discapacidadBuenos Aires, diciembre de 2018 (OPS/OMS).- En el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se conmemora el 3 de diciembre, la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) llama a redoblar los esfuerzos para remover las barreras que enfrenta este colectivo y destaca el ejemplo de una joven argentina que, con perseverancia y entereza, logró superar múltiples dificultades para completar su educación y acceder a un empleo.

A Cecilia Gandía un accidente automovilístico que sufrió cuando tenía 18 años le dejó como secuela una cuadriplejia severa. Con enorme fuerza de voluntad y dedicación, se graduó como abogada con Diploma de Honor en la Universidad de Buenos Aires y su interés por el derecho internacional la llevó a realizar una Maestría en Estudios Diplomáticos y Relaciones Internacionales, lo que le permitió conseguir trabajo en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación.

El tema global para el Día Internacional de este año es "Empoderamiento de las personas con discapacidad para garantizar la inclusión y la igualdad". Se estima que el 15% de la población, alrededor de mil millones de personas en todo el mundo, vive con una discapacidad. En las Américas este colectivo está integrado por unas 140 millones de personas.

Como le ocurrió a Cecilia, las personas con discapacidad enfrentan barreras para la inclusión en todos los aspectos de la vida: educación, empleo, vida social y política y salud. Como consecuencia de ello, muchas no tienen acceso a la sociedad en igualdad de condiciones con los demás. En ocasiones, el estigma y la discriminación son la mayor barrera para la participación plena e igualitaria de las personas con discapacidad.

 

Una historia de superación en primera persona

“El accidente se produjo en el año 2002, cuando volvía de la facultad en auto, como todos los días. El impacto del vehículo contra una columna me produjo lo que se conoce como un latigazo cervical, lo que lesionó mi médula espinal”, recuerda Gandía, que actualmente tiene 34 años.

“Recién un mes después del accidente pude salir de la cama e ir a rehabilitación dentro de la misma clínica en donde estaba internada. No podía mover ningún músculo por debajo de mi cuello”, relata, para luego precisar que el tratamiento le permitió recuperar algunos movimientos. “Los primeros años fueron indudablemente los más duros, atravesé una profunda depresión y lo único que me mantuvo a flote fue mi familia”, añade.

Sobre la etapa en la que retomó sus estudios, Cecilia destaca particularmente “el rol de la universidad pública, que supo y pudo lidiar con la situación”, si bien ella recién pudo volver a asistir a la Facultad de Derecho ocho años después del accidente. “Fue un paso enorme salir a la calle, enfrentarme a la sociedad, a las miradas. En la calle todo es un obstáculo, pero además es enfrentarse al preconcepto de que una persona con discapacidad no puede hacer nada útil”.

“Buscar trabajo fue mi gran desafío una vez que me recibí. En 2015 me presenté en los concursos abiertos del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. El Estado tiene la obligación de que el 4% de su personal de planta sean personas con discapacidad, de manera que los puestos están y el procedimiento para poder acceder a ellos es bastante claro. Si bien pasé sin dificultad todas las instancias, tuve que esperar dos años para poder acceder a mi actual puesto. Durante ese tiempo comencé a buscar empleo en el ámbito privado y me encontré con innumerables trabas”, puntualiza Gandía.

La joven considera “fundamental y necesaria” la implementación de políticas públicas que promuevan el empleo de personas con discapacidad, ya que ello “tendrá sin duda un gran impacto en esa persona, en su familia, en su entorno y también en los equipos de trabajo”. “No debemos olvidar nunca que las personas con discapacidad son sujetos de derecho”, reflexiona a modo de conclusión.

La OPS/OMS brinda asesoría y acompañamiento técnico a los países de la región para el desarrollo de políticas, programas y planes de salud para el abordaje integral de la discapacidad. También apoya el desarrollo de servicios de provisión de ayudas técnicas; la formación y fortalecimiento de los recursos humanos del sector rehabilitación y promueve la intersectorialidad para dar respuestas integrales a las necesidades de las personas con discapacidad.

 

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