La OPS/OMS recomendó a los países redoblar esfuerzos para controlar el mosquito que la transmite y fortalecer e integrar los servicios de salud para atender a las personas con secuelas crónicas del virus.

Washington, D.C., 1 de octubre de 2015 (OPS/OMS)  Más de 1,6 millones de casos sospechosos o confirmados de chikungunya y al menos 253 muertes asociadas se registraron en las Américas desde la aparición del virus en diciembre de 2013, indica un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que se presentó esta semana ante su 54º Consejo Directivo. 

Más de 1,6 millones de casos de chikungunya reportados en las Américas desde su aparición en 2013

La OPS advirtió a los países de la región que el chikungunya no sólo es un desafío para los servicios de salud  cuando se desata un brote, sino también en la etapa posterior cuando se  deben atender las secuelas crónicas que el virus puede dejar en las personas afectadas.

"El chikungunya llegó para quedarse", indicó Marcos Espinal, director del Departamento de Enfermedades Transmisibles y Análisis de la Salud de la OPS/OMS. "Podría ser endémico como lo es hoy el dengue y otras enfermedades transmitidas por vectores", evaluó. Además, subrayó la necesidad de trabajar en la eliminación de los criaderos de los mosquitos que transmiten el virus, en el fortalecimiento de los sistemas de salud y de vigilancia epidemiológica.

El chikungunya es transmitido por mosquitos del género Aedes. Causa habitualmente un cuadro febril, acompañado por dolores intensos en las articulaciones.

En las Américas, se habían registrado casos importados entre 2004 y 2011, hasta que en diciembre de 2013, la OPS/OMS recibió confirmación de la presencia de transmisión autóctona. Desde entonces, se documentó la transmisión autóctona en 44 países y territorios de la región. La expansión comenzó con un foco en el Caribe, hasta alcanzar de manera progresiva la costa norte de América del Sur, Centroamérica, el Estado de la Florida en Estados Unidos y, en los últimos meses de 2014, México, Brasil y los países del área andina. Durante las primeras semanas de este año, el virus ha sido detectado en Paraguay y en la parte oriental de Bolivia.

Al aparecer el chikungunya en un país, señala el informe, el primer impacto es sobre los servicios de salud, que reciben un gran volumen de pacientes, muchas veces superando las capacidades de atención. También deben tener la capacidad de identificar y proporcionar cuidados a los casos atípicos y graves, así como de realizar un diagnóstico diferenciado en relación a otras enfermedades que circulan en la región, como el dengue. El otro impacto para los países es el económico, por un lado por el ausentismo laboral y escolar que esta enfermedad genera, y por otro, porque afecta actividades económicas como el turismo.

El siguiente reto para los países es atender de manera efectiva a las personas que enfrentan dolores crónicos en sus articulaciones posteriores a la etapa aguda de la enfermedad, y que afectan su calidad de vida y bienestar. El informe llama a los países a usar protocolos adecuados de vigilancia, seguimiento y atención de los casos, así como a brindar una atención clínica que integre los servicios de reumatología, rehabilitación y salud mental.

La región realiza esfuerzos para enfrentar este problema desde la perspectiva de la salud pública, entre los que se incluyen la capacidad de los laboratorios para detectar el virus de manera adecuada, la vigilancia epidemiológica para conocer el comportamiento de la enfermedad, el manejo integrado de los vectores con el fin de reducir la población de mosquitos, la atención clínica de los pacientes y la comunicación del riesgo para informar a la población.

La OPS/OMS trabaja con los países de la región en la preparación y respuesta ante la introducción de este virus desde hace tiempo. Apoya a los países en fortalecer las capacidades de los laboratorios (para que puedan detectar el virus de manera confiable y a tiempo); en capacitar al personal de salud para que puedan identificar y manejar los casos de chikungunya; y en preparar y organizar los servicios de salud para atender a los pacientes. También colabora en la mejora de la vigilancia epidemiológica y capacidad de laboratorio, asesora en comunicación de riesgo y está apoyando a los países en el control del vector.

ENLACES:

Informe sobre la transmisión del virus del chikunguña y su repercusión en la Región de las Américas: CE54/INF/3 
OPS/ Chikungunya: www.paho.org/chikungunya