2014-dietary-guidelines-brazil

Las últimas directrices sobre dietas basadas en alimentos de Brasil (2014) adoptan una perspectiva novedosa sobre las recomendaciones nutricionales y son diferentes a cualquier otra guía oficial utilizadas en la actualidad en la región de las Américas. En lugar de enfocarse en los diferentes grupos de alimentos, enfatizan la importancia de que los alimentos naturales y mínimamente procesados sean los componentes básicos de una dieta saludable, al tiempo que limita el uso de alimentos procesados y evita los alimentos ultra-procesados. También recomiendan formas de comer, cocinar e incluso comprar para llevar a una alimentación más saludable.

La versión completa de esta guía puede descargarse en inglés, español o portugués. Para tener una referencia rápida, a continuación se reproducen los "10 pasos para una alimentación sana".

La nueva "Guía alimentaria para la población brasileña" se desarrolló por el Ministerio de Salud de Brasil con la asesoría técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y es consistente con el Plan de Acción de la OPS para la prevención y control de las enfermedades no transmisibles en la región de las Américas 2013-2019 y con el Plan de Acción para la prevención de la obesidad en niños y adolescentes, aprobadas por los Estados Miembros de la OPS.

Materiales descargables:

Guías Alimentarias para la población brasileña ( pdf Inglés ) ( pdf Portugués ) ( pdf Español )

10 pasos para una alimentación saludable
1. Hacer de los alimentos naturales o mínimamente procesados la base de la alimentación
Los alimentos naturales o mínimamente procesados, en gran variedad y predominantemente de origen vegetal, son la base para una alimentación nutricionalmente equilibrada, sabrosa y culturalmente apropiada y, al mismo tiempo, promotora de un sistema alimentario social y ambientalmente sostenible.
La variedad significa contar con alimentos de todos los tipos (raíces, tubérculos, harinas, legumbres, verduras, frutas, castañas, leche, huevos y carnes) y variedad dentro de cada tipo (alubias, arroz, maíz, papas, yuca, tomate, calabaza, naranja, banana, pollo, pescados, etc.).

2. Utilizar aceites, grasas, sal y azúcar en pequeñas cantidades al condimentar y cocinar los alimentos y crear preparaciones culinarias
Utilizados con moderación en preparaciones culinarias con base en alimentos naturales o mínimamente procesados, los aceites, las grasas, la sal y el azúcar contribuyen a diversificar y hacer más sabrosa a la alimentación sin volverla nutricionalmente desequilibrada.
 
3. Limitar el consumo de alimentos procesados
Los ingredientes y métodos usados en la fabricación de alimentos procesados -como conservas de legumbres, mermelada de frutas, panes y quesos- alteran de modo desfavorable la composición nutricional de los alimentos de los que se derivan. En pequeñas cantidades, pueden consumirse como ingredientes de preparaciones culinarias o parte de comidas basadas en alimentos naturales o mínimamente procesados.
 
4. Evitar el consumo de alimentos ultraprocesados
Debido a sus ingredientes, los alimentos ultraprocesados -como galletas rellenas, bolsitas de papitas, gaseosas y fideos instantáneos- son nutricionalmente desequilibrados. Como consecuencia de su formulación y presentación, tienden a consumirse en exceso y a sustituir a alimentos naturales o mínimamente procesados. Sus formas de producción, distribución, comercialización y consumo afectan de modo desfavorable a la cultura, la vida social y el medioambiente.
 
5. Comer con regularidad y atención, en ambientes apropiados y, siempre que sea posible, acompañado
Procure hacer sus comidas en horarios semejantes todos los días y evite "picar" en los intervalos entre las comidas. Coma siempre despacio y disfrute de lo que está comiendo, sin hacer ninguna otra actividad al mismo tiempo. Procure comer en lugares limpios, cómodos y tranquilos y donde no haya estímulos para consumir cantidades ilimitadas de alimentos. Siempre que sea posible, coma en compañía, con familiares, amigos o colegas de trabajo o de la escuela. La compañía en las comidas favorece comer con regularidad y atención, combina con ambientes apropiados y amplía el disfrute de la alimentación. Comparta también las actividades domésticas que anteceden y siguen a las comidas.
 
6. Hacer compras en lugares que ofrezcan variedades de alimentos naturales o mínimamente procesados

Procure comprar sus alimentos en supermercados, mercados al aire libre y mercados de productores y otros lugares que comercialicen variedades de alimentos naturales o mínimamente procesados. Dé preferencia a las legumbres, verduras y frutas de la estación y cultivadas localmente. Siempre que sea posible, compre alimentos orgánicos y de base agroecológica, de preferencia directamente de los productores.

7. Desarrollar, ejercitar y compartir habilidades culinarias

Si usted tiene habilidades culinarias, procure desarrollarlas y compartirlas, principalmente con niños y jóvenes, sin distinción de género. Si no tiene habilidades culinarias -y eso vale tanto para hombres como para mujeres- procure adquirirlas. Para ello charle con quienes saben cocinar, pida recetadas a familiares, amigos y colegas, lea libros, consulte la internet, haga cursos y... ¡comience a cocinar!

8. Planear el uso del tiempo para dar a la alimentación el espacio que merece
Planee las compras de alimentos, organice la despensa doméstica y defina con anterioridad el menú de la semana. Divida con los miembros de su familia la responsabilidad de todas las actividades domésticas relacionadas con la preparación de las comidas. Haga de esa preparación y del acto de comer momentos privilegiados de convivencia y placer. Reevalúe la manera en que usa su tiempo y determine qué actividades podrían ceder espacio a la alimentación.
 
9. Al comer fuera de casa, preferir lugares que sirvan comidas hechas en el momento
En el día a día, procure lugares que sirvan comidas hechas en el momento y a un precio justo. Los restaurantes de "comida por kilo" pueden ser buenas opciones, al igual que las cantinas que sirvan "comida casera" en escuelas o en el lugar de trabajo. Evite las redes de comida rápida.
 
10. Ser crítico respecto a la información, orientaciones y mensajes sobre la alimentación difundidas en la publicidad
Recuerde que la función esencial de la publicidad es aumentar las ventas de productos y no informar ni, menos aún, educar. Evalúe de manera crítica lo que lee, ve y oye sobre alimentación en los anuncios y estimule a otras personas, en particular a los niños y jóvenes, a hacer lo propio.