“Familias Fuertes” promueve ambientes familiares que protejan a los niños de 10 a 14 años para evitar el consumo de sustancias y otras conductas de riesgo. Desde 2012, benefició a 450 familias de la Comunidad Andina.

Washington DC, 15 de mayo de 2013 (OPS/OMS).- “Éramos muy distantes; no tocábamos temas como sexualidad o drogadicción. Sólo hablábamos de las tareas y de algún quehacer, pero no había mucha unión”, relata la jefa de hogar de la familia Gómez Becerra, de Cúcuta, Colombia, sobre la relación que tenía con su hijo antes de participar en el programa Familias Fuertes: Amor y Límites, impulsado por la Organización Panamericana de la Salud/ Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).

Familias felices, Cúcuta


La iniciativa, apoyada por la Unión Europea y el Programa Anti-Drogas Ilícitas en la Comunidad Andina (Pradican) desde 2012, apuntó a fomentar un entorno familiar de protección contra el uso de sustancias y otras conductas que pueden poner en riesgo la salud de los adolescentes de entre 10 y 14 años.

En el mundo, casi 230 millones de personas consumieron drogas ilícitas por lo menos una vez en 2010, según el Informe Mundial sobre Drogas 2012 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). En la Comunidad Andina el 10% de sus 100 millones de habitantes tienen entre 10 y 14 años y realizar acciones durante esta etapa de la vida resulta clave para prevenir su inicio en las drogas.

Los Gómez Becerra son una de las 45 familias de Cúcuta, y de las 450 de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, que se beneficiaron con Familias Fuertes. Indira Villa, la coordinadora del programa en ese municipio colombiano, ubicado en la frontera con Venezuela, relató que en siete sesiones participativas, padres e hijos realizaron actividades de dramatización y cambio de roles; entre otras, para abordar temas como el amor y los límites; las reglas del hogar, las metas y los sueños; la conducta adecuada, el estrés, la presión de grupo y las conductas de riesgo.

Durante los talleres, los padres aprendieron maneras efectivas de disciplinar y ganaron habilidades de conexión emocional con sus hijos, se acercaron más afectivamente, mejoraron la confianza y la empatía. “Para nosotros hablar de drogas o sexo era tabú, pero hemos aprendido que es conveniente charlar estos temas y que somos nosotros, como padres, quienes podemos informar mejor a nuestra hija”, afirmó el jefe de hogar de la familia Uribe Camacho.

Los adolecentes también salieron fortalecidos de esta experiencia. Según la coordinadora, mejoraron la comunicación con sus padres, así como sus capacidades para tomar decisiones saludables y prevenir conductas de riesgo. También desarrollaron habilidades afectivas con el fin de enfrentar el estrés y la presión de grupo, y comprendieron el valor de apreciar las reglas y el esfuerzo que hacen sus padres en su crianza.

“Me gustó porque aprendí de sexualidad en la temprana edad, de transmisión sexual, y cómo evitar el abuso de drogas y de alcohol”, señaló uno de los participantes más jóvenes del programa.

Además de Cúcuta, el programa se aplicó en las ciudades colombianas de Palmira, Manizales y Barranquilla; en Quito, Ecuador, y en Bolivia en el distrito de Pampahasi. En Perú, se inició en 2005 y se ejecuta en más de 20 regiones del país.

Familias Fuertes es una adaptación del Programa de Fortalecimiento Familiar de Iowa (ISFP, por sus siglas en inglés), adecuado a la realidad social y cultural de las Américas, por la OPS/OMS y sus autores. Tiene evidencia científica de ser efectivo en el retardo del inicio del uso de tabaco, alcohol y otras sustancias y en disminuir el nivel de agresión y aumentar la resistencia a la presión de pares. También ha sido efectivo en el aumento de las habilidades de crianza y en establecer límites, mostrar afecto y apoyo a los hijos.

El Día Internacional de la Familia se observa cada 15 de mayo desde 1994. Esta fecha fue proclamada en 1993 por la Asamblea General de las Naciones Unidas haciendo eco de la importancia que la comunidad internacional le otorga a la familia.

tomado de OPS/OMS WDC