7 Razones para Reflexionar sobre el Crecimiento Sociodemográfico

Hoy 11 de julio se celebra el Día Mundial de la Población. En un mundo de siete mil millones de personas, con una población en aumento, necesitamos contar los unos con los otros. Que podamos vivir o no en un planeta saludable dependerá de las opciones y las decisiones que efectuemos hoy.

En 1987 el planeta alcanzó 5 mil millones de habitantes y se espera que en octubre de 2011, alcance 7 mil millones. En 1989 se había instaurado esta fecha como el Día Mundial de la Población cuando el planeta alcanzó 5 mil millones de habitantes. En 1989 alcanzó 6 Mil Millones y el día de los 7 Mil Millones se conmemorará en octubre de este año.

Desde muchos puntos de vista, un mundo con siete mil millones de personas es un éxito. En todo el mundo, las personas tienen vidas más largas y saludables y las parejas están optando por cuántos hijos tener.

Pese a esto, persisten situaciones de grave inequidad y se ciernen en el horizonte problemas inminentes. En nuestro país, por ejemplo, en Paraguay las adolescentes y jóvenes inician su actividad sexual cada vez más temprano, lo cual las expone a embarazos no planificados y a infecciones de transmisión sexual, incluida el VIH.

Esto no escapa a las tendencias mundiales, puesto que mientras muchos países más ricos están ahora preocupados con respecto a las bajas tasas de fecundidad y el envejecimiento de la población, los países más pobres se esfuerzan por satisfacer las necesidades de poblaciones en rápido aumento.

Existen terribles asimetrías entre las naciones ricas y las pobres. Solo el 25% o 30% de la población mundial tiene su plato de comida asegurado. El resto depende un poco de la suerte y de la ayuda que pueda recibir. Irónicamente, la mayor cantidad de personas pobres, a quienes el cambio climático seguramente afectará dramáticamente en la calidad de sus cosechas, se encuentra en países que prácticamente no producen gases de efecto invernadero.

Según cifras de 2009, los habitantes de Estados Unidos queman 5 veces más petróleo que los de China, y 91 veces más que los de Bangladesh. La planificación familiar, que ha hecho una gran tarea deteniendo el crecimiento poblacional en países desarrollados, aún le queda mucho por hacer en los menos desarrollados.

Si queremos evitar un problema inminente -la mayoría de quienes lean esto vivirán en 2050 y podrá verlo por sí mismo-necesitamos trabajar codo a codo, disminuyendo nuestra huella de carbono, apoyando los gobiernos para adolescentes y jóvenes pueden elegir qué hacer con sus vidas y convertirse en un capital social para sus comunidades, y buscar nuevas formas de obtener energía y alimentos sin desgastar aún más el planeta durante el proceso.

Que podamos o no vivir juntos en un planeta saludable dependerá de las opciones y de las decisiones que efectuemos hoy. En un mundo de siete mil millones de personas, con una población en aumento, necesitamos contar los unos con los otros. Por ello, el propósito del Día Mundial de la Población es llamar la atención sobre la urgencia y la importancia de las cuestiones de población, particularmente en el marco de los planes y programas generales de desarrollo, y también señalar la necesidad de encontrar soluciones.

Sabemos que las diferencias entre personas ricas y pobres están creciendo, y hay más personas vulnerables a la inseguridad alimentaria, a la escasez del agua, a la falta de acceso a la planificación familiar y a los desastres causados por el clima.

Existen siete aspectos clave sobre los cuales gobierno, sociedad civil y cooperación internacional, debemos reflexionar, buscar alternativas, poner a prueba nuestra creatividad y llegar a consensos:

1.Al reducir la pobreza y la desigualdad también se hace más lento el crecimiento de la población. En los países más pobres, la extrema pobreza, la desigualdad y las altas tasas de mortalidad y fecundidad están conectadas debido a la falta de oportunidades. Al reducir la pobreza efectuando inversiones en salud y educación, especialmente en beneficio de mujeres y niñas, es factible generar nuevas posibilidades de desarrollo.

2.Al promover el desarrollo de mujeres y niñas se acelerará el progreso. En un mundo de siete mil millones, toda persona debería disfrutar de la igualdad de derechos y de dignidad. No obstante, las mujeres continúan siendo objeto de discriminación y violencia generalizadas: no podemos permitirnos perder el pleno potencial de la mitad de la población mundial.

3.La mayor población de jóvenes jamás registrada está cambiando nuestro mundo y nuestro futuro. Las personas jóvenes, plenas de energía y receptivas a las posibilidades vinculadas a las nuevas tecnologías, están transformando la política y la cultura y están marcando el rumbo respecto temas relevantes que hacen a sus vidas, como la prevención del VIH. Las decisiones que este grupo tome determinarán nuestro futuro común.

4.Al asegurar que mujeres y hombres accedan a la planificación familiar y que cada parto se realice en condiciones de seguridad, se logrará familias más fuertes. La tendencia mundial hacia familias más pequeñas — el tamaño medio de la familia se ha reducido a la mitad en comparación con 1960— es consecuencia de los adelantos en materia de educación y salud y del aumento de las oportunidades de que disponen las mujeres.

5.Todos nosotros y nosotras, los siete mil millones, y quienes llegarán en el futuro, dependemos de la salud de nuestro planeta. En este siglo, el mayor problema es satisfacer las necesidades de siete mil millones de seres humanos —y prever las de las generaciones que seguirán—, protegiendo al mismo tiempo el equilibrio de la naturaleza que sostiene nuestras vidas.

6.Las menores tasas de fecundidad y las vidas más largas constituyen un escenario sin precedentes: el envejecimiento de la población. A medida que las personas optan por tener familias más pequeñas y viven más tiempo, está aumentando casi en todas partes la proporción de personas ancianas, lo cual genera desafíos sin precedentes en relación con el crecimiento económico, la atención de la salud y la seguridad social.

7.Las dos mil millones de personas que se agregarán a la población mundial vivirán en ciudades, de modo que es necesario planificar el desarrollo urbano desde ahora. Casi todo el futuro crecimiento de la población será absorbido por las ciudades del mundo en desarrollo, que no están preparadas para una expansión tan rápida. Es necesario planificar desde ahora para aprovechar las numerosas ventajas que pueden ofrecer las ciudades.

Fuente: UNFPA. Fondo de Población de las Naciones Unidas.