Nueva York, 24 de septiembre de 2013 (OPS/OMS).- La Fundación Rockefeller, Save the Children, Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzaron este 23 de septiembre el reporte Cobertura Universal de la Salud: un compromiso para cerrar la brecha, en el marco de un evento paralelo a la 68º Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.

Este informe se enfoca en cómo y por qué la inequidad debería ser priorizada mientras los países avanzan hacia la cobertura universal. Identifica opciones de políticas que los gobiernos y donantes deberían considerar para implementar reformas en este sentido. También estima los efectos que podría tener en los resultados en salud y las implicancias para la agenda de desarrollo sostenible posterior a 2015.

Un panel presidido por la presidenta de la Fundación Rockefeller, Judith Rodin, y moderado por Mickey Chopra, de Unicef, discutió los caminos para alcanzar la cobertura sanitaria universal y los esfuerzos necesarios para acelerar el progreso para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) vinculados con salud para apoyar el progreso hacia un acceso equitativo, de calidad y que no genere gastos catastróficos para las personas con menores recursos.

“Si queremos avanzar en el desarrollo de los países, hay que asegurarse que todos tengan acceso a la salud que necesitan”, aseveró la Directora de la OMS, Margaret Chan, quien consideró que una de las metas del desarrollo para después del 2015 es tener capital humano saludable.

“Las vidas de miles de personas dependen de la cobertura universal de la salud”, subrayó Carissa F. Etienne, Directora de la Organización Panamericana de la Salud/OMS, que destacó el compromiso de los países de las Américas con este tema y con la protección social de sus habitantes.

Etienne recordó que América Latina es la región más inequitativa del mundo y ejemplificó que en Bolivia, Haití y Guyana la mortalidad infantil es 10 veces más alta que en Chile o Cuba. Subrayó que dentro los países también existen inequidades, donde grupos de la población no tienen acceso a la salud. Añadió que el primer paso para avanzar hacia la cobertura universal es definir a quiénes no se está llegando, para elaborar políticas que aseguren su acceso.

“La cobertura universal de la salud es costo efectiva y genera mejores resultados sanitarios”, afirmó Judith Rodin, directora de la Fundación Rockefeller al abrir el debate. “Queremos asegurar que todas las personas tengan la oportunidad de acceder a servicios de calidad y que no tengan problemas financieros cuando lo hagan”, señaló. Para Rodin, “la equidad es y debe ser parte fundamental de la cobertura universal”.

Entre los panelistas también estuvieron: la directora ejecutiva del Departamento de Globalización, Desarrollo y Alianzas del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, Anne-Marie Descotes; y la directora de Política e Investigación de Save the Children, Elizabeth Stuart.

Anne-Marie Descotes consideró que la cobertura universal es la “respuesta transversal a los desafíos sanitarios” que enfrenta el mundo, añadió. Por su parte Elizabeth Stuart, de Save the Children, afirmó que las “personas caen en la pobreza porque tienen que pagar una suma de dinero desconsiderada e inaceptable para acceder a los servicios de salud”. Afirmó que “se debe empezar por abordar las inequidades y llegar a las personas en situación de riesgo”.

También formaron parte del panel Peerapol Sutiwisesak, subsecretario general de la Oficina Nacional de Seguridad Sanitaria del Ministerio de Salud Pública de Tailandia; el Director Ejecutivo de la Alianza GAVI, Seth Berkley, y el profesor de Ciencias Políticas y Economía de la Universidad Tokai, de Japón, y exinvestigador de la escuela de salud pública de Hardvard Keizo Takemi. Participaron además Tim Evans, director de Salud, Nutrición y Población del Banco Mundial; Nils Daulaire, director de Asuntos Globales de los Estados Unidos, y Rodrigo Moreno-Serra, del Imperial College of London.

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Universal Health Coverage: A Commitment to Close the Gap