Una voz de agradecimiento en el Día Mundial del Donante de Sangre

El 14 de junio se conmemora el Día Mundial del Donante de Sangre, una jornada para crear conciencia sobre la necesidad de contar con sangre segura, pero también para celebrar a aquellos donantes voluntarios gracias a los cuales muchas personas pueden sobrevivir y vivir mejor.

"Mi hija Carlee nació 12 semanas antes de lo previsto. Mientras estuvo en cuidado neonatal, recibió varias transfusiones para reponer la sangre que debían extraerle para exámenes médicos", cuenta Sherry Mc Gotlhin, la mamá de Carlee.

"Sufrí un terrible accidente de tránsito. La diferencia entre la vida y la muerte la hizo la sangre que recibí apenas llegué al hospital. Sin esa sangre donada por personas que jamás conoceré, estaría muerto", asegura David Hanson.

"Soy hemofílico y desde que tengo 4 años vengo a la Cruz Roja nicaragüense a recibir transfusiones. Allí recibo factor 8 y plasma. Estoy muy agradecido de que me ayuden a vivir mejor", dice Rafael Rendez Miranda.

Las voces se multiplican por millones a lo largo de las Américas y de todo el mundo. Sin embargo, no todas las personas pueden agradecer, porque la recolección de sangre es desigual de país a país. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en todo el mundo se obtienen más de 81 millones de unidades de sangre por año, pero sólo 27 millones de ellas se colectan en países de ingresos medianos y bajos, en los que vive el 82 por ciento de la población mundial.

Además, y también a nivel global, sólo 39 países han alcanzado un nivel de donaciones voluntarias de sangre que cubre el 100 por ciento de sus requerimientos.

Según información de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en las Américas, cuentan con bancos de sangre provistos exclusivamente con donantes voluntarios Aruba, Bermuda, Canadá, Cuba, Curazao, Estados Unidos,   Islas Caimanes y Surinam.

Otro de los problemas es que, en los países de ingresos bajos y medios, más del 43% de las donaciones efectuadas por nuevos donantes proviene todavía de donantes pagos o de familiares de pacientes que lo hacen como reposición.

De acuerdo con OPS/OMS, en la región de las Américas, sólo el 36% de los donantes son voluntarios, todavía existe un porcentaje de dadores pagos, y la gran mayoría de los donantes de sangre son para reposición  

Pese a todos los esfuerzos, la disponibilidad de sangre todavía es baja en los países de Latinoamérica y el Caribe. Más aún cuando se considera que la OMS y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y Media Luna Roja han establecido que   para que un país pueda satisfacer sus necesidades de sangre el número de unidades de sangre   que se colecta debe corresponder al 3-5% de su población. En la región, la recolección corresponde al 1,39% de la población

En el mundo, los donantes de sangre regulares, voluntarios y no remunerados -que donan al menos dos veces al año- aportan en ese período 37, 6 millones de unidades de sangre. El 89 por ciento de ese total se obtiene en países de ingresos altos.

En este contexto, el Día Mundial del Donante de Sangre es una posibilidad para volver a decir por qué es esencial que la donación sea altruista y que haya donantes regulares para garantizar el suministro de sangre segura a todos los pacientes que necesitan transfusiones. En síntesis, este día es un vehículo para promover:

  • La motivación para que los donantes sanos que hayan donado para sus familiares se conviertan en donantes regulares voluntarios no remunerados.
  • El aumento del número de donantes a través de campañas de concientización y motivación.
  • Estilos de vida saludables entre los donantes de sangre, para proteger su vida y la de los pacientes que reciben su sangre.
  • Subrayar la necesidad de contar con sangre segura.

Para 2007, la meta es que por lo menos el 50% de los donantes de sangre en Latinoamérica y el Caribe sean voluntarios. Para alcanzar este objetivo se necesitan promotores naturales de estos mensajes: es decir, tanto los pacientes como los propios donantes. Muchos pueden diseminar este mensaje. Porque los que han experimentado el placer de "regalar vida",   conocen el sentimiento de satisfacción que produce el acto de donar. Y los donantes voluntarios son una garantía de sangre segura.