Perfil de Salud de País.
Resúmen del cápitulo de país de Salud en las Américas, 1998.
TRINIDAD Y
TABAGO
SITUACIÓN GENERAL Y TENDENCIAS
Contexto socioeconómico, político y
demográfico
Trinidad y Tabago forman un Estado insular gemelo situado
en el extremo meridional de la cadena de islas del Caribe.
Esta nación, independiente desde agosto de 1962, constituye
una república democrática dentro de la Mancomunidad
Británica. Tabago es administrada por separado por su
propia Asamblea, establecida en 1980. Trinidad está
organizada actualmente en 13 zonas administrativas o
corporaciones regionales, creadas por la Ley de
Corporaciones Regionales de 1981. Sin embargo, por causa de
demoras en el establecimiento de estas corporaciones los
ocho condados y las tres corporaciones municipales
originales siguen notificando casi todos los datos
oficiales.
Desde el decenio de
1960, la economía se ha caracterizado por una marcada
dependencia con respecto a la producción y exportación de
petróleo y gas. El producto nacional bruto (PNB) per cápita
alcanzó un valor máximo de US$ 6.600 en 1982, seguido de
marcadas reducciones hasta 1988, cuando el Gobierno puso en
práctica un programa de reforma económica. El PNB per
cápita mínimo de $3.160 se registró en 1989. Desde entonces
ha habido una continua mejora, debida sobre todo a las
medidas de liberalización del comercio y de la moneda; las
estrategias de diversificación hacia la agricultura, la
industria manufacturera (sector no petrolero) y el turismo,
y la reestructuración, privatización y liquidación de
varias empresas estatales. Además, un programa de reforma
tributaria estableció un impuesto de 15% sobre el valor
agregado y la disminución de los impuestos sobre la renta
de las personas físicas y las sociedades, el control más
estricto del gasto público y la disminución del déficit
fiscal, y el aumento de las tarifas de los servicios
públicos. En 1994 el PNB per cápita fue de US$ 3.740.
El valor de la moneda se ha mantenido bastante estable
desde que se adoptó el sistema de flotación del tipo de
cambio del dólar en 1993 (de TT$ 5,40 a TT$ 6,30 = US$ 1).
No obstante, hubo un desfase de cerca de 10% entre mediados
de 1996 y mediados de 1997. Las tasas de inflación, medidas
por el cambio del índice de precios al por menor, se
redujeron a alrededor de 3,2% en 1996. En armonía con esta
recuperación económica, han cambiado en forma radical las
tendencias de desempleo debido al aumento de oportunidades
laborales en los sectores no petroleros de turismo y de
otras industrias de servicio. La fuerza de trabajo ha
crecido (de 467.700 personas en 1990 a 521.000 en 1995), se
han reducido los índices de desempleo (de 20% en 1990 a 17
% en 1995) y han aumentado las tasas de participación (de 56
% en 1990 a 60% en 1995). Los índices de desempleo de las
mujeres son mayores (23% frente a 19% de los hombres).
Los datos disponibles sobre el período de recesión
económica en Trinidad (19821989) indican un aumento
del nivel de pobreza, de 3,5% de los hogares en 1981 a
14,8% en 1988. Si bien es difícil medir el efecto del
programa de ajuste estructural del Gobierno en el bienestar
de la población, es posible que haya deteriorado las
condiciones de vida y aumentado el desempleo. Las
estimaciones recientes indican que el nivel de pobreza
siguió aumentando desde 1988 hasta alcanzar los actuales
niveles de 21% a 22% de la población, con una distribución
más amplia del ingreso. Alrededor de la mitad de estas
personas se clasifican como extremadamente pobres, es
decir, incapaces de afrontar el costo de una canasta mínima
de alimentos.
Ha mejorado en forma constante y significativa el grado de
rendimiento escolar de la población. En 1970, alrededor de
8% carecían de instrucción, cifra que para 1990 había
descendido a cerca de 3%. Entre 1980 y 1990 aumentó
constantemente el porcentaje de hombres y mujeres que
completaron estudios secundarios (de 32,7% a 44,4%) y
terciarios (de 2,2% a 2,9%). Las tasas de alfabetismo de
adultos también son prueba fehaciente del rendimiento
sostenido (94% y 96% en 1970 y 1980, respectivamente). Sin
embargo, el alfabetismo funcional es motivo de preocupación
cada vez mayor.
La estimación
revisada de la población de mediados de 1995 es de
1.259.971 habitantes a partir de la cifra de 1.238.800
habitantes empadronados en el censo de 1990, con una tasa
promedio de crecimiento anual de 1,1% en el período
19901994 (una baja en relación con 1,27% en el
período 19851989). La razón hombre/mujer es de
101:100. La desaceleración del crecimiento demográfico se
debe en parte a una reducción de la tasa de fecundidad
total (2,4) y de la tasa bruta de natalidad (de 19,7 en
1990 a 15,8 en 1995), una tasa estable de mortalidad bruta
(6,7 en 1990 y 7,1 en 1995) y una emigración estabilizada
entre 1980 y 1990 (estimada en 131.918 personas).
Estas tendencias se reflejan también en una pirámide de
población configurada de forma más restrictiva: 33,5% de la
población es menor de 15 años y 6% mayor de 65. Casi 72% de
la población se considera urbana.
Mortalidad
Sigue aumentando la esperanza de vida al nacer; en 1990,
era de 72,7 años para las mujeres y de 69,3 años para los
hombres. No obstante, entre 1980 y 1990, gran parte del
aumento de la esperanza de vida se registró en el grupo
menor de 15 años, con un incremento menor de 1 año en el de
65 años.
Una razón importante de la mayor esperanza de vida en
general en los últimos 30 años ha sido la reducción de la
mortalidad infantil de 110 por 1.000 nacidos vivos en el
decenio de 1940 a 21,7 por 1.000 en el de 1980 y a 18 por
1.000 en el de 1990. Además, la tasa de mortalidad en el
grupo de 1 a 4 años se mantuvo bastante estable en el
período 19851995, en cerca de 4,8 por 100.000
personas.
La mortalidad por grandes grupos de causas se clasifica de
la manera siguiente (los porcentajes presentados
corresponden a datos de 1994): enfermedades del aparato
circulatorio (39,7%), tumores (13,4%), diabetes (12,5%),
causas externas (7,3%), enfermedades transmisibles (5,6%) y
ciertas afecciones originadas en el período perinatal
(1,9%).
PROBLEMAS ESPECÍFICOS DE SALUD
Análisis por grupos de población
La salud del niño
La tasa de mortalidad infantil fue de 13,8 por 1.000
nacidos vivos en 1994. Se han identificado problemas de
subnotificación de defunciones infantiles, sobre todo en el
período neonatal, y se han ejecutado planes para fortalecer
el sistema de notificación mediante un acuerdo sobre los
procedimientos de notificación de mortinatalidad y de
nacimientos de niños con 28 semanas de gestación o más, y
un mejoramiento de la información declarada en los
certificados de defunción.
Los programas de inmunización están bien organizados y sus
tasas de buen resultado y cobertura son constantemente
elevadas. Se aplican vacunas contra la poliomielitis y la
DPT a partir de los 3 meses de edad y contra el sarampión y
la fiebre amarilla, a los 2 años.
La mejora de las condiciones socioeconómicas y ambientales
y del acceso a los servicios de salud infantil (gratuitos
en el sector público) ha influido en el espectacular
descenso de la mortalidad y la morbilidad en el grupo de 1
a 4 años de edad. En 1994, la tasa de mortalidad en este
grupo fue de 4,8 por 100.000 personas. En ese año, 16,6% de
las defunciones se debieron a causas externas.
Las afecciones cutáneas (32%) y las infecciones
respiratorias agudas (18,8%) son los motivos más comunes de
consulta a esa edad. La diarrea suele notificarse como
trastorno recurrente en el sistema de vigilancia de
enfermedades transmisibles (15.355 casos en 1994).
En el grupo de 5 a 14 años de edad, aproximadamente 42,8
% de las defunciones de varones y 22,7% de las de niñas se
producen por causas externas. Los tumores malignos
ocasionan 14,3% de las defunciones de varones y 11,4% de
las de niñas, y las enfermedades transmisibles, 6,1% y
15,9%, respectivamente. Los niños de este grupo de edad
tienen poco contacto con los servicios de salud, excepto en
caso de enfermedad o vacunación.
La salud del adulto
El factor que más contribuye a la mortalidad de los adultos
jóvenes de 15 a 24 años de edad son las causas externas,
que representan 64,1% de las defunciones de hombres y 32,9
% de las de mujeres. Los accidentes de tránsito de vehículos
de motor, el ahogamiento, el homicidio y el suicidio
contribuyen por igual a la tasa de mortalidad de los
hombres en este grupo de edad. Sin embargo, el homicidio y
el suicidio causan 67,8% de las defunciones de mujeres. Los
tumores malignos representan 10,6% de las defunciones de
hombres y 6,3% de las de mujeres.
Las tasas de embarazo de adolescentes son elevadas en las
zonas urbanas (13,5% de todos los partos de niños vivos y
de mortinatos corresponden a adolescentes, con una tasa de
fecundidad específica por edad de 45,9%).
En 1994, aproximadamente 31,2% de las defunciones de
hombres de 25 a 44 años se debieron a causas externas
(accidentes de tránsito de vehículos de motor, 18,3%,
suicidio, 24,8%, y homicidio, 31,7%). Las enfermedades del
aparato circulatorio causaron 14,2% de las defunciones por
causas definidas. Las principales causas de defunción de
las mujeres se distribuyeron de la manera siguiente:
enfermedades del aparato circulatorio (20,1%), enfermedades
transmisibles (5,6%), cáncer (19,1%) y defunciones por
causas externas (13,2%). La Encuesta Nacional de Salud de
1995 indicó tasas de prevalencia de discapacidad de 12,5
% en los hombres y de 15,2% en las mujeres, tasas de
prevalencia de diabetes e hipertensión autonotificadas de
3% y 11%, respectivamente (en el grupo de 35 a 44 años de
edad), 13% de prevalencia de antecedentes de traumatismo en
los hombres y 7% en las mujeres, y enfermedad mental
notificada en 4,5% de los hombres y 6% de las mujeres.
Las enfermedades del aparato circulatorio dominaron el
perfil de mortalidad de los adultos de edad madura (45 a 64
años de edad) en 1994 y representaron 39,8% de las
defunciones de hombres y 39,5% de las de mujeres. La
diabetes ocupa el segundo lugar como causa de defunción de
los hombres y de las mujeres (17,0% y 21,2%,
respectivamente). El cáncer es también una importante causa
de defunción en este grupo de edad (20,5% en mujeres y
12,1% en hombres).
La salud del adulto mayor
Aunque los adultos mayores (65 años y más) representan
actualmente solo 6% de la población, la proporción va en
aumento. Las principales causas de defunción en este grupo
de edad son las enfermedades del aparato circulatorio
(46,8% en hombres y 51,2% en mujeres), los tumores (15,4% y
11,8%, respectivamente) y la diabetes (11,7% y 14,9%,
respectivamente).
La salud de la familia
La prestación de servicios de planificación familiar es
compartida sobre todo por el Ministerio de Salud, como
parte de su programa de salud maternoinfantil en los
centros de salud y en los pabellones y clínicas de atención
posnatal de los hospitales, y la Asociación de
Planificación Familiar de Trinidad y Tabago, que es una
ONG. Ambos organismos, con la colaboración del Ministerio
de Educación, ejecutan programas focalizados de educación
pública y para la vida de familia en las escuelas.
Desde 1989, se ha venido reduciendo la nueva clientela
atendida en los dispensarios de la Asociación de
Planificación Familiar y del Ministerio de Salud. Esta
tendencia ha sido más marcada en los adultos, que
constituyeron 29.805 de los nuevos pacientes atendidos en
los centros de salud y dispensarios de planificación
familiar en 1995, cifra casi 30% inferior a la de 1993. Son
pocos los métodos anticonceptivos disponibles. La falta de
abastecimiento consecuente de anticonceptivos es un
problema en los centros de salud.
La salud de los discapacitados
Según la encuesta de 1995, 22% de la población mayor de 15
años tenía algún tipo de discapacidad. Las afecciones
médicas crónicas contribuyeron 40% a esta discapacidad en
el grupo menor de 65 años y 60% en el de 65 años y más. La
discapacidad repercute mucho en la declaración del estado
de salud y en la situación laboral, el ingreso, la
necesidad de atención y la utilización de los servicios de
salud, así como en diversas variaciones del estado de
salud.
Análisis por tipo de enfermedad o daño
Enfermedades transmisibles
Las enfermedades transmisibles son todavía una causa
importante de defunción y morbilidad en Trinidad y Tabago,
y ocasionan 7% de las defunciones. Ocupan el segundo lugar
entre las causas más frecuentes de internación en
hospitales de atención de casos agudos (8%).
Enfermedades transmitidas por vectores. La
vigilancia de las enfermedades transmitidas por mosquitos
se intensificó en 19961997, sobre todo en lo relativo
al control del dengue y del dengue hemorrágico. Se han
acentuado las intervenciones comunitarias en lugar del
control con insecticidas.
Aunque el dengue es transmitido por un vector, la relación
de este con los depósitos de agua es un factor que
contribuye a su aspecto endémico. En lo que respecta al
suministro de agua potable y al tratamiento eficiente de
las aguas servidas la cobertura es deficiente.
Enfermedades inmunoprevenibles. Se ofrece
inmunización regular gratuita a los lactantes y niños
pequeños en todos los centros de salud. De conformidad con
el protocolo de la OPS, se administran antígenos en el
primer año de vida. La cobertura con las vacunas DPT y
antipoliomielítica (tres dosis completas) fue de 90% en
1995. Las vacunas contra la fiebre amarilla y el sarampión,
la parotiditis y la rubéola (MMR) se aplican en el segundo
año de vida. En 1995, 89% de la población objetivo recibió
la vacuna MMR y 83% de los niños de 1 año fueron vacunados
contra la fiebre amarilla. Se aplican refuerzos según el
programa establecido en todas las escuelas. Las mujeres
embarazadas reciben refuerzos de toxoide tetánico, según
sea necesario. La vacuna BCG no suele administrarse
regularmente. En 1997 se logró una cobertura de 95% de la
población objetivo (niños de 1 a 14 años) con una campaña
nacional de vacunación contra el sarampión.
La hepatitis A es endémica y se presenta en brotes
epidémicos de vez en cuando.
Cólera y otras enfermedades infecciosas
intestinales. La vigilancia de la enfermedad
diarreica se ha intensificado desde 1991, cuando comenzó a
reaparecer el cólera en las Américas. En 1997 se reactivó
la campaña de prevención del cólera después de la
identificación de nuevos casos en algunas zonas costeras
cercanas de Venezuela. Trinidad y Tabago se ha mantenido
exento de cólera.
Infecciones respiratorias agudas. La
influenza y la gastroenteritis son las enfermedades más
frecuentemente notificadas a la Unidad Nacional de
Vigilancia. Los informes de incidencia de influenza no se
confirman en el laboratorio y pueden incluir otras clases
de infecciones respiratorias agudas.
Rabia. Continúa la vigilancia de la rabia
transmitida por murciélagos, con participación de la unidad
de salud pública veterinaria del Ministerio de Salud.
Sida y otras enfermedades de transmisión
sexual. La epidemia de sida sigue causando muertes
prematuras de hombres y mujeres jóvenes (de 20 a 35 años)
sexualmente activos y de los hijos de personas
VIH-positivas (que representan 71%, 7% y 7,2
% respectivamente, del total de defunciones por sida entre
1983 y 1995). En Trinidad y Tabago esta enfermedad tiene un
patrón de transmisión heterosexual (51,9% de los casos en
el período comprendido entre 1983 y 1995). Las tasas de
incidencia van todavía en aumento (de 14,0 por 100.000
personas en 1990 a 27,2 por 100.000 en 1995), lo mismo que
los casos VIH-positivos notificados en el laboratorio (de
31,4 por 100.000 en 1990 a 53,4 por 100.000 en 1992) y se
espera que esta tendencia continúe.
Los datos sobre enfermedades de transmisión sexual
provienen de dispensarios públicos de atención de estas y,
por lo general, se subnotifican. Las tasas brutas de
incidencia de sífilis y gonorrea se han reducido en los
últimos 10 años. Los casos de gonorrea han disminuido de
311 en 1985 a 160 en 1994 en ambos sexos. Cuando se
desagregan por edad y sexo, los hombres del grupo de 15 a
24 años registran las mayores tasas. Estas cifras siguen
siendo motivo de preocupación.
Enfermedades no transmisibles y otros problemas
relacionados con la salud
Un estudio sobre enfermedades crónicas realizado en 1990
indicó que el consumo de tabaco y alcohol, la falta de
ejercicio y la malnutrición eran los factores de riesgo que
más atención necesitaban. Los datos de la Encuesta Nacional
de Salud de 1995 indican que las enfermedades crónicas
tienen la mayor repercusión en el sector salud al aumentar
la demanda de servicios de salud y la discapacidad y
afectar la posibilidad de escoger un dispensador.
Ha aumentado la prevalencia de diabetes mellitus (11% de la
población de 35 años o más declaró que tenía diabetes) y
las tasas de mortalidad se incrementaron de 48,6 por
100.000 personas en 1977 a 80,5 en 1990. Esta enfermedad
ocupa los lugares segundo y tercero entre las principales
causas de defunción de mujeres y hombres, respectivamente.
Más de 90% de los diabéticos de Trinidad tienen la forma no
insulinodependiente de la enfermedad. Aunque hay una
marcada influencia genética, las investigaciones indican
que la obesidad temprana es el factor de riesgo evitable
que necesita mitigarse si se desea reducir su incidencia.
Enfermedades cardiovasculares. La
enfermedad del corazón es la principal causa de defunción
en Trinidad y Tabago y ocasiona más de 3.000 muertes al
año. Las elevadas tasas de diabetes e hipertensión son
factores contribuyentes. La prevalencia del tabaquismo es
menor que en América del Norte (30% en los hombres y 7% en
las mujeres, según la Encuesta Nacional de Salud de 1995),
pero el número de escolares que comienzan a fumar para
"experimentar" es alto.
Además de la elevada prevalencia de hipertensión y
diabetes, el índice medio de masa corporal es alto y los
indicadores de ejercicio regular son bajos (2% en la
Encuesta Nacional de Salud de 1995).
Tumores malignos. Desde 1987, el cáncer
ocupa el segundo lugar entre las principales causas de
defunción con una tasa de 94,9 por 100.000 personas en
1990. Esas tasas han aumentado desde los años sesenta.
Cuando las tasas se ajustan por edad, los únicos tipos de
cáncer que muestran un aumento significativo son los de
próstata, mama y pulmón; se ha registrado un marcado
descenso de la incidencia de cáncer del cuello del útero.
El cáncer es la principal causa de defunción de las mujeres
menores de 65 años (en 1994 representó 16% del total de
defunciones de las mujeres de ese grupo) por la temprana
edad en que comienzan el cáncer del cuello del útero y de
la mama. Han aumentado las tasas de mortalidad por cáncer
de la mama (de 17,6 por 100.000 mujeres en 1990 a 19,5 en
1994) y han disminuido las de mortalidad por cáncer del
cuello del útero (de 9,1 en 1990 a 7,3 en 1994). Por lo
general, no se ofrecen servicios de detección del cáncer
cervicouterino en los dispensarios de salud pública.
En 1994, las localizaciones tumorales más comunes en los
hombres fueron la próstata (34 por 100.000), el pulmón
(10 por 100.000), el colon y recto (7 por 100.000) y el
estómago (7 por 100.000).
Accidentes y violencia. No se puede
recalcar lo suficiente la importancia de las lesiones como
causa de defunción y morbilidad. Las tasas de incidencia se
han incrementado desde el decenio de 1960, y todas las
categorías de lesiones mostraron un aumento entre 1990 y
1992. Las lesiones son la principal causa de defunción en
todos los grupos de edad hasta los 45 años, pero ocurren
defunciones por esta causa en todas las edades. Las
lesiones son el factor que más contribuye al número de años
potenciales de vida perdidos en los hombres.
El mayor aumento se ha registrado en las tasas de
homicidio, que se duplicaron entre 1990 y 1994 en hombres y
mujeres. Las estadísticas de actividad hospitalaria indican
que las lesiones son también la causa de hospitalización
más importante (20% de los egresos y 16,1% de los
días-paciente en 1993). El suicidio ocupa el segundo lugar
entre las principales causas de defunción por traumatismo y
constituye un grave problema en el grupo de 15 a 24 años de
edad.
Salud mental. Una parte importante de la
población de Trinidad y Tabago no tiene acceso a servicios
de salud mental, pese al empeño puesto en distribuir estos
servicios en todo el país. Los campos problemáticos para
los servicios de salud mental son las urgencias
psiquiátricas, los trastornos psiquiátricos de larga data,
los problemas de salud mental de los pacientes de servicios
de atención primaria, ambulatorios de nivel secundario, y
de internación en hospitales de atención de casos agudos, y
los trastornos psiquiátricos y emocionales de los grupos
expuestos a alto riesgo.
Consumo de tabaco, alcohol y drogas. En
1995, 13% de los hombres de 15 a 24 años de edad y 30% de
todos los mayores de 15 años declararon que habían fumado
100 cigarrillos o más en su vida. La prevalencia fue mayor
en el grupo de 35 a 44 años (37,6%) y disminuyó en los
grupos de más edad. Al parecer, el tabaquismo es mucho
menor en las mujeres: 5,1% en todos los grupos mayores de
15 años de edad y 7,1% en el de 45 a 54 años.
El Ministerio de Salud ha establecido una política de
prohibición de fumar en todas las instituciones de salud
apoyadas por el sector público, insta a sus organizaciones
a abstenerse de usar fondos provenientes de compañías
tabacaleras para patrocinar actividades de salud e informa
a todos los nuevos postulantes de su política de
prohibición de fumar.
Salud oral. Los servicios de salud oral se
destinan principalmente a la población menor de 15 años. En
el decenio de 1970 se capacitó a un cuadro de enfermeras
dentales para impartir educación dental a este grupo de
edad en escuelas y dispensarios. Los dispensarios dentales
en las dependencias de salud ofrecen libre acceso a
exámenes y tratamiento sencillo. No se han hecho estudios
recientes de la salud oral de la población.
Contaminación ambiental. Las instalaciones
de alcantarillado construidas durante los años del auge
petrolero están ahora gravemente averiadas y contaminan los
ríos tributarios a lo largo de la frontera noroccidental
del país, las playas y los ecosistemas del interior.
Además, el sistema de distribución de agua está lleno de
pérdidas.
LA RESPUESTA DEL SISTEMA DE SALUD
Políticas y planes nacionales de salud
El esquema conceptual de macroplanificación y el marco
actualizado de política de mediano plazo (19961998)
se han mantenido relativamente estables desde 1989, a pesar
de los cambios administrativos efectuados en 1991 y en
1995. El Gobierno sigue firmemente comprometido a cumplir
con los principios de equidad y solidaridad social. De
conformidad con estos principios, ofrece servicios
gratuitos de educación pública y atención de salud en los
puntos de asistencia.
Ocho ministerios ofrecen actualmente los servicios
relacionados con todos estos componentes y se busca crear
un marco general de política para establecer prioridades y
modernizar la prestación de servicios. El Ministerio de
Desarrollo Social se ha identificado como el principal
organismo gubernamental y se ha puesto en práctica un
programa de fortalecimiento institucional para apoyar esta
nueva función.
La reforma del sector salud
El Gobierno ha abordado la primera fase del Programa de
Reforma del Sector Salud 19962002, de carácter
amplio, destinado a fortalecer la capacidad de formulación
de políticas, planificación y gestión del sector salud;
separar la prestación de servicios de las responsabilidades
financieras y reglamentarias; redistribuir el gasto público
y ayudar a dirigir el gasto privado hacia la solución de
los problemas de alta prioridad de manera eficiente en
relación con el costo; establecer nuevas estructuras de
administración y empleo que fomenten la responsabilidad,
una mayor autonomía y el uso de incentivos para mejorar la
productividad y la eficiencia; y reducir la morbilidad y la
mortalidad prevenibles con la promoción de cambios del modo
de vida y otras intervenciones sociales.
Con el fin de alcanzar estas metas, el programa contempla
la reforma del Ministerio de Salud con miras a convertirlo
en un órgano de política, planificación, patrocinio y
reglamentación; la delegación de la responsabilidad de la
prestación y administración de los servicios sanitarios a
las Administraciones Regionales de Salud (ARS), que
suscribirán contratos con el Ministerio de Salud para
ofrecer servicios eficaces en relación con el costo, en los
que se emplearán dispensadores públicos y privados; la
formulación de una estrategia de recursos humanos, lo que
incluye el establecimiento de un plan de pensiones
financiado para el personal de las ARS, con objeto de
fomentar una combinación adecuada de conocimientos
prácticos y niveles apropiados de dotación de personal; la
racionalización de los servicios y la infraestructura de
salud para concentrar las actividades en intervenciones
efectivas en relación con el costo y de alta prioridad, que
hagan hincapié en la prevención de la enfermedad y la
promoción de la salud y fortalezcan la atención primaria, y
la formulación de una estrategia integral de financiamiento
del sector que incluya la evaluación de las tarifas
cobradas a los usuarios y un sistema nacional de seguro
médico como posibles mecanismos de financiamiento.
Organización del sector salud
Organización institucional
En 1994 se promulgó la Ley sobre Administraciones
Regionales de Salud, en virtud de la cual se establecieron
cinco ARS cuatro en Trinidad y una en Tabago
como organismos legales independientes responsables ante el
Ministro de Salud. Los territorios de las ARS se han
delineado de modo tal que coincidan con los de los
gobiernos locales (las corporaciones regionales) para
asegurarse de que coordinen en forma efectiva con estos
últimos la prestación de una gama de servicios de salud a
las poblaciones de su zona de influencia.
La propiedad de establecimientos de salud financiados por
el sector público se ha trasladado a las ARS y la ley
incluye disposiciones para que los trabajadores de los
establecimientos públicos puedan trasladar su empleo a las
ARS. Estas funcionarán según acuerdos anuales de servicio
negociados que vinculan el nivel de gastos con la
prestación de servicios; los acuerdos comenzarán a ponerse
en práctica en 1998.
El Ministerio de Salud se reserva la responsabilidad de
determinar el marco y las prioridades nacionales, de
asegurarse de que los fondos públicos atiendan debidamente
las necesidades de salud de la población y mejoren su
estado de salud, y de establecer normas y vigilar su
cumplimiento por las ARS y otros prestadores de servicio.
La reforma del sector salud se concentra en las nuevas
funciones del Ministerio de Salud y de las ARS y es
coherente con la estrategia general del Gobierno para
mejorar el desempeño del sector público, particularmente
con planes para reorganizar el Ministerio de Desarrollo
Social y fortalecer las iniciativas del gobierno local.
Servicios
de salud y recursos
Organización de los servicios de atención a la
población
Programas de ayuda alimentaria. El
Gobierno no recibe alimentos de los programas
internacionales de ayuda alimentaria. Se han suprimido los
subsidios públicos directos e indirectos a una amplia
variedad de alimentos básicos. Algunos grupos voluntarios
también proporcionan alimentos a los escolares y a los
necesitados. Las subvenciones para asistencia pública, las
pensiones de vejez y otras subvenciones transitorias para
los indigentes y necesitados ofrecen un pago mínimo en
efectivo para la compra de alimentos. El Ministerio de
Desarrollo Social administra estas subvenciones.
La yodación y la fluoruración de la sal y la suplementación
de la harina con hierro, tiamina, riboflavina y niacina
tienen por objeto corregir las carencias observadas.
Salud oral. Los servicios dentales
ofrecidos gratuitamente en cerca de la mitad de los centros
de salud tienen amplia distribución geográfica, pero son de
alcance limitado. Los dentistas (21) brindan atención
básica a los niños de edad escolar y a las mujeres
embarazadas, y tratamiento paliativo a los adultos. El
servicio se concentra más en extracciones que en
tratamientos de restauración. Los dentistas son auxiliados
por enfermeros dentales, que realizan servicios sencillos,
procedimientos de restauración y profilaxis a los niños
menores de 12 años, examinan a los de edad escolar e
imparten enseñanzas sobre salud dental en los dispensarios
y escuelas. Hay dispensarios dentales en 54 centros de
salud, de los cuales 6 están localizados en Tabago.
Servicios de salud mental. Los servicios
psiquiátricos prestados por el Ministerio de Salud aún
están centralizados en el único hospital psiquiátrico de
importancia en el país. También se proporcionan servicios
descentralizados a personas con trastornos mentales agudos
internadas en los hospitales generales y de condado y en
cuatro centros de atención ampliada para adultos mayores
con enfermedades mentales crónicas. Los servicios
psiquiátricos comunitarios están organizados por sectores
geográficos y se ofrecen gratuitamente a pacientes
ambulatorios en algunos centros de salud.
Los servicios comunitarios prestan atención psiquiátrica,
preventiva y terapéutica a pacientes con enfermedades
crónicas y agudas, a toxicómanos, y a niños y adolescentes
con trastornos emocionales; los servicios también brindan
atención de seguimiento a los egresados del hospital. Una
unidad especializada de toxicomanía es el principal centro
de tratamiento del abuso de drogas, pero hay también varios
centros pequeños de terapéutica y rehabilitación mantenidos
por ONG.
Programas para personas con discapacidad.
El Ministerio de Desarrollo Social tiene la responsabilidad
de atender las necesidades de las personas discapacitadas.
Cuatro ONG de importancia que prestan atención terapéutica
e imparten enseñanzas a los niños discapacitados reciben
subsidios públicos. Se prestan servicios en las regiones
norte y sur de Trinidad, y en Tabago. En muy pocas de las
principales escuelas primarias y secundarias se asignan
maestros especiales para ayudar a los niños discapacitados.
De acuerdo con algunas estimaciones, el número de niños en
lista de espera para ingresar a instituciones especiales
triplica el número de plazas.
Detección del cáncer. La Sociedad contra
el Cáncer, la Asociación de Planificación Familiar y el
Complejo de Ciencias Médicas Eric Williams ofrecen
programas de detección del cáncer de la mama y del cuello
del útero. En algunos centros de salud y clínicas
ginecológicas de los hospitales públicos se toman frotis de
Papanicolaou regular y gratuitamente. La Sociedad contra el
Cáncer también tiene un programa de detección del cáncer de
próstata. En 1996, con el apoyo del Ministerio de Salud y
de la Corporación Municipal de Puerto España, la Sociedad
contra el Cáncer estableció un registro nacional de esta
enfermedad.
Servicios de salud ambiental. El Gobierno
es el principal proveedor de servicios de salud ambiental.
La Administración de Acueductos y Alcantarillado, con un
cuantioso subsidio del Estado, tiene la responsabilidad
legal de suministrar agua potable a la población y de
recolectar y evacuar los desechos líquidos.
En las zonas urbanas, 87% de la población cuenta con
conexiones domiciliarias y el 13% restante tiene acceso a
fuentes públicas. Toda el agua de las zonas urbanas es
clorada y se ciñe a las normas de la OMS. En las zonas
rurales, 87% de la población recibe agua apta para el
consumo, por cañería o por camiones cisterna. De acuerdo
con una encuesta realizada en 1992, 78,5% de las familias
tenían agua corriente. Sin embargo, 70,6% de estas
notificaron que la semana anterior habían consumido agua de
la red de suministro y 78,3%, que la almacenaban en
depósitos.
Toda la población urbana cuenta con servicios adecuados de
evacuación de excretas: 30% por medio de conexiones
domiciliarias y 70%, de letrinas. Casi toda la población
rural (97%) tiene servicios adecuados de evacuación de
excretas.
Se hacen arreglos para la evacuación de desechos tóxicos
según sea necesario en cada caso, o estos se entierran en
el basurero municipal. En ambos casos existe el riesgo de
que la filtración contamine el suelo y las fuentes de agua
subterráneas.
La división de control de insectos vectores se encarga de
la vigilancia de estos; los más importantes son los
mosquitos Aedes y Anopheles.
Promoción de la salud. El Gobierno de
Trinidad y Tabago ha expresado su apoyo a la estrategia de
promoción de la salud mediante el respaldo a las
actividades relacionadas con la Carta de Promoción de la
Salud del Caribe y la participación en ellas. En 1994, una
reunión nacional sobre promoción de la salud agrupó a
representantes de los sectores público y privado y de las
ONG, que se comprometieron a cumplir con las metas de la
Carta del Caribe y recomendaron el establecimiento de un
Consejo Nacional de Promoción de la Salud para vincular a
todos los organismos que se ocuparan de cuestiones de
salud.
Participación social y comunitaria. Hay
actividades en marcha orientadas a ampliar la capacidad de
las ONG para prestar servicios y fortalecer su relación con
los organismos gubernamentales. Se espera también que la
regionalización propuesta cree una asociación más estrecha
entre la comunidad y los servicios de salud.
Las ARS pueden usar los recursos comunitarios al máximo,
puesto que están en libertad de comprar servicios fuera del
sector público. Se trata de un importante instrumento, en
tanto que el Gobierno busca un uso más eficiente de los
recursos existentes.
Preparativos para situaciones de desastre.
El sistema de socorro en situaciones de emergencia sigue
básicamente igual, aunque se han modernizado ciertos
aspectos. El Organismo Nacional de Administración de
Situaciones de Emergencia tiene un coordinador de
dedicación exclusiva y un comité que representa a muchos
organismos gubernamentales y no gubernamentales y se
encarga de elaborar el plan nacional de preparativos y
socorro para emergencias. Se han trazado mapas de riesgo
que han sido distribuidos a muchas organizaciones
comunitarias y se ha preparado un manual que enumera los
recursos accesibles durante un desastre.
Organización y funcionamiento de los servicios
de atención a las personas
Los sectores público y privado prestan servicios de
atención a las personas; las ONG, las sociedades
industriales y los servicios de seguridad nacional también
ofrecen algunos. Se brinda atención pública en
instituciones localizadas en todo el país. La atención
secundaria y terciaria se concentra en un hospital general
de Puerto España y en uno de San Fernando (1.245 camas), en
dos hospitales del condado de Trinidad (111 camas) y en uno
de Tabago (96 camas). Varios hospitales y unidades
especializados también brindan servicios de atención
materna, psiquiatría, enfermedades torácicas, abuso de
sustancias, geriatría, oncología y fisioterapia, con un
total de 1.513 camas suplementarias (el hospital
psiquiátrico es el más grande, con 1.060 camas). Hay una
amplia gama de servicios de diagnóstico en los dos
hospitales generales.
La atención primaria de salud se presta en 101 centros de
salud, 19 de los cuales están localizados en Tabago. El
número de centros de salud por ARS en Trinidad varía de 16
en la ARS oriental a 30 en la central. La proporción de
habitantes por centro de salud varía de menos de 3.000 por
centro en Tabago a más de 21.000 en St. George Occidental.
De los 33 hospitales privados inscritos en la Junta de
Hospitales Privados, 13 tienen quirófanos y ofrecen algunos
servicios de diagnóstico. Según se informa, alrededor de
45% de la población prefiere usar servicios del sector
privado, particularmente ambulatorios; sin embargo, la
atención de pacientes internados en el sector privado es
costosa y la gama de servicios de urgencia, limitada.
Las grandes empresas comerciales ofrecen servicios de salud
a sus empleados, ya sea en forma directa o por medio de
servicios especialmente contratados o de programas de
seguro colectivo. Los servicios de seguridad nacional
prestan atención primaria a su personal directivo y de
apoyo, y en algunos programas se incluye a los familiares a
cargo.
Los sistemas de referencia dentro del sector público y
entre los sectores público y privado no están bien
establecidos y más de 50% de las internaciones en los
departamentos de urgencia de los hospitales son de personas
que acuden por su cuenta.
Se observó un aumento progresivo del número anual de
egresos hospitalarios en el período comprendido entre 1990
y 1994, que alcanzó un máximo en ambos hospitales en 1994:
66.187 en Puerto España y 51.185 en San Fernando. Desde
entonces, se ha reducido a 65.580 y 44.767,
respectivamente, en 1995, y a 59.350 y 47.873,
respectivamente, en 1996. Se ha observado una tendencia
similar en Tabago, donde los egresos ascendieron a un
promedio anual de 4.822 en los años citados.
La estancia promedio en los hospitales generales es de tres
a cuatro días y los porcentajes promedio de ocupación son
de 63% a 70%, excepto en el hospital general de San
Fernando, que mantuvo una tasa de ocupación de camas
superior a 80% en 1995 y 1996.
En el período comprendido entre 1994 y 1996 disminuyó el
número de consultas iniciales y ulteriores a los centros de
salud y en 1996 hubo 108.068 consultas iniciales de
atención médica general y un total de 491.681 consultas,
incluidos los servicios de salud infantil.
Más de 50% de las mujeres embarazadas reciben atención
prenatal gratuita en los centros de salud. Son examinadas
por una partera en cada consulta y por un médico por lo
menos dos veces durante el embarazo. Este sistema facilita
el envío de mujeres con complicaciones (alrededor de 19% de
las pacientes) a clínicas de especialistas de seis
hospitales. El protocolo de atención prenatal establecido
en los centros de salud incluye exámenes de anemia, VDRL y
diabetes e inmunización contra el tétanos. Se recomiendan
suplementos de hierro y ácido fólico a las mujeres
embarazadas, pero no suelen suministrarse gratis en los
centros de salud ni en el hospital.
Alrededor de 90% de los partos se atienden en instituciones
públicas, donde hay instalaciones para práctica de
cesáreas, transfusiones de sangre y atención neonatal de
casos agudos de enfermedad. El otro 10% se atiende en
hospitales particulares y casas de parto (la mayoría de las
cuales tienen servicios para la práctica de cesáreas) y
unos pocos en la casa y en "otros lugares". Casi
90% de los partos son supervisados por parteras y el 10
% restante, por un médico u "otras personas". Solo
alrededor de 10% de las madres utilizan los servicios de
atención posnatal en los centros de salud.
Insumos para la salud
El deterioro de la infraestructura física, incluso del
equipo, es motivo de particular preocupación para el
Ministerio de Salud y las nuevas ARS. La falta de sistemas
permanentes de prevención y mantenimiento regular, de
conocimientos prácticos y de presupuesto no se limita al
Ministerio de Salud, sino que predomina en todo el sector
público.
Para abordar el asunto de la sostenibilidad de la inversión
en la infraestructura física, se estableció un Plan
Nacional de Servicios de Salud durante la fase de diseño
del programa de reforma del sector salud. El plan guiará la
inversión en infraestructura y, en gran medida, el
desarrollo de recursos humanos necesario para alcanzar el
nuevo grado de importancia dada a la atención primaria y
preventiva.
Según el Plan Nacional de Servicios de Salud, los elementos
esenciales de la actividad de racionalización de los
servicios de atención primaria comprenden el
fortalecimiento de la red de instalaciones existentes
mediante la mejora de algunos centros de salud, la
construcción de nuevos servicios ambulatorios y de mejores
centros de salud con algunos servicios especializados y de
diagnóstico, y la conversión del resto de los dispensarios
en centros de extensión que ofrecerán servicios
preventivos.
Servicios de medicamentos esenciales y transfusión de
sangre. El Ministerio de Salud ha elaborado políticas
nacionales de medicamentos en las que se aborda la
provisión de fármacos inocuos y eficaces a quienes los
necesiten. Las actividades de introducción de los conceptos
de prescripción racional de medicamentos en el sector
público se iniciaron en 1990, con la intención de partir de
la base del uso de la lista central de fármacos esenciales
y de otros para administrar la selección y adquisición de
estos para el sector público. Se trata de crear otros
métodos de estimación de los requisitos en materia de
medicamentos y de normalizar los protocolos de tratamiento,
comenzando con las enfermedades y afecciones más comunes.
Los servicios de transfusión de sangre están centralizados
y una unidad nacional en pleno funcionamiento se encarga de
establecer las normas para la recolección y distribución de
hemoderivados. Todas las donaciones de sangre son
voluntarias y la sangre recolectada se somete a exámenes de
detección de los virus de la hepatitis B, HTLV 1 y VIH.
Recursos humanos
Son pocos los datos fidedignos y útiles sobre los recursos
humanos utilizables para planear y proyectar las
necesidades de personal porque el Ministerio de Salud no
almacena datos por categoría de personal ni lugar de
trabajo. No hay datos fidedignos disponibles para los
profesionales del sector privado ni para los dispensadores
de servicios de medicina tradicional o no médicos.
En la actualidad hay cerca de 1 médico por 1.200 habitantes
en Trinidad y Tabago, cifra considerada aceptable según las
normas internacionales. No obstante, todavía hay escasez de
personal subalterno, funcionarios de planta e internos en
los servicios hospitalarios. Ante esta situación, se ha
contratado a personal extranjero para ocupar dichos cargos.
Se estimó que en 1993 trabajaban en el sector público
aproximadamente 150 médicos extranjeros.
La situación de los dentistas es similar a la de los
médicos. La actual razón dentista/habitante es
satisfactoria según las normas internacionales. En 1994
egresaron 20 alumnos de la nueva Facultad de Odontología
del Complejo de Ciencias Médicas y en 1995, 25.
Trinidad y Tabago sigue sufriendo escasez de personal de
enfermería, pese a haber mayor disponibilidad. La
capacitación de este personal se reinició en 1989 y los
nuevos enfermeros ingresaron al sistema desde 1992.
Formación del personal de salud. La formación de personal
de salud, excepto en enfermería básica y de pregrado, se
centra en el Complejo de Ciencias Médicas Eric Williams.
Hay programas de formación de pregrado y posgrado para
médicos, dentistas y veterinarios. La Facultad de Medicina
de la Universidad de las Indias Occidentales, recién
inaugurada, graduó a la primera promoción de médicos en
1994. La mayoría de los estudiantes son naturales de
Trinidad, pero muchos provienen de otros países del Caribe
y de otras regiones.
Investigación y tecnología en salud
De conformidad con el programa de reforma del sector salud,
el Ministerio de Salud ha emprendido investigaciones sobre
sistemas de atención conducentes a un análisis detallado de
las estrategias y políticas nacionales. La metodología se
oficializará bajo la supervisión del nuevo Departamento de
Política, Planificación y Promoción de la Salud del
Ministerio de Salud, que se encargará de producir la
información necesaria para identificar prioridades y
servicios de planificación. También se establecerá una
función de investigación y desarrollo que comprenderá
evaluación de tecnología.
En 1996 se estableció el Comité Nacional de Investigaciones
Esenciales en Salud para crear un sistema de coordinación
de las investigaciones de salud en el país. Está formado
por profesionales de los sectores público y privado y es
plenamente reconocido por el Ministerio de Salud.
Gasto y financiamiento sectorial
En el período 19811992, el gasto del sector público
en salud tuvo una importante reducción, al variar de un
máximo de TT$ 677 per cápita (en dólares constantes de
1985) en 1982 a un mínimo de TT$ 250 en 1989; en 1992
aumentó a TT$ 256. En el período 19811986, el gasto
real per cápita anual, en dólares constantes de 1985, fue
de TT$ 528 en comparación con TT$ 279 en el período
19871992. Cabe señalar que las medidas de ajuste
estructural trajeron como consecuencia la devaluación del
dólar de Trinidad y Tabago en 1985, 1988 y 1993.
En lo que respecta al gasto ordinario, si bien fue de
aproximadamente TT$ 3.600 millones en el período
19811986, solo llegó a TT$ 2.300 millones en el
período 19871992. Esta baja fue causada sobre todo
por la recesión económica general, la reducción de las
medidas de compensación tomadas por el sector público y el
aumento del número de vacantes en el Ministerio de Salud,
particularmente en el campo de la enfermería.
El gasto de capital se redujo mucho durante el período
19881992 y la mayor parte se destinó a la
construcción
del Complejo de Ciencias Médicas Eric Williams (84%).
El patrón de asignación presupuestaria para el gasto
ordinario muestra que la mayor parte de este corresponde a
personal (73%) y a bienes y servicios (19%). El gasto en
personal se canalizó principalmente hacia los hospitales y
laboratorios (75%) y solo 9% hacia los servicios de salud
comunitarios o locales.
Aunque gran parte de la atención suele concentrarse en el
gasto del sector público, en los estudios del Plan Nacional
de Seguro Médico se estima que se gasta una cantidad casi
igual en el sector privado. Como menos de 10% de la
población está amparada por seguro médico, es difícil
determinar el monto exacto del gasto del sector privado.
Cooperación técnica y financiera externa
Como país de medianos ingresos, Trinidad y Tabago no reúne
los requisitos para recibir mucha asistencia de donantes.
Los principales aportes provienen de la OPS, el PNUD y, en
19931995, del BID, para estudios de diseño de la
reforma del sector salud, por un total de US$ 5,2 millones.
Aunque el porcentaje de asistencia es pequeño (alrededor de
1% a 2%), tiene un gran efecto porque suele proporcionarse
en un campo prioritario señalado por el Gobierno y en forma
de cooperación técnica o servicios de consulta. De otra
forma, el Gobierno de Trinidad y Tabago no podría acceder a
muchos de esos servicios por la falta de flexibilidad del
reglamento financiero nacional. En el futuro, cuando la
reforma del sistema acabe con esta inflexibilidad, el
Ministerio de Salud y las ARS necesitarán establecer nuevos
sistemas de consecución, asignación y uso de fondos de
cooperación técnica.