Una tormenta es un sistema giratorio organizado de nubes y tormentas eléctricas que se origina en aguas tropicales o subtropicales y tiene una circulación cerrada de bajo nivel que gira en sentido contrario a las agujas del reloj en el hemisferio norte y se clasifica en 4 categorías:

  1. La depresión tropical se define como un ciclón tropical con vientos máximos sostenidos de 38 mph.
  2. La tormenta tropical es un ciclón tropical con vientos máximos sostenidos de 39 a 73 mph.
  3. El huracán es un ciclón tropical con vientos máximos sostenidos de 74 mph.
  4. El huracán mayor es un ciclón tropical con vientos máximos sostenidos de 111 mph o más, que corresponde a una categoría 3, 4 o 5 en la escala de viento de huracanes Saffir-Simpson.

El número de personas afectadas por vientos destructivos y fuertes lluvias originas por huracanes está incrementando. Los huracanes causan la destrucción y el colapso de la infraestructura, con efectos adversos para la salud en forma de lesiones, traumas y ahogamientos.

Los daños a las viviendas generan la pérdida de servicios básicos (agua y electricidad) y el desplazamiento de la población a refugios, situación que puede prolongarse por un largo período de tiempo. También tienen un impacto en la salud mental de la población afectada y un gran efecto en los servicios de salud, causando un mayor riesgo de enfermedades transmitidas por vectores y el agua.

Debido a la vulnerabilidad de las poblaciones expuestas, algunos fenómenos extremos, como las lluvias prolongadas, pueden desencadenar eventos secundarios y generar daños y pérdidas, afectando así a las comunidades.