Las personas afectadas por la lepra suelen ser objeto de discriminación y estigmatización. Esta situación tiene efectos negativos sobre el acceso al diagnóstico, el desenlace del tratamiento y los resultados de la atención, además de violaciones a los derechos civiles, políticos y sociales.

Bogotá, enero 26 de 2020. En tres decenios el mundo logró disminuir notablemente el número de casos de lepra, pasando de 5 millones a mediados del decenio de 1980 a menos de 200 mil casos detectados en 2018. Gracias a este resultado, el reto en la actualidad es que las generaciones futuras puedan alcanzar la meta máxima de un mundo sin esta enfermedad. 

La lepra es una enfermedad infecciosa crónica causada por Mycobacterium leprae, un bacilo acidorresistente con forma de bastón. Afecta principalmente la piel, los nervios periféricos, los ojos, la mucosa de las vías respiratorias superiores y otras estructuras. Según la carga bacilar, la enfermedad puede clasificarse como paucibacilar o multibacilar. M. leprae se multiplica muy lentamente y el período de incubación de la enfermedad varía entre 9 meses y 20 años, con un promedio de unos cinco años. La lepra no es muy contagiosa. 

Contrariamente a su representación social, la lepra no es muy contagiosa, y la mayoría de las personas (alrededor del 95%) que toman contacto con la enfermedad no la desarrollan. De hecho, la mayoría de las personas presentan una inmunidad natural a la lepra. Se transmite a través de gotículas nasales y orales durante contactos estrechos y frecuentes con casos sin tratar.

Según la representante de la OPS/OMS en Colombia, Gina Tambini, es una enfermedad curable y, cuando se la trata en sus fases iniciales, disminuyen considerablemente las probabilidades de discapacidad. “Hoy en día el diagnóstico y el tratamiento de la lepra son sencillos con una terapia múltiple de medicamentos (MDT) que es gratuita y disponible en todos los centros de salud”, aseguró Tambini.

Aunque las personas afectadas por la enfermedad pueden llevar una vida normal y digna como cualquier otra persona, según la Federación Internacional de Asociaciones contra la Lepra (ILEP, por sus siglas en inglés) existen leyes discriminatorias en más de veinte países, que cubren temas de segregación, migración, matrimonio, derechos de voto, transporte público, empleo y residencia. 

 

Debido a la discriminación, muchas padecen exclusión social, pérdida de ingresos relacionados con la discapacidad, enfrentan problemas de salud mental, como depresión o ansiedad, y existe un mayor riesgo de suicidio, informa la Relatora Especial de las Naciones Unidas, Alice Cruz, en su informe sobre la eliminación de la discriminación contra las personas afectadas por la lepra y sus familiares

Según la relatora Cruz, la estigmatización obstaculiza la detección temprana y los tratamientos más oportunos, así mismo, favorece la transmisión de la infección en las familias y las comunidades. A pesar de ser curable, si no se detecta y se trata en los primeros estadios, la lepra puede causar daños irreversibles en la piel, los nervios, las extremidades y los ojos, provocando desfiguración, ceguera, pérdida de sensibilidad, heridas que no cicatrizan y dolor neuropático. 

En Colombia en  la actualidad se implementa la ‘Estrategia mundial para la lepra 2016–2020:  Acelerar la acción hacia un mundo sin lepra’, que además de aportar un sólido componente médico, mejora la visibilidad y la importancia de los aspectos humanos y sociales que inciden en el control de la lepra como lo son eliminar la discriminación y promover la inclusión.

Acabar con las falsas creencias en aras de darle una mejor atención al paciente y lograr la eliminación de la lepra es un compromiso del Hospital Universitario Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta, que además de adelantar estudios e investigaciones sobre control de la Lepra y otras enfermedades de la piel, entrena al personal técnico necesario para llevar a cabo campañas especializadas sobre esta clase de enfermedades.

En Colombia la meta de la eliminación de la lepra como problema de salud publica  (prevalencia menor a 1 caso por cada 10 000 habitantes) se cumplió en el año 1987, sin embargo en los últimos años se siguen presentando un promedio de 400 nuevos casos anuales, de los cuales 1% ocurre en niños lo que indica transmisión activa del microorganismo, y 11% de los casos presentan incapacidad permanente al momento del diagnostico lo que indica un diagnostico tardío.

De acuerdo a la notificación al Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública, hasta la semana epidemiológica 52 de 2019 se registraron 388 casos en Colombia. Los departamentos que presentaron el mayor número de casos nuevos notificados de Lepra fueron Valle del Cauca (54 casos), Cesar (34 casos), Norte de Santander (32 casos), Huila (28 casos) y Santander (27 casos).

El Día Mundial de Lucha Contra la Enfermedad de Hansen o Lepra se celebra el último domingo de enero de cada año coincidiendo con el aniversario de la muerte de Mahatma Gandhi el 30 de enero de 1948, con el fin de volver a memorizar sus esfuerzos desinteresados y el cuidado de las personas afectadas por la enfermedad. Se celebra para comprender la necesidad real de luchar contra la lepra y sensibilizar a la población sobre las razones científicas de la lepra, así como sus curas médicas.