Para comprender la interculturalidad desde el punto de vista de la salud es importante tomar en cuenta que se está trabajando sobre el cuerpo humano, el cual al ser el mismo para toda raza y civilización, es testimonio viviente de la igualdad de todos los pueblos. El cuerpo humano, a través de su conexión con la naturaleza comprende varios niveles de salud, de interacción y de saneamiento. Es precisamente el cuerpo humano, su cerebro, el que contiene la estructura universal a través de la cual se puede comprender a la humanidad como una serie de puntos de vista equivalentes, variantes para explicar los mismos fenómenos del cuerpo y la mente.

     La interculturalidad está basada en la interacción compleja entre culturas las cuales a su vez están arraigadas en creencias religiosas que lejos de ser doctrinas vacías de sentido comprenden una manera de acercarse a la psique del ser humano y al mundo.

    Tal y como se mencionó, es precisamente el cuerpo humano el cual puede dar testimonio de la universalidad de los pueblos, creando un verdadero diálogo intercultural cuando se comprende que independientemente de la cultura o raza, toda la humanidad enfrenta los mismos retos. Todos enferman y es por esto que la Organización Panamericana de la Salud tiene un lugar especial dentro de este diálogo entre pueblos pues tiene un objetivo en común que toda gente, religión, cultura y pueblo quiere alcanzar, o en un humilde esfuerzo, adelantar. Es junto a los pueblos de nuestro continente que la Organización Panamericana de la Salud enfrenta a la enfermedad, a la baja calidad de vida y a la muerte.