La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), El Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), continúan haciendo esfuerzos conjuntos a través de la  estrategia interagencial enfocada en la reducción de la mortalidad materna y neonatal en comunidades indígenas, desde un enfoque intercultural y de género

Bogotá, mayo 16 de 2019. Con un intercambio de conocimientos culturales que acerquen las visiones sobre la salud materna y neonatal que tienen las comunidades Wayúu y Arhuaco, con el sistema occidental de salud, se busca que las respuestas institucionales y comunitarias respondan a las necesidades de las mujeres gestantes y neonatos pertenecientes a estas poblaciones, y se aporte en la prevención de muertes evitables. 

Estos diálogos de saberes hacen parte de las acciones que el sistema de Naciones Unidas, UNFPA, UNICEF, OPS/OMS y PMA, el Ministerio de Salud y las secretarías de salud departamentales y municipales vienen haciendo desde hace tres años para contribuir con el país en la reducción de la mortalidad materna y neonatal en comunidades indígenas e interfronterizas, a través de estrategias e intervenciones que buscan una cobertura universal en salud sexual, reproductiva y neonatal, con calidad.

Las principales causas de muerte materna en la población indígena se presentan por hemorragia, sepsis e hipertensión. Además, si se tienen en cuenta las estadísticas de las zonas rurales dispersas, se incluyen complicaciones relacionadas con el tiempo prolongado de trabajo de parto (más de 24 horas) como ruptura de útero por obstrucción, hemorragias severas, retención de la placenta y muerte puerperal. 

“Se priorizaron las poblaciones indígenas de los departamentos de La Guajira y Cesar por ser estas las que tienen los indicadores de mortalidad materna y neonatal por encima del promedio nacional. Sin embargo, es importante impulsar mejores respuestas en salud para todos los pueblos indígenas, que eviten la pérdida de saberes ancestrales y que al mismo tiempo garanticen los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres, partiendo desde la interculturalidad y la igualdad de género”.

Por eso, en el marco de esta asistencia de las Naciones Unidas al Gobierno de Colombia, expertos de las agencias del Sistema que trabajan en esta iniciativa y funcionarios de la Federación Colombiana de Obstetricia y Ginecología se reunieron para hacer un balance y proponer nuevas acciones.

Se estableció que en el segundo semestre de 2019 se trabajará en varias vías, tanto con las autoridades indígenas y los médicos tradicionales, como con las instituciones de salud local, los hospitales públicos de estos departamentos, las universidades de la Costa Caribe y el personal de atención primaria, esto para incidir en que las mujeres gestantes reciban una atención calificada y con calidez humana. 

Para el pueblo Arhuaco la muerte es reflejo de pérdida de armonía y desequilibrio con el universo. “Las muertes maternas son importantes para nosotros, porque además las madres son importantes, las mujeres son importantes y la madre tierra, nuestra tierra, es importante y está enferma”.  

En el caso del pueblo wayuu, la mujer tiene la responsabilidad de la supervivencia de los pueblos. La forma de ver el mundo, en particular el simbolismo y los ritos alrededor de la muerte son aspectos que trascienden la práctica de la partería y los cuidados alrededor de la salud de las gestantes y los neonatos.