Equipo técnico de MSP trabaja intensamente para identificar causas del Botulismo

17 de enero de 2011.- En relación con la aparición de tres casos sospechosos de botulismo en Paysandú, el MSP inició en el pasado fin de semana un trabajo de investigación con el fin de identificar posibles causas. El Director General de la Salud, Dr. Gilberto Ríos, junto al equipo técnico de la División Epidemiología y con la presencia del Representante de OPS, Dr. Eduardo Levcovitz se comunicó en videoconferencia con la Directora Departamental de Salud, Magdalena Espillar y equipo local, con el objetivo de actualizar la información.

En la sala de videoconferencias del Ministerio de Salud Pública se realizó una comunicación del equipo de División Epidemiología con la directora departamental de Salud de Paysandú, departamento donde se han  detectado los tres casos de botulismo.

 Para esta instancia de intercambio,  el MSP convocó a integrantes del  Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, a la Intendencia Municipal de Montevideo, a la Organización Panamericana de la Salud,  y a la Unidad de Descentralización del MSP con el fin de  analizar la situación.

El director General de la Salud, Gilberto Ríos, informó que su cartera viene trabajando intensamente en la búsqueda de las causas que pudieron provocar la aparición de esta enfermedad. En ese sentido, indicó que los pacientes detectados están confirmados, desde el aspecto clínico y  epidemiológico restando  el análisis de laboratorio, que debió enviarse  a Argentina, y cuyo resultado estará disponible en 48 horas.

 Ríos explicó que la característica de estos casos es que son diferentes entre sí. En el primero de ellos, la paciente se encuentra internada desde el 10 de diciembre en el Hospital Maciel y su estado es estable. La segunda paciente está internada en Hospital Español, también en situación estable.  Por su parte,  la tercer paciente afectada permanece en Paysandú y  fue el único caso en que se detectó a tiempo la patología. Por tanto, le fue administrado el suero antibotulimico, presentándose una leve mejoría en el aspecto neurológico.

Las únicas coincidencias que tienen estos tres casos radican en que se trata de  tres mujeres que viven en Paysandú,. Además,  la paciente del hospital Español y la paciente que ha permanecido en  Paysandú son hija y madre, respectivamente.  El jerarca de Salud comentó que aún resulta difícil identificar la fuente de contaminación de estas personas.

Recordó que en nuestro país existe un antecedente de esta enfermedad en el año 1999, en que después de la detención del primer caso y los entonces cuatro involucrados,  el punto en común fue una conserva casera.

 En la situación actual, lo único que se puede determinar es que pudieron haber sido dos fuentes, ya que es muy difícil unir un mismo alimento de una persona que se enfermó en noviembre,  con dos personas que se enfermaron entre fines de diciembre y principios de enero.

Ríos subrayó que para identificar las causas de la aparición de bolutismo viene trabajando intensamente un equipo en Paysandú,  interrogando a los familiares de los pacientes, investigando aquellos alimentos que consumieron en los domicilios de las propias personas y en los negocios en que fueron comprados.

El botulismo es una intoxicación rara, pero grave,  causada por una toxina producida por la bacteria Clostridium botullinum. La enfermedad puede surgir al ingerir alimentos que contienen la toxina, siendo los alimentos enlatados los más frecuentemente involucrados. No obstante, también es posible vincularlo al consumo de otro tipo de alimentos,  como pueden ser conservas caseras en mal estado.

La prevención pasa por el correcto lavado de manos y recipientes utilizados para la elaboración de conservas. Además, según indicó el jerarca, “la preparación casera de alimentos en conserva debe cumplir criterios de tiempo, presión y temperatura apropiados para la destrucción de la toxina.

Asimismo, Ríos recordó que  se llama a no dar miel a los niños, antes del año de edad,  y a no ingerir alimentos enlatados que presenten deformaciones en su envase. Señaló la recomendación de  desechar el producto cuando la lata esté pinchada o hinchada.

Una medida de precaución puede ser el hervido durante 10 minutos de aquellos alimentos enlatados antes de consumirlos.

Los síntomas presentan “manifestaciones clínicas del sistema nervioso principalmente, ptosis palpebral (incapacidad de elevar a su posición normal el párpado superior), visión borrosa, diplopía y parálisis fláccida descendente y simétrica que puede evolucionar a insuficiencia respiratoria y paro respiratorio”.

En caso de niños lactantes, según se informó, la enfermedad  presenta “estreñimiento, inapetencia, indiferencia, ptosis palpebral, dificultad a la deglución y aparición de debilidad progresiva que puede evolucionar a insuficiencia y paro respiratorio”.