Diario El País- Dra. Pilar Ramón "Hay riesgo de que la resistencia se extienda fuera de hospitales"

La Asesora en Resistencia Antimicrobiana de la Organización Panamericana de la Salud consideró que tras la detección de dos casos de KPC en Uruguay el mayor riesgo es que la bacteria se disemine a otros hospitales. Si eso sucede, dijo, "inmediatamente" se incrementaría la mortalidad por infecciones en centros de salud, que afectan a los pacientes más vulnerables. Para Ramón Pardo, además del serio problema que se ocasiona en los hospitales, el problema fundamental es que el mecanismo de resistencia puede extenderse a otras bacterias de la misma familia y, eventualmente, a la comunidad.

 

Montevideo, Uruguay, 25 de abril de 2011.

-Recientemente la bacteria resistente productora de KPC fue detectada en dos pacientes en Uruguay ¿Qué implicancias puede tener esto a nivel epidemiológico?

-Importantes. En los países de la cuenca del Mediterráneo y en el Noroeste de Estados Unidos de América, estas bacterias se extendieron rápidamente en los hospitales y actualmente están en aumento. También se han descrito brotes en Argentina y en Brasil. Además del serio problema que se ocasiona en los hospitales, el asunto fundamental es que el mecanismo de resistencia puede extenderse a otras bacterias de la misma familia, Enterobacteriaceae, que son parte de la flora intestinal humana normal. En consecuencia, las personas pueden ser portadoras asintomáticas, y, eventualmente, el mecanismo de resistencia podría extenderse a la comunidad.

-¿Pero ahora ya pueden causar infecciones en personas que no estén hospitalizadas?

-No. No hay infecciones o enfermedades por KPC descritas en la comunidad, fuera de los hospitales. La Klebsiella pneumoniae puede producir neumonías comunitarias, pero hasta la fecha no se ha descrito la resistencia a carbapenemes (tipo específico de antibióticos) en las neumonías comunitarias.

-¿Cuál sería entonces el riesgo actual para las personas de la comunidad?

-El riesgo es que puedan ser portadores asintomáticos de estas bacterias, y las puedan transmitir a otras personas vulnerables. Esto quiere decir que pueden ser personas sanas "colonizadas" por la bacteria, sin enfermedad.

-Las medidas que se han tomado en el país han estado concentradas en el aislamiento del paciente víctima de la infección, en extremar el control de la higiene y en importar los antibióticos específicos frente a los cuales esta cepa puede ser sensible. ¿Deberían implementarse otras medidas?

-Estas medidas son las indicadas. Todas ellas están basadas en evidencia y respaldadas por expertos en la materia. Otras medidas, que seguro ya han tomado las autoridades uruguayas son: mantener al personal y a la administración del hospital informados, realizar la investigación epidemiológica oportuna, coordinar y supervisar y, lo más importante: intensificar el control de infecciones para evitar que haya nuevos casos hospitalarios.

-Las autoridades sanitarias uruguayas creen que la bacteria ingresó al país a través de una mujer que viajó desde Estados Unidos y falleció pocos días después de llegar al país. ¿Es una hipótesis posible?

-Las bacterias viajan con las personas y es, realmente, muy difícil establecer la ruta de ingreso de un microorganismo a un país. La biología molecular puede ayudar a conocer estos patrones epidemiológicos pero, realmente se necesitan estudios y evidencias para poder apoyar esta hipótesis.

-En otros países se han adoptado medidas de aislamiento preventivo frente a pacientes que llegan desde zonas endémicas. ¿Recomienda que Uruguay las aplique?

-No es factible, ni está demostrado el éxito de medidas de aislamiento preventivo de personas simplemente porque lleguen de zonas endémicas. En el caso de KPC, hay que tener presente que las personas de riesgo son aquellas que hayan estado en contacto previo con establecimientos médicos (hospitales, unidades de diálisis, centros de hospitalización crónica) en los que se hayan sucedido brotes de KPC.

-¿En ese caso sí deberían tomarse medidas preventivas?

-Para estos pacientes sí se puede recomendar un aislamiento preventivo, hasta que se obtengan los resultados del análisis microbiológico. También se propone que si vienen de hospitales donde haya habido brotes de KPC sean sometidas a screening, para conocer si "portan" la bacteria.

-Hasta ahora los casos se han detectado sólo en un centro asistencial de Uruguay. De acuerdo a lo sucedido en otros países de la región, ¿sería esperable que la bacteria se propagara rápidamente entre los centros de salud?

-Efectivamente este es el mayor riesgo: la diseminación a otros hospitales, porque los pacientes, los trabajadores de la salud, muchas veces trabajan o visitan otros establecimientos, otros hospitales. Sin embargo, una gran fortaleza de Uruguay es su programa de prevención y control de infecciones, que puede establecer los mecanismos adecuados de vigilancia y contención precoz, evaluar los hospitales para la identificación de problemas y promover las medidas adecuadas como entrenamiento del personal de salud, sistemas de vigilancia específicos, etcétera.

-¿Qué impacto podría tener esta expansión en cuanto a la asistencia médica?

-El impacto mayor es la falta de tratamiento antimicrobiano efectivo para los pacientes afectados. Esto inmediatamente incrementaría la letalidad de infecciones hospitalarias, que afectan a los pacientes más vulnerables, ingresados en cuidados intensivos, inmunosuprimidos o en diálisis. Pero un impacto positivo podría ser que se extremaran o implementaran rigurosamente las medidas de control de infecciones y ahí ganarían todos: pacientes, personal de salud y toda la comunidad.

-¿Con qué frecuencia se suelen detectar bacterias con este nivel de resistencia en América Latina?

-Desafortunadamente, cada vez con más frecuencia. En el último año, se han detectado brotes importantes de Klebsiella pneumoniae resistente a los carbapenemes en hospitales de la región. No se puede brindar un número exacto, porque puede suceder que no se identifiquen como tales o que no se notifiquen a las autoridades, o no lleguen a los medios de comunicación. Pero ciertamente el problema es cada vez mayor. Esto motivó a la Organización Panamericana de la Salud a lanzar una alerta en julio del 2010 para informar sobre el tema. La detección de estas bacterias depende en gran medida de la capacidad de los laboratorios de Microbiología para identificarlas, su rol es clave para conocer el patrón de resistencia.

-¿En estos momentos existe desde la OPS preocupación frente a alguna otra bacteria resistente que se esté expandiendo en el continente?

-La OPS dispone de una unidad de "Alerta y Respuesta" que continuamente está monitoreando los eventos con potencial impacto en salud pública. Realizan inteligencia epidemiológica, y hasta el momento, no hay otra bacteria ante la que tener una especial preocupación. En las Américas tenemos la fortaleza de contar con la Red de Vigilancia de la Resistencia a los Antimicrobianos, conformada por 20 países, y coordinada por la OPS/OMS.

-¿Desde cuándo existe esta red de vigilancia y cómo funciona concretamente?

-Esta red funciona desde el año 1996 y, desde entonces, emite informes anuales sobre la situación de la resistencia en la región. Estos informes documentan que la prevalencia de bacterias resistentes es cada vez más alta, que el problema sigue y sigue creciendo. De manera que, no es que haya una bacteria específica ante la que alarmarse, hay que preocuparse por todas.

PERFIL

Nombre: Pilar Ramón Pardo

Estudió en: España

Vive en: Washington

Puesto: Asesora de la OPS

Experta en infecciones: Pilar Ramón Pardo es doctora en Medicina y Cirugía y especialista en Medicina Interna, con especial énfasis en enfermedades infecciosas. Doctorada en la Universidad Complutense de Madrid, se dedicó durante nueve años a la práctica clínica médica para luego centrarse en las políticas públicas de salud en los países en desarrollo. Desde enero de 2002 se desempeña en la Organización Panamericana de la Salud. En los primeros años en el organismo se dedicó a la cooperación técnica en virus, en particular el VIH-SIDA y la prevención de la tuberculosis. Desde 2008, Ramón Pardo es asesora en Resistencia Antimicrobiana, Prevención y Control de Enfermedades Transmisibles del Área de Vigilancia de la Salud de la OPS. Estuvo en Uruguay en abril participando del XV Congreso Panamericano de Infectología.

Reside en Washington, Estados Unidos.

 Fuente: Diario "El País", Edición Domingo 24 de abril de 2011, Montevideo, Uruguay.

Última actualización el Lunes 25 de Abril de 2011 13:19