Buenos Aires, diciembre de 2019 (OPS/OMS).- El gasto de Argentina en salud alcanzó en 2017 el 9,4% del Producto Bruto Interno (PBI), de acuerdo con los resultados de un trabajo realizado por la Dirección de Economía de la Salud del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, con la cooperación de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), que llevó más de un año de desarrollo. 

De la cifra total del gasto, el 2,7% corresponde al Gasto Público; el 3,9%, al Gasto de la Seguridad Social -incluyendo PAMI, la obra social de los jubilados y pensionados del país-, mientras que el Gasto Privado representó en 2017 el 2,8% restante, según el análisis iniciado en 2018.

Durante el desarrollo de la cooperación, se realizaron dos misiones internacionales para fortalecer a los equipos nacionales, además de consultas virtuales con la Secretaría de Salud de México para conocer la operación del subsistema de cuentas en salud a nivel federal y estatal (SICUENTAS). Adicionalmente, funcionarios de los Ministerios de Salud y Desarrollo Social, así como del Ministerio de Hacienda participaron en eventos internacionales en Ecuador, Panamá, y Estados Unidos, para fortalecer sus competencias en los temas relacionados con la metodología SHA 2011 OMS-OCDE, empleada para este análisis.

La aplicación de esta metodología es fundamental para contribuir con el logro de la salud universal, según lo previsto en la agenda 2030, pues se requieren datos apropiados, confiables y periódicos.

Con el objetivo de aportar en diferentes aspectos del trabajo, también se incorporaron equipos técnicos de la Dirección Nacional de Política Fiscal y de Ingresos del Ministerio de Hacienda, la Dirección Nacional de Cuentas Nacionales del INDEC, y un grupo de académicos y expertos nacionales en temas relacionados con la economía de la salud.

La metodología SHA 2011 OMS-OCDE (Organización Mundial de la Salud-Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) es un manual de referencia estadística con conceptos, definiciones para todos los sistemas de salud, desde los más sencillos a los más complejos.

La aplicación de esta metodología es fundamental para contribuir con el logro de la salud universal, según lo previsto en la agenda 2030, pues se requieren datos apropiados, confiables y periódicos. En este marco, se hace necesario tener cuentas de salud institucionalizadas que solo se logran mediante unidades de economía de la salud que procesen información sólida y confiable.

En este contexto, la Estrategia para el Acceso Universal a la Salud y la Cobertura Universal de Salud, aprobada por los países de la Región de las Américas durante el Consejo Directivo de la OPS en 2014, considera como una de las líneas estratégicas de trabajo al 2030 “aumentar y mejorar el financiamiento, con equidad y eficiencia, y avanzar hacia la eliminación del pago directo de bolsillo que se convierte en una barrera para el acceso en el momento de la prestación de servicios”.

Las Cuentas Nacionales de Salud permiten conocer:
• Desde los análisis sectoriales, cómo son los esquemas de financiamiento, la configuración institucional (organización y oferta) y la regulación de mercados.
• Como es la eficiencia en la administración y destino del gasto en términos del impacto distributivo o la equidad en el acceso con información adicional sobre costos de los tratamientos.
• Cuáles son los niveles de protección financiera de los hogares, es decir, la evolución y monitoreo del gasto de bolsillo.
• Cuál es el impacto fiscal del gasto en salud.
• Cuales son los gastos por la enfermedad por paciente y su composición por función (atención vs prevención) y por proveedor (hospital vs ambulatorio).
• Cuáles son el uso actual y las proyecciones futuros de los recursos.

Tener las Cuentas Nacionales de Salud es uno de los requisitos para ingresar a la OCDE. Con este análisis, el país tiene la posibilidad ahora de realizar una actualización anual de la estimación, teniendo en cuenta que en 2020 se conocerán los resultados de la última Encuesta de Gasto en Hogares realizada por el INDEC, que permitirá hacer una estimación sobre el gasto de bolsillo en salud que afronta la población. Este trabajo también abre la oportunidad de aplicar la metodología SHA 2011 a nivel de los ministerios de Salud provinciales.

Las misiones internacionales realizadas como parte de este proceso estuvieron conformadas por Claudia Pescetto, asesora regional de Economía y Financiamiento de la Salud de la OPS; Patricia Hernández, consultora de la OMS especializada en cuentas de salud, y Magdalena Rathe, economista de la salud y experta en sistemas y políticas de financiamiento, con el apoyo del consultor de Sistemas y Servicios de Salud de la OPS/OMS en Argentina, Javier Uribe.