Perfil de Salud de País.
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
SAN VICENTE
Y LAS GRANADINAS
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y
demográfico
San Vicente y las Granadinas se encuentran en el extremo
meridional de las Islas de Barlovento, entre Santa Lucía y
Granada. El país comprende la isla de San Vicente y siete
islas e islotes habitados más pequeños que, en conjunto,
constituyen las Granadinas; su superficie total es de 388
km2.
El Documento de Estrategia de Desarrollo a Mediano Plazo
(19961999) establece las políticas y los arreglos de
ejecución pertinentes del Gobierno, destinados a lograr el
crecimiento económico y el desarrollo social sostenibles
para la nación. Los principios rectores que se han definido
son la equidad, la prestación de servicios esenciales a
todos los ciudadanos, el mantenimiento de un ambiente en el
que todos los ciudadanos puedan alcanzar su pleno potencial
y la promoción del empleo.
La estrategia a mediano plazo acentúa la mejora de la
producción de banano y la diversificación de la
agricultura, el apoyo al desarrollo del sector privado, la
expansión del turismo, la mejora de la administración
fiscal y la reforma presupuestaria, la prestación de
servicios del sector público con más eficiencia y eficacia,
la continuación del desarrollo de los recursos humanos y la
resolución de los problemas ambientales de una forma más
intensiva.
El PIB real creció
a una tasa promedio anual de 3,5% durante 19921995 y
la mayor parte del aumento ocurrió en 1992 y 1995. El
deterioro de la economía durante 1993 y 1994 se ha
atribuido a los desajustes del mercado de exportación de
banano y a una baja de la producción causada por la sequía;
durante esos años, el turismo cobró importancia y generó
ingresos superiores a los provenientes del banano. El PIB
per cápita en 1995 fue de US$ 1.987, lo que representa una
recuperación con respecto al período de estancamiento del
crecimiento del PIB per cápita en 1993 y 1994.
En el informe de evaluación de la pobreza en San Vicente y
las Granadinas publicado en 1996 se examinó la naturaleza,
el alcance, la concentración geográfica, la gravedad y las
causas de la pobreza en 13 comunidades seleccionadas. Se
determinó que 41,9% de la población estudiada eran pobres.
Además, 30,5% de las familias y 36,2% de la población se
consideraban indigentes. Tres de cada diez trabajadores se
encontraban en el sector informal, donde el trabajo era
irregular y los rendimientos económicos eran inestables.
En el informe del
censo de población y vivienda de 1991 se estimó la tasa de
desempleo en 19,8%. Inmediatamente antes del censo de 1991,
22,8% de la población empleada trabajaba en el sector
agropecuario, 15,5% en el comercio al por mayor y al por
menor, 10,8% en la construcción y 8,4% en las manufacturas.
Los mayores índices de desempleo correspondieron a los
sectores de industria de la construcción (32,2%), el
comercio al por mayor y al por menor (10,9%) y la
agricultura (10,8%).
Aunque la educación no es obligatoria, casi toda la
población de 5 a 15 años de edad asiste a la escuela
(95,3%). La mayoría de la población nacional no había
alcanzado más que el nivel primario o básico (66,9%), 18,5
% había avanzado al secundario y 2,4% había alcanzado el
nivel de formación profesional terciaria y universitaria;
la población restante (cerca de 10%) carecía de educación
formal y debe considerarse analfabeta funcional.
El informe del censo de población y vivienda de 1991 mostró
que había 27.002 familias en el país. El informe de
evaluación de la pobreza de 1996 reveló que las condiciones
de la vivienda eran deficientes en algunas comunidades,
pero también mostró que casi todas las casas eran de
propiedad privada.
El informe del censo de población y vivienda de 1991 citó
un recuento final de 106.499 habitantes, lo que indica una
tasa promedio de crecimiento anual de 0,8% desde el censo
anterior, realizado en 1980. Desde entonces, las
estimaciones de población de mitad de año han sido de
108.965 habitantes en 1992 y de 110.723 en 1995, cifras que
representan una tasa promedio de crecimiento anual de 0,4
% entre 1992 y 1995, o sea alrededor de 50% de la tasa
registrada en el decenio anterior. Una cuarta parte de la
población (25,7%) vive en la capital, y sus suburbios, y
puede considerarse urbana; más de 90% de la población
reside en San Vicente. El promedio de emigración neta anual
entre 1992 y 1995 se ha fijado en 947 personas.
La población es relativamente joven: en 1995, 37,2% era
menor de 15 años. Solo 6,5% de la población pertenece al
grupo de 65 años y más. Juntos, esos dos grupos representan
43% de la población, lo que indica una marcada razón de
dependencia. La composición por sexo es pareja. La
esperanza de vida al nacer se ha fijado en 70 años,
desagregada en 65 años para los hombres y 72 para las
mujeres. En los últimos años, la tasa bruta de natalidad ha
mostrado solamente una baja marginal, de 24,7 por 1.000
habitantes en 1992 a 23,6 en 1995. No se ha observado
ningún cambio de la fecundidad total y se notificó una tasa
de 2,8 niños por mujer en 1992 y 1995. No hay subregistro
de los nacimientos.
Mortalidad
La tasa bruta de mortalidad en el período 19921995
fue de 6,5 por 1.000 habitantes, con leves variaciones
interanuales.
El número de defunciones de lactantes alcanzó un promedio
de 42 en el período 19921995 y la tasa de mortalidad
infantil varió ligeramente de 14 a 18 por 1.000 nacidos
vivos. Cabe señalar que en 1995 ocurrieron 35 defunciones
de niños menores de 1 día, cifra que representa 83% de las
defunciones infantiles.
Las causas predominantes de muerte se relacionaron con las
enfermedades del sistema circulatorio y representaron un
total acumulativo de 1.058 defunciones (38,8% de las
atribuibles a causas definidas) durante el período
19921995. Dentro de ese grupo de causas, 423
defunciones fueron ocasionadas por enfermedades del corazón
(CIE-9, 410429), 289 por enfermedad hipertensiva
(401405) y 264 por enfermedad cerebrovascular
(430438). Los tumores malignos ocuparon el segundo
lugar entre las principales causas de defunción, con 418
defunciones (15,4%), seguidos por las causas externas, con
196 (7,2%), y por las afecciones originadas en el período
perinatal, con 147 (5,4%). Hubo un total acumulativo de 132
defunciones, equivalentes a 4,6% del total, que se
asignaron a defunciones por causas mal definidas
(780799). Se ha notificado que hay un registro
completo de todas las defunciones.
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
La salud del niño y del
adolescente
En el Plan Nacional del Sector Salud 19911995, los
niños se han citado como uno de los grupos vulnerables del
país que merecen atención especial. Como resultado, se han
institucionalizado varios programas especializados para
niños pequeños dentro del sistema de atención de salud,
incluso programas de atención prenatal de las mujeres que
utilizan protocolos establecidos, clínicas especiales de
salud infantil que ofrecen servicios completos de
evaluación e inmunización, educación continua de los padres
de familia y los guardianes, y atención de seguimiento en
la comunidad.
La cobertura de inmunización contra las enfermedades
comunes de la niñez se ha acercado a 100% por muchos años;
como consecuencia, no hubo casos confirmados de tétanos,
difteria ni tuberculosis en el grupo menor de 5 años de
edad entre 1992 y 1995. Casi todas las defunciones de niños
de 0 a 9 años de edad ocurrieron en el primer año de vida.
En 1995 hubo 47 defunciones de niños menores de 1 año. Las
principales causas de defunción son las afecciones
originadas en el período perinatal (24 defunciones) y las
anomalías congénitas (18 defunciones). Casi todos los
recién nacidos pesan por lo menos 2.500 g al nacer, pero un
promedio anual de 2,1% muestran algún grado de
insuficiencia de peso al nacer.
Aproximadamente 90% de los niños menores de 5 años gozan de
un estado nutricional satisfactorio en lo que respecta al
peso para la edad, según lo establecido en la ficha del
crecimiento recomendada por el Instituto de Alimentación y
Nutrición del Caribe (CFNI). Con todo, un promedio anual de
5,7% sufre desnutrición y la mayoría está dentro de la
categoría de desnutrición moderada. Aunque se han observado
mejoras de ese índice entre 1992 y 1995, el grado de
desnutrición sigue siendo inaceptablemente alto. Además, la
obesidad ha mostrado un aumento gradual pero constante de
3,8% en 1992 a 4,7% en 1995.
La salud de la mujer
De 1992 a 1995, 22% de todos los nacimientos ocurrieron, en
promedio, en mujeres adolescentes y 9%, en mujeres de 35 a
49 años de edad. Puesto que los embarazos de alto riesgo
comprenden casi 30% del total de los nacimientos, se ha
introducido un programa de educación para la salud y la
vida familiar en las escuelas primarias y secundarias y se
han establecido centros de orientación para los jóvenes así
como programas de capacitación en oficios prácticos.
Las mujeres en edad de procrear (de 15 a 44 años de edad)
son uno de los grupos prioritarios escogidos por el
Gobierno para recibir atención especial. Se ha establecido
una amplia gama de programas que prestan atención prenatal
y posnatal, servicios de planificación familiar y atención
médica general a la mujer.
El protocolo que rige la prestación de servicios de salud
maternoinfantil estipula un mínimo de seis exámenes
prenatales. Los registros indican que 82% de las mujeres
embarazadas cumplen actualmente con ese criterio. Casi
todas las madres y los niños reciben como mínimo tres
exámenes posnatales en los 10 días siguientes al parto. En
1995, 7,0% de todas las mujeres embarazadas que acudieron a
su primera consulta prenatal tenían concentraciones de
hemoglobina inferiores a 10 gramos. Se observaron
concentraciones idénticas en las mujeres examinadas a las
32 semanas y en consultas repetidas durante el embarazo. En
realidad, la anemia del embarazo se ha citado como uno de
los principales motivos de preocupación de las pacientes
obstétricas internadas en el Hospital General de Kingstown;
se examinó a 2,0% de un total de 12.290 mujeres internadas
por ese problema en el pabellón de maternidad en el período
19921995. Otros problemas de importancia fueron el
aborto (3,6% del total de internaciones), el parto
prematuro (1,8%), la preclampsia (1,5%) y la hemorragia
posparto (1,4%).
El Plan Nacional del Sector Salud (19911995) se ha
comprometido a aumentar el número de partos atendidos en el
nivel distrital, fuera del Hospital General de Kingstown.
Con ese fin, en 1993 se hicieron varias mejoras al Centro
de Salud Barrouallie para convertirlo en unidad de
maternidad. No obstante, en 1992 se atendieron solo 20% de
los nacimientos en los distritos y esa cifra aumentó apenas
a 23% en 1995.
Los registros en 1995 muestran que 10.458 mujeres (39,4% de
las mujeres en edad de procrear) usaban métodos de
planificación familiar. Cuatro de las siete defunciones
atribuidas a causas maternas ocurrieron en 1994.
El informe del censo de población y vivienda de 1991 mostró
que 9.040 (33,5%) de todas las familias de progenitores
solteros con uno o más hijos estaban encabezadas por
mujeres. Cerca de 90% de esas mujeres no se habían casado
nunca y 36,3% tenían la responsabilidad de cuatro o más
hijos.
La salud del adulto y del adulto
mayor
En 1995, 23,6% del total de las defunciones ocurrieron en
el grupo de 20 a 59 años de edad. De las 179 defunciones
producidas en ese grupo de edad, las principales causas
fueron los tumores malignos, las enfermedades de las
glándulas endocrinas y del metabolismo y los trastornos de
la inmunidad.
En 1995, 8,9% de la población pertenecía al grupo de 60
años y más. Las principales causas de enfermedad y
defunción en este grupo de edad han sido las enfermedades
hipertensivas, los tumores malignos y los accidentes
cerebrovasculares.
El Gobierno administra una institución geriátrica de 120
camas, en la que se presta sobre todo atención general. La
política actual fomenta la atención extrainstitucional del
adulto mayor, y se ha establecido un grupo especial de
trabajo para determinar la gravedad de los problemas de esa
población, indicar las respuestas apropiadas y adoptar
métodos integrales de atención.
No hay servicios de salud especializados para los adultos
mayores, aunque existen disposiciones legales para
eximirlos del pago de las tarifas cobradas a los usuarios.
Los adultos mayores también son los principales
beneficiarios de las consultas clínicas regulares para
diabéticos que se atienden en todos los centros de salud.
Toda la población tiene acceso a la atención de salud por
medio del sistema de prestación de servicios generales de
salud, que comprende servicios de salud maternoinfantil y
de diagnóstico de nivel primario, y todos los servicios
disponibles de atención secundaria. Por ley, los servicios
de atención prenatal y posnatal y de planificación familiar
se prestan gratuitamente, y los niños menores de 17 años
están exentos del pago de tarifas.
Dos instituciones prestan servicios a los discapacitados.
Con miras a modernizar los programas, se han evaluado
continuamente las discapacidades de los niños que acuden a
esas instituciones, de conformidad con los criterios
internacionales. En 1995, 18 de un total de 94 niños
matriculados tenían deficiencias auditivas; 3, deficiencias
visuales; 32, retraso mental; 7, discapacidad física; 6,
autismo, y 28, trastornos del aprendizaje. Por ley, todos
los estudiantes que asisten a esas instituciones deben
estar completamente inmunizados contra las enfermedades
comunes de la infancia. También se hacen exámenes médicos
regulares a todos los estudiantes, en colaboración con el
sistema de prestación de servicios de salud pública.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
Las enfermedades infecciosas se han reducido. Las
enfermedades infecciosas ocuparon el octavo lugar entre las
10 causas principales de defunción entre 1992 y 1995, y
solamente las infecciones de la piel estuvieron entre los
principales motivos de consulta. La gastroenteritis,
representó apenas 1,2% de las 677 consultas médicas hechas
en 1995.
Enfermedades transmitidas por vectores. El
dengue y la leptospirosis han sido las dos enfermedades
transmitidas por vectores de importancia para la salud
pública. En 1995 se notificaron 224 casos de dengue, de los
cuales se confirmaron 115 con diagnóstico de laboratorio.
La prevalencia relativamente alta del mosquito Aedes
aegypti indica la gravedad del problema: en 1995 se
notificó un índice de infestación de viviendas de 16,5%, un
aumento en relación con 14,8% notificado en 1992. Además,
el índice de Breteau fue, en promedio, 27,7 durante el
período 19921995. Ambos índices son mucho mayores que
el margen de seguridad de 1% de infestación establecido por
la OPS. La leptospirosis ha vuelto a San Vicente y las
Granadinas en un lapso muy breve. La enfermedad fue
insignificante al comienzo del decenio, pero ya en 1995
había 42 casos presuntos, con 13 confirmados y 3
defunciones.
Tuberculosis. Los nuevos casos de
tuberculosis alcanzaron un promedio de siete entre 1992 y
1995, con un pico máximo de 13 nuevos casos diagnosticados
en 1993, el mayor número de casos registrados en cualquier
año en más de un decenio. Se registró un promedio anual de
dos defunciones por esa enfermedad en el período. La
incidencia de tuberculosis ha sido mayor en las personas de
40 a 54 años de edad.
Sida y otras enfermedades de transmisión
sexual. A fines de 1995 se había confirmado en el
laboratorio un total de 182 casos de infección por el VIH
desde que se registró el primero en 1984; de ese número, 73
pacientes tenían casos activos de sida y 71 habían muerto.
Se confirmaron 16 nuevos casos de infección por el VIH en
1992, 27 en 1993 y 26 tanto en 1994 como en 1995. Hubo 7
nuevos casos de sida en 1992, 8 en 1993, 15 en 1994 y 6 en
1995. En San Vicente y las Granadinas, la tasa de letalidad
en pacientes de sida es de 94%; alrededor de 75% de las
personas infectadas pertenecen al grupo de 25 a 44 años de
edad, y las más afectadas son las del grupo de 25 a 29 años
(25,4%); la transmisión heterosexual (59%) es la principal
forma de propagación y sólo 1,9% corresponde a transmisión
vertical; se desconoce la proporción de la transmisión del
VIH por medio del uso de drogas inyectadas por vía
intravenosa y por transfusión sanguínea.
Enfermedades no transmisibles y otros problemas
relacionados con la salud
Del total de 56.131 consultas médicas realizadas en 1995,
los principales diagnósticos de enfermedades no
transmisibles fueron los problemas osteomusculares (11,4%),
la hipertensión (10,5%), la artritis (6,2%) y la diabetes
(6,0%). Por ende, las enfermedades crónicas aún predominan
entre las principales causas de morbilidad.
Diabetes e hipertensión. Se desconocen las
tasas de prevalencia de diabetes e hipertensión. Sin
embargo, los registros muestran que en 1995 había un total
conjunto de 5.863 personas que sufrían de esas afecciones.
De esa cifra, 1.280 (21,8%) tenían diabetes, 3.589 (61,2%)
hipertensión y 994 (17%) ambas enfermedades. En todos los
centros de salud se atienden consultas clínicas especiales
semanalmente para las personas con esas afecciones.
Tumores malignos. Los tumores malignos
están entre las principales causas de muerte registradas en
San Vicente y las Granadinas y causaron 411 defunciones en
el período 19921995 (103 en 1992, 99 en 1993, 103 en
1994 y 106 en 1995). Los principales sitios afectados por
cáncer fueron el aparato digestivo y el peritoneo (127
defunciones en el período); el aparato genitourinario (114
defunciones); el tejido linfático y hematopoyético (47
defunciones); los huesos, el tejido conjuntivo, la piel y
las glándulas mamarias (43 defunciones), y el aparato
respiratorio y los órganos intratorácicos (31 defunciones).
Existen servicios de detección de cáncer del cuello uterino
a disposición de todas las mujeres en los sectores público
y privado. En el período 19921995 se analizó un total
de 12.612 frotis de Papanicolaou, con los siguientes
resultados: cáncer invasor, 15; cáncer in situ
estadio III, 48; cáncer in situ estadio II, 84;
cáncer in situ estadio I, 180; el resto fue
normal.
Trastornos del comportamiento. Las
estadísticas de actividad del Centro de Salud Mental, el
único hospital psiquiátrico del país que también sirve de
residencia para el tratamiento del abuso de drogas, indican
que el abuso de sustancias (48,9%), la psicosis provocada
por fármacos (21,3%) y la esquizofrenia (20,8%) fueron las
principales causas de ingreso entre 1992 y 1995, lo que
representa 91% de las 1.199 hospitalizaciones registradas
en el período 19921995; el retraso mental, la
epilepsia y la psicosis maniacodepresiva representaron
2,4%, 2,2% y 1,3%, respectivamente.
En lo que respecta a la salud mental de la comunidad, se
hizo un promedio anual de 1.040 visitas domiciliarias de
seguimiento a los pacientes ambulatorios y la asistencia a
los servicios ambulatorios alcanzó un promedio anual de
3.029 consultas; la finalidad de las mismas fue realizar
una evaluación psiquiátrica continua de todos los pacientes
egresados, renovar o cambiar los medicamentos y ofrecer
servicios de consulta al personal de la comunidad. Esas
evaluaciones comunitarias son realizadas por un equipo
básico una vez al mes. En 1995 había 1.241 pacientes
activos en el registro de salud mental de la comunidad. Los
registros de ingreso del Centro de Salud Mental
correspondientes al período 19921995 indican que de
587 pacientes internados por abuso de sustancias, 47,5
% usaban marihuana; 27,7% cocaína, y 24,8% alcohol. Alrededor
de 91% de todos los pacientes internados por abuso de
sustancias eran hombres, y se demostró que el grupo de edad
más vulnerable era el de 15 a 29 años y que 63% de todos
los ingresos correspondían a esa categoría.
Accidentes y violencia. Hubo 196
defunciones por causas externas (accidentes y violencia) en
19921995: los accidentes de transporte causaron 30
defunciones (15,3%), los homicidios y las lesiones
intencionalmente infligidas por otros, 35 (17,8%); el
suicidio y las lesiones autoinfligidas, 22 (11,2%), y otras
clases de violencia, 55 (28,1%). El último grupo comprende
defunciones causadas por lesiones de las que se ignora si
fueron accidental o intencionalmente infligidas. En 1994 se
estableció un Comité Nacional contra la Violencia para
educar al público sobre todas las formas de violencia,
especialmente la doméstica; ofrecer apoyo social y
psicológico a las víctimas de la violencia y a sus
familias, y mantener una base de datos sobre todos los
aspectos de la violencia.
Salud oral. Los servicios de salud oral
administrados por el Estado prestan atención de salud oral
de buena calidad y de costo módico a la población,
particularmente a los niños de edad escolar. El número de
consultas otorgadas aumentó 11,9% (de 69.124 en 1992 a
77.381 en 1995). En promedio, 35% de esas consultas fueron
para extracciones, que se redujeron 6% en el período,
mientras que el número de restauraciones aumentó 8%. En
1993 se completó una encuesta del estado de la salud dental
de los niños de edad escolar, con asistencia de la OPS. La
encuesta reveló que 69% del total de los niños de edad
escolar (de 5 a 15 años de edad) estaban afectados por
caries dentales. El otro problema grave fue el cálculo
dental, que afectó a 20% de la población entrevistada. Se
ha logrado introducir el tratamiento con fluoruro en las
escuelas primarias. En la actualidad, los niños menores de
16 años que acuden a los dispensarios de atención dental
reciben tratamiento tópico con gel de fluoruro. No hay
fluoruración del sistema comunal de abastecimiento de agua.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
La estrategia general de crecimiento económico del
Gobierno, según se explica en el Plan Nacional de
Desarrollo 19911995, se concentra en incrementar el
rendimiento y mejorar la productividad, sobre todo en los
sectores de agricultura, turismo, educación y salud.
La política de desarrollo social del Gobierno se concentra
en la necesidad de promover la autosuficiencia de los
grupos desfavorecidos; por ejemplo, alentando a la
comunidad a trabajar en conjunto para resolver sus propios
problemas. En ese sentido, se han realizado actividades en
los sectores de agricultura, salud, educación, vivienda y
desarrollo comunitario.
Según el Plan del Sector Salud 19911995, el Gobierno
considera el acceso a la atención de salud como un derecho
humano básico y una parte integral del desarrollo nacional,
y reconoce que todos los ciudadanos tienen el derecho y el
deber de participar a título personal y como colectividad
en la planificación, ejecución y evaluación de sus
servicios de atención de salud en todos los niveles; que no
se puede lograr salud solo con el esfuerzo del sector
salud, sino que debe haber estrecha colaboración con los
demás sectores, y que los recursos nacionales han de
emplearse siempre al máximo y de la mejor forma posible
para promover la salud y el desarrollo. En ese sentido, el
Gobierno se ha comprometido a prestar servicios de atención
de salud integrales y de costo accesible en los niveles
primario, secundario y terciario; a facilitar la
colaboración intrasectorial e intersectorial para prestar
atención de salud a la población; a fortalecer los vínculos
con la comunidad, el sector privado y las organizaciones no
gubernamentales; a instituir los mecanismos de
reglamentación necesarios para garantizar la disponibilidad
de atención de salud de buena calidad, y a establecer
sistemas de administración dinámicos que faciliten la
prestación de atención de salud eficaz y eficiente.
Los principales campos de desarrollo en salud en los que
trabajó el Gobierno en el período 19911995 fueron
educación sanitaria y promoción de la salud; prevención y
control de las enfermedades; salud maternoinfantil,
incluida la planificación familiar; fortalecimiento de los
servicios de salud ambiental; desarrollo continuo de los
servicios de atención comunitaria y hospitalaria;
fortalecimiento de la administración de las existencias de
productos farmacéuticos; prevención y control del abuso de
drogas; fortalecimiento de los sistemas de información de
salud, y reforma de la legislación sanitaria.
Como parte del empeño puesto en lograr acceso universal a
la atención de salud, el Gobierno ha identificado a las
madres y los niños, los pobres y los adultos mayores como
grupos vulnerables que necesitan especial atención. Como
resultado, se han enfocado varios servicios en las mujeres
y los niños y se han hecho concesiones a los pobres, los
adultos mayores y los desempleados para que tengan acceso a
los servicios de atención de salud.
Desde 1991 el Gobierno ha seguido una política de reformas
del sector salud con objeto de incrementar la eficiencia
del uso de recursos y mejorar la recuperación de costos
dentro del sistema. Las reformas han entrañado el
establecimiento de nuevas estructuras administrativas y la
modernización de los sistemas existentes para fomentar una
mayor responsabilidad; también se introdujeron iniciativas
en materia de legislación para ajustar las tarifas cobradas
a los usuarios. En 1994 terminó un examen de los sistemas
de administración del sector salud, conducente a introducir
cambios en la estructura orgánica y las relaciones
funcionales. El proceso llevó a crear un comité de
administración de alto nivel y a adoptar protocolos para
orientar la prestación de servicios y nuevos formularios y
programas de notificación.
Organización del sector salud
Los servicios de salud de San Vicente y las Granadinas se
ofrecen básicamente en los niveles primario y secundario;
al menos dos instituciones importantes prestan apoyo social
y atención de salud. En el nivel primario de atención,
prestan servicios 38 centros de salud distribuidos en una
zona de 9 distritos sanitarios. Cada centro de salud está
dotado de una enfermera obstétrica de distrito, de
dedicación exclusiva, un ayudante de enfermería y un
auxiliar de salud comunitaria. Prestan apoyo otros miembros
del equipo distrital de salud, como el médico de distrito,
el farmacéutico y los funcionarios encargados de la salud
ambiental.
En promedio, cada centro de salud cubre a una población de
2.900 habitantes y no se exige a nadie que viaje más de 5
km en busca de atención. Entre los servicios de atención
primaria de salud disponibles cabe citar los de atención de
urgencias, atención médica, atención prenatal y posnatal,
parto, salud infantil (incluida la inmunización),
planificación familiar, y control de enfermedades
transmisibles y no transmisibles.
En el nivel secundario, el Hospital General de Kingstown,
con 209 camas, es el único hospital público de referencia
para atención de casos agudos, que presta servicios
especializados en la mayoría de los principales campos.
Cinco hospitales rurales, que en conjunto tienen 58 camas,
prestan un mínimo de servicios de atención secundaria para
los que no se necesita la intervención de un especialista.
Además, hay tres hospitales pequeños de atención de casos
agudos, de propiedad y administración privadas, con un
total de 24 camas. El Gobierno también administra un centro
de salud mental de 120 camas, que atiende casos
psiquiátricos agudos y crónicos, y el Hogar Geriátrico, que
atiende a la población anciana indigente y sirve de refugio
para las personas abandonadas que sufren alguna
discapacidad.
Servicios
de salud y recursos
Organización de los servicios de atención a la
población
Promoción de la salud y participación de la
comunidad. La Unidad de Educación Sanitaria se ha
convertido en una activa dependencia del Ministerio de
Salud y Medio Ambiente; su programa principal comprende
actividades de información, educación y comunicación,
promoción de la salud y extensión comunitaria. Hasta la
fecha se cuenta con programas de capacitación en educación
para la salud y la vida familiar para padres, estudiantes,
jóvenes que no asisten a la escuela y miembros de la
comunidad; programas diarios de radio y televisión, y la
producción continua de una amplia gama de materiales
audiovisuales y gráficos. La Unidad de Educación para la
Salud también coordina actividades
de promoción de la salud.
Está en marcha un experimento para estimular la
intervención de la comunidad en la salud mediante la
promoción de la participación activa de los miembros de la
comunidad en la planificación, ejecución y evaluación de
los programas de salud. Se facilita la acción comunitaria
en el comité o el centro de salud o en el nivel más alto
del equipo de salud distrital. Se espera que esta
iniciativa estimule una mayor participación de la comunidad
en actividades destinadas a cambiar el modo de vida y
aliviar los problemas de salud. Aunque con el transcurso
del tiempo se ha logrado cierto éxito con este empeño, los
resultados han sido variables.
Protección ambiental. El Gobierno de San
Vicente y las Granadinas ha declarado los años noventa como
el Decenio del Medio Ambiente. Con ese fin, se ha ampliado
la cartera del Ministerio de Salud para incluir al medio
ambiente y se ha cambiado su nombre por el de Ministerio de
Salud y Medio Ambiente; en 1995 se creó un nuevo cargo de
Coordinador de Servicios Ambientales, cuyo titular tendrá
la responsabilidad de coordinar todos los planes y
actividades nacionales relacionados con la protección y
conservación del medio ambiente; en 1995 el Gabinete nombró
una Junta Nacional Consultiva en Asuntos Ambientales para
asesorar al Ministro sobre políticas y programas de
protección ambiental.
Los principales asuntos ambientales escogidos como centro
de atención son la protección de la flora y fauna de la
nación, la protección de las playas contra la contaminación
y la explotación de la arena, el uso controlado de
sustancias químicas y plaguicidas, sobre todo en la
agricultura, y el manejo apropiado de residuos sólidos y
líquidos.
Agua potable, alcantarillado y residuos
sólidos. El informe del censo de población y
vivienda de 1991 indica que casi la mitad de las familias
(47,6%) tienen conexiones del sistema de acueducto comunal
en sus viviendas (patio y casa) y otro 29,4% se abastece de
fuentes públicas. Eso significa que más de tres cuartas
partes de las familias (77%) se benefician de una fuente
segura de agua potable. No obstante, cabe señalar que el
agua de consumo doméstico de 10,8% de las familias provenía
de fuentes sospechosas, como manantiales, ríos, arroyos y
otros puntos de captación comunales.
La letrina de pozo sigue siendo la forma predominante de
evacuación de aguas negras empleada por las familias
(62,3%), seguida del tanque séptico (30,1%). Sin embargo,
cabe señalar que el número de familias sin una forma
autorizada de evacuación de aguas negras se ha reducido de
8% en 1980 a 3,7% en 1991. Algunas partes de Kingstown, la
capital, están conectadas por un sistema comercial de
alcantarillado que presta servicios a 3,1% de las
viviendas.
En 1995 se prestaba un servicio semanal de recolección de
basura a cerca de 64% de las familias, lo que representa
una cobertura 16% mayor que la ofrecida entre 1992 y 1995.
Ese servicio también se ha ampliado con la distribución
generalizada de recipientes para la recolección de la
basura en la comunidad, que se vacían cuando es necesario.
San Vicente y las Granadinas participan en el Proyecto de
Manejo de Residuos Sólidos realizado por la Organización de
Estados del Caribe Oriental y el Banco Mundial. Este
proyecto construirá cuatro rellenos sanitarios, dos en San
Vicente y dos en las Granadinas, y ampliará el servicio de
recolección a toda la nación.
Inocuidad de los alimentos. Se han lanzado
amplias campañas de promoción de actitudes y prácticas
favorables para el manejo, la preparación, el
almacenamiento y la venta de alimentos para consumo humano.
Todos los distritos sanitarios realizan regularmente cursos
prácticos para los manipuladores de alimentos en los que se
les ofrece información y educación, demostraciones,
exámenes médicos y, cuando resulta necesario, tratamiento.
En 1995 estaban registrados en la administración de salud
pública 2.733 establecimientos de manejo de alimentos y
3.655 personas encargadas de manipularlos. No obstante,
también hay vendedores ambulantes que trabajan sin
instalaciones sanitarias básicas y cuyas actividades están
fuera del alcance del reglamento de salud pública.
Salud ocupacional. La Ley No. 24 sobre
Accidentes y Enfermedades Ocupacionales de 1952 exige que
los empleadores informen al Departamento de Trabajo de
cualquier accidente ocasionado por el empleo de cualquier
trabajador u ocurrido durante su desempeño, que cause
pérdida de vida o discapacidad. En 1995 se notificaron 11
casos de lesiones ocurridas en el trabajo. En estricta
interpretación y observancia de la ley, sólo se notifican
los accidentes muy graves, y se ha expresado la opinión
unánime de que es preciso ampliar la legislación para
obligar a notificar todos los problemas de salud y
seguridad ocupacionales.
La Ley No. 5 sobre Fábricas promulgada en 1955 reglamenta
las condiciones de empleo en las fábricas y otros lugares
de trabajo en lo que respecta a la salud, a la seguridad y
al bienestar de las personas allá empleadas y permite la
inspección de las fábricas, la maquinaria y cualquier
insumo. Esta Ley es aplicada por funcionarios encargados de
la salud ambiental, quienes trabajan estrechamente con el
Departamento de Trabajo, el Congreso de Sindicatos y la
Federación de Empleadores.
Preparativos para situaciones de desastre.
En el territorio de San Vicente y las Granadinas se
encuentra el volcán de La Soufrière, cuya última erupción
ocurrió en 1979. Las islas también son vulnerables a
tormentas tropicales y huracanes, aunque no han sucedido
desastres graves últimamente. Con todo, en el país se tiene
conciencia de esa vulnerabilidad y de la necesidad de
preparación y vigilancia continuas para situaciones de
desastre.
El Comité Central de Preparativos para Situaciones de
Desastre, presidido por el Primer Ministro, está formado
por cinco subcomités encargados de las actividades de
manejo y evaluación de desastres, operaciones de socorro,
condiciones de salud e información pública y educación.
Todos estos aspectos se abordan en el Plan Nacional de
Desastres. El componente de salud establece respuestas para
una variedad de desastres; las principales consideraciones
son el tratamiento en masa de las víctimas, el saneamiento
ambiental, la protección de los alimentos y el
abastecimiento de agua potable. En el plan se especifican
el equipo y los suministros necesarios que se deben
facilitar en los establecimientos de salud periféricos y
centrales como respuesta a los desastres.
Organización y funcionamiento de los servicios
de atención a las personas
El nivel de ocupación del Hospital General de Kingstown
alcanzó un promedio anual de 71% entre 1992 y 1995, o sea
un aumento de 2% en relación con el período inmediatamente
anterior. Los pabellones más activos han sido los de
maternidad, cirugía y medicina, en orden descendente.
Después de un nivel de actividad constante entre 1992 y
1994, se registró una baja de 6,2% en el número de ingresos
en 1995. Esa baja se observó sobre todo en el pabellón de
maternidad y puede indicar que se ha logrado algún éxito en
el empeño puesto en fomentar la atención de un mayor número
de partos en la comunidad. La utilización del Hospital
General también se refleja en la estancia promedio de 6
días en ese período.
Todos los hospitales rurales notifican tasas de ocupación
inferiores a 35%, lo que indica un alto grado de
subutilización; las razones de tan poca actividad son la
falta de instalaciones de diagnóstico (de laboratorio y
radiografía) y de atención especializada, situación que se
ha sometido a examen. Las principales causas de ingreso en
esas instituciones han sido la gastroenteritis y la
maternidad.
En contraste, el Centro de Salud Mental funciona con un
nivel de ocupación de 120% y el Hogar Geriátrico nunca
funciona con menos de la capacidad máxima. En una reciente
evaluación de los servicios psiquiátricos en San Vicente y
las Granadinas se recalcó la necesidad de fortalecer los
programas comunitarios de extensión para concentrarse menos
en la atención institucional.
Los servicios comunitarios son la piedra angular del
sistema de prestación de atención de salud. Cada año se
hacen más de 90.000 consultas a los centros de salud en
busca de la gama completa de servicios ofrecidos y los
funcionarios de salud de diversas categorías realizan casi
48.000 visitas domiciliarias.
Insumos para la salud
Medicamentos esenciales y otros. San
Vicente y las Granadinas son miembros fundadores del
Servicio de Medicamentos del Caribe Oriental (ECDS) y, como
tales, se benefician de un ahorro promedio de 25% por la
adquisición conjunta de productos farmacéuticos y
suministros médicos. En los últimos años se ha ampliado la
gama de productos cubiertos por el servicio para incluir
anticonceptivos, lo que ha redundado en economías aún
mayores. Alrededor de 11,8% del presupuesto ordinario total
para salud se asigna a la compra de productos farmacéuticos
y suministros médicos.
El comité encargado de establecer y actualizar el
Formulario Nacional determina la clase de medicamentos
disponibles en el sistema de salud pública. El Formulario
Nacional está estrechamente vinculado al Formulario
Regional establecido por el ECDS.
En 1995 se creó un nuevo cargo de inspector de
medicamentos, cuyo titular vigila la ejecución de las
disposiciones legales sobre la entrega de medicamentos
recetados y el registro y la importación de fármacos. La
legislación pertinente se somete actualmente a examen para
facilitar el trabajo de ese funcionario.
Recursos humanos
Existen todas las categorías tradicionales de personal de
salud, y la mayor proporción corresponde a personal de
enfermería, ayudantes de enfermería y médicos. En 1995
había 574 puestos ocupados por personal de salud, de los
cuales 53 eran médicos (48 por 100.000 habitantes) y 231
enfermeros capacitados de todas las categorías (141 por
100.000). Ya en 1995 se habían llenado más de 90% de los
cargos permanentes previstos en las estimaciones
presupuestarias.. En 1996 había poca escasez en los campos
de fisioterapia, farmacia y tecnología médica.
Formación del personal de salud. San
Vicente y las Granadinas tienen dos instituciones de
formación de profesionales de salud: la Facultad de
Enfermería, administrada por el Estado, y el Colegio Médico
de Kingstown, institución privada extraterritorial,
afiliada a la Facultad de Medicina de St. George con sede
en Granada. También se forman profesionales de atención de
salud en instituciones regionales e internacionales.
Además, la importancia dada a la eficiencia y la
productividad ha llevado a fortalecer las funciones de
administración y supervisión.
Gasto y financiamiento sectorial
Entre 1992 y 1995, el gasto público real en salud alcanzó
un promedio de casi 15% del gasto ordinario total. El gasto
ordinario real en salud en el cuadrienio fue de US$ 37,46
millones, de un gasto ordinario total de $250,90 millones,
y se gastó 4,6% del PIB en salud; en el cuadrienio
precedente, el gasto ordinario en salud alcanzó un promedio
de 15,4% del gasto ordinario total. La salud ocupa ahora el
tercer lugar entre los mayores consumidores del gasto
público ordinario, después del servicio de la deuda pública
y la educación, en ese orden. Con todo, la salud atrae
todavía 40% del total del gasto ordinario en el sector
social.
En 1995 el Hospital General de Kingstown recibió 33,7% del
gasto total y se mantuvo ese patrón en el período objeto de
examen. Aunque la forma de organización de los servicios y
de presentación del presupuesto impiden una cuantificación
precisa del gasto en atención primaria de salud, se sabe
que los centros de salud comunitarios y los servicios
afines y los de salud ambiental, en conjunto, reciben una
asignación de 29,2% del presupuesto ordinario de salud. Los
sueldos del personal de los diversos programas representan
58% del gasto por concepto de salud.
En enero de 1995 el Gobierno promulgó leyes para modificar
el programa de cobro de tarifas a los usuarios en el sector
público con objeto de incrementar la recaudación de
ingresos de 2% a 6% del gasto público real en el sector de
salud pública.
En una iniciativa relacionada, en 1995 el Parlamento
accedió a introducir un Programa Nacional de Seguro. Un
Comité Directivo nombrado por el Gabinete está listo a
emprender todo el trabajo básico necesario para establecer
este programa. Por último, un conjunto de medidas de
reforma del sector busca fortalecer los sistemas de
administración general y de suministros, introducir
mecanismos de seguimiento de los costos, modificar los
procedimientos de ingreso y facturación, y lanzar un
programa de educación del consumidor.