El 5 de septiembre de 2012 tuvo lugar en Costa Rica un terremoto de magnitud de 7.6 en la escala de Richter frente a la costa pacífica. Aunque no se registraron víctimas mortales, más de 300 comunidades resultaron afectadas y se reportaron daños en viviendas, puentes, red vial, acueductos, centros educativos y edificios públicos, entre otros. En cuanto a la infraestructura sanitaria, al menos 33 estructuras de servicios de salud sufrieron daños, entre las que destaca el Hospital Monseñor Sanabria de Puntarenas.

Algo más de seis meses después del terremoto, se lleva a cabo una revisión crítica de la respuesta interinstitucional a esta emergencia con el objetivo de identificar las lecciones por aprender del proceso, así como mejorar los procedimientos y la coordinación en situaciones de respuesta entre las instituciones de cara a una nueva emergencia o desastre.

El Ministerio de Salud de Costa Rica y la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE), en colaboración con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y OPS/OMS han organizado una serie de talleres sobre lecciones aprendidas en salud del terremoto.

Los talleres tienen lugar en Nicoya (provincia de Guanacaste), en Puntarenas (provincia de Puntarenas) y en Naranjo (provincia de Alajuela) con la participación de funcionarios de las instituciones convocantes, así como de otras instituciones involucradas en la respuesta a emergencias.

El propósito de estos talleres es:

- Facilitar el intercambio de experiencias y de lecciones aprendidas.
- Identificar las acciones que fueron efectivas y limitantes en la respuesta individual e integrada de las instituciones participantes.
- Establecer recomendaciones para mejorar y fortalecer la organización de la respuesta interinstitucional del sector salud ante eventos similares.

En los talleres participan funcionarios de la CNE, del Ministerio de Salud, de la CCSS y de otras instituciones que participaron en la respuesta como Bomberos, Fuerza Pública, Policía de Tránsito, Acueductos y Alcantarillados, Cruz Roja y el Instituto Costarricense de Electricidad.