad infantil era de 18,5 por 1.000
nacidos vivos para los hombres y de 14,5 por 1.000 para las
mujeres. El 62% de las muertes de niños ocurridas durante
el período 19921995 quedó clasificado como
"afecciones originadas durante el período
perinatal", entre las cuales los nacimientos
prematuros y el crecimiento anormal de los fetos (48%), y
la asfixia de los recién nacidos y los problemas
respiratorios (36%) fueron las causas principales. La tasa
de mortalidad de los niños menores de 5 años fue de 4,6 por
1.000 habitantes durante el período 19921995. Las
muertes en este grupo de edad representaron 7,9% de la
totalidad de las defunciones producidas durante
19921995. De las 62 muertes registradas en el grupo
de 1 a 4 años en el período 19921995, 61,3% fueron
varones y las causas principales fueron accidentes de
tráfico (5), otros accidentes (11), infecciones (10),
cáncer (4) y neumonía e influenza (4).
En el período 19921995 se produjeron 27 muertes en el
grupo de 5 a 9 años: las principales causas de muerte
fueron los accidentes de tráfico (4), otros accidentes (5)
y anemia (4). No se dispone de información sobre las
características de la morbilidad en este grupo de edad.
La salud del adolescente
No existen servicios de salud destinados al grupo de edad
que comprende a los adolescentes (de 10 a 14 y de 15 a 19
años). En la escuela se ofrecen vacunas a los niños.
En el período 19921995 se notificaron 27 muertes en
el grupo de 10 a 14 años: 19 de niños y 8 de niñas. Las
causas principales fueron los accidentes de tráfico (4),
otros accidentes (8) y el cáncer (5). En el mismo período
se produjeron 41 muertes en el grupo de 15 a 19 años: 25
varones y 16 mujeres; las principales causas de muerte
fueron los accidentes y las causas externas (15) y el
cáncer (6).
La tasa de fecundidad en el grupo de 15 a 19 años fue de
104 por 1.000 personas del mismo grupo de edad en 1990 y ha
permanecido por encima de 80 por 1.000 en el período
19921995. La encuesta de prevalencia de métodos
anticonceptivos que se realizó en 1988 puso de manifiesto
que entre 16% y 17% de las muchachas de este grupo de edad
utilizaban algún método de planificación de la familia; los
empleados más a menudo eran las píldoras anticonceptivas
(37,0%), los condones (30,1%) y las inyecciones
anticonceptivas (21,9%).
La salud del adulto
Durante 19921995 se notificaron 864 muertes en este
grupo de edad (de 20 a 59 años); de ellas, 64,5
% correspondieron a hombres. Los accidentes y las causas
externas (195) explicaron 22,6% de la totalidad de las
muertes; las causas principales fueron los accidentes de
tránsito (60 muertes), otros accidentes (60), los
homicidios (41) y los suicidios (30). Las enfermedades de
los sistemas cardiovascular y circulatorio provocaron 20,8
% de las muertes; las causas principales fueron la enfermedad
cerebrovascular (48 muertes), la cardiopatía isquémica (35)
y la cardiopatía hipertensiva (23). Otras causas
importantes de muerte fueron el cáncer (14,5%), las
enfermedades del aparato digestivo (8,7%) y la diabetes
(7,2%). Se notificó una muerte materna en el período
19921995.
Los servicios de salud para este grupo de edad se ocupan
fundamentalmente de las necesidades de las mujeres adultas.
No existen servicios especialmente destinados a la
población masculina.
Un 50% estimado de embarazadas recurren a consultorios
públicos en procura de atención prenatal y, de este
porcentaje, entre 10% y 15% se atienden antes de que
transcurran 16 semanas de gestación. El restante 50% de las
embarazadas concurre a consultorios privados. Entre 95% y
99% de los partos tienen lugar en hospitales. El 44% de las
mujeres que han dado a luz recurren al sector público para
someterse a un examen a las seis semanas del parto.
La última encuesta sobre la prevalencia de los métodos
anticonceptivos se llevó a cabo en 1988; en ella se
demostró que 54,8% de las mujeres fecundas, no embarazadas
y que viven en pareja utilizaban métodos anticonceptivos:
los más frecuentes eran las píldoras anticonceptivas
(39,2%), las ligaduras de trompas (16,3%) y las inyecciones
anticonceptivas (15,9%).
La salud del adulto mayor
En 1995 las personas de 60 años y más constituían 8,2% de
la población total y las mujeres representaban 57% de este
grupo de edad.
Durante el período 19921995 se notificaron en este
grupo 2.564 defunciones, equivalentes a 66,8% de la
totalidad de las muertes. Las mujeres representaron 53% de
estas; sus causas más frecuentes fueron las enfermedades
cardiovasculares (39,8%), el cáncer (15,4%) y la diabetes
(10,7%). De las 1.021 muertes clasificadas como
cardiovasculares, las causas principales fueron la
enfermedad cerebrovascular (40,8%), la cardiopatía
hipertensiva (16,5%) y la cardiopatía isquémica (13,9%).
No existen servicios ni programas de salud especiales para
personas de edad avanzada. Hay cinco hogares para ancianos:
uno depende del Estado, tres de organizaciones religiosas y
el quinto de un particular.
La salud de la familia
Durante 19901995 fueron notificados al Departamento
de Servicios Sociales, en promedio, 42 casos de violencia
doméstica y 100 casos de maltrato infantil por año; 38% de
los casos fueron maltratos físicos y 35%, abusos sexuales.
Las víctimas reciben asistencia y asesoramiento del
Departamento de Servicios Sociales y del Centro para
Crisis. El Ministerio de Asuntos de la Mujer ha preparado
material para proporcionar a las víctimas y a los
prestadores de atención información sobre los derechos de
aquellas y los servicios de apoyo de que pueden disponer.
La salud de los trabajadores
La Oficina de Medicina del Trabajo y Seguridad Ocupacional
es parte del Departamento de Trabajo, está a cargo de las
actividades de control e investigación y vela por la
observancia de la legislación que protege la salud de los
trabajadores. Los datos disponibles sobre esta cuestión se
relacionan tan solo con el análisis de las demandas de
subsidios por lesiones o enfermedades que se presentan ante
el Sistema Nacional de Seguros, que cubre 60% de la fuerza
laboral aproximadamente. Durante el período 19891994,
80% de las demandas por lesiones en el trabajo (718) fueron
presentadas por hombres; de estas lesiones, 80% se
produjeron en trabajadores de ambos sexos de 20 a 49 años
de edad. En 40% de los casos, el tipo de lesión era
desconocido o no se especificaba; 33% eran heridas
superficiales y 13% heridas abiertas. El 60% de las
demandas por enfermedad (12.972) fueron presentadas por
trabajadoras; 65% y 75% de estas demandas fueron hechas en
el grupo de edad de 20 a 39 años por hombres y mujeres,
respectivamente.
La salud de los discapacitados
El censo de población de 1991 registró la existencia de
9.449 personas con discapacidad, que representaban 6,9% de
la población: 58% de las discapacidades se presentaban en
mujeres, 43% en personas de 65 años y más y 46% en el grupo
de 15 a 64 años. Las discapacidades de tipo locomotriz y
las relacionadas con la vista representaban alrededor de
70% del total. Sus causas no quedaron registradas.
Los auxiliares de salud comunitarios se encargan de la
rehabilitación en la comunidad y colaboran en un programa
piloto destinado a estimular tempranamente a los niños
discapacitados.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
Enfermedades transmitidas por vectores. No
se han notificado casos de fiebre amarilla entre 1988 y
1991 ni entre 1992 y 1995. El número de casos notificados
de malaria, dengue y esquistosomiasis fueron 3, 9 y 8,
respectivamente, en el período 19921995, en
comparación con las cifras de 0, 12 y 21 en 19881991.
Los dos casos de malaria notificados en 1995 fueron
importados.
Enfermedades inmunoprevenibles. Las tasas
de cobertura de inmunización en el período 19921995
oscilaron entre 95% y 99% para la BCG y entre 92% y 98
% para la DPT y la vacuna antipoliomielítica oral. Las tasas
correspondientes a la vacuna contra el sarampión, la
parotiditis y la rubéola fueron 72% en 1992 y 92% a 94% en
el período 19931995. En 1994, 96% de las niñas de 11
a 15 años que asistían a la escuela fueron inmunizadas
contra la rubéola.
El último caso de poliomielitis se registró en Santa Lucía
en 1970 y en 1994 el país fue declarado libre de la
transmisión del poliovirus salvaje. En 1985 se notificó por
última vez la presencia de tétanos neonatal; en 1993 se
notificó un caso de tétanos no neonatal. El número de casos
notificados sospechosos de sarampión en niños de menos de
15 años de edad disminuyó constantemente de 37 en 1992 a 8
en 1995. En el período comprendido entre 1992 y 1995 no se
confirmaron casos de sarampión ni de rubéola mediante el
sistema de vigilancia; tampoco se notificó ningún caso de
difteria ni de tos ferina.
Cólera y otras enfermedades infecciosas
intestinales. Aunque no se han notificado casos de
cólera, hay un control de la enfermedad en la subregión que
se lleva a cabo con la ayuda del Centro de Epidemiología
del Caribe (CAREC); por ende, se pueden emprender la
educación del público y la vigilancia en cuanto sea
necesario. La notificación habitual de consultorios de
médicos de distrito demostraron que las epidemias por
infecciones diarreicas ocurren cada dos años:
aproximadamente 50% de los casos correspondían a niños
menores de 5 años; no se identificaron los agentes
patógenos causales. Durante el período que abarca el
informe se notificaron 3.994 casos, lo que representa una
disminución con respecto a los 4.536 casos notificados en
19881991.
Tuberculosis y lepra. En el período
19921995 se notificaron 82 casos de tuberculosis, en
comparación con los 98 casos notificados entre 1988 y 1991;
todos fueron casos de tuberculosis pulmonar. La información
disponible sobre los 56 casos notificados en el período
19931995 indica que se distribuyeron por igual entre
hombres y mujeres y que se manifestaron en los grupos de 40
a 59 años (34%), de 60 años y más (30%) y de 20 a 39 años
(29%). Cinco de los casos notificados se presentaron en
personas con sida. Se registraron 27 muertes causadas por
tuberculosis en 19921995.
Durante 19921995 se notificaron 34 nuevos casos de
lepra, todos los cuales correspondieron a personas de más
de 15 años de edad. En 1995 se estaban tratando 24 casos y
se estaban vigilando otros 11.
Infecciones respiratorias agudas. Los
casos notificados de enfermedades respiratorias agudas
disminuyeron entre 19881991 y 19921995. Durante
este último período fueron notificados 78 casos de neumonía
y 1.731 casos de influenza en niños menores de 5 años de
edad, en comparación con los 321 y 2.298 casos notificados,
respectivamente, en 19881991.
Rabia y otras zoonosis. Durante
19921995 se notificaron ocho casos de leptospirosis y
no se notificó ninguno en 19881991. No hay
información acerca de la edad, el sexo, la ocupación o el
domicilio de las personas afectadas. Se notificó una muerte
por leptospirosis en 1995: fue la de un hombre de 45 años
de edad que vivía en una zona rural. No hay rabia en Santa
Lucía
Sida y otras enfermedades de transmisión
sexual. El primer caso de infección por VIH fue
diagnosticado en 1985 y el primer caso de sida pediátrico
fue notificado en 1990. Hasta diciembre de 1995 se
contabilizaban 140 casos notificados de infección por VIH y
un total acumulativo de 81 personas con diagnóstico de
sida. La tasa acumulativa de letalidad por sida era
entonces de 88,9%. La razón hombre/mujer con respecto a la
infección por VIH es de 1,2:1, lo que indica que el modo de
transmisión es fundamentalmente heteresoxual; 52% de los
casos se registraron en el grupo de edad de 30 a 44 años y
seis fueron casos pediátricos.
El número total de pruebas realizadas para detectar el VIH
osciló entre 4.000 y 5.000 en los últimos cinco años: 33
% se llevaron a cabo en el banco de sangre, 38% en los
consultorios especializados en ETS, 20% por médicos de los
sectores público y privado y 9% en estudios de
seroprevalencia.
La información sobre las ETS se limita a los informes de
los consultorios especializados del norte, sur y oeste del
país y de la Oficina de Epidemiología. En el período
19921995 fueron notificados a dicha Oficina 670 casos
de sífilis y 343 casos de gonorrea, en comparación con los
689 casos de sífilis y 599 casos de gonorrea que se
notificaron entre 1988 y 1991.
Enfermedades no transmisibles y otros problemas
relacionados con la salud
Enfermedades y deficiencias de la nutrición y del
metabolismo. Aunque hay focos de desnutrición, se
desconoce la magnitud del problema. En el período
19921995 se notificaron nueve casos de desnutrición
en niños menores de 5 años, en comparación con los 23 casos
registrados durante 19881991. La deficiencia de
hierro es la única deficiencia de micronutrientes que se ha
identificado; empero, no se ha determinado la magnitud del
problema, particularmente entre las mujeres y los niños de
los grupos en riesgo.
La diabetes representaba 8,8% (339) de todas las muertes en
el período 19921995; 65% fueron muertes de mujeres y
81% de personas mayores de 60 años.
Enfermedades cardiovasculares. Durante el
período 19921995 se produjeron 1.304 muertes causadas
por enfermedades del aparato circulatorio; estas
enfermedades provocan 33% de las muertes notificadas y se
clasifican como el grupo más importante de causas de
muerte.
Tumores malignos. El país carece de un
registro de cáncer. Un análisis de diagnósticos
histopatológicos de 2.714 muestras examinadas en los dos
hospitales más importantes en 1995 puso de manifiesto que
222 (8,2%) eran tumores malignos. Las principales
localizaciones eran el cuello de útero (20,7%), la piel
(18,9%), la mama femenina (12,2%) y el sistema digestivo
(10,4%). En 20,7% de los casos no se determinó el sitio.
Accidentes y violencia. Los accidentes y
la violencia fueron las causas de 7,7% de la totalidad de
las muertes producidas en 19921995. La mayoría de
estas muertes se produjeron en el grupo de 15 a 44 años y
81% en hombres. El número de muertes que se notificó fue
296 y las causas principales fueron los accidentes de
tráfico (28,7%), los homicidios (16,2%), el ahogamiento
(14,5%) y los suicidios (11,8%).
Desastres naturales y accidentes de
trabajo. En 1995 se registró un derrame de
petróleo en la Estación de Carga Hess sin que se
denunciaran consecuencias graves para la salud. La tormenta
tropical Debbie produjo en septiembre de 1994 grandes
inundaciones que provocaron desprendimientos de tierra,
perjuicios para el sector agrícola y daños en las obras de
infraestructura. La tormenta tropical Debbie provocó tres
muertes y daños estimados en US$ 85 millones.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
El principal mandato del Ministerio de Salud es
"mantener y mejorar las reservas presentes y futuras
de recursos humanos". La Política Nacional de Salud
comprende la recaudación de impuestos, el aprovechamiento
de la tecnología apropiada, la calidad del personal
sanitario, el crecimiento demográfico, los grupos
vulnerables y de riesgo, la toxicomanía, la salud de los
trabajadores y las cuestiones ambientales. Las estrategias
que se utilizan para aplicar estas políticas se reflejan en
el Plan Nacional de Diez Años (junio de 1993 a julio de
2003) para el Sector Salud.
El Estado proseguirá mejorando el sistema de atención de la
salud a partir del punto de vista de la atención primaria y
la prevención, mientras aumenta a la vez la calidad de los
servicios secundarios y terciarios y las posibilidades de
utilizarlos.
Las limitaciones financieras, el creciente costo de la
atención de la salud, la contracción de la financiación
externa y la demanda de la opinión pública, que quiere
recibir una atención de salud más compleja y cara, ha
inducido al Gobierno de Santa Lucía a revisar las formas de
administración de los servicios de salud. El meollo de esta
nueva evaluación reside en la manera de organizar los
servicios de salud para fomentar la equidad, la eficacia,
la sostenibilidad, la accesibilidad, la calidad y la
conformidad del consumidor.
Organización del sector salud
El Consejo de Administración Técnica del Ministerio de
Salud y las correspondientes organizaciones profesionales
de carácter nacional asumen el liderazgo del sector.
A nivel central, los jefes de los departamentos manejan el
personal y los diferentes programas, y cuentan con
asistencia de directores de programas nacionales, que se
ocupan de programas específicamente de salud. A nivel de
distrito, hay equipos a cargo de la administración y los
servicios de atención de salud. Cabe hacer notar que
funcionan únicamente dos de estos equipos.
En términos generales puede decirse que, en el sector
público, la atención de salud abarca los servicios
personales, los recursos humanos y los recursos físicos. Se
promueve la salud y se ofrecen y prestan servicios de
prevención, curación y rehabilitación a nivel primario,
secundario y terciario.
Los servicios de atención primaria están descentralizados y
se ofrecen en los 34 dispensarios diseminados por toda la
isla. Los servicios secundarios y especializados se
concentran en el norte y el sur del país en los dos
hospitales generales y en el hospital de psiquiatría.
El sector privado de la salud está formado por los
profesionales de la salud, las organizaciones no
gubernamentales y los curanderos tradicionales. Los médicos
y los dentistas han estado siempre en el sector privado,
aunque muchos trabajan a la vez en el sector público y en
el privado.
El Ministerio de Salud se encarga de establecer el monto de
lo que el usuario tiene que pagar directamente en el sector
público, pero no tiene competencia para inmiscuirse en las
operaciones de las empresas de seguros de salud de carácter
privado. Los principales seguros de salud son los que
ofrece el sector privado a individuos o grupos de personas
y los del Sistema Nacional de Seguros (SNS).
Los colegios de médicos y enfermeros se encargan de la
matrícula y la fiscalización de sus representados; el
Consejo Médico se ocupa de la matrícula de los dentistas,
farmacéuticos y optometristas. La práctica de los
profesionales de salud pública se rige por la Ley de Salud
Pública. En la actualidad no se exige que los médicos
demuestren que estudian permanentemente ni que presenten
certificados de aptitud física para ejercer su profesión
cuando tienen que renovar su matrícula.
No existe una dirección nacional que se encargue de
fiscalizar los medicamentos; la Comunidad del Caribe
(CARICOM) procura crear un Organismo Regional de
Asesoramiento sobre Medicamentos y Productos Terapéuticos,
que desempeñará las funciones de ente regulador regional
del registro de medicamentos. Se requiere autorización para
importar drogas, reactivos y otros suministros médicos.
La Junta de Control de los Plaguicidas se ocupa del
registro de los plaguicidas y de la concesión de licencias
para utilizarlos. Funcionan mecanismos de vigilancia y
control de la contaminación biológica y química del agua;
sin embargo, la inocuidad de los productos químicos y la
calidad del aire, el suelo y la vivienda no se controlan
rutinariamente y la fiscalización y aplicación de estas
medidas son insuficientes.
La seguridad alimentaria y la calidad de los alimentos se
rigen por la Regla de Salud Pública No. 70, que se dictó en
1980; el organismo de ejecución es la Oficina de Alimentos
del Departamento de Saneamiento Ambiental. La ley exige que
los establecimientos que trabajan con alimentos y las
personas que los manipulan estén registrados y posean una
licencia habilitante.
Servicios
de salud y recursos
Organización de los servicios de atención a la
población
Promoción de la salud, marco y entorno del sector
salud y comunicación social. La promoción de la
salud y la educación en salud en la esfera del Ministerio
de Salud corresponde a la Oficina de Educación para la
Salud; otros departamentos ministeriales, otros ministerios
y organizaciones no gubernamentales también desarrollan
actividades de promoción de la salud. Se confía cada vez
más en el teatro popular para promover la salud y la
educación y se recurre con creciente frecuencia al creole
para difundir entre el público noticias sobre la salud por
conducto de los medios de comunicación social. Durante el
período 19931996, 515 consejeras y 197 consejeros
recibieron adiestramiento para proporcionar apoyo e
información a la juventud con respecto a la vida familiar,
los valores, la sexualidad humana y la fecundidad.
Programas de prevención y control de
enfermedades. Se brindan servicios preventivos
gratuitamente, con excepción de la vacuna contra la fiebre
amarilla, las vacunas exigidas para ingresar en los
colegios y los productos anticonceptivos. Las embarazadas
son sometidas a pruebas para detectar anemia,
hemoglobinopatías y sífilis; se les suministra hierro
rutinariamente. Rutinariamente se ofrece inmunización a los
menores de 15 años y a las embarazadas.
En lo que se refiere a la detección del cáncer, están en
marcha programas para detectar el de cuello de útero y de
mama; en la actualidad se dispone de antígenos prostáticos
específicos para detectar el cáncer de próstata.
También se desarrollan programas de prevención y control de
la esquistosomiasis, las enfermedades transmitidas por los
alimentos, la lepra, el sida y el VIH y el dengue, con
inclusión del control de Aedes aegypti. La
educación para la salud, la reducción de los factores de
riesgo y la detección temprana son componentes importantes
de la prevención y el control de enfermedades.
Salud oral. En siete dispensarios
odontológicos diseminados por toda la isla se proporcionan
servicios odontológicos, que incluyen exámenes dentales,
profilaxis, sellados, obturaciones, planificación de
raspados subgingivales y extracciones. En los servicios
odontológicos del Ministerio de Salud fueron tratados en
total 12.049 pacientes durante 1995.
El tratamiento con fluoruro que se ofrecía a los niños fue
interrumpido en 1994 como consecuencia de una financiación
insuficiente y de suministros irregulares. En un estudio de
la totalidad de las plantas de tratamiento del agua, que se
llevó a cabo ese mismo año, se comprobó que en la mayor
parte de los casos el nivel de fluoruro oscilaba entre 0 y
0,2 mg/dl.
Sistemas de vigilancia epidemiológica y
laboratorios de salud pública. Funcionan sistemas
de vigilancia de las enfermedades transmisibles que tienen
interés internacional, regional y nacional. Se practica una
vigilancia activa del dengue, las enfermedades diarreicas,
la poliomielitis, el VIH, el sida y las enfermedades de
transmisión sexual y el sarampión; en 1991 se estableció un
sistema de vigilancia del sarampión y en 1992 se puso en
marcha otro para la parálisis fláccida. La información
disponible se extrae tradicionalmente de los informes de
los registros clínicos de la Oficina Médica del Distrito.
Servicios de agua potable y
alcantarillado. La Dirección de Agua y
Alcantarillado se encarga del control y la distribución del
abastecimiento municipal de agua y maneja 37 tomas de agua
cruda que la suministran a 31 plantas de tratamiento de
agua. La tormenta tropical Debbie causó grandes daños en
las instalaciones de tratamiento y depósito de agua. El
censo de 1991 puso de manifiesto que 75% de los hogares
estaban conectados al abastecimiento municipal de agua. El
embalse Roseau quedó terminado en 1996.
La inadecuada eliminación de productos químicos procedentes
de los sectores de la agricultura y la industria fabril y
el acceso irrestricto a fuentes de agua sin tratar amenazan
la calidad del agua.
El censo de 1991 demostró que las letrinas de pozo eran el
principal tipo de eliminación de aguas servidas (49%), en
tanto que 29% de los hogares usaban fosas sépticas y 6
% estaban conectados al sistema de alcantarillado. El 11% de
los hogares se concentraban en ciudades y pueblos rurales
que no disponían de instalaciones de eliminación de
excretas.
Servicios de gestión de los desechos
sólidos. La gestión de desechos sólidos está a
cargo conjuntamente del Ministerio de Planificación, la
División de Saneamiento Ambiental del Ministerio de Salud,
el Ayuntamiento de Castries y los ayuntamientos comunales.
Los desechos sólidos no se almacenan adecuadamente antes de
su recolección y a menudo se eliminan de manera poco
satisfactoria. La eliminación de los desechos sólidos se
realiza en vertederos al aire libre, que no resultan
apropiados sin un buen mantenimiento.
Prevención y control de la contaminación
ambiental. El Ministerio de Planificación está a
cargo de la supervisión y el control de la calidad del
ambiente. El Gobierno es signatario de varias convenciones
internacionales sobre la calidad ambiental y ha iniciado
conversaciones intersectoriales sobre la forma de reducir
las sustancias que destruyen el ozono. En 1944 se declaró
oficialmente que estaba prohibido fumar en todos los
edificios del Ministerio de Salud y en 1995 esta política
se extendió a la totalidad de los edificios gubernamentales
Protección y control de los alimentos. La
Oficina de Alimentos del Departamento de Saneamiento
Ambiental se ocupa de todos los aspectos de la protección,
el control y la seguridad de los alimentos, lo que incluye
la inspección de las instalaciones comerciales donde estos
se preparan, el control de las carnes y otros productos
alimentarios, la capacitación y la habilitación de las
personas que los manipulan y la investigación de las
enfermedades transmisibles por los alimentos.
Organización y funcionamiento de los servicios
de atención a las personas
Servicios ambulatorios, hospitalarios y de
emergencia. Por lo menos una vez por semana se
ofrecen servicios médicos y farmacéuticos en los 34
dispensarios diseminados por toda la isla. En los dos
hospitales generales se brindan servicios de
hospitalización y ambulatorios y para accidentes y casos de
emergencia. Los dos hospitales de distrito ofrecen
servicios de atención primaria, limitada atención
secundaria y servicios para casos de emergencia. Los
pacientes en procura de asistencia médica se desplazan del
sector público al privado y entre los distintos niveles de
atención.
Servicios auxiliares de diagnóstico y bancos de
sangre. Se ofrecen servicios de laboratorio,
colposcopia y diagnóstico por imágenes tanto en el sector
público como en el privado. El Servicio Nacional de
Transfusión de Sangre tiene su sede en el hospital
principal. Inicialmente se selecciona a los donantes
haciéndoles contestar un cuestionario y después se los
somete a pruebas de detección del VIH, HTLV-1, HBsAg y
VDRL.
Insumos para la salud
Santa Lucía no produce medicamentos, productos
inmunobiológicos, reactivos ni equipos.
Medicamentos. Santa Lucía adquiere algunos
de sus medicamentos y productos farmacéuticos por conducto
del Servicio de Medicamentos del Caribe Oriental. El Comité
Nacional a cargo del Formulario de Medicamentos selecciona
los medicamentos y productos farmacéuticos que se han de
comprar y adjudica los contratos a proveedores autorizados.
Productos inmunobiológicos. Todas las
vacunas que se utilizan en el sector público se adquieren
por conducto del Fondo Rotatorio de la OPS, que adjudica
los contratos a los proveedores y supervisa la calidad de
las vacunas. El Ministerio de Salud proporciona vacunas al
sector privado a un costo mínimo. Las vacunas contra la
hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B, y los
sueros hiperinmunes que se emplean en los hospitales son
adquiridos a agentes locales o extranjeros sin que se
aplique mecanismo alguno de control de calidad.
Recursos humanos
Disponibilidad de servicios por tipo de
recursos. La cantidad de personal empleado en el
sector público aumentó durante el período que comprende el
informe; en 1995 había 71 médicos, 7 dentistas, 401
enfermeras, 15 farmacéuticos, 5 educadores para la salud y
250 personas de todas las categorías a cargo del
saneamiento ambiental que trabajaban en el Ministerio de
Salud y el Hospital Saint Jude, un hospital semiprivado en
el que se atiende la población que vive en el sur de la
isla.
Formación del personal de salud. El
Colegio Comunitario Sir Arthur Lewis es la única
institución local que brinda capacitación a los
profesionales de la salud. El Colegio, que comenzó a
preparar enfermeras generales y parteras en 1988, ofreció
en 1994 un curso para el personal de campo interesado en
obtener el Diploma en Nutrición Comunitaria. La formación
de las demás categorías de profesionales de la salud solo
se puede obtener en instituciones regionales e
internacionales y se encuentra seriamente limitada por la
falta de recursos financieros.
Investigación y tecnología en salud
El Ministerio de Salud ha incrementado el empleo de nuevas
tecnologías en diversas esferas. El Departamento de
Saneamiento Ambiental ha introducido en sus programas de
lucha antivectorial y de control de la calidad de los
alimentos el empleo de luces ultravioletas, vaporizadores,
sensibilizadores y termómetros, así como la utilización de
letrinas con mejor ventilación. Tanto el sector público
como el privado cuentan con servicios de ecografías y
colposcopias y, el último de los nombrados, también con el
de tomografías computarizadas.
El país carece de una política regulatoria en la que se
tengan en cuenta la investigación y la tecnología y no
existen estructuras oficiales para estimar y evaluar las
repercusiones de la investigación y la tecnología en el
sector salud. No se ha calculado hasta qué punto se utiliza
la tecnología sanitaria.
Gasto y financiamiento sectorial
La información sobre los gastos en salud pública está
disponible para las instituciones de salud y programas
específicos. Sin embargo, se carece de información sobre
los gastos del sector privado de salud o sobre los recursos
de que disponen las instituciones, las empresas y las
organizaciones comunitarias y no gubernamentales.
El sector salud ocupa el segundo lugar entre los
principales receptores del conjunto de los recursos del
Estado. El presupuesto aprobado para la salud representó en
promedio 12,5% de la totalidad de los gastos del Estado
durante el período 19931995. Para los años fiscales
comprendidos entre 19911992 y 19941995, los
gastos ordinarios en salud pública con respecto al
presupuesto total del Estado llegaron en promedio a 1,6
% para los programas de prevención, 5,4% para los hospitales
(con excepción del Hospital Saint Jude y 3,9% para fármacos
y suministros médicos (excluidas las vacunas). El Estado
paga los salarios, sueldos y primas del personal del
Hospital Saint Jude. La ejecución de grandes obras ha
dependido muchísimo de la ayuda internacional.
Las fuentes principales de financiamiento de los gastos
ordinarios del Estado son el impuesto a los réditos, otras
cargas fiscales y los pagos directos que deben efectuar los
usuarios. Como los ingresos del Estado, sea cual fuere su
procedencia, se destinan a un fondo único, los ingresos
derivados de pagos directos de los usuarios no benefician
directamente al departamento o al Ministerio que los haya
recaudado. El Hospital Saint Jude es una excepción, pues
retiene los pagos directos de los usuarios por los gastos
en que hayan incurrido.
Los gastos ordinarios en salud se financian con
asignaciones del fondo único, a las que se suma una
aportación anual a dicho fondo del Sistema Nacional de
Seguros en concepto de cobertura de los gastos de
internación hospitalaria de sus afiliados. En 1992 fueron
revisados al alza los pagos directos que deben hacer los
usuarios al sector público; por consiguiente, la
contribución de estos pagos a los ingresos totales para el
sector salud aumentó de 29,5% en 19891990 a 49% en
19921993.
Cooperación técnica y financiera externa
El sector salud de Santa Lucía recibe asistencia técnica y
financiera de diversos organismos. El sector también se
beneficia indirectamente de la ayuda de otros ministerios y
entidades.
La Organización Panamericana de la Salud, el Centro de
Epidemiología del Caribe, la Agencia de los Estados Unidos
para el Desarrollo Internacional, el Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia, el Cuerpo de Paz y el Gobierno de
Francia han proporcionado asistencia técnica y
financiamiento para actividades de capacitación, programas
especiales tales como inmunización, lactancia materna
y control del cáncer de cuello de útero y muebles y
equipos para hospitales. El sector salud también recibe
asistencia de CARICOM y de la Universidad de las Indias
Occidentales. Durante el período 19931996 se recibió
apoyo financiero para llevar a cabo proyectos de inversión
de los siguientes donantes: US$ 140.000 del Fondo
Fiduciario para Necesidades Básicas para el Policlínico
Gros Islet; US$ 11,3 millones de la Unión Europea para el
proyecto de la fase II del Hospital Victoria; US$ 1,06
millones del Gobierno de Francia para el proyecto de la
fase I del Hospital Victoria, y el total de US$ 1,96
millones del Banco de Desarrollo del Caribe, US$ 2,45
millones del Fondo Fiduciario para el Medio Ambiente
Mundial y US$ 4,56 millones del Banco Mundial para el
proyecto de gestión de los desechos sólidos.